POLITICA
Elecciones legislativas: ocho provincias terminaron con diferencias agónicas y podrían definirse en el recuento definitivo

El triunfo a nivel nacional de Javier Milei en las elecciones legislativas fue tan inapelable que acalló cualquier discusión sobre el recuento de los votos. El mapa de la Argentina se tiñó de violeta, con 15 de las 24 provincias asignadas a La Libertad Avanza (LLA), pero esos colores podrían no ser los definitivos: en ocho distritos la diferencia entre la primera fuerza y la segunda fue de un punto o menos y, por lo tanto, no puede descartarse que el ganador se modifique una vez que la Justicia complete el escrutinio definitivo.
El más impactante de esos resultados es el de la provincia de Buenos Aires. Nadie le quitará a Milei el logro de haber revertido la derrota por 13,5 puntos de las elecciones provinciales del 7 de septiembre. Pero la diferencia en favor de LLA sobre Fuerza Patria es de 0,54 puntos, que se traduce en 46.600 votos. El escrutinio provisional cerró con el 99%, con lo que no se contabilizaron en esta instancia 132.789 votos. Es altamente improbable que en ese universo el peronismo pueda recortar la diferencia. Pero en el recuento judicial (el único con validez legal) suele haber modificaciones vinculadas, por ejemplo, a las impugnaciones que puedan ser resueltas.
Hay un antecedente no muy lejano de una elección bonaerense ajustada que se dio vuelta. Fue en las PASO de 2017, en el tramo de senadores, cuando el escrutinio provisional cerró en 95% de las mesas con una diferencia mínima de Esteban Bullrich (Cambiemos) sobre Cristina Kirchner (Unidad Ciudadana). El gobierno de Mauricio Macri celebró la noche electoral un triunfo por 6915 votos. Un mes después se confirmó el vuelco: Cristina había sacado 0,21% más (con 20.324 votos de ventaja). Después, en las generales, terminaría perdiendo por cuatro puntos contra Bullrich.
En este caso parece mucho más amplia la brecha a descontar. En juego hay una banca de diputados para quien se quede con el primer lugar, aunque sea por un solo voto.
El escrutinio más infartante fue el de La Rioja, que tuvo hasta cerca del final a La Libertad Avanza arriba y finalmente se cerró con una ventaja para el frente Federales Defendamos La Rioja, del gobernador peronista Ricardo Quintela.
La diferencia con que cerró el recuento provisional fue de 0,3 puntos, apenas 621 votos. Quedaron sin ser computados 2467 electores (0,8% del padrón). De ese total, la mayoría (1750) son de la ciudad capital, donde LLA ganó por 12 puntos de diferencia. Es decir, en este caso la probabilidad de que la provincia termine pintada de violeta es considerable. Sin embargo, no variará la cosecha de bancas: como sea, habrá un escaño para LLA y otra para el oficialismo local.
El exgobernador peronista Jorge Capitanich estuvo peleando hasta casi la madrugada a la espera de un vuelco en el tramo de senadores, que él encabezó. Finalmente, el escrutinio provisional cerró con una ventaja de 4741 votos (0,75 puntos porcentuales) a favor del libertario Juan Cruz Godoy.
En esa distancia se juega una banca de senadores, que si nada cambia quedará para la radical Silvana Schneider, aliada del gobierno nacional. Resta escrutar una porción mínima de los votos: 1729 votos, lo que deja la expectativa del peronismo convertida casi en un milagro, dependiente de impugnaciones u otros cambios en el proceso que conduce la justicia electoral.
Los libertarios se anotaron un triunfo inesperado también en la provincia patagónica que gobierna Ignacio Torres, uno de los referentes de Provincias Unidas.
La lista de diputados de LLA logró el 28,3%, contra el 27,84% de la coalición peronista Unidos Podemos. Ese 0,46 de diferencia se traduce en 1442 votos. El escrutinio provisional se cerró en el 99%, con lo que quedaron sin sumarse 4546 sufragios. Más de 2000 de ellos provienen de Comodoro Rivadavia, el bastión del candidato peronista, Juan Pablo Luque. También hay regiones rurales del interior provincial, con fuerte diferencia para Luque, que tienen el recuento a menos de la mitad.
Si hubiera un cambio de color en el mapa, nada cambiará en el Congreso: se elegían dos bancas, de modo que el primero y el segundo se llevan una cada uno.
El kirchnerismo vivió como un lejano consuelo el triunfo de su lista en Santa Cruz, la provincia de donde surgió el matrimonio Kirchner y que hace dos años quedó en manos del opositor Claudio Vidal.
Pero nada garantiza que el color celeste sobre el mapa sobreviva al escrutinio definitivo. La boleta que encabeza el sacerdote Juan Carlos Molina, muy cercano a Cristina Kirchner, se imponía al cierre del recuento provisional con el 32,1% de los votos, a 0,44 puntos de distancia del libertario Jairo Guzmán. El candidato de Vidal quedó muy lejos.
Son 728 votos los que separan al primero del segundo y en este caso, sí, ganar implica tener un banca más que el rival (será un 2 a 1). Quedaron apenas 357 boletas sin contabilizar. Pero cualquier mínima incidencia en el proceso judicial podría darle a Milei otra provincia para su objetivo de “pintar la Argentina de violeta”.
Lorena Villaverde fue uno de los nombres teñidos de polémica durante la campaña electoral, por la difusión de sus antecedentes penales en Estados Unidos, donde la investigaron por narcotráfico hace más de 20 años.
Es diputada de LLA y buscaba una banca en el Senado en Río Negro. A diferencia de lo que pasó con la lista de diputados nacionales en la provincia, ella quedó en segundo lugar, superada por la nómina que encabezó el peronista Martín Soria (Fuerza Patria).
Pero todavía puede ilusionarse con un milagro, que le otorgue a los libertarios una banca más en el futuro Senado. La ventaja para Soria fue de 0,52 puntos porcentuales: es decir, 2101 votos, con 3360 que no fueron escrutados.
El gobernador peronista Sergio Ziliotto sufrió más de la cuenta para sumarse a la lista de los gobernadores que defendieron su bastión en las legislativas del domingo. Su candidato a diputado Abelardo Ferrán se impuso por justo 1 punto al libertario Adrián Raiver, uno de los elegidos por Milei para entrar al Congreso. Son 2093 votos lo que separan al primero del segundo: valen una banca adicional (es 2 a 1 el reparto).
Casi no quedan papeletas por contabilizar (el escrutinio provisional se cerró con el 99,78% de las mesas), pero habrá expectativa cuando la Justicia se aboque al recuento definitivo.
Se esperaba una victoria holgada del gobernador Gustavo Valdés, que venía de consolidar su hegemonía en las elecciones provinciales de finales de agosto. LLA, con la modelo Virginia Gallardo como candidata principal, lo hizo temblar y casi da el sorpasso el domingo.
La lista del gobernador alineado con Provincias Unidas sumó 33,91%, contra 32,67% de los libertarios. La diferencia es de 6754 votos y quedan poco menos de 3000 por contar, lo que hace extremadamente difícil un vuelco en este caso. Como están en juego 3 bancas, el ganador se lleva dos y el segundo, una.
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POLITICA
Ranking mundial de corrupción: en qué puesto quedó Argentina entre 182 países

La Argentina cayó cinco puestos en el ranking de índice de Percepción de la corrupción que realiza la organización Transparencia Internacional, que año a año analiza el desempeño de los países a nivel global. El país pasó del puesto 99 en el 2024 al 104 en el 2025, con 36 puntos sobre 100, en el segundo año de mandato del presidente Javier Milei. De esta manera se ubica en el puesto 106 entre 182 naciones.
El nuevo informe se conoció luego del procesamiento sin prisión preventiva del extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, en la causa por corrupción en el organismo. Sumado al caso Libra y a la renuncia de Demian Reidel como titular de Nucleoeléctrica Argentina en medio de sospechas de sobreprecios.
Leé también: La Justicia procesó a Diego Spagnuolo en la causa por corrupción en la ANDIS
La organización advirtió, en el caso de la Argentina, que “las investigaciones sobre presunta corrupción en la gestión de fondos para medicamentos destinados a personas con discapacidad muestran riesgos similares para los grupos vulnerables”. La Argentina comparte el puesto con Belice y Ucrania, y está por encima de otros países como Zambia, Lesoto, Gambia, y República Dominicana.
La Argentina se ubica en el puesto 19 de 33 países en América, donde quienes tienes mejores puntuaciones son Canadá (75 puntos) en el puesto 16, y Uruguay (73 puntos) en el puesto 17. Mientras que Nicaragua y Venezuela son los países con las peores calificaciones del continente.
El presidente de Poder Ciudadano, Martín D´Alessandro, dijo al respecto que “es ampliamente conocido que el desarrollo capitalista sólido y socialmente eficiente no se obtiene con pases mágicos en la retórica y a la vez barriendo la tierra debajo de la alfombra, sino con políticas adecuadas y sostenidas en el tiempo». Advirtió que “en el caso de la integridad, y a la luz de la evidencia internacional disponible, estas políticas constituyen una deuda pendiente cada vez más urgente».
Mientras que el director ejecutivo de Poder Ciudadano, Pablo Secchi, explicó: “Las malas novedades para la Argentina en este índice están relacionadas con la ausencia total de interés por parte del Gobierno en impulsar políticas anticorrupción».
Secchi le hizo fuertes advertencias al Gobierno en materia de transparencia, luego de la difusión de un nuevo informe de Transparencia Internacional: “Nada se hizo en estos dos años para prevenir y sancionar la corrupción. A esto se le suman los casos de $LIBRA y la Agencia Nacional de Discapacidad que, además de la sospecha de corrupción, no generaron una respuesta contundente por parte del Gobierno”.
Javier Milei, Corrupción
POLITICA
Acuartelamiento policial en Santa Fe: reclamo salarial y temor a un conflicto nacional de seguridad

Rosario — Una fuerte tensión institucional se vivió durante la madrugada en la provincia de Santa Fe luego de que efectivos policiales realizaran un acuartelamiento parcial en distintas dependencias, principalmente en la ciudad de Rosario. La medida se produjo tras una protesta interna vinculada a reclamos salariales y condiciones laborales, generando preocupación tanto en el gobierno provincial como en el resto del país por el posible efecto contagio.
Qué ocurrió
El conflicto se originó luego de manifestaciones realizadas por familiares, retirados y personal activo de la Policía de Santa Fe. Tras la protesta, varios efectivos permanecieron dentro de las dependencias sin realizar patrullajes habituales, reduciendo la presencia preventiva en las calles.

Aunque oficialmente no se declaró un paro —prohibido para fuerzas de seguridad—, en la práctica se registró una retención de tareas, situación que en Argentina suele denominarse “acuartelamiento de hecho”.
El motivo del reclamo
El petitorio presentado por los uniformados incluye:
- actualización salarial frente a la inflación
- mejoras en adicionales y horas extra
- mejores condiciones laborales y equipamiento
- reconocimiento profesional y jerárquico
Fuentes vinculadas al conflicto señalaron que el desfasaje salarial respecto a otras fuerzas provinciales y federales es el principal detonante. La imposibilidad legal de sindicalización obliga históricamente a este tipo de medidas informales para presionar negociaciones.
Impacto en la seguridad
Durante las horas de tensión se registró menor presencia policial preventiva, lo que encendió alertas en autoridades locales. El gobierno provincial inició negociaciones urgentes para evitar que la situación escale.
Especialistas en seguridad advierten que estos episodios son particularmente sensibles en Argentina: cada vez que una protesta policial se prolongó en el tiempo, derivó en aumentos abruptos del delito oportunista.
Temor a efecto contagio en el país
El mayor temor de las autoridades nacionales es la posibilidad de que el reclamo se replique en otras provincias. Históricamente, los conflictos salariales policiales suelen propagarse rápidamente debido a que:
- las escalas salariales son comparables entre provincias
- las fuerzas no tienen representación gremial formal
- los aumentos otorgados en una jurisdicción generan presión en las demás
Por el momento, no se registran medidas similares en otros distritos, pero los gobiernos provinciales siguen la situación con atención ante la posibilidad de un conflicto de alcance federal.
Situación actual
Las negociaciones continúan abiertas y el objetivo oficial es normalizar el servicio sin sanciones disciplinarias masivas que puedan profundizar la crisis. El resultado de la negociación será clave para determinar si el episodio queda como un reclamo aislado o se convierte en un precedente nacional.
POLITICA
Un gobernador reveló “amenazas” para que los peronistas no aprueben la reforma laboral en el Congreso

A pocas horas del debate por la reforma laboral, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, expuso presiones y amenazas dirigidas a diputados y senadores del peronismo para que no apoyen el proyecto impulsado por el Gobierno, cuyo objetivo es modernizar las relaciones entre trabajadores y empresarios. La denuncia evidenció la tensión interna que atraviesa el justicialismo en la antesala de una votación clave.
El eje del conflicto se sitúa en el bloque Convicción Federal, conformado por cinco senadores que mantienen una postura ambigua respecto al bloque peronista, integrado por 28 legisladores. Su decisión resultará determinante para el desenlace. Mientras tanto, la Casa Rosada acelera negociaciones con los gobernadores para asegurar una victoria en el primer tramo parlamentario, que se definirá este miércoles en el Senado, en un contexto marcado por la presión sindical, la resistencia del kirchnerismo y un clima político cada vez más tenso.
La advertencia de Sáenz se produjo en el momento más delicado de la negociación, cuando el oficialismo busca quebrar la disciplina interna del peronismo para alcanzar la mayoría, mientras el sector liderado por el kirchnerismo intenta unificar posturas para bloquear una ley considerada estratégica para el modelo libertario.
El anticipo de esa decisión ya ocurrió en Misiones, la propia Salta y, últimamente, Jujuy. De hecho, el apoyo de la senadora Carolina Moisés al Presupuesto ya derivó en la intervención del PJ de esa provincia. “Amenazan con repetir eso en otros distritos. Podría ser Tucumán o, incluso, La Rioja”, reveló una fuente partidaria que pidió anonimato.
La reforma laboral constituye el principal objetivo político del gobierno de Javier Milei en su primer gran desafío legislativo. El proyecto será debatido este miércoles desde las 11 en una sesión signada por la tensión, con una movilización convocada por la CGT, advertencias sindicales en varias provincias y la firme oposición del kirchnerismo, que intenta transformar la votación en un límite político para el Presidente.
En este escenario, Convicción Federal quedó en el centro de la escena. Sus integrantes, vinculados a gobernadores del interior, sostienen desde hace meses una relación conflictiva con la conducción del bloque peronista. Aunque formalmente permanecen en el espacio, actúan de manera autónoma, con agenda propia y diálogo fluido con la Casa Rosada. No responden de forma automática a las decisiones del kirchnerismo y, en muchos casos, priorizan los intereses provinciales.
Este margen de autonomía los convirtió en actores clave: su eventual respaldo al oficialismo puede inclinar la balanza en un contexto de paridad. Por ello, concentran buena parte de la presión política, tanto desde el Gobierno como del propio peronismo.
Se trata, mayoritariamente, de senadores que representan distritos con alta dependencia de recursos nacionales y economías regionales golpeadas por la recesión. Para ellos, la reforma laboral trasciende la discusión ideológica o simbólica y adquiere un sentido económico: la ven como una posible herramienta para atraer inversiones, mejorar el clima de negocios y sostener el empleo en contextos de alta fragilidad social.
Este enfoque pragmático contrasta con la estrategia del kirchnerismo, que privilegia el enfrentamiento político con el Ejecutivo y rechaza cualquier iniciativa que pueda fortalecer al Gobierno en el Congreso. Para ese sector, la reforma representa una línea infranqueable.
De acuerdo con fuentes legislativas, en las últimas semanas los integrantes de Convicción Federal y otros senadores del interior recibieron llamados desde distintos niveles del peronismo. Algunos contactos fueron de naturaleza política tradicional; otros incluyeron advertencias explícitas sobre las consecuencias internas de respaldar al oficialismo.
El bloque apuntado está integrado, además de la jujeña Moisés, por Fernando Aldo Salino (San Luis), Guillermo Andrada (Catamarca), Sandra Mendoza (Tucumán), Jesús Fernando Rejal (La Rioja).
En este contexto se inscriben las declaraciones de Sáenz, que verbalizaron un malestar latente. “Tenemos voluntad de acompañar la reforma laboral y de ayudar, pero también queremos que nos escuchen”, afirmó el gobernador, marcando distancia tanto del alineamiento automático con el Gobierno como del rechazo cerrado que promueve el kirchnerismo.
Luego profundizó su denuncia: “Hay gobernadores y diputados que han sido hasta amenazados con que les iban a intervenir el partido”, explicó en TN. Según su relato, el mecanismo es directo: si los legisladores no votan en contra del proyecto, la conducción nacional interviene las estructuras provinciales del PJ.
Sáenz recordó antecedentes de intervenciones partidarias en Salta, Misiones y Jujuy, que —según describió— funcionaron como castigos políticos. No habló de hipótesis, sino de hechos concretos.
En la lógica que describió, el control del sello partidario constituye la principal herramienta de disciplinamiento. En muchas provincias, el PJ sigue siendo la plataforma electoral central; perderla implica quedar expuesto ante rivales internos, perder estructura territorial, financiamiento y capacidad de armado.
“Es la única herramienta electoral que tienen muchos gobernadores”, explicó. En un sistema donde los sellos alternativos suelen ser débiles y las alianzas, inestables, perder el partido equivale, en muchos casos, a quedar políticamente desarmado.
Mientras el peronismo intenta procesar su interna, el Gobierno aceleró su ofensiva hacia los mandatarios provinciales. En la Casa Rosada consideran que la relación con los gobernadores será decisiva para asegurar los votos y evitar sorpresas en el recinto.
En este marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, tiene prevista una reunión con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, centrada en financiamiento, obra pública y asistencia fiscal. Simultáneamente, el ministro del Interior, Diego Santilli, recibirá al mandatario de Chaco, Leandro Zdero, con una agenda que incluye recursos provinciales, programas nacionales y apoyo legislativo.
No se trata de reuniones protocolares: forman parte de una estrategia sistemática para reconstruir alianzas, ofrecer incentivos concretos y neutralizar resistencias. En el oficialismo reconocen que, sin apoyo provincial, la reforma queda expuesta.
“Sin las provincias, no pasa”, repiten en el entorno presidencial.

El bloque peronista, con 28 integrantes, llega a la sesión atravesado por desconfianzas internas. La conducción busca sostener una postura unificada, pero enfrenta crecientes dificultades para contener a los sectores dialoguistas. La derrota electoral, la falta de liderazgo y las tensiones entre Nación y provincias han erosionado la disciplina.
Convicción Federal opera como termómetro de esa crisis: exige margen para negociar beneficios concretos para sus distritos y resiste quedar atrapado en una lógica de confrontación permanente, lo que los convierte en blanco de críticas internas.
Desde el kirchnerismo los acusan de “coquetear” con el oficialismo y de anteponer intereses provinciales a la estrategia nacional. Ellos responden que no están dispuestos a asumir los costos económicos y sociales en sus provincias por una disputa política que consideran ajena.
En el trasfondo emerge la figura de Cristina Kirchner, referencia principal del sector más duro del peronismo. Su entorno promueve una oposición frontal a la reforma y trabaja para evitar fugas.
En este esquema, las intervenciones partidarias funcionan como mecanismo de control. No solo disciplinan a los dirigentes actuales, sino que envían una señal preventiva al resto: apartarse de la línea tiene consecuencias.
Sáenz, enfrentado de manera sostenida al kirchnerismo, desafió públicamente esa lógica. Su denuncia trasciende la coyuntura y cuestiona el modelo de conducción.
“Acá lo que se defiende son los privilegios de la política y de algunos representantes de los trabajadores”, señaló, en una crítica que también alcanzó a sectores sindicales que rechazan cualquier cambio en el statu quo.
A la disputa política se suma la presión gremial. La CGT convocó a una movilización para el día de la sesión y anticipó un clima de fuerte presión en las inmediaciones del Congreso. Si bien evitó llamar a un paro general, la marcha busca marcar un límite simbólico a la reforma y condicionar a los legisladores indecisos.
En varias provincias, los gremios hicieron sentir su peso con advertencias directas. Avalar el proyecto puede derivar en conflictos locales, paros sectoriales y desgaste político. Para numerosos legisladores, ese factor resulta tan determinante como las presiones partidarias.
El voto quedó así atrapado entre tres presiones: la del partido, la sindical y la del Gobierno nacional.
Para Milei, la votación representa un test de liderazgo: es su primera reforma estructural en un Congreso fragmentado y sin mayoría propia. Un revés abriría interrogantes sobre su capacidad para imponer la agenda.
Para el peronismo, será una prueba de cohesión. Para los gobernadores, un examen de supervivencia. Para los legisladores, una apuesta individual.
Cada voto tendrá consecuencias más allá de esta ley. Quienes respalden al oficialismo deberán afrontar eventuales represalias internas; quienes se alineen con el rechazo, arriesgan su vínculo con la Nación.
“Así es muy difícil trabajar”, sintetizó Sáenz. No aludía solo a esta votación, sino a un sistema en el que el debate político queda subordinado al castigo interno, la autonomía se penaliza y discutir una ley implica poner en riesgo la propia estructura.
La reforma laboral se debatirá este miércoles desde las 11, en medio de la presión sindical, la resistencia kirchnerista y una negociación frenética con los gobernadores. La discusión de fondo ya está planteada: quién detenta el control dentro del peronismo y hasta dónde está dispuesto a llegar para conservarlo.
CGT
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