POLITICA
Javier Milei, con un duro mensaje contra el PRO y «los fracasados amarillos que pelean el cuarto lugar»

Javier Milei llegó sobre la hora al acto de cierre de campaña de La Libertad Avanza en la Ciudad, antes de las elecciones legislativas porteñas de este domingo. Allí, el Presidente acompañó a Manuel Adorni, dejó varias definiciones fuertes y apuntó contra el PRO. «Los fracasados amarillos pelean el cuarto lugar», vaticinó el jefe de Estado, que también mencionó a Mauricio Macri.
La frase más fuerte llegó después de ensalzar la figura de Patricia Bullrich, la excandidata presidencial de Juntos por el Cambio que se convirtió en ministra de Seguridad de Milei y hace pocos días formalizó su salto a La Libertad Avanza.
En ese momento, el Presidente aseguró: «Este domingo tenemos que elegir si queremos seguir abrazando el modelo de la libertad o volver al modelo del partido del Estado que hizo ricos a los políticos y pobres a nosotros. No voy a perder tiempo en hablar de los fracasados amarillos, porque están peleando el cuarto lugar».
No fue el único momento en que señaló al PRO de Mauricio Macri. Al expresidente lo criticó por no ir contra los piquetes en la Ciudad ni en Nación.
«Es el mismo protocolo que Mauricio Macri, Marcos Peña y Horacio Rodríguez Larreta no se animaron a aplicar. Pero es este protocolo el que terminó con la inseguridad en las calles de la Argentina», se entusiasmó el Presidente.
«No hay que dejar que el Gobierno de la Ciudad nos saque estos logros. En 2019 tenía la Nación, la Provincia y la Ciudad y nada hicieron por terminar con la inseguridad», prosiguió.
A lo largo de su discurso, Milei pareció englobar a la oposición bajo el mote de «partido del Estado», en pleno enfrentamiento con Mauricio Macri y un acuerdo con el PRO que parece alejarse en la provincia de Buenos Aires.
«Es una alegría volver ante las almas libres, las que no se dejaron doblegar por la mierda del partido del Estado«, dijo Milei apenas comenzó su intervención. En la misma sintonía se expresó cuando elogiaba la motosierra de Sturzenegger y Luis Caputo. «Cuando uno achica el Estado es devolverles el dinero a los argentinos de bien que se lo ganan laburando», arengó. «Por eso me causa gracia cuando los dos representantes del partido del Estado dicen que no quieren ajustar, que desprecian a la motosierra, porque no quieren que el ajuste caiga sobre ellos, quieren que el ajuste caiga sobre ustedes», añadió el Presidente.
Volvió a cuestionar al PRO al referirse al asesor de campaña de ese partido en la Ciudad, el catalán Antonio Gutiérrez-Rubí.
«En 2023 enfrentamos la campaña sucia más grande de la historia de la humanidad, diseñada por esa basura humana que es Gutiérrez Rubí, que ahora es el jefe de campaña de Jorge Macri». Y volvió a la carga: «Ese asesor que trabajó para Cristina, Massa, Alberto, Petro y cuanto socialista da vuelta por el mundo, me hizo la campaña más sucia. Y ahora la repiten en el Gobierno de la Ciudad». Sus menciones al estratega electoral y a Jorge Macri despertaron cánticos militantes de «hijo de puta».
El Presidente también respaldó a los otros dos componentes del triángulo de hierro: Karina Milei y Santiago Caputo. Aunque al hablar del asesor presidencial hubo un equívoco de sus seguidores.
«En ese contexto, tres personas… Mi hermana, Karina Milei, El Jefe», arrancó el libertario, cuando hablaba de la campaña presidencial. «Junto a ese genio, que es Santiago Caputo», añadió, con pausas obligadas por los gritos del público. En ese momento desde abajo empezaron: «Olé, olé, Toto, Toto». Era un error. «Este es Santi, ya le va a tocar a Toto», salió, con humor, a subsanar la confusión de Caputos. «Qué masterclass la de hoy, Toto», añadió.
Y concluyó completando aquel panorama de 2023: «Y quien les habla. Y seis perros: Conan, Murray, Robert, Milton y Lucas Jr, junto a Aaron y dos escarbadientes».
Horas después de conocerse el 2,8% de inflación de abril, el Presidente aseguró que ya hay «deflación» si se miden los precios en dólares.
«Del 17 mil por ciento anual pasamos al 10. Pero si la midiéramos en dólares, ya estamos en deflación», sostuvo Milei. También fue gráfico para hablar de la «recuperación económica». En ese sentido, dijo: «Vean lo que es un pedo de buzo, porque esta lleno de burbujitas», en referencia a la metáfora de que la economía «sube como pedo de buzo».
El jefe de Estado nacional también chicaneó a uno de los principales candidatos porteños, Leandro Santoro, que encabeza una de las listas del peronismo.
«Ese kirchnerismo está representado por ‘Sanvaca‘, porque es una vaca que vivió siempre de la teta del Estado», jugó Milei con el nombre del ex candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad.
POLITICA
La ficción consentida del Presidente

Una tarde de febrero de 2004, en la residencia del embajador argentino en España, Néstor Kirchner le aconsejó al banquero Francisco Luzón: “No miren lo que digo. Miren lo que hago”. Buscaba inversiones. Javier Milei persigue el mismo objetivo. Aunque su indicación debería ser la inversa: “Miren lo que digo. No miren lo que hago”. Ambos requerían, como todo político, la persistencia de lo que el gran Halperín Donghi llamaba “la ficción consentida”.
Milei inauguró una “Semana Argentina” en la magnífica sede de JP Morgan, en Park Avenue y 47, una torre de Norman Forster que acaso sea la obra arquitectónica más sofisticada que se haya realizado, a escala global, en los últimos años. Allí recitó otra vez su cantar de gesta en favor de la perfección de los mercados. Despotricó, como de costumbre, contra quienes intervienen en esos mecanismos utilizando el poder del Estado. Repitió, con variaciones mínimas, lo que había dicho en Davos y en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.
Lo mejor que podría pasar es que los hombres de negocios que estaban en la sala se vieran satisfechos con esa profesión de fe. Pero el empeño de Milei para inspirar la confianza que demanda la inversión está amenazado por el riesgo de que ellos también miren lo que hace. En ese caso, podrían sorprenderse con la distancia que existe entre su manual de instrucciones y su régimen de prácticas.
El ejemplo más inmediato también se relaciona con el discurso de Nueva York. Se trata del dolorosísimo despido de 920 trabajadores de la fábrica de neumáticos Fate. El Presidente se ensañó otra vez con su dueño, Javier Madanes Quintanilla, a quien acusó de “haberle tirado” esos empleados en la calle, justo cuando se trataba la reforma laboral en el parlamento.
Es una narrativa curiosa. Porque, si se examinan los hechos a la luz de las teorías que defiende el Gobierno, a Madanes Quintanilla le ocurrió lo que cabía esperar: según la premisa oficial, que lo presenta como un industrial protegido, al perder ese cobijo quedó expuesto a la libre competencia, y quebró. Una de las consecuencias de la quiebra son los despidos. Es decir: por el sector de autopartes pasó “el vendaval perenne de destrucción creativa” del que hablaba Schumpeter y eliminó lo que debía ser eliminado por ineficaz. Entre otras cosas, 920 puestos de trabajo.
Sin embargo, Milei descree de su propia teoría y ve la crisis como el resultado de una operación conspirativa con la que Madanes tomó venganza por el despojo de sus privilegios. Esa interpretación es la que inspira el abordaje que el Ministerio de Capital Humano hizo del problema: obligar a los dueños de Fate a pagar los salarios a los empleados que no sólo no trabajan, sino que tienen tomada la fábrica. El argumento del oficialismo es que los trabajadores deben ser remunerados durante la conciliación obligatoria. Sin embargo, el 95% de la biblioteca indica que, si el empleado no cumple con sus tareas, sino que, además, se pone en el borde del delito copando las instalaciones, el empleador no tiene por qué pagarle.
Más allá de la discusión técnica, hay una novedad inesperada, que es esta: Milei intenta neutralizar la destrucción creativa del mercado con una intervención del Estado que emocionaría a Axel Kicillof o a Guillermo Moreno.
En la fisura de esta incoherencia anida un problema dramático pero interesantísimo: la distancia que hay entre predicar verdades, como un profeta, y afrontar dificultades, como un rey. Milei explicó en el Congreso que los que son cautelosos frente a los beneficios de la apertura económica ignoran algo obvio: como los consumidores compran bienes más baratos en el exterior, realizan un ahorro que pueden destinar a comprar otros bienes, con lo cual alientan la formación de nuevas fuentes de trabajo, de modo tal que el nivel de empleo se mantendría estable o, inclusive, crecería.
La explicación tiene una laguna: ¿será verdad que el público dedicará ese ahorro a comprar bienes en el mercado local, o seguirán prefiriendo artículos importados? Es un detalle. El verdadero inconveniente es otro, que aparece en Fate. Es posible que todavía no haya tanta gente que ya ahorró comprando neumáticos más baratos producidos fuera del país. Por lo tanto, es probable que esas nuevas empresas que se van a crear para satisfacer esa demanda adicional de mercadería, aun no se hayan fundado. Quiere decir que, por ahora, la consecuencia más tangible de la medida sean los 920 desocupados que tomaron la planta de Fate.
Milei parece ver al mercado como un artefacto que funciona con una sincronicidad prodigiosa. Una invención de la literatura fantástica. Ignora la noción de proceso. Ignora el tiempo. Y el tiempo es consustancial a la política. Por eso Fate le plantea un problema político. Y él intenta resolverlo con política. Es decir, recurriendo a ese estatismo pestilente que deplora en sus discursos. Por eso es mejor no mirar lo que hace. De lo contrario, aquellos inversores que lo escucharon en Park Avenue deberían considerar que se los está invitando a hundir su dinero en un país que los someterá a la intervención inmediata del Gobierno si por una decisión económica generan un inconveniente social o político. Un chistoso podría decir: el riesgo kuka ya está entre nosotros. Lo encarna la conducta imitativa de Milei.
Prestar atención a algunas decisiones de la Casa Rosada podría ser contraproducente para la inversión. Es una dificultad delicada, porque la economía se encuentra en un trance que pide a gritos la inyección de capitales. La recaudación tributaria del primer bimestre cayó a 35.000 billones de pesos, según datos de la consultora Empiria. Es el monto más pequeño desde el primer bimestre de 2013.
La mora que registran los bancos en el cobro de sus acreencias se está agigantando. Hay algunos muy importantes que ya la sitúan en 31%. Y entidades más pequeñas, asociadas a tarjetas de consumo, con atrasos superiores al 38%. Habrá que esperar para saber si la incorporación al equipo económico del uruguayo Ernesto Talvi, quien además de progresista es gradualista, inspira un cambio de enfoque en la velocidad del ajuste. Talvi recordó ante Luciana Vázquez, en La Repregunta de este fin de semana, que su país tardó más de 5 años en reducir la inflación del 40% anual a un dígito.
Los eventuales inversores que aplaudían en Nueva York pudieron también advertir que, si toman decisiones pensadas con criterio de mercado pero contrarias a las necesidades del Gobierno, se verán expuestos al insulto y la estigmatización desde el micrófono más sonoro del país. Milei vapuleó a Madanes y volvió a injuriar a Paolo Rocca. Lo hizo en la sede central de JP Morgan, la institución que tuvo a Rocca hasta hace muy poco tiempo como uno de los miembros del Consejo Consultivo que preside Tony Blair.
El Presidente viene repitiendo sus descalificaciones desde hace meses. Formula cargos graves, que entrañarían delitos. Pero jamás presenta una acusación en la Justicia. Sólo realiza caracterizaciones morales. Es otro campo en el que es preferible oír lo que dice y no mirar lo que hace. Porque en la primera fila de su audiencia había, en Morgan, un experto en mercados regulados de la talla de José Luis Manzano. Y en uno de los paneles organizados por el Gobierno para seducir inversores figuraba Leandro Sigman, hijo de Hugo Sigman, importador de sospechosos tambores de efedrina y frustrado importador de la vacuna Astra Zéneca durante la cuarentena de Alberto Fernández y del llorado Ginés González García.
Pero para advertir la distancia que hay del dicho al hecho alcanza con recorrer el listado de adherentes a la Fundación Faro, donde conviven en paz Karina Milei y el “Mago” Santiago Caputo. Allí aparecen desde Rubén Cherñajovky, beneficiario del régimen Tierra del Fuego, hasta los expansivos hermanos Neuss.
La proliferación de discursos “que no mapean la realidad”, por usar términos del Presidente, es un signo de los tiempos. Se llama posverdad. Donald Trump lo llevó al extremo cuando consiguió que sus feligreses lo celebren por prometer un muro entre Colorado y México, dos territorios que carecen de frontera.
A una escala más modesta, Manuel Adorni hizo un aporte memorable a esta retórica que se desentiende de la verdad y hasta de la lógica. Anteayer explicó que el Estado trasladó a su esposa en el avión presidencial hasta Nueva York porque ella había comprado un pasaje de 5000 dólares el 26 de febrero pero no lo había podido usar. Sic. Las redes registraron al matrimonio en supuestas compras por Manhattan, sosteniendo sendas bolsas de Prada. La primera reacción fue suponer que a Adorni le queda alguna pizca de inteligencia, es decir, que se trataba de una foto producida con Inteligencia Artificial. Pero la combativa Lilia Lemoine la convalidó en una nueva polémica con su colega, la diputada Marcela Pagano, quien hostigó a Adorni por lo que interpreta como un cambio en sus patrones de consumo. Lemoine le responde que es ella, Pagano, la que no puede justificar su tren de vida. ¿Cómo es que todavía ningún productor lanzó todavía un programa con estas dos “titanes en el ring”?
Adorni confirmó también que se trasladó a Punta del Este con su familia para pasar el feriado de carnaval. No quiso dar precisiones de cómo lo hizo. Dijo que eso pertenecía a su vida privada. Ignora que los funcionarios públicos, en materia de gastos, carecen de vida privada. Ayer se corroboró que viajó en un vuelo privado, que despegó del aeropuerto de San Fernando con destino al de Laguna del Sauce, el 12 de febrero, e hizo el recorrido inverso cinco días más tarde. La empresa que lo llevó es Alphacentauri. La nave fue un Honda HA-420 Hondajet que, en el último registro disponible, no figura a nombre de Paolo Rocca ni de Javier Madanes, sino de Movigrúas S.A. Es una compañía que desde 1975 se dedica a “izajes industriales”. Todo para contestar a Pagano, que trató a Adorni de “industricida”.
En el vuelo hacia Punta del Este Adorni llevó también a su amigo y antiguo colega periodístico Marcelo Grandio. En las próximas horas aparecerá, sin dudas, la factura de esos vuelos y la transferencia de su pago. Si fuera una donación encuadraría en el artículo 259 del Código Penal, que sanciona las dádivas. Mientras aparecen esos documentos, sólo queda sacar cuentas. Cinco mil dólares de ida, otros 5000 de vuelta, más 5000 de un pasaje a Nueva York, Adorni se gastó 15.000 dólares en vuelos sólo en un mes. Su sueldo es de alrededor de 3 millones de pesos. Milagros del coaching ontológico, la disciplina a la que está consagrada Bettina Angeletti, su mujer.
A propósito de esta profesional: ¿es verdad que tiene un contrato en la Legislatura porteña? Anoche había inquietud en La Libertad Avanza por esta posibilidad. Pero debe ser un error. Los Adorni son prudentes.
Los aviones y helicópteros son desde hace tiempo la perdición de la política. Hay profesionales más adictos que otros. Por ejemplo, los jueces federales. Cualquiera que concurra a San Fernando o al sector de aviación privada de Aeroparque puede corroborarlo. Por eso fue tan importante preparar la declaración del piloto Gustavo Carmona. Dueño de Flyzar, Carmona se ha cansado de transportar celebridades, como en aquel vuelo a España de feliz camaradería entre Ariel Lijo, el secretario privado del tenebroso Antonio Stiuso, Lucas Nejamkis, y el alegrante Guillermo Coppola.
Sin embargo, a Carmona la fama en serio le llegó por los vuelos a la mansión que se imputa a Pablo Toviggino, en Villa Rosa. Todas las versiones indican que gran parte del pasaje fueron magistrados. En especial aquella noche del cumpleaños del boxindanga, Carlos “Coco” Mahiques, camarista de Casación, padre del actual ministro de Justicia. Pero Carmona es astuto. Como explica ante sus amigos, declaró que él despegaba desde el helipuerto del Ministerio de Salud, sobre el fondo de la calle Salguero, que carece de control de seguridad. “Ahí nadie se registra, así que no sé a quién llevo. Soy como un taxista”. Cuánto que aprender.
Carmona ha constituido, con el correr de los años, una empresa con más de 12 aeronaves. Muchas de ellas las fue adquiriendo de quienes se las entregaban para operarlas. Uno de esos clientes, opulento ex funcionario bonaerense, relata: “Todos los meses me mandaba una cuenta con más y más gastos, hasta que le dije que le vendía el avión. Él aceptó, me lo pagaría con horas de vuelo. Pero vuela poco”. En la misma situación habría estado Daniel Scioli y, sobre todo, Jorge Messi, el padre de Lionel. Messi se hartó de Carmona y puso su Gulfstream en manos de Luis Grande, el dueño de Baires Fly.
Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino, en solidaridad con los Messi, comenzaron a volar con Grande. Por eso el gendarme Nahuel Gallo llegó desde Venezuela en un avión de esa compañía. Grande operaría un avión cuyo propietario es Toviggino. Un detalle simpático de Carmona: le vendió un hangar uruguayo por 3 millones de dólares al importador fueguino Cherñajovksy, el militante de la fundación Faro. Jocoso, el aviador se ufana de que a él le costó 1 millón de dólares, que por h o por b, jamás pagó. ¿Será verdad?
En los tribunales federales afirman que el nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, fue un muy frecuente usuario de aviones operados por Carmona. La versión desciende hasta correrías inverificables, al menos por ahora. Una de ellas asegura que el “Mago” Caputo, o algún amigo de él, tiene varias filmaciones del ministro Mahiques subiendo a las aeronaves. ¿Una de esas oportunidades fue la del cumpleaños de papá en lo de Toviggino? Habladurías.
La relación de Mahiques con la AFA tiene ataduras mucho más poderosas. La más importante fue señalada por Damián Nabot en este diario el 26 de enero pasado. Es Ignacio Jakim, abogado de Toviggino desde mucho antes del escándalo. En el ambiente judicial porteño es muy conocido que Jakim es el letrado que asigna Mahiques a quienes recurrren a él por algún auxilio judicial. La relación de este letrado con Toviggino se hizo muy estrecha. Tanto, que Jakim integró la sociedad Start.ar, retratada por Ricardo Roa en una de sus columnas de Clarín.
Esa empresa aprovechó los contactos con el Ministerio de Economía de Sergio Massa para acceder a dólares oficiales e importar electrodomésticos, abultando las operaciones a través de una intermediaria en Miami. Con el fracaso electoral de Massa, otro íntimo de Toviggino, Start.ar se derrumbó. Por eso, todavía hoy, los allegados a Jakim comentan: “Pobre Nachito, no se levanta de la depre. Es que para su pirueta involucró a muchos amigos, que perdieron mucha plata, porque él dejó un tendal”. ¿Mahiques fue uno de los perjudicados? Vaya a saber.
Si hay alguien que conoce estas relaciones es Gregorio Dalbón. Tal vez por eso pronosticó que “todo esto se va a arreglar, tal vez, con Karina Milei”. Karina Milei respondió, indignada, que no tenía cosa alguna que arreglar con Dalbón ni con sus defendidos. Pero Dalbón está planteando una hipótesis razonable: Karina es la jefa de Mahiques, el jefe del abogado de Toviggino, hasta que llegó Dalbón. ¿O Jakim sigue ahí, escondido?
El acuerdo con el que especula Dalbón requiere de algo que está en curso: la unificación de todas las causas en un solo juzgado. Es lo que reclama el juez de Campana, Adrián González Charvay. Es el íntimo amigo de Federico Achával, el intendente de Pilar, a quien el boxindanga Mahiques, padre del ministro, presentó hace poco como un dilecto ex alumno.
¿Cuál podría ser la materia del acuerdo? Toviggino cuenta con un activo que vale oro para los Milei: las tres senadurías que controla su “socio”, el santiagueño Gerardo Zamora. Son la llave para los 2/3 del Senado, que abren el camino para cubrir las dos vacantes de la Corte y designar al procurador general de la Nación, jefe de fiscales nacionales y federales.
La Procuraduría es una colina que hace tiempo pretende tomar Mahiques. También el camarista de Casación Mariano Borinsky, que ahora fantasea con entrar a la Corte impulsado por Karina Milei. Borinsky, que integra con Diego Barroetaveña el simpático dúo Bed&Breakfast, tiene sobre su escritorio un expediente tórrido: la suerte del operador judicial Santiago Busaniche, cuyo nombre aparece, de muy mala manera, en los teléfonos del exfuncionario de la AFIP de Rosario, el arrepentido Carlos Vaudagna. El escribano Busaniche es parte de la trama extorsiva liderada por el juez federal Marcelo Bailaque, ligado a Lindor Alvarado, el jefe narco de Rosario.
Busaniche habría actuado en combinación con otro arrepentido, el empresario Fernando Whpei. En tribunales aseguran que Busaniche advirtió que, si complican su situación, “me llevo puesto a Marchi”. Héctor Marchi fue el hombre fuerte de la administración de la Corte durante el reinado de Ricardo Lorenzetti. Un dato clave: Busaniche tiene como defensor al muy sagaz Diego Pirota. Es el socio del exfuncionario de la SIDE Darío Richarte, íntimo de Borinsky, el camarista que debe decidir el destino de esta historia truculenta.
Milei debe lidiar con este Poder Judicial. Y eligió a Mahiques. Para conocer el modo en que el nuevo ministro se relaciona con esa ciénaga conviene volver a la nota que Candela Ini publicó en el 27 de agosto de 2019 bajo el título “La familia judicial festejó el cumpleaños de Juan Bautista Mahiques”. En ese entonces Mahiques era el representante del Poder Ejecutivo, es decir, de Mauricio Macri, en el Consejo de la Magistratura. Ini enumera en ese texto quiénes eran los invitados del agasajado: entre otros, Rodolfo Canicoba Corral, Ariel Lijo y Marcelo Martínez de Giorgi. De este último magistrado se consigna lo siguiente: venía de exculpar a Angelo Calcaterra, primo hermano de los Macri, en una causa ligada a la obra pública.
Es curioso, porque a mediados de 2024, el boxindanga Mahiques, junto con Barroetaveña y Daniel Petrone, aceptaron la coartada de Calcaterra para eludir una condena en la causa “Cuadernos de las Coimas”. Es decir, dieron por bueno que Calcaterra no había pagado coimas sino que había hecho aportes de campaña. Cuando estalló el escándalo, Mahiques, Barroetaveña y Petrone anularon su propio fallo. Un detalle de color: aquel cumpleaños narrado por Candela Ini se festejó en Roldán, el restaurante de Daniel Vila, defensor de Tapia en la AFA, y de Manzano, aplaudidor de Milei en Nueva York.
El submundo del poder en el que se procesan estos conflictos políticos y judiciales es insondable. Por eso por la espalda de varios funcionarios corrió un escalofrío cuando “Chiqui” Tapia amenazó: “Los voy a hacer transpirar como ellos me hacen transpirar a mí”. ¿Tapia también tiene videos? El acertijo es imposible de resolver. Pero transpiración habrá seguro. Lo que todavía no se sabe es si será con o sin secanucas.
El contraste de estas peripecias con las propuestas oficiales es impactante. Porque Milei declaró, ante el Congreso y en JP Morgan, que la moral será con él una política de Estado. En poco tiempo se sabrá si es otra ficción consentida.
Carlos Pagni,Conforme a
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Un empleado público de Tucumán le pegó un violento cabezazo a un diputado de La Libertad Avanza

Un diputado nacional de La Libertad Avanza recibió un violento cabezazo cuando intentaba acceder a la localidad de La Madrid, en el sur de la provincia de Tucumán, para brindar asistencia por las inundaciones que afectaron a la ciudad. El agresor fue identificado y sería un hombre cercano al ministro del Interior del gobierno provincial.
La víctima fue identificada como Federico Pelli, miembro del bloque libertario en la Cámara Baja. En las imágenes que se difundieron en redes sociales, se puede observar cómo todo comenzó con un breve cruce de palabras, en donde el diputado dijo: “¿Quién sos vos para dejar pasar?”. Acto seguido, tras la intención del agresor de no dejar pasar al diputado hacia la mencionada localidad, le pegó con la parte superior de la cabeza y el impacto le rompió la nariz, lo que lo dejó con la cara sangrando.
De acuerdo a lo que señalaron los médicos que atendieron al diputado, sufrió un traumatismo encefalocraneano y nasal. Le realizaron una tomografía y detectaron que tiene una fractura del hueso nasal, por lo que quedará en observación, ya que no hay lesión cerebral. “Fue una desgracia con suerte”, señaló uno de los profesionales que lo atendieron en el Hospital Regional de Concepción en diálogo con medios locales.
Rápidamente, las imágenes se viralizaron y el agresor fue identificado como Marcelo Segura, alias “Pichón”, según informó La Gaceta. En un comunicado que lanzó el espacio libertario local, denunciaron que estaría vinculado al ministro del Interior de Tucumán, Darío Monteros. Además, señalaron que ya iniciaron las denuncias correspondientes, tanto contra el funcionario como contra el hombre señalado como autor del ataque.
Uno de los primeros en hacerse eco de las imágenes fue el presidente Javier Milei que posteó: “ESTO ES LO QUE TENEMOS DEL OTRO LADO…”.

En un comunicado que publicó el bloque de diputados libertarios, repudiaron la agresión y señalaron: “El hecho ocurrió en el marco de una actividad solidaria en la que junto con los diputados Gerardo Huesen y Soledad Molinuevo, quienes se trasladaban para donar colchones y otros artículos a los afectados por las inundaciones de la provincia. Ningún acto de violencia va a detener nuestro accionar en ninguna provincia por más que la vieja política se oponga. Esperamos que la Justicia actúe”.

Por su parte, el presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán, compartió las imágenes en redes sociales y señaló: «La prepotencia de los que se creen impunes en Tucumán. Creen que son intocables. Hoy esa violencia llegó a un nivel inaceptable: le rompieron la nariz al diputado nacional Federico Pelli. En este momento se están realizando las denuncias correspondientes y vamos a ir hasta las últimas consecuencias».
Todo ocurrió en la entrada de la localidad de La Madrid, una de las más afectadas por las fuertes lluvias que afectaron a gran parte del norte argentino en las últimas horas. De hecho, muchas familias se vieron en la obligación de autoevacuarse y esperar en la ruta mientras siguen creciendo los ríos Marapa y San Francisco. La localidad está ubicada a aproximadamente 56 kilómetros de Las Termas de Río Hondo.
El gobernador Osvaldo Jaldo también se pronunció sobre el violento episodio y sostuvo: “Repudiamos con absoluta firmeza la agresión sufrida por el diputado nacional Federico Pelli. La violencia no tiene lugar en nuestra vida democrática ni en la convivencia entre tucumanos. Nos solidarizamos con él y con su familia”.

Y agregó: “Apelamos a la responsabilidad de todos: en momentos tan difíciles para nuestra provincia, lo que debe unirnos es la solidaridad con quienes hoy están atravesando las consecuencias de las inundaciones”.
En tanto, completó el mensaje: “La Policía de Tucumán procedió a la detención del agresor, poniéndolo a disposición de la Justicia Provincial para que avance con la investigación y determine las responsabilidades que correspondan. Desde el Gobierno de la Provincia vamos a colaborar con todo lo que sea necesario, mientras seguimos concentrando nuestros esfuerzos en acompañar y asistir a las familias tucumanas afectadas”.
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Schoklender dijo que la plata de las viviendas se la gastó Bonafini para hacer política kirchnerista

Sergio Schoklender, quien comandó el programa de viviendas sociales Sueños Compartidos, de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, responsabilizó a Hebe de Bonafini, la fallecida expresidenta de la institución, de desviar los fondos destinados a las obras para ser utilizados para hacer política y militancia en favor del kirchnerismo.
Al prestar declaración indagatoria en el juicio oral y público que se le sigue por fraude, por desviar al menos 200 millones de pesos hace 15 años, dijo que ese dinero se lo gastó Bonafini y que ella no les podía decir que no a los Kirchner.
Bonafini era una de las acusadas en este juicio, pero como falleció quedó desvinculada del caso y no puede responder a estas acusaciones.
Con firmeza, como si lo que dijera era obvio para todos, Schoklender enfrentó al fiscal Diego Velasco y a los jueces Adriana Palliotti, Horacio Obligado y Ricardo Basilico con altivez, presentándose como una víctima de los desmanejos de Bonafini en la Fundación.
Dijo Schoklender que fue Bonafini la que mandó a los trabajadores a la Plaza de Mayo a protestar en contra suya y que todas las desgracias del programa Sueños Compartidos se debían a que Bonafini “no era capaz de decirle que no a los pedidos de Néstor y Cristina Kirchner”
Schoklender es juzgado junto con su hermano Pablo por malversación de caudales públicos. Ambos ya cumplieron una condena por haber asesinado a sus padres.
“Mientras yo iba por más escuelas y viviendas, ella estaba tan cooptada por el kirchnerismo que empezamos a gastar mucho en actos y movilizaciones para toda esa runfla y el dinero se acabó”, dijo Schoklender en el comienzo del juicio oral al prestar declaración indagatoria.
La indagatoria es un acto de defensa y el acusado no está obligado a decir la verdad. Sin embargo, sus dichos son evaluados como evidencia por los fiscales.
“Nosotros no queríamos solamente construir viviendas, construíamos ciudadanía” dijo con soberbia. Contó que con el plan de viviendas que el kirchnerismo adjudicó a la Madres de Plaza de Mayo emplearon a 6500 personas con 450 obradores en todo el país.
“No traíamos paraguayos indocumentados, tomábamos a la gente del lugar y la capacitábamos, la alfabetizábamos. Tuvimos las mejores capataces mujeres que construyeron sus propias escuelas y jardines maternales”, se ufanó ante los magistrados.
Además de castigar a Bonafini, salpicó también a Néstor Kirchner, aunque en un intento por defenderlo. “No se metió con nosotros; robaba como todos, pero en obras grandes, pero cuando murió todo se desbarrancó”.
“Con la plata de las obras. Teníamos mucha ganancia porque nos pagaban bien y no había corrupción, entonces sobraban los fondos. ¿Por qué creen que Milei bajó el déficit? Porque cerró la obra pública. En la Argentina la obra pública es corrupción”, mencionó.
Admitió que llegaron a tener “muchos problemas” para cobrar porque “la política se gastaba lo que nos tenía que dar a nosotros”. Dijo que por eso debían cambiar cheques en cuevas porque la Fundación tenía problemas financieros.
Ante las preguntas del fiscal Velasco acerca de por qué les adjudicaban las obras, dijo que «Néstor y Cristina quisieron quedar bien con Hebe y segundo porque el proyecto de unir lo social y la construcción era muy atractivo y por último, porque era la forma que ellos tenían de interactuar con algunos distritos. Por esta razón aventuró que ‘seguramente’ los proyectos de la Fundación salían con más rapidez y facilidad que otros”.
Dijo que sólo él y Bonafini decidían hacia dónde iban los fondos. Aseguró que había muchísimos gastos, entre ellos el centro cultural de la ESMA, la Universidad de las Madres, la radio, los congresos políticos, las conferencias, las movilizaciones, las campañas, los pasacalles.
“Mientras yo reclamaba el dinero a los gritos, Hebe se acercaba más al gobierno, me reprochaba que me peleara con los funcionarios, hasta que me cansé y me fui”, dijo.
Recordó que llegó a tener una reunión con Amado Boudou cuando era ministro de Economía, en la que le exigió el pago de las obras. “Los echaron a todos, me peleo con Hebe y con mi hermano, con quien no he vuelto a hablar”, indicó.
Dijo que su empresa Meldoreck, que era la que construía los paneles con los que se hacían las viviendas sociales, tenía un contrato con las Madres de Plaza de Mayo, no con el Estado.
Y explicó que durante la instrucción del caso pidió al juez Norberto Oyarbide, primero, y a Martínez de Giorgi después, que intervengan la Fundación Madres de Plaza de Mayo, pero que no lo escucharon.
Hernán Cappiello,Conforme a












