POLITICA
Karina Milei sumó por primera vez al PRO a una cumbre en la Casa Rosada para delinear la estrategia electoral en PBA

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sumó por primera vez al PRO a la mesa para delinear la estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires. La presidenta de La Libertad Avanza está reunida con el titular del PRO en el territorio bonaerense, el diputado Cristian Ritondo, desde las 12 en la Casa Rosada para coordinar las actividades de campaña.
Participan además el asesor Santiago Caputo y el armador libertario Sebastián Pareja junto a su equipo. No fue invitado el diputado Diego Santilli, que será en principio el tercer candidato que acompañe la boleta de José Luis Espert en el territorio bonaerense. “Diego es candidato. No tiene por qué estar en la mesa de campaña”, agregan en Nación.
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La reunión fue convocada al salón Norte de Balcarce 50, donde los mozos ya depositaron chipá, que suelen consumir los asistentes de la mesa política del Gobierno. No está previsto que participen por el momento el presidente de la Cámara de Diputados y vicepresidente de LLA, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
El Ejecutivo apunta a definir en esta reunión las próximas actividades proselitistas de los candidatos libertarios junto a Javier Milei, que lanzará hoy la campaña en el club Atenas de La Plata. El jefe de Estado planea desembarcar también en la primera sección electoral de la provincia de Buenos Aires en el corto plazo.
Según pudo saber TN, el primer mandatario tiene previsto polarizar con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicilof, y cuestionar la gestión bonaerense. “La idea es polarizar con el kirchnerismo y apuntar contra el estado de la provincia”, agregan en el oficialismo. Es la misma línea que mantuvo en la foto de presentación de candidatos en Villa Celina, La Matanza.
El presidente planea además insistir con el slogan de “Kirchnerismo Nunca Más”. Se trata de la tipografía del libro sobre el informe “Nunca Más”, que describe el trabajo realizado en 1984 por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). Los ejes de la campaña de La Libertad Avanza en el territorio bonaerense son la economía y la seguridad.
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La mesa electoral del Gobierno planea unificar la campaña bonaerense con la nacional, pero no tiene previsto por el momento armar una mesa con referentes del PRO en la Ciudad de Buenos Aires. En Nación ponen en duda que Milei comparta actividades de campaña con Mauricio Macri en el territorio porteño y descartan que lo haga con el jefe de gobierno, Jorge Macri.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, encabezará la lista libertaria para el Senado en la Ciudad y estará acompañada por un “economista liberal” en la lista. El oficialismo no terminó de definir quién será el primer candidato a diputado y continúa la danza de nombres, que abarca desde la legisladora Pilar Ramírez hasta integrantes del gabinete.
Casa Rosada, Karina Milei, PRO, Elecciones
POLITICA
La Cámara de Representantes de EEUU reactivó Caucus Argentina, un espacio de trabajo en temas de interés común

La Cámara de Representantes de los Estados Unidos ha oficializado la reactivación del Caucus Argentina, una instancia que, según comunicó el embajador argentino en Washington, Alejandro Oxenford, representa un avance en la cooperación bilateral entre ambos países. Esta reapertura, que coincide con un contexto político estadounidense marcado por el debate interno sobre reformas fiscales y migratorias, introduce una agenda de trabajo orientada a fortalecer la colaboración en sectores estratégicos como defensa, seguridad, energía y minería. El relanzamiento del grupo, discontinuado en enero de 2023, fue celebrado por Oxenford como un “hito histórico” y el resultado de un trabajo conjunto con los legisladores estadounidenses Michael Rulli y Darren Soto, quienes asumen ahora la co-presidencia del Caucus.
La iniciativa se produce en un momento en que la relación bilateral entre la República Argentina y Estados Unidos adquiere un carácter prioritario para ambos gobiernos. De acuerdo a lo expuesto por Oxenford en su comunicación pública, el Caucus Argentina funcionará como un canal para profundizar los lazos institucionales y facilitar la coordinación de proyectos conjuntos. El diplomático destacó que, desde el inicio de su gestión en la capital estadounidense, mantuvo encuentros con numerosos legisladores interesados en el proceso de transformación que impulsa el ejecutivo argentino bajo el liderazgo de Javier Milei, con especial atención al potencial que tienen los Congresos de ambos países para ampliar la cooperación en áreas clave.
La reactivación del grupo parlamentario ocurre mientras la administración de Donald Trump, consolida su posición en la región luego de la captura del ex dictador Nicolás Maduro en Venezuela. Además, se da mientras el presidente Javier Milei trabaja para fortalecer un bloque de países alienadas con la política internacional norteaméricana. Pese a la intensa actividad legislativa interna, la restitución del Caucus Argentina fue señalada por el embajador como una herramienta central de diplomacia parlamentaria, destinada a “difundir el proceso de reformas estructurales” que desarrolla el gobierno argentino y a explorar nuevas oportunidades de colaboración “en beneficio de ambos países”.

Según Oxenford, la reapertura del Caucus Argentina responde a un contexto de “nivel sin precedentes de la relación bilateral” y a la “profundidad de la alianza estratégica” que vincula actualmente a los dos Estados. El diplomático subrayó que la existencia de este grupo constituye una “valiosa plataforma” para fortalecer el trabajo de la Embajada Argentina en Washington con el Congreso y para fomentar un diálogo permanente entre legisladores de ambas naciones. Además, remarcó el papel de la diplomacia parlamentaria en la promoción de reformas estructurales y la identificación de oportunidades de cooperación que trascienden la agenda tradicional.

En palabras del embajador, la reactivación del Caucus fue posible gracias a las gestiones realizadas junto a los representantes Rulli y Soto, a quienes agradeció públicamente por asumir la co-presidencia y por el “firme compromiso” con el fortalecimiento de la relación bilateral. Oxenford precisó que, desde su arribo a Washington, los legisladores estadounidenses han mostrado un “marcado interés” en el proceso de transformación argentino, especialmente en lo relativo al rol de los poderes legislativos en la ampliación de la cooperación en defensa, seguridad, energía y minería, entre otras áreas.

La decisión de restablecer el Caucus Argentina se da, además, en un marco de alta actividad legislativa en la Cámara de Representantes, que en paralelo se encuentra abocada al debate y votación de un paquete fiscal y migratorio de alto impacto. Mientras el liderazgo republicano busca los consensos internos para aprobar leyes, el relanzamiento de este grupo de amistad con Argentina incorpora un elemento adicional a la agenda bilateral, situando al país sudamericano en el radar de prioridades estratégicas en Washington.
El embajador enfatizó que este mecanismo no solo refuerza el trabajo institucional de la Embajada, sino que contribuye a la promoción de un “mayor intercambio entre legisladores” y a la consolidación de un diálogo “sustantivo y permanente” entre los poderes legislativos de ambos países.
North America,Government / Politics,WASHINGTON
POLITICA
Los cómplices latinoamericanos del chavismo

Ricardo Lagos, el expresidente socialista de Chile, dijo hace varios años una frase premonitoria: “Si América Latina no quiere que Estados Unidos intervenga en Venezuela, ¿qué está haciendo ella para restablecer la democracia y los derechos humanos en ese país?”. La ausencia de los países latinoamericanos (y las contradicciones dentro de sus propios gobiernos) explica en gran medida la incursión norteamericana en territorio venezolano para apresar al exdictador Nicolás Maduro y a su esposa, una figura extremadamente influyente en el régimen chavista. Basta el ejemplo de la Argentina para conocer con exactitud la dimensión de las incoherencias en la conducción de un mismo país. El largo kirchnerismo fue amigo y cómplice del chavismo durante los 16 años que gobernó en las últimas décadas. Negocios y amistades caracoleaban entre líderes chavistas y kirchneristas. Luego, la administración de Mauricio Macri adoptó una posición absolutamente distinta cuando le tocó gobernar durante cuatro años: denunció al chavismo como una dictadura que torturaba y secuestraba a sus adversarios y, encima, no respetaba los resultados electorales. Es la misma posición que con igual vehemencia asumió luego el gobierno de Javier Milei.
La ingenuidad no cabe para analizar la complacencia del kirchnerismo ni la decisión implacable de Donald Trump a favor o en contra del chavismo. Ya en el gobierno de Néstor Kirchner, el entonces embajador argentino en Caracas, Eduardo Sadous, un hombre valiente que murió prematuramente, diplomático de carrera que había sido nombrado en ese cargo por Eduardo Duhalde, denunció una “embajada paralela” en manos del kirchnerista Claudio Uberti y un “sistema de sobornos” en Venezuela que controlaba el exministro Julio De Vido.
Mucho después, Uberti fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por el intento de contrabando de 800.000 dólares en un vuelo privado que partió de Caracas y que arribó al aeroparque de la Capital; llevaba también, entre otros, al venezolano Guido Antonini Wilson, quien le confesó al FBI norteamericano que ese dinero de Chávez era para financiar la primera campaña presidencial de Cristina Kirchner. Uberti es actualmente un arrepentido en el juicio por el caso de los Cuadernos de las Coimas; confesó ante el tribunal a quiénes le reclamaba sobornos, en nombre de quién y de qué cantidad se trataba.
No son pocos los empresarios, por lo general medianos y pequeños, que aceptaron las condiciones que imponían los Kirchner, juntos con Chávez y Maduro, para hacer negocios en Venezuela. Al revés, el gobierno de los Kirchner no se manifestó ofendido cuando Chávez confiscó una empresa del grupo Techint valuada en 4000 millones de dólares. Empeoró las cosas y les pidió a directivos de Techint una comisión (soborno) para gestionar ante el gobierno de Chávez la repatriación de los empleados argentinos de esa empresa expropiada. Después de Cristina Kirchner, en 2015, Macri se negó a nombrar un embajador en Caracas; la embajada quedó en manos de un encargado de negocios. Hace poco más de un año, Milei cerró la embajada argentina en Venezuela luego de que Maduro ordenara la expulsión de los diplomáticos argentinos. El zigzag argentino para tratar a la dictadura bolivariana es inexplicable.
Como pronosticó Lagos, alguien, algún día, haría algo en Venezuela. La situación de los venezolanos era ya insoportable desde muchos antes. La mejor descripción, aunque no completa, de la crisis humanitaria del país latinoamericano la hizo hace seis años Michelle Bachelet, la expresidenta chilena que era en ese momento la alta comisionada de es Unidas para los Derechos Humanos. En un durísimo informe sobre la realidad que había impuesto el chavismo en Venezuela escribió, por ejemplo, que era urgente “detener y remediar las graves vulneraciones de derechos económicos, sociales, civiles, políticos y culturales” en ese país. También denunció el “éxodo sin precedentes” de venezolanos y la “hegemonía comunicacional” de los gobiernos de Chávez y Maduro que significó el cierre de decenas de medios periodísticos independientes y el exilio de muchos periodistas.
Finalmente, fue Trump quien decidió actuar en Venezuela. Desde la madrugada del sábado último, cuando un grupo de élite de militares norteamericanos apresaron en una operación relámpago al matrimonio Maduro en su fortaleza caraqueña, se habla de dos principios jurídicos, aparentemente contradictorios, para rechazar o para defender la decisión del jefe de la Casa Blanca. El rechazo se respalda en el artículo 2, inciso 4, de la Carta de las Naciones Unidas, que dice que “los miembros (de ese organismo) se abstendrán de la amenaza o del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”. Sin embargo, los que defienden la decisión de Trump señalan, no sin razón, que hasta el principio de no incursión en los asuntos internos de otros países cesa automáticamente cuando se violan los derechos humanos o un país es gobernado por un narcoestado o promueve el terrorismo. La Venezuela de Maduro cumplía acabadamente con las dos primeras condiciones (violación de derechos humanos y promoción del tráfico de drogas) como para que aquel artículo de la Carta de la ONU se convirtiera en obsoleto.
Sucede, al mismo tiempo, que Trump, que siempre está lejos de la elegancia verbal, no habla de restablecer la democracia en Venezuela, sino de los negocios que empresarios norteamericanos podrían hacer con las enormes reservas de petróleo de Venezuela. Es cierto que la infraestructura petrolera venezolana requiere de voluminosas inversiones después de la destrucción y el abandono chavista; ese dinero no está en Venezuela. Pero Trump podría decirlo de otra manera. Del mismo modo, el mandatario norteamericano podría haber sido más diplomático para referirse a la más importante dirigente opositora al régimen de Chávez y Maduro, María Corina Machado. El coraje de Machado le valió hace poco el premio Nobel de la Paz.
En rigor, la decisión del gobierno de Washington de prescindir por ahora de ella tiene su explicación: es inviable un gobierno de Machado o de Edmundo González Urrutia, el verdadero ganador de las últimas elecciones presidenciales venezolanas, con la burocracia militar y gubernamental en poder del chavismo. La jerarquía militar se benefició del tráfico de drogas, según la información con la que cuentan varios países en el mundo, y el Poder Judicial es una construcción total y absoluta del chavismo. Si eso hicieron con la nomenklatura militar y con los jueces, es fácil imaginar lo que sucede con los empleados del Poder Ejecutivo venezolano: todos son fanáticos militantes del chavismo. La información que circula entre las principales naciones es que Trump resolvió dejar a los chavistas asustados, con la presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, en primer lugar, la tarea de limpiar de chavistas al Estado de Venezuela. Por eso, Trump la amenaza a Delcy Rodríguez con mandarla al peor de los mundos, pero le permite seguir el mando del gobierno de Caracas. De todos modos, la continuidad del chavismo sin Maduro provocó una gran decepción entre los venezolanos que se fueron de su país y también entre los que residen en Venezuela.
Los que critican a Trump, incluidos algunos países europeos, no han hecho hasta ahora una autocrítica de su propia condescendía con la brutal tiranía del chavismo. Si la izquierda o el progresismo internacional se hubieran cohesionado en una misma actitud de presión a Maduro para que democratice su país y abandone la persecución y la tortura de sus opositores, seguramente la incursión de Trump no habría sido necesaria. O, al menos, hubiera sido más difícil de explicar. Ninguno de esos países debió olvidar “las ejecuciones extrajudiciales de miles de opositores” que denunció Bachelet en su célebre informe sobre la Venezuela de Maduro. Traducido al lenguaje común, la expresidenta chilena reveló hace más de un lustro el asesinato de miles de opositores al régimen. Nadie hizo nada con la fuerza necesaria como para detener esa ordalía de sangre.
La norma de que la no incursión en los asuntos internos de otros países pierde vigencia cuando se violan los derechos humanos la aplicó en la Argentina hace más de 40 años el entonces presidente demócrata norteamericano Jimmy Carter. Carter le encomendó a su influyente subsecretaria de Derechos Humanos, Patricia Derian, que enfrentara a la dictadura argentina y la obligara a cesar con los secuestros y desapariciones de personas. Derian cumplió acabadamente su cometido. Los militares argentinos fueron más selectivos, por lo menos, después de la clara irrupción de Carter.
Mucho más tarde, en 1989, Bush padre ordenó la invasión de Panamá y la detención de su dictador, Manuel Noriega, acusado de traficar drogas a los Estados Unidos. Las voces de condena fueron escasas porque se supo entonces que Noriega había sido un informante de la CIA durante muchos años. Más de 20 años después, en 2011, un presidente demócrata, Barack Obama, autorizó la captura y muerte del más importante líder terrorista del momento, Osama bin Laden. El operativo obligó a las fuerzas de élite norteamericanas a incursionar en territorio soberano de Pakistán sin conocimiento ni autorización de las autoridades de este país. Nadie criticó a un presidente norteamericano que castigó el más grande acto terrorista que sucedió hasta ahora, como lo es la destrucción absoluta de las torres gemelas de Nueva York, ordenado por Bin Laden.
La primera acusación del gobierno norteamericano actual contra Maduro y su esposa consistió en que se proponían “inundar” de cocaína a Estados Unidos, pero luego señaló que usaban el dinero de la droga para perpetuar la tiranía. Habrá que esperar el informe completo del fiscal del distrito sur de Nueva York, Jay Clayton, para saber cuál es el tamaño exacto de la acusación contra Maduro y su esposa; por ahora, Clayton los acusó de promover el narcotráfico.
América Latina no aprendió nada: sigue dividida según las ideas de sus gobiernos para pronunciarse sobre la captura de Maduro. Los amigos del dictador venezolano solo hacen mención a la violación de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de otro país, pero no dicen nada sobre las tropelías que cometía el autócrata depuesto. Entre estos, están los gobiernos de tres países muy importantes: Brasil, México y Colombia. La violación flagrante de los derechos humanos sigue siendo un delito incalificable según la ideología de los que la perpetran.
Estados Unidos intervenga en Venezuela,incursión norteamericana,Corrupción en el fútbol: las tarjetas corporativas de Faroni y su esposa reflejan viajes y lujos con fondos de la AFA,Joaquín Morales Solá,Nicolás Maduro,Donald Trump,Venezuela,Conforme a,,»Caucus». Relanzan en el Congreso de EE.UU. un grupo de respaldo al vínculo con la Argentina,,Criticó el «silencio» de la OEA. La Argentina apoyó la captura de Maduro y pidió a la CIDH que verifique el estado de los presos políticos,,Tras la captura de Maduro. El Gobierno activa en Venezuela gestiones “confidenciales” para liberar al gendarme Gallo,Nicolás Maduro,,“Hay que ir de a poco”. Un especialista en narcoterrorismo analizó por qué Maduro es un “criminal” y no se puede llamar a elecciones,,»El infierno en la Tierra». Cómo es el Metropolitan Detention Center, la cárcel en la que Nicolás Maduro quedó detenido en Nueva York,,En vivo. Noticias de Nueva York: el anuncio de Mamdani sobre la seguridad pública y actualizaciones de hoy, 6 de enero de 2026
POLITICA
La diputada libertaria Virginia Gallardo presentó su primer proyecto en Diputados

La diputada libertaria por Corrientes, Virginia Gallardo, presentó su primer proyecto en el Congreso nacional. Propone declarar el Estado de Emergencia Hídrica en las zonas afectadas en su provincia, como consecuencia de las intensas precipitaciones registradas en el último período.
“La declaración de la Emergencia Hídrica por parte del Poder Ejecutivo se presenta como una medida necesaria y oportuna, que permitiría agilizar mecanismos administrativos y presupuestarios, reforzar la asistencia a las poblaciones damnificadas y acompañar a las autoridades provinciales y municipales en las tareas de contención, recuperación y reconstrucción”, dijo Gallardo.
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Agregó que “la adopción de medidas excepcionales en el marco de la emergencia constituye una herramienta indispensable para mitigar los efectos del desastre, proteger a la población afectada y contribuir a la pronta normalización de las condiciones de vida en la Provincia de Corrientes”.
Proyecto desde la UCR
Esa no fue la única iniciativa presentada asociada a la necesidad de declarar la Emergencia Hídrica en el litoral. También el diputado de la UCR Diógenes González hizo lo propio y planteó que, “las lluvias récord de los últimos días registraron acumulados de agua que superaron los 300 a 400 milímetros en períodos muy cortos, desencadenando anegamientos generalizados, saturación del suelo y el colapso de sistemas de drenaje pluviales”.
“La magnitud de este temporal obligó a la intervención de fuerzas de seguridad, Defensa Civil, Bomberos y diversas áreas del Estado para asistir a las familias afectadas y coordinar tareas de asistencia y evacuación en distintas localidades de la provincia”, agregó.
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Y destacó: “Como resultado de estas condiciones climáticas extremas, centenares de familias debieron ser evacuadas y llevadas a centros de alojamiento habilitados en escuelas, gimnasios y espacios comunitarios distribuidos en distintas jurisdicciones correntinas, mientras que personal de Defensa Civil, Bomberos y fuerzas de seguridad distribuyeron víveres, materiales de asistencia y llevaron adelante acciones de prevención y seguridad”.
¿Qué significa la declaración de Emergencia?
Declarar en Estado de Emergencia una región, un municipio, una provincia a partir de un desastre climatológico significa que desde el Gobierno central se adoptan medidas como destinar partidas especiales de fondos para afrontar acciones de asistencia y reconstrucción de las personas y economías afectadas, en el marco de la emergencia y por el plazo dispuesto por la sanción final del proyecto. En principio es por 180 días.
También la ampliación de fondos destinados a la cobertura de planes sociales durante el período de la declaración de emergencia en el ámbito geográfico de la misma, así como la adopción de medidas que tiendan a preservar y restablecer las condiciones de vida de sus habitantes y las relaciones de producción y empleo y la recuperación de la biodiversidad de la zona.
En el marco de una Emergencia, también se contemplan partidas presupuestarias con la finalidad de llevar adelante obras publicas coordinadas entre la Nación y la provincia.
Virginia Gallardo, diputada, proyecto
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