POLITICA
La CGT activa su plan de lucha de 36 horas: movilización al Congreso, paro general y actividades afectadas

- 4 minutos de lectura‘
Decidida a confrontar con el Gobierno, la CGT activará desde este miércoles su plan de lucha de 36 horas, que contempla una movilización al Congreso en apoyo a los jubilados y un paro general de 24 horas a partir de la medianoche del jueves que afectará el normal funcionamiento del transporte público y diferentes actividades.
La hoja de ruta de las protestas comenzará con una movilización, a partir de las 15, a la plaza del Congreso para impulsar el reclamo semanal de la mesa coordinadora de jubilados, que exige un aumento de emergencia para los haberes, cuyo monto mínimo es hoy de $285.820, más un bono de $70.000. Como todos los miércoles, se improvisará un escenario en la plazoleta, aunque no está previsto que se suban allí los referentes sindicales. La intención es simbolizar el respaldo de la central obrera peronista a la demanda de los jubilados.
La convocatoria callejera y la huelga de la CGT contará con las adhesiones de las dos vertientes de la CTA, movimientos sociales y de agrupaciones vinculadas a la izquierda. En la marcha prometen una presencia central las columnas sindicales y las de los movimientos sociales nucleados en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular. El punto de encuentro de la cúpula de la CGT será en Hipólito Yrigoyen y Solis, detrás de la mesa coordinadora de jubilados. El operativo de seguridad estará a cargo de las fuerzas federales, con apoyo de la Policía de la Ciudad, a pesar de una presentación que hizo el juez porteño Roberto Andrés Gallardo, que había pedido correr al Ministerio de Seguridad de la Nación del operativo por considerar que existe un “riesgo cierto” de lesiones si ellos intervienen. La solicitud de Gallardo no prosperó.
Después de meses de letargo y de haber sellado una tregua con el gobierno de Javier Milei, la CGT apuró hace casi un mes la convocatoria al paro general en reclamo de mejoras a los jubilados y en rechazo a la intervención oficial en las negociaciones salariales. La represión policial en la marcha del 12 de marzo último, que terminó con el fotógrafo Pablo Grillo herido de gravedad por el disparo horizontal de una cápsula de gas lacrimógeno por parte de un gendarme, fue el episodio que empujó a los gremios a la confrontación.
“El fin a la represión salvaje de la protesta social” es una de las consignas de la protesta. La CGT reclama, además, paritarias libres, la homologación de los acuerdos salariales ya sellados, un aumento para los jubilados y la actualización del bono. Pero además exige un incremento en los presupuestos de salud y educación, a contramano de la motosierra libertaria. Entre sus proclamas, los gremios expresan el rechazo a las privatizaciones y a los despidos en el sector público y privado, y piden al Gobierno un programa de desarrollo de la industria nacional y una política exterior convergente con los intereses nacionales. También se rechaza el nuevo pacto que la gestión de Milei está por anudar con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La movilización y el paro pondrán a prueba a la CGT, que no contará esta vez con la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el poderoso gremio de los colectiveros. La decisión de la UTA impactá de lleno en el alcance de la huelga. Además, la determinación de activar el tercer paro contra la gestión de Milei no contó con el aval unánime de la central obrera y hubo sectores que buscaron tomar distancia.
La estrategia del Gobierno para bajar a la UTA del paro de la CGT tuvo hasta ahora resultado. Puertas adentro del gremio de los colectiveros, Roberto Fernández, el jefe de 80 años, argumentó dos motivos para no adherir. El primero, jurídico: está en vigencia la conciliación obligatoria que se inició la semana pasada por no haber logrado un acuerdo en su negociación salarial con las cinco cámaras empresarias del sector.
El segundo, más político: Fernández lleva años alejado de la vida interna de la CGT por disputas irreconciliables con los Moyano y no está dispuesto a confrontar con el Gobierno, que aporta subsidios millonarios para que los colectivos circulen por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La decisión de Fernández, además de sus argumentos legales y políticos, encontró otro motivo: la caja y los negocios. La Superintendencia de Servicios de la Salud (SSS) realizó la semana pasada una auditoría sorpresa en la obra social de la UTA, que no está ajena a la crisis financiera que afecta a todas las prestadoras médicas sindicales. La obra social de los Conductores de Transporte de Colectivos de Pasajeros es administrada por Silvia Antonia Bevk, la esposa del jefe de la UTA.
POLITICA
La CGT enfrenta una reforma laboral con cambios que no alcanzan y una movilización llena de riesgos

La CGT reaccionó en silencio ante los cambios en la reforma laboral anunciados por Patricia Bullrich. No hubo elogios, obviamente, pero tampoco críticas a ese combo de modificaciones que deja a salvo (pero no tanto) las arcas sindicales a través del mantenimiento limitado de las cuotas solidarias y la eliminación de la rebaja a las contribuciones patronales para las obras sociales.
“Los cambios no nos conforman y seguimos negociando”, admitió un jefe cegetista a Infobae pocas horas antes de una suerte de “supermiércoles” en el que todo indica que se aprobaría la reforma laboral en el Senado y que la zona del Congreso será un termómetro del malestar sindical por el proyecto de Javier Milei.
¿Lo que anunció Bullrich fue fruto de acuerdos con la CGT o un gesto unilateral del Gobierno hacia el poder sindical? El hermetismo de los gremialistas es muy sugestivo. El oficialismo hizo concesiones ante algunos reclamos cegetistas, sobre todo al mantener intactos los fondos para las obras sociales y sostener las cuotas solidarias, aunque seguirán igual que ahora hasta 2028 (luego dejarán de ser obligatorias y no podrán cobrarse sin el consentimiento de los trabajadores) y el descuento no podrá superar el tope del 2% de los salarios.

Otro alivio para la CGT es la eliminación del artículo que quitaba la obligatoriedad de que los empleadores sean agentes de retención de las cuotas de afiliación sindical. El nuevo texto, de todas formas, no contempla lo que prevé la ley actual: la recaudación también de “otros aportes”, que abarca a las cuotas solidarias.
Pese a sus reclamos, la CGT no logró quitar del proyecto ni suavizar la estricta reglamentación del derecho de huelga, la obligación de pedir autorización para realizar asambleas sindicales en los lugares de trabajo ni el tope de 10 horas mensuales pagas a los delegados para realizar actividades gremiales, entre otros puntos.
Los planteos de la CGT, además, tampoco se reflejaron en los anuncios de Bullrich sobre la ultraactividad de los convenios (se buscaba que no se cayeran al vencimiento, sino que existiera un período para renegociarlos) y la prelación de los convenios por empresa (aspiraba a que que esos acuerdos no rompieran el piso convencional establecido por los sindicatos con personería).

Toda la civilizada oposición que mostraron los líderes cegetistas ante el avance de la reforma laboral contrastó con la violencia verbal de algunos dirigentes ultraopositores como Rodolfo Aguiar, líder de ATE (“los gobernadores que avalen esta reforma estarán firmando su propia sentencia de muerte”) y Daniel Yofra, titular de Aceiteros (“vamos a prender fuego el país a través de una huelga por tiempo indeterminado”).
Las repudiables amenazas de ambos dirigentes le darán un contexto inquietante a la movilización de esta tarde ante el Congreso, convocada por la CGT para descomprimir el malestar interno, pero que mostrará en la calle un abanico de posturas radicalizadas que hacen temer una postal semejante a la que soportó Mauricio Macri en 2017 con el debate legislativo sobre la reforma previsional.
¿Funcionará a pleno el aparato sindical para llenar la calle de manifestantes? La anterior concentración contra la reforma laboral, que se hizo el 18 de diciembre en la Plaza de Mayo, mostró una convocatoria poco contundente. Ahora, el clima adverso contra el proyecto oficial es mucho mayor en las filas sindicales, aunque también creció en la CGT el temor a hechos de violencia y a los reclamos de un “paro general ya” de los sectores duros que incomodaría a los dialoguistas de la central obrera que hablan (y seguirán hablando) con el Gobierno.

La actitud de la CGT ante la administración Milei causa debates internos sugestivos. En la última reunión del Consejo Directivo, un líder dialoguista propuso una movilización contra la reforma laboral y descartó un paro general: “El último que hicimos, en mayo, no fue tan bueno”. Y despotricó contra algunos colegas que “hacen un acting de combativos, se graban proponiendo paros de 24 o 48 horas y después no hacen las huelgas”.
El dilema de la CGT es qué hacer para que la crisis profunda que atraviesa el sindicalismo no ponga en evidencia una pérdida de poder sin precedentes. Aun está abierta la herida en el orgullo sindical que dejaron algunos gobernadores que no les contestaron los llamados a los líderes cegetistas o cancelaron sus audiencias con ellos, como sucedió hace una semana.

Algunos gestos del sindicalismo dejan al desnudo la impotencia por no haber podido sumar apoyos políticos suficientes a su rechazo a la reforma laboral del Gobierno. Por eso los irresponsables dichos de Aguiar y Yofra o los inexplicables paros que los sindicatos aeronáuticos harán este miércoles, de 15 a 18, en Aeroparque y Ezeiza, y los metrodelegados concretarán en los subtes de 21 a 23.30: ¿perjudicar a los pasajeros influirá de alguna forma en la votación de la reforma laboral en el Senado?
Es quizás la mejor publicidad favorable que podrían hacerle a la reglamentación del derecho de huelga en los servicios esenciales que promueve el Gobierno.
Cambios en la reforma laboral que no alcanzan, una movilización callejera llena de riesgos y dirigentes que generan un clima violento o castigan a la gente común son algunas de las piezas de este rompecabezas del sindicalismo que parece imposible de armarse.
POLITICA
Paro de transporte: ¿hay subtes este miércoles 11 de febrero?

Mañana, miércoles 11 de febrero, la Confederación General de Trabajo (CGT) convocó una movilización contra el tratamiento de la reforma laboral en el Senado. Por su parte, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que nuclea a los grupos gremiales de esta área informó que hará paro durante la jornada. En este sentido, muchos usuarios se preguntan cómo funcionarán los subtes durante la jornada.
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro publicó un comunicado en el cual se expresa en relación al paro de mañana e indica que el cese de actividades en el subte será a partir de las 21. Este se extenderá hasta el cierre de la jornada, que en la mayoría de las líneas es entre las 23 y 23.30.
Según confirmó con fuentes de la Unión de Transporte Argentina (UTA) ―el gremio que nuclea los choferes de colectivos―, esta se adhiere a la marcha de la CGT y se movilizará este miércoles hacia la Plaza de los Dos Congresos. De todos modos, a diferencia de otros sindicatos de transporte, no llevará adelante un paro durante la jornada. Esto quiere decir que este miércoles se podrá viajar en colectivo en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires).
La movilización de la central obrera se dará el mismo día en que el proyecto de ley oficialista será tratado en el Senado. La protesta principal se concentrará en la Plaza de los Dos Congresos, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a partir de las 15. Jorge Sola, secretario general del Seguro y uno de los jefes de la CGT, anunció la medida, destacando su carácter “contundente y multitudinaria”.
Además, se realizarán movilizaciones similares en las sedes de las casas de gobierno en diversas provincias del país, replicando el rechazo a la iniciativa que consideran perjudicial para los trabajadores.
En principio, este miércoles hay trenes en el AMBA. Esto se debe a que el gremio ferroviario La Fraternidad aún no se pronunció sobre la marcha de la CGT y si se adhiere al paro de transporte que convocó la CATT.
Vale recordar que hasta el 28 de febrero inclusive el ramal Tigre del Tren Mitre se encuentra interrumpido por obras de renovación de vías entre Maldonado y Tigre. En tanto, los ramales J. L. Suárez y Bmé. Mitre tiene recorrido limitado, puesto que no llegan a la estación Retiro.
En tanto, el servicio Cañuelas-Lobos de la línea Roca se encuentra interrumpido por obras de renovación de vías. Por su parte, el ramal Dr. Saénz-M.C.G. Belgrano del tren Belgrano Sur circula con recorrido limitado entre Tapiales y M.C.G. Belgrano por obras.
Por su parte, este miércoles también habrá colectivos en el AMBA. Según informó la Unión de Transporte Argentina (UTA) a , el gremio se adhiere a la movilización de la central obrera y marchará a la Plaza de los Dos Congresos, pero no llevará a cabo un paro.
Los gremios del transporte convocaron a una jornada de protesta para el miércoles 11 que incluirá una movilización al Congreso y un cese de actividades a partir de las 13 en el sector aéreo, marítimo, portuario y subterráneo. Así lo confirmó Juan Carlos Schmid, Secretario General de la CATT, en una conferencia de prensa tras la reunión del Consejo Directivo.
En cuanto al paro de transporte, detalló que las actividades que nuclea la Confederación “se van a organizar de manera conveniente”. Según APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas), habrá medidas de fuerza entre las 15 y las 18 horas en Ezeiza y Aeroparque, por lo que “estará afectada la operatoria”.
a Confederación General de Trabajo (CGT) convocó una movilización,Según confirmó LA NACION con fuentes de la Unión de Transporte Argentina (UTA),hasta el 28 de febrero inclusive el ramal Tigre del Tren Mitre se encuentra interrumpido,Según informó la Unión de Transporte Argentina (UTA) a LA NACION,Agenda,Paro de transporte,Marcha de la CGT,,Paro de transporte. ¿Hay trenes mañana, miércoles 11 de febrero?,,Medida de fuerza. ¿Hay paro del transporte y ATE mañana, miércoles 11 de febrero?,,Marcha la CGT. ¿Hay colectivos este miércoles 11 de febrero?,Agenda,,Marcha la CGT. ¿Hay colectivos este miércoles 11 de febrero?,,Qué se sabe. Dictaron la conciliación obligatoria y no habrá paro de colectivos en el interior este miércoles 11 de febrero,,Paro de transporte. ¿Hay trenes mañana, miércoles 11 de febrero?
POLITICA
El Gobierno retiró el proyecto para bajar la edad de imputabilidad: lo modificará a los 14 años

El Gobierno decidió modificar el proyecto de reforma del Régimen Penal Juvenil enviado al Congreso este lunes, luego de que la iniciativa original estableciera la punibilidad de menores a partir de los 13 años, un punto que no coincidía con el acuerdo alcanzado con la oposición. La nueva propuesta fijará la edad de imputabilidad en 14 años y será enviada nuevamente este martes para su tratamiento en comisiones.
Según fuentes de La Libertad Avanza, “hubo una desinteligencia”. “No se va a retirar el proyecto, lo van a volver a mandar con 14. Pero sigue el plan de conseguir el dictamen mañana y sesionar el jueves”, señalaron desde el oficialismo nacional.
Patricia Bullrich habló sobre la votación de la reforma laboral: “Llegamos a un acuerdo muy sólido”
La estrategia del oficialismo prevé definir primero la composición de las comisiones clave: Familias, Niñez y Juventudes, y Justicia, cuyos encuentros están programados para este martes. La reunión de comisiones con todas las áreas involucradas se realizará el miércoles, y la sesión plenaria en Diputados se concretaría el jueves al mediodía.
El proyecto asigna $23.739 millones para implementar el nuevo régimen, distribuidos entre el Ministerio de Justicia y la Defensoría General de la Nación, e incluye la posibilidad de convenios con provincias para la construcción de nuevas instalaciones.
En cuanto al contenido, establece penas diferenciadas para menores, con un máximo de 15 años de prisión para delitos graves, priorizando la reinserción social. Los menores de hasta 15 años imputados podrán recibir privación de libertad, pero con acceso a educación, atención médica, programas de tratamiento y asistencia psicológica. Para infracciones menores, se prevén sanciones no privativas, tareas comunitarias y reparación del daño.
Cómo será la semana de tensión política extrema: inflación, CGT y debates en el Congreso
La entrada El Gobierno retiró el proyecto para bajar la edad de imputabilidad: lo modificará a los 14 años se publicó primero en Nexofin.
baja de edad de imputabilidad,condena a menores,Edad de Imputabilidad,Ley Penal Juvenil
ECONOMIA3 días agoEl sector industrial advierte que la apertura económica exige eliminar las distorsiones internas
POLITICA22 horas agoAcuartelamiento policial en Santa Fe: reclamo salarial y temor a un conflicto nacional de seguridad
ECONOMIA3 días agoMercados: subió la Bolsa argentina y cortó una serie negativa de siete ruedas consecutivas












