POLITICA
La Iglesia hizo un fuerte llamado a la política y pidió por “los discapacitados, los jubilados y los pobres”

La Iglesia Católica argentina abrió hoy la 127° Asamblea Plenaria de Obispos con un mensaje enfático sobre la “participación sin exclusiones” y un mensaje al Gobierno y a la política en general, tras las últimas elecciones. El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y arzobispo de Mendoza, Monseñor Marcelo Colombo, instó a los gobernantes a construir consensos, haciendo una defensa categórica de la dignidad de discapacitados, jubilados y pobres.
En Pilar, Provincia de Buenos Aires, la cúpula de la Iglesia Católica del país se reunió en la Casa de Retiros El Cenáculo para dar inicio formal a la 127° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina. El evento cuenta con la presencia de la plenitud del episcopado nacional y comenzó con la tradicional misa de apertura, presidida por Monseñor Colombo. La homilía se instituyó como documento de referencia y de llamado a la acción, analizando las dinámicas de exclusión vigentes y afirmando la importancia de un diálogo amplio en la vida pública nacional.
Ante un auditorio integrado por unos cien obispos —diocesanos, auxiliares, eméritos y el Nuncio Apostólico Monseñor Miroslaw Adamczyk como figura protocolar— la palabra de Colombo se transformó en brújula moral y pastoral en un contexto marcado por la crisis económica y la polarización social. La Iglesia congregó a sus referentes en un clima de incertidumbre y debate nacional.
Monseñor Colombo inauguró el mensaje celebrando la fraternidad episcopal en el marco del Año Jubilar de la Esperanza propuesto por el Papa Francisco, conmemorando los 1.700 años del Concilio de Nicea. Esta referencia permitió ubicar el encuentro como oportunidad para “poner signos de esperanza allí donde la realidad nos desafía”.

La homilía tomó como eje la lectura del Evangelio de Lucas (Lc 14, 1-14), en la que Jesús invita a su banquete “a los pobres, los lisiados, los cojos y los ciegos”. Colombo subrayó que el mensaje de Jesús desafía y desestabiliza la lógica social habitual, fundada en la reciprocidad y el reconocimiento mutuo. Señaló que “el criterio fundamental es la gratuidad, imitando la acción de Dios, dando sin esperar recompensa”. Así, la diferencia de valores es profunda: “Desde la mirada de Dios, el mundo se ve y se valora de una forma diferente. Allí, los pobres y marginados tienen lugar en la fiesta”.
Retomando ideas del Papa León, el prelado reforzó que “el afecto por el Señor se une al afecto por los pobres”, y que el contacto con quienes carecen de poder representa un encuentro esencial con Dios. La atención a los más vulnerables, aclaró, no es una expresión de beneficencia sino que pertenece al ámbito de la Revelación.
El punto culminante del mensaje fue claro: “Si la vida puede ser entendida como una fiesta a la que todos estamos llamados, nadie puede ser excluido. No hay poder humano sobre el derecho a la vida y a la participación de los dones de Dios”. El principio de no exclusión se erigió así como el fundamento de los reclamos de la Iglesia.
La defensa de la dignidad humana y el derecho a la vida en “todas las etapas de la existencia” fue señalada como bandera central. Monseñor Colombo detalló el compromiso de la Iglesia, mencionando explícitamente colectivos afectados por la situación argentina. Citó a las personas con discapacidad, los jubilados —cuya situación es crítica—, adictos y víctimas de trata, así como a niños y jóvenes afectados por la “ludopatía virtual”, fenómeno atribuido a “intereses espurios, permitida y alentada con la complicidad de muchos actores políticos y sociales”.
El arzobispo instó a luchar con todas las energías para que nadie quede excluido por mezquindad, avaricia o por el desinterés hacia los más vulnerables. Recurriendo nuevamente al Papa León, insistió sobre la responsabilidad de “hacer oír una voz que despierte, denuncie y se exponga”, para que las estructuras de injusticia sean identificadas y destruidas a partir de un cambio de mentalidad y de políticas eficaces.

Llamado directo al poder político
El concepto de la “fiesta sin exclusiones” fue trasladado por Colombo a la idea de amistad social, entendida como el espacio grupal donde todos están invitados. El pasaje más directo a la dirigencia política ocurrió al afirmar:
“Quienes tienen un mandato de su pueblo para el ejercicio de un cargo no deben ignorar la voz y los aportes de todos los miembros y sectores de esa comunidad, algunos de los cuales tienen representación política parlamentaria y su propio espacio de manifestación institucional. La construcción permanente de consensos debería ser el norte de quienes quieran gobernar con amor, inteligencia y pasión por el bien de su pueblo”, afirmó Monseñor Colombo.
Esta declaración se leyó como exhortación a ampliar las bases de diálogo y evitar la toma unilateral de decisiones, integrando todas las fuerzas y voces que componen el entramado social y político.
Monseñor Colombo describió la Asamblea Plenaria como expresión de la colegialidad episcopal, guiada por el principio de que “las prácticas auténticas de sinodalidad permiten a los cristianos desarrollar una cultura capaz de profetizar críticamente frente al pensamiento dominante y ofrecer así una contribución distintiva a la búsqueda de respuestas a muchos de los retos a los que se enfrentan las sociedades contemporáneas y a la construcción del bien común”.
El trabajo plenario —que la Iglesia realiza dos veces al año— está orientado a “escuchar y compartir inquietudes y experiencias apostólicas, así como los problemas y sufrimientos de las comunidades, sus sueños y proyectos”. El objetivo de cada jornada es reflexionar sobre la actitud profética que el Señor le pide a su Iglesia y asegurar que la sinodalidad vivida en la escucha permita construir una Patria con verdadera Amistad Social y orientada al bien común.
Cronograma y temáticas clave
La 127° Asamblea Plenaria se desarrolla del lunes 3 al viernes 7 de noviembre en Pilar. La conducción corresponde a la Comisión Ejecutiva de la CEA, compuesta por Monseñor Colombo, el cardenal Ángel Rossi SJ (arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero), Monseñor Daniel Fernández (obispo de Jujuy y vicepresidente segundo), y Monseñor Raúl Pizarro (obispo auxiliar de San Isidro y secretario general).

El cronograma prevé sesiones de debate y reflexión diarias. Los obispos iniciaron el lunes compartiendo un intercambio pastoral, instancia clave para exponer las realidades de cada diócesis.
Uno de los puntos centrales del temario será la reflexión sobre el camino sinodal y la adaptación de las estructuras de la Conferencia Episcopal a nuevas realidades eclesiales, con énfasis en la consulta y la participación.
Además, se abordarán temas vinculados a la atención médica y previsional de sacerdotes, religiosos y religiosas en Argentina, responsabilidad de CEA–San Pedro, organismo de la Conferencia Episcopal. Su estabilidad y continuidad aparecen como asuntos críticos para el sostenimiento del clero.
El jueves se destinará a la interacción con el laicado, a través del trabajo compartido entre obispos y los laicos, sacerdotes, consagrados y consagradas que colaboran en las distintas comisiones. Este momento de diálogo fraterno culminará con una misa, expresión de comunión eclesial.
La Asamblea concluirá el viernes 7 de noviembre con un gesto espiritual de relevancia en el Año Jubilar: los obispos peregrinarán a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona de Argentina, y celebrarán la Santa Misa al mediodía.
La Conferencia Episcopal Argentina invitó a todo el pueblo de Dios a acompañar a sus pastores con la oración, para que el Espíritu Santo guíe el discernimiento y la Virgen María sostenga la unidad y la esperanza. Desde el inicio, el mensaje de Monseñor Colombo estableció el tono de una Asamblea que buscará articular la fe con las urgencias sociales y políticas del país.
POLITICA
Círculo rojo: secretos de la guerra en la AFA, confesiones y disputas en la calle San José

“Vienen por mí”, confesó en privado Claudio Tapia, “Chiqui”, en la última semana. El jefe de la AFA había desarrollado, el año pasado, algunos contactos algo más fluidos que al comienzo de la gestión de Javier Milei con funcionarios y colaboradores de la administración libertaria tras una primera embestida que incluyó fijar en la agenda pública el posible desembarco de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), la privatización de los clubes resistida por la asociación del fútbol local, y la discusión del decreto 1212, de aportes y contribuciones a la seguridad social de los clubes. Una foto con Karina Milei en Paraguay, algunas negociaciones secretas con colaboradores de Santiago Caputo, empujadas principalmente desde la petrolera YPF, sponsor de la Selección, frenaron momentáneamente la disputa mientras, en paralelo, la pelea entre Tapia y Mauricio Macri, que incluyó por entonces a su primo Jorge, jefe de Gobierno porteño, se hizo cada vez más feroz.
Hay quienes aseguran que esa guerra abierta entre el jefe de la AFA y el ex presidente colaboró para que desde la Casa Rosada y el edificio de la calle Viamonte bajaran la guardia. También hay quienes deslizan que, desde aquel entonces, se empezó a seguir de cerca y a recopilar información de Ariel Vallejo, de Sur Finanzas, investigado ahora por presunto lavado de activos, un financista descuidado con un crecimiento patrimonial exponencial cuya audacia quedó al desnudo en simultáneo a las últimas decisiones administrativas de la AFA, envueltas en escándalo por el título obtenido por el club Rosario Central y la sanción disciplinaria contra Juan Sebastián Verón y el equipo titular de Estudiantes de La Plata. Esa seguidilla de movimientos de Tapia envalentonó al Gobierno.
En el círculo rojo futbolístico se desparramó en estos días una versión insistente: que las desventuras de Vallejo y su financiera fueron, cuanto menos, festejadas por la Casa Rosada. Se trata, en realidad, de un eufemismo. Cerca de la AFA están convencidos de que fueron motorizadas por operadores del Gobierno. Mencionan incluso a un abogado muy cercano al corazón de la cúpula libertaria, con excelentes vínculos en los tribunales. Como reprimenda, aseguran algunas fuentes, por la viralización de los audios del lenguaraz Diego Spagnuolo, el ex titular de la agencia de discapacidad, divulgados en medios alternativos que, en los corrillos mediáticos, son atribuidos a usinas cercanas a la asociación del fútbol local.
Cerca de “Chiqui”, que se licenció en barrios bajos y llegó a la cima del fútbol mundial -se jacta de codearse con presidentes y personalidades de todo el mundo- con la coronación de Qatar, dicen que, aunque no lo reconozca, sintió el golpe. Esta semana, la reunión de directorio del CEAMSE, que volvió a presidir después de ser eyectado por pedido del jefe del PRO, y a cuya oficina asiste casi a diario, fue mucho más breve que lo habitual. No hubo asado ni mesa extendida, como los últimos meses. Fue mucho más protocolar que lo habitual.
Desde que el jefe de la AFA volvió al predio del CEAMSE, en el sur de la capital, reconstruyó el vínculo con Jorge Macri. En su entorno aseguran ahora que haber corrido a Tapia de ese lugar fue un error. Un movimiento innecesario al que el jefe de Gobierno accedió por insistencia de su primo, instrumentado en su momento por Ezequiel Sabor, un asesor eficaz. Una decisión que, por ejemplo, no fue compartida por Néstor Grindetti, que ocupaba la Jefatura de Gabinete porteño y que le valió la enemistad del ex presidente. Pragmáticos ambos, “Chiqui” y el alcalde recompusieron. Algo de eso debe haber influido en el quiebre en la relación de los primos Macri.

“Ahora no hay vínculos con la Casa Rosada”, explicaron por estas horas allegados a Tapia. En verdad, todavía existen algunas relaciones. De funcionarios de bajo perfil mediático, pero con extenso recorrido en política. Existe, además, otro colaborador que guarda una histórica vinculación con el CEAMSE, que supo construir en su momento un nexo aceitado con “Chiqui” y que ahora está dedicado a otras cuestiones: el ministro del Interior, Diego Santilli.
Viejas relaciones, nuevos quiebres. Visiblemente cansado, producto del raid de viajes por el interior y las constantes reuniones con gobernadores que lleva adelante desde hace semanas para colgarse, en parte, el mérito de la aprobación del Presupuesto 2026, Santilli se hizo el tiempo para participar, el miércoles por la noche, del cóctel de bienvenida que el saliente legislador bonaerense Fabián Perechodnik ofreció en su departamento frente a la Plaza Vicente López al nuevo embajador italiano, Fabrizio Nicoletti, que habla un muy decente español tras su paso por Panamá.
“Un imán”. Así lo describieron al ministro, que acaparó todas las miradas en una velada que incluyó legisladores, funcionarios porteños y nacionales, empresarios y miembros de la familia judicial como Inés Weinberg de Roca, del Tribunal Superior de la capital, e Hilda Kogan, la presidenta de la Corte Suprema bonaerense que, junto a su colega Daniel Soria, ven con buenos ojos que se completen las cuatro vacantes restantes, una mirada que los diferencia, según trascendió, de Sergio Torres, el tercer miembro, que arrastra costumbres de los tribunales federales porteños.

Esa negociación quedó para el próximo año. No así la integración del directorio del Banco Provincia, muy codiciado por la oposición, que reclamaría ahora tres lugares, además de otras sillas, menos apetecibles pero no por eso desechables, en el grupo de empresas del banco. Es parte de las tratativas que no tuvieron todavía un resultado favorable al cierre de esta semana, con la sesión fallida de este viernes por el endeudamiento, que tendrá una nueva oportunidad el miércoles, en La Plata. La foto icónica de estos últimos días fue la de Facundo Tignanelli, el jefe del bloque K en la Legislatura, junto a Alexis Guerrera, del Frente Renovador, ambos con el oído atento al teléfono de este último, en altavoz, con Sergio Massa del otro lado de la línea, agendado por Guerrera como “STM”. El tigrense sigue muy activo. Sus oficinas de la avenida Libertador, en la capital, son una romería de dirigentes, empresarios y sindicalistas.
La rosca platense lo entretuvo en estas últimas semanas, mientras monitorea el Congreso nacional y el futuro de los diputados que le responden. Pero no fue el único: el propio Axel Kicillof, a través de funcionarios de confianza, intentó, entre el jueves y el viernes, arrimar voluntades. En particular de la oposición. “¿Qué querés?“, le ofrecieron a un legislador opositor el jueves desde oficinas de la gobernación. Hasta este fin de semana, las negociaciones no habían rendido sus frutos. Dirigentes del peronismo intentaban, mientras tanto, acercar posiciones. Entre ellos, Federico Otermin, intendente de Lomas de Zamora, al que le asignan buenas posibilidades de alzarse, en marzo próximo, con la jefatura del PJ provincial, como una solución intermedia que no termine por hacer estallar la interna entre La Cámpora y Kicillof.
Esa es, todavía, una disputa feroz. Tan salvaje, más allá de los esfuerzos por maquillarla, como la guerra a cielo abierto que se agudizó en la familia Moyano, en el seno de Camioneros, en la calle San José, entre Hugo y Pablo, expuesta esta semana a través de dos delegados bien conocidos en el sindicato: Marcelo Aparicio, “Feúcho” -“Feo” para los más cercanos-, y José Garnica, “Tetas”.
Aparicio y Garnica se conocen desde hace años, y siempre funcionaron a la perfección. Hábiles, también audaces, se hicieron respetar por las bases en las empresas Manliba y Transportes Olivos, hasta que los Moyano los adoptaron en su sistema de toma de decisiones. Aparicio fue el más político: se convirtió con el tiempo en un negociador inteligente con las autoridades porteñas. Por fuera de Hubo y Pablo Moyano, eran él y “Chiqui” Tapia dos de los principales interlocutores con la administración de la ciudad en los sucesivos gobiernos de Macri primero, Horacio Rodríguez Larreta después y Jorge Macri en la actualidad.

El distanciamiento entre Hugo y Pablo alteró las relaciones y dividió al gremio. Según fuentes de camioneros, “Feúcho” no aparece por la sede de San José desde hace tiempo. Disgustado no solo por definiciones de Hugo Moyano, sino también por decisiones de su pareja, Liliana Zulet. Algo similar ocurrió con Pablo, que se alejó hace rato, incluso de la CGT, y se refugió en el club de fútbol del gremio. Algunos aventuran que podría enfrentarse con su padre el año próximo, en el congreso gremial. Este viernes, en las elecciones de la federación, Hugo Moyano desplazó a Aparicio, y ascendió a Jerónimo, su hijo menor.
La guerra, sin embargo, corre riesgo de agravarse antes de fin de año, y puede generarle un dolor de cabeza adicional al ejecutivo porteño, si el sindicato avanza con el reclamo por las compensaciones que fueron estipuladas a fines de los ‘90 en la llamada “Ley Moyano”, que fijaron que la ciudad debía echar, indemnizar y volver a contratar a los empleados de la basura una vez vencidos los contratos de concesión, una resolución a la que arribaron entonces el jefe camionero, la familia Roggio y Franco Macri para despejar la competencia y allanar el negocio. Esa relación la heredó años más tarde Mauricio Macri, que acaba de presentar un libro sobre su padre.
En el 2012, la Legislatura porteña autorizó a la ciudad a endeudarse en más de $200 millones para pagar esas indemnizaciones por el vencimiento de los contratos. En ese momento, en la Legislatura, circuló de manera insistente un cambio informal en el nombre de la vieja normativa: empezó a hablarse de la “Ley Santilli”, por entonces ministro de Espacio Público, que cimentó con el líder camionero un vínculo cercanísimo. Diez años después, Rodríguez Larreta extendió la concesión, que vencía ese año, hasta el 2028. Esa decisión es la que ahora agravó la pelea familiar en el seno de los Moyano: el miércoles, en la sede de Camioneros, en la calle San José, Garnica, secretario de la rama de recolección del gremio, culpó a los que avalaron esa extensión, sin nombrarlos. Según explicaron, se refirió a Aparicio y a Pablo Moyano, aunque en el entorno de este último deslizaron que esa definición no pudo haber sido aceptada sin el aval de Hugo Moyano.
Confesiones y negociaciones. En la calle San José, pero al 1111, a seis cuadras de la sede de Camioneros, Cristina Kirchner sigue con atención el cierre del año y monitorea los movimientos en el Congreso. Sus visitantes la notan, como en los últimos meses, de buen ánimo, bien informada, muy activa. Camina a diario en la cinta, sale al balcón y esperaba en estos días la confirmación del TOF2 que la habilite a utilizar la terraza del edificio. Algunos de los visitantes frecuentes volvieron a insistirle en el último tiempo que considerara la posibilidad de pedir un cambio de domicilio, pero la expresidenta no quiere perder la centralidad de la capital. Teme, además, que después no la dejen volver a la ciudad de Buenos Aires: lo confesó a algunos de sus interlocutores más de una vez en estos meses.

La ex presidenta espera a que el Gobierno oficialice, por ejemplo, la nueva ley de reforma laboral. En algunas de sus charlas privadas recientes sorprendió a algunos de sus visitantes cuando aseguró que algunas de las modificaciones planteadas por el oficialismo no las consideraba tan descabelladas. Es una primera aproximación, de un texto que nadie conoce y que solo se discutió, en trazos generales, en el ámbito del Consejo de Mayo, frente a Gerardo Martínez y Martín Rapallini como representantes del sindicalismo y los industriales. El último encuentro, de esta semana, no conformó a ningún sector: el gobierno simuló la apertura a una discusión que, en los hechos, se terminará de resolver en estos días en despachos oficiales. “La UIA quiere mucho, la CGT no quiere nada, pero el sindicalismo va a tener diputados sentados en el Congreso. Nosotros solo somos consejeros, podemos opinar pero termina con las leyes que quiere el Ejecutivo. Una de las reformas más importantes, que es la tributaria, nosotros no estamos participando”, se sinceró un consejero que representa al Parlamento.
Se trata de un desafío para la nueva cúpula sindical, en cuya conducción Martínez, de mayor diálogo con el Gobierno, impuso a Cristian Jerónimo como su referente. Jerónimo es uno de los mimados de la industria, y construyó una relación fluida con los miembros del J6, los herederos del círculo rojo empresario.
Con el paquete de reformas cerca de obtener luz verde, el Congreso tendrá durante el verano, con excepción de algunas semanas de enero, una intensa actividad. No solo por esa batería de iniciativas, que también incluye al Presupuesto, sino por la dispersión parlamentaria, por la sangría de legisladores del PRO hacia La Libertad Avanza, por la incertidumbre en torno del bloque peronista y las tratativas que aún restan saldarse. Por ejemplo, las vacantes en la Justicia. También la integración de la Auditoría General de la Nación (AGN), que espera por la vuelta de algunos de sus antiguos miembros como Javier Fernández, apadrinado por Gerardo Zamora, flamante senador, con aspiraciones al 2027. Un proyecto similar al de Sergio Uñac, senador por San Juan, al que propician un grupo de dirigentes del peronismo, con diálogo cruzado, incluida Cristina Kirchner. Hay conversaciones en torno a la conducción del PJ.
Javier Fernández es el hermano de Sergio, camarista del decisivo fuero Contencioso Administrativo Federal, con gran influencia, integrante además del tribunal de disciplina de la AFA que acaba de sancionar la rebeldía de Verón y los jugadores de Estudiantes de La Plata. Zamora es muy cercano a Pablo Toviggino, el tesorero de la asociación del fútbol local, muy activo en las redes, con múltiples conexiones.

Ese círculo de poder es el que, según trascendió, está bajo la mira de Karina Milei. La hermana del Presidente debe resolver todavía algunas cuestiones del organigrama, mientras Manuel Adorni define casilleros junto a Aimé Vázquez, “Meme”, que ganó protagonismo interno. Por debajo de la secretaria general se atomizaron varios subgrupos. La hermana de Milei acumuló cada vez más poder desde las elecciones. Lo entendió Patricia Bullrich, una de las pocas que tiene vuelo propio pero que se alineó con ese sector. La ex ministra de Seguridad logró imponer a Alejandra Monteoliva en Seguridad y trabaja en la construcción de la nueva Agencia de Migraciones. En la semana se confirmó, además, a Martín Ferlauto, ex secretario de Seguridad de General Pueyrredón, como futuro número dos de Monteoliva: en la anterior gestión de Migraciones, en la administración del Frente de Todos, Ferlauto fue denunciado por un hackeo en el sistema. Ahora hay fuertes versiones que dan cuenta de que Bullrich, que debutó explosiva en el Senado, pretende llevarse funciones de la SIDE a esa nueva estructura, que aún no tiene gestor. Se habla de Diego Valenzuela, que siempre quiso ir al Ejecutivo. La SIDE se transformó en los últimos tiempos en otro de los lugares en los que se libra la disputa interna. “Si no se puede ordenar, tal vez haya que desarmarla”, deslizó un dirigente libertario.
POLITICA
Mauricio Macri opinó de la AFA y apuntó a “Chiqui” Tapia: “La decadencia del fútbol argentino es terrible”

“La decadencia del fútbol argentino es terrible. Vamos en contra de todo lo que están haciendo en las otras ligas del mundo en cuanto a cantidad de equipos y organización”, declaró Mauricio Macri, ex presidente de la Nación, ex presidente de Boca Juniors y actual titular del PRO, en declaraciones exclusivas a Infobae.
El dirigente señaló que la crisis que atraviesa la liga argentina responde a una “falta de organización total” atribuida a la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino bajo la presidencia de Claudio “Chiqui” Tapia.
Las declaraciones del ex presidente fueron realizadas en una entrevista que concedió a Infobae en sus oficinas de la localidad bonaerense de Olivos, donde repasó su último libro sobre su padre, Franco Macri, que revisa el vínculo de padre e hijo y la influencia que tuvo en su vida privada y pública.
En la entrevista, el titular del PRO se refirió a la situación que atraviesa el fútbol argentino, cuando ya había estallado el escándalo por el otorgamiento de una copa a Rosario Central por un campeonato que no había sido anunciado previamente. Todavía no se había conocido la sanción a Estudiantes por la reacción que tuvieron sus jugadores.
El presente del fútbol, según Macri
Para el ex presidente de Boca Juniors el presente del fútbol atraviesa una situación muy complicada, que se traduce entre otras cosas, en que los clubes no pueden retener sus talentos. “Es un costo que estamos pagando en términos de que cada vez hay más jugadores en la Selección que los conocemos cuando están en la selección. Porque se van, no sabemos en qué momento, no llegan ni a jugar en primera porque los equipos tan débiles no pueden tener sus jugadores”.
A criterio de Macri, la situación económica de los clubes argentinos influye directamente en que los jóvenes talentos emigren antes de consolidarse en el país. “No te digo con la diferencia económica que hay en el país lo puedas tener mucho, pero por lo menos hasta los 21, 22 años”.
“Que se vayan todos a los 16 o 17 años. Después aparece (un jugador), y se dice ‘che, este que hace un pase en la Selección’, es un fenómeno, cómo es que juega… ¿es argentino?”, advirtió.
El ex mandatario destacó que por el momento los futbolistas argentinos siguen identificándose con el país, aunque advirtió que en otros lugares muchos optan por nacionalizarse en los países donde se forman: “Por suerte, todos se anotan como argentinos, porque podrían pasarnos como le pasan a tantos países en el mundo, que se anotan en la nacionalidad del país que los lleva a jugar”.
Las declaraciones de Macri se producen en medio de la polémica generada por el manejo de Claudio “Chiqui” Tapia en la Asociación del Fútbol Argentino, a raíz de la decisión de declarar a Rosario Central como ganador de un campeonato que no había sido anunciado oficialmente.
La medida provocó el rechazo de Estudiantes, que cuestionó esa decisión públicamente y luego protestó dándole la espalda al club premiado. Esa situación derivó en sanciones contra los jugadores y el presidente del club, Juan Sebastián Verón, al que lo suspendieron por seis meses.
Al ser consultado Macri sobre si ese deterioro era responsabilidad concreta de “Chiqui” Tapia, respondió: “Eso es producto de una falta de organización total y de la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino, obviamente”.
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POLITICA
Macri negó tener diferencias con Milei por la relación con Estados Unidos, pero pidió no descuidar el vínculo con China

“China es un mercado que la Argentina tiene que atender, no para polemizar, sino porque ha hecho explotar nuestras exportaciones de carne, arándanos y cerezas”, declaró Mauricio Macri, presidente del PRO y ex presidente de la Nación, durante una entrevista exclusiva con Infobae. De esta manera, el dirigente negó que exista una diferenciación con Javier Milei respecto al vínculo comercial entre Argentina, China y Estados Unidos, y reivindicó la visión pionera de su padre en la materia.
Macri recordó la actitud innovadora de Franco Macri al impulsar el acercamiento con China en un contexto donde pocos lo hacían. “En el 89, cuando ni se hablaba de China. Papá dijo: Hay que ir a China. Vamos a traer una fábrica de catalizadores y fuimos para allá… Él siempre fue un visionario”, aseguró. Añadió que su padre también fue el primero en plantear la necesidad de unirse con Brasil: “Él siempre tuvo visiones claras. También dijo: Las privatizaciones tienen que llevarse a cabo, pero los argentinos tienen que tener un rol importante, no el operador extranjero”.
Profundizando sobre su postura actual, Macri enfatizó el carácter complementario de la relación con China. “Lo que yo dije es algo medio obvio, ¿no? Si lo que ha hecho explotar la exportación de carne en el día de hoy, de arándanos, de cerezas, de lo que sea, es China, es porque, bueno, es un mercado que la Argentina tiene que atender”, reiteró.
Aclaró, sin embargo, que esto no significa relegar la relación bilateral con Estados Unidos: “Eso no significa que tengamos la mejor relación posible con Estados Unidos, que esta cercanía de Estados Unidos la veo como muy positiva”.
A modo de ejemplo, Macri evocó la política exterior durante su presidencia: “Uno puede, como lo logramos en mi gobierno, tener con Obama y con Trump las mejores relaciones del mundo y con Xi Jinping también”. Enfatizó la necesidad de sumar aportes internacionales para generar desarrollo interno: “Me parece que hay mucho para sumar a una Argentina que todavía tiene mucha gente debajo de la línea de pobreza y tiene mucho para progresar”.
En respuesta a la repercusión de declaraciones previas, el ex mandatario subrayó que quienes intentan generar polémica con el tema de China lo hacen por motivos externos: “Los que lo han tomado para polemizar, bueno, tienen que hacerlo para así tener más clics en el diario”, planteó.
Así, Macri reivindicó la importancia de mantener abiertas distintas vías de relaciones internacionales en simultáneo, privilegiando que “los argentinos tengan un rol importante” en el desarrollo y fortalecimiento económico del país.
La aclaración surgió porque, en una entrevista con el editor del sitio Seúl, Hernán Iglesias Illia, había afirmado: “China es más complementaria que Estados Unidos para Argentina. China necesita nuestra materia prima, nuestros alimentos. Estados Unidos, todo eso lo produce. Culturalmente, hay una enorme distancia entre uno y otro, pero no creo que sea bueno interrumpir ese proceso”.
Y, en ese momento, agregó: “Yo lo logré, a pesar de la presión de Obama y de Trump, que fue tremenda. Obama, con sus buenas maneras; y Donald, a lo Donald. Decir ‘no, somos mejores amigos, pero yo a mi relación con China la mantengo’”.
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