POLITICA
María Julia Alsogaray: cómo se gestó la foto “desnuda” para una revista y la pelea a los gritos por Menem

En esta historia hay sexo, política, dinero, poder, frivolidad, ostentación, corrupción. Un auge esplendoroso y una caída abrupta y dolorosa. Una historia de los noventa.
19 de julio de 1990. El hotel más lujoso de Las Leñas. Un periodista y un fotógrafo de la revista Noticias buscan a María Julia Alsogaray, funcionaria estrella del gobierno de Carlos Menem. Ella los saluda divertida. Ya habían mantenido una entrevista el día anterior y habían sacado varias fotos. Ella había rechazado la propuesta original de los periodistas: usar capa, una corona y un cetro. Le pareció demasiado (en esa época las revistas hacían producciones fotográficas en las que los personajes de la farándula se prestaban a disfrazarse: pero María Julia se percibía como una política seria y en ese momento era la interventora de Entel, la telefónica estatal que estaba a punto de pasar a manos extranjeras). Algo cambió.
Ese segundo día, ella estaba algo más achispada y suelta. Había superado las preguntas incisivas de la entrevista y en el almuerzo, junto a Susana Giménez y Graciela Borges, dos de sus amigas más cercanas de esos años, había tomado algunas copas de champagne. La peinaron y la maquillaron. Ella se probó varios atuendos. El fotógrafo Osvaldo Dubini gatillaba su máquina. Y con suavidad la instaba a nuevas poses. Graciela Borges, que volvía de la pileta, le ofreció uno de sus tapados de piel. Apenas se lo trajeron, María Julia se lo puso. Dubini le pidió que descubriera uno de sus hombros, luego que bajara el bretel del vestido para que se viera su piel. El siguiente paso fue arremangar la pollera para que quedara escondida debajo del abrigo. Ahí estaba la foto. María Julia solo con un tapado de piel sobre el cuerpo, sin que se viera otra prenda. Las piernas doradas por la cama solar, el cuello, el nacimiento del brazo desnudos, la sonrisa pícara, satisfecha. La que pasaba rumbo a su habitación ahora era Susana Giménez y miró por el visor de la cámara. “Estás diviiinaaa”, gritó con entusiasmo.
Unos pocos días después, esa foto ocuparía la tapa de Noticias. Fue un impacto. La interventora de Entel, la Dama de Hierro de la política argentina, la hija de Álvaro Alsogaray, salía desnuda (eso parecía) en la tapa de una revista justo cuando se hablaba de un affaire con el presidente de la Nación. El título también era impactante: “Reina, pero no gobierna”. Y una bajada suficientemente escandalosa que se cubría con unas comillas que casi nadie percibió: “María Julia y su ‘romance’ con el presidente”.
Noticias, la revista de actualidad de Editorial Perfil, no venía demasiado bien, hasta peligraba su continuidad. Vendía entre 15 mil y 18 mil ejemplares semanales. Este número cambió la vida de la publicación. Dos días después de su llegada a los kioscos debió ser reimpresa. Se vendieron 102.000 ejemplares.
Ese número también cambió la vida de María Julia Alsogaray.
De la Ucede al menemismo: cómo María Julia fue modificando su imagen pública
Había nacido en 1942. Su infancia y juventud fueron cómodas, lujosas. Su padre, el Ingeniero Álvaro Alsogaray era uno de los economistas más reconocidos del país. Había sido ministro de hacienda de Frondizi y de economía de Guido. En esa gestión pronunció su frase más célebre: “Hay que pasar el invierno”. Luego siempre quedó en posiciones muy cercanas a los diferentes gobiernos militares. Se convirtió en la cara del liberalismo argentino, el referente de los conservadores de derecha antiestatistas. María Julia se recibió de ingeniera y en 1977 se instaló en Montevideo ocupando un lugar en la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio. En el 83 regresó al país y acompañó a su padre en la Ucede. Fue elegida diputada en 1985 y compitió para senadora nacional por Capital Federal en 1989. Salió tercera pero fue clave para definir la elección: sus electores votaron al candidato peronista en el Colegio Electoral y Eduardo Vaca que había salido segundo desplazó a Fernando De La Rúa. Esa fue su primera maniobra política con el gobierno de Menem.
El día que Menem se impuso en las elecciones, María Julia llamó a La Rioja para felicitarlo. Una cortesía, un acto protocolar. El estilo descontracturado del presidente electo dio su primer golpe de efecto con la hasta entonces recatada liberal. Antes de cortar le ofreció un puesto en el futuro gobierno. “Elegí lo que quieras” le dijo, casi como un padre ante un niño frente a un kiosco de golosinas.

Unas semanas después, otro llamado pero ahora el teléfono que sonó fue el de María Julia. Le ofrecían ser interventora de Entel, la desvencijada empresa de telefonía estatal. La tarea era uno de los antiguos sueños húmedos de su padre: privatizarla. Sería el mascarón de proa de la ola de privatizaciones que se venía.
María Julia aceptó encantada. De inmediato se puso al frente de la gestión y levantó el perfil. En octubre festejó su cumpleaños 47 en el Hotel Alvear. Alquiló varios salones. Hubo 1300 invitados (a la mayoría, excepto a los vip, les hizo pagar la entrada), miles de botellas de alcohol y una torta gigante con forma de teléfono.
Esa noche Menem mandó saludos, flores y un regalo pero no concurrió. María Julia ingresó de la mano de su marido Francisco Erize Arata, naturalista y conservacionista, director de la Fundación Vida Silvestre. Estaban casados desde 1973 y tenían dos hijos. Las relaciones entre ellos se habían enfriado en los últimos años, pero su posición social y el ambiente en el que se movían no les permitía pensar en el divorcio.
De a poco María Julia fue modificando su imagen pública. Trajecitos amplios y anticuados, polleras largas, blusas cerradas. Esos fueron los atuendos de sus primeros años en la política, o de su vida pública antes del menemismo. Después, la transformación: impactante y abrupta. Camisas muy escotadas, remeras ceñidas, minifaldas, trajes de baño en los que se transparentaban los pezones.
Cambiaron de manera radical las proporciones de su vestuario. Se ampliaron los escotes y se redujo dramáticamente el largo de las polleras.
En esos momentos de fragor se realizó más de tres cirugías estéticas en la cara, algunas lipoaspiraciones y se inyectó colágeno en los labios.
Tampoco sería justo endilgarle cada intervención al menemismo o a la frivolidad de época de los noventa. Porque la primera intervención, según le contó a Luis Majul en Las Máscaras de la Argentina, se la hizo a fines de 1988 para estar radiante en la campaña para senadora por la Capital en las elecciones del 89. El cirujano se lo recomendaron sus dos grandes amigas Graciela Borges y Susana.
Alguien, con cierta malicia y razón, dijo que María Julia se movía y se vestía como alguien que había descubierto el sexo y los placeres carnales demasiado tarde.
El público tomó real dimensión de la transformación después de la tapa de Noticias.
Esa semana hubo un cimbronazo en el gobierno. Muchos pidieron la cabeza de la interventora. Ella reivindicaba la posibilidad de la transformación física, de asumirse sexy a los 48 años. Aunque en algunas entrevistas decía que la foto había sido un error, se la veía muy contenta con la atención que concitaba. Una amiga le dijo que había pasado de las páginas políticas del diario a que su imagen estuviera en todas las gomerías. María Julia contó esto en una entrevista y remató: “Eso es lo que sueña cualquier mujer”.
En una conversación con Mario Mactas se quejó de que lo último que faltaba era que le preguntaran qué ropa interior utilizaba. Mactas le dio el gusto y se lo preguntó. “Solo Victoria’s Secret”, respondió ella.
Cuando apareció la tapa y María Julia se convirtió en uno de los centros de la política nacional, el gobierno menemista acababa de cumplir un año. La situación económica seguía siendo mala. El país (y el gobierno) tambaleaba. Como si estuvieran a cargo de otra nación, el presidente y muchos de sus funcionarios no abandonaban sus modos ostentosos y en sus participaciones públicas se inclinaban por la frivolidad.
Menem había echado a Zulema de Olivos y arreciaban los rumores de romances. Vedettes, actrices, periodistas y mujeres de la política.
María Julia fue una de las mayores protagonistas de estos rumores. Se decía que mantenían un romance ardoroso. Ella también se había separado de Erize.
Para el cumpleaños 60 del presidente ella le regaló unos gemelos de oro que tenían grabada una fecha: el 8 de octubre. Una fecha con triple significación: era el día de nacimiento de Perón, el cumpleaños de María Julia y el que habían elegido para que Entel pasara a manos privadas (después debió postergarse un mes pero los gemelos no fueron corregidos).
Otra historia que circuló narraba que en un barco con varios funcionarios y empresarios, Susana Giménez y Graciela Borges se tiraron al sol haciendo topless. Al ver el embelesamiento de los hombres a bordo, María Julia no dudó y se sacó el corpiño de la malla y las acompañó. Durante años se dijo que la esposa de Miguel Ángel Vicco, secretario privado de Menem, sacó varias fotos de ese momento y las guardó en una caja fuerte, y que María Julia temió que alguna vez aparecieran en las revistas.
Las mujeres que ocuparon diferentes roles de importancia en ese primer gobierno menemista y a los que se le adjudicó cercanía con el presidente fueron varias: Matilde Menéndez, Claudio Bello y las dos que en el mercado de pases habían dejado la Ucedé y pasado al menemismo más profundo: Adelina Dalesio de Viola y María Julia. Entre las cuatro hubo celos, declaraciones maledicentes e intrigas. Otro rumor: María Julia se iba una mañana de domingo de Olivos luego de pasar la noche allí cuando vio llegar a una de estas funcionarias que ingresaba de una manera que pretendía ser tan discreta como su escape y con la furia que provoca los celos le gritó: “¿Qué mierda hacés vos acá?”.

Pero hay otros que muy seguros afirman que de haber existido romance con Menem fue fugaz y que el verdadero amor lo tuvo con Miguel Ángel Vicco y que por eso la esposa, furiosa, sacó y conservó las fotos en topless. Esos mismos afirman que cuando la esposa increpó a Vicco por su relación clandestina con María Julia, Menem -amigo desde hacía mucho tiempo de su secretario- mandó a llamar a la mujer y le dijo que se despreocupada porque el que mantenía una relación con María Julia era él y no su marido.
Lo cierto es que Vicco y María Julia en esos primero años de los noventa -hasta la caída en desgracia de Vicco por la leche adulterada- hicieron un tándem que influyó mucho en las decisiones del presidente y aguantaron los furibundos embates de los otros bandos que habitaban la Quinta de Olivos.
Después de la privatización de Entel, María Julia Alsogaray fue nombrada interventora de SOMISA con el mismo objetivo de privatizar la empresa.
El tercer destino como funcionaria, ya en el segundo gobierno menemista, fue el de Secretaria de Medio Ambiente. Su proyecto más conocido fue el de sanear el Riachuelo en mil días. Prometió que ella iba a ser la primera en nadar en sus aguas. No pudo hacerlo ni ella ni nadie. El que lo intentara ponía en riesgo su vida.
En los años finales del menemismo María Julia comenzó a acumular varias denuncias judiciales y logró el sobreseimiento veloz en una causa por enriquecimiento ilícito.
Pero su estrella se fue apagando. Dejó de tener influencia y acceso al círculo íntimo del presidente. Y fue la funcionaria menemista obligada a visitar con más frecuencia los tribunales.
En el medio de este fragor judicial atendía a los periodistas en su nueva vivienda. No había perdido ni la inteligencia, ni la velocidad de respuesta, ni tampoco la seguridad seca y desafiante que distinguían sus réplicas.
El petit hotel por el que María Julia pagó 250.000 dólares aunque el valor de mercado era tres veces superior
Se compró un petit hotel que tras una profunda serie de modificaciones quedó en un estado esplendoroso. Los que lo visitaron afirmaron que era una vivienda lujosa, majestuosa. 560 metros cuadrados, ascensor, montacargas, jacuzzi, boiserie en las paredes, pisos de roble de Eslavonia y de pinotea, mármol en los baños y varias obras de arte, entre ellas dos de Guillermo Roux dedicadas especialmente a ella: una con un teléfono gigante y otra un especie de retrato posmoderno de María Julia. Ella declaró que pagó 250.000 dólares por la propiedad. El valor de mercado era tres veces superior.
Su sueldo oficial osciló en esos años entre los 3600 y los 6000 pesos/dólares de la convertibilidad. Al querer explicar el origen de los fondos para adquirir y refaccionar el petit hotel (más allá de la escasa valuación declarada) dijo que había recibido un anticipo de herencia por parte de su padre Álvaro Alsogaray aunque no había constancia de ello. Tampoco pudo justificar la alegación de que la contrató una compañía naviera para que fuera su asesora. En los registros contables de la empresa, al borde de la quiebra, no había rastros de la contratación. El tercer argumento fue el peor, no solo fue inútil como los otros dos sino que empeoró sensiblemente su situación. Dijo que los ministros y secretarios de estado menemistas recibían sobresueldos todos los meses. Sobres con 40.000 dólares mensuales en su caso. Una nueva causa se abrió en su contra y en la de otros ministros como Cavallo.
Otro argumento que dio para justificar lo irregular de su situación patrimonial y tributario fue que su contador la había estafado.
María Julia fue presa en el 2003 por la remodelación de otro inmueble, el de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. El Juez Rodolfo Canícoba Corral la procesó por el delito de Peculado, el nombre técnico de la malversación de fondos públicos, y ordenó su detención (todavía no se necesitaba condena firme con agotamiento de los recursos ante la Corte Suprema para que un ex funcionario fuera detenido) y ordenó que la alojaran en la Unidad de Delitos Complejos de la Policía Federal, una cárcel vip ubicada en Cavia y Libertador.
Estuvo allí 22 meses. Salió 5 días después de haber dado una entrevista otra vez a Noticias y deslizar que De Vido, en los albores del primer gobierno kirchnerista, cometía actos de corrupción. Luego cumplió, por esa y otras causas, 18 meses de arresto domiciliario.
Fue condenada en cuatro causas y absuelta en otras tantas. Las condenas:
- Tres años y medio de prisión por enriquecimiento ilícito
- Cuatro años de prisión por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública por la privatización de Entel
- Cuatro años de prisión por la contratación irregular de personal en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
- Tres años y seis meses de prisión por irregularidades en obras de refacción en el mismo organismo
Debió rematar la casa y pagar un millón de dólares. Sus últimos años los pasó muy lejos de los flashes. Y también lejísimo del poder y de las fiestas que solía animar en los noventa. Su principal ocupación fue recorrer los juzgados defendiéndose con firmeza y sin perder las formas aunque los argumentos jurídicos no siempre fueron buenos o eficaces.
Muchos dijeron, sin llegar a explicar si las condenas eran justas o no, que fue la única funcionaria de ese gobierno que terminó presa (en realidad fue una de las pocas, no la única). La explicación la encontraban en que ella era la única que no pertenecía al peronismo.
María Julia Alsogaray murió el 24 de septiembre de 2017 por un cáncer de páncreas. Tenía 75 años. Otros dos juicios orales por corrupción tenían fecha fijada para unos meses después.
María Julia Alsogaray, Carlos Menem, Menemismo, Corrupción
POLITICA
Frío saludo de Milei a Villarruel, el roce de la vice con Karina y una chicana del Presidente

Desde su llegada al Congreso, el presidente Javier Milei volvió a dejar en evidencia la tensa relación que mantiene con su vice, Victoria Villarruel, a quien en su ingreso por las escalinatas al recinto para dar inicio a la asamblea legislativa le dedicó un frío saludo protocolar. La escena fue muy similar a la del año pasado, dado que en esta oportunidad el ida y vuelta tampoco fue divulgado por la transmisión oficial que, en cambio, optó por hacer un paneo genérico del parlamento.
Acompañado en todo momento por su hermana, Karina Milei, el mandatario apenas le tendió la mano a Villarruel, sin mediar palabra. Sin embargo, la versión que difundió la cadena oficial no mostró el momento del saludo entre el Presidente y su vice, sino que fue registrada por una cámara que no pertenecía a la transmisión del Gobierno.
En las imágenes difundidas por redes sociales, se puede ver a Villarruel, visiblemente incómoda, junto al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien a diferencia de la vice recibió un afectuoso abrazo por parte de Milei.
Tras ello, la presidenta del Senado se limitó a escoltar al Presidente por el palacio legislativo mientras este saludaba sonriente a ministros y funcionarios del gabinete que se interponían a su paso. En ningún momento la miró durante el recorrido por los pasillos del Congreso, ni tampoco intercambiaron palabras.

Otra escena captada por las cámaras mostró un roce físico entre Villarruel y Karina Milei, que en redes sociales se interpretó como un empujón. El objetivo de la vicepresidenta habría sido posicionarse a la derecha del mandatario, evitando quedar en un segundo plano.
La distancia entre el Presidente y su vicepresidenta también se trasladó al discurso de apertura legislativa. Mientras el bloque libertario celebraba con aplausos las chicanas al kirchnerismo, Villarruel se mantuvo ajena a ese clima de euforia, concentrada en su teléfono y con un semblante marcadamente serio. Pero el momento de mayor tensión se vivió cuando el jefe de Estado, en una clara embestida a la oposición, denunció un “ataque sin precedentes” a su Gobierno durante la campaña electoral por las legislativas de septiembre.
“Opositores y propios nos atacaron soñando con abrazar el sillón de Rivadavia”, agregó Milei, lo que fue leído por muchos como una chicana que incluía a su vice, señalada por la Casa Rosada por manejar una agenda propia, por fuera del universo libertario. Una crítica que se renovó hace dos semanas cuando visitó La Rioja y se mostró junto al gobernador Ricardo Quintela, uno de los mandatarios provinciales más alejados del Gobierno, a quien Milei le dedicó un tramo de su discurso.
Días atrás, el riojano fue denunciado por el fiscal federal Carlos Stornelli por “inicitación a la violencia colectiva”, tras haber dicho que Milei no llegaría a completar su mandato.

Una semana atrás, la vicepresidenta volvió a tomar distancia de Javier Milei. Después de que el Gobierno consiguiera avanzar con el proyecto de reforma laboral en el Congreso, Villarruel salió criticar con dureza el modelo de apertura económica indiscriminada que aplica La Libertad Avanza (LLA) y que ya provoca un impacto en la industria nacional.
La excompañera de fórmula de Milei se hizo eco de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Donald Trump a las importaciones.
Para Villarruel, esa decisión “implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos”.
En otro capítulo de la ruptura entre el Presidente y su vice, la titular del Senado fijó su posición en medio de la pelea de Milei contra Paolo Rocca, CEO de Techint, Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate y de Aluar; o los empresarios textiles, por las consecuencias de la apertura comercial.
Dicho de otro modo: Villarruel sugirió que Milei debería atender los reclamos de los representantes del sector industrial.
“Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno. Sin industria, se pasa a depender hasta en lo más mínimo de China, un país comunista. Para Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina”, escribió Villarruel en su cuenta de la red social X.
En su mensaje, Villarruel advirtió que “la apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales”.
“Tenemos todo para ser una potencia mundial. No debemos conformarnos con ser un país de servicios. En definitiva estamos hablando de nacionalismo o globalismo”, concluyó.
asamblea legislativa,salió criticar con dureza el modelo de apertura económica,pic.twitter.com/rijHfl3Fgx,February 20, 2026,Javier Milei,Victoria Villarruel,Conforme a,,“Trabajo silencioso». Chiqui Tapia celebró la liberación de Nahuel Gallo y habló de las gestiones de la AFA,,A los gritos. Milei arremetió contra el kirchnerismo en el Congreso: “Su líder va a seguir presa”,,“Superamos la inoperancia oficial”. El mensaje de Marcela Pagano en el que se atribuye parte de la gestión para liberar a Gallo,Javier Milei,,Milei en el Congreso. Una confirmación a la apertura económica y la desregulación; y al que no le guste, que espere el apodo,,Asamblea Legislativa. Apoyo empresario y sabor a poco entre economistas tras el discurso de Milei,,Encendido discurso. Milei abrió las sesiones ordinarias en el Congreso
POLITICA
La reacción de la oposición al discurso de Milei: “El Gobierno elige la confrontación para tapar la crisis”

El Presidente Javier Milei realizó un encendido discurso en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación, con fuertes críticas a la oposición dura, en especial al kirchnerismo. Algunos le respondieron durante su alocución e intercambiaron gritos, mientras otros eligieron hacerlo desde las redes sociales.
“Mientras más violentito se pone, más se nota que se le está acabando la nafta”, señaló Juan Grabois en referencia al discurso de Javier Milei en el Congreso. “Es de una atroz cobardía, siendo presidente, rodeado de custodios y con el único micrófono habilitado en el recinto, insultar a un rival sin posibilidad de defensa. Caso clásico de abuso de poder”, agregó.
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En la misma línea, el diputado nacional Itai Hagman cuestionó el discurso y la mirada económica del Presidente. “El mundo probablemente en el momento de mayor convulsión desde el final de la guerra fría. En las puertas de otro conflicto bélico de dimensiones desconocidas. Guerras comerciales y militares. Y nuestro presidente en un brote usando la apertura de sesiones para tirar chicanas, recibir aplausos y curar una autoestima complicada”, aseguró.
“Nunca visto en la historia de nuestro país”, expresó el kirchnerista Agustín Rossi en sus redes sociales y acompañó el mensaje con una foto de un papel con la anotación “vergonzoso, agresivo y sacado”.
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“Lamentable lo sucedido en la Asamblea Legislativa. Los gritos, las chicanas y burlas dan vergüenza ajena, pero lo más importante es que no son al azar: hay una intencionalidad de desprestigiar al Congreso convirtiéndolo en un circo patético”, cuestionó el diputado nacional del Frente Renovador Guillermo Michel. Y agregó: “El gobierno elige el relato y la confrontación para tapar la crisis que está golpeando a la amplia mayoría de los argentinos”.
El diputado nacional de Unión por la Patria Sebastian Galmarini cuesitonó: “Cuando los datos incomodan, Milei responde con insultos. Cuando la realidad aprieta, responde con relato. Gobernar no es provocar. Es hacerse cargo. Se presenta como disruptivo. Pero el resultado es clásico: ajuste fuerte, salario débil y consumo en caída. El experimento puede ser nuevo. El costo social es viejo”.
La defensa de los libertarios y aliados
En diálogo con TN, Ritondo señaló: “Ante cada grito del kirchnerismo, contestó”. “Hay bloques que se comportan de una manera adentro de la misma que lo hacen afuera”, expresó en relación al peronismo.
Luego, el presidente del bloque del PRO en Diputados agregó: “En la Argentina hay empresarios que se aprovecharon de la situación del dólar duplicado que había durante el gobierno anterior”.
Además, afirmó que fueron invitados al asado en la quinta de Olivos y serán parte. “Bastante patético escuchar a quienes hundieron el país en la inflación, la miseria y el estancamiento gritar e insultar un Presidente que está revirtiendo el daño que hicieron”, indicó a este medio otro dirigente del mismo bloque.
“Lo que hacen afuera, lo representan adentro. Son los mismos que te quieren parar el país cuando no les gusta una medida. Quieren impedir que se digan las cosas que no les gustan. Pero el presidente, fiel a su estilo, no se calla”, remarcó un referente cercano al Presidente.
Y sentenció: “Lo importante, de todos modos, está en el mensaje de lo que viene y los desafíos que tenemos por delante en el Congreso para consolidar los cambios que aun están pendientes”.
La senadora libertaria Patricia Bullrich afirmó en X: “Decididos a cambiar la historia de Argentina para siempre. Enorme apertura de sesiones, Presidente”.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello le agradeció al jefe de Estado en X y replicó una parte del mensaje presidencial: “Aprobamos la Ley de Modernización laboral, una ley que viene a barrer con un delirio sancionado hace 50 años, creado en ideas cavernícolas de hace 80 años y que dejó a la mitad de los trabajadores en el mercado informal”.
Y añadió: “Los campeones de los derechos de los trabajadores dejaron sin ningún tipo de derecho a la mitad de los trabajadores. Y eso al margen de que se fueron de su último gobierno con una situación en la que el 30% de los trabajadores formales eran pobres. Además, esta Ley permitirá que el mercado de trabajo pueda estar en línea con una economía que está siendo testigo de la mayor transformación de la historia”.
Sebastián Pareja, diputado nacional por La Libertad Avanza, resaltó en sus redes sociales: “Enorme discurso del Presidente en la Apertura de Sesiones. Un Congreso que dejó de ser una máquina de impedir y llevó adelante las sesiones extraordinarias más reformistas de la historia. Vamos a impulsar nuevas bajas de impuestos, seguir eliminando regulaciones, revolucionar al Estado y abrirnos al mundo siempre con la moral como guía. Esto recién empieza. Vamos a seguir construyendo el Congreso más reformista de la historia”.
Javier Milei, Oposición, Peronismo
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las perlitas del discurso de Milei en el Congreso

El frío recibimiento a Villarruel y el efusivo aplauso para Martín Menem
Los carteles del peronismo contra Milei y una fuerte ausencia de la oposición
Así firmaba Milei los libros del Senado y la Cámara de Diputados
El ingreso de Milei al recinto al ritmo de Panic Show
«Soy presidente de ustedes, aunque no les guste», chicaneó Milei a la oposición
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