POLITICA
Milei, la mira en la reelección y la fórmula repetida de la batalla con el kirchnerismo

Javier Milei eligió una frase directa para intentar darle sentido casi dramático al discurso y la puesta en escena del domingo pasado en el Congreso. “No me van a llevar puesto como a Macri”, dice. El mensaje ante los legisladores, en cadena nacional, había sido dominado por la andanada de frases duras contra el kirchnerismo, que aprovechó el momento para ser parte de un cruce tribunero. Y el remate llega ahora en modo de entrevista. Asoma como motor del objetivo reeleccionista, frente al fantasma K. Esa sería el contrapunto, básico.
Milei va dando giros sobre la fórmula repetida de sostener como “enemigo” al kirchnerismo, que, en rigor, expone una crisis profunda, la más grave de su existencia, porque está marcada por el distanciamiento de jefes provinciales del PJ que se acomodan a la época y un quiebre en el núcleo K. Eso mismo hace evidente el esfuerzo por oxigenar a CFK -y según el momento y las encuestas, a Axel Kicillof-, a modo de alternativa amenazante. Va a contramano de la imagen que dejó el Congreso en sesiones extraordinarias, un mes en que el oficialismo logró sancionar proyectos y dejó aislada a la oposición más dura.
La frase referida a Mauricio Macri resultó la más destacada del adelanto de una nueva entrevista con Luis Majul. Y la referencia tiene, tal vez como reflejo y no tanto como giro estudiado, al menos dos sentidos claros. Por un lado, lleva implícita la intención -muy clara en las redes- de descalificar la “moderación” de la experiencia macrista, entendida como elemento determinante de su desgaste y la posterior derrota electoral en 2019, es decir, sin reelección. Y, por el otro, busca otorgarle al kirchnerismo capacidad actual para bloquear o golpear la gestión nacional.
Esta vuelta dramática también podría estar desvistiendo la percepción de la fatiga del discurso contra el kirchnerismo como eje central. Como sea, resulta evidente el intento de alimentar el imaginario sobre un recargado poder de daño del kirchnerismo, una capacidad que afortunadamente también parece disminuida como parte del deterioro político que arrastra después de la penosa gestión de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.
Sin embargo, frases como esta última de Milei o la resumida como “riesgo kuka” no dejan de lado el señalamiento de las causas de ese desgaste kirchnerista —desde la corrupción a las consecuencias económicas de su gestión—, pero privilegian el recurso del temor. Y con ese fin, el kirchnerismo no puede ser entendido como un fenómeno en retroceso y, menos, como pasado.
El discurso mileista reduce lo que antes definía como “casta” al peronismo/K. Está dicho: los éxitos legislativos conseguidos en la última etapa por el oficialismo fueron fruto de tratativas con socios y aliados, y fundamentalmente, con gobernadores de diferente origen político. En esas negociaciones, se destacaron los jefes provinciales del PJ que, a la vez, lastimaron al kirchnerismo en el Congreso. También operaron de manera decisiva ex integrantes de JxC y espacios provinciales.
Milei cuidó ese frente al inaugurar las sesiones ordinarias. La dureza y hasta los insultos contra la ex presidente y todo el arco K fue dominante. Taparon un hueco discursivo si se compara con otros momentos violetas. No hubo alusiones a “la” política en general y menos descalificaciones a los legisladores. Al mismo tiempo, la andanada contra el kirchnerismo resultó útil para sostener el tono de confrontación, ruidoso pero limitado.
Sólo quedó como elemento nuevo la pelea con sectores de la industria y con un par de empresarios en particular, algo que reaparece en algún tramo de la entrevista referida. Y eso tiene relación directa con elementos preocupantes de la economía —no solo los cierres de empresas—, que también alimenta la necesidad de sumar blancos y descargar responsabilidades.
Es una cuestión política. Y resulta clara la intención de eludir cuestiones de fondo: desde comportamientos de algunos empresarios —posiciones dominantes de mercado, cartelización, por ejemplo— hasta el sentido y los alcances de la apertura económica. De hecho, no están en el debate cuestiones como la defensa del consumidor ni una razonable aplicación de medidas antidumping.
Algunas de las alarmas en este terreno aparecen en apartados cualitativos de muchas encuestas, incluidas las que consume el círculo más próximo a Milei. Pasado el último capítulo de los comicios —es decir, ya fuera de los efectos de campaña y las inseguridades de los períodos electorales—, se afirman temas de origen económico —inflación, empleo, ingresos— en el listado de preocupaciones.
La mayor preocupación tiene que ver con los precios. Esta semana será difundido el IPC de febrero. El registro viene en ascenso: arrancó en mayo con una persistente suba y desde septiembre no baja de los dos puntos porcentuales. En enero, marcó 2,9%, una décima por encima de diciembre. Según relevamientos de consultoras privadas y versiones de funcionarios, febrero giraría en torno de esas cifras. El número oficial será publicado el jueves por el INDEC, afectado en términos de imagen por la cancelada puesta en marcha de un nuevo índice de precios.
Como contexto, se añade la tensión con sectores industriales y la difusión de datos en ese terreno. El último: el Índice de Producción Industrial Manufacturero. En enero, registró una mejora de 3,1% respecto de diciembre, pero en un proceso más amplio de siete meses de caída. En este caso, la baja interanual fue de 3,2%.
Fuera de agenda y con sorpresa adicional por el protagonista, fue repuesto además en estas horas el tema del estancamiento o el descenso de las cifras de trabajadores formales registrados. Alfredo Cornejo, aliado del Gobierno, intentó destacar el tercer lugar de Mendoza en un ranking basado en información del sistema integrado previsional. El punto es que el número provincial es negativo —un retroceso del 0,6%— en una tabla que ilustra que solo dos provincias —Neuquén y Río Negro— cuentan con crecimiento de empleo formal y los otros 22 distritos están en rojo.
Son renglones impensados en el temario, que no siempre maneja Olivos. El foco del oficialismo está puesto en otro lado. “Pido que sigamos trabajando. Tenemos que ir por la reelección de Javier Milei”, arengó Karina Milei, apenas pasadas las elecciones de octubre. Fue un llamado con mensaje también territorial: lo dijo ante legisladores y dirigentes libertarios de la provincia de Buenos Aires. Combina ambición y necesidad en la segunda mitad del mandato presidencial.
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POLITICA
El paso de Milei por la cumbre en Miami: foto con Trump, saludos con la plana mayor de la Casa Blanca y una lapicera de recuerdo

MIAMI.- El gran telón rojo de la sala anexa al Donald J. Trump Grand Ballroom se corrió puntual, a las 9.30, para el ingreso de los 12 líderes aliados al presidente norteamericano que le dieron su respaldo para lanzar una “coalición americana antinarco”. Javier Milei ingresó detrás del presidente hondureño, Nasry Asfura, y rápidamente intercambió un saludo afectuoso con el secretario de Estado, Marco Rubio, uno de los funcionarios más empoderados de la Casa Blanca.
Luego, en fila y entre sonrisas, estrechó las manos del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, clave en el acuerdo recíproco firmado con Washington; el secretario de Energía, Chris Wright; el secretario del Tesoro, Scott Bessent, artífice del auxilio financiero al Gobierno; y el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
Hacía algunos minutos que el Presidente ya tenía en el bolsillo una nueva foto con el líder republicano con los pulgares en alto, esta vez en el Trump National Doral Miami, un resort con campo de golf propiedad del magnate en el que fue anfitrión -estelar- de la cumbre bautizada “Escudo de las Américas”.
Milei aprovechó esos segundos ante el líder de la mayor potencia global para mantener un breve diálogo, antes de pararse de frente a las cámaras.
El líder libertario, acompañado allí por el canciller Pablo Quirno, se sintió a sus anchas en su primera jornada de su gira por Estados Unidos, arropado también por los otros líderes aliados ideológicamente a la administración republicana.
Al jefe del Palacio San Martín también se lo vio charlando animadamente con Rubio, y con otros funcionarios. Ante Hegesth tuvo que presentarse: “Pablo Quirno, encantado”, le dijo al estrecharle la mano. No le pasó lo mismo con Greer y Bessent, muy ligados a distintas negociaciones con la Argentina.
Milei fue ubicado entre los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Paraguay, Santiago Peña. Detrás ellos, cada uno de sus cancilleres. Había sido montada una doble fila de asientos para los invitados, y detrás de ellos los medios que tuvieron acceso, entre ellos .
Los aplausos en la sala atronaron cuando fue presentado Trump y la figura del mandatario -anfitrión y alma mater de la cumbre- apareció en el escena. La bandera argentina -por la disposición alfabética- había quedado pegada a la norteamericana.
“Pueden sentarse”, sugirió Trump a sus invitados tras la ola de aplausos. Allí comenzó un largo discurso en el que -como es habitual en el presidente- pasó por varios temas y justificó la alianza militar que lanzó junto a sus aliados continentales.
En primera fila, casi en frente de Trump, Milei empezó a escucharlo sin los auriculares de traducción simultánea que habían ofrecido los organizadores. Varios minutos después Quirno lo ayudó a colocárselos.
La primera referencia de Trump a Milei no tardó en llegar, otra vez por el orden alfabético de los países al que apeló el magnate para la presentación. “A algunos [de ustedes] los acabo de conocer, pero la mayoría son amigos, a muchos de los cuales apoyé, y aceptaron ese apoyo y finalmente obtuvieron una gran victoria. No he tenido un mal respaldo todavía”, se congratuló Trump, mirando directamente al líder libertario. Vestía corbata celeste y zapatos negros al tono con el traje y chaleco.
Una referencia explícita a la previa de las elecciones legislativas de octubre pasado, cuando Washington le dio un auxilio financiero crucial al Gobierno. “Estaba feliz. Iba un par de puntos abajo y subió como un cohete, justo en la Argentina. Y el presidente Milei está aquí”, amplió Trump. El líder libertario sonrió.
Salvo algunas interrupciones por las risas que generaban alguno de los comentarios de Trump -siempre histriónico y con su traje de showman– los líderes escuchaban en silencio al magnate. El primer aplauso al presidente -entre ellos de Milei- llegó pasada la media hora de discurso por una referencia a Cuba.
“Muchos de ustedes vinieron hoy y dijeron: ‘Espero que puedan encargarse de Cuba’. No me sorprende, pero cuatro de ustedes dijeron: ‘¿Podrían hacernos un favor? Encárguense de Cuba’“, dijo Trump, sin especificar a quiénes de los presentes se refería.
Tras el cierre de su discurso, Trump les cedió la palabra a Rubio y a Hegseth. Quedó relegada Kristi Noem, desplazada el jueves del Departamento de Seguridad Nacional y nombrada como enviada especial del “Escudo de las Américas”. La funcionaria siguió el discurso en una punta del salón, junto al subsecretario de Estado, Christopher Landau.
Más tarde, Noem sería una de las hosts junto a Rubio de un almuerzo para cancilleres. A Quirno se sumó allí Leandro Fernández Suárez, designado como embajador en México.
Tras anunciar la firma de la proclamación de la “coalición americana antinarco”, Trump se sentó en una pequeña mesa para firmar el acta. Convocó a los líderes presentes, y Milei se ubicó -sonriente- justo detrás del magnate.
Trump luego fue ofreciendo varias lapiceras para que cada mandatario adhiriera con su firma. Al Presidente le cedió una Peña, parado justo a su izquierda, mientras tras levantaba para las cámaras el documento firmado. En ese momento Milei intercambió unas palabras con Noem, funcionaria que el año pasado viajó a Buenos Aires fue fue clave para impulsar las negociaciones por el programa de Visa Waiver.
Milei estampó su firma y -sonriente- se llevó la lapicera negra -un recuerdo de su paso por el Trump National Doral Miami– a un bolsillo interno de su saco. En ese cierre no faltaron las bromas con Peña.
pic.twitter.com/vi8HQgEWdQ,March 7, 2026,pic.twitter.com/f32GOUukY2,March 7, 2026,Guillermo Idiart,Donald Trump,Javier Milei,Miami,Conforme a,,Lujo y personalismo. Cómo es el exclusivo club de golf de Trump en Miami en el que tendrá un nuevo encuentro con Milei,,Presentó a Milei como «amigo». Trump anunció la creación de una “coalición antinarco” al inaugurar la cumbre Escudo de las Américas,,Participó Milei. La cumbre de Trump en Miami, un nuevo eslabón en su estrategia de influencia sobre América Latina,Donald Trump,,“Más que aliados, son amigos”. Marco Rubio, en perfecto español, con Donald Trump en Shield of the Americas en Miami,,Participó Milei. La cumbre de Trump en Miami, un nuevo eslabón en su estrategia de influencia sobre América Latina,,“El perdedor de Medio Oriente”. EE.UU. amenazó que Irán hoy “será golpeado con fuerza” y que extenderá sus ataques a más objetivos
POLITICA
Luis Caputo sumó a un excanciller uruguayo a su equipo económico

El ministro de Economía del Gobierno de Javier Milei, Luis Caputo, sumó a un excanciller de la República Oriental del Uruguay a su equipo económico. Se trata de Ernesto Talvi, un economista que fue ministro de Relaciones Exteriores del expresidente uruguayo, Luis Lacalle Pou (2020-2025).
Muy contento de anunciar que Ernesto Talvi, economista de extensa trayectoria y reputación, se ha sumado a colaborar con nuestro equipo económico.
Su experiencia y visión serán un gran aporte para seguir consolidando la recuperación de la economía argentina. 🇦🇷
— totocaputo (@LuisCaputoAR) March 7, 2026
“Muy contento de anunciar que Ernesto Talvi, economista de extensa trayectoria y reputación, se ha sumado a colaborar con nuestro equipo económico. Su experiencia y visión serán un gran aporte para seguir consolidando la recuperación de la economía argentina”, sostuvo Caputo en su cuenta de X, al referirse a la nueva incorporación.
Con Talvi en la mesa económica, la misma ya se compone de dos extranjeros. El otro es el viceministro de Economía José Luis Daza, de nacionalidad chilena y un nombre en danza para integrar el gabinete del presidente electo del país trasandino, José Antonio Kast. Cabe destacar que el ingreso del uruguayo será en calidad de asesor.
El excanciller de Uruguay, Ernesto Talvi, nombrado por Luis Caputo como parte de su equipo de asesores.
Ernesto Talvi, además de ser economista, también tiene un perfil político. En los últimos diez años fue un nombre que sonó en la política uruguaya desde antes de ser canciller de Lacalle Pou. Representó una corriente renovadora al interior del Partido Colorado de ese país. En ese marco, fundó el movimiento Ciudadanos, identificado con una ideología liberal.
Previamente a pasar a formar parte del equipo de Caputo, y ya alejado de la política uruguaya, el economista se desempeñaba como investigador visitante del Americas Institute de la Universidad de Georgetown, en Washington, que encabeza el argentino-mexicano Alejandro Werner, exdirector del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional.
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POLITICA
Cúneo Libarona dijo que seguirá ayudando al Gobierno: “Quedamos en tener continuidad como consejero u opinador”

El ex ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona confirmó este sábado que apunta a seguir colaborando con el gobierno de Javier Milei, en una suerte de rol informal de asesor, luego de renunciar al gabinete.
A pocos días de concretarse su reemplazo por el ahora ex fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Bautista Mahiques, el ex funcionario dio más detalles sobre su salida del gabinete, cuyo paso al costado no representa un alejamiento completo del Gobierno.
“Quedamos en tener continuidad… Llamalo como consejero apoyador u opinador”, sintetizó en declaraciones al programa Futuro Imperfecto de la periodista Lorena Maciel. El abogado remarcó que su intención es colaborar para que la gestión de Milei alcance sus metas. “Yo quiero ayudar porque quiero que triunfe este gobierno de Javier Milei. Entonces, mi rol, lo mismo con Bautista (Mahiques, su sucesor), es ayudar a que triunfe”, manifestó.
Tras su raid mediático de esta semana, Cúneo Libarona volvió a explicar que su salida obedeció a un desgaste físico y emocional, sumado a una percepción de ciclo cumplido. “La realidad es que estoy grande y necesito mi tiempo para mi vida. Para mis afectos, ver más a mis nietos, a mis hijos y yo no lo estaba haciendo”, admitió.

Cúneo Libarona atribuyó este desgaste al nivel de exigencia del Ministerio de Justicia: “Yo me levantaba a las cuatro de la mañana para dar una vuelta. Volvía, me dormía una hora, y me levantaba a las cinco y media. Y sábado, domingo. Si lo querés hacer en serio, por lo menos como lo pretendí yo, darle mi vida a la justicia, es una demanda tremenda”.
Cúneo Libarona repasó algunas de sus metas de gestión, entre ellas, la implementación del sistema acusatorio en 17 provincias y las leyes de régimen penal juvenil y el juicio por jurados. Sin embargo, señaló como temas pendientes el de las cientos de vacantes de jueces sin nombrar.
“No se pudo dar. Había un Congreso hostil, no se iba a dar ningún nombramiento. Van a venir próximamente las vacantes de casi trescientos cargos entre jueces, fiscales y asesores”, sostuvo. Y añadió que quedaron proyectos pendientes en el Código Civil y Comercial, como una ley para acortar plazos de los juicios o la actualización de la Ley de Sociedades Comerciales, que ahora serán responsabilidad de sus sucesores.

El ex ministro remarcó que su gestión estuvo guiada por un pedido expreso de independencia por parte de Javier Milei. En concreto, contrastó con lo que ocurría en otros gobiernos: “Antes era una vergüenza, la gente hacía política en la Corte. Iban a la mesa judicial, iban a ver a los jueces, los apretaban, los amenazaban…Lo mío fue un respeto absoluto. Nunca le pedí nada a nadie en ninguna causa».
Consultado sobre la causa que involucra a la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y a su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, consideró que la actuación del Gobierno bajo la gestión de Juan Bautista Mahiques será de respeto a la autonomía. “Bautista no se va a entrometer en este aspecto. Creo que va a tomar distancia, es lo que corresponde en su rol de ministro y qué irá a pasar con la causa, depende de los jueces”. Y elogió a su sucesor: “Juan Bautista tiene muchísima experiencia en política”.
El ex funcionario hizo referencia al clima de confrontación en la política, al ser consultado por la apertura de sesiones en el Congreso. Sin embargo, minimizó las agresiones entre el Presidente y los legisladores. “Con el tiempo, va a avanzar tanto La Libertad Avanza, que la gente se va a dar cuenta que es menos la grieta y la agresión”, concluyó.
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