POLITICA
Milei y el “fin” que tarda en llegar

Ni el fin de la inflación. Ni el fin del affair Adorni. Ni el fin del caso $Libra. Para un Gobierno que prometió el fin contundente de la inflación y del patrimonialismo de Estado la última semana presenta un frente delicado. En ninguno de sus horizontes estratégicos, el ordenamiento de la macro y la lucha anti casta, la gestión mileísta lograr encontrar el “fin” contundente que acuñó el jefe de Gabinete Manuel Adorni, ahora en el foco de la tormenta.
El “fin” adornista se convirtió en una marca de la superioridad moral con la que el mileísmo autopercibe su gestión y su visión de la Argentina: el Gobierno libertario como el dueño de la palabra final y definitiva en cuestiones centrales.
Entre ayer y el viernes pasado, hubo indicios de una toma de conciencia de ese cambio de escenario: el Gobierno se quedó sin la última palabra, y ahora debe reconstruir su autoridad para recrear certidumbre sobre su política económica, o para minimizar los tiros en los pies de algunos de sus principales dirigentes. Se dio en el discurso de Javier Milei ayer, en la Bolsa de Comercio de Córdoba, dio indicios del acuse de recibo.
Milei fue directo al grano: reconoció abiertamente la caída de la actividad y el regreso de la inflación al alza. Hubo dos menciones puntuales. Primero: “No sólo cayó la actividad sino que además saltó la tasa de inflación”, concedió. Y más adelante: “Alguien podría decir: ‘No, pero la inflación venía cayendo y empezó a rebotar’. Eso también tiene una explicación”. Milei le quitó presión a la fecha fijada para el cumplimiento de la inflación cero en los próximos meses. Por un lado, el objetivo de inflación arrancando con cero para agosto se convirtió en un “podría empezar con cero” y apareció un plazo tentativo, más indefinido: “Yo voy a seguir haciendo las cosas bien y -tarde o temprano – vamos a derrotar a la inflación”.
Para el Gobierno, inflación, Adorni y $Libra, con las nuevas revelaciones que traen otra vez los nombres de Hayden Davis y Mauricio Novelli y sus vínculos con los Milei al primer plano, se están convirtiendo en crisis de sombra larga o combustión lenta. Son las crisis que no logran resolverse rápidamente y no dejan de sumar capítulos tan imprevistos como desgastantes. En un año central para consolidar el modelo Milei, la gestión mileísta se topa con los primeros efectos colaterales de su propio legado económico e institucional. Ya no es un Gobierno en etapa de estreno e inauguración: al contrario, empieza a acumular facturas impagas surgidas de sus propias decisiones. La luna de miel se terminó.
El affair Adorni resulta una buena síntesis de todos los riesgos que se ocultan en el funcionamiento interno del mileísmo. Una especie de Aleph de los problemas futuros que podrían condicionar la efectividad del modelo Milei en varios frentes, también en lo económico y en lo institucional. Primero, una lógica de decisión afectada por un personalismo carismático que nadie desafía. Segundo, la discrecionalidad de ese presidencialismo de dos, integrado por Milei y su hermana Karina: la explicación pública de Adorni de que su esposa fue “invitada por presidencia” y que por eso accedió deja ver la confusión entre lo público y lo privado del Presidente y la secretaria general.
En ese punto, queda trazado un puente que alcanza al caso $LIBRA, que vuelve a arrinconar al Gobierno en los últimos días. La investigación judicial está en marcha pero se suman indicios sobre, por lo menos, un uso indebido de la posición pública en el entorno presidencial, si es que no termina comprobándose como un hecho de corrupción.
Tercero, se ve también un disciplinamiento acrítico que no genera voces aplomadas que aporten matices a las voces más extremas, que impregnan la gestión: pasó una semana hasta que Adorní reconoció públicamente, en entrevista con Luis Majul, los alcances críticos de llevar a su esposa en el avión presidencial. En el medio, contó con el apoyo incondicional de una Karina Milei que no suele expresarse públicamente. A ese posteo en X, le siguieron los apoyos de casi todo el gabinete nacional en fila disciplinada. La falta de registro de las distintas caras del problema fue llamativa y generalizada.
Cuarto, un desapego por la transparencia y los mecanismos de gestión para asegurarla: la falta de publicidad sobre la comitiva oficial subida al avión presidencial, de todo el staff de Nueva York y del detalle de la agenda presidencial y un resumen puntilloso de cada encuentro tiene efectos colaterales. Cuando desaparecen los mecanismos de rendición de cuentas ante los ojos de la opinión pública, nadie parece detenerse a analizar lo perjudicial de subir a una esposa al avión. La obligación de transparencia, en cambio, da mayor garantía de autocontrol y autolimitación.
Quinto, un estado de negación del problema y en consecuencia, una estrategia negadora de la realidad: la construcción de cámara de eco que aísla al Gobierno en una serie de certezas alejadas del sentido común de la opinión pública. El “deslomarse” de Adorni va en ese sentido. También, la insistencia casi festiva en el argumento del “costo marginal” como respuesta a todas las caras de una decisión que mostró desconexión y ensimismamiento por todos los costados.
Una visión economicista del funcionamiento social en la que caen Milei, su ministro de Economía Luis Caputo y Federico Sturzenegger, entre tantos otros dirigentes clave del mileísmo. Una suerte de arrogancia economicista que reduce los problemas a categorías de ese universo. A Milei y sus libertarios se les escapó totalmente el costo reputacional del affair Adorni. Quedó pulverizado el intangible anti casta, el eje de la promesa mileísta tanto en lo institucional como en lo económico.
Inclusive Adorni, que venía teniendo un rol central en la comunicación de la visión anti casta libertaria, perdió de vista esa lógica. Curiosa esa desorientación política en una de las espadas narrativas de Milei que basó su crecimiento político en esa cualidad: usar la lengua como el látigo anti casta.
En esos tres focos de tormenta, Adorni, $Libra y la inflación, al Gobierno le cuesta registrar con claridad el impacto en la opinión pública, sobre todo, en sus votos prestados. Por eso, en relación al tema inflación, la presentación de Milei en Córdoba es relevante. Ayer, habló durante casi una hora y media. En la primera parte, insistió con sus argumentaciones más teóricas y el marco conceptual de su gestión. Retomó los argumentos del discurso de Davos. Pero en una segunda parte, se metió de lleno con la actualidad económica. Ahí llegó el reconocimiento de la subida de la inflación como problema.
Para Milei, el legado kirchnerista y sobre todo, la estrategia electoral de la oposición en 2025 están detrás del fogonazo inflacionario de los últimos nueve meses. “La economía había arrancado el año creciendo al 6 por ciento y estaba acelerando al 8 por ciento. Evidentemente el kirchnerismo sabía que si no hacía algo iban a perder las elecciones y entonces, tenían que salir a romper todo. Con lo cual salieron y el Congreso nos votó cuarenta leyes en contra del programa económico”. En su argumentación, el jaqueo al equilibrio macroeconómico produjo caída de la demanda de activos argentinos en el exterior y de activos domésticos, es decir, de pesos. Lo primero generó aumento del riesgo país; lo segundo, inflación.
En la mirada mileísta, el “rezago” de veintiséis meses del trabajo macroeconómico hecho en 2024 da esperanza para una inflación que “podría empezar con cero” para agosto. Pero Milei también reconoce que “en el medio, pasaron cosas”, de ahí la extensión más indefinida de ese plazo: “más tarde o más temprano”. Además del kirchnerismo, Milei enumeró otras causas: “los rezagos”, “el problema del sobrante monetario”, “perturbaciones de corto que pueden generar alteraciones en la dinámica de los precios (…) y que se manifiesten como inflación”.
También dio señales sobre lo que no está dispuesto a hacer: “Ahora me encuentro con esta situación. ¿Voy a modificar la forma de hacer política económica porque nos saltó – transitoriamente – la tasa de inflación? ¿Vamos a aplicar controles de precios? Es decir, ¿vamos a violentar el derecho de propiedad, vamos a violentar la libertad? No, no cuenten conmigo con eso. Yo voy a seguir haciendo las cosas bien y -tarde o temprano – la vamos a derrotar a la inflación”.
El viernes, fue Luis Caputo el que reconoció preocupación en torno a la inflación. Ahora, el discurso parece seguir más decididamente la línea de la narrativa modelo José Luis Daza, el viceministro de Economía. Desde su ingreso a la gestión en 2024, Daza fue quien más decididamente evitó ponerle fecha a la baja de la inflación a un dígito anual y a un inicio con cero.
El efecto mangrullo que afectó al kirchnerismo le tocó ahora al mileísmo: mirar la realidad desde arriba, con una superioridad moral aislada en su autopercepción, que impide ver los problemas a tiempo para intentar encontrar soluciones estructurales. La gran pregunta es si el mileísmo puede gobernar con otros reflejos y otra caja de herramientas para atravesar las tormentas.
Luciana Vázquez,Javier Milei,Manuel Adorni,Conforme a,Javier Milei,,Minuto a minuto. Javier Milei, en vivo: las últimas medidas del Gobierno,,Criptoestafa. Caso $LIBRA: los diputados hablaron sobre las revelaciones de la investigación,,Denunciarán al fiscal. Los diputados acusaron a Milei de ser partícipe necesario de la presunta estafa con $LIBRA
POLITICA
El Gobierno nombró a los veedores en la AFA: tendrán 180 días para revisar balances y contratos

El Ministerio de Justicia dispuso una veeduría sobre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a pedido de la Inspección General de Justicia (IGJ). La medida habilita una auditoría sobre el funcionamiento contable y administrativo de la entidad, y profundiza un conflicto institucional con fuerte impacto político.
El gobierno nacional formalizó la intervención en grado de veeduría sobre la AFA por 180 días hábiles, en una decisión que conjuga aspectos técnicos, jurídicos y políticos, situando al fútbol argentino en el centro de una disputa más amplia acerca del control estatal, la transparencia y el poder institucional.
De acuerdo con la resolución firmada por el Ministerio de Justicia, a partir de una solicitud de la IGJ —organismo encargado de fiscalizar asociaciones civiles en la Ciudad de Buenos Aires—, el objetivo formal es relevar documentación, auditar estados contables y verificar el funcionamiento institucional de la entidad presidida por Claudio “Chiqui” Tapia.

Durante el período de veeduría, los interventores designados tendrán la facultad de examinar los estados contables, analizar operaciones con empresas privadas e indagar en la creación de la Universidad de la AFA. Según la IGJ, la ausencia de documentación respaldatoria y la falta de respuestas a requerimientos previos motivaron la medida. El informe final orientará los próximos pasos, desde sanciones administrativas hasta posibles acciones judiciales.
El origen del conflicto: “graves irregularidades” detectadas por la IGJ
El expediente que derivó en la intervención comenzó a gestarse a fines de febrero, cuando la IGJ solicitó formalmente la designación de veedores tras detectar lo que calificó como “graves irregularidades” en la AFA.
Según la documentación oficial y reportes de prensa, el organismo de control reclamaba información contable clave que la entidad no entregó. Se señalaron demoras en la presentación de balances, insuficiencia en el detalle de los estados financieros y ausencia de documentación respaldatoria para evaluar el manejo de los recursos.
El foco estaba puesto especialmente en los estados contables más recientes, en un contexto donde la AFA experimentó un crecimiento exponencial de ingresos tras la obtención del Mundial de Qatar. Ese aumento, impulsado por derechos televisivos, contratos comerciales y premios deportivos, no fue acompañado —según la IGJ— por un nivel equivalente de transparencia en la rendición de cuentas.
La preocupación del organismo incluyó observaciones sobre operaciones económicas vinculadas a intermediarios y empresas privadas que participan en la comercialización de derechos del fútbol argentino, uno de los activos principales del sistema.

Qué implica la intervención en grado de veeduría
La medida dispuesta por el Ministerio de Justicia no representa una intervención plena ni el desplazamiento de autoridades de la AFA, sino una figura más restringida: la veeduría.
En términos jurídicos, la veeduría consiste en la designación de funcionarios externos con facultades para examinar documentación, auditar procesos y elaborar informes sobre la situación institucional de una entidad. Se trata de un mecanismo de control reforzado.
En este caso, los veedores designados —el contador Rubén Miguel Pappacena y el abogado Agustín Ortiz de Marco— tendrán amplias facultades para acceder a libros contables, documentos administrativos y registros financieros. Su tarea será reconstruir el funcionamiento interno de la AFA en áreas clave y determinar si se ajusta a las normas legales y estatutarias.
Entre sus tareas principales figuran analizar los estados contables cerrados al 30 de junio de 2025, auditar el proceso de creación de la Universidad de la AFA (UNAFA), revisar relaciones comerciales y financieras con empresas y actores privados, y verificar la existencia de posibles actos contrarios a la ley o al estatuto.
El trabajo culminará con un informe final dirigido a la autoridad de control, aunque los veedores podrán emitir reportes parciales si detectan situaciones urgentes.

Los puntos críticos bajo investigación
La intervención se apoya en una serie de observaciones que, en conjunto, configuran un cuadro de irregularidades administrativas y contables.
Uno de los ejes centrales es la falta de presentación adecuada de balances. La IGJ sostiene que la AFA no respondió en tiempo y forma a las vistas sobre los estados contables de varios ejercicios y que la información suministrada no cumple con los estándares requeridos para una asociación civil de esa magnitud.
Otro foco relevante es la Universidad de la AFA (UNAFA), un proyecto institucional para expandir la estructura del fútbol hacia el ámbito educativo. La auditoría deberá analizar su creación formal, la trazabilidad de los fondos utilizados, contrataciones realizadas y convenios firmados con terceros.
Uno de los aspectos más sensibles involucra las relaciones comerciales con empresas privadas. La IGJ examinó acuerdos con firmas como TourProdEnter LLC y el grupo Sur Finanzas, así como la participación de intermediarios en la gestión de derechos y flujos financieros internacionales.
El objetivo es reconstruir el circuito completo del dinero, desde la generación de ingresos hasta su distribución y eventual remisión al exterior.
La disputa por la jurisdicción de control
Además de las cuestiones contables, un aspecto central del conflicto es la discusión sobre la competencia para fiscalizar a la AFA.
La conducción de la entidad sostiene que trasladó su domicilio a la provincia de Buenos Aires, lo que implicaría que la fiscalización debería corresponder a la Dirección Provincial de Personas Jurídicas bonaerense.
La IGJ rechaza ese argumento. Según el organismo, el cambio de jurisdicción no cumplió con los requisitos legales y la AFA continúa teniendo su sede real en la Ciudad de Buenos Aires, por lo que sigue bajo su órbita.
Este punto es crucial: si la AFA lograra consolidar el cambio de jurisdicción, el control estatal quedaría en manos de la provincia de Buenos Aires, lo que modificaría el equilibrio de poder en el sistema.
La disputa, además, posee un componente político. La postura de la AFA cuenta con el respaldo del gobierno bonaerense, mientras que la IGJ depende del Ministerio de Justicia de la Nación, generando tensiones entre niveles de gobierno.
El rol del Ministerio de Justicia y la decisión política
La intervención en grado de veeduría no es una decisión automática de la IGJ. La normativa vigente establece que debe ser dispuesta por el Ministerio de Justicia, lo que introduce un componente político en el proceso.
En este caso, la resolución fue adoptada por el ministro Juan Bautista Mahiques, quien heredó el expediente de la gestión anterior y resolvió avanzar con la medida al inicio de su mandato.
El propio funcionario había anticipado que no buscaba “salvar ni perseguir a la AFA”, intentando desvincular la decisión de una lógica de confrontación política. No obstante, la intervención se produce en un contexto de alta sensibilidad institucional y con impacto directo en uno de los espacios de mayor visibilidad pública del país.
Mahiques optó por mantener a los veedores propuestos por la gestión anterior, con el objetivo de preservar la continuidad del proceso y evitar cuestionamientos sobre la imparcialidad de la auditoría.
La veeduría es, en principio, una medida intermedia. No implica sanciones ni intervención directa en la conducción de la AFA, pero puede derivar en decisiones más drásticas si se confirman irregularidades.
Según los resultados del informe final, la IGJ podría requerir nueva documentación, aplicar sanciones administrativas, impugnar actos de la entidad o solicitar una intervención más profunda.
Paralelamente, la AFA podría optar por judicializar la medida, cuestionando la competencia de la IGJ o la legalidad de la intervención.
Ese escenario trasladaría la disputa al ámbito judicial.

El trasfondo económico: el negocio del fútbol argentino
Detrás de la discusión jurídica subyace el control de los recursos del fútbol argentino.
En los últimos años, la AFA consolidó un crecimiento significativo de ingresos, impulsado por el éxito deportivo de la selección nacional y la expansión de contratos comerciales y derechos audiovisuales.
Ese volumen de recursos —incluidos acuerdos internacionales, sponsoreo, comercialización de imagen y derechos televisivos— posiciona a la entidad como un actor económico relevante en el país.
La IGJ procura determinar si ese crecimiento estuvo acompañado de mecanismos adecuados de control interno, transparencia y rendición de cuentas.
La investigación alcanza también la estructura institucional del fútbol argentino, donde conviven entidades como la AFA, la Liga Profesional y la residual Superliga, con funciones que en algunos casos se superponen.
Un conflicto con impacto político y proyección incierta
La intervención de la AFA se inscribe en un contexto político donde el Gobierno promueve controles institucionales en diversos frentes.
El fútbol, por su peso simbólico y económico, constituye un terreno de sensibilidad especial. La relación entre el Estado y la AFA ha sido históricamente compleja, atravesada por intereses políticos, económicos y sociales.
En la etapa inmediata, los veedores comenzarán el análisis documental y operativo de la AFA. Si el informe confirma irregularidades, el Gobierno podría profundizar el control; si la auditoría no detecta inconsistencias, la AFA podría fortalecer su posición institucional.
La intervención marca un punto de inflexión: por primera vez en años, el Estado implementa un control directo sobre la principal entidad del fútbol argentino, en un escenario donde el poder económico del sistema alcanza niveles inéditos.
Crime,Law Enforcement,Crime,South America / Central America
POLITICA
El Gobierno designó por 180 días a los veedores en la AFA: deberán revisar balances y contratos

El Ministerio de Justicia dispuso la designación de dos veedores en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para supervisar su funcionamiento administrativo y financiero durante un plazo de 180 días. La decisión fue adoptada a partir de un pedido de la Inspección General de Justicia (IGJ), que busca revisar la documentación contable y los contratos de la entidad.
De acuerdo a la resolución, firmada por el ministro Juan Bautista Mahiques, los veedores tendrán acceso a balances, registros administrativos y acuerdos comerciales de la institución que conduce Claudio Tapia, con el objetivo de elaborar un informe sobre el manejo institucional y económico.
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Los veedores son el contador público Rubén Miguel Pappacena y el abogado Agustín Ortiz De Marco.
La medida no implica una intervención ni el desplazamiento de las autoridades actuales, pero habilita un proceso de control y seguimiento sobre la gestión.
Según se indicó, los veedores deberán analizar la documentación contable, las decisiones administrativas y los contratos vigentes de la entidad, y elevar un informe a las autoridades correspondientes una vez finalizado el período de supervisión. Ese documento podría derivar en nuevas medidas si se detectan irregularidades.
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Durante los 180 días que durará la veeduría, los especialistas designados podrán requerir información y analizar documentación vinculada a la gestión institucional.
El informe final que elaboren Pappacena y Ortíz De Marco será remitido a la Inspección General de Justicia. A partir de esas conclusiones, el organismo evaluará si corresponde adoptar nuevas medidas administrativas o realizar observaciones sobre la gestión de la institución.
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La AFA es la entidad encargada de organizar las competiciones del fútbol argentino y de representar al país ante la FIFA y la Conmebol. Debido a esto, cualquier decisión vinculada a su funcionamiento institucional suele tener impacto en el desarrollo de los torneos y en la estructura del fútbol profesional.
AFA, AFA (Asociación de Fútbol Argentino), Claudio Tapia
POLITICA
Adorni se disculpó por el viaje de su esposa: “Fue una pésima decisión, más allá de que no generó gasto para el Estado”

El jefe de Gabinete y vocero presidencial, Manuel Adorni, se disculpó por la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en la comitiva presidencial que viajó a Estados Unidos y aseguró que no fue un delito sino “un error”. “Presidencia la invita, por supuesto que no advertí el error que iba a cometer aceptando esa invitación. Fue una pésima decisión”, explicó.
El funcionario mileísta repitió la palabra “error” una decena de veces en el transcurso de la entrevista con LN+. A su vez, dejó en claro que la presencia de esposa “no generó ni un dólar de gasto para el Estado” y dijo que el Gobierno puso “una vara altísima”, ya que la administración de Javier Milei, subrayó, es “la más austera de la historia”.
En esta misma línea, Adorni volvió a arrepentirse de haber utilizado la palabra “deslomarse” para referirse a su trabajo en la Argentina Week. “Utilicé una palabra equivocada, fue inapropiado, me ganó la pasión por explicar todo lo que estábamos logrando”, concedió.
En otro tramo de la entrevista de cuarenta minutos con Luis Majul, el jefe de Gabinete hizo alusión al video en el que aparece a punto de abordar un vuelo privado a Punta del Este tiempo atrás junto a su esposa, que también se volvió viral y generó controversia.
Realizado en el feriado de Carnaval, fue tajante al explicar que la difusión del video fue “desde adentro” del Gobierno, aunque evitó dar nombres. No defendió, ante una pregunta concreta, al asesor presidencial Santiago Caputo, de influencia directa sobre la SIDE, y se limitó a englobar las críticas a ambos viajes en “un golpe para desestabilizar” al Gobierno.
“El video está claro que es nuestro, puertas adentro del Gobierno”, enfatizó el jefe de Gabinete. Aunque dijo que es “de mal gusto» hablar de internas, ahondó: “Está claro que tenemos un problema interno, el video fue tomado de un acto privado, divulgado un mes después del episodio. Obviamente el video fue grabado desde dentro de los edificios públicos”.
Allí fue cuando deslizó sospechas, además, sobre la procedencia del video que grabó cuando él, su mujer y sus dos hijos subían al avión. “Hace un mes que tienen guardado el video; es macabro lo que hicieron con mis nenes”, remarcó.
Y remarcó: “El video salió de las puertas para adentro, estaban de ese lado del vidrio del aeropuerto”. Hacia el final de la entrevista, prometió mostrar las facturas de sus gastos en la ciudad balnearia uruguaya si se lo requieren, aunque no precisó cuándo ni ante quiénes lo haría. “No tengo nada que ocultar, es el dinero familiar gastado en una actividad de cuatro días de vacaciones con mis nenes”, sostuvo sobre el pago de aproximadamente US$4000, abonados por él mismo, en un vuelo privado entre San Fernando y Punta del Este.
Adorni también minimizó que la controversia generada en torno a ambos viajes lo afecte en su posible carrera como candidato a jefe de Gobierno porteño. “Esto no cambia nada de nada”, aseguró, aunque afirmó que será candidato en 2027 “si el Presidente se lo pide”.
“Cada vez que se cometa un error nos sentaremos, lo explicaremos y pediremos las disculpas del caso, porque no somos dioses, somos humanos”, destacó el ministro coordinador y hombre de confianza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
no fue un delito sino “un error,Manuel Adorni,Javier Milei,Actualidad política,Conforme a,,Qué es el caso $LIBRA. Las claves de la investigación sobre la estafa con criptomonedas que involucra a Milei,,»Al borde del encubrimiento». El diputado que encabeza la comisión investigadora de $LIBRA pidió apartar al fiscal,,Caso $LIBRA. Pettovello negó haberse juntado con Novelli, pero hay registros de que mandó a coordinar la reunión,Manuel Adorni,,Inflación, $LIBRA y Adorni. Milei y el “fin” que tarda en llegar,,¿Conflicto de interés? Una diputada denunció a Adorni por un contrato de la consultora de su esposa con una naviera y por dos licitaciones,,En Córdoba. Sin menciones a $LIBRA, Milei defendió su gestión económica y prometió bajar la inflación
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