POLITICA
Qué es el voto en blanco, cómo funciona y qué establece la Constitución Nacional

El voto en blanco es una forma de participación cívica que permite al ciudadano expresar su disconformidad sin dejar de concurrir a las urnas. La Constitución y el Código Electoral lo reconocen como válido, aunque no afirmativo, y establece cómo se computa en el reparto de bancas.
En la Argentina, el voto en blanco tiene raíces que se remontan a la Ley Sáenz Peña y se mantiene vigente como un mecanismo de expresión crítica. Permite al elector participar del proceso electoral sin apoyar a ningún candidato, pero su incidencia es real: modifica la base sobre la cual se calculan los porcentajes finales de cada lista.
Aunque no suma votos afirmativos, este tipo de sufragio puede alterar los porcentajes relativos de los partidos y tiene importancia estratégica, especialmente en comicios ajustados.
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Qué dice la Constitución y la normativa electoral
La Constitución Nacional, en su artículo 37, garantiza el sufragio universal, secreto y obligatorio, pero no detalla cómo debe emitirse el voto. Esa tarea recae en la normativa electoral.
El Código Electoral Nacional (Ley 19.945) clasifica al voto en blanco como válido y lo diferencia claramente del voto nulo o recurrido (art. 101). Cuando se confecciona el telegrama de mesa, los votos en blanco se registran en un renglón específico, permitiendo medir su volumen con precisión.
Puntos clave:
- Se registra como sufragio válido, pero no se considera voto afirmativo.
- No se computa para asignar bancas, aunque sí afecta la base porcentual sobre la que se calculan los resultados.
- Evita la multa por inasistencia, ya que implica concurrencia al acto cívico.
Cómo funciona el voto en blanco
El procedimiento es sencillo:
- El elector recibe el sobre oficial y entra al cuarto oscuro.
- No introduce ninguna boleta dentro del sobre.
- Deposita el sobre cerrado en la urna ante los fiscales.
- La autoridad electoral lo abre durante el recuento y lo marca como “blanco”.
- El sufragio se carga en los sistemas informáticos y se refleja en los porcentajes provisionales publicados la misma noche del comicio.
Para las elecciones de 2025, la Cámara Nacional Electoral ratificó que el voto en blanco no influirá en el piso mínimo del 3 % que necesitan las listas para acceder al reparto de bancas. Sin embargo, al excluirse de la base, eleva el porcentaje relativo de cada partido, un detalle crucial en escenarios ajustados.
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Impacto en el reparto de bancas y los porcentajes
Al no sumarse a los votos afirmativos, el voto en blanco reduce el denominador de la base total de sufragios, incrementando así el porcentaje relativo de cada agrupación.
Ejemplo práctico: si un candidato obtiene el 40 % de los votos positivos, podría superar el 45 % sobre el total si el voto en blanco representa alrededor del 10 %. Esto puede ser decisivo para evitar un balotaje en elecciones presidenciales.
En comicios legislativos, su efecto se nota en las fuerzas minoritarias: con menos votos absolutos, pueden superar el piso legal al reducirse la base de cálculo. Este fenómeno genera debates sobre si la protesta termina beneficiando indirectamente al partido mejor posicionado, algo que muchos votantes no buscan conscientemente.
Elecciones 2025, voto en blanco, Voto, Elecciones legislativas, Constitución Nacional
POLITICA
Javier Milei y sus medidas, EN VIVO: el Presidente encabeza hoy en Retiro el acto central por otro aniversario de Malvinas

POLITICA
Amenazante reacción de Irán a la decisión de Argentina de declarar organización terrorista a la Guardia Revolucionaria

El régimen teocrático de Irán reaccionó con su habitual retórica confrontativa a la decisión del Gobierno argentino de declarar “organización terrorista” a la Guardia Revolucionaria Islámica en un contexto internacional marcado por la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Teherán y por una creciente polarización geopolítica.
A través de un comunicado oficial de su Ministerio de Relaciones Exteriores -que fue difundido por su embajada en Uruguay-, el gobierno iraní condenó la medida adoptada por la administración de Javier Milei y la calificó como una acción “ilegal e injustificada”. En el texto, difundido en las últimas horas, Teherán afirmó que “condena enérgicamente la acción ilegal e injustificada del gobierno argentino” y sostuvo que se trata de “una ofensa imperdonable al pueblo iraní”.

El documento no se limita a una condena formal; también introduce una advertencia directa al Estado argentino: “Esta decisión […] genera responsabilidad internacional para el Estado argentino”, señala el comunicado, en una formulación que forma parte del repertorio diplomático habitual del régimen cuando responde a sanciones o medidas internacionales.
La reacción se produjo luego de que la Casa Rosada formalizara la inclusión del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo (RePET), una medida que habilita sanciones financieras, congelamiento de activos y restricciones operativas.
En el comunicado oficial argentino, el Gobierno fundamentó la decisión en base a antecedentes judiciales y de inteligencia. Allí se sostiene que “las investigaciones judiciales y los trabajos de inteligencia determinaron que los atentados fueron planificados, financiados y ejecutados con participación directa de altos funcionarios del régimen iraní”, en referencia a los ataques contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994.
Esos atentados —los más graves en la historia argentina— dejaron más de 100 muertos y centenares de heridos, y derivaron en pedidos de captura internacional contra ex funcionarios iraníes. Esa línea de investigación ha sido sostenida por la Justicia argentina durante décadas y constituye el núcleo de la acusación estatal contra Irán.

El comunicado iraní, sin embargo, evita cualquier referencia a esos hechos. No menciona la AMIA ni la Embajada de Israel, ni responde a los señalamientos judiciales. El silencio sobre ese punto resulta consistente con la posición histórica del régimen, que ha negado sistemáticamente cualquier responsabilidad en esos ataques.
En cambio, el texto desplaza el eje hacia una lectura geopolítica. Allí sostiene que la decisión argentina fue adoptada “bajo la influencia del régimen sionista ocupante y de Estados Unidos” y la vincula directamente con el contexto internacional: afirma que se produce “en simultáneo con la agresión militar” de esas potencias contra Irán.
La referencia no es menor. La medida del Gobierno argentino ocurre en momentos en que Estados Unidos e Israel llevan adelante una ofensiva militar contra objetivos iraníes, con ataques sobre infraestructura estratégica y contra mandos de la estructura militar del régimen. Ese escenario amplifica el impacto político de la decisión argentina y explica el encuadre que propone Teherán.
En esa línea, el comunicado iraní sostiene que la decisión “viola los principios fundamentales del derecho internacional” y constituye “una intervención en los asuntos internos” de Irán. Se trata de un argumento recurrente en la diplomacia iraní, que combina la invocación a la soberanía con la denuncia de injerencia extranjera.
El texto también escala el tono político al señalar que el presidente argentino y su canciller, al acompañar a Estados Unidos e Israel, “se han colocado como cómplices de los crímenes cometidos y del lado equivocado de la historia”. La formulación responde a la lógica ideológica del régimen, que estructura su política exterior en términos de confrontación con Occidente.
En paralelo, el comunicado reivindica a la Guardia Revolucionaria. La define como “defensora de la seguridad nacional” y asegura que es “la fuerza más efectiva contra el terrorismo de ISIS”, en una narrativa que omite las acusaciones internacionales sobre su rol en operaciones encubiertas y en el apoyo a organizaciones armadas en distintos escenarios.
Esa caracterización contrasta con el creciente aislamiento internacional de la Guardia Revolucionaria. Estados Unidos ya la ha designado como organización terrorista y otros países han avanzado en sanciones y restricciones, en base a informes que la vinculan con actividades de financiamiento, entrenamiento y apoyo a grupos como Hezbollah.
En el caso argentino, la decisión se inscribe en una política más amplia. El Gobierno ya había incluido en el RePET a Hamas, Hezbollah y la Fuerza Quds —el brazo externo de la Guardia Revolucionaria— en una estrategia orientada a reforzar su alineamiento con Estados Unidos e Israel y a endurecer su posición frente al terrorismo internacional.
Pero el trasfondo local resulta determinante. La persistencia de las causas por los atentados de los años 90 sigue condicionando la política exterior argentina. La inclusión de la Guardia Revolucionaria en el listado oficial no solo tiene implicancias operativas, sino también simbólicas: reafirma la posición del Estado argentino sobre la responsabilidad iraní en esos ataques.

La respuesta de Teherán, en ese contexto, vuelve a exhibir un patrón conocido. El régimen rechaza las acusaciones, evita responder sobre los hechos que originan las medidas y recurre a una narrativa que combina denuncia de injerencia, victimización y confrontación ideológica.
El cruce entre ambos gobiernos expone, así, dos posiciones irreconciliables. Por un lado, la Argentina sostiene su decisión en base a fallos judiciales, investigaciones y antecedentes históricos. Por el otro, Irán niega esas acusaciones, defiende a su principal estructura militar y responde con advertencias diplomáticas.
La tensión no es nueva, pero se profundiza en un escenario internacional marcado por la guerra. Y anticipa un deterioro mayor en la relación bilateral, en un momento en que la política exterior argentina ha decidido, de manera explícita, alinearse con los actores que confrontan directamente con el régimen iraní.
Defense,Middle East
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Desde Tierra del Fuego y por la vigilia de Malvinas, el peronismo buscó componer su primera foto del frente anti Milei

Desde la tarde de este miércoles, la atención del peronismo se trasladó a la provincia de Tierra del Fuego. Pasadas las 17 horas, el gobernador bonaerense Axel Kicillof, fue el último dirigente opositor al gobierno de Javier Milei en llegar al Aeropuerto Internacional de Ushuaia “Malvinas Argentinas”. El mandatario de Buenos Aires se sumó a la comitiva peronista que participó en la noche del miércoles de la vigilia en homenaje a los caídos en la guerra de Malvinas, al cumplirse 44 años de aquel conflicto bélico entre Argentina y el Reino Unido. Una comitiva también integrada por el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela; el fueguino, Gustavo Melella, además de funcionarios de las tres provincias.
Kicillof llegó a Tierra del Fuego al caer la tarde. Fue recibido por Quintela, Melella; quien además mantuvo reuniones con el propio Quintela; la vicegobernadora de La Rioja, Teresita Madeira; la senadora nacional por La Rioja, Florencia López; el senador nacional por Santa Fe, Marcelo Levandoski; las diputadas nacionales Victoria Tolosa Paz, Gabriela Pedrali, Graciela Parola, Paula Penacca, Sabrina Selva, Cecilia Moreau, Natalia Zaracho; además de los diputados Luis Basterra, Juan Marino, Agustín Tita, Juan Carlos Molina, Hugo Moyano (h) y Hugo Yasky.
“El 2 de abril es una fecha para recordar, para hablar de soberanía. La industria radicada en Tierra del Fuego también es un tema de soberanía. Era una política soberana la de poblar la zona más austral de Argentina. Hoy la industria en la provincia está destruida por la política económica de Javier Milei”, planteó Kicillof desde Río Grande en declaraciones a C5N.

Además, desplegando ya un discurso federal y por fuera de lo que hace a su gestión en la provincia de Buenos Aires, el mandatario bonaerense consideró: “Tenemos 10 mil familias, 10 mil laburantes que se han quedado sin trabajo solo acá, en Río Grande. El 55% de la maquinaria en desuso por culpa e irresponsabilidad de un gobierno criminal”.
Cerca del mandatario bonaerense aseguraron a Infobae que el viaje de Kicillof se circunscribe solo a la cuestión Malvinas, que la defensa de la soberanía es un punto crítico del modelo anti Milei, pero que es difícil no dejarse atravesar por la coyuntura. En definitiva, las actividades en el sur del país son también un terreno para testear la posible conformación de un gran frente federal que permita ser oferta electoral contra el gobierno nacional en las elecciones del año que viene.
“Es un punto de encuentro para los argentinos y una oportunidad para reconstruir una unidad amplia y construir una alternativa política que devuelva esperanza, con más trabajo, industria y mejores salarios”, planteó la diputada nacional Victoria Tolosa Paz; una de las encargadas de impulsar este armado federal peronista para confrontar con Milei.

Cómo todos los años, la vigilia central se desarrolló en la ciudad de Río Grande. También se llevó adelante una conmemoración en Ushuaia. No solo hubo representantes del peronismo. La Libertad Avanza también envió diputados y senadores nacionales. El presidente Javier Milei no viajó. Tampoco lo hizo la vicepresidenta Victoria Villarruel, como sí había sucedido en años anteriores. El acto oficial es el jueves en la capital fueguina.
Kicillof también pasó por la localidad de Tolhuin. Allí firmó un convenio con el intendente de esa localidad, Daniel Harrington. Se trata del primer convenio federal del programa Puentes. Tras ese acto llegó a Río Grande y este jueves estará en el acto oficial que se desarrolla en Ushuaia. La capital fueguina es gobernada por el camporista Walter Vuoto. El cristinismo bonaerense también dijo presente en las distintas actividades en la provincia más austral del país. La diputada provincial de Buenos Aires e intendenta en uso de licencia de Quilmes, Mayra Mendoza, llegó este miércoles a Ushuaia. Se reunió con Vuoto y estará en el acto central. Allí, es probable que se cruce con Kicillof.
Las diferencias del peronismo también se materializan en Tierra del Fuego. Con distintos argumentos, el intendente de Río Grande, Martín Pérez y el de Usuahia están distanciados políticamente del gobernador Melella. El jefe comunal de la capital fuegina viene cuestionando el recorte de fondos de parte del gobierno provincial a su administración. Todo un síntoma de época en las dinámicas entre las provincias y los municipios por un lado y las provincias y el gobierno nacional por el otro.
A las 00:00 de este jueves sonó la sirena en la carpa de la Dignidad y se dio inicio al acto oficial en Río Grande. “Esta noche la ciudad de Río Grande se dispone a recibir el 2 de abril con un profundo y arraigado sentimiento malvinero, haciendo efectiva la leyenda que reza en el monumento en el que hoy nos encontramos reunidos y dice: ‘un pueblo ajamás debe olvidar a quienes dieron su vida por la dignidad de todos’”, dijo la locutora oficial del acto en Río Grande.
Victoria Tolosa Paz,Gustavo Melella,Ricardo Quintela,Axel Kicillof
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