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Quién fue Darío Lopérfido, el exfuncionario que murió a los 61 años

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Darío Lopérfido murió este viernes, a los 61 años, en Madrid. Padecía Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas motoras en el cerebro y la médula espinal.

Lopérfido nació el 5 de junio de 1964 en Villa Urquiza, se definía políticamente como liberal y tuvo un amplio recorrido en el escenario político argentino, que combinó periodismo y gestión cultural.

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Fue secretario de Cultura y Medios de Comunicación de la Nación durante la presidencia de Fernando de la Rúa, director artístico del Teatro Colón, presidente de Ópera Latinoamérica y secretario y ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires durante el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.

A este último cargo presentó su renuncia después de seis meses en medio de una polémica tras cuestionar el número de desaparecidos durante la última dictadura, lo que le valió cruces y el repudio de organismos de derechos humanos y de parte del ambiente artístico.

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Darío Lopérfido padecía ELA. (Foto: archivo TN)

Lopérfido también fue columnista en Radio Mitre y en Radio La Red. Respaldó la candidatura de Mauricio Macri a presidente en 2015 y estuvo involucrado en el escándalo conocido como Panamá Papers.

Estuvo casado con Esmeralda Mitre desde el 2014 hasta principios de 2018. Un año después, el 25 de mayo de 2019, le dio la bienvenida a su primer y único hijo, Theo, junto a Vinnie Blache Spencer.

En julio de 2024 fue diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica y reveló su diagnóstico en julio de 2025 durante una entrevista con Martín Caparrós para su ciclo “El hombre rebelde”. “Hay enfermedades que te matan más rápido. Esta tiene esta cosa de la imposibilidad física, y eso es lo que más duele”, expresó en aquel momento.

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En diciembre de 2025 publicó una columna en Seul que tituló “Tener ELA es una mierda” en el que aclaró: “Mientras pueda escribir y compartir algunas cosas con mi hijo, seguiré acá. Después me voy”. Menos de tres meses después, partió.

En dicho escrito habló de los padecimientos de su enfermedad, su opinión sobre la religión, el significado de la muerte y su temor por los recuerdos que su hijo pudiera tener de él.

La ELA no te deja nada de glamour. Caminás pésimo, la voz se te vuelve de borracho y comés con el riesgo de que se te caiga la baba”, expresó y contó: “Empezás a querer esconderte. A mí me funcionan bien una mano y una pierna, lo que me permite trabajar, pero en casa, escondido”.

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Lopérfido reveló su diagnóstico en julio de 2025 durante una entrevista con Martín Caparrós. (Foto: captura TN)
Lopérfido reveló su diagnóstico en julio de 2025 durante una entrevista con Martín Caparrós. (Foto: captura TN)

No creo en Dios y ni siquiera soy agnóstico: soy ateo. No creo en la medicina alternativa ni en los laboratorios que se hacen ricos vendiendo ibuprofeno, y ningún dueño de ningún laboratorio va a vender su yate para investigar la cura de una enfermedad que afecta a poquísimas personas. Los entiendo, la ELA no es una causa popular”, escribió.

“No creo en nada: ni vírgenes milagrosas, ni reiki, ni constelaciones familiares, ni homeopatía. En nada. Todo me da risa y si pruebo algo de eso me tiento al minuto”, reveló. Y agregó: “Sólo creo en los antidepresivos y en algunas drogas ilegales para mantener el ánimo”.

La vida después de la muerte no era una posibilidad en sus pensamientos: “Creo que cuando morimos sólo desaparecemos bajo la tierra o en cenizas”, afirmó.

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Lopérfido reflexionó sobre el deterioro que le provocaba la enfermedad en sus últimos días: “La ELA te convierte en otra persona en la etapa previa a la muerte. No creo ser el mismo ya. Era un buen polemista y ahora no puedo hablar bien, no camino bien, no tengo vida social y todo es raro”.

También hizo referencia a la eutanasia: “Uno no puede decidir nacer, pero puede decidir morir. Vivir no debe ser obligatorio. No he decidido recurrir a ella todavía, pero saber que está a mi disposición me alivia”.

Por último, habló de su hijo, la razón más importante por la que elegía continuar cada día. Theo tenía cinco años cuando la ELA empezó a interferir en la vida de su papá. “Me da mucha bronca pensar que él no se acuerda y que la imagen que tendrá de mí será la de un tipo enfermo con el que compartió cosas de manera limitada”, lamentó.

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De todas las torturas que me depara la enfermedad, ser un padre limitado es la peor y la que no tiene solución. Escribir me calma porque pienso que cuando crezca y yo esté muerto, él podrá leerme”, concluyó Lopérfido.

Darío Lopérfido, Muerte, biografía

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POLITICA

Darío Lopérfido y la política, un recorrido que lo llevó a la cima del poder y a la polémica por los desaparecidos

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La gestión cultural y la actividad política, con un recorrido que no estuvo exento de pasiones, polémicas y confrontaciones, nutrieron la vida de Darío Lopérfido, quien tuvo una decisiva influencia en la gestión porteña y en el gobierno nacional de Fernando de la Rúa, en la década del 90 y los albores del siglo XXI. Integró en ese tiempo el Grupo Sushi, junto a otros jóvenes dirigentes que gravitaban en la gestión del presidente radical, y más recientemente, fue director del Teatro Colón y simultáneamente ministro de Cultura de la Ciudad. Ambas gestiones quedaron desdibujadas y terminaron abruptamente al enfrentarse duramente con organizaciones de derechos humanos a raíz de las declaraciones públicas en las que puso en duda la cifra de 30.000 desaparecidos como víctimas del terrorismo de Estado durante la dictadura militar.

Con el acceso de la Alianza al poder, Lopérfido se convirtió en uno de los principales asesores del Presidente, que se apoyaba en el mencionado Grupo Sushi, cuyo principal referente era Antonio de la Rúa, hijo del Presidente, acompañado por Hernán Lombardi, Andres Delich y otros jóvenes funcionarios nacionales. A la par de la gestión cultural en el gobierno nacional, Lopérfido fue el principal estratega en materia de comunicación y actuaba como virtual vocero presidencial.

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Antonio de la Rúa y Darío Lopérfido

Con la caída del gobierno de la Alianza, comenzó un período de perfil bajo y el otrora asesor estrella del presidente se volcó al periodismo, especialmente a través de artículos publicados en diarios del exterior.

En febrero de 2015 lo reflotó Mauricio Macri en su último año como jefe de gobierno de la Ciudad, al designarlo director general y artístico del teatro Colón, a lo que sumó posteriormente en forma simultánea el cargo de ministro de Cultura, designado por Horacio Rodríguez Larreta, sucesor de Macri en el distrito porteño.

Comenzó allí una etapa que lo enfrentó con sectores de la cultura y referentes del mundo de la música clásica, que no compartían sus criterios y las programaciones de la sala lírica porteña.

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Dario Lopérfido con Mauricio Macri

En el verano de 2016, Lopérfido declaró en un reportaje que “en la Argentina no hubo 30.000 desaparecidos”. Argumentó que esa cifra “se arregló en una mesa cerrada para conseguir subsidios”, lo que desató una fuerte reacción en el ámbito político, especialmente en el campo de los derechos humanos. Intelectuales y artistas reclamaron su alejamiento de la función pública, lo que desgastó al funcionario, quien seis meses después dejó el cargo de ministro, aunque mantuvo la dirección artística del Colón.

Sus declaraciones sobre los desaparecidos le generaron enfrentamientos en el área de la cultura, incluso en el propio teatro Colón. Se profundizó el conflicto con artistas, directores, coreógrafos y dramaturgos, lo que derivó en un clima de enfrentamientos.

Al presentar una sede itinerante del Complejo Teatral en Parque Patricios, lanzó un llamado a la comunidad artística, que fue interpretado como un desafío. “Hablen de arte, de obras de teatro, de cine, de cultura; dejen de hablar de política. La política es algo muy complicado”, les dijo, lo que agitó el conflicto.

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Darío Lopérfido había nacido el 5 de junio de 1964 en el barrio de Villa Urquiza. Su padre era obrero gráfico y delegado gremial en el diario La Razón y fue despedido durante el gobierno militar. Crecido en un ambiente familiarizado con la tarea periodística, desde su juventud se volcó al campo de las agencias publicitarias, donde tomó contacto con el mundo de la cultura.

En el período posterior a la recuperación de la democracia desplegó una activa labor como director del Centro Cultural Ricardo Rojas, dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su gestión fue una vidriera que le permitió ser convocado por De la Rúa para la gestión porteña. Primero como subsecretario de Extensión Cultural y luego como secretario de Cultura, formó un equipo con Cecilia Felgueras y profundizó la programación de actividades culturales en los barrios. Al mismo tiempo, desplegó iniciativas que generaron controversias, como el festival Buenos Aires No Duerme, cuyo objetivo era atraer y promover a artistas jóvenes, aunque debió enfrentar conflictos con vecinos.

En los últimos años, Lopérfido retomó sus compromisos profesionales en el exterior, que lo llevaron a Berlín, Madrid y Nueva York, aunque nunca perdió los lazos con Buenos Aires. Participaba de la Cátedra Vargas Llosa, una iniciativa conjunta de la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y diversas universidades para promover la literatura contemporánea, y mantenía columnas periodísticas en espacios radiales.

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Fue también presidente de Ópera Latinoamérica, una organización sin fines de lucro formada en 2007 por una red de teatros, festivales y compañías de ópera de Iberoamérica.

En 2016 su nombre apareció en la filtración de documentos conocidos como Panamá Papers, junto a políticos argentinos y de la región, lo que él negó. Su última incursión en política fue su participación en el partido Republicanos, con Yamil Santoro, con la intención de pelear por la candidatura a jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 2019, lo que finalmente no concretó.

En julio de 2024, la salud de Darío Lopérfido se deterioró. Le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa neuromuscular, que en las últimas horas produjo su fallecimiento. En diciembre pasado compartió con entereza los padecimientos de esta enfermedad en un artículo publicado en la revista Seúl. Allí escribió: “El Darío de antes de la enfermedad ya murió; mientras pueda escribir y compartir algunas cosas con mi hijo, seguiré acá”.

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Mariano De Vedia,Darío Lopérfido,Fernando de la Rúa,Conforme a,Darío Lopérfido,,La muerte de Darío Lopérfido. Gestor cultural innovador y audaz, fue un polemista y se declaró rebelde,,»Enorme dolor». El ámbito político y cultural despidió en redes a Darío Lopérfido tras su muerte a los 61 años,,A los 61 años. De qué murió Darío Lóperfido

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«Quedamos paralizados»: el peronismo duro reconoce que tendrá un año complicado para imponer sus proyectos en el Congreso

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Antes de las elecciones de octubre del 2025 era impensado el escenario actual del Gobierno de Javier Milei en el Congreso. De ser absoluta minoría en ambas cámaras pasó cuatro meses después a tener una posición cercana a la mayoritaria, gracias a los votos conseguidos pero sobre todo con los acuerdos logrados con aliados.

Y eso condiciona a la oposición más dura, que fue vencida con cierta facilidad en los últimos debates claves legislativos. La última gran derrota fue con la reforma laboral, que este viernes se convertirá en ley, así como ocurrirá con la baja de la edad de imputabilidad y otras discusiones en las que no lograron imponerse.

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“La reforma laboral ya no requiere mucha rosca. Los que acompañaron el proyecto hace dos semanas van a volver a acompañarlo y los que lo rechazaron van a volver a rechazarlo”, indicaron a TN desde el bloque peronista en el Senado. La resignación está acompañada de una suerte de alarma que se enciende a futuro.

El Gobierno confía en la aprobación de la reforma laboral en el Senado. (Foto: NA/Juan Foglia).

Mientras tanto, el Senado se encamina a otra jornada cargada de proyectos que el oficialismo busca aprobar. “Milei va a contar el domingo en la apertura de sesiones que hizo laburar al Congreso como nunca en una extraordinaria”, apuntaron a este medio en uno de los bloques más combativos.

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A saber, en carpeta como proyectos centrales la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil. El Gobierno tiene los votos.

Las próximas discusiones que espera la oposición

Una vez finalizada la discusión por la reforma laboral y la modificación del Régimen Penal Juvenil -entre otras- la oposición está convencida de que el Gobierno no se detendrá allí. “Después vendrá el tema educativo que ya ingresó en Diputados, una reforma educativa, profunda y compleja, y lo que ya está en pleno abordaje que es el desfinanciamiento universitario”, anticipó a este medio un legislador K.

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De esta manera, la oposición se prepara para un cierre de febrero de “alto voltaje” e hiperactividad, mientras espera que marzo sea parecido, “aprovechando el viento a favor del éxito que vienen teniendo”.

Diputados aprobó en general la reforma laboral y el proyecto volverá al Senado. (Foto: Cámara de Diputados).
Diputados aprobó en general la reforma laboral y el proyecto volverá al Senado. (Foto: Cámara de Diputados).

En la oposición intuyen que el gobierno no esperará demasiado para introducir un proyecto de reforma previsional. “Lo harán para congraciarse con los pedidos del FMI y el gobierno de Estados Unidos, a quienes consideran el único sostén de un modelo económico que está destruyendo la industria y el trabajo a pasos agigantados”.

La crisis del peronismo como factor clave

La ruptura del interbloque, con las nuevas fugas del peronismo y la designación este martes de Carolina Moisés como vicepresidenta del Senado dejaron en evidencia la capacidad de negociación del bloque libertario; y en contrapartida, expusieron la inacción en el bloque del PJ.

“Carolina Moisés, Sandra Mendoza, y senadores como Camau Espinola, son actores que estaban en todo caso en disputa pero más cerca de la posición de los conducidos por Mayans, y que hoy se convierten en votos que LLA consigue con mucho menos esfuerzo en cuando se trató la Ley Bases”, analizó un dirigente de peso en el Senado.

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Hay autocrítica y catarsis en el peronismo, que pasó de tener casi quórum propio en el Senado a no tener chances reales de confrontar al Gobierno. (Foto: Claudio Fanchi/NA)
Hay autocrítica y catarsis en el peronismo, que pasó de tener casi quórum propio en el Senado a no tener chances reales de confrontar al Gobierno. (Foto: Claudio Fanchi/NA)

El peronismo quedó reducido a una postura más testimonial, y el radicalismo licuado para acompañar a Bullrich en la foto”, sentenció un dirigente opositor e hizo referencia a cuando “le tocó anunciar que ‘los 44 senadores’ que incluían a todo lo que no es el peronismo habían ‘acordado’ algunos cambios en la reforma laboral, con mínimas concesiones”.

Hay autocrítica y catarsis en el peronismo, que pasó de tener casi quórum propio en el Senado a verse muy debilitado y sin chances reales de confrontar al Gobierno en la Cámara Alta.

El Gobierno demostró voluntar, agenda y entusiasmo pero además fue adhiriendo a todos los bloques alternativos al peronismo. “Quedamos muy mal parados y paralizados”, reconocen en el peronismo.

Hay fuertes críticas internas a la conducción de José Mayans, se le reclama no haber hecho demasiado para contener la salida de senadores que meses atrás eran parte del bloque. “Algunos están más predispuestos a negociar con el Gobierno que con el peronismo”, señalan. Reconocen no ser tan atractivos como un tiempo atrás como opción a futuro y eso exacerba el clima de resignación y desazón.

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Congreso, Senado, reforma laboral

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Miguel Ángel Pichetto visitó a Cristina Kirchner en su departamento: “Fue un encuentro fraternal”

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El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) visitó a la expresidenta Cristina Kirchner en su departamento de San José 1111, donde cumple su condena por administración fraudulenta del Estado durante su gestión.

La reunión se produjo el martes último, a las 17, y se extendió durante una hora. A lo largo de la charla, Pichetto le planteó a Cristina Kirchner la necesidad de unir al peronismo y armar un espacio de “centro nacional” que pueda convertirse en una alternativa para competir con Javier Milei en las elecciones de 2027.

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“Fue un encuentro fraternal”, dijo Pichetto, excompañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019 y exintegrante del extinto Juntos por el Cambio, ante la consulta de .

El exsenador tenía previsto visitar a Cristina Kirchner desde fines del año pasado, pero las restricciones que impuso la Justicia al régimen de visitas que tiene la expresidenta durante su condena complicó sus planes. “Los presos y los enfermos deben ser visitados. Este es mi principio”, argumentó Pichetto, quien intenta ganar protagonismo en el rearmado de la oposición. Tiempo atrás, cuando estaba al frente del bloque de senadores del PJ, había ido a la cárcel de Marcos Paz para “solidarizarse” con Julio De Vido, quien estaba bajo arresto por las causas de gas licuado y las irregularidades en la puesta en marcha de la mina de Río Turbio. “Es una actitud humana”, ahondó hoy Pichetto.

En los últimos meses, levantó el perfil y tendió puentes con dirigentes del peronismo o exmilitantes de Pro, como el massista Guillermo Michel, la albertista Victoria Tolosa Paz o el exmacrista Nicolás Massot, con la intención de organizar una nueva fuerza. También se acercó al exsecretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, quien se encuentra inhabilitado para ejercer cargos públicos debido a que la Corte Suprema de Justicia ratificó dos sentencias contra exfuncionario kirchnerista por amenazas y peculado.

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Miguel Pichetto junto a Cristina Kirchner en un acto oficial

De hecho, el exsenador participó ayer un mitin del denominado “Movimiento Nacional Justicialista”. Lo acompañaron desde Moreno o el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, un hombre cercano al kirchnerismo, hasta los dirigentes gremiales o sociales Leonardo Fabre, Horacio Valdes y Esteban “Gringo” Castro (UTEP). Para hacer la convocatoria, usaron el lema “Hagamos grande a Argentina otra vez”, emulando el MAGA, el eslogan de campaña de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos.

El martes, Pichetto le sugirió a Cristina Kirchner que el PJ debe confluir con los partidos de “centro” en 2027 para enfrentar a Milei. El diputado remarcó que ese espacio debe tener una “visión capitalista productiva”, que defienda a “la industria”, “los trabajadores” o “la cultura”.

Es decir, insistió en que el peronismo debe tener una visión más comprensiva, que abarque a otros sectores de la oposición. “El centro nacional debe tener un mensaje que llegue a la gente que sufre”, aclaró Pichetto a este medio. Él suele decir que el político debe escuchar e interpretar lo que ocurre en la sociedad.

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La expresidenta, según relató el diputado de Encuentro Federal, se mostró “entera” durante la charla. “Hablamos del presente y del futuro, de su vida…”, puntualizó el exsenador.

El exreferente de Juntos por el Cambio -fue electo diputado en 2023, cuando apoyó a Horacio Rodríguez Larreta– dijo que Cristina Kirchner toma como una prueba su prisión domiciliaria. En las últimas semanas, había opinado que la figura de la exmandataria seguía siendo “gravitante” desde la cárcel. “Tiene un conocimiento profundo de la política exterior”, comentó Pichetto.

Después de que quebrara su vínculo con la Casa Rosada, el exsenador intenta reagrupar a los sectores que no comulgan con el modelo económico y político de Milei. A fines de enero, en una entrevista que concedió al diario Clarín, sugirió que el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, debería “cambiar su visión y sus ideas” si pretende ser candidato a presidente. Pareciera que Juan Grabois, a quien Cristina Kirchner supo contener dentro de Unión por la Patria, o los más duros de La Cámpora no tendrían lugar en el armado de centro que proyecta Pichetto.

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“Yo creo que la Argentina tiene que estar alineada con Occidente, cerca de Estados Unidos -no tan cerca para no quemarte- y tener una relación inteligente con China”, señaló en ese mismo reportaje.

En ese marco, Pichetto arguye que volvió a acercarse a Guillermo Moreno porque el exfuncionario modificó su mirada sobre la política exterior. El reencuentro del diputado con Cristina Kirchner o el exsecretario de Comercio Interior descolocó a exladeros de Pichetto en Encuentro Republicano Federal. “Moreno va a ir en cana”, despotrican.

Tras salir del departamento de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua a ocupar cargos públicos, Pichetto lucía satisfecho. “Como decía el Papa Francisco, hicimos lío”, bromeó.

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pic.twitter.com/1nDGKg32sQ,February 26, 2026,Matías Moreno,Conforme a

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