POLITICA
Renunció Ernesto García Maañón, el juez de San Isidro denunciado por acoso sexual

Ernesto García Maañón, presidente de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro, renunció este jueves, en medio de la investigación en su contra por una denuncia de acoso sexual.
El magistrado presentó su renuncia a la Secretaría de Personal de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires y debe ser aceptada por el gobernador Axel Kicillof.
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Juan Saucedo, abogado de la víctima, pidió al gobernador que no acepte la renuncia y que se lleve adelante el jury, “porque de aceptarlo no solamente sería dotar de impunidad a casos graves como el denunciado por tener poder, sino también brindarle un privilegio manteniendo su condición de juez”.
“Sería un contrasentido de las políticas de género que el gobernador Axel Kicillof se jacta de implementar en la provincia”, agregó el letrado.
En su denuncia, la mujer afirmó haber vivido situaciones que van desde mensajes con insinuaciones sexuales y comentarios sobre su aspecto físico, hasta un episodio en el que el juez habría manipulado un arma frente a ella en su despacho.
La funcionaria trabaja en esa misma Cámara desde 2016 y actualmente se encuentra con licencia psiquiátrica por trastorno de ansiedad. En la denuncia, expresó: “Lloro todo el tiempo, me angustia pensar que puede tomar represalias”.
Todo empezó a fines de febrero cuando García Maañón, de 76 años, volvió a asumir como presidente de la Cámara. Según la denuncia, al principio el trato era respetuoso, pero con el correr de los días comenzaron los mensajes fuera de lugar. “Me decía que me veía atractiva, que tenía que vestirme más sexy, que le gustaban las mujeres difíciles”, relató la funcionaria.
Uno de los primeros comentarios que la incomodó fue a través de WhatsApp: “Pelo suelto y el traje negro escotado con mini que llevaste el martes pasado. Ese es el look”, le escribió el juez. Desde ese día, la funcionaria nunca más se volvió a poner ese conjunto.
También recibió mensajes a la madrugada, con frases como “La noche es deseo” o propuestas del magistrado para ir a cenar. En una ocasión, en una reunión privada en el despacho del juez, García Maañón intentó tocarla de forma inapropiada. “Me tomó de la cintura e intentó bajar la mano. Me corrí. Le pregunté: ‘¿Pasó algo?’. Me dijo: ‘Solo quería verte’”, relató en su denuncia.
Uno de los momentos más alarmantes ocurrió el 19 de junio. Según denunció, la funcionaria estaba en el despacho cuando el juez sacó su arma del cajón, le puso el cargador y la pasó cerca de su cara.
“No sé si le sacó o le puso el seguro. Escuché el ruido. Sentí el caño del arma pasar por mi cara. Quedé paralizada. Me fui a mi oficina y me largué a llorar”, contó.
Hasta hace poco, la mujer no tenía intención de hacer la denuncia. Pero todo cambió el viernes pasado, cuando García Maañón escribió en un grupo de WhatsApp de jueces y funcionarios que “no quería trabajar más con ella” porque “se había mandado varias macanas”.
Según la funcionaria, ese mensaje fue una manera de “castigarla públicamente” por no haber aceptado sus avances. Como respuesta, la mujer reenvió a ese mismo grupo un audio de 8 minutos que el juez le había mandado meses atrás, donde le hablaba de la atracción sexual que sentía por ella: “Te dije que me parecías atractiva. Me hubiera encantado tener una relación con vos”, se lo escucha decir en el audio.
En el cierre de su denuncia, la funcionaria solicitó el cambio inmediato de dependencia laboral, que se cite a testigos y que se asegure la imparcialidad de la investigación, dada la jerarquía del magistrado denunciado. Además, pidió ser notificada si se inicia una causa penal por los hechos narrados.
Un juez con pasado polémico
Ernesto García Maañón, de 76 años, es una figura de larga trayectoria en el Poder Judicial bonaerense. Ingresó como juez de primera instancia, luego fue juez correccional y, desde la reforma del sistema en 1998, integra la Cámara de Apelación.
Su nombre aparece vinculado a casos resonantes, como el proceso por la muerte de Diego Maradona, cuyo debate fue recientemente anulado por el escándalo con la jueza Makintach. También las causas por el crimen de María Marta García Belsunce, el asalto al periodista “Baby” Etchecopar y el tratamiento de la excarcelación de Carlos Robledo Puch.
En 2023, García Maañón fue noticia tras matar a dos delincuentes en un intento de robo bajo la modalidad “piraña”, cuando regresaba de un torneo de tiro en Quilmes. Estaba armado y acompañado por su custodio. En aquel momento, se lo describió como karateca y experto tirador, con múltiples premios por su desempeño en competencias.
san isidro, Ernesto García Maañón, Justicia
POLITICA
La fase más delicada del programa libertario

La semana que termina quedó marcada por tres episodios directamente interconectados: el cierre de la fábrica de neumáticos Fate, el paro de la CGT y el debate de la reforma laboral. Como si se tratara de una síntesis de la agenda más sensible que ahora se visibiliza con mayor nitidez y que seguramente dominará la discusión en el transcurso del 2026.
Después de dos años con el foco en la baja de la inflación, el ordenamiento de las variables macro y la estabilización del sistema monetario, ahora la conversación gira en torno del temor a la pérdida del trabajo y a la expectativa de la reactivación económica. Empleo y producción. Se empezó a jugar la fase más delicada del programa libertario, la que determinará el éxito o el fracaso del experimento que encarna Javier Milei.
Hay tres factores centrales que influyen decisivamente en esta etapa. El primero, es que transcurre bajo variables que la determinan fuertemente, como la apertura comercial amplia, el dólar barato, las tasas de interés altas y una presión impositiva todavía pesada. Es decir, se encara el nuevo ciclo del plan bajo condiciones complejas para una matriz productiva poco acostumbrada a una competencia abierta. En este entorno, el lema “reconversión o muerte” luce tan contundente como riesgoso.
El segundo factor es el contexto del comercio global, marcado por la guerra de aranceles de Donald Trump, que anteayer ingresó en una senda incierta a partir del histórico fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que le puso un límite a su aplicación. Las cadenas de producción y distribución del mundo atraviesan un estado de alteración profunda, y los países buscan nuevos mercados para acomodarse a la inestable situación. En particular China, el gigante que con un mínimo gesto es capaz de desatar una ola de importaciones. La Argentina, un país endogámico y desacostumbrado al gran juego del comercio internacional, enfrenta esta tempestad aferrado al mástil de la libre competencia, después de décadas de proteccionismo. Experimenta en condiciones de altísima turbulencia.
La última variable tiene que ver con el modelo y el pensamiento del equipo económico, que desde Milei y el ministro Luis Caputo para abajo está más formateado para las finanzas, que para la economía real. De hecho el Gobierno no tiene un vocero y un mensaje para el mundo de la producción, como sí lo tiene para hablar de sistema monetario, flujos financieros o desregulaciones. Entiende que las políticas productivas son sinónimo de beneficios estatales que desfiguran su creencia firme en las reglas del libre mercado. Bajo esta lógica, el único objetivo reside en fijar las pautas para una competencia abierta, en la que los privados disputan clientes en base a precio y calidad. Cualquier intervención pública es distorsiva.
Milei cuenta a su favor con el consenso generalizado, de las elites y de la mayoría de la población, de que la economía argentina era inviable tal como estaba planteada. El pasado le sigue reportando un incalculable rédito. Pero esa convicción de cambio para dejar atrás décadas de estancamiento, que es la razón de ser de su gobierno, no tiene el mismo correlato a la hora de proyectar el futuro. Una cosa es estar de acuerdo en dejar atrás modelos fracasados; otra distinta es ponerse de acuerdo en cómo setear la próxima etapa.
Milei ha sido siempre muy nítido en su proyecto de convertir a la Argentina en el país más liberal del mundo, a pesar del apego histórico al paternalismo estatal. Nunca ocultó su voluntad de refundar el país, no en base a su idiosincrasia o a sus capacidades, sino a partir de su paradigma libertario. Si hasta ahora sus premisas centrales apuntaban al ordenamiento y el sinceramiento económico, este año afronta el desafío de empezar a transformar la matriz productiva. En esta fase no tiene enfrente a los mercados o al FMI, actores intangibles, sino a un entramado de empresas, gremios y trabajadores, que se ramifican en el tejido social. Son jugadores palpables. Empieza otra historia.
El Gobierno vivió esta semana con una sensación dual. Por un lado, exhibió una capacidad política reconstituida para lograr la aprobación de la reforma laboral en Diputados, a pesar de todos los obstáculos que debió atravesar. Esta vez refrendó los votos sellados con los gobernadores, sin las volatilidades de otras sesiones.
Después de las concesiones que hizo, no sólo sumó al grupo de aliados habituales (los de Pro y los radicales, más los peronistas Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Hugo Passalacqua), sino que también logró el aval de gobernadores menos afines como el cordobés Martín Llaryora y el santafesino Maximiliano Pullaro. Es cierto que los mandatarios provinciales habían planteado desde el principio en sus diálogos con el Gobierno que estaban de acuerdo con una modernización laboral, pero también influyó que esta vez el oficialismo articuló mejor sus negociones y aceptó con pragmatismo los cambios reclamados. En el camino garantizó obras, licitaciones, ATN e ingresos fiscales.
La contracara de la potencia oficialista fue el desconcierto kirchnerista, en una de las peores versiones de un bloque que hasta ahora había logrado mantenerse cohesionado pese a la adversidad. El papelón de la diputada Florencia Carignano desconectando cables de los taquígrafos, la escenificación de Horacio Pietragalla llevándole una cadena a Martín Menem, la moción inconsulta del rionegrino Marcelo Mango para levantar la sesión, fueron expresiones de impotencia del peronismo más duro que veía como se le escurría una de sus banderas principales: la defensa de los derechos de los trabajadores. El silencio de Cristina Kirchner fue muy elocuente. El peronismo se parece hoy a un archipiélago de actores e intereses, en el cual el kirchnerismo es la isla más grande, pero una más.
Sin embargo, este triunfalismo libertario sufrió un desgaste simbólico en los últimos días, como en otras ocasiones, a partir de un error propio. La incorporación a último momento en el Senado del artículo 44 sobre recortes en las remuneraciones para casos de licencias médicas, y las posteriores explicaciones de Federico Sturzenegger para justificarlo, activaron un sensor social que estaba adormecido. Una percepción de que la ley afectaba derechos esenciales, algo que ni los gremios ni la oposición habían logrado transmitir.
En el Gobierno admiten que fue un traspié importante. “Todo venía muy prolijo y ordenado. La gente no percibía una amenaza en la ley y teníamos encuestas con una mayoría de apoyo social. El discurso de quienes se oponían no calaban. Pero ese artículo generó la sensación de que se afectaban derechos laborales, algo que nosotros siempre buscamos evitar. Fue un problema grave”, admite uno de los funcionarios que estuvo cerca del tema.
Ezequiel AtauchePilar Camacho
El autor intelectual de esa modificación se mantiene prófugo. Hay no menos de tres hipótesis respecto de quién fue el artífice de ese sobregiro. Pero lo cierto es que el tema se discutió intensamente en la última reunión de mesa política previa a la sanción en el Senado. Allí fue Patricia Bullrich quien defendió la propuesta que muchos le atribuyen a Sturzenegger, otros a Milei y otros a la propia senadora. Pero nadie explica cómo se les ocurrió introducir semejante tema cuando incluso hasta tenían un dictamen firmado.
En el recinto el tema no había pasado desapercibido, y fue motivo de varias intervenciones de los senadores. Pero nadie hizo escalar el tema. Pasó como un artículo más. Hasta que Sturzenegger al día siguiente impostó su teoría sobre la lesión del trabajador que juega al fútbol y desató un temporal interno.
El ministro recibió fuego graneado durante varios días, especialmente de parte de aquellos que negocian con legisladores y gobernadores. No hubo nuevas reuniones, pero el chat del gabinete se tensó como pocas veces. Debió intervenir el propio Milei para bajar la directiva de que se retiraría el artículo. También ordenó no hablar más del tema.
Este imprevisto le permitió a la CGT concretar su idea de hacer un paro general, a pesar de que hasta entonces había muchas dudas internas. La nueva conducción de la central sintió que era una prueba de fuego y bregó para sumar a los gremios del transporte. Gracias a su adhesión, consiguieron hacer la medida de fuerza más nítida de los últimos años.
Lejos quedaron los tiempos en que una huelga general paralizaba el país. En definitiva, se trata de un recurso de la época industrialista que en la actualidad tiene mucho menos efectividad. Pero de todos modos, le permitió a la CGT exhibir una reacción. La central había llegado a esa instancia con sensaciones encontradas. Por un lado, había logrado eliminar del proyecto los artículos que lesionaban su base de sustentación económica, gracias a la interlocución que mantienen con actores del Gobierno, como Diego Santilli, Santiago Caputo y Lule Menem.
Por el otro, había palpado la indiferencia de buena parte del peronismo, desde los gobernadores, que le habían prometido no apoyar la ley pero después no cumplieron, hasta los legisladores, que nunca los hicieron partícipes de sus estrategias (por ejemplo, cuestionan la decisión de José Mayans de no integrar las comisiones).
Recorrida por el barrio de Once.Tadeo Bourbon
“En un momento de enorme debilidad, el paro nos empoderó circunstancialmente”, explican en la cúpula sindical. Sigue siendo una dirigencia muy desprestigiada, a la que un sector importante de la sociedad no le reconoce representación. Sin embargo, en la CGT creen que el escenario de desocupación que se avecina los va a revalorizar.
Mientras tanto preparan la judicialización de la reforma laboral, a partir de lo que entienden que es la afectación de derechos colectivos, como la protección de los puestos de trabajo y el principio de no regresividad (no puede haber derechos a la baja). También impugnarán el traspaso de la competencia laboral del fuero federal al porteño.
Así como el fallido artículo 44 de las licencias activó una dimensión distinta de la reforma laboral, el cierre de la planta de Fate cristalizó un temor emergente sobre la situación de ciertas industrias y el futuro del empleo. Le puso rostros e historias a un problema que carecía de imágenes.
Naturalmente, hay indicios claros de que la empresa arrastraba problemas desde hace años, que se agravaron en los últimos tiempos por las importaciones de China (74% del mercado del neumático es de producción extranjera, y el 57% chino), y que estaba jaqueada por un gremio extremadamente combativo de izquierda, como Sutna, que de tanto confrontar, ahora se quedó sin causa.
Pero más allá de esas particularidades, nadie piensa que se trate de un caso aislado, sino más bien de un caso testigo. Según un informe de la consultora Equilibra, “en los últimos dos años sólo 19 de 55 sectores productivos se expandieron. Los 36 restantes retrocedieron. Las actividades que se expandieron se concentran en la intermediación financiera, la agroindustria, la energía, la economía del conocimiento y la provisión de servicios públicos. El grueso de la caída se concentra en la producción de bienes transables que compiten con importaciones”. La organización Fundar elabora un monitor mensual sobre la situación de las empresas, y en su último reporte señala que desde noviembre de 2023 “se perdieron 21.938 empresas, es decir, un 4,3% del total”. En definitiva, Fate es parte de un diagnóstico más amplio, que todavía no da señales precisas de reconversión.
Nadie le sacará de la cabeza a Milei que el dueño de Fate, Javier Madanes Quintanilla, eligió el día para cerrar su empresa, entre el paro y la reforma laboral. “Es raro lo que hizo. Hasta hace unos meses lo habíamos ayudado con exenciones de cargas sociales, en el esquema del plan preventivo de crisis. Y ahora nos avisaron la noche anterior que cerraban. Fue una guachada”, disparan en el Gobierno.
Del lado de la compañía aseguran que todo estaba programado desde hace dos meses, que habían dejado de comprar insumos, que habían apagado las calderas y que no había margen para demorar unos días la decisión. Ahora se acordó acatar la conciliación, sólo a fin de darle un margen al Gobierno para que sancione la reforma laboral. La suerte de la empresa está echada.
El caso denotó una dificultad en la interlocución con el Gobierno, que es compartida entre los industriales, quienes perciben desinterés por su situación de parte de Milei y de Caputo. Esta tensión se sintió, según dos testigos, en la última reunión entre el ministro y la UIA, a pesar de los esfuerzos compartidos por mostrar comprensión mutua. El problema de fondo no es si Madanes Quintanilla quiso complicar a Milei, sino si Fate es la punta del iceberg. Por esa razón, hay altos funcionarios que ya tienen una agenda de reuniones con sectores sensibles con un mensaje único: “Aguanten. Necesitamos que las empresas tengan supervivencia para que lleguen a la reactivación”, señala uno de los que estará a cargo de la tarea.
Los ministros más racionales admiten que a partir de ahora se abre una carrera contra el tiempo, en la que, como expresó uno de ellos, “resulta imprescindible que se cristalice la reconversión. Todo va a depender de que la actividad económica repunte, más allá de la minería, la energía y el campo. Sino vamos a tener problemas”.
Jorge Liotti,Conforme a
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Así está el recuento estimado de votos de la reforma laboral que se debate en la Cámara de Diputados

En Infobae en vivo, el debate parlamentario cobró protagonismo a partir del “poroteo” meticuloso que realizaron Maia Jastreblansky y Manu Jove sobre la correlación de fuerzas en la Cámara de Diputados. La jornada estuvo marcada por la tensión alrededor del método de votación y la búsqueda de aliados del oficialismo para avanzar con la reforma laboral y otros proyectos sensibles.
En una charla con el equipo de Infobae a la Tarde, integrado ese jueves por Manu Jove, Maia Jastreblansky, Paula Guardia Bourdin y Tomás Trapé, el análisis se centró en la dinámica interna del recinto. “Esto contempla cinco minutos por orador. Hay ahora una extensión más prolongada para quienes presentan cada uno los dictámenes. Será el momento de los jefes de bloque ya al final de la jornada, con discursos rondando los 20 minutos”, precisó Jove, marcando la importancia de los tiempos parlamentarios en la definición del debate. Jastreblansky subrayó: “La modalidad de votación la complicaron cuando votaron a mano alzada. Entonces, dijeron: ‘Votamos por títulos’. No entramos al detalle de cada uno de los artículos. Se les va a complicar un poco más plantear cambios en artículos particulares como es el de FAL”.
El oficialismo busca blindar la votación y evitar sorpresas
El poroteo mostró cómo La Libertad Avanza y sus aliados más cercanos aseguraron el quórum y preparan la estrategia para no abrir el debate en cada artículo. Según Jove, “La Libertad Avanza con su base de 95, que dio quórum, por supuesto. Están todos, según podíamos repasar, y van a votar a favor, no solamente en general, sino en cada uno de estos capítulos”.
Jastreblansky sumó: “Sumamos a PRO. Los que ven en amarillo son 12 y el radicalismo que viene jugando también, sin ni siquiera hacer demasiados planteos a la ley. Tanto en el Senado como en Diputados, el radicalismo… menos que el PRO, incluso”. Al mencionar la presencia de bloques minoritarios, Jove puntualizó: “Tenemos que sumar al MID. Son dos, pero terminan aportando a este número fino, ¿no? Estamos hablando de Oscar Zago y Eduardo Falcone, que conforman un interbloque con los radicales y los amarillos”.
El mapa parlamentario se completó con los aportes claves de Innovación Federal y Provincias Unidas. Jastreblansky remarcó: “En Innovación Federal es interesante porque se sumaron dos diputados, uno de San Luis y uno de Formosa, que se alejaron de La Libertad Avanza. Sin embargo, se estima que van a apoyar el proyecto de gobierno”. Sobre las alianzas provinciales, Jove advirtió: “Atención a este bloque referenciado en Gustavo Sáenz, entre otros gobernadores, pero en particular Sáenz, se hace mucho hincapié porque es un gobernador de origen peronista, cuanto menos, o por lo menos se autopercibe peronista en tiempos de la autopercepción como moda casi”.
Los bloques provinciales y la fragmentación del peronismo
El rol de los gobernadores y los bloques provinciales resultó determinante en el recuento de votos. Jastreblansky señaló: “En dependencias son estos que ven en negro que responden a Tucumán. Jaldo, que les dieron quórum, ¿no? Innovación Federal, interesante también. Hay muchos diputados que responden a los gobernadores y, también se supone…”.
Jove explicó: “En Innovación Federal es importante el nombre de Walter Correa. Es el ministro de Trabajo de Axel Kicillof, ni más ni menos, muy alineado dentro de ese proyecto presidencial de Kicillof para 2027. Lo cierto es que después de esa reunión termina acompañando, o por lo menos hoy dando quórum, ayer firmando el dictamen, es decir, acompañando la voluntad del Gobierno. Esto no tardó en generar un ruido más, por supuesto, adentro del kirchnerismo”.
La fragmentación del peronismo en Diputados fue otro de los focos del análisis. “Empieza a mostrarse con esto cómo está resquebrajado el peronismo también en diputados”, afirmó Jove, y agregó: “En un número tan fino como es ese 130, sobre todo para algunos artículos como el polémico, controversial FAL, Fondo Asistencia Laboral, cada banca suma y ahí donde aparece. La Neuquindad responde al gobernador Rolando Figueroa, de Neuquén. Aparece junto Somos Río Negro, también acompaña. Es decir, cada uno de estos monobloques, porque es lo que son, efectivamente, terminan sumándole a esa cuenta clave”.
Jastreblansky advirtió sobre la heterogeneidad de los apoyos: “Provincias Unidas, este bloque que aglutina a diputados también que responden a Córdoba, a Santa Fe, no está tan unánime este bloque. Por ejemplo, hay dos diputados que responden a Martín Llaryora, de Córdoba, que están ausentes, están de viaje, y algunos tenían posturas más cercanas al Gobierno y otros, directamente no querían dar quórum”.
El impacto del clima social y la presión en la calle
El contexto extramuros también fue eje del debate. Paula Guardia Bourdin preguntó: “El clima fuera del Congreso podría incidir de alguna manera en cómo sean los acontecimientos del día”. Jastreblansky respondió: “Pasó muchas veces. Por eso para mí es clave ver cómo avanza el clima en la calle, ¿no? Por ahora se veía bastante tranquilo”. Jove recordó: “La semana pasada en el Senado hubo mucho movimiento afuera. La tensión fue escalando a medida que avanzaba la tarde y no se modificó en absoluto. Ni siquiera hubo un planteo de la oposición de detener la sesión o algo por el estilo. En Diputados hay quizás más facilidad. Está la izquierda presente, que no tiene representación en el Senado, por ejemplo. La izquierda suele hacer cuanto menos un llamado de atención en esos casos o pedir cuestiones de privilegio”.
Sobre el cronograma legislativo, Tomás Trapé consultó a Jastreblansky: “¿Cuál es la variable de tiempo? ¿Cuál es el cronograma que persigue la Libertad Avanza para llegar al 1 de marzo?”. Jastreblansky reveló: “Ya el Senado convocó a un plenario de comisiones para mañana a las 10 de la mañana para tratar una reforma laboral que todavía no se sancionó. Imaginate. A muchos les llamó la atención cómo está llamando a comisión para algo que todavía no está aprobado en Diputados”.
El seguimiento del recinto, con el color de cada bloque reflejado en los gráficos, fue presentado como una herramienta para monitorear en tiempo real la evolución de la votación. “Este mapa que tenemos acá, vemos el recinto en un gráfico de la Cámara de Diputados de los 257 con los colores correspondientes a cada una de las fuerzas. Lo vamos a ir repasando, reviviendo durante toda la jornada para estar atentos a las novedades, que las habrá”, concluyó Jove.
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“Quedaste grabada, pedazo de loca“: los fuertes cruces en el inicio del debate por la reforma laboral en Diputados

La sesión en la Cámara de Diputados inició con fuertes cuestionamientos que marcó el tono del debate por la reforma laboral. El inicio del cruce se produjo cuando los diputados de Unión por la Patria y del Frente de Izquierda se acercaron al presidente de la Cámara, Martín Menem, tras votar a mano alzada el trabajo de labor parlamentaria.
El clima en el recinto se tornó áspero apenas se alcanzó el quórum reglamentario. Diputados de la Unión por la Patria y del Frente de Izquierda protestaron por la decisión de Menem de avanzar con la votación a mano alzada del plan de labor oficialista, mientras varios legisladores solicitaban hacer uso de la palabra.
En ese marco, en un video subido a X por la diputada Lilia Lemoine mostró un episodio protagonizado por la legisladora Florencia Carignano, a quien Lemoine acusó de agredir a trabajadores de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación para intentar frenar la sesión. En el video, se escucha como Lemoine le grita a la diputada opositora: “¡Carignano! ¿Qué hacés? ¿Estás loca? Quedaste grabada, pedazo de loca. ¿Cómo vas a hacer eso? Estás loca”.
La diputada de La Libertad Avanza calificó el hecho como “inaceptable” y pidió sanciones para la diputada Carignano, asegurando que su conducta no podía pasar inadvertida. Además, el propio Javier Milei reaccionó al video y cuestionó a la oposición.
El oficialismo, representado por el bloque de La Libertad Avanza, había logrado que se aprobara su propuesta para el desarrollo de la sesión sin el voto nominal. El diputado Gabriel Bornoroni propuso que se asignaran veinte minutos para cada uno de los dictámenes y un total de cuarenta oradores, distribuidos proporcionalmente entre los bloques. Esta organización fue llevada a votación y se impuso la postura libertaria. El plan de labor estableció, además, que la votación de la reforma se realizaría por títulos, sumando veintiséis en total.
La escena se tensó aún más cuando la diputada Moreau pidió la palabra e increpó a Menem: “Usted está pasándose de vivo porque está planteando la reconsideración de esa moción porque sabe que reglamentariamente, para poner una moción en reconsideración, hacen falta dos tercios”, expresó la diputada. Y añadió: “Igual vamos a pedir esa moción de reconsideración, porque aunque perdamos, vamos a perder esos dos tercios con la frente en alto, defendiendo los derechos de los trabajadores”.
En medio de los gritos y reclamos, la moción del peronismo para modificar el plan de labor fue sometida a votación y obtuvo 107 votos afirmativos y 136 negativos. De esa manera, la propuesta del oficialismo se mantuvo y la sesión avanzó bajo esos parámetros.
“Monigotes. Ustedes, los que entraron en nombre del peronismo, en nombre del campo nacional y popular, en nombre de Irigoyen y de Alem, no solo hoy van a acompañar un retroceso en la vida de los trabajadores, sino que además van a ser cómplices en este Congreso, censurar las voces de los diputados y diputadas”, lanzó Moreau en el recinto tras pedir la palabra. Enseguida, la diputada exigió que la votación se hiciera de manera nominal: “Pido una reconsideración y que se vote de manera nominal”.
En el arranque de la sesión, se registraron ausencias en la bancada cordobesa: Juan Schiaretti, Alejandra Torres e Ignacio García Aresca, todos del frente Provincias Unidas, no participaron de la votación por motivos de viaje y salud. El quórum fue alcanzado con el aporte de legisladores de La Libertad Avanza, representantes del PRO, la UCR y diputados de provincias como San Juan, Catamarca, Tucumán, Misiones y Santa Cruz.

La discusión sobre la reforma laboral se encuentra marcada por la falta de acuerdo en la reunión de Labor Parlamentaria previa a la sesión. El oficialismo impulsó un debate con una duración máxima de ocho horas y la posibilidad de votar la ley en general alrededor de las 22. La oposición rechazó esa propuesta y el formato de la sesión se sometió a votación al inicio.
El presidente de la Cámara, Martín Menem, estimó que la sesión para tratar la reforma demandaría entre 12 y 13 horas. El bloque oficialista obtuvo 44 firmas para el dictamen de mayoría, lo que habilitó el llamado a sesión para aprobar el texto con modificaciones. En el espacio libertario aclararon que no aceptarían más cambios al proyecto, aunque sectores dialoguistas buscaban nuevas enmiendas, en particular sobre el Fondo de Asistencia Laboral.
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