POLITICA
Revelan una estrategia de la dictadura militar para evitar reclamos de la Iglesia por los desaparecidos

Testimonios del propio Jorge Rafael Videla sobre el número de desaparecidos y diálogos que el influyente Henry Kissinger mantuvo en 1976 con el entonces canciller argentino, el almirante César Guzetti, revelan que la dictadura militar desplegó una estrategia para contener a la Iglesia y neutralizar en el exterior las denuncias por violaciones a los derechos humanos. Así lo revela el libro Confesiones de Estado (Edhasa), que los investigadores Luis O. Liberti y Federico Tavelli acaban de publicar, en coincidencia con los 50 años del golpe militar de 1976.
La desclasificación de archivos de la Secretaría de Estado de Estados Unidos aportó elementos decisivos a los autores para profundizar el análisis de la actuación de la Iglesia durante la espiral de violencia que vivió el país en los años 70, como lo habían hecho en la obra La verdad los hará libres (Planeta), publicada en tres tomos en 2023, junto a los teólogos Carlos M. Galli y Juan G. Durán.
“La Junta Militar tenía en claro que no podía sentenciar a muerte a miles de personas sin que la Iglesia alzara su voz. Sabía que, pasados ciertos límites, podrían reaccionar los obispos e, incluso, intervenir el Papa. Por eso desplegó una estrategia para contener a la Iglesia e impedir que la situación tomara estado público en el ámbito internacional”, explicó a el padre Liberti, quien junto a Tavelli investiga desde hace una década documentos y testimonios sobre la Iglesia y el pasado sombrío de ese tiempo en la Argentina.
Ambos teólogos e investigadores explicaron que “al margen de la responsabilidad de la Iglesia existió una estrategia pensada, premeditada y ejecutada por la dictadura militar”.
Eran más fuertes los planteos que llegaban del Vaticano que los reclamos públicos del Episcopado argentino, que con el cardenal Raúl Primatesta a la cabeza temía la instalación de un gobierno marxista en el país y prefería la vía de las gestiones reservadas con las autoridades militares. Sin embargo, en abril de 1978, la comisión ejecutiva del Episcopado -integrada por Primatesta, el cardenal Juan Carlos Aramburu y el arzobispo Vicente Zazpe- planteó al Presidente si existían listas de detenidos y desaparecidos y Videla ensayó una llamativa línea divisoria: “Los que no están en ninguna lista, no están y basta”. Ante la respuesta, los obispos replicaron: “¿Dónde están sepultados?”.
En septiembre de 1976, el papa Pablo VI había pedido públicamente explicaciones por los asesinatos de los cinco sacerdotes y seminaristas palotinos de la parroquia porteña de San Patricio y de los curas Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville en Chamical, La Rioja, donde también fue ultimado el obispo Enrique Angelelli. “No podemos dejar de participar intensamente en la pena de todos aquellos que han quedado consternados ante los recientes episodios, que han costado la pérdida de valiosas vidas humanas, incluidas las personas eclesiásticas”, dijo enérgicamente el pontífice en la presentación de las cartas credenciales del embajador argentino Rubén Blanco. “Nunca respondieron por escrito al pedido de Pablo VI”, advirtió el padre Liberti.
Los autores se preguntan en el libro por qué era importante para los militares contener a la Iglesia. “El Vaticano y el Papa podían decir cosas fuera de la Argentina y eso podía provocar que decayera el apoyo de Estados Unidos a la dictadura”, es una posible explicación.
A partir de la desclasificación de archivos del gobierno norteamericano, los autores revelan reuniones entre Kissinger y el canciller Guzetti el 6 de junio de 1976 en Santiago de Chile y el 7 de octubre de ese año en el hotel Waldorf Astoria, de Nueva York. Acompañaron al ministro los embajadores ante la ONU, Carlos Ortiz de Rozas, y en Washington, Arnaldo Musich. Ante ellos, Kissinger animó al gobierno argentino a “tener éxito cuanto antes” y transmitió su preocupación por “el problema de los derechos humanos”. Planteó la necesidad de hacer un esfuerzo para que los problemas de la Argentina fueran entendidos por la comunidad internacional, porque de lo contrario ésta se volvería en contra. De allí se deriva la estrategia de evitar que la Iglesia alzara su voz sobre el problema de los desaparecidos y se alimentaran las denuncias en foros internacionales.
Liberti y Tavelli rescatan el papel del nuncio apostólico Pio Laghi, el embajador del Vaticano que había llegado a Buenos Aires en julio de 1974, al día siguiente de la muerte de Juan Domingo Perón, y permaneció hasta enero de 1981, cuando en el informe final de su gestión comunicó a la Santa Sede que “las barbaries del terrorismo no justifican la otra barbarie, la de la represión”. Dijo que “el terrorismo tocó fondo, pero la represión, lamentablemente, ¡no fue menos”.
Respecto del número de víctimas, Laghi informó al secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Agostino Casaroli, que la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos había denunciado 6500 casos de desaparecidos entre 1976 y 1979, mientras otras organizaciones, como la Asociación de Abogados de Nueva York y Amnistía Internacional, estimaban una cifra mucho más alta. Añadió que la Nunciatura recibió unos 5000 pedidos de familiares de desaparecidos para pedir su “intervención de buenos oficios”. En los encuentros con obispos, los militares no hablaban de desaparecidos, pero admitían la figura de “prisioneros ocultos”.
El nuncio apostólico accedía, en tanto, a las invitaciones que le hacía llegar el presidente de facto para conversar en la residencia de Olivos. Así, el 8 de agosto de 1978 logró que el propio Videla admitiera en ese diálogo personal la existencia de unos 2000 desaparecidos.
Videla hizo saber al nuncio que todos los datos a disposición de la Junta Militar, el gobierno nacional y las Fuerzas Armadas sobre personas muertas en enfrentamientos e identificadas, heridas y detenidas se habían puesto a disposición de la opinión pública y de los familiares o allegados.
Y le confesó, como “secreto de Estado”, que los casos de personas desaparecidas desde hacía largo tiempo “han de presumirse que han caído sin identificación en acciones propias de esta difícil lucha, o permanecen en la clandestinidad”, expresan los autores en el libro.
Laghi volvió a preguntarle cuál era la cifra de desaparecidos desde marzo de 1976, a lo que Videla respondió que el número “debería estar entre 2000 y 3000, pero no es una cifra segura”.
En otra reunión sostenida en Olivos el 28 de abril de 1979, el nuncio instó al presidente nuevamente a que se respetaran los derechos humanos. Videla le explicó que las razones de las desapariciones podían ser múltiples, como por ejemplo el paso a la clandestinidad, el suicidio y el abuso de grupos de las Fuerzas Armadas. Reiteró el compromiso de “eliminar la subversión y el terrorismo a toda costa, para no ser eliminados por ellos”. En otros encuentros posteriores esbozó que los desaparecidos podrían ser entre 5000 y 6000.
Frente a esta revelación, Laghi le preguntó si existían “campos’ de reclusión o centros clandestinos de detención, lo que el alto jefe militar negó. “Quisiera el cielo que todavía un buen número de ellos estuviera con vida”, fue la respuesta de Videla. Y dijo que las denuncias de desapariciones respondían, en realidad, a casos de “autoeliminación sin dejar rastros, supresión llevada adelante por los propios subversivos, ocultamiento y pases a la clandestinidad, abusos y excesos de las fuerzas de represión”.
Según la investigación de Liberti y Tavelli, la estrategia de los militares tuvo cinco pasos. El primero fue definir como política de Estado la determinación de avanzar con el “plan de lucha antisubversiva”. Luego llegó la etapa de la mentira, en la que conservaban abiertos los canales de comunicación con la Iglesia y negaban todas las acusaciones de violaciones a los derechos humanos, lo que les permitía “ganar tiempo”. Posteriormente aplicaron la estrategia del juego: admitían las sospechas de excesos de grupos marginales que escapaban a toda posibilidad de control.
A medida que fue más difícil sostener las razones de un alto número de víctimas, se empleó la estrategia de la revelación, explicaron los autores. Consistía en “brindar algún tipo de información a la Iglesia sobre lo que estaba ocurriendo”, como condición para mantener canales de “diálogos privados” y evitar intervenciones públicas. Hasta que Juan Pablo II habló sobre los desaparecidos en el rezo del Angelus, en la plaza San Pedro, en octubre de 1979, lo que descolocó al gobierno argentino y al propio Episcopado. Los autores definen ese período como “la confesión”.
Mariano De Vedia,Iglesia,Fuerzas Armadas,Los 70,Conforme a,Iglesia,,Emotivo adiós. Murió el arquitecto Alejandro Madero, presidente emérito de la Federación Internacional de Hombres Católicos,,A 50 años del golpe. “Nunca más a la violencia de la dictadura y siempre más a una democracia justa”, pidió la Iglesia,,En Chascomús. Rumbo a los 100 años de su nacimiento, recordaron con una misa el aporte de Raúl Alfonsín a la democracia
POLITICA
La hermana de las mellizas Carranza, desaparecidas en La Perla, le escribió una carta a Milei para que los forenses sigan la investigación

CÓRDOBA.- Entre los 12 desaparecidos identificados a partir de restos óseos enterrados en un predio anexo al campo de detención clandestino La Perla, que funcionó en Córdoba durante la dictadura militar, está una de las mellizas Carranza. El Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) no logró determinar si se trata de Cecilia María o de Adriana María; todo el trabajo lo realizó a partir de un “fragmento” de resto óseo (un diente) encontrado en la zona de “Loma del Torito”.
Olga Carranza, una de las hermanas de las mellizas de los tres que quedan vivos, apenas fue notificada de la identificación hace unos días le escribió una carta a Javier Milei.
En el texto le cuenta un poco la historia de sus hermanas y le hace un pedido: “Miles de argentinos de bien (en los que me incluyo) esperamos tener respuestas. A estas respuestas las están dando los científicos y civiles que hacen un trabajo extraordinario con infinita paciencia y dedicación. Para realizar ese trabajo, como para todo en este mundo, hace falta dinero, así que le ruego (no me atrevo a poner ‘exijo’) que disponga de las partidas necesarias para que sigan las investigaciones y podamos poner a nuestros seres queridos en el lugar de descanso que merecen”.
“Creo que no se nos puede negar este derecho -dice- ya que estamos en un país con democracia y donde el lema es ‘viva la libertad, carajo’. Lo que realmente nos hace libres es saber que somos respetados en todos nuestros derechos. Señor Presidente atienda este pedido por los miles de argentinos que lloran ante tumbas vacías y por mí, que todavía tengo una tumba por llenar“.
Las mellizas Carranza nacieron el 6 de julio de 1958 en San Francisco, en el sudeste de Córdoba. Eran las más chicas de ocho hermanos. Estudiaron en la Escueal José de San Martín de esa ciudad y, en 1975, se mudaron a la capital provincial para cursar en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Siempre según datos del Archivo Provincial de la Memoria, Cecilia cursaba Ciencias de la Educación y Adriana estudiaba en la Escuela de Ciencias de la Información. Ambas militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
Las dos fueron secuestradas en la pensión donde vivían en barrio General Paz en la madrugada del 5 de mayo de 1976. Tenían 18 años en ese momento. Por el hallazgo en el predio de “Loma del Torito”, al menos una de ellas estuvo en La Perla. El centro clandestino de detención y torturas funcionó entre mediados de 1976 y finales de 1978; fue creado por Luciano Benjamín Menéndez, uno de los hombres fuertes en los años más sangrientos de la dictadura, era jefe del Tercer Cuerpo del Ejército.
“En las operaciones de zarandeo de entre cuatro y seis hectáreas de tierra apareció un diente -explica el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja a -. Ese es el fragmento que se coteja con la prueba del ADN que dio un familiar y así se identifica que corresponde a una de las mellizas. Como comparten el ADN no se puede determinar a cuál de las dos”.
Vaca Narvaja insistió en destacar el trabajo no solo del Eaaf, sino de la cooperativa encargada de zarandear la tierra: “Los militares metieron pala y camiones que retiraron material. Nunca se imaginaron que a partir de un pedazo de hueso se iba a poder lograr la identificación de las personas”.
Mariana Sanmartino Carranza, hija de Olga y sobrina de las mellizas, tenía un año cuando sus tías desaparecieron. En diálogo con este diario recordó que para para sus hermanas mayores ellas eran “como sus ídolas. Alrededor suyo era toda una fiesta, una alegría, escuchaban a Raphael en el tocadisco de mis abuelos”.
Tiene presente los relatos de que “buscaban la ropa de niños que en la familia ya no se usaba para regalar, que tenían una conciencia social muy clara”. Su mamá, quien tiene 88 años, le había prometido a sus padres -quienes murieron en 1994- llevarles a su tumba los restos de las mellizas.
La familia fue notificada de la identificación el 11 de marzo y ese día los tres hermanos se reunieron para recordar a las mellizas. “Fue una especie de velorio o despedida por primera vez en 50 años”, sintetizó Sanmartino Carranza.
los 12 desaparecidos identificados,Gabriela Origlia,Córdoba,Derechos Humanos,Conforme a,,Punta del Este. La Justicia pidió informes al Gobierno sobre el viaje de Adorni y apunta a los que pagaron el vuelo,,Agenda militar. El ministro Presti viaja a Washington para afianzar el alineamiento con Estados Unidos,,Avanza la causa. Un piloto de vuelos privados es quien facturó el viaje de Adorni de Punta del Este a San Fernando,Córdoba,,Tenía un corte en la cara. En vivo: apareció con vida Esmeralda Pereyra López, la niña de dos años que era intensamente buscada en Cosquín,,En Córdoba. Invierten US$50 millones en un estadio para 12.000 espectadores,,La desaparición y hallazgo de Esmeralda. El intendente de Cosquín mencionó una denuncia intrafamiliar por violencia de género
POLITICA
Carlos Kikuchi explicó cómo fue su ruptura con Milei y dio detalles del nuevo armado junto a Pichetto

En una entrevista con Carlos Kikuchi, senador bonaerense y exjefe de campaña de Javier Milei, el dirigente defendió las medidas macroeconómicas del gobierno pero cuestionó la falta de políticas para la economía real. Durante la conversación en Infobae al Regreso, Kikuchi detalló su distanciamiento de La Libertad Avanza y el armado de un nuevo espacio opositor junto a Miguel Ángel Pichetto, con un límite claro: el kirchnerismo.
Kikuchi, el exarmador de Milei y la búsqueda de una nueva coalición
El dirigente explicó el trasfondo de su distanciamiento de La Libertad Avanza y la lógica de los nuevos acuerdos: “Yo lo ayudé a Milei a llegar ahí y lo hicimos con el peronismo. Me fui del espacio porque Milei tomó la decisión de hacer un acuerdo con el PRO y con Mauricio Macri, cosa que a mí me dejó muy mal parado”.
“Veníamos construyendo con gobernadores del peronismo no kirchnerista, intendentes, la posibilidad de armar un interbloque. Él dio un viraje de 180 grados y yo quedé totalmente descolocado. Es decir, no me mandaron el telegrama de despido, pero yo me sentí echado”, confesó Kikuchi.
El senador remarcó que el nuevo espacio que articula busca integrar a dirigentes del peronismo federal, sectores del PRO y del radicalismo, pero marcó un límite: “El kirchnerismo no. Todo lo demás vamos a confluir”. Ante la consulta sobre figuras como Guillermo Moreno, fue tajante: “Moreno no”. Kikuchi sostuvo que las internas amplias permiten dirimir diferencias, aunque dejó claro que “no veo la posibilidad de que participemos eventualmente de un espacio donde esté el kirchnerismo”.
En relación a las figuras outsider que podrían sumarse, admitió conversaciones con Dante Gebel: “Estamos conversando con ellos. El problema es que él (Gebel) tiene que tomar la decisión de ser candidato. Es un hombre que vive en Estados Unidos. Ponerse una campaña al hombro significa tomar la decisión de aterrizar en la Argentina durante dos años, recorrerla”.
Críticas a la gestión de Milei: apoyo al rumbo macro y alerta por la economía productiva
Kikuchi defendió el paquete fiscal del gobierno, pero advirtió: “La Argentina tiene que ir a un país normal sí o sí. Veníamos de décadas de sistemas políticos, económicos, socialistas que evidentemente han fracasado, con lo cual la baja de la inflación, el superávit fiscal, ir a un esquema de leyes laborales flexibles, todo eso estamos de acuerdo”. No obstante, advirtió sobre un riesgo central: “Vos arreglás la macro, pero la macro no va a derramar mágicamente y va a arreglar la economía real, porque la economía real tiene un montón de factores, un montón de personas”.
El exjefe de campaña mencionó la caída en la recaudación y el impacto sobre sectores como la construcción, el textil y el alimenticio: “Salvo algunos sectores como el financiero, el energético y el minero, el resto de los sectores, caídas brutales en la construcción, caída brutal en el sector textil, en el sector alimentos. No se está atendiendo de la manera adecuada”.
Al profundizar sobre la apertura comercial promovida por el oficialismo, Kikuchi recordó su experiencia en el equipo de Domingo Cavallo: “Hicimos una gran apertura, tuvimos política industrial, política productiva, pero el error fue no darle las herramientas al sector productivo para defenderse de esa apertura. Vos estás abriendo las importaciones, pero a las pymes no les estás dando herramientas para defenderse”.

El armado opositor, Massa y las reglas de la vieja política
Consultado sobre la posibilidad de enfrentar al kirchnerismo en una gran interna, Kikuchi respondió: “Podemos enfrentar a un candidato del kirchnerismo si eventualmente el kirchnerismo… hay que ver qué pasa con el peronismo. El peronismo va a terminar confluyendo, se va a terminar rompiendo”. Acerca de Axel Kicillof, aclaró: “Hoy el gobernador está en las antípodas de nuestro pensamiento. Por las últimas veces que lo he escuchado hablar, lo veo corriéndose hacia el centro. Habrá que ver qué es lo que propone”.
En cuanto a la relación con Sergio Massa, Kikuchi fue pragmático: “Yo me sentaría a hablar con él, por supuesto. Y ver qué me plantea él o qué nos plantea y ver si estamos de acuerdo o no”.
El senador también hizo referencia a la falta de comunicación política con La Libertad Avanza: “Tenemos comunicación, pero no en términos políticos. Sí dialogamos en el ámbito del Senado, discutimos los proyectos, las leyes, pero ellos decidieron tomar un camino que no era el que nosotros considerábamos”.
Kikuchi abordó el escándalo vinculado a la criptomoneda Libra y la conducta de funcionarios: “Nunca hablé con Adorni. No lo conozco. Yo no rozaba por ahí. Lo mío era caminar el país, hacer acuerdos políticos, tratar de armar el instrumento jurídico para que Javier (Milei) pudiera competir. Toda la actividad profesional de Javier la desconozco y nunca la compartió conmigo. Si hubiese sido secretario general del gobierno, le hubiera aconsejado absolutamente que no lo haga”.
En cuanto al rol de Karina Milei y Lule Menem, señaló la existencia de compartimentos estancos en la toma de decisiones y la dificultad para conocer las relaciones del presidente con ciertos sectores: “Ellos conmigo hablaban de política. Los negocios que hacía Javier a nivel profesional iban por otro carril. Nosotros ni nos enterábamos”.
—
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
carlos kikuchi
POLITICA
¿FIN DE CICLO? Escándalo por la mansión no declarada y viajes de lujo empujan a Manuel Adorni fuera del Gobierno: Su salida sería inminente

En los pasillos de Casa Rosada aseguran que el Jefe de Gabinete dejaría su cargo la semana que viene. La denuncia por enriquecimiento ilícito de la diputada Pagano y el desfasaje patrimonial marcaron un punto de no retorno. Sandra Pettovello, la elegida para tomar el control.
Por: Redacción Noticias del Momento
Lo que comenzó como una serie de rumores en las redes sociales ha escalado hasta convertirse en una crisis institucional que el Gobierno ya no puede contener con ironías. Manuel Adorni, el hombre que personificó la voz de la gestión de Javier Milei, atraviesa sus horas más oscuras. Según fuentes de máxima confianza en Balcarce 50, la salida de Adorni se concretaría la semana próxima, marcando el primer gran recambio en la estructura jerárquica del «triángulo de hierro».
La «Mansión del Hoyo 17»: El dato que detonó la salida
El blindaje mediático que el Presidente intentó sostener sobre su Jefe de Gabinete se resquebrajó definitivamente tras la ampliación de la denuncia efectuada por la diputada Marcela Pagano. La investigación apunta a una propiedad de lujo que Adorni habría omitido en su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción.
Se trata de una vivienda de dos plantas ubicada en el exclusivo Country Indio Cuá Golf Club, en Exaltación de la Cruz. Según la denuncia, la propiedad —situada estratégicamente cerca del hoyo 17— estaría a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, con expensas que superan los $700.000 mensuales. Para la Justicia, resulta «inexplicable» que un funcionario con un salario público pueda costear la construcción de una mansión valuada en más de USD 200.000, además de mantener un estilo de vida que incluye vuelos privados a Uruguay y comitivas familiares en viajes oficiales.
Sandra Pettovello: El «Superpoder» para el reemplazo
Ante la inminencia de la acefalía en la Jefatura de Gabinete, el Gobierno ya activó el protocolo sucesorio. Tal como establece el Decreto 130/2026 publicado recientemente, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, es la designada para asumir las funciones de Adorni.
La elección de Pettovello no es casual:
- Confianza ciega: Es una de las pocas figuras que mantiene una relación de hermandad con Javier y Karina Milei.
- Concentración de facultades: Al asumir la Jefatura de Gabinete sin dejar su ministerio, Pettovello concentraría un poder administrativo sin precedentes, blindando la firma presidencial contra futuras filtraciones o internas.
- Señal de transparencia: Ante las sospechas de enriquecimiento que rodean a Adorni, el ascenso de Pettovello busca transmitir una imagen de «manos limpias» dentro del núcleo duro.
El «Run Run» de la semana que viene
A pesar de que Adorni intentó calmar las aguas con un posteo irónico junto a Milei, en el interior del gabinete el clima es de despedida. El desgaste provocado por la «ostentación» de bienes en medio de un ajuste feroz a la clase media se volvió intolerable para el ala política que lidera Santiago Caputo.
»El Presidente no puede permitir que la ‘casta’ se instale en su propio despacho», deslizan desde el entorno del asesor estrella. La orden sería clara: una salida prolija durante los primeros días de la semana entrante, argumentando «razones personales» o una reestructuración de tareas, para dar paso a la era de Pettovello en la coordinación ministerial.
Reflexión Editorial: El final del «Fin»
Si se confirma su partida, Manuel Adorni dejará el Gobierno bajo la misma lupa que él utilizó para cuestionar a la gestión anterior. El desfasaje entre el patrimonio declarado y la realidad de los countries y los jets privados parece haberle puesto fecha de vencimiento a su carrera pública. El país mira con atención: la semana que viene sabremos si el «león» sacrifica a su vocero para salvar la credibilidad de su rugido.
ECONOMIA2 días agoJuicio por YPF: la Justicia de EEUU benefició a Argentina y suspendió todas las demandas hasta que se defina la cuestión de fondo
POLITICA2 días agoSenado: la oposición pidió explicaciones por $LIBRA y los vuelos de Adorni y Bullrich defendió al Gobierno
POLITICA2 días ago¿DÓNDE ESTÁ ESMERALDA? El grito de una madre que sacude a la Argentina: «Me la arrebataron de la puerta»


















