POLITICA
Tras los dichos de Macri, un sector del PRO pide una discusión interna para redefinir la relación con Milei y LLA

El miércoles por la noche, y desde Chile, Mauricio Macri aseguró que el PRO “está más vivo que nunca” y que tendrá un candidato propio en las elecciones presidenciales de 2027. La frase del exmandatario, antes de reunirse con Javier Milei, anticipó un proceso interno que reclama un sector del partido amarillo tras los comicios para redefinir la relación con La Libertad Avanza.
“Se trata de dejar de lado la ambigüedad que tuvimos hasta ahora, porque la conducción del partido eligió ser ambigua; es una discusión que tiene que ser cuánto antes, y esperamos una convocatoria por parte de Macri antes de fin de año”, señaló a Infobae un importante dirigente del PRO de la primera hora.
Una pregunta que circula entre los chats reservados, pero que aún nadie quiere explicitar, es si el acuerdo electoral que compartieron el PRO y LLA en más de 10 provincias y en la ciudad de Buenos Aires tiene fecha de vencimiento. Es decir, dirimir si ser un anexo a LLA o una oposición dialoguista, pero oposición al fin.
Esta semana hubo un asado en la sede de la calle Balcarce, en el que participó, entre otros, el diputado electo Fernando De Andreis, y en el que se aseguró: “Ahora comienza una nueva etapa en el partido, tenemos que estar preparados para dar la discusión y trabajar mucho”.
En el búnker amarillo, además, daban por hecho el movimiento que ejecutó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para retirar a sus diputados del bloque PRO en el Congreso, pero generó malestar el momento del anuncio: horas antes del encuentro con Milei en la quinta de Olivos.
Hay voces contrapuestas. Muchas de ellas se manifestaron antes y también después de las elecciones. Diego Santilli, uno de los grandes ganadores de los comicios, por ejemplo, sostuvo la necesidad de “mantener y reforzar” la alianza con los libertarios. En cambio, Ignacio “Nacho” Torres, gobernador de Chubut, fue explícito antes de reunirse con el presidente Javier Milei en Casa Rosada.
“El PRO es oposición, puede ser responsable, que apoye las medidas que necesite la Argentina, y cuando no compartimos alguna medida que atente contra los intereses de la Nación, lógicamente podamos defenderla”, planteó.
En las últimas horas, la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal hizo su propia reflexión sobre el resultado electoral: “Sentí muchas emociones encontradas. La primera, el alivio de saber que el lunes no iba a volar todo por el aire, que el dólar iba a estar estable, que había una segunda oportunidad de continuar reformas de cambio, que esa inestabilidad que vivimos no había llegado para quedarse. En segundo lugar, un poco de tristeza. No ver una boleta amarillo PRO en la mayor parte del país me dio cierta tristeza”.

A su vez, señaló que “el PRO tiene que ser alternativa, una alternativa fuerte e independiente”. Y concluyó: “Aun con la diferencia que el presidente sacó en esta elección, la segunda fuerza del país sigue siendo el kirchnerismo. Y como dijo el ministro de Economía, mientras el kirchnerismo sea la alternativa, va a ser muy difícil que muchos de adentro y de afuera decidan invertir, por más cambios que hagamos. Necesitamos saber que la Libertad Avanza tiene alternativa, que no es el único camino y que esa alternativa es racional, es seria, es profesional, que no va a poner en juego todo el esfuerzo que millones de argentinos hicieron; esa es tarea del PRO, y será parte del debate de las próximas semanas”.
Más ruido interno generó la publicación que realizó la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio, contra los dirigentes que rechazaron un acuerdo electoral con LLA. “En el PRO nos esperan cambios muy grandes. Porque, no nos hagamos los distraídos: en los votos también hubo un mensaje para nosotros”, sostuvo el pasado martes.
Luego, planteó una serie de interrogantes: “¿Nos hubiesen votado si íbamos solos? ¿Cuántos lo hubieran hecho? ¿Por qué? El cambio que tenemos que hacer debe responder preguntas difíciles: ¿Qué es el PRO ahora? ¿A quiénes representamos? ¿Qué queremos ser y qué no queremos ser? ¿Somos un PRO que simpatiza con el “murmullo socialista” y toma algunas ideas progresistas de acá y de allá, o somos un verdadero PRO liberal orientado al futuro? Ambas cosas a la vez son irreconciliables“.
La referencia de “murmullo socialista” no es casual. Fue la frase que utilizó a mediados de agosto De Andreis, quizá el dirigente que mejor conoce el pensamiento de Mauricio Macri, para graficar qué tipo de partido piensa el expresidente de ahora en adelante, un “regreso a las raíces liberales”. En aquel momento, el mensaje se leyó como una crítica a dirigentes como, entre otros, Vidal y el exjefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, alejado del partido.
De la discusión sobre el futuro del PRO también habló Silvia Lospennato, la diputada nacional que fue electa legisladora porteña y deberá sumarse a fin de año al bloque de CABA. “Somos conscientes de que no todos los votantes del PRO estaban de acuerdo con la existencia de la alianza”, sostuvo en una actividad virtual organizada por la Fundación Pensar, reservada para militantes.
“El PRO sigue existiendo, no tenemos ninguna vocación de desaparecer. No sentimos que representamos exactamente lo mismo. Sí tenemos una agenda en lo económico en común (…), pero no vamos a claudicar un solo día en las otras cosas que para nosotros son importantes”, argumentó la diputada.
Y completó: “Queremos seguir teniendo una justicia con gente proba, ahí vamos a estar nosotros, ahí va a estar Mauricio, vamos a estar cada uno de los legisladores haciendo nuestros peros, vamos a estar sosteniendo nuestra agenda, vamos a insistir con la ficha limpia, aunque quedemos solos en esa insistencia todo el tiempo que sea necesario”.
Todos estos factores, el posicionamiento del bloque PRO y el acompañamiento a las medidas que envíe el gobierno al Congreso, pondrá en relieve el propio Macri, en el marco del diálogo reabierto con Milei. Antes de la reunión de ayer, el expresidente fue enfático.
“En la Argentina hay mucha gente que apuesta al cuánto peor, mejor. Y yo nunca he apostado a eso. Ahora, ¿qué es lo que va a hacer? Está por saberse. Él es el presidente y tiene que tomar las decisiones. Yo lo vi entendiendo mucho más de lo que muchos creen, pero quiero ver si logra superar los condicionamientos que tiene para poder llevar a cabo una agenda más agresiva de achicamiento del gasto público, de baja de impuestos, de relación con el mundo, de desregulación, de privatización», consideró.
POLITICA
El sinuoso detrás de escena de los cambios en Justicia y el especial pedido de Milei a Mahiques

Cuando empezaba el fin de semana pasado, Sebastián Amerio, que todavía era secretario de Justicia, habló con el Presidente sobre los rumores que lo dejaban afuera de su cargo. Quiso saber sobre la posible designación de Juan Bautista Mahiques, que hasta ese momento era fiscal general de la Ciudad y candidato blue (ampliaremos) del Gobierno para ocupar la Procuración General, un cargo al que el propio Amerio aspiraba. La arquitectura de la política judicial había estado hasta ahora en manos de Santiago Caputo y nadie desconocía que en estos días Mariano Cúneo Libarona cumpliría el mandato de irse del ministerio de Justicia, un puesto que ocupó simbólicamente en el último año. El poder, se sabe, estaba en manos de Amerio y sobre esa condición tenía decidido influir Karina Milei cuando se confirmara el recambio. No es para menos: laberíntica, obscena, compleja y con intereses cruzados por relaciones de todo tipo, la Justicia es el área más sensible de la política. Al poder sobre la designación de los jueces en un país con casi el 40% de cargos vacantes, se le pueden sumar verticales más sinuosas como el vínculo y la influencia sobre los tribunales que deciden las causas de corrupción. Ahí donde tramitan, por ejemplo, la causa ANDIS y el caso LIBRA.
Amerio dependía políticamente de Caputo pero construyó una relación cercana con Javier Milei. Frente a la pregunta sobre la posible designación de Mahiques, respondió el Presidente: “Ya me preguntó lo mismo Gabriel Anello y le dije que no lo voy a elegir”. El periodista de radio Mitre tiene una relación cercana con Milei y una preocupación por los lazos que vinculan a Mahiques —que es hijo del camarista de Casación que habría festejado su cumpleaños en la casa de Pablo Toviggino— con la AFA. El Presidente tiene una obsesión por Toviggino desde la filtración en el streaming del tesorero de la AFA de las escuchas de Diego Spagnuolo que originaron la causa ANDIS. Amerio y Anello, entonces, le creyeron.
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Sin embargo, en el momento en que dio esa respuesta, el Presidente y su hermana ya tenían la decisión tomada. Mahiques sería el Ministro y Santiago Viola —apoderado de La Libertad Avanza y abogado de confianza de Karina— su segundo. Tres días después, Santiago Caputo se enteraría por los medios de la definición del ministro, del destino de Amerio y del ocaso de su influencia en este área clave del poder. Se abrió así un tsunami de paranoias.
A su alrededor, algunos recordaban la salida de Guillermo Francos, el jefe de Gabinete, cuando después de las elecciones de octubre se sintió revalidado en su puesto a pesar de las internas al pedirle que convocara a los gobernadores a la Casa Rosada. En esa reunión que finalmente sucedió, Milei, Karina y Caputo ya sabían que le pedirían la renuncia 24 horas después. El único que no sabía era Francos. Es un método muy particular del ejercicio del poder, sobre todo cuando no esquiva siquiera a los integrantes de la mesa chica. Para ejemplos, también está Victoria Villarruel que esta semana tuvo un capítulo despampanante en su cruce viral con Luis Petri y que obligó otra vez al Presidente a responder sobre ella y la posibilidad de que renuncie.
Más allá del morbo vincular que tiene toda la operación alrededor de las designaciones en Justicia, el descalabro que produjo quedó a la vista por lo que se vio y lo que no se vio el día después. Antes de la asunción de Mahiques, el Presidente llamó a su asesor a Olivos. Fue ahí donde surgió la posibilidad de ofrecerle a Amerio la Procuración del Tesoro —son los abogados del Estado— un área que manejaba hasta ahora alguien elegido también por Caputo.
El asesor tiene vínculo con Viola, el autor intelectual de Mahiques como candidato, que fue a verlo a su despacho. No es la primera vez que hablaban de Mahiques. El abogado y el propio ministro habían tenido reuniones con el entorno del estratega presidencial para postularse como posible candidato a la Procuración. Es hilar muy fino pero para que se entienda, hay un mundo en común que los conecta a través de Manu Vidal, de íntima confianza de Caputo y exintegrante del PRO porteño en la época en que Mahiques era secretario de Justicia.
Todos los pensamientos apuntan ahora hacia la SIDE, el otro botín caputista impregnado de conexiones con lo judicial. ¿Será otro territorio en pugna? A esta hora, los dos bandos aseguran que nada se moverá en el organismo de Inteligencia. Raro. A los Menem les encanta la idea de pisar los proyectos que tienen que pasar por el Congreso para ratificar modificaciones de la secretaría que fueron ideadas por el equipo del asesor presidencial. En palabras de los protagonistas de esa pelea: “Los dos bandos tenemos la doctrina de la mutua destrucción asegurada”. Una especie de bomba atómica llena de secretos.
Viola al consejo
La interna sigue siendo tan intensa que Mahiques se apuró en designar a Santiago Viola como secretario de Justicia y como representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura —el organismo que elige y destituye a los jueces—, un puesto que ocupaba Amerio y que en el entorno karinista creen que todavía pugna por retener.
La decisión del nuevo ministro de pedirles la renuncia a los jefes de los organismos que estaban bajo su dependencia —Unidad de Información Financiera, Oficina Anticorrupción y la Inspección General de Justicia— busca designar ahí gente de su confianza. Se verán en las próximas horas gestos que apunten a despejar las dudas vinculares de Mahiques con la AFA. Ya eligió al sucesor de la Inspección General de Justicia. Se llama Alejandro Ramírez y en su curriculum consta que litigó contra la AFA y está a favor de las SAD. El próximo paso será resolver el expediente que Cúneo Libarona había guardado en un archivo y ya mandó a pedir: el que había hecho el ahora extitular de la IGJ pidiendo designar veedores en la Asociación de Fútbol Argentino para analizar los estados contables cerrados al 30 de junio del año pasado.
A solas
Mahiques conoció al Presidente ayer a las 11.50, apenas unos minutos antes de pasar a jurar su cargo en el salón Blanco. En el trámite de su designación, vio dos veces a Karina con quien coordinó su llegada al ministerio de Justicia, pero a Milei lo vio antes y sobre todo después de asumir en una reunión de cuarenta minutos después del acto, en la que participaron también la hermana presidencial y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Ahí se tomaron varias decisiones. El Poder Judicial acumula una cantidad delirante de vacantes producto de una acumulación histórica y de la decisión de retirar todas los pliegos que estaban en el Senado enviados por Alberto Fernández. Desde que asumió, Milei no mandó ni un solo pliego a la Camara Alta. Solo por dar algunos números: de los casi mil cargos que hay en la justicia federal, hay 339 puestos vacantes. No hace falta saber matemática para ver el trastorno que estas demoras producen al sistema, más allá de los infinitos vicios que tiene el sistema en sí. De esas vacantes, 203 están a la firma del Presidente para que vayan al recinto. Será ese uno de los próximos movimientos del ministerio. Pero en esa reunión a puertas cerradas se decidió otra cosa: la sugestiva falta de apuro en designar a los jueces de la Corte y al Procurador General de la Nación.
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Después del conflicto, el Presidente pasó a otro tema. Uno que le interesa mucho más y en donde se siente mucho más seguro. La visita a Estados Unidos, el almuerzo con Trump, y sobre todo la Argentina Week en NY en donde lo acompañarán gobernadores y empresarios argentinos, sobre todo del rubro de la energía. Cuando planificaron este evento trascendente desde la Embajada, no podían imaginar el contexto que tendría: vender la imagen argentina en medio de una guerra en Oriente.
Juan Bautista Mahiques, Ministerio de Justicia, Javier Milei
POLITICA
El resurgimiento de la interna y la nueva etapa política que el Gobierno quiere inaugurar cuando Milei vuelva de EEUU

Con el presidente Javier Milei en los Estados Unidos, donde volverá a encontrarse este sábado con Donald Trump, en la Argentina el Gobierno trabaja intensamente en diferentes áreas para comenzar una nueva etapa política cuando el mandatario nacional regrese a Buenos Aires, que iniciará con el impulso de más reformas que están en carpeta.
El contexto no es casual. En Balcarce 50 quieren aprovechar los días afuera del Presidente para bajar los decibeles de una interna que resurgió con los cambios en el Ministerio de Justicia que empoderaron a Karina Milei y dejaron un saldo perdedor para Santiago Caputo. Si bien el desembarco de la hermana presidencial en una cartera clave generó impacto, hacia adentro de la Casa Rosada genera incertidumbre la proyección que abre la maniobra: hasta dónde buscará extender su poder la secretaria general.
Así las cosas, mientras todavía se está terminando de acomodar la nueva estructura a cargo de Juan Bautista Mahiques, la mesa política se volverá a reunir esta semana para definir las próximas iniciativas que se enviarán al Congreso.
La secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, aceleró los procedimientos de revisión junto al ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, para que la modernización laboral pudiera ser promulgada antes de que el mandatario nacional partiera rumbo a Miami, la primera parada de su gira internacional.
En esa ciudad, Milei participará de una cumbre convocada por Trump para mandatarios de América Latina, con el objetivo de afianzar la relación y tratar de reducir la influencia de China en la región.
El líder libertario participará de un almuerzo de honor organizado por su par republicano y luego será premiado por el comité de la Hispanic Prosperity Gala.
El argentino tenía previsto asistir al evento que organizó esa entidad para mediados de febrero, pero suspendió el viaje a último momento por cuestiones de agenda.
Lo que sucedió en aquel momento fue que Trump lo invitó al primer encuentro de la Junta de La Paz, que se hacía tan solo unos días más tarde. Por lo tanto, priorizó esa visita y suspendió su participación en la otra gala para no estar tanto tiempo fuera del país.
Ahora, Milei se verá nuevamente con el presidente estadounidense, en lo que será su séptimo encuentro con el norteamericano (entre formales e informales) desde el 2023 a esta fecha.
Posteriormente, volará a Nueva York para encabezar la inauguración de la Argentina Week, la convención que reúne a importantes empresarios de todo el mundo y busca atraer inversiones.
Allí, se mostrará con un grupo de gobernadores a los que convocó formalmente, a través de la Cancillería, para que muestren el potencial productivo de sus respectivas provincias.

Estarán Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut) y Juan Pablo Valdés (Corrientes).
En tanto, al Presidente lo acompañarán su hermana y secretaria general, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), Mario Lugones (Salud) y Pablo Quirno (Relaciones Exteriores). También estarán el titular del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Comunicación, Javier Lanari.
Una vez finalizado este evento, el mandatario se trasladará directamente a Chile para la asunción de José Antonio Kast, aunque la comitiva —excepto Karina— podría volver directamente a Buenos Aires.
Ya de regreso, Adorni tiene previsto convocar a una nueva reunión de la mesa política para comenzar a analizar los pasos a seguir en el inicio de estas sesiones ordinarias.

De acuerdo con lo que precisaron a este medio algunos de los integrantes de ese grupo, la idea es ultimar la estrategia para la ley de Glaciares y el financiamiento universitario, las dos iniciativas que impulsará el Gobierno en los próximos días.
El primero de esos proyectos ya tiene media sanción del Senado y está esperando a ser discutido en la Cámara de Diputados. Mientras que el segundo ingresó durante el verano y es una alternativa a una norma similar que vetó meses atrás el Presidente. Sin embargo, el Congreso lo ratificó, por lo que entró en un limbo.
En Infobae en vivo, la periodista Maia Jastreblansky detalló los cambios propuestos por la administración libertaria para encontrar una solución intermedia.
“El proyecto original hablaba de una recomposición presupuestaria desde el año 2024 y de actualizar por IPC. El nuevo solo contempla los gastos de 2026 y prevé una actualización si el índice de precios al consumidor supera el 14,3 %. Es una suerte de cláusula gatillo”, describió.
Además de Adorni y Karina, la mesa política está integrada por los ministros Luis Caputo (Economía) y Diego Santilli (Interior); la jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el subsecretario de Gestión Administrativa, Eduardo “Lule” Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el asesor presidencial, Santiago Caputo.

El esquema de la administración nacional todavía se está ordenando luego del reemplazo de Juan Bautista Mahiques por Mariano Cúneo Libarona en el Ministerio de Justicia y todos los cambios que se dieron a partir de esto.
Una de las primeras medidas que tomó el flamante funcionario fue reemplazar a toda la cúpula de la cartera y de los organismos que dependen de él.
De esta manera, se desplazó a quien era el secretario de Justicia, Sebastián Amerio, cercano a Caputo, quien luego de extensas negociaciones fue nombrado en la Procuración del Tesoro.
Las conversaciones para reubicar al dirigente del riñón del estratega político se sucedieron a lo largo de todo el jueves, cuando circularon múltiples versiones, pero se confirmaron recién el viernes.
Incluso, se especuló con la posibilidad de que Amerio pasara a depender de Ibarzábal Murphy, otra funcionaria fiel a Caputo, en lugar de reportar a Mahiques.

De hecho, un primer comunicado que trascendió indicaba que la Procuración iba a trasladarse a la órbita de la Secretaría de Legal y Técnica, pero fue solo un borrador que nunca se publicó oficialmente.
En ese texto, se argumentaba que ese cambio en el organigrama tenía “el objetivo de fortalecer la coordinación estratégica en la defensa jurídica del Estado y acompañar, con mayor cercanía institucional a la Presidencia de la Nación, la estrategia jurídica de este Gobierno”.
Cuando Milei esté de nuevo en la Argentina, es probable que los nuevos funcionarios ya estén plenamente ocupados en sus tareas y que la cúpula libertaria ya haya avanzado con las leyes que impulsará en el corto plazo.
Por su parte, Santilli tiene en mente comenzar la otra semana con una nueva gira por el interior del país para volver a buscar los votos para las reformas, como hizo en la previa de las sesiones extraordinarias.
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POLITICA
Reclamos de la CGT por la reforma laboral, tensión con la industria e interna en Justicia: los frentes abiertos del Gobierno

Con la reforma laboral en vigencia, un nuevo capítulo se abre en el mercado de trabajo argentino, en medio de una disputa creciente entre el Gobierno y el sector industrial por el rumbo de la economía. Mientras el oficialismo defiende la apertura económica y cuestiona el modelo productivo anterior, los empresarios reclaman un período de transición para adaptarse al nuevo escenario.
La ley, aprobada por el Congreso hace el viernes 27 de febrero, comenzó a regir desde el momento en que fue publicada en el Boletín Oficial. Desde entonces, se aplica tanto a los nuevos contratos laborales como a los ya existentes.
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Sin embargo, la implementación inmediata de la norma deja una incógnita relevante: qué jueces serán los encargados de aplicarla. Los jueces laborales nacionales dejaron de recibir nuevas demandas, mientras que el fuero laboral de la Ciudad de Buenos Aires todavía está en etapa de creación. Además, aún falta la reglamentación de algunos aspectos de la reforma.
El Gobierno considera que la modificación del régimen laboral es una condición necesaria para fomentar la creación de empleo. Pero dentro del propio debate económico se reconoce que la reforma por sí sola no garantiza ese resultado. El factor decisivo seguirá siendo el nivel de actividad económica.
Ese punto está en el centro del conflicto entre la Casa Rosada y el sector industrial. La tensión quedó expuesta durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, cuando el presidente Javier Milei calificó a algunos empresarios de “prebendarios”.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reforzó esa línea de argumentación. En distintos planteos públicos hizo una defensa del libre mercado y reiteró que el Gobierno mantendrá la política de apertura económica.
Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) respondieron con un posicionamiento defensivo del sector. Los industriales sostienen que el Estado debe acompañar el período de transición que implica pasar de un modelo económico cerrado a otro más abierto.
Caputo, por su parte, afirma que el Gobierno acompañará a aquellas industrias que estén dispuestas a competir. Pero al mismo tiempo sostiene que el país no tiene hoy un modelo industrial que valga la pena preservar porque, según su visión, no es suficientemente potente ni genera empleo.
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Debajo de ese malestar oficial con el empresariado también aparece otro desacuerdo de fondo. En el Gobierno creen que parte del sector industrial impulsa una devaluación y se opone a la política de dólar barato que adoptó la administración de Milei.
Los industriales rechazan esa interpretación. Señalan que no pretenden volver al esquema económico anterior, pero advierten que la transición hacia una economía más abierta implica un proceso de normalización complejo.
Según explican, el modelo actual ya no depende de la emisión monetaria ni del gasto público para sostener la actividad. En ese nuevo escenario, las empresas consideran que el desafío pasa por reducir costos —algo que describen como difícil debido al peso de los impuestos— y lograr un abaratamiento del crédito para la producción y el consumo, que todavía se mantiene en niveles elevados.
La interna por el control de Justicia

Mientras la discusión económica dominó el plano público durante la semana, en el terreno político el foco estuvo puesto en la interna dentro del Gobierno por el control del Ministerio de Justicia.
La disputa entre Santiago Caputo y Karina Milei terminó resolviéndose a favor de la hermana del Presidente. El nombramiento de Santiago Viola como nuevo secretario de Justicia reflejó ese desenlace: Viola, apoderado de La Libertad Avanza, conoce a Karina Milei desde la campaña electoral. Además, fue quien acercó al actual fiscal general porteño Juan Bautista Mahiques al primer círculo de poder del oficialismo.
El anterior secretario de Justicia, Sebastián Amerio —alineado con Santiago Caputo— es considerado dentro del Gobierno como un funcionario con capacidad técnica. Por ese motivo le ofrecieron ocupar la Procuración del Tesoro.
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El actual titular de ese organismo, Santiago Castro Videla, está siendo evaluado como posible candidato para integrar la Corte Suprema de Justicia.
En paralelo, el frente judicial también tendrá novedades en los próximos días. La semana próxima el juez Diego Amarante indagará al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y al dirigente Pablo Toviggino.
El magistrado investiga si ambos cometieron un delito al no entregar al Estado, dentro del plazo legal, los aportes que la Asociación del Fútbol Argentino había retenido a sus empleados y jugadores. Según fuentes del expediente, el juez parece inclinado a procesarlos. De todos modos, la definición final del caso dependerá del avance de la causa, que continúa abierta.
Javier Milei, Unión Industrial Argentina, UIA, Ministerio de Justicia, Justicia, reforma laboral
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