POLITICA
Un campo expectante, industria en pausa y obras pendientes, en la región donde los intendentes desafían la polarización

SAN NICOLÁS.- Faltan pocos minutos para el mediodía y los comercios del centro están próximos a cerrar sus puertas, pero Norma recién empieza a preparar su puesto en la feria artesanal de la Basílica de San Nicolás. Acomoda los mates con imágenes de la virgen, recuerdos para turistas y rosarios para los feligreses que se acercan a rezar. A sus 66 años, continúa trabajando. No lo hace por gusto: repite -con una mezcla de humor y resignación- que a su edad debería estar descansando en su casa o vacacionando en algún crucero, pero su jubilación “mugre” no se lo permite.
Como “San Nicolás es una ciudad cara”, limita sus gastos en el municipio a lo impositivo y alimenticio y solo compra ropa en Buenos Aires, donde consigue precios más accesibles. Pero, además de estos hábitos de consumo, su haber mínimo también condiciona su mirada política. Es, por ejemplo, uno de los motivos por los que cuestiona sin filtro al presidente Javier Milei y defiende al intendente Santiago Passaglia, de quien recibe una bonificación del 50% sobre la factura de la luz por ser beneficiaria de la Anses. Por eso, a un mes de las elecciones bonaerenses, ya tiene definido su voto: acompañará la lista que encabeza Manuel, hermano del actual jefe comunal.
Segunda sección
Con qué fuerza política juega cada intendente
El 7 de septiembre, los hermanos Passaglia buscarán capitalizar su experiencia de gestión para ganar alguna de las 11 bancas que deberá renovar la segunda sección electoral, integrada por San Nicolás y otros 14 municipios. Su éxito depende de personas que, como Norma, pongan el foco en la gestión -los “Hechos”, como bautizaron a su partido-. El desafío es mostrar su diferencial en una región atravesada por discusiones que refuerzan la polarización entre Fuerza Patria y La Libertad Avanza: el desfinanciamiento de la obra pública, la inseguridad y la baja rentabilidad del sector agroexportador.
“La polarización es el negocio del kirchnerismo y los libertarios”, dice a , Manuel Passaglia. En la lista seccional, estará secundado por Paula Bustos, cercana a Javier Martínez, intendente de Pergamino y dirigente disidente de Pro. “Nosotros empezamos de atrás y estamos peleando contra esa polarización, pero creo que tiene más fuerza el que hace las cosas bien”, agrega. Confía en la aprobación de los vecinos del municipio.
Al igual que Norma, Daniel, jubilado de 67 años que pasó toda vida en San Nicolás, también lo apoya. “Está bravo el país, pero en el municipio se vive bien”, asegura mientras espera que alguien se acerque a comprar algunos de sus crucifijos. “Tenemos una ciudad que está bien mantenida, debe ser la mejor de la provincia de Buenos Aires, aunque el hospital está medio jodido”, continúa en referencia al Interzonal San Felipe.
Otras comerciantes de la zona que prefirieron reservar su identidad también cuestionaron el estado del centro de salud y la demora para conseguir turnos médicos. En la intendencia buscan tomar distancia y aclaran que la institución depende del gobierno provincial. Aunque de manera menos directa, también parecieran trazar esa distinción en otras competencias del gobierno de Axel Kicillof y la administración nacional como el mantenimiento de las rutas.
Las preocupaciones principales de los habitantes de la segunda sección electoral están mucho más vinculadas con las cuestiones locales concretas que con los debates nacionales y la polarización ideológica. Las fuentes de trabajo, las obras, la cosecha, la inseguridad, parecen ser las razones del voto, mucho más que los lemas como “kirchnerismo o libertad” o “Milei o Patria”.
A un mes de las elecciones, en los corredores viales que conectan el norte de la provincia de Buenos Aires con Rosario, el apellido Passaglia aparece de manera recurrente. En los márgenes de las rutas nacionales 8 y 9, los alambrados lucen pasacalles con su nombre y aerosoles negros grabaron los puentes con su sello partidario. “Hechos” empieza a convertirse, junto a los camiones de carga y los extensos campos agropecuarios, en parte del paisaje de la segunda sección.
No sucede lo mismo en los caminos que discurren entre ambas arterias. Es el caso de la ruta nacional 188, que conecta las localidades de San Nicolás y Pergamino y donde los camiones dejaron ahuellamientos en la calzada que siguen sin solución. Aunque su mantenimiento depende de la administración nacional, allí la propaganda del espacio que reivindica la gestión no existe. Como si se quisiera evitar la más mínima asociación.
En la ruta provincial 191, se da un escenario similar. En el tramo que conecta la localidad de Pergamino con San Pedro, las grietas, parches y baches prominentes son la norma y los afiches políticos de la tercera vía brillan por su ausencia. La única cartelería disponible avisa que la ruta está en construcción, aunque durante varios kilómetros, no hay obreros en actividad ni reparaciones en marcha.
Recién en la entrada de Santa Lucía, una localidad de poco más de 3.000 habitantes del partido de San Pedro, se avistan las primeras maquinarias arreglando la calzada. “Esta ruta conecta San Pedro con todas las zonas más productivas de la provincia de Buenos Aires como Arrecifes, Pergamino, Colón o Chacabuco”, explica el intendente Cecilio Salazar, mientras supervisa los trabajos a la vera del camino.
Según cuenta, el arreglo de la ruta 191 y los accesos a los pueblos que atraviesa debió pausarse en 2023 por falta de financiamiento. Recién dos años más tarde y en vísperas de las elecciones se están reactivando los trabajos, en medio de un pase de facturas entre Kicillof y el presidente Javier Milei por la parálisis de la obra pública. El escalafón político en el que pongan la responsabilidad los votantes podría impactar en las urnas.
Además de las rutas nacionales y provinciales, los municipios están atravesados por cientos de caminos rurales. Recorrerlos con la compañía de perros siempre fue habitual en San Pedro. Karina, dueña de un vivero en la localidad, lo sabe bien. Conoce también que algunos de esos paseos se han transformado en los últimos años en una nueva modalidad delictiva. Los “cazadores” -como llama a quienes merodean la zona con animales en la búsqueda de una oportunidad para asaltar una quinta y llevarse parte de la cosecha o cabezas de ganado- hoy tienen poco control.
En la noche -relata- se alcanza a oír el zumbido de los drones que el municipio utiliza para monitorear la zona. La medida, para ella, es insuficiente. Denuncia que falta coordinación entre el municipio y la gobernación para reforzar el trabajo de la patrulla rural -cuya labor reivindica- y la policía municipal, que se enfoca en la zona urbana. Allí, aunque no está exenta de problemas, la seguridad es mayor.
En las afueras de San Nicolás, la inseguridad también está creciendo. Aunque no logran reconstruir casos concretos, Gisela y Daniel advierten que la violencia y el consumo de drogas se está expandiendo, en especial entre los menores. Algo similar sucede en los límites de Pergamino y los alrededores del cementerio municipal. “Hay mucho asentamiento. Ahí tenés familias laburantes, pero también mucha delincuencia”, describe Juan Antonio, recepcionista de un hotel céntrico.
Con él trabaja, Dominika, una mujer polaca que hace años se mudó a la localidad que conduce Martínez por amor y enfrenta a diario la misma pregunta de los trabajadores rurales, deportistas y esporádicos turistas que se hospedan en el edificio: ¿Es segura la ciudad? “En la noche se puede caminar tranquilo”, responde. El hotel está a una cuadra de la peatonal de la ciudad donde, pasadas las 22, reina la calma.
Horas antes, Jorge, ingeniero agrónomo y pequeño productor agropecuario, caminaba por aquella calle despreocupado. Reflexionaba sobre la situación del campo en la segunda sección, donde los cultivos de soja, trigo y maíz tienen bastante preponderancia. Entre saludos de algunos vecinos que lo reconocen por su pasado político -en 2023, le disputó la intendencia a Martínez en la interna de la alianza Juntos por el Cambio-, explica que desde hace casi dos décadas que el campo viene postergado. Celebra, sin embargo, la reciente baja de las retenciones agrícolas.
El 26 de julio, el Presidente retrotrajo la carga impositiva a los niveles de fines de junio: la soja volvió a tributar 26% y el maíz y trigo 9,5%. “No es un alivio definitivo, pero es bienvenido el gesto político y la oportunidad que tenemos los productores de volver a ponernos en agenda de gobierno”, plantea Jorge.
Lisandro Gordó, vicepresidente de la Sociedad Rural de San Pedro, opina igual. “Es una señal positiva, pero todavía falta un largo recorrido. Para nosotros que vendemos granos en los puertos de Rosario Sur, la baja representa más o menos el flete de 140 kilómetros”, indica. Analiza la situación del agro desde la comodidad de su oficina en un campo de Arrecifes.
Afuera, los brotes de trigo, que apenas superan los cinco centímetros de altura, se mecen con el viento y resisten las fuertes ráfagas. Soportan también una cotización internacional baja y la política cambiaria del Gobierno nacional que mantiene el dólar fluctuando entre bandas. Atraso cambiario, lo llamarían algunos productores.
De todos modos, Gordó señala que el sector agropecuario “todavía le está teniendo un poquito de paciencia a la gestión” de Milei. A un mes de los comicios, esa tolerancia no pareciera estar próxima a agotarse y, en un campo que se mantiene expectante por mayores deducciones, La Libertad Avanza aún conserva apoyo.
La política cambiaria también afecta otras fuentes de empleo como la fruticultura, actividad tradicional de San Pedro que viene retrocediendo desde los años ‘90. Desde la ruta, ya no se ven los montes de durazno y naranja en los campos. El intendente Salazar lo pone en cifras: de las 20.000 hectáreas de cítrico y duraznero que llegó a tener el partido hace 30 años, hoy solo quedan poco más de 6.000.
El retroceso de la actividad presiona el empleo en un municipio con fuerte perfil agrícola. La actividad ganadera, aunque rentable, todavía es bastante incipiente y la industria no tiene -según señala el jefe comunal- las condiciones necesarias para proliferar. No, al menos, hasta que se instale un transformador que amplíe la capacidad eléctrica en el municipio.
“Es una obra de alrededor de 40.000 millones de pesos, pero sin ella San Pedro no tiene destino. Acá las únicas industrias que tenemos son Arcor y Papel Prensa, pero no tenemos un parque industrial”, advierte Salazar. La debilidad del sistema eléctrico del partido -explica- desincentiva la instalación de empresas, que se terminan radicando en otras zonas como Toyota en Zárate.
Marcos Alcorta, dueño de los restaurantes Butti y Casa Victoria en San Pedro, recuerda haber tenido que hacer una fuerte inversión en energía eléctrica para funcionar. También recuerda que sus locales llegaron a atender hasta 200 comidas diarias, pero ahora, mientras habla, solo hay cuatro mesas ocupadas en el salón.
“Yo siento que San Pedro está en pausa”, dice con cierta cautela. No se refiere al poco movimiento que se alcanza a ver por la ventana -son las 14 y la mayoría de los comercios de la zona ya cerraron sus persianas- sino al poco desarrollo turístico e industrial. Y, aunque no hace una crítica al poder político local, sabe que en otros lugares, el escenario es distinto.
“Si vas a San Nicolás no lo podés creer. En los ‘90, eran todas fábricas cerradas y gente sin trabajo. Hoy está más ordenada que San Pedro”, comenta. Al día siguiente, la empresa Sidersa anunciaría la construcción de una nueva planta en el territorio de los Passaglia. Y mientras Alcorta evita hacer asociaciones políticas, rumbo a los comicios de septiembre, los fundadores de Hechos no dejan de destacar su rol en la expansión del sector. “San Nicolás es la única ciudad de la Provincia con RIGI”, dice orgulloso Manuel Passaglia en referencia al programa libertario del que forma parte la nueva iniciativa de la empresa metalúrgica.
Es un ejemplo del diferencial que buscará capitalizar para los comicios de septiembre. Si bastará para romper la polarización en las urnas es, por lo pronto, una incógnita, en especial mientras empresas y comercios de toda la sección electoral sigan reduciendo su personal para bajar costos.
jubilación “mugre”,Manuel, hermano del actual jefe comunal,Fuerza Patria,La Libertad Avanza,dirigente disidente de Pro,mantenimiento de las rutas,elecciones,pase de facturas,parálisis,campo,retrotrajo la carga impositiva,fluctuando entre bandas,construcción de una nueva planta,Abigail Contreiras Martínez,Provincia de Buenos Aires,Conforme a,Provincia de Buenos Aires,,Fecha confirmada. Cuándo se vota en la provincia de Buenos Aires,,Pioneros en el país. Hacen un queso reconocido en todo el mundo y son los creadores de una idea única: la Tabla Vertical,,Donde voto. Consultá el padrón de las elecciones de PBA 2025,1Sueños y pesadillas mileístas,2Las claves de la cadena nacional que Javier Milei dará esta noche,3Desde el Gobierno le respondieron a Mondino y confirmaron que habrá cadena nacional de Milei tras el revés en Diputados,4Gerardo Zamora anunció a su candidato para sucederlo en Santiago del Estero
POLITICA
La fecha clave que podría redefinir el equilibrio de poder en el Gabinete y el nuevo funcionario eyectado de la gestión

La dinámica política del Gobierno parece haber encontrado una suerte de estabilidad. Todo indica que no será definitiva, pero durará varios meses debido a que el corto plazo estará atravesado por las discusiones alrededor del Congreso. Es que no hay proyecto particular de ningún funcionario que pueda quedar por arriba de la principal tarea que les otorgó Javier Milei: la aprobación de iniciativas como el Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal, la Ley de Glaciares y las reformas laboral y tributaria.
Por estos meses nadie va a querer sacar los pies del plato. “Todo el Gobierno va a tener que trabajar junto para poder sacar los proyectos ambiciosos que estamos proponiendo”, dice una importante figura de uno de los sectores de la Casa Rosada. Las internas en el círculo libertario no mermaron: siguen habiendo resquemores entre importantes figuras del Ejecutivo, pero todos tienen incentivos para que no se plasmen en la agenda pública ya que quedarían en evidencia. “Mejor aplazar el conflicto para más adelante”, se sincera un dirigente libertario.
¿Cuánto es “más adelante”, específicamente? La lectura de que las sesiones extraordinarias del Congreso son una suerte de pax provisoria no es casual. Más de un importante integrante del Gobierno afirma que se producirá una suerte de nuevo reordenamiento interno después de que se terminen de discutir las reformas más relevantes para el oficialismo.
“Nadie quiere mover el avispero ahora y no ayudaría en nada eso. Pero hay asuntos pendientes que se van a resolver después de marzo. Mientras siga todo así, va a ser una olla a presión”, afirmó a Infobae una fuente inobjetable.
Micromovimientos internos
Es por eso que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, solicitó a varios integrantes del Gabinete que no den un paso al costado después de las elecciones de octubre. No había que adelantar definiciones sobre la dinámica de poder en esos ministerios u organismos.

A pesar de que el mismo Mariano Cúneo Libarona le confesó a este medio que iba a renunciar después de los comicios, fueron los hermanos Milei quienes le pidieron que se quedara hasta el primer trimestre del año próximo como una suerte de favor. Quien oficiaba como ministro en los hechos era el secretario de Justicia, Sebastián Amerio; el alter ego judicial de Santiago Caputo.
El karinismo avisa en privado que quiere definir por su cuenta el próximo organigrama de esa cartera ministerial.
Pese a que Milei dijo en el discurso de Apertura de Sesiones Ordinarias de este año que iba hacer nombramientos, el mayor pasivo que tiene la gestión libertaria en esa materia ha sido la falta de designación de jueces: solo cuatro en los últimos dos años, de los cuales dos fueron los fallidos pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla a la Corte Suprema de Justicia. Si se cuenta el máximo tribunal, los juzgados y las defensorías, las vacantes llegan al 37%. Ese número seguirá incrementándose con el tiempo. En el Gobierno se justifican diciendo que la situación judicial de Cristina Kirchner y el año electoral fueron determinantes para aplazar todas estas tratativas.
Hay una amplísima especulación política desde sectores del oficialismo y opositores sobre los lugares clave de la Justicia. No son solamente las sillas de la Corte. El Código Procesal Penal Federal que impulsó el Gobierno empodera a los fiscales en el desarrollo de las causas y, consecuentemente, se hace más importante la figura del Procurador General, el encargado de regular la actividad de todos ellos. Así, se configura como uno de los lugares de mayor poder de todo el Estado Nacional.
Hay otras vacantes de extremísima sensibilidad política como el Juzgado Federal 4 de Rosario, que tiene jurisdicción sobre puertos clave de la Hidrovía. Nota al margen: el Gobierno sigue con la intención de lanzar la licitación internacional sobre la Vía Navegable Troncal (VNT) antes de fin de año.
De vuelta en la Justicia, en el entorno de la hermana presidencial empoderan al apoderado nacional de La Libertad Avanza, Santiago Viola. Aun así, no consideran que el diálogo con la Justicia tenga que gestarse alrededor de una, dos o una serie de figuras específicas. Creen que debe descentralizarse. ¿Será verdad que hubo contactos subterráneos con la Corte Suprema de parte de dos altísimos ministros del Gobierno?
Son movimientos imperceptibles en el corto plazo, pero que podrían notarse más hacia adelante. ¿Qué puede acontecer en el plano de la Secretaría de Inteligencia del Estado, la SIDE? Hay versiones calificadas que hablan de que el actual titular, Sergio Neiffert, podría irse en las próximas semanas, pero de que también hay un operativo para tratar de convencerlo a que se quede por unos meses más. Son movimientos que casualmente se replican a los que se hicieron con Justicia.
Cambios clave en la Jefatura de Gabinete
Por estos días se trasparentarán cambios en el organigrama y en el plano de los funcionarios.
En particular, se espera que esta semana se publique la actualización del Decreto 50/2019 para poder determinar la estructura organizacional que tendrá la Jefatura de Gabinete de Manuel Adorni. “No tener determinadas las funciones y las secretarías hacía empantanar todo el trabajo”, alega una fuente de esa cartera.
Como adelantó oportunamente Infobae, ahí se ratificará que Aimé “Meme” Vázquez será su jefa de Gabinete interna. La consultora venía siendo la representante de Adorni en las reuniones más importantes con otras áreas de la Casa Rosada, más específicamente en todas las cuestiones atinentes a la comunicación.
Los cambios en la Jefatura van a ser más importantes de lo que se pensaba. Hacia el fin de la semana, Adorni decidió echar al vicejefe de Gabinete, José “Cochi” Rolandi, y a todo el equipo que estaba debajo suyo.

El cambio no es menor. Al asumir, Francos decidió dividir la Jefatura de Gabinete en dos partes: la Vicejefatura de Gabinete del Interior (comandada por Lisandro Catalán) y la Ejecutiva (a cargo de Rolandi). Esta última era toda la herencia de funcionarios técnicos que había nombrado su sucesor, Nicolás Posse. Todo ese grupo logró subsistir a pesar de los vaivenes de la gestión.
El jefe de Gabinete deberá nombrar un cargo con relativa rapidez. Al menos dos integrantes de la mesa chica de Milei le comentaron a Infobae que era una área útil para operar administrativamente la relación entre el Ejecutivo y el Congreso, y que se los requería más que nada en época de discusión de reformas clave. “Eso es verdad, pero a la vez es relativo. Lo cierto es que nadie cumplía esa función y terminó quedando él como el único referente del Ejecutivo”, justificaron desde Casa Rosada. Apuntan a que estas gestiones puedan descentralizarse en diferentes integrantes del Gobierno.
Además de Rolandi, quedarán vacantes las tres secretarías que tenía debajo: la de Coordinación Legal, la Ejecutiva y la de Relaciones Parlamentarias. Sobre esa cartera dependían dos organismos (la Agencia de Acceso a la Información Pública y la Agencia de Administración de Bienes del Estado) y una empresa (Corporación Puerto Madero S.A.).
Eso no es todo. Rolandi era uno de los dos directores titulares en representación del Poder Ejecutivo en el directorio de YPF (la otra silla pertenece a Lisandro Catalán, que entró ahí luego de que lo eyectaran a Guillermo Francos). Adorni no lo mantendrá allí y tiene definido dárselo a otra persona. Todavía permanece en secreto quién será.
Quien quedará ratificado en su función es el caputista Darío Genua, que es el secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología. Marcan que la sintonía con Adorni es “muy buena” y que lo valora en su función en una de las carteras que más organismos, ramificaciones e influencia tiene en toda la administración pública.
La dinámica interna que hay en el Gabinete
El jefe de Gabinete se siente empoderado desde que asumió en su función. Tiene planes para sugerir cambios para mejorar el funcionamiento en otras áreas que no son las suyas. El miércoles pasado realizó la primera reunión de Gabinete convocada por su parte. Aunque fue anunciado de esa manera, el Presidente resolvió asistir al encuentro como una suerte de primer espaldarazo.
Eso generó una ligera confusión en algunos miembros que asistieron ese día.
– ¿Cómo fue la primera reunión de Gabinete a cargo de Adorni?-, consultó Infobae a una figura que estuvo presente.
– No fue la primera, ya estuvo en otras antes. Pero si Manuel dice que la encabezó, está bien-, respondió uno de ellos con cierta resignación.
Varios miembros del Gabinete no quieren contradecir la palabra del ministro coordinador. O al menos que no parezca como un desafío a su autoridad luego de haber sido empoderado por la hermana presidencial. Pese a que semanas atrás trascendió que tendrá un rol de control más celoso sobre la marcha de la gestión. La palabra que se utilizó fue “auditoría”. Un ministro le confesó a Infobae que no le cayó bien esa palabra. De cualquier manera, no perciben que esa nueva dinámica acarree algún peligro para ningún ministerio.
“Todos más o menos interpretamos que se quiso reordenar la narrativa de cómo va a ser la gestión de Manuel. Guillermo quiso la Jefatura para hacer política. Manuel vino para traer más gestión y coordinarla. Nadie piensa que pueda llegar a poner ningún tipo de trabas a nadie”, esgrimieron desde un sector del Gobierno.
Lo que sí se percibe es que se eliminaron ciertas duplicidades de tareas que estaban presentes antes de las elecciones. El actual diseño de poder tiene a Karina Milei como principal controller de las gestiones administrativas y políticas con Adorni en el Gabinete, Martín Menem en la Cámara de Diputados, Patricia Bullrich en el Senado y con Diego Santilli en el diálogo fino con los gobernadores.

Santiago Caputo se convenció más que nunca de que un cargo formal desnaturalizaría su rol de asesor plenipotenciario. En rigor, considera que la vigencia en el lugar en el que está depende de la relación con el Presidente y que la firma le habría configurado una suerte de limitación en sus actividades.
En la actualidad, el asesor integra tanto la mesa política del Presidente como otras instancias de coordinación política. Una de ellas es la mesa chica que está terminando de diseñar los aspectos finos de la reforma laboral. Esta la integran también los ministros Luis Caputo (Economía) y Federico Sturzenegger (Desregulación); los secretarios María Ibarzábal (Legal y Técnica), Carlos Guberman (Hacienda) y Julio Cordero (Trabajo) y el director ejecutivo de ARCA, Juan Pazo.
“Santiago solo toma decisiones más políticas con el Presidente. Está conforme con su rol. Su vínculo con Javier sigue firme como nunca”, afirman en su entorno, desde donde se jactan que quienes lo desafiaron ante el Presidente -como Guillermo Francos o Gerardo Werthein- ya no están en la función pública. En ese sector consideran que habrá más estabilidad interna de la que se suele sugerir.
Todas las críticas que puedan existir sobre ese sector se realizan en privado sin pretenciones de que emerjan masivamente en los medios. El armado partidario que administra Eduardo “Lule” Menem acordó con el presidente bonaerense de La Libertad Avanza, Sebastián Pareja, quitarle la jefatura de bloque en la Legislatura bonaerense a Agustín Romo, integrante de Las Fuerzas del Cielo. No le quieren dar ni un cargo como Vicepresidente Segundo ni en alguna comisión de peso, pero buscan persuadirlo para que no salga eyectado.
Los altísimos referentes que tiene la conducción de La Libertad Avanza no están dispuestos a hacer tábula rasa con los caputistas. “Nos van a tener que chupar las medias para que eso suceda. Y como no va a pasar, va a seguir todo igual de mal”, comentó a Infobae una fuente inobjetable.
Son declaraciones por lo bajo que no van a tener correlato en la realidad mientras la atención del Gobierno esté en la aprobación de las reformas. Luego se comprobará si ocurre un cambio de dinámica o si continuará el mismo equilibrio que rige ahora.
South America / Central America,Government / Politics,Buenos Aires
POLITICA
Karina Milei en Mar del Plata: más de 700 dirigentes, tregua con Las Fuerzas del Cielo y énfasis en la línea partidaria

El mundo libertario bonaerense se trasladó a Mar del Plata, para el congreso que montó allá la secretaria general y presidenta partidaria, Karina Milei, a través de sus principales laderos políticos: los primos Martín y “Lule” Menem, y el armador Sebastián Pareja.
Empoderada y con un perfil más alto que en los albores de la gestión libertaria, la hermana presidencial llegó a la ciudad balnearia acompañada por Martín Menem este mismo domingo.
El evento está planeado para la dirigencia bonaerense -desde diputados nacionales hasta consejeros escolares- y forma parte de una etapa de “maduración” partidaria que quieren encarar en La Libertad Avanza (LLA) en este segundo tramo de administración de Javier Milei, tras el triunfo electoral que lograron en las elecciones del 26 de octubre, con presencia de la marca oficialista en todas las provincias.
Más de 700 dirigentes violetas tendrán ocho horas de talleres instructivos en Mar del Plata, que comenzaron a las 9 y se extenderán hasta las 17, con un break para almorzar. Habrá uno especial de técnica parlamentaria y “negociación”, que darán los primos Menem.
Los discursos finales estarán a cargo de Pareja, Martín Menem y Karina Milei. La idea de esas intervenciones será bajar la línea partidaria y las condiciones que deberán cumplir los dirigentes locales para respetar su pertenencia a LLA.
En un intento de mostrar que los ánimos están más calmos desde que pasaron las elecciones legislativas, serán de la partida integrantes de Las Fuerzas del Cielo, la extracción que tiene ancla en el estratega Santiago Caputo, que aloja a los más importantes propagandistas libertarios de X (como Daniel Parisini, alias Gordo Dan) y que tuvo múltiples fricciones con Pareja cuando fue el cierre de listas, sobre todo en la Provincia, para las legislativas del 26 de octubre. El armador de Karina Milei los invitó.
Como uno de los referentes más fuertes de ese espacio, desembarcará en Mar del Plata el diputado nacional Santiago Santurio. Esta semana, en parte de la tregua, también hubo una cena de los legisladores bonaerenses de la que participaron Agustín Romo y Nahuel Sotelo, otros dos referentes de Las Fuerzas del Cielo, con los parejistas.
En tanto, la dirigencia de Pro que se sumó a las listas violetas bonaerenses pegará el faltazo. Sí el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, que es amarillo pero ofició como uno de los principales promotores de un acuerdo con los Milei y encabezó la boleta libertaria en la quinta sección electoral, pasará a la hora del almuerzo por ser el anfitrión.
El encuentro se hace en el Hotel NH, en plena costanera, frente a la playa Bristol. Más allá de que la mayoría de los invitados arribó el domingo, hay dirigentes de LLA que llegaron a Mar del Plata ayer y se alojaron en el hotel “por cuenta propia”, aclararon fuentes del partido.
Una de ellas fue Karen Reichardt, número dos en la lista en la Provincia y ahora diputada nacional electa, quien mostró en una historia de Instagram desde la ventana de su habitación cómo rompían las olas del mar sobre la costa el sábado por la tarde.
congreso que montó allá la secretaria general y presidenta partidaria, Karina Milei,Paula Rossi,Karina Milei,Mar del Plata,Martín Menem,Conforme a,,Sangría de Pro. Lospennato deja el Congreso y se abre un nuevo foco de tensión entre los primos Macri,,Milei huele sangre. El plan para terminar con la Argentina peronista,,Caso $LIBRA, El fideicomiso de Hayden Davis se constituyó en una jurisdicción offshore y sin datos clave sobre su operación,Karina Milei,,¿Cómo fue? El enfrentamiento entre Karina Milei y Villarruel por un palco del Congreso,,Saltos y euforia. El video de Milei a los abrazos con los ministros en la reunión de gabinete,,Los desafíos de Presti. El nuevo ministro de Defensa afrontará reclamos salariales y quejas por la crisis de la obra social
POLITICA
Mauricio Macri habló de “Franco”, el libro sobre su padre: del apogeo a la declinación, anécdotas y una dramática charla final

“Un día me levanté y dije: quiero contar la verdad de la historia de mi padre, sin ocultar nada, porque a partir de que me metí en política, el kirchnerismo y la izquierda lo estigmatizaron a mi padre, con toda la mala intencionalidad que pueda haber. Y crearon una fantasía de cómo surgió él”. Así inició Mauricio Macri desde sus oficinas de Olivos la charla con Infobae a propósito de la publicación del libro “Franco. Vida de mi padre. La historia de mi mayor maestro y mi gran antagonista”.
El libro recorre el vínculo afectivo, personal, íntimo y también público y político. Una relación atravesada por el afecto pero también por una rivalidad que, reconoció Macri, se precipitó a partir de la traumática experiencia del secuestro que sufrió en 1991.
En la entrevista, el ex presidente contó detalles -incluso algunos que no figuran en el libro, como sus charlas durante los largos baños de Franco-, pero sin referencias a la actualidad política. Fue una conversación sobre la biografía de su padre, que, en definitiva, expuso una época y también una reconciliación definitiva y póstuma.
“El libro refleja que él fue un permanente optimista, creador, un apasionado por sus proyectos, apasionado por el hacer. Todas cosas que, finalmente uno termina mamando, porque uno aprende no de lo que le dicen los padres, sino de lo que uno ve que hacen los padres. Y nada que ver con la política. Si hay algo que él nunca entendió fue la política”.
Durante la conversación, Mauricio Macri evocó escenas y anécdotas que marcaron la historia de uno de los empresarios más emblemáticos de la Argentina y el complejo vínculo entre padre e hijo. “Para mí, de chico siempre era mi ídolo, era la persona que yo admiraba. Bueno, él me empezó a llevar a los cinco años a las obras, con esa cosa del inmigrante que quiere adelantar el proceso para que su hijo se incorpore a su vida porque pierde todos los amigos de la infancia en Italia… Siempre me generó mucha admiración esa capacidad de imaginar, de crear, de unir personas, recursos económicos y crear cosas”.

La relación entre ambos –marcada por la admiración, el desencuentro y la rivalidad– es el eje de un retrato íntimo y universal. Macri reconoce: “Para él, su hijo primogénito era todo. Después empezó, con el correr del tiempo, a desarrollar… siempre, hasta el final, hubo una mitad de su cabeza que su vida pasaba por ver qué estaba haciendo yo. Él siempre se abocó muchísimo a transmitirme sus vivencias, a compartirlas”.
La entrevista completa con Mauricio Macri
—Primero hay que preguntar por qué la decisión de escribir este libro.
—No sé. Un día me levanté y dije: quiero contar la verdad de la historia de mi padre, sin ocultar nada, porque a partir de que me metí en política, el kirchnerismo y la izquierda lo estigmatizaron a mi padre, con toda la mala intencionalidad que pueda haber. Y crearon una fantasía de cómo surgió él y ese libro refleja que él fue un permanente optimista, creador, un apasionado por sus proyectos, apasionado por el hacer. Todas cosas que, bueno, finalmente uno termina mamando, ¿no? Porque uno aprende no de lo que le dicen los padres, sino de lo que uno ve que hacen los padres. Y nada que ver con la política. Si hay algo que él nunca entendió fue la política.
—¿Por qué dice usted que no la entendió?
—Porque no entendía. No, no, no podía, no podía entender qué significaba la política en Argentina. No es fácil entender la política en Argentina. Y él siempre iba a ayudar, como en aquella primera reunión con Alfonsín, que me llevó. Y Alfonsín le dice: “¿Qué quiere usted, Macri?”. Y él dijo: “Ayudarlo a que crezca el país”. Yo soy el productor de autos más grande de la Argentina. Tengo el 45% del mercado y el mercado es de 70 mil unidades. Si Argentina funciona, tiene que ser de un millón de unidades, con lo cual, aunque venda menos porcentaje, serían muchas más unidades. Lo mismo, tengo la segunda constructora más grande en la Argentina. Si el país crece, necesita más infraestructura, es un país que está casi virgen. No hay rutas buenas, no hay aeropuertos, no hay puertos. Entonces, yo necesito que el país crezca para que mi constructora tenga más trabajo. Y así le fue diciendo otras cosas que él hacía y Alfonsín sorprendido. Y ahí empezaba a tener una relación. Eso fue ya el segundo año del gobierno, tercero de Alfonsín, porque el radicalismo llegó con mucha prevención sobre el sector empresario.
—El libro habla mucho de todo el surgimiento, del crecimiento, de cómo arrancó Franco Macri. Me interesa el tema este de la creación de este partido del padre de Franco, del Partido Qualunquista.
—Sí, de mi abuelo. Qué loco la genética… yo también terminé creando un partido.
—¿Qué recuerdos tiene usted de eso y por qué lo revaloriza como una herencia?
—De mi abuelo muy poco, porque mi abuelo era una persona de pocas palabras y ya estaba grande para esa época. Grande, era sesenta y pico, tendría setenta y pico cuando mi padre… cuando él murió. Y solamente me acuerdo de ir los domingos o sábados a la casa a visitarlo, que vivía en Las Heras y Uriburu, un departamento con su segunda mujer. Él me enseñó a jugar al ajedrez, jugaba al ajedrez con él y él no hablaba, cuarenta minutos todo en silencio. Después me fui enterando de su vida y su historia. Esa es la foto de él. Que parece Frondizi, todo el mundo cree que es Frondizi, que también yo respeto mucho, pero no, es mi abuelo. Así que fue loco porque fue un partido muy exitoso para arrancar de cero, sacó como el 6% en esa primera elección y ahí él se vino a Argentina.
—¿Usted considera que hay ahí una herencia, un vínculo, un lazo?
—La genética, es la genética.

—¿Cuándo se dio cuenta usted de que Franco Macri era “Franco Macri”, en la dimensión que tuvo, de llegar a ser el primer empresario de la Argentina? ¿Cuándo se dio cuenta de que era un hombre importante?
—Para mí, de chico siempre era mi ídolo. Era la persona que yo admiraba. Bueno, él me empezó a llevar a los cinco años a las obras, con esa cosa del inmigrante que quiere adelantar el proceso para que su hijo se incorpore a su vida porque pierde todos los amigos de la infancia en Italia. Así que ahí me fui integrando siempre, además era el primogénito en una familia italiana. Y la verdad es que yo fui viendo todo, todo lo que él hacía. Y siempre me generó mucha admiración esa capacidad de imaginar, de crear, de unir personas, recursos económicos y crear cosas. Creo que, cuando él ya da el salto arriesgando todo para entrar a la industria automotriz —porque le hicieron poner de garantía a los italianos la casa y la quinta—. Mi madre cuando se enteró quería matarlo. “Estás loco. Veinte años de trabajo y vamos a volver a la calle si te sale mal esto. ¿Qué sabés vos de autos?”, le decía mi madre. Y cuando vi cómo enseguida entendió, se adaptó, empezó a ser presidente de ADEFA, la Asociación de Fabricantes de Automóviles… Donde él se ponía, generaba respeto. Porque un tipo, aparte de carismático, era serio, encaraba las cosas con seriedad. Ahí empecé a tomar dimensión de que lo que había hecho mi padre era increíble. Y tal vez más cuando lo empezó a destruir. Cuando él entró a conectarse con la parte autodestructiva de sí mismo, empecé a darme cuenta del tamaño de lo que había construido y lo que eso se resistía a esta serie de malas decisiones que empezó a tomar.
—En el principio del libro, en página 19, habla usted de su padre y de la tradición italiana y dice: “De alguna manera, yo era una de sus obras, acaso la más importante”.
—Y sin duda.
—Tengo subrayada esa frase. ¿Qué significa?
—Sí, porque era así. Para él, su hijo primogénito era todo. Después empezó, con el correr del tiempo, a desarrollar. Pero siempre, hasta el final, hubo una mitad de su cabeza que su vida pasaba por ver qué estaba haciendo yo. Él siempre se abocó muchísimo a transmitirme sus vivencias, compartirlas. Por eso me hacía acompañarlo a cosas que eran aburridísimas. Yo tenía diez años, decía: “Papá, yo quiero jugar a la pelota, no estar en París cerrando un consorcio para cotizar una supuesta privatización de subterráneos que no se llegó a hacer”. Entonces, me decía: “Algo vas a aprender, aguantátela”. Me tenía ahí cuatro horas. Me acuerdo también de otro momento de grandes conversaciones que duró mucho tiempo, era cuando él se bañaba. Él se bañaba durante muchos años en bañadera. Entonces, ahí yo me sentaba y hablábamos, ¿no? Hablábamos. Eso creo que no lo puse en el libro. No, esa parte no estaba. Me acordé ahora.
—¿De qué hablaban? ¿Qué le contaba él?
—De sus nuevos proyectos. Siempre estaba hablando de sus nuevos proyectos.
—En todo el libro no hay muchas referencias a diálogos afectuosos o conversaciones más de padre a hijo, sino como de un hombre que está hablando con alguien a quien forma o entrena como aprendiz o sucesor. ¿En qué notaba usted esos vínculos amorosos que tenía como padre?
—No, papá siempre fue muy afectuoso. Con todo el mundo.
—Habla mucho de la generosidad de él.
—Aparte de ser generoso, él era afectuoso. Era alguien a quien uno rápidamente se encariñaba. No, hago referencia a eso porque es como más un plano tal vez que no genere tanto interés porque es natural. Los padres damos todo a nuestros hijos esperando recibir algo de todo lo que dimos. Esa es la ley de la vida. El retorno siempre es mucho menor, pero es así. De generación en generación. Pero él siempre fue muy afectuoso, me acompañó, se ocupó de malcriarme en todo lo que podía, o sea, a la vez exigirme, ¿no? Porque él era dos cosas, te daba y te exigía.
—¿Qué virtudes tiene usted de Franco?
—Yo diría que la del hacer. El hacer es lo más importante. Él desde muy chico me transmitió que lo importante era hacer, no lo material. Lo material es una circunstancia. Él nunca ni coleccionó autos, ni relojes, ni nada. O sea, vivía bien, pero no era lo que a él lo motivaba. Y a mí me pasó lo mismo. A mí, rápidamente, yo me enganché con hacer cosas sin pensar en acumular cosas. Por algo me dediqué entre Boca y la política, son más de veinte años.
—¿Sí?
—Justamente, es todo lo contrario de acumular. Eso es dar. Pero la verdad es que en la vida dar es mucho más lindo y nutritivo que recibir. Él siempre me dijo que lo importante era crear. Él siempre, cuando se presentaba, te decía la cantidad de empleados que tenía y cuántos impuestos pagaba, no qué patrimonio tenía ni cuánto ganaba. De eso nunca hablaba.
—¿Y qué defectos tiene usted de Franco?
—Y tal vez el de haber asumido siempre demasiados riesgos. Menos que él, mucho menos que él.
—¿Menos que él?
—Sí, menos que él. Meterse en política fue tal vez más, pero en términos de inversiones y pasos a dar, siempre fui un poquito más racional que él y menos intuitivo que él. También eran otros tiempos. La Argentina de él, el mundo de él, todavía había más lugar para el voluntarismo. Ahora está todo mucho más acotado científicamente, de qué es lo que se puede y qué no. Tal vez fue lo que le pasó en la segunda parte de su vida. Seguía creyendo que él podía dar vuelta al mundo siempre y ya el mundo se puso un poco más complejo y ortodoxo.
—Hay un punto que es decisivo en todo el libro y en la vida de usted y en la vida de él, que es el tema del secuestro. Usted plantea que esa fue la bisagra en el vínculo entre ustedes. Cuénteme un poco de eso.
—Fue muy malo eso, porque primero fue mucho sufrimiento. Para él, obviamente para mí, pero no sé qué es peor. Yo creo que la debe pasar peor el que está afuera que el que está adentro. Por la impotencia, la desesperación. Y después fue muy malo porque levantó el perfil de la familia en forma exponencial. La familia, por supuesto, manejando la empresa más grande del país, tiene un complejo empresario, que era el más importante que había, en un microclima de lo económico, todo el mundo sabía quién era Franco Macri. Pero cuando pasó lo del secuestro, eso llegó a una escala. Porque ese secuestro tuvo un impacto muy particular. No sé qué pasó, pero la prensa…
—Era el hijo del empresario más importante de Argentina.
—Sí, eso le dio una atracción, porque ya había habido muchos secuestros antes. Y eso creo que descompaginó todo definitivamente, porque yo me transformé en un personaje público, sin ningún mérito, solamente por haber sido víctima de esta banda de excomisarios y represores. Y él también.
Ahí se transformó todo en una cosa muy expuesta, con más, más cercanía con la frivolidad y sus fiestas y todo este tema. Generó todo un cambio de perfil que fue negativo. Él perdió foco en lo que hacía y creo que desató mucho más una competencia entre padre e hijo, que ya venía manifestándose. Pero eso lo aceleró, eso lo aceleró.
—Le pido que se conecte un poco con la emotividad y con el tiempo ese, con el tiempo de la angustia suya padeciendo el secuestro, estando en las condiciones en las que usted tantas veces contó que pasó. Imaginarse a su padre del otro lado…
—No. Peor que imaginármelo: yo tenía un televisor chiquitito, blanco y negro, que la primera semana me sirvió un montón para distraerme y que pasen las horas, que no pasaban. En esa caja de madera de dos por dos. Pero en la segunda semana, cuando la prensa lo descubre e instalan todas las cámaras de televisión, yo lo veía a papá, que cada tanto salía a hablar. Esto era desgarrador porque yo lo veía cómo estaba. Siempre tuve un vínculo muy fuerte con él, muy fuerte. Entonces era verlo tratando de transmitir entereza, pero yo me daba cuenta de que estaba partido al medio. Sobre todo para alguien que ya en ese momento tenía tanto poder, de golpe toparse con la impotencia de no saber, de no poder, de estar en manos de gente que ni conocía.
—Y después de ese momento, ¿se acuerda usted de alguna charla, ya pasada la tormenta, donde pudieron hablar sobre lo que vivió cada uno? ¿Se acuerda usted de algo de eso?
—No. Los dos tuvimos la misma actitud de olvidar el tema. Yo me acuerdo que hice un reportaje con “Perfil” y no quise hablar más del tema. Dije: “Yo de este tema no hablo más”. Años, muchos años después.
—Pero con su padre tampoco.
—Con papá, tampoco. Como que los dos dijimos “qué duro fue”. Él me entregó una carpeta con todos los mensajes que había recibido de apoyo, de cariño, por si la quería ver. Un día la hojeé un poco y después dije: “Bueno, no, ya está. Ya esto pasó, me lo tengo que olvidar”. Y él también, él también. Después lo volvió a revivir con mi hermana.
—Con Florencia.
—Uf, otra vez…
—¿Y de eso de qué se acuerda usted?
—De eso me acuerdo que él ya estaba sordo, con lo cual era tragicómico ver las conversaciones con el secuestrador. Mi hermano le decía a Franco que debía decir que se callara porque papá no le entendía nada al tipo. Entonces, parece una conversación de locos. Ttragedia más tiempo, igual a humor. Ahora uno se puede reír. El secuestrador, no sé, yo no me acuerdo porque en alguna conversación estuve. El secuestrador le decía no sé qué cosa y papá le contestaba cualquier otra. Entonces, llegó un momento que mi hermano me dice: “Por favor, ¿lo podés sacar a papá de acá? Así yo puedo hablar con el tipo”, porque papá en esa cosa de querer siempre… Y ya estaba más grande y encima sordo, estaba muy mal de la audición, con lo cual no se escuchaba, no se entendía nada.

—Ahora puede reír, pero en ese momento debe haber sido terrible.
—Ahí fue donde tomé conciencia de lo que es estar afuera y tener una víctima adentro. Estábamos todos muy preocupados por lo de Florencia.
—Una de las cosas impactantes que revela el libro es que cuando tuvieron que juntar el rescate por usted, tuvieron que juntar billetes de distintas denominaciones que tenía una altura de un metro de alto por tres metros los billetes que tenían que juntar.
—Sí. Bueno, eran muchos millones de dólares y ocupan lugar. Así que… qué sé yo. Sí, hubo que juntarlos y guardarlos en un lugar a la espera de cuando ellos disponían el pago, porque cuando salió en la prensa, ellos suspendieron conversaciones por varios días. Pensando que papá los había traicionado. Y la verdad que hubo una filtración que nunca se llegó a saber bien…
—¿Nunca se supo?
—Sospechas, pero ciencia cierta no.
—Y ahí aparece Nicolás Caputo para hacer esa operación.
—Exactamente. Y Roberto Pascual, que era el chofer, que a veces era el chofer de papá y era chofer mío. Y los dos estuvieron esperando días hasta que tenían la orden de ir a pagar.
—A mí lo que más me llamó la atención de esa parte, de ese tramo, es la angustia entre que se hace efectivo el pago y el tiempo en que tienen que esperar que efectivamente cumplan la palabra.
—Claro, porque es el momento peor para la familia. Porque es el momento en el cual perdiste todo el poder. Ya diste lo que ellos querían y ahora dependés de ellos. Y ellos estuvieron 48 horas debatiendo si me mataban o no me mataban.
—¿Usted estuvo o fue testigo o escuchó algo de eso?
—No, no, no. Yo estaba en la caja. Me contaba el Mario que me cuidaba a mí.
—En el libro hay mucho claroscuros sobre Franco Macri. Usted cuenta muchas cosas, muchas virtudes, pero también muchos defectos y muchos errores. Uno de esos, de los más graves que usted menciona, es el tema del Correo, en su etapa final. El kirchnerismo lo menciona para criticarlo. Y usted dijo que en el libro que fue el primero que dijo: “No es una buena idea”.
—Él me llama, yo ya estaba en Boca, me había retirado de la empresa, pero él me invita un día a la reunión para escuchar una opinión y di mi opinión y terminó todo como el traste, porque se enojó.
—¿La opinión suya era negativa?
—Obvio. Le dije: “Esto es un disparate. Con esto no vas a poder dar vuelta el Correo, es inviable, tiene 89 sindicatos, tiene la competencia de los pequeños prestadores, tiene la competencia de OCA, Alfredo Yabrán estaba en su apogeo. Vas a quemar la plata porque acá no hay manera».
Él estaba muy mortificado porque había perdido la industria automotriz, Fiat había vuelto, el liderazgo que tenía cuando empezó el menemismo, ya estaba creo en el puesto diecisiete, con lo cual necesitaba volver a tener protagonismo y se lanza a esto y a los aeropuertos. Por suerte en los aeropuertos perdió, porque también era una oferta muy disparatada. Y en esta ganó y ganó para perder más de la mitad de su patrimonio. Y el kirchnerismo inventó que con el Correo mi padre ganó plata.
Mi padre puso de aquella época lo que hoy serían 500 o 600 millones de dólares. Muchísimo dinero. Y siempre siguió poniendo. Hizo la fábrica nueva, la planta nueva, equipamiento nuevo, achicó la planta, empezó y el Correo funcionó bastante mejor, pagaba sus impuestos y ganaba algo, pero no podía pagar el canon que había puesto, porque no le pagaban las cuentas.
Los prestadores chicos le vendían sin pagar impuestos, tenía el boicot de OCA. De vuelta, 89 sindicatos, ochenta y nueve, que le prometió Menem que lo iba a unificar, y Erman González no lo hizo.
—En varias partes habla usted de los 89 sindicatos. ¿Por qué fue un factor que complicó todo el negocio?
—Y porque no podías ponerte de acuerdo en un régimen laboral más eficiente. Necesitaba tener otra forma de organizarse y era todo un debate permanente. Esto es lo que me contaban a mí, porque yo estaba en Boca. Eso es lo que me contaron cuando fueron a plantear por qué sí. Yo dije: “Me parece que no, que no vale la pena esto”. Pero él estaba ya muy herido en su amor propio por cómo había perdido protagonismo empresario. Lo empujó a algo que fue un desastre, que encima después, como él nunca entendió la comunicación, él no quería explicar su verdad.
Cuando el kirchnerismo le confisca las plantas. El kirchnerismo no es que le rescinde la concesión. Vos te podías llevar el Starbucks -no me gusta tu negocio, me lo llevo-, pero no te podés llevar el local que es del tipo, vos te llevás la marca. El kirchnerismo le llevó las plantas, le llevó las máquinas, los autos, hasta los depósitos que tenía en una cuenta y le dejó todas las deudas y lo empezó a volver loco y para seguir con una causa que todavía sigue hoy, 23 años después, no se cerró lo del Correo.
—Por eso le quería preguntar, porque es un tema que atravesó su gobierno también y que hasta el día de hoy sigue. Es una de las herencias de Franco.
—Exactamente, exactamente. Pero bueno, son esos fenómenos para estudiar, porque la verdad que el kirchnerismo logró en base de “miente, miente, que algo quedará”, que mucha gente crea que papá sacó algún beneficio del Correo. SOCMA puso plata en el correo, nunca salió plata del correo al revés, nunca.
—¿Nunca salió al revés?
—Claro, nunca, nunca, nunca pudo hacerlo rentable ni recuperar. Y estaban de socios el Banco Mundial y el BID y el Banco Galicia, y todos se retiraron, porque fue un desastre.

—En el libro también hay un aspecto que me interesa mucho, que es uno de los saltos que tiene Franco Macri, dejando la cuestión de la ingeniería y las obras civiles, que es el ingreso a Manliba y el ingreso de las prestaciones en la ciudad, y tiene palabras muy elogiosas de la gestión de Osvaldo Cacciatore, y a la gestión de esos años…
—Y de Laura.
—De Guillermo Laura y de la gestión de esos años de la dictadura que, hasta el día de hoy, no muchos se animan a reconocer como algo importante o como algo que haya sido valioso. ¿Por qué decide usted escribir y decir: “Esto estuvo bien”, aunque estaba la dictadura y aunque…?
—Porque es la verdad, porque es la verdad. Cacciatore fue un buen intendente. Hay cosas emblemáticas que hizo él. Conectar la ciudad con el Aeropuerto, que hoy ya no alcanza. Nunca nadie más hizo algo para mejorar la conexión con el Aeropuerto. El sistema de recolección de residuos, acuérdense que todavía se quemaba la basura y teníamos un desastre lo que era la ciudad de Buenos Aires y él transformó un sistema moderno que nunca más, en estos cuarenta y pico de años, alguien dijo: “Bueno, vamos a modernizarlo con estas nuevas tecnologías de arco de plasma”. Nada. Fue un momento en el cual se hicieron muchas cosas, se hicieron muchas cosas…
—Digo, ¿no tiene usted miedo en reconocer algo bueno de la época de la dictadura?
—¿Por qué esas cosas tan absolutistas? Cacciatore no tuvo que ver ni con la represión ilegal ni nada de eso. Era un tipo honesto que trabajó, que transformó, tenía un gran planificador, otro soñador, como Guillermo Laura…
—Usted cuenta en el libro que una de sus vocaciones con la ciudad tuvo que ver con una reunión en la oficina con Cacciatore y vio lo que se estaba haciendo.
—Cuando yo vi dije “qué lindo debe ser ser intendente, debe ser maravilloso”. Me quedé muy impresionado de ver todas las maquetas que tenía, los proyectos, y la autoridad con la que los describía. La verdad, fue una reunión que me impactó, de las tantas que papá me llevó como parte de mi aprendizaje.
—Sí.
—Y después Laura, que era un tipo correctísimo. Muy amante de lo que hacía. Me acuerdo que en la autopista Buen Ayre, papá ganó la construcción versus una propuesta de Techint y la de papá era un poco más cara, pero se la adjudicó Laura, porque era un camino parque. Le gustó que doblaba. La de Techint era una línea recta. Dijo: “Me gusta más este proyecto. Me parece que sirve más para lo que quiero, que alrededor se construyan estos parques que vamos a crear con el relleno sanitario”. Así que fíjese, en esa época cómo funcionaba.
—Ahora hay cosas que pueden decirse que antes eran tabú.
—Totalmente, totalmente.
—¿Y qué piensa usted de eso?
—Bienvenido el fin de los tabúes. Porque la verdad que toda esta situación de que todo lo que pasó en esa época estaba mal y que nada se puede rescatar, ni siquiera un buen intendente, y que del lado de los Montoneros no hicieron nada mal, me pareció siempre una exageración, una exageración absoluta. Es más, en el único país del mundo que los delitos de lesa humanidad no incluyen al terrorismo es la Argentina. No existe en otra parte. Todo el mundo de lesa humanidad, delitos de lesa humanidad es de los dos lados. Son asesinos de los dos lados, no de un solo lado.
—Y eso no pasó acá.
—Y eso acá, lamentablemente, no pasó.
—Describe también en el libro lo que pasó en esa época donde su padre fue testigo de secuestros, asesinatos de empresarios.
—Le tocó defender jóvenes líderes del peronismo que después hicieron historia en cada uno de sus lugares. De Carlos Groso, José Octavio Bordón, José Manuel De La Sota un tiempo. O sea, mucha gente. Y se comió bastantes reuniones ásperas, con Albano Harguindeguy. Me contaba él, que decía: “¿Por qué tienen estos tipos?” “Porque trabajan bien. Yo no los voy a sacar porque trabajan bien. Usted haga lo que quiera, pero yo no los voy a sacar porque trabajan bien”. O cuando tuvo que defender a Timerman, que lo venían a echar del edificio porque estaba detenido, después de desaparecido, lo devolvieron y lo pusieron detenido en donde vivíamos, en Ayacucho y Posadas. Y él en el consorcio dijo: De ninguna manera.
—Javier Timerman, el hijo, hace pocas horas publicó y reconoció eso. Reconoció la valentía que tuvo Franco Macri al haber rechazado eso.
—Papá era un tipo muy valiente, muy de actuar realmente como que todo el mundo debería actuar, que es más allá del bien y el mal, haciendo lo correcto.

—Ahora, después de ese episodio con el kirchnerismo, después me voy a meter en Boca, pero quiero seguir con esta temática, si se quiere. Uno de los temas importantes de la época del kirchnerismo es lo que terminó de ocurrir con Franco Macri, que tuvo una declaración terrible con usted, que dijo que antes de votar a usted prefería votar a La Cámpora. ¿Qué recuerda usted de eso?
—Sí. Ese día fueron varias, pero esa fue monumental. Pero yo ya lo tenía muy, muy elaborado en mi cabeza. Entender que él estaba en una disociación entre Dr. Jekyll, que me amaba, y Mister Hyde, que me quería matar. Yo entendí que él ya no lo podía manejar y logré que él se vaya de este mundo sin que yo esté enojado. Él no lo podía manejar, porque de verdad estoy convencido que en exceso, la persona que más amó en este mundo fui yo y a la vez él tenía una cosa de desesperación por boicotearme. Y bueno, son cosas que pasan en la vida. Alguien que tuvo muchos traumas a lo largo de su vida, una guerra, abandonar su país, fue muy complicado. Una mala relación con la madre. Pero igual yo entendí que él hizo lo que pudo. Y la verdad que somos todos productos de nuestros padres, nos guste o no nos guste. Y lo único que podemos aspirar es a tratar de mejorarlos en algún aspecto, no a renegar con la herencia cultural, de personalidad, de carácter que uno recibe. Y como él dijo, que está en la anécdota final, finalmente, si él no me hubiese desafiado de la forma…
—Déjeme leerlo. En la página 214 dice: “Si yo hubiese sido un padre normal, con el poder que usted tenía, con lo bien que estabas, lo que ganabas, lo que te gustaba tu trabajo, jamás te hubieses ido de SOCMA. Pero no solo te fuiste, hiciste el Boca más ganador de todos los tiempos, armaste un equipazo y lo pusiste en un lugar único y vas a dar vuelta la ciudad”. Me interesa que ahonde en esa anécdota.
—Y me dijo: “Va a terminar siendo presidente”. Entonces, hace una pausa y me mira y dice: “Entonces, es todo mérito mío”. Y yo me reí, como se ríe usted porque… Y le dije: “Tenés razón”, porque es verdad. O sea, si él no hubiese sido tan agresivo, tan conflictivo conmigo, y pasar de ser mi ídolo a boicotearme todo —que eso me lastimaba todos los días— hasta que llegué a un momento que también gracias al secuestro que dije: “Si sobreviví al secuestro es porque volví a nacer. Y si volví a nacer, yo quiero elegir que no voy a trabajar más con mi padre”. Y ahí me fui. Eso fue lo que detonó. Entonces, la verdad es que si él no hubiese sido como fue, demostrando que tenemos algo que tenemos que entender, que la influencia que tienen nuestros padres, nuestra familia, nuestro ambiente, nuestro lugar sobre nuestras vidas y manejarlo, no enojarse, hay que manejarlo.
—La última. Hay un tramo del libro donde habla sobre una de las últimas conversaciones que tuvo con su padre, cuando su padre le pide técnicamente que lo ayude a irse de este mundo. Es tremenda la parte esa. Quiero que me cuente un poco sobre qué se acuerda de esa conversación.
—Me acuerdo perfecto. Anita (Moschini, la secretaria histórica de Franco y Mauricio Macri) me dice que mi padre me llama urgente, que si puedo ir a verlo. “Pero ¿cómo? Si está ido». Ella me dice “no, parece que está lúcido”. Entonces, salgo de La Rosada a todo lo que da.
—Usted era presidente.
—Sí, yo era presidente. Voy a (la casa de la calle) Eduardo Costa. Y me lo encuentro lúcido, sentado en su cuarto, un sillón que tenía. Él me dice: “Gracias por venir. Te quiero pedir un favor. Vos sos mi hijo mayor. Y sé que, a pesar de todo lo que hemos vivido, nos amamos profundamente. Entonces, te tengo que pedir algo difícil, pero ¿a quién se lo voy a pedir? Yo estoy acá con gente que no conozco. Los señores que me cuidan, no los conozco. La gente que trabaja en casa, las que yo tenía, no sé dónde están. Yo ya no tengo nada más para hacer. Yo todo lo que tenía para hacer ya lo hice”. “¿Y qué hago acá?”. “Entonces, tenés que ayudarme a irme porque soy Franco Macri, no puedo estar acá. Me bañan, me dan de comer. Peor, me limpian el traste. Esto es humillante». Y ahí yo le dije: “Papá, pero no está permitido eso, no puede hacer…”.
Y ahí me insistió: “Pero yo soy Franco Macri, ¿me entendés?» Cuando le volví a decir que no se podía, se enojó de vuelta como en sus peores épocas y se fue de vuelta». Fue la última vez que estuvo lúcido.
—Ese sentimiento debe haber sido terrible.
—Sí, porque él tenía razón. Él tenía razón… No tenía ni una razón de ser que él estuviese ahí. Y bueno, la verdad que, fue un momento muy, muy tremendo porque él habló con honestidad y desde el corazón y con dignidad, porque finalmente cuando uno pierde la dignidad, no tiene sentido vivir, ¿no? Eso fue lo que él transmitió.
POLITICA3 días agoLa financiera vinculada a “Chiqui” Tapia utilizó 42 empresas falsas para lavar $72 mil millones: la lista completa
ECONOMIA2 días agoANSES confirmó aumento y bono de diciembre: cuánto cobran jubilados y beneficiarios de asignaciones
CHIMENTOS3 días agoLa polémica denuncia sobre Robertito Funes Ugarte por estafa: “Trató de no pagar la comisión a una trabajadora inmobiliaria por un departamento y la bloqueó”















