Connect with us

POLITICA

Un movimiento raro: el albertismo sin Alberto

Published

on


¿Cómo se evalúa un gobierno? ¿Cómo se puede pensar si es bueno o es malo? ¿Respecto de qué? Estamos habituados por el combate político a que los gobiernos se reclamen buenos o malos en comparación con los gobiernos anteriores.

Advertisement

Perón, en su regreso, decía: “Mi gobierno fue mejorando a medida que me sucedieron otros que fueron peores que yo”. Es la forma más habitual de comparar a una gestión, de calibrar la calidad de una presidencia. Pero hay otro modo, no tan habitual que es comparar a un líder y a su gestión con el contexto, sobre todo económico, en el que le tocó actuar.

Voy a poner dos ejemplos exagerados, caricaturescos. Si uno mira el contexto económico en el que le tocó actuar a Fernando de la Rúa y lo compara con otros gobiernos, mejoraría la calificación. Y si uno compara la gestión de Néstor Kirchner con el momento espectacular desde el punto de vista del entorno económico en el que le tocó actuar, probablemente diría que fue una oportunidad que, en buena medida, se perdió. No fue tan bueno en comparación con los resultados o la política que hizo.

Si nosotros miramos hoy la Argentina y el gobierno de Alberto Fernández con la oportunidad que se le ofrece, nos vamos a llevar una enorme sorpresa. Hay un político, intelectual, pensador de primera calidad, que es Fernando Henrique Cardoso, que en una especie de síntesis brutal dice: “Los gobiernos latinoamericanos dependen básicamente de dos factores importantes: la tasa de interés, el costo del dinero que determina cual es el flujo de inversión a un país; y del precio de las commodities, de las materias primas que vende, que determina otro ingreso de dólares, por exportaciones”.

Advertisement

Miren lo que está pasando hoy con las exportaciones en la Argentina. El dato que publicó la semana pasada el Indec es un dato que pasó casi inadvertido, pero tiene una importancia de primera magnitud. Es espectacular. En el mes de abril, la Argentina exportó 8300 millones de dólares. Los muy optimistas, los que esperaban un gran número de exportaciones dentro de lo que es un boom, hablaban de 7000. Cuando llegó el numero ellos mismos se sorprendieron. ¿Qué quiere decir eso? Un boom de precios. Si medimos por cantidades, de esos 8300, en un mes, mejoraron un 5% respecto de abril del año pasado. El resto es por los precios. Las exportaciones aumentaron en un 35% respecto de lo que la Argentina exportó en abril de 2021.

Para ir a un boom semejante hay que remontarse a 2012, casi 80.000 millones de dólares en el año. Estamos hablando del momento en que Cristina Kirchner estaba en el olimpo, en el apogeo, venía de hacerse reelegir con el 54% de los votos. Para ver a una instancia similar hay que ya ir al comienzo de la gestión de Néstor Kirchner.

Si lo que está pasando en este momento se mantiene, y todo indica que sí, por los precios derivados de la guerra tras la invasión de Rusia a Ucrania, las exportaciones de este año serán de más de 90.000 millones de dólares. Es un récord histórico, probablemente superior al de los años de Néstor Kirchner. Habría que ir tal vez a la época de la posguerra, del primer peronismo, para encontrarnos con este milagro exportador. Es un dato muy importante para pensar la economía de este momento.

Advertisement
Gráfico comparativo entre exportaciones, importaciones y saldo comercial en la Argentina.

Ahora bien, este año hay un boom de importaciones que deja un saldo comercial muy bajo para lo que son las exportaciones. Si se compara abril contra abril del año pasado, las exportaciones crecieron 35% y las importaciones un 47%. ¿Se debe a que hay una gran expansión del producto? No, lo que hay es un gran consumo de dólares. El Gobierno dice “faltan dólares”. Pero no, sobran pesos. Hay tal masa de pesos en la calle, pesos amenazados, corroídos, pulverizados por la inflación, que el que tiene pesos sale a comprar dólares como sea. ¿Qué quiere decir? Los compran con operaciones complejas financieras, como el contado con liquidación, o se compra un auto o una heladera; los importadores adelantan importaciones; la gente quiere huir del peso y refugiarse en el dólar o en cosas hechas de dólares. Eso es lo que está pasando y es lo que determina que el Gobierno tenga un saldo comercial muy pequeño respecto de este milagro exportador, que no viene del mérito sino de una desgracia dolorosísima que es la oportunidad que ofrece la guerra.

¿Por qué se produce este desbalance? Por los desarreglos de la economía que administra Alberto Fernández. Quiere decir que, si esta economía estuviera bien administrada y el Gobierno hubiese tenido un plan coherente desde el comienzo para reducir la inflación, hoy probablemente el Presidente estaría en un apogeo probablemente similar al de Néstor Kirchner en el comienzo de siglo, entre 2003 y 2007, cuando él gobernó. Estaríamos hablando de la inevitable reelección de Alberto Fernández si la economía fuera ordenada, capaz de captar este momento económico internacional. Pero no sucede eso, acá hay otro fenómeno.

En este aumento de las importaciones no solamente hay gente que compra cosas hechas de dólares, también figuran las importaciones energéticas. No alcanza la energía que producimos y tenemos que importar a precios tan caros como el de la soja, porque se dispararon los precios de los granos y se dispararon los precios de los hidrocarburos. Como sabemos, Rusia es un gran proveedor de hidrocarburos.

Advertisement

Tenemos este problema porque los subsidios abaratan tanto el precio de la energía que hay una especie de derroche de electricidad y de gas. Es decir, el problema de subsidiar exageradamente el consumo de energía no solamente produce un problema en el fisco porque no hay plata para pagar esas subvenciones, sino que además es un enorme incentivo a gastar irresponsablemente y eso abulta todavía más la cuenta fiscal y el caudal de dólares necesarios para comprar la energía que falta. Hay que importar más, por eso esas importaciones están tan elevadas.

Un gráfico de Daniel Gerold, un destacado experto en energía y principalmente en hidrocarburos, muestra lo que pasó en la época de Macri cuando se produjeron los aumentos de tarifas, en una época en que la energía empieza a valer lo que debería valer. El estudio muestra que la demanda, el consumo, se modera. Puede haber otras razones como el nivel de actividad, pero hay un factor importantísimo que es que la gente consume más racionalmente la energía porque tiene consciencia de su precio.

Gráfico sobre el consumo de energía en la Argentina.

Hay un problema de desbarajuste económico que determina que Alberto Fernández no pueda aprovechar el contexto en el que se desenvuelve su gestión. Ese desbarajuste económico se produce por muchas razones, no solamente por las medidas que toma o deja de tomar el oficialismo, sino también por un problema que envuelve todo esto que es la extraordinaria falta de confianza. Expectativas muy negativas respecto de que este equipo de gestión pueda resolver los problemas a los que está enfrentado. Y esta falta de confianza, que es central, está alimentada todos los días por desvaríos oficiales en el diagnóstico respecto de las dificultades objetivas.

Advertisement

Hoy tenemos un ejemplo: Alberto Fernández vuelve a hablar de retenciones al sector agropecuario. Sería una vuelta a las retenciones móviles de cuando él era jefe de Gabinete. Una de las razones del enfrentamiento con el campo en 2008, ligado a las retenciones móviles que dispuso como ministro Martín Loustau, que llevaron que Fernández se vaya del gobierno de Cristina Kirchner. El Presidente está diciendo “ya que suben los precios subamos las retenciones”, pero en su discurso no está analizado si con los precios no están subiendo también los costos de los insumos que tiene el campo. Como los fertilizantes, que están disparados. O los costos que se elevan por el aumento de precios de la economía nacional. Es decir, el campo, como cualquier otra actividad, está pagando el castigo de los aumentos por la inflación, entre otros, los aumentos de salario, etc. Quiere decir que se está mirando linealmente que, como subieron los precios, el campo tiene que estar mejor. Sin recordar que las retenciones son un impuesto aberrante porque no gravan la ganancia, que también la paga el sector agropecuario, sino los ingresos, y no tienen en cuenta los egresos de cada uno de esos chacareros.

Julián Domínguez negó una supuesta suba de retenciones que analizaba Alberto Fernández.GViercovich

Lo más interesante es que Alberto Fernández vuelve a hablar hoy de este tema después de que la semana pasada lo desmintiera su ministro de Agricultura, Julián Domínguez. Es cierto, explican desde el Gobierno que Domínguez, como tenía que viajar a Córdoba, no quería que lo reciban mal. Pero la secuencia es insólita. En una entrevista con Ernesto Tenembaum, el Presidente habla de que hay que considerar -y que la oposición debería hacerlo también- subir las retenciones. Esa misma mañana, a las dos horas, el ministro Domínguez lo desmiente. Parecido a lo de Federico Basualdo con Martín Guzmán el año pasado, cuando se negaba a subir las tarifas. Hoy de nuevo Fernández, sin explicar lo que quiso decir el ministro Domínguez, vuelve a hablar en defensa de las retenciones.

Mientras tanto, uno puede leer en una página española, El Debate, una entrevista interesantísima que le realiza Carmen De Carlos, quien vivió mucho tiempo en la Argentina, al ministro Matías Kulfas. El funcionario, con una sinceridad llamativa, admite que en nuestro país hay una gran inestabilidad en las reglas de juego, que cualquier empresario que tiene que invertir y comprometerse con la economía argentina se mueve en arenas movedizas en cuanto a regulaciones y a las condiciones generales del entorno económico, lo que impide tomar determinaciones no solo a largo plazo, inclusive a mediano o a corto plazo. Como le pasa ahora al campo, que no sabe si el que dice la verdad es el ministro de Agricultura o el Presidente. Kulfas asegura que vamos a tardar años en resolver esto. Estamos en una especie de transición hacia una normalidad muy difícil de conseguir. El Gobierno, en vez de ir hacia el camino que plantea Kulfas de reducir esa incertidumbre, la aumenta.

Advertisement
Matías Kulfas reconoció que en la Argentina no hay reglas del juego claras.Amcham

A esto se le suma otro signo de interrogación, una desorientación, una falta de rumbo en un tema crucial: la política exterior. Es algo que interesa a gente muy sofisticada que sabe leer la escena internacional y determinar cómo juega el partido cada país en esa escena. Es, a pesar de ese tecnicismo, algo crucial: la forma en que una nación se planta en la cancha global, en que un líder lee los vientos la época y de qué modo esos vientos condicionan los intereses de su país.

En el caso de la Argentina de hoy la política exterior es más importante todavía. Voy a decir una exageración: Néstor Kirchner, entre el 2003 y el 2007, podía permitirse prescindir de esa política porque le sobraba la plata. El superávit de comercio y el fiscal eran como una membrana que permitían vivir aislados del mundo. Hoy no es así, porque estamos endeudados y estamos en el marco de un acuerdo con el Fondo, que es un pacto con las grandes potencias, que obliga a leer la escena internacional. Básicamente, es un acuerdo con EE.UU., Japón, Alemania y también con China, que es la tercera accionista del Fondo. El otro motivo es que necesitamos dólares no solamente financieros sino de las exportaciones. Kulfas, en esa entrevista, dice que vamos a ampliar la zona cultivable, lo contrario de lo que sucedería con este mensaje de las retenciones. Son dos gobiernos diferentes los que hablan. Es importante leer el mundo si somos un país que vive de las exportaciones y que piensa salir de su estancamiento, y de ese problema estructural del que suele hablar Cristina Kirchner de falta de dólares, por dificultades para planificar o pensar una economía competitiva y exportadora. La política exterior para un país con esta relación con el mundo externo es clave. Y el Gobierno, en ese terreno, se mueve de una manera incomprensible.

Voy a dar dos ejemplos. El jueves de la semana pasada hubo una reunión de los BRICS. Son los países de gran extensión territorial y de gran volumen en su producto bruto. Es una denominación que viene del mundo financiero para agrupar a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. La Argentina, con otro volumen, con otra dimensión económica, pretende incorporarse a ese mundo. En esa reunión virtual participó el canciller ruso que, por razones obvias, está en el centro del huracán. Ese día, Sergei Lavrov había dispuesto la expulsión de Moscú de diplomáticos franceses, italianos y españoles. Estuvo en esa reunión Santiago Cafiero, el canciller argentino. Hay que recordar que, en esa semana en la que Cafiero participó de esa conferencia, en el medio paraoficial Sputnik a Alberto Fernández lo trataron de traidor a Vladimir Putin, por haber ido a Europa a ofrecer alimentos y gas que reemplazarían lo que puede ofrecer Rusia. Es decir, fue a Europa a decirle a los alemanes, franceses y españoles “ustedes pueden desconectarse tranquilos de Rusia porque van a encontrar en países como la Argentina el gas y los alimentos que sustituyan lo que, hasta ahora, les ofrecía Rusia”. Los rusos vieron eso como una traición del presidente que se había propuesto a sí mismo como puerta de entrada de su país a América Latina.

Advertisement
Santiago Cafiero calificó la invasión de Rusia a Ucrania como un «enfrentamiento».Prensa Cancillería

En esta reunión de los BRICS, Cafiero habló de un “enfrentamiento” entre Rusia y Ucrania. Es interesante la definición, como si hubiera una guerra donde uno no sabe muy bien quién tiene la razón. Se olvida de lo que dice el propio Alberto Fernández, quien tenía al mismo Cafiero al lado en la visita a los europeos, que es que hubo una invasión, una agresión de Rusia a Ucrania. Ahora vuelve atrás. Es un enfrentamiento bilateral. Pidió que haya un cese del fuego, como si Putin no existiera. Como si no hubiera una especie de nuevo Hitler en Europa, en cuanto al manejo de las relaciones exteriores y la decisión de invadir irracional, autoritaria o salvajemente a otros países y producir masacres y violaciones a los derechos humanos. Para Cafiero es solamente un “enfrentamiento”.

¿Por qué es curioso? Porque hace juego con lo que dijo Alberto Fernández después de volver de Europa en la entrevista con Tenembaum. “Yo le fui a explicar a los europeos, a Scholz el canciller alemán, a Macron, el presidente de Francia, a Sánchez el primer ministro de España, que tiene que haber un cese de fuego y que ellos, con las sanciones que le pusieron a Putin, están produciendo un desastre universal. ¿Por qué? Porque los precios se han vuelto impagables para muchos países y ha desatado una nueva inflación”, sostuvo. Hablamos de un Presidente con una inflación anualizada del 80%. Es decir, le fue a echar la culpa de lo que está pasando en Ucrania a los países a los que él, a su vez, les quiere vender productos para que puedan prescindir de Rusia. Es una especie de garabato, jeroglífico, que ni siquiera él podría explicar. Este es el marco conceptual y diplomático en el cual se desenvuelve la cuestión económica de Alberto Fernández.

Se explica la inquietud de todo el peronismo. Desde Cristina Kirchner hasta los gobernadores. Un gráfico del economista Fernando Marull muestra el poder adquisitivo en dólares, que se cruza con el índice de confianza en el Gobierno elaborado por la Universidad Di Tella.

Advertisement

¿Por qué importa? Porque, generalmente, el índice de confianza coincide con el movimiento del poder adquisitivo en dólares. Y ese índice de confianza coincide también con lo que los últimos gobiernos obtuvieron en las elecciones (dos mandatos de Cristina, uno de Macri y uno de Fernández). Hay una correlación misteriosa. Si se observa en determinado momento, en determinado mes, el índice de confianza del Gobierno hecho por la Universidad Di Tella, coincide con el porcentaje que en ese momento sacaría el oficialismo si se celebraran elecciones. Y eso se va repitiendo a lo largo de los años.

Hoy, si el Gobierno tuviera elecciones, sacaría el 26% de los votos. Esto es lo que coincide, desde otro punto de vista, con la encuesta de Poliarquía de la semana pasada que muestra el derrumbe, en general de toda la clase política, pero particularmente del Gobierno en la consideración pública. Este gráfico está inquietando muchísimo al oficialismo. Inquieta a Cristina Kirchner. Inquieta a los gobernadores. Inquieta al sindicalismo.

Cuando se habla del sindicalismo, hay que poner énfasis en un episodio que ocurrió la semana pasada. Creo que no lo tomamos en cuenta. Esto ocurrió el jueves. Un acto de la UOCRA, del que participó el presidente Alberto Fernández y al que asistieron pocos ministros y pocos gobernadores. Ocurrió algo que pasó inadvertido. Un discurso importantísimo del líder de la UOCRA, Gerardo Martínez. Estamos hablando de un sindicalista con muchísima experiencia. Fue secretario general de la CGT en los 90, con la crisis de la convertibilidad. Lidera la UOCRA desde hace muchos años. Fue diputado nacional. Forma parte del núcleo que maneja la CGT y la representa en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde hace años. Un hombre muy calificado que entiende la política. Y que, en ese discurso, hace una caracterización de este momento y resalta ciertas preocupaciones centrales.

Advertisement
El discurso de Gerardo Martínez en el acto que organizó la UOCRA

Hay que recordar la Carta Magna, dijo Martínez, la Constitución, que discrimina perfectamente las funciones de cada funcionario dentro del poder. El Presidente manda, no el vicepresidente. Un mensaje clarísimo para Cristina Kirchner, pero también para Alberto Fernández que lo estaba escuchando, paralizado. Dijo Gerardo Martínez: “Presidente, la mayoría de los que estamos acá votamos al Frente de Todos, con una lista que llevaba en la cabeza su nombre”. Dicho de otra manera, “nosotros no votamos a Cristina como jefa, sino a Usted”. Algo así como “póngase los pantalones largos”.

También remarcó: “Yo podría tener una discusión con usted. Podría tener una discusión con los demás secretarios generales de la CGT. Pero nunca viralizaría esa discusión. Sería suicida. La gente diría ‘ahí están los locos de la CGT’”. ¿De qué está hablando? Está hablando del debate entre Cristina Kirchner, Alberto Fernández y las intervenciones de La Cámpora.

Y finalmente, cierra señalando: “Hay una cantidad de problemas angustiantes, sobre todo ligados al salario de los trabajadores, y la política no está dando respuesta. Usted Presidente lo que tiene que hacer es una gran convocatoria y relanzar su Gobierno”.

Se esperaba una respuesta de Alberto Fernández a semejante discurso y no la tuvo. Para que se entendiera lo que quiso decir, Gerardo Martínez le hizo un regalo a Alberto Fernández antes de empezar el acto. Le regaló una lapicera, como diciendo “use la lapicera, porque el que tiene la lapicera para tomar decisiones es usted”. Esto lo dice alguien que le habla en nombre de los trabajadores, de la CGT y de todo un arco político dentro del oficialismo que adhiere o espera encontrar en Alberto Fernández un liderazgo que no encuentra. No es un mensaje que le llegue al Presidente desde el lado de Cristina Kirchner. Los que les están diciendo “reaccione” son sus amigos. Ahí está el Movimiento Evita, despreciado por el kirchnerismo. Es lo mismo también que piensan gobernadores e intendentes.

Advertisement
Alberto Fernández recibe la lapicera que le regaló Gerardo Martínez en el acto de la Uocra, en Esteban Echeverría

En la década del 60, alrededor de los sindicalistas de la UOM, se había generado algo en el clima de los gobiernos militares de aquellos años, que era el peronismo sin Perón. Hoy parece que hubiera un movimiento extraño. Albertismo sin Alberto. Gente que está esperando que se cubra una especie de liderazgo vacante, una demanda a la que Fernández no reacciona. Es como la soja, como los precios de las commodities, como el nivel de exportaciones. Este hombre tiene una escena política que se le ofrece favorable, y no la aprovecha. Es como si no la viera. Comparado con esa escena, su performance es todavía peor de la que uno está mirando, tanto en la escena económica como política. Por eso es tan importante el discurso de Gerardo Martínez.

Otro ejemplo de desorientación. Hoy renunció, después de una reunión que tuvo con Martín Guzmán la semana pasada, Roberto Feletti. Se fue después de hablar con La Cámpora y con Cristina. Lo habían sacado de la responsabilidad de Kulfas -no lo habían echado porque no se animaron a hacerlo- y lo pusieron bajo la órbita de Guzmán. Y Feletti se va. Se va con una carta muy interesante, donde demuestra tener carácter. Dice algo así como lo siguiente: “Me están poniendo en un área que no me quiere, a gestionar una política en la que no creo. Falta coordinación e integración en este gabinete económico”. Y dice algo más: “La política de control de precios fracasó por la guerra”. No. Fracasó porque fracasa siempre. Feletti sugiere que ahora habría que ir a mayores retenciones, a medidas más intervencionistas que desacoplen los precios internacionales de los precios locales. Esto es lo interesante. Alberto Fernández se desprende de alguien que recomienda las retenciones como él. Y mantiene como ministro a alguien que no recomienda las retenciones como Julián Domínguez, ministro de Agricultura. ¿Cuál es el mensaje? ¿Dónde está la cabeza de Fernández? ¿En Domínguez, que disiente con él y sigue siendo su ministro, o en Feletti que se va coincidiendo con él? Es un jeroglífico como el de la política exterior y los mensajes que se emiten en Europa o en el grupo de los BRICS.

Este enorme problema, que tiene que ver con la falta de gestión política, con un liderazgo vacante, con un rumbo que el Presidente no termina de encontrar y ni de definir, inquieta enormemente a Cristina Kirchner por muchas razones. La primera y las más importante es electoral, y también razones judiciales. Cristina ya sabe lo que pasa cuando se empieza a perder el poder en el terreno judicial. Ella cree que no hay razones para investigarla, sino que todo es una operación política más o menos eficiente según su nivel de poder. Lo que ella llama lawfare. En este contexto de las preocupaciones judiciales que se disparan en la medida en que cae el consenso del Gobierno y del oficialismo, de un oficialismo del que a ella le resulta muy difícil despegar -con toda lógica porque lo armó ella-, hay que mirar con atención algo que va a pasar mañana.

Advertisement
Cristina Kirchner considera que las causas promovidas en su contra están políticamente motivadas.

En el Congreso -ya estamos en la semana de mayo- se están constituyendo recién ahora las comisiones. Entre las comisiones que se van a constituir hay una que es muy importante. La comisión de Juicio Político. Es una comisión de Diputados, que se activa poco porque muy raras veces hay juicio político a un Presidente, a un miembro de la Corte. Pero cuando se activa tiene una carga política e institucional enorme. Esta comisión, que es la que inicia una acusación a un funcionario, va a tener entre sus miembros a gente de mucho peso. La va a presidir la diputada Ana Gaillard, kirchnerista del Frente de Todos. Es una mujer de mucha firmeza, ligada a Cristina Kirchner, de la provincia de Entre Ríos. Va a haber también otros hombres con peso específico dentro del peronismo como José Luis Gioja; Germán Martínez, el presidente del bloque peronista, y Leopoldo Moreau, que es probablemente la persona que dentro de la Cámara de Diputados expresa con mayor claridad las ideas de Cristina Kirchner, junto con sus posiciones político-institucionales y judiciales. En la oposición, Juan Manuel López, que va a ser seguramente el vicepresidente de esta comisión. Es la mano derecha de Elisa Carrió en el Congreso, en Diputados. Pablo Tonelli, una figura principal en los temas judiciales del PRO, que se desempeña como consejero de la Magistratura. Mario Negri, presidente del bloque radical. También estarán Alejandro “El Topo” Rodríguez, presidente del bloque de Roberto Lavagna, el bloque federal; Vanesa Siley, de La Cámpora, consejera de la Magistratura por el ultrakirchnerismo; Rodolfo Tailhade, una figura de las más agresivas del kirchnerismo en materia judicial; Hugo Yasky, sindicalista y ultrakirchnerista, y Victoria Tolosa Paz que responde a Alberto Fernández.

¿Por qué es importante mirar estas identidades? Porque la Coalición Cívica, concretamente Elisa Carrió, presentó un pedido de juicio político contra Ricardo Lorenzetti, con una cantidad de informaciones ligadas a conversaciones que habría tenido Lorenzetti con dirigentes políticos como Gerardo Morales. Habla además del papel de Lorenzetti en la política y, sobre todo, de una operación en el Consejo de la Magistratura para quitar a Horacio Rosatti de la presidencia de ese organismo. ¿Qué es lo que importa acá? Que no habría que descartar que el Frente de Todos, es decir el kirchnerismo, adhiera al pedido de juicio político de Elisa Carrió. Estamos hablando de una combinación inesperada. Cristina Kirchner y Elisa Carrió apuntando contra Ricardo Lorenzetti. Una combinación que puede inspirar el beneplácito -nunca lo van a decir- de Rosatti, de Carlos Rosenkrantz y de Juan Carlos Maqueda, los tres ministros de la Corte que componen una mayoría muy cohesionada de la cual Lorenzetti está aislado, a la cual Lorenzetti está enfrentado. Ya hubo un episodio similar que se frustró el 21 de marzo de 2018, cuando trascendieron aquellas conversaciones privadas entre Cristina Kirchner y Oscar Parrilli, momento en que Elisa Carrió y el kirchnerismo estuvieron a punto de firmar una citación a Lorenzetti para que dé explicaciones, como presidente de la Corte, del manejo de la Dirección de Intervenciones Judiciales, que se encarga de las intervenciones telefónicas y de mails con orden judicial. Aquella convergencia de 2018 podría estar configurándose de nuevo. Después habrá que ver si se llega a una acusación, es muy probable que no se llegue a una condena porque hay que conseguir para removerlo a Lorenzetti dos tercios en el Senado. Pero igual resultaría en un gran desgaste de la figura de Lorenzetti, con todo tipo de imputaciones, documentación que se empiece a discutir y su probable citación al Congreso. Es una novedad muy importante en relación con la expectativa que tiene el kirchnerismo de producir vacantes en la Corte.

Cristina Kirchner y Elisa Carrió apuntaron contra Ricardo Lorenzetti.Leo Vaca –

Todo este panorama de desarticulación en el oficialismo, el agotamiento del kirchnerismo tal cual lo conocimos -que tiene que ver con algo muy profundo relacionado con el agotamiento de una receta populista cuyo final estamos viendo en Venezuela- es el fondo del problema. Hay una receta agotada, que impide que Cristina Kirchner y quienes la rodean puedan decir qué no quieren, pero muy difícilmente puedan decir qué quieren, proponer una hoja de ruta hacia dónde nos llevarían si tuvieran el poder administrativo.

Advertisement

Otra posibilidad extraordinaria que tiene Alberto Fernández, desaprovechada: la falta de un programa de sus opositores internos. Este debilitamiento se proyecta sobre la oposición. La pregunta que tenemos que hacernos hoy respecto de Juntos por el Cambio es si fue, desde su origen, algo más que una alianza antikirchnerista. ¿Por qué esto es importante? Porque si la razón de estar juntos que se daban a sí mismos el PRO, el radicalismo y la Coalición Cívica era evitar una hegemonía kirchnerista, esta motivación va desapareciendo de a poco con una transformación del peronismo. No digo con el final del kirchnerismo, pero sí una mutación importante que le hace perder votos y por lo tanto poder.

Esto, entonces, proyecta sobre la oposición también una dispersión. Vemos a Mauricio Macri radicalizándose en ideas propias que no pudo poner en práctica durante su gobierno, entre otras cosas, porque la sociedad estaba en aquel momento mucho más a la izquierda de lo que está hoy. Vemos un debate cifrado, poco explícito, que hay que saber decodificar, entre Larreta y Macri sobre cuál debe ser la estrategia para producir las transformaciones que ellos mismos recomiendan.

El radicalismo también se repliega sobre sí mismo. Aparecieron versiones este fin de semana de que en la Convención Nacional que se va a celebrar el viernes Facundo Manes y su hermano Gastón, que será presidente de esa Convención, estaban pensando en separar a la UCR de Juntos por el Cambio si no encuentran las ideas que ellos quieren. Algo parecido a lo que piensa Mauricio Macri respecto de sus propias creencias cuando dice: “Tenemos que pensar más en el cambio que en el juntos. De tan juntos, olvidamos el cambio”. Los Manes se encargaron enseguida de decir que no era así, ratificaron su pertenencia, pero van a poner condiciones.

Advertisement

El diputado nacional por Juntos por el Cambio y líder del radicalismo cordobés, Mario Negri, no lo dice públicamente, pero lo ha dicho entre sus amigos: “Juntos por el Cambio, el viejo Cambiemos, fue siempre la contracara del kirchnerismo. Si no nos articulamos, corremos el riesgo de dejar de ser la contracara para ser su espejo”.


“Papelitos pintados” que no esconden el golpe mortal que sufren los bolsillos,Incendio en Palermo: el neurólogo que murió en el departamento de Felipe Pettinato tenía “líquido acelerante en su cuerpo”,Guerra Rusia-Ucrania, en vivo: últimas noticias del conflicto y el minuto a minuto,Cecilia Goyeneche: “Quedaron a la vista las complicidades de la Justicia y la política con la corrupción”,Alberto Fernández vuelve a hablar de retenciones al sector agropecuario,lo desmintiera,El Debate,un acuerdo con el Fondo,Llegan los nuevos billetes: qué prócer irá en cada uno,a Alberto Fernández lo trataron de traidor a Vladimir Putin,Mauricio Macri habló sobre las internas en Juntos: “Una reunión malísima” y los “egos”,Alberto Fernández volvió a insistir con más retenciones y el campo y la oposición lo cruzaron con dureza,renunció,Ella cree que no hay razones para investigarla,Carlos Pagni,LN+,Odisea Argentina,Alberto Fernández,,Conforme a,,LN+. Larreta dio varias definiciones en clave electoral: dolarización, reforma laboral y jubilaciones,,»Esta gente es perversa». Macri cargó contra el Gobierno: “Quieren cambiar la ilustración de los billetes como si eso modificara la inflación”,,Advirtió sobre protestas. Pablo Moyano: “La derecha se relame a la vuelta de la esquina”,LN+,,Semana sofocante. Alerta por calor extremo en AMBA: el día más agobiante y el regreso de las lluvias, este lunes 26 de enero,,Tormenta invernal Fern. Qué se sabe de la ola de frío extremo en Estados Unidos y cuáles son las zonas más afectadas,,Le hicieron una traqueotomía. Qué se sabe del estado de salud de Bastián tras el choque en Pinamar

Advertisement

POLITICA

Dirigentes peronistas y tres gobernadores participarán de la vigilia por Malvinas en Tierra del Fuego

Published

on


Los gobernadores Axel Kicillof y Ricardo Quintela compartirán esta noche un acto en Río Grande junto a Gustavo Melella, anfitrión de la vigilia por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. La presencia de los mandatarios bonaerense y riojano fue confirmada a TN y se dará en un contexto político que trasciende la conmemoración.

Melella invitó a distintos dirigentes del peronismo y de otros espacios y, al igual que el año pasado, también a la vicepresidenta Victoria Villarruel, pero desde el Senado indicaron a TN que no participará por compromisos previos en otros actos.

Advertisement

La coincidencia entre los tres gobernadores se inscribe en una secuencia de gestos que vienen sosteniendo en los últimos meses, con posiciones compartidas frente al Gobierno y movimientos que buscan ampliar su margen dentro del peronismo.

En ese escenario, Kicillof empezó a ganar centralidad. El gobernador bonaerense ya dio señales de proyección nacional, con recorridas por fuera de la provincia y definiciones políticas que apuntan a construir un liderazgo propio sin esperar avales internos.

Un eje común frente a la Casa Rosada

Kicillof, Melella y Quintela comparten un posicionamiento crítico sobre la gestión de Javier Milei. Ninguno de los tres firmó el Pacto de Mayo y, además, quedaron al margen de las negociaciones que el oficialismo encaró con otros gobernadores para asegurar respaldo legislativo.

Advertisement

Esa distancia también se expresó en el Congreso. Los legisladores alineados con estos mandatarios votaron en contra de la reforma laboral, en coordinación con otros gobernadores que rechazaron el avance de la iniciativa.

En febrero, ese mismo grupo impulsó un pedido para convocar al Consejo Federal del Trabajo antes del tratamiento del proyecto en la Cámara Baja. La iniciativa no prosperó, pero funcionó como una señal política hacia adentro del peronismo y frente al Gobierno.

La Casa Rosada tomó nota de ese posicionamiento. En el armado de acuerdos parlamentarios, ese sector quedó fuera de las conversaciones que encabezó el oficialismo con otros mandatarios.

Advertisement

Alianzas que se afianzan en medio de la interna

El vínculo entre Kicillof y Quintela se consolidó en los momentos de mayor tensión interna. Cuando el riojano impulsó la disputa por la conducción del PJ, el bonaerense evitó confrontar en público, pero planteó la necesidad de renovación y hasta habló de discutir una nueva marcha peronista.

La foto de esta noche de los tres gobernadores coincide con un momento clave en el que el peronismo empieza a delinear su futuro (Foto: NA).

Con el correr de los meses, ese acercamiento se volvió más explícito. Quintela respaldó a Kicillof frente a las críticas del kirchnerismo por el desdoblamiento electoral en la provincia de Buenos Aires y se mostró como uno de los dirigentes que salió a sostenerlo.

Sin embargo, el gobernador de La Rioja mantuvo canales abiertos con Cristina Kirchner. La visitó en San José 1111 donde cumple prisión domiciliaria, denunció la decisión judicial como un acto de proscripción política y buscó recomponer la relación tras la disputa partidaria, en un intento de bajar la tensión dentro del espacio.

Advertisement

Ese equilibrio expone el momento del peronismo: liderazgos en discusión, acuerdos parciales y una estrategia que todavía está en construcción.

Federalismo y proyección

Los tres gobernadores -entre los pocos que le quedaron al peronismo a partir de 2025- comparten además una agenda vinculada al federalismo. En diciembre, junto a otros mandatarios, difundieron un documento que reivindicó ese eje como base para un desarrollo federal equilibrado.

La presencia en Tierra del Fuego se inscribe en esa lógica. No es un hecho aislado, sino parte de una dinámica en la que buscan fijar posiciones comunes y ganar peso en la discusión política.

Advertisement

Leé también: Jorge Macri le exigió a Kicillof el pago de $27.000 millones por la atención a bonaerenses que viven en la calle en CABA

La vigilia por Malvinas, con su carga simbólica, ofrece el escenario para esa coincidencia. Mientras el oficialismo avanza en acuerdos con otros gobernadores, este grupo se mantiene en una línea propia y empieza a delinear su lugar dentro del peronismo.

Sin definiciones formales, pero con movimientos cada vez más visibles, Kicillof, Melella y Quintela avanzan en una construcción que se perfila con proyección hacia 2027.

Advertisement

Guerra de Malvinas, Gobernadores, Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gustavo Melella

Continue Reading

POLITICA

Gobernadores y dirigentes opositores a Milei se reúnen en Tierra del Fuego para el acto por las Malvinas

Published

on



LA PLATA.- La conmemoración de la Guerra de Malvinas daba lugar, este miércoles, a una cumbre política en el sur del país: el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, aterrizó en Tierra del Fuego para participar junto al mandatario local Gustavo Melella y sus pares de Formosa, Gildo Insfrán, y de La Rioja, Ricardo Quintela, en la vigilia del Día del Veterano y de los Caídos en combate.

El acto constituye el homenaje más significativo a los soldados caídos en el conflicto bélico que tuvo lugar con Gran Bretaña en 1982. Los cuatro gobernadores opositores al presidente Javier Milei se reunirán desde las 21 con veteranos de guerra, legisladores y ciudadanos que se darán cita para conmemorar la lucha en defensa del territorio nacional.

Advertisement

La comitiva de Kicillof estaba compuesta por el jefe de Gabinete, Carlos Bianco; el ministro de Seguridad, Javier Alonso; y el ministro de Trabajo, Walter Correa, entre otros funcionarios. Por cuerda separada viajaban la diputada bonaerense y referente de La Cámpora, Mayra Mendoza, y el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. Kicillof, Quintela e Insfrán compartían con Melella actividades oficiales y una cena.

Los tres gobernadores, provenientes de distintas corrientes partidarias, forman parte de un espacio opositor al presidente Milei. Mientras que Kicillof e Insfrán provienen del peronismo, Melella inicialmente estuvo ligado al radicalismo. Se descuenta que en la cena privada se hablará sobre el camino para fortalecer una opción de gobierno con miras a 2027.

El mandatario bonaerense busca amplificar su base de sustentación desde el Movimiento Derecho al Futuro. De las jornadas de homenaje que comienza hoy y continúa mañana en Ushuaia participarán también legisladores como Cecilia Moreau, Sabrina Selva, Juan Marino, Hugo Yasky y Hugo Moyano (h).

Advertisement

No serán los únicos opositores presentes. En la previa de la vigilia por Malvinas, el presidente de la UCR, Leonel Chiarella, visitó la carpa de los veteranos en Río Grande.

Kicillof espera consolidarse como uno de los candidatos a presidente de la oposición de cara a la disputa electoral de 2027.

Con ese objetivo se mueve en el interior del país y también en el exterior. Por caso, estuvo el viernes pasado con el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi. Además, se vio con el exministro de Hacienda de Brasil Fernando Haddad. Y esta semana se reunió con el embajador de Italia, Fabrizio Nicoletti.

Advertisement
El gobernador Axel Kicillof se reunió la semana pasada con el presidente de Uruguay NICOLAS ABOAF

En quince días podría volar a Europa para asistir a una cumbre de líderes progresistas en la ciudad de Barcelona. Allí podría encontrarse con los presidentes Pedro Sánchez (España) e Ignacio Lula Da Silva (Brasil), dos adversarios de Milei, aliado de Donald Trump, en el nuevo tablero internacional.


@UshuaiaMuni,@WalterVuotoTDF,@juanKa_molina,pic.twitter.com/92a805RTDl,April 1, 2026,María José Lucesole,Conforme a

Advertisement
Continue Reading

POLITICA

El Senado tratará la próxima semana la designación de Lucila Crexell como embajadora y ascensos militares

Published

on



El Senado de la Nación volverá a sesionar la próxima semana con una agenda en donde las cuestiones de privilegio podrían llegar a romper la monotonía del debate. La intención del oficialismo es avanzar en el tratamiento de los pliegos del mundo judicial, de las fuerzas armadas y de Lucila Crexell, la exsenadora que es propuesta como embajadora argentina en Canadá.

“Aún resta definir si se sesiona el miércoles o jueves y se está estudiando la posibilidad de ampliar el temario pero, en principio, es solo pliegos”, explicó una fuente del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta. Cuando se refiere a los pliegos es que habrá dos partes diferentes. Una, que seguramente será la primera parte, que será la votación a mano alzada para aceptar los 45 pedidos de acuerdo para jueces nacionales y federales de diferentes fueros, en su mayoría con asiento en la Capital Federal.

Advertisement

En este caso, lo destacable de este paquete de pliegos que envió el Ejecutivo y que forma parte de los 300 que aseguró el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que enviará en el corto plazo; es que se incluyó la postulación de Emilio Rosatti, hijo del juez de la Corte Suprema Horacio Rosatti, quien es propuesto para un tribunal federal de juicio con asiento en la ciudad de Santa Fe. También concentra la atención el pliego de María Julia Sosa, secretaria del juzgado de Julián Ercolini.

Se especulaba que en esta tanda también ingresara Ana María Cristina Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien está a cargo de la investigación por la presunta megaestafa con la criptomoneda $LIBRA, pero desde Justicia aseguran que será en el próximo envío de pliegos. Este es un trámite simple ya que no incluye un debate sobre cada uno de los casos sino simplemente darle entrada para su tratamiento en la comisión de Asuntos Constitucionales.

Reunión de la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación, en el salón Illia del Congreso Nacional, el 26 de Febrero de 2026, en Buenos Aires; Argentina (Fotos: Santiago Pezzini  / Comunicación Senado)

La segunda parte de la sesión podría implicar algún tipo de debate y es en la que el oficialismo buscará sancionar los ascensos militares y a Crexell como embajadora. La semana pasada la Comisión de Acuerdos, presidida por el senador Juan Carlos Pagotto (LLA), dictaminó de manera favorable doce pliegos remitidos por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN), los cuales tomaron estado parlamentario en la sesión ordinaria del pasado 18 de marzo. Entre ellos se encuentran diez pliegos de promoción de jerarquía en las Fuerzas Armadas que incluyen la suba de grado de los jefes del Ejército -el actual general de división Oscar Santiago Zarich-, la Armada y el Estado Mayor Conjunto -vicealmirantes Juan Carlos Romay y Marcelo Alejandro Dalle Nogare, respectivamente; la designación de las autoridades de la Autoridad Nacional de la Competencia, organismo descentralizado del Ministerio de Economía; y el pliego que propone a la exlegisladora Lucila Crexell (Neuquén) como embajadora extraordinaria y plenipotenciaria ante Canadá.

Advertisement

En la Comisión firmaron de manera conjunta oficialistas y dialoguistas por lo que se espera que eso mismo se repita en el recinto. Lo mismo sucedió a la hora de firmar el dictamen como embajadora -política- argentina en Canadá a la exlegisladora nacional Lucila Crexell (Neuquén), ante un kirchnerismo que quedó muy en soledad con sus acusaciones contra la postulante, quien incluso fue defendida por la -de nuevo- peronista sin témpera cristinista Carolina Moisés (Jujuy), que criticó a sus excompañeras endilgándoles violencia de género y “sororidad demagógica”.

La posición del kirchnerismo ya la adelantó Juliana Di Tullio quien en el debate en la comisión dijo que “esto está viciado de nulidad total y absoluta. Todo lo que se trate en esta comisión, y usted lo sabe bien”, manifestó Di Tullio a Pagotto por los pocos lugares que oficialismo y dialoguistas dejaron al cristinismo en Acuerdos.

Respecto al pliego de Crexell, que es señalada porque cambió su posicionamiento en la Ley Bases y su voto fue el que permitió al oficialismo empatar con la oposición y habilitó a que Victoria Villarruel defina a favor del gobierno, la riojana María Florencia López del bloque K expresó que “si teníamos dudas de conceder o no el acuerdo -por el pliego de Crexell- hoy es imposible, cuando reconoce que en la casa de las leyes hubo negociaciones oscuras para aprobar la ley Bases”.

Advertisement
Continue Reading

Tendencias