SOCIEDAD
La otra vendimia: la ruta del vino llegó a la costa bonaerense y abrió una nueva faceta para el turismo

MAR DEL PLATA.− El desafío se enfrenta con delantal, sombrero, tijera y canasta. Bajo el sol fuerte hay que filtrarse entre las hileras de vides y casi con precisión quirúrgica aplicar el corte sobre el pequeño cabo que une a la rama para que se deje caer, sobre la otra mano, uno de los cargados racimos de uvas sauvignon blanc que aquí tienen un toque especial: se siembran, crecen y cosechan a unos 3.000 metros de los acantilados de Chapadmalal y a menos de media hora de la ciudad balnearia más visitada del país.
La experiencia de ser parte de la vendimia, casi a orillas del mar, se habilitó en estos últimos días para visitantes a los viñedos de Costa & Pampa, el sello de bodegas Trapiche que hace diez años marcó el desembarco del desarrollo vitivinícola a escala en el distrito y se convirtió en pionero de una industria que no solo empieza a ganar nuevos espacios en tierras del sur de este partido de General Pueyrredon sino que encuentra apuestas y buenos rendimientos al abrigo de las cercanas serranías de Balcarce, Tandil y sur bonaerense.
Y con la producción de vinos llegó para la oferta marplatense y la región la hasta hace poco inesperada veta del enoturismo, que parecía casi una exclusividad de las provincias del Cuyo o el extremo noroeste del país. Así como la cerveza artesanal, el gin y ahora también el vermú, los varietales se abren camino a unos pocos pasos de las muy pujantes playas del sur marplatense.
Agenda turística
Las visitas guiadas, la posibilidad de recorrer el circuito de producción entre enormes instalaciones de acero inoxidable y barricas y las tan buscadas charlas y catas se empiezan a incorporar con lugar destacado en la agenda turística de estos destinos más próximos a la costa atlántica.
Antonino vive hace décadas en Mar del Plata y tiene raíces italianas, en Sicilia. “Allí hay muy buenos vinos en la campiña, siempre tuve inquietud por los vinos y hoy cumplimos este gusto de participar de una vendimia a un ratito nomás de nuestra casa”, cuenta a LA NACION acompañado de su esposa, Ahaní. “Es una experiencia maravillosa que queríamos conocer y vivir, sorprendente que sea en Mar del Plata”, acota ella, en pleno tour.

La cosecha está en pico de proceso y marcha hacia su etapa final. Este año la región estuvo escasa de lluvias; aun así alcanzó muy bien para abastecer de agua suficiente a estos cultivos que en proximidades de la cordillera y por las condiciones climáticas propias requiere exclusivamente de riego por goteo.
“Conocía el lugar porque había venido a degustaciones y experiencias de cata, pero es la primera vez que puedo vivir la experiencia de vendimia”, explica Federico Danieli, que compartió con Antonino y Anahí este circuito que incluye una charla previa con detalles de la bodega, un primer contacto con los vinos y el recorrido por las vides más cercanas para extraer uvas con propias manos y, en ese mismo ambiente, saborear un vino idéntico al que saldrá en unos meses de esos racimos que él mismo cosechó. “Gente conocida se sorprende cuando les digo que en Mar del Plata tenemos viñedos y muy buenos”, remarcó.
“La producción 2025 de Costa & Pampa fue durante 2025 de 85.000 botellas”, explica Mariel Vranic, que acompaña a los visitantes en estos recorridos que, con distintos formatos, se realizan durante todo el año en este predio de 25 hectáreas que se encuentra dentro de la histórica Estancia Santa Isabel, a mitad de camino entre Mar del Plata y Miramar. Las visitas incluyen caminata por los viñedos, área de elaboración y en esta época, todavía de vendimia, el área de recepción de la uva, lo que permite ver el proceso inicial de producción. Las degustaciones tienen algunas atracciones especiales, como el maridaje con chocolates.

Las tierras y las condiciones propias de la zona son muy prósperas para vinos considerados frescos y con buena complejidad aromática. En Chapadmalal tiene presencia el pinot noir entre los rojos y los blancos son varios y bien considerados: chardonnay, sauvignon blanc, riesling, gewürstraminer, pinot grigio y albariño. Este último tuvo una versión 2021 que alcanzó 95 puntos sobre 100 en la crítica especializada internacional.
“Aquí las etapas fenológicas son más lentas y sostenidas porque el mar regula la temperatura”, detalla Francisco Smon, ingeniero agrónomo del Grupo Peñaflor que llegó para supervisar esta vendimia. Anticipó la reciente incorporación de mencía, una variedad de uva que se sumó el año pasado y amplía la oferta de tintas de este viñedo. “Es un lugar muy apto para las variedades blancas”, dijo. Y resaltó el albariño: “Con el sauvignon blanc se han adaptado muy bien al contexto oceánico”.

En la misma zona se acaba de confirmar otro desarrollo vitivinícola que estará a cargo de las reconocidas Bodegas López, incorporadas aquí a un barrio privado, Pueblo Chapa, que tendrá como particularidad una fachada compuesta por viñedos. Hay por aquí al menos otros cuatro proyectos, más o menos desarrollados, pensados para producción de vinos, pero siempre con fuerte foco en el impacto turístico.
Una propuesta con esa combinación avanza también en Balcarce, con Bodegas Los Pinos que contempla en unas 20 hectáreas el despliegue de viñedos, un hotel boutique, un desarrollo inmobiliario. Y más avanzada la bodega Finca Familia Gil, que con primera vendimia y flamante planta de elaboración inicia su camino, siempre con puertas abiertas al público: catas, eventos y se proyecta allí una galería de arte.
Casi en el límite entre estas dos últimas está Castel Conegliano, que produce espumosos del tipo prosecco con uva glera. Por Tandil la propuesta destacada es Cordón Blanco, que produce sus buenos vinos y habilita recorridas guiadas con catas y un adicional con el que la región también es potencia: picadas para acompañar con los quesos y salames locales.

Es el caso, también en cercanías de la costa, de bodegas Gamboa. Este último verano se presentó en sociedad en tierras de General Madariaga, a metros de la Ruta 11. La firma tiene sus viñedos originales en Campana, también en la provincia de Buenos Aires, y ahora tiene sus vides en proceso e instalaciones avanzadas en un emplazamiento estratégico desde lo turístico, casi frente a los accesos a Pinamar y Cariló. Ofrece gastronomía y el proyecto en curso contempla el desarrollo de alojamiento. Se suma a la flamante ruta de los vinos océanicos.
Según afirmó el ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Javier Rodríguez, la cantidad de viñedos en la provincia de Buenos Aires creció 50% en los últimos cinco años. Los próximos 11 y 12 de abril se realizará la Fiesta Provincial de la Vendimia Bonaerense, en Saldungaray, en cercanías de Sierra de la Ventana, otro fuerte polo vitinícola ya consolidado en la región.
SOCIEDAD
No es por venderos humo, pero la gran noticia de Dragon Ball que esperaban sus fans por fin da señales de estar cercana

El 20 de marzo de 2024 se publicó en Japón el capítulo nº 103 del manga de Dragon Ball Super y, desde entonces, la serie entró en un hiato que solo se vio interrumpido brevemente con el lanzamiento, en febrero de 2025, de un nuevo episodio que parecía anticipar el regreso de las aventuras de Goku y compañía. ¿Cuándo? No se dijo nada, pero esta semana por fin tenemos un indicio de que el anuncio podría estar cerca.
Más en detalle —y como no tardaron en señalar los seguidores más acérrimos de la franquicia—, la pista llega directamente desde la biografía en X/Twitter de Toyotaro, el dibujante responsable de las últimas historias escritas por Akira Toriyama para Dragon Ball Super. Su perfil muestra el mensaje: «Everything is for the return of the series« («Todo es para el regreso de la serie»). Me gustaría decir que añadió algo más, pero por ahora eso es todo.

El manga entró en un parón indefinido tras la muerte de Toriyama en marzo de 2024, aunque el fallecimiento del legendario creador no es el único motivo que explica la ausencia de nuevos capítulos. También se ha hablado de cuestiones legales, decisiones editoriales pendientes y la falta de una dirección clara para continuar la obra. Al parecer, estos obstáculos podrían estar resolviéndose por fin.
No quiero vender humo: lo cierto es que no hay más que confirme el regreso de Dragon Ball Super, y está por ver si la saga será capaz de mantenerse sin la implicación directa de Toriyama. Aun así, la actualización del perfil de Toyotaro ha sido recibida con entusiasmo entre los fans, y la confirmación oficial sería la guinda a un inicio de año especialmente prometedor para la franquicia.

Cómo ver Dragon Ball: orden cronológico de todas las series, sagas y películas estrenadas hasta la fecha (lo que es canon y lo que no)
Nuevos anime, nuevos videojuegos…
Conviene recordar que hace apenas unas semanas Toei Animation anunció el estreno, en los próximos meses, de Dragon Ball Super: Beerus, un remake/reinicio de la serie con mejoras visuales y una reconstrucción narrativa. También se confirmó el desarrollo de Dragon Ball Super: The Galactic Patrol, adaptación de la Saga del Prisionero Galáctico (o Saga de Moro), que debería abrir la puerta a ver animada la Saga del Superviviente Granolah. En el terreno de los videojuegos, además, se presentó Dragon Ball: Xenoverse 3. En resumen: novedades en el anime, novedades en los videojuegos… ¿y el manga? Esa es la pregunta que muchos se hacen. Ojalá pronto tengamos respuesta.
El universo de Dragon Ball Super se encuentra ahora en un punto de equilibrio delicado, con personajes tan poderosos como Goku (Ultra Instinto), Vegeta (Ultra Ego), Gohan (Bestia), Piccolo (Naranja), Freezer (Black) o Broly —con sus últimas transformaciones y técnicas— pidiendo a gritos un nuevo enfrentamiento o una amenaza a su altura. Por eso tantos lectores están deseando descubrir cómo continúa el manga que Toriyama imaginó.
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La noticia
No es por venderos humo, pero la gran noticia de Dragon Ball que esperaban sus fans por fin da señales de estar cercana
fue publicada originalmente en
3DJuegos
por
Marcos Yasif
.
SOCIEDAD
“Hace años que no se venden”: la lista de productos de librería que ya nadie compra

Una libreraría se volvió viral en las últimas horas después de contar cuáles son los tres productos que ya nadie compra.
El video publicado por la cuenta @el_alpino comienza con uno de los comerciantes explicando que el block de respuestos de contabilidad, los respuestos de música o pentagramas, no se venden hace al menos tres años.
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La librería explicó que si bien existen productos que aún se comercian en gran cantidad, como las carpetas, los cuadernos o lapiceras, otros, como las hojas de calcar, no corren con la misma suerte.
“Creo que hoy en día los chicos aplican el recurso del calco, pero usando el celular, por lo que ya ni para plástica o geografía se venden”, explicó el comerciante.
El tercer artículo en cuestión, muy comunmente usado en comercios u oficinas para hacer copias de un papel sin utilizar impresora o fotocopiadora, es el papel carbónico.
“Si bien aún hay alguna que otra venta de este producto, se da muy de vez en cuando. No se qué mecanismos se aplican hoy en las oficinas, el papel carbónico ya prácticamente no se usa”, concluyó.
El clip viralizado generó todo tipo de comentarios y debates entre los usuarios de las redes, desde algunos que coinciden plenamente con lo que la librería explicó, hasta otros que comentaron que aún compran este tipo de productos.
librería, comercio, colegio, oficina
SOCIEDAD
“Las guardé para no tirarlas, pero no les veía ningún interés”: imágenes inéditas previas al golpe de 1976 y el recuerdo del fotógrafo

Los días previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 estuvieron marcados por una creciente sensación de crisis y desgaste. En las calles, en las fábricas y en los despachos de los principales funcionarios y dirigentes, todo indicaba que el sistema había llegado a un límite. La crisis no era solo económica: era social, política y, sobre todo, de autoridad.
El detonante fue el anuncio del llamado “Plan Mondelli”, presentado el 5 de marzo por el entonces ministro de Economía, Emilio Mondelli. Las medidas implicaban un fuerte ajuste: aumentos salariales limitados al 12% frente a subas de hasta el 80% en combustibles y servicios, liberación de precios y un claro alineamiento con las exigencias del FMI. Para amplios sectores de la población, esto significaba una pérdida abrupta del poder adquisitivo y un empeoramiento de las condiciones de vida.
La respuesta no se hizo esperar. En cuestión de días, las coordinadoras obreras —que ya habían tenido un papel central durante las protestas contra el Rodrigazo en 1975— volvieron a activarse. Se multiplicaron las asambleas en fábricas, los paros y las movilizaciones. El clima en las calles era de efervescencia. No se trataba solo de reclamos salariales: lo que estaba en juego era el rechazo a un modelo económico que descargaba el peso de la crisis sobre los sectores populares.
“Es inminente el final, todo está dicho” había titulado el diario La Razón el 23 de marzo de 1976 mientras crecía el descontento social y se acumulaban las movilizaciones en el conurbano bonaerense, La Plata, Córdoba, Mendoza, Salta y otras principales ciudades del interior.

Una de esas protestas se realizó en la Plaza de Mayo, donde el fotógrafo Dani Yako, de apenas 20 años, llevaba varias jornadas de guardia periodística para la agencia Noticias Argentinas (NA). “Era un ir y venir de dirigentes políticos y gremiales haciendo declaraciones ampulosas y tranquilizadoras, mientras el peronismo convocaba a manifestaciones de apoyo a la Presidenta, pero sin gran éxito”, recordó Dani en diálogo con Infobae, a 50 años de la instauración de la dictadura más salvaje y atroz de la historia del país por su terrorismo de Estado.
En medio de esa vorágine laboral, Dani tomó cientos de imágenes; muchas de las cuales consideró “intrascendentes” y nunca fueron publicadas. Hoy, ese material constituye un documento inédito del “espíritu” de descontento e incertidumbre en el que estaba hundida gran parte de la población.
“Son cinco fotos de esos días, aunque sin fecha exacta”, señaló Dani, quien lleva más de 50 años de oficio y pasó por las redacciones más importantes de Argentina (Clarín, El Gráfico, DYN y Siete Días, entre otras) y del mundo (Associated Press, The New York Times e Interviú, entre otras).
Esas imágenes, que hoy Infobae publica en exclusiva, reflejan a una sociedad movilizada, atravesada por conflictos profundos y al borde de una ruptura decisiva. En ellas, la calle aparece como un espacio en disputa. Se percibe una tensión constante entre la movilización de civiles -con gestos de protesta, consignas y expresiones de enojo o urgencia- y una presencia policial que cada vez era más visible, organizada y firme.

Las “perlitas” de su archivo personal
Durante décadas, esas imágenes durmieron en el fondo del archivo personal de Dani, que él mismo definió como su “tercer nivel”: el de aquello que no merece ser visto. No eran, según su propio criterio, “ni buenas ni publicables”.
Sin embargo, medio siglo después, esas mismas fotos -tomadas en los días previos al Golpe Militar de 1976- emergen como un testimonio único: escenas de trabajadores en Plaza de Mayo, gestos cotidianos, fragmentos de una calma tensa que precedía a la catástrofe.
Desde que arrancó en la profesión, Dani siempre organizó su obra como un sistema dinámico de jerarquías. “En un primer nivel, las fotos importantes, destinadas a libros y publicaciones; en un segundo, aquellas con potencial; y en un tercero, un reservorio casi olvidado. Y fue allí donde quedaron estas imágenes”, explicó.
“Las guardé para no tirarlas, pero no les veía ningún interés”, remarcó. Tanto es así que, cuando partió al exilio a Madrid, en noviembre de 1976, ni siquiera se las llevó consigo. Las dejó en Buenos Aires, en la casa de sus padres, donde permanecieron durante décadas, deteriorándose incluso por las malas condiciones de conservación.

El redescubrimiento fue casi azaroso: su madre encontró unas cajas y se las devolvió. Pero ni siquiera en ese entonces las revisó. Recién mucho después, impulsado por un motivo completamente ajeno, volvió a abrirlas.
El punto de inflexión llegó gracias a su hija, Julia. Fue ella quien lo convenció de abrir una cuenta de Instagram, algo que Dani había evitado durante toda su vida. La propuesta era simple: convertir la red social en una especie de catálogo profesional. Sin interacción, sin lógica de redes, solo imágenes. Ese ejercicio lo obligó a revisar todo su archivo, incluso los niveles más olvidados. Ahí reaparecieron las fotos.
“No me parecieron gran cosa desde lo fotográfico“, admitió. “Pero sí interesantes por lo que cuentan: el país, ese momento, algo personal también”, agregó.
En ese nuevo contexto, incluso las imperfecciones adquirieron sentido. Una imagen de Isabel Perón, marcada por manchas de humedad, dejó de ser un descarte técnico para transformarse -según la lectura de su hija- en una potente metáfora visual: la descomposición de un país.

En marzo de 1976, el trabajo fotográfico de Dani no respondía a una agenda clara ni a una búsqueda autoral. “Me mandaban a ver si pasaba algo”, resumió sobre aquella época.
Las razones por las que estas fotos quedaron fuera del circuito profesional tienen que ver tanto con decisiones personales como con las limitaciones técnicas de la época. “En los años 70, el sistema de distribución de imágenes era extremadamente restringido. Las agencias enviaban fotos por radiofoto, con apenas unas pocas horas de transmisión disponibles por día. Eso obligaba a una edición rigurosa: solo unas seis o siete imágenes diarias lograban difundirse”, precisó Dani, quien admitió que “esas fotos no entraban en lo que necesitaba la agencia para contar la noticia”.
Los días previos al golpe
A pesar del contexto, Dani no recuerda esos días como especialmente angustiantes. “Había temor, sí, pero más asociado a la violencia paraestatal que a un inminente golpe militar”, contó.
La cobertura de Dani se extendió hasta la noche del 23 de marzo. “Hice muchas fotos intrascendentes, estaba un poco aburrido. Recuerdo que el sindicalista Lorenzo Miguel (líder de los metalúrgicos) fue quien puso la cara para decir: ‘Vuelvan a casa que está todo tranquilo’. Luego, llegó mi reemplazo y regresé a la agencia”, relató Dani.
“Los pocos que quedamos comentamos, casi desilusionados, hoy no es”, remarcó en alusión a que todavía no sabía que se trataba del último día de Isabel Perón en el poder.

Por ese entonces, Dani compartía con su hermano un Fiat 600. “Me gustan los autos pero no soy buen conductor. Ese día lo usé. La ruta a Villa del Parque estaba muy despejada, sin tráfico. Puse la radio y a medianoche sólo se podía escuchar la Cadena Nacional. Un par de horas después apareció el comunicado Número Uno. Las Fuerzas Armadas habían tomado el poder. El golpe militar había llegado”, señaló Dani sobre la forma en que se enteró del cambio de gobierno.
El valor de esas imágenes, 50 años después
Cinco décadas después, aquellas imágenes olvidadas adquieren una nueva dimensión. Ya no se evalúan solo por su calidad estética o su valor periodístico inmediato, sino por su capacidad de dar cuenta de un clima, de una atmósfera.
“Quizás hoy miraría lo acontecido de otra manera, buscaría otros ángulos”, reconoció Dani. Pero también admitió que hay algo en ese gesto inicial -en haberlas guardado- que permitió que sobrevivieran.

Fue así como lo que alguna vez fue considerado intrascendente hoy se vuelve significativo. Y en ese desplazamiento de sentido -entre el archivo olvidado y la mirada contemporánea- se revela no sólo la evolución de un fotógrafo, sino también la forma en que el tiempo reescribe la historia.
policias en plaza de mayo dias antes del golpe marzo de 1976 fot
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