SOCIEDAD
Su ex pareja llamó al 911 tras ver manchas de sangre en su casa y lo encontraron muerto: hay un detenido

Un hombre de 29 años quedó detenido en Moreno, luego de que la Policía Bonaerense lo señalara como el presunto autor del homicidio de otro hombre, de 59 años. El caso salió a la luz gracias a que la ex pareja de la víctima alertó al 911, después de que notara que había manchas de sangre en la casa de la víctima. Esta acción permitió encontrar el cuerpo y, posteriormente, localizar al supuesto agresor.
El crimen de Hugo René Leguizamón salió a la luz este viernes, luego de que fuera encontrado sin vida en su vivienda ubicada en la calle Martín García al 3400, en la localidad bonaerense de San Martín. Las alertas se encendieron, poco después de que su ex pareja, que vivía en otra casa ubicada en el mismo terreno, se comunicara con emergencias.
Al momento de entrevistarse con el personal policial, la mujer les aseguró que había encontrado manchas de sangre en la casa de Leguizamón. Según confirmaron fuentes oficiales a Infobae, los agentes corroboraron la sospecha y, al ingresar a la propiedad, dieron con su cuerpo desnudo y sin vida.
A partir del análisis de la escena del crimen, las autoridades indicaron que la víctima yacía boca arriba, contaba con dos heridas de arma blanca en el tórax y signos de violencia en varios ambientes (living, comedor, baño, y habitación). Por este motivo, activaron un amplio operativo policial.
Por medio de la investigación preliminar, se constató que Leguizamón solía tener encuentros sexuales casuales con distintos hombres. Así, se descubrió que citado horas antes a una pareja ocasional, identificada como E. J. L., de 29 años, a su domicilio.
Tras convertirse en el principal sospechoso del homicidio, los efectivos de la Sub DDI San Miguel lo localizaron en la puerta de su vivienda situada en la calle República Argentina al 300, en la localidad de Moreno. En ese momento, notaron que el sospechoso presentaba lesiones compatibles con cortes de arma blanca, por lo que fue notificado de su detención.
De forma espontánea, el imputado declaró que “solo se defendió”, tras alegar que la víctima habría intentado abusarlo. Además, se verificó que el hombre había recibido atención médica en el Hospital de Moreno, ya que presentaba una herida profunda en la mano derecha que requiere cirugía, debido a que le había afectado los tendones.
Según detallaron las autoridades, en el centro de salud municipal solo le realizaron una serie de curaciones. Frente a esto, el Ministerio Público Fiscal respaldó las acciones policiales y ordenó el allanamiento a la espera de nuevos elementos para profundizar la investigación.

Producto del allanamiento de urgencia en la residencia del sospechoso, se concretó el secuestro de una televisión Samsung de 50 pulgadas y un teléfono celular, debido a que ambos eran propiedad de la víctima. También se incautaron tres pares de zapatillas y un fragmento de tela con manchas hemáticas.
Por último, confirmaron que el acusado fue trasladado hacia la sede de la DDI de San Martín, en donde quedó a disposición de la Justicia. Asimismo, levantaron cargos en su contra por el delito de homicidio.
Previo a esto, la causa había sido caratulada como averiguación de causal de muerte, pero la constatación de que había presencia de sangre perteneciente a un segundo hombre se convirtió en una prueba clave, para investigar la muerte de Leguizamón como un asesinato.
Lo liberaron tras cumplir una condena y volvió a ser detenido por robarle a un fiscal
Facundo Leonel Collado Padín, de 30 años, volvió a ser detenido luego de ser acusado de asaltar a un fiscal de Moreno. El hecho cobró relevancia porque su historial muestra reiterados pasos por la cárcel vinculados a la denominada banda de “El Pollo”, cuyos miembros utilizaron información del mercado inmobiliario para identificar y robar viviendas con importantes sumas de dinero guardadas.

El teléfono celular del fiscal, robado durante un asalto ocurrido en diciembre, fue recuperado durante los recientes allanamientos, lo que refuerza la relación de Collado Padín y sus cómplices con el episodio investigado. Según detalló este medio, la captura se produjo en la madrugada del miércoles 14 de diciembre, durante el allanamiento de cuatro viviendas ubicadas en Moreno y una en Merlo.
En estas acciones también resultó detenido su hermano, Nicolás Franco Collado Padín, de 32 años, junto a otros dos sospechosos: E.R.M., de 27 años, identificado como fabricador de muebles, y W.A.B., de 52, cuyo registro lo vincula al sector de la construcción.
Producto de ese operativo, los agentes incautaron tres pistolas 9 milímetros ―incluida una Glock con cargadores y municiones, además de una Bersa TPR9― y un revólver calibre .22. Además, se constató que dos de las armas tenían su numeración suprimida.
También fueron secuestrados handies, teléfonos celulares, perfumes y dos vehículos, una Chevrolet S10 y un Chevrolet Cruze, ambos habilitados para circular. Durante uno de los allanamientos, la policía recuperó un teléfono celular perteneciente al Ministerio Público Fiscal de Moreno que el fiscal había perdido en el robo sufrido el 23 de diciembre.
En aquella oportunidad, el funcionario judicial transitaba en su vehículo por la intersección de las calles Oscar Camilli y Eduardo Adolfo Bossi cuando tres delincuentes armados le sustrajeron el auto y efectos personales, incluido el móvil institucional y varios documentos. El automóvil apareció después, pero faltaban varios objetos, entre ellos el celular y documentación clave.
SOCIEDAD
“Lo que aprendí sobre la vida en estos 21 años que estoy esperando mi ejecución”

Llevo veintiún años esperando. Estoy en el corredor de la muerte, soy un “hombre muerto caminando”.
Cuando me condenaron a muerte por el crimen que cometí, nunca imaginé algo así. Aquel día, mientras el juez leía mi sentencia, sentí como si escuchara los sonidos debajo del agua, y entendí lo que significaba estar aturdido. Pero también sentí liberación. Mi calvario se acabaría pronto. Me darían la inyección y todo terminaría. Tendría el extraño privilegio de saber qué día y a qué hora moriría. Después, sentí como si todo lo que me estaba ocurriendo le sucedía a otro. Tenía treinta y un años y mi vida terminaría cuando apenas comenzaba.
En cuanto me llevaron de regreso a mi celda pensé que esa misma tarde, a lo sumo el día siguiente, me ejecutarían. No fue así, la pesadilla recién empezaba. Mi abogada me explicó que había que seguir luchando, y apelar. Mientras la escuchaba me sentía como un enfermo terminal cuando los médicos insisten en más tratamientos. Creo que los proponen por una obligación científica, porque si fueran capaces de conectar con esos pacientes, los dejarían en paz, solo acompañándolos amorosamente.
Yo estaba cansado. Unos días después mi abogada presentó la apelación y me trasladaron acá, mi destino final. Hace veintiún años de todo aquello, y desde entonces estoy en el corredor de la muerte. Mi vida se reduce a este pasillo largo que recorre los calabozos individuales, todos ubicados a un mismo lado, dentro de una cárcel de máxima seguridad.
Todas las mañanas a las seis en punto se abre la puerta de ese pasillo y los presos escuchamos pasos. Es el guardia notificador: su trabajo es anunciarle al condenado que será ejecutado ese día.
El oficial camina por el corredor y se detiene frente al calabozo de la persona a la que debe notificar y cuando llega al elegido, desliza por debajo de la puerta de la celda un sobre con una nota informando que dentro de dos horas vendrán a buscarlo para darle la inyección letal.
A veces el guardia se detiene frente a una puerta cualquiera para asegurarse de cuál es la celda en las tiene que dejar la notificación. No sé por qué tantas veces se detiene: tal vez titubea, tal vez necesite atarse los cordones. Nosotros estamos en silencio, escuchando cada movimiento con el corazón detenido, mirando hacia abajo, esperando a que el maldito sobre se deslice debajo de nuestra puerta.

Somos varios los que llevamos muchos años en esta situación. La burocracia judicial junto con los amparos de varias organizaciones que se oponen a la pena de muerte, construyeron este infierno. Así quedamos atrapados en este limbo en el que ni nos matan ni nos dejan vivir. Nos pasamos miles de días esperando una muerte que no llega. Llevo 7.670 días y sus noches esperando.
Durante años me sobresalté cada mañana al escuchar que se abría la puerta del pasillo. Rogaba que el guardia notificador siguiera de largo, que no me informara nada. Pero llegó un momento en el que empecé a desear lo contrario: ver ese sobre deslizándose debajo de mi puerta para morirme de una vez por todas. Tampoco ocurrió.
A veces pienso que si a Nelson Mandela le hubieran dicho que iba a pasar veintisiete años preso en un calabozo de dos metros por dos treinta, se habría muerto de cáncer en pocos meses. Logró resistir semejante tiempo porque no sabía de antemano lo que le esperaba. Nadie puede intuir cuán fuerte es hasta que lo ponen a prueba. Pero esa fuerza se construye paso a paso. No es un don.
Hace relativamente poco, cuando cumplí dieciocho años en este corredor maldito, sentí que no podía más. No quería seguir en este estado de espera, porque ya ni sé qué es lo que espero, si la inyección letal o la absolución. Decidí que tenía que dejar de esperar, de estar pendiente de la Justicia, o que un hecho externo me libere. También decidí dejar de estar enojado, dejar de oponerme a una realidad que no puedo modificar en lo más mínimo.
Lo único que puedo hacer es elegir cómo vivir lo mejor posible dentro de las inmensas restricciones que tengo.
Hoy disfruto la hora que me dejan pasar al sol. Su calor es una caricia. Estoy contento con el tiempo que me asignaron para hacer deporte; la actividad física me llena de energía y entusiasmo. Me conmuevo leyendo libros que siempre quise leer y nunca tuve tiempo. Estoy en paz.
Trato de poner amor en cada instante de mi vida, tomándola como viene, y no como querría que fuera. Es lo que es. Ya no espero más.
La semana pasada me entrevistó un periodista. Le sorprendía que no me hubiera vuelto loco. Pero para mí, locos son los que están afuera. Los que siguen esperando que algún hecho externo los libere. Los que todavía no se dieron cuenta de que la vida también se les puede terminar en cualquier momento y, peor que a mí, sin un guardia notificador que les avise dos horas antes.
Los que viven como si fueran eternos, esperando cada día una libertad que nunca llega. ¿No se enteraron de que eso no está afuera, sino adentro de uno?
Yo aprendí a amar la realidad tal como es. Soy consciente de que cada día puede ser el último. Lo mismo que les pasa a ustedes, solo que todavía no se dieron cuenta.
* Juan Tonelli es escritor y speaker, autor del libro “Un paraguas contra un tsunami”. www.youtube.com/juantonelli
pena de muerte,sala de ejecución,inyección letal,centro penitenciario,justicia,derechos humanos,controversia,sistema penitenciario
SOCIEDAD
Another Eden Begins y más juegos confirman fechas para Nintendo Switch / Nintendo Switch 2 – Nintenderos

De nuevo la lista de juegos de Nintendo Switch y juegos de Nintendo Switch 2 se ha actualizado recientemente con nuevos juegos que están de camino a la consola. Aquí os traemos varios que han sido confirmados hoy.
Juegos para Nintendo Switch / Nintendo Switch 2
Al igual que en anteriores ocasiones, en el listado que os dejamos a continuación podéis echar un vistazo a los juegos junto a su fecha de lanzamiento, precio y detalles indicando si alguno ha confirmado versión para Switch 2 también:
- Tsugunohi: The Chamber of Phantom Name – 16 de abril de 2026 en Japón
La serie Tsugunohi, conocida por su jugabilidad sencilla e inquietante basada únicamente en caminar hacia la izquierda, recibe su nueva entrega con Tsugunohi: The Chamber of Phantom Name . La mecánica de juego es sencilla: solo tienes que usar las teclas de flecha para mover al protagonista. No necesitas controles complicados. Tras un año de silencio, emerge un nuevo Tsugunohi. Experimenta un nuevo nivel de terror, todo creado por ImCyan.
- Game The Strongest Job Is Apparently Not a Hero or a Sage, but an Appraiser (Provisional) – Dungeon and Mystery Girl – 23 de abril de 2026
¡Sumérgete en un trepidante juego de disparos en arena con controles sencillos, pero batallas que pondrán a prueba tu estrategia! Explora mazmorras repletas de invocadores que desatan oleadas de enemigos, atacantes implacables y el temible «Fantasma» que te persigue sin piedad. Sube de nivel para mejorar tus estadísticas y consigue equipo de cofres del tesoro para fortalecer a tu personaje. Cada mejora ofrece conjuntos aleatorios de tres opciones, por lo que tu personaje evoluciona de forma diferente cada vez que juegas. Elige a tres miembros del grupo antes de entrar en la mazmorra. Cada combinación modifica tus habilidades activas y pasivas, alterando drásticamente tus tácticas. ¡Supera todos los desafíos de cada fase y derrota al poderoso jefe que acecha en las profundidades de la mazmorra!
- Monster Crown: Sin Eater – 30 de abril de 2026
Explora los hermosos, texturizados y detallados entornos de The Crown Nation, creados exclusivamente por nuestro artista de entornos, Arex. Sumérgete en el paisaje sonoro de Sin Eater con música dirigida por Onion_mu y el equipo de sonido. Cría más de 1000 sprites de monstruos únicos, meticulosamente diseñados por RacieB, con el sistema de cruce más robusto y pulido jamás implementado en un videojuego por Kyle Toom.
- Akuma Rise – 7 de mayo de 2026 por 19,99$
Ambientado en el reino demoníaco de Adribune, este JRPG narrativo sigue a Kaine, un demonio que despierta sin recuerdos tras naufragar en una isla remota. Tras la desaparición del Señor Supremo, naciones rivales se enfrentan y héroes del Reino Radiante invaden el reino, buscando dominar el Reino de las Sombras. Acompañado por tres princesas demonio y una extraña mascota, Kaine busca fragmentos de su pasado perdido mientras lucha por proteger un mundo al borde del colapso.
- Another Eden Begins – 17 de septiembre de 2026 también en Switch 2
Masato Kato, creador de numerosos clásicos de los juegos de rol, presenta una aventura épica que abarca el pasado, el presente y el futuro. La historia principal es un relato ricamente elaborado con doblaje completo, acompañado por un tema principal compuesto por Yasunori Mitsuda y música que incorpora instrumentos folclóricos tradicionales y una orquesta de Procyon Studios. Las batallas estratégicas se basan en la formación de equipos en torno a los roles y sinergias de los personajes para desatar habilidades adicionales. ¡Usa el poder de Another Force para ejecutar ataques devastadores y acercarte a la victoria! Tras completar la historia principal, te espera otra aventura con el modo Nueva Partida+. Todos los personajes conservan su fuerza para este nuevo viaje, y las acciones y decisiones determinarán cuál de los más de 10 finales se revelará.
¿Qué os parecen? ¿Os llama alguno la atención para la eShop de Nintendo Switch? No dudéis en dejarlo abajo en los comentarios.
Vía.
Anuncio,fecha,Indie,Juegos Nintendo Switch,precio
SOCIEDAD
“Pagó con su vida por algo que vio”: la denuncia de la amiga del enfermero muerto en Palermo y la colecta para repatriar su cuerpo

La investigación por la muerte de Eduardo Bentancourt, el enfermero de 44 años hallado sin vida este viernes en un departamento de Palermo, ha sumado en las últimas horas el testimonio de su entorno más cercano, que oscila entre el dolor de la pérdida y la sospecha de una trama oculta. Mientras la Justicia analiza el arsenal de fármacos secuestrados en la vivienda de Fray Justo Santa María de Oro al 2400, su círculo íntimo en Gualeguaychú se organiza para repatriar sus restos, al tiempo que una de sus amigas más cercanas denuncia públicamente que el fallecimiento no fue accidental ni una decisión voluntaria.
Daniela, amiga de Eduardo desde hace aproximadamente diez años, habló con LA NACION y planteó serias dudas sobre la escena con la que se encontró la Policía de la Ciudad. Para ella, la hipótesis de una autoeliminación o una vinculación con fiestas de élite es inverosímil. “Edu era la persona más empática y hermosa, y no por ser mi amigo, sino porque así vivía él. Sus compañeros de trabajo y sus pacientes lo amaban. Solo sé que él no quiso ser parte de algo; hay mucha gente de alto estatus, mucha plata involucrada. Sabía de más y armaron una escena de película”, afirmó.
En su relato, Daniela destacó la imposibilidad técnica de que Bentancourt se hubiera suministrado la medicación hallada por sus propios medios: “El que conoce un poco sabe que es imposible autoadministrarse cuatro ampollas de propofol. ¡Cuatro! Cuando con la dosis mínima ya entrás en sedación profunda”. Además, mostró su indignación ante las versiones que circulan sobre eventos privados de lujo: “Cada vez salen más cosas y me indigna que lo relacionen con esas famosas fiestas de Propofol donde la entrada cuesta casi tres mil dólares. Eso representa como cuatro sueldos nuestros; es una locura. Necesitaban a alguien para desviar la tremenda trama que hay detrás de todo esto. Él no quiso ser parte, vio algo seguramente y, conociéndolo, no iba a estar de acuerdo. Pagó muy caro, pagó con su vida”, sentenció su amiga.
Por último, cuestionó el acceso a la gran cantidad de ampollas secuestradas, señalando que el enfermero llevaba apenas un mes en la Ciudad de Buenos Aires y se encontraba aún en la búsqueda activa de empleo.
Movilización de colegas
Mientras estas sospechas toman estado público, en Gualeguaychú el impacto por la noticia ha movilizado a sus colegas. Eduardo Bentancourt se había titulado en enfermería en el Instituto de Enseñanza Superior María Inés Elizalde, cuya formación se dicta en el Hospital Centenario, institución donde también se desempeñó profesionalmente con una conducta que sus pares calificaron como excelente hasta su reciente renuncia. Ante la conmoción y la falta de recursos, sus familiares, junto con sus antiguos compañeros de estudio y de trabajo, han iniciado una colecta interna con el objetivo de recaudar los fondos necesarios para trasladar el cuerpo desde la Capital Federal hacia esa ciudad de Entre Ríos.
El operativo policial que dio origen a la causa ocurrió el viernes 3 de este mes a las 16.10, luego de que Rocío Marianela Bentancourt, hermana del enfermero, alertara al 911 por la falta de contacto con él desde el 30 de marzo. Al ingresar en el departamento del noveno piso del con la copia de la llave de la propietaria, los efectivos hallaron a Eduardo sentado en una silla del comedor, con sangre en la boca y sin signos vitales. Si bien se detectó una punción venosa en su antebrazo derecho, no se observaron signos de violencia física en el lugar.

La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 21, a cargo de Alberto Vasser, ordenó el secuestro de 112 ampollas de diversas drogas críticas encontradas en una bolsa dentro de una caja, que incluyen fentanilo, propofol, midazolam, lidocaína, adrenalina y succinilcolina, entre otras. También se incautaron jeringas, guantes de látex y tres teléfonos celulares. El hallazgo ha generado interrogantes debido a la similitud de los fármacos con los del caso del anestesista Alejandro Zalazar, ocurrido el 20 de febrero pasado a pocas cuadras, aunque Bentancourt no había sido vinculado a esa investigación para determinar la muerte del médico de guardia del Hospital Ricardo Gutiérrez, en un departamento también del barrio porteño de Palermo.
En redes sociales, el pesar de la comunidad se manifestó en numerosos mensajes de despedida. “No tengo las palabras suficientes cuando la vida sorprende con una despedida tan inesperada… Todo queda en silencio, en incredulidad, en un dolor que cuesta entender. Fuiste una persona especial, de esas que dejan marca”, escribió Daniela en un posteo que resume el sentimiento de quienes lo conocieron.

El antecedente de Zalazar
La muerte de Bentancourt guarda similitudes con la de Zalazar. Según la autopsia, el médico de 31 años murió por sobredosis. Aunque aún se estudian las muestras para determinar si se trató de propofol y fentanilo. El hallazgo de insumos médicos junto a su cuerpo inició una investigación que rastreó el origen de las sustancias hasta el Hospital Italiano, donde la víctima no trabajaba.

Por el robo y distribución de fármacos sedantes de acción ultrarrápida, como propofol y fentanilo, la Justicia imputó al médico Hernán Boveri y a la residente Delfina Lanusse, que trabajaban en el Hospital Italiano de Buenos Aires, quienes tienen prohibido salir del país. Boveri renunció a su cargo tras el sumario interno en el Italiano.
La causa, bajo el expediente N° 8922/2026, investiga el desvío de drogas hospitalarias para reuniones privadas conocidas como “Propofest”, donde profesionales de la salud utilizaban bombas de infusión con fines recreativos.
Según audios y mensajes de WhatsApp que circulan entre médicos, en estos encuentros había personas encargadas de intervenir ante cuadros de apnea (depresión respiratoria severa) provocados por la sedación. Aunque se menciona que Zalazar habría asistido a estas reuniones, la fiscalía ahora busca determinar si el arsenal de 112 ampollas encontrado en la casa de Bentancourt puede pertenecer al mismo circuito irregular de suministros que le costó la vida al anestesiólogo hace pocas semanas.
POLITICA3 días agoMilei se pone al frente de la defensa de Adorni y lo suma a un acto por Malvinas en una nueva muestra de respaldo
CHIMENTOS3 días agoOriana Sabatini sorprendió al elegir a una famosa como madrina de Gia, su hija con Paulo Dybala
POLITICA2 días agoLa Armada sorteará 30 lugares en el buque que escoltará la salida de la Fragata Libertad: cómo anotarse











