POLITICA
Pasados en pugna, presente difícil y futuro incierto

Los caminos de la mayoría de la sociedad y de la dirigencia política han vuelto a ampliar la distancia de su bifurcación. La brecha de lo que preocupa a unos y ocupa a los otros ha vuelto a estar en los márgenes más extensos.
La muy prematura instalación de un escenario electoral cuando todavía falta demasiado tiempo para concurrir a las urnas está reponiendo la disociación entre la representación y los representados. Una fisura cuya extensión se sostiene desde hace años y que sólo se acortó en el breve lapso en el que Javier Milei transitó desde la periferia hasta convertirse en miembro pleno del poder e incorporar atributos y conductas propios de la casta a la que sus votantes le creyeron que venía a combatir.
Lo que discuten e instalan en el centro de la agenda pública el Gobierno y los dirigentes políticos (construcciones partidarias y candidaturas electorales, grandes inversiones, reformas superestructurales) no figuran al tope de ninguna lista de las principales inquietudes ciudadanas.
En la mayoría de las encuestas, el empleo, los ingresos, la corrupción, la pobreza y el futuro de la economía están al tope de los temas considerados más preocupantes tanto en lo personal como en lo que respecta al país.
Esa disonancia entre los asuntos de interés de unos y otros potencia las percepciones negativas y la “gran desazón” (como la califica el sociólogo y antropólogo Pablo Semán), que es el sentimiento dominante en el ánimo de la mayoría de los argentinos.
El rechazo al pasado que llevó a Milei a la presidencia y que lo sostuvo en niveles más altos que lo que cualquier gobierno sin un rebote en la economía y, sobre todo, en los bolsillos pudo haber tenido entró en proceso de remisión, pero no necesariamente por la conclusión apresurada que han sacado muchos.
El ascenso, por imagen positiva y por diferencial neto con la negativa, de Axel Kicillof en la cima de las figuras políticas en varios sondeos recientes no implica una absolución a lo que se rechazó hace 32 meses y se ratificó hace 10, en las elecciones legislativas de medio término. Aunque es un buen negocio para los oficialistas agitar ese fantasma, así como para el perokirchnerismo lo es promocionar el fin del miedo.
El porcentaje de imagen negativa, bastante por encima del 50%, que sigue teniendo el gobernador bonaerense, al igual que Cristina Kirchner, Sergio Massa o Máximo Kirchner, demuestran que la premisa de no querer volver atrás sigue vigente entre la mayoría absoluta de los argentinos.
Lo que cambió es que el Gobierno ya tiene su propio pasado, acumulado en estos dos años y ocho meses de gestión y ofrece un presente mayoritariamente insatisfactorio, que termina bosquejando un futuro demasiado incierto, después de un esfuerzo que para muchos ha sido extenuante, sin señales de alivio a la vista.
El aumento de la imagen negativa del Presidente durante julio, que en el promedio de las encuestas más serias llega al 63%, junto con la opinión de más del 55% de que el en el futuro próximo no mejorará su situación personal, son datos muy elocuentes. Tanto como que ningún dirigente político llegue a superar el 40% de imagen positiva y adhesión.
Así es como hoy se encuentran en pugna los pasados de las dos expresiones que sigue concentrando las mayores adhesiones sociales, aún en sus respectivos retrocesos de representación, sin generar una conexión con el ánimo y las demandas mayoritarias, pero sobre todo sin construir una oferta superadora de lo que han hecho y lo que dan.
Elecciones a lo Chiqui Tapia
No parece difícil entender que en ese escenario regresarán con toda su potencia, en el tiempo posmundialista, los paralelismos entre la política y el fútbol, que en la Argentina siempre son demasiado fáciles de trazar y de percibir.
En primer, lugar la discusión electoral se asemeja hoy a lo que sucede con los campeonatos de la AFA: los equipos se preparan con anticipación sin suficientes certezas de cuándo se jugará cada partido y, sobre todo, bajo qué reglas se disputarán.
El año pasado la gestión de Milei, con el apoyo de sus aliados de ocasión, sentó un inquietante precedente al romper una regla no escrita que procuraba dotar de previsibilidad a la demasiado imprevisible política nacional, al cambiar las reglas de juego durante el año electoral, con la suspensión de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
Esa modificación potencia la inseguridad respecto de los comicios de 2027 y anticipa discusiones que en una ciudadanía con muchas insatisfacciones no resultan prioritarias, pero que luego pueden resultar decisivas a la hora de definir sus preferencias e incidir en la marcha del país. Que de eso va la democracia.
Ofertas que no llegan
Al mismo tiempo, las burbujas de sentido mantienen la polarización, aunque vayan achicándose. Cada polo, encarnado uno por el oficialismo libertario y el otro por el difuso magma peronista, compite con lo que algunos llaman el “ningunismo” y otros los “desenchufados”. Se trata de ese creciente segmento social que a la ya conocida desafección por la política agregó una fuerte desconexión, sin sentirse representado ni interpelado por ninguna figura o espacio político.
“La política argentina sigue organizada por dos minorías intensas -un núcleo de La Libertad Avanza cercano al 24%, un electorado kirchnerista próximo al 19%- y entre ambos aparece un 57% al que definimos como ‘electorado en modo avión’”, que no es indiferencia, sino desconexión deliberada”, explica Patricio Hernández, titular de la consultora Methodo.
Esa desconexión tiende a generar una espiral viciosa para la política cuando el espacio de interacción se da mayoritariamente en el universo digital, ya que a medida que el usuario/ciudadano deja de seguir asuntos políticos el algoritmo baja el ofrecimiento de esa temática y el nivel de exposición a ella se va reduciendo hacia la extinción mientras no se altere su demanda.
Aparece, entonces, un nuevo desafío no solo para quienes son parte del ecosistema político sino para los que quieren entrar y ofrecer algo nuevo. La barrera de acceso que la tecnología había bajado, ahora la vuelve a subir y a hacer más sólida. “Para transformar el descontento en candidatura hace falta llegar hasta alguien que no busca temas de política y tampoco quiere que lo encuentren”, advierte Hernández.
De esa manera, la reciente proliferación de reales y potenciales nuevos jugadores, los outsiders, parece reflejar menos un intento eficaz de satisfacer una demanda insatisfecha, que otro fracaso del establishment político. Ese colectivo que reúne a los que ya fueron gobierno y fracasaron y a los que llegaron como un contrapoder para desplazarlos y cambiar, pero que ya son el poder y están siendo juzgados severamente.
Los nombres del comunicador evangélico Dante Gebel, del banquero Jorge Brito y, más recientemente, el del empresario de medios Daniel Hadad no mueven el amperímetro en los sondeos, a pesar de la cobertura y exposición en medios tradicionales de la que gozan, de la inversión que hacen de diferentes maneras en redes sociales y del impacto que generan en el círculo de tomadores de decisiones.
Con prudencia y razonabilidad ninguno de ellos ha confirmado ni siquiera que piense en ser candidato a Presidente en el próximo turno, pero se mueven como si lo fueran a ser o como si estuvieran probando cuánto margen tienen para lanzarse a la aventura sin quedar en ridículo o, en el mejor de los casos, sin poner en riesgo el capital de que disponen en sus respectivas esferas de negocios e influencia.
La cantidad y la diversidad de actores de primera línea y de sectores antagónicos de la política, el empresariado, el Poder Judicial y el sindicalismo que asistió el jueves pasado a la avant premiere del mediometraje novelado sobre el histórico encuentro entre San Martín y Domingo Sarmiento, producido y presentado por Hadad, fomentó las preguntas y las especulaciones sobre el objetivo de la convocatoria.
Las discusiones sobre el metamensaje que encerraba la reunión en el magnífico y solemne salón de actos la Facultad de Derecho de la UBA podrían resumirse en la pregunta más escuchadas ahí: “¿A que estamos asistiendo?”.
Ese interrogante principal daba paso de inmediato a preguntas subsidiarias para las que nadie tenía respuestas certeras y el anfitrión deliberadamente había abierto y dejado sin contestar: “¿La presentación de la precandidatura de Hadad?”, “¿Un intento de conformación de una nueva alianza electoral a disposición de un candidato que no sea Milei ni Kicillof y podría no ser el propio Hadad, destinada a satisfacer una demanda en aumento en el establishment?”, “¿Un acto para obturar a otros emergentes, constituirse en el gran árbitro y negociar con los diferentes polos?”.
Se sabe que los productos de los laboratorios tienen muchas fases de testeo antes de ser puestos a disposición de los consumidores. Ahí estaría la clave para interpretar el lanzamiento, en este momento, de “El Libertador”, que es como, al menos por ahora, se llama solamente la producción audiovisual hecha íntegramente con inteligencia artificial, salvo las voces puestas por Arturo Puig y Juan Leyrado a los protagonistas virtuales. Aunque no pocos creyeron que con ese título también se estaba probando el slogan de campaña del empresario mediático.
El “modo avión” dificulta que entren nuevos mensajes, pero son muchos los que los emiten para que estén probados y en condiciones de irrumpir apenas se active la conexión.
Siempre y cuando, claro, esa conexión se active. A la baja imagen positiva de los actores conocidos y posibles candidatos se suma la desafección. Ese sentimiento que lejos de inducir a la acción potencia la deserción electoral. Los niveles récord de abstención registrados el año pasado son un llamado de atención que dificultan aún más cualquier previsión.
El rechazo al pasado más remoto de inflación, corrupción y desequilibrios macroeconómicos, compite hoy con el pasado inmediato de ajuste extremo y el presente de caída de poder adquisitivo, actividad económica que no termina de reactivarse, polarización político-social, carencia de empatía con los que padecen el cambio de modelo y caras gastadas. El futuro, otra vez, es incierto. Y falta demasiado para que pueda empezar a despejarse. La construcción del puente entre dirigentes y dirigidos sigue siendo una gran deuda pendiente de la Argentina y nadie parece encontrar los planos.
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En el Día de la Lealtad, Kicillof defendió a CFK y lanzó un mensaje para 2027: “Estoy dispuesto a poner el cuerpo”

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado el acto por el Día de la Lealtad peronista en González Catán. Durante su discurso defendió a Cristina Kirchner y lanzó un mensaje para el año electoral. “Cuenten conmigo para poner el cuerpo y asumir las responsabilidades que hagan falta″, afirmó.
El mandatario bonaerense estuvo acompañado por la vicegobernadora, Verónica Magario; el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, junto a otros funcionarios provinciales y municipales. “Nos querían callar, nos querían esconder, nos querían terminar, y acá estamos celebrando el Día de la Lealtad, celebrando a Perón y a Evita”, relató Kicillof.
El gobernador aseguró que Juan Domingo Perón “nos enseñó una forma de gobernar”. “¿Dónde está la verdadera libertad? Lo vuelvo a decir y el que dudaba, hoy después de tres años de este experimento ya lo sabe bien: Sin justicia social no hay libertad verdadera; sin justicia social hay privilegios, explotación y desigualdad«, aseguró.
En otro tramo, Kicillof cruzó al presidente Javier Milei: “Este 17 de octubre es distinto porque es distinto el contexto, la situación, los desafíos y las tareas a las que nos convoca. Nos toca vivirlo en una Argentina gobernada por una expresión de la ultraderecha internacional”.
Y agregó: “Argentina no va a recibir y no puede recibir órdenes del extranjero, de Estados Unidos ni de Israel. Argentina no puede tener, en vez de un presidente, un ‘che pibe’ de los mandados del presidente de EE.UU”, relató Kicillof.
Por último, el gobernador se refirió a Cristina Kirchner y cuestionó su situación judicial. “Hoy Cristina está injustamente presa por defender nuestras banderas”, sostuvo.
El mensaje de Axel Kicillof para el 2027
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, llamó a construir una alternativa política para las elecciones de 2027 y aseguró que está dispuesto a asumir las responsabilidades necesarias para enfrentar a Milei.
“Hoy podemos decir que se inició la largada para ese triunfo que nos espera en 2027″, afirmó y agregó: “Cuenten conmigo para poner el cuerpo, recorrer el país y asumir las responsabilidades que hagan falta”
Kicillof sostuvo que el peronismo debe ir más allá de su rol opositor y plantear una alternativa al rumbo económico del Gobierno.
“No alcanza con ser oposición. Los problemas nacionales no pueden tener una solución en una sola provincia. Tenemos que cambiar la política económica que lleva adelante el gobierno nacional. Tenemos que dar vuelta el desastre que están generando”, expresó.
El peronismo llega dividido al Día de la Lealtad
El peronismo conmemora este sábado el Día de la Lealtad con actividades organizadas por sus distintas vertientes y sin una convocatoria conjunta que reúna a sus principales referentes.
Kicillof encabezó este sábado una actividad en La Matanza, uno de los distritos con mayor peso electoral de la provincia de Buenos Aires y un bastión histórico del peronismo. El acto tuvo un sello político propio: se organizará desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que impulsa el gobernador para fortalecer su armado territorial.
Máximo Kirchner participará de un acto en Chaco junto al exgobernador Jorge Capitanich». La intención sigue siendo mostrar una recorrida y una construcción “más federal”.
En paralelo, el kirchnerismo concentrará su convocatoria por el 17 de octubre en San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria. La intención es que la expresidenta tenga un lugar central en la jornada y que vuelva a cobrar fuerza el reclamo para que pueda competir en las elecciones de 2027.
La organización de las actividades vuelve a exponer las diferencias dentro del peronismo sobre la construcción política y el liderazgo del espacio. Mientras Kicillof busca consolidar su armado propio desde la provincia de Buenos Aires, el kirchnerismo apuesta a mantener a Cristina Kirchner en el centro de la escena política y electoral.
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Kicillof reivindicó a Cristina Kirchner en el Día de la Lealtad, dijo que está “injustamente presa” y se ofreció a “poner el cuerpo” para 2027

Axel Kicillof reivindicó este sábado a Cristina Fernández de Kirchner durante su discurso en uno de los actos por el Día de la Lealtad que llevó adelante el PJ, cuestionó al gobierno de Javier Milei y convocó al peronismo a construir una alternativa para las elecciones de 2027.
El gobernador bonaerense afirmó que la expresidenta está “injustamente presa por defender nuestras banderas” y reiteró su ofrecimiento para “poner el cuerpo”, dijo, en la reorganización del espacio con vistas a los comicios presidenciales del año próximo.
Kicillof cerró el acto por el Día de la Lealtad organizado por el PJ bonaerense en el Polideportivo Juan Domingo Perón de González Catán, partido de La Matanza, tras las intervenciones de la vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario, y del intendente local, Fernando Espinoza. También participaron intendentes, ministros provinciales, el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina y el dirigente docente Roberto Baradel, entre otros.
Kicillof sostuvo que la libertad solo puede existir con justicia social y rechazó las definiciones que, según planteó, omiten la desigualdad. “Sin justicia social no hay libertad verdadera: hay privilegios, hay explotación y desigualdad. Eso no es libertad”, dijo durante su discurso.
El gobernador usó el acto por el Día de la Lealtad para reivindicar a Cristina Kirchner, cuestionar al gobierno de Javier Milei y plantear que el peronismo debe construir una alternativa para 2027. También ofreció recorrer el país y asumir las responsabilidades que demande esa estrategia política.
En ese marco, afirmó que Cristina Kirchner se encuentra “injustamente presa por defender nuestras banderas” y definió a la administración nacional como “la expresión más payasesca de la derecha internacional”.
También aludió a la próxima visita del papa León XIV y desafió en alusión a dichos del presidente Milei: “Cuando venga el Papa León, que esperamos que se recupere, que alguien se anime a decirle que la justicia social es un robo. La justicia social es justicia y es para todos”.
Críticas a Milei y a la relación con Estados Unidos e Israel
El mandatario provincial afirmó que existen intentos de sustituir la independencia económica por “el colonialismo” y la soberanía política por decisiones tomadas fuera del país. Atribuyó esa situación a un escenario de dependencia que, según dijo, debe ser enfrentado por el peronismo.
“Argentina no puede recibir órdenes del extranjero”, declaró Kicillof, antes de mencionar a Estados Unidos e Israel. Luego cuestionó que el país tenga “en vez de un presidente, un che pibe de los mandados del presidente de los Estados Unidos”.
El gobernador citó a Juan Domingo Perón para advertir que, si los adversarios se enfrentan con las banderas del peronismo y de la Argentina, “se van a encontrar enfrente un pueblo que lucha y resiste”.
Durante su intervención, también expresó el apoyo del peronismo bonaerense al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. “Fuerza Lula, estamos con vos”, afirmó, a ocho días de que el mandatario brasileño se enfrente en la segunda vuelta electoral con el candidato Jair Bolsonaro.
El rol de la provincia frente a las políticas nacionales
Kicillof sostuvo que su espacio estuvo en las calles desde el inicio de la gestión de Milei junto con mujeres, empresarios, trabajadores, docentes y estudiantes. “No nos escondimos”, dijo al repasar la actuación del peronismo bonaerense.
El gobernador describió las políticas de su administración como “un escudo y red” para proteger a la población. Señaló que la provincia acompañó a los trabajadores, repuso medicamentos que, según afirmó, había retirado el Gobierno nacional, abrió centros universitarios y mantuvo la obra pública.
También mencionó la inauguración de escuelas y el acompañamiento a docentes y estudiantes en las movilizaciones. Sin embargo, consideró que las medidas provinciales no resuelven por sí solas la situación nacional.
“No alcanza con ser oposición, no alcanza con luchar. Los problemas nacionales no pueden tener una solución en una sola provincia o en un gobierno local”, afirmó. Kicillof sostuvo que la tarea pasa por modificar la política económica nacional y “dar vuelta este desastre que están generando”.
La convocatoria del peronismo para 2027
Kicillof planteó que la obligación del peronismo es mantener “la lealtad con el pueblo” y construir una alternativa para que “el año que viene y en las urnas” termine “la pesadilla que gobierna”.
El gobernador vinculó ese objetivo con el 17 de octubre y el aniversario número 81 de la movilización que reclamó la liberación de Perón en 1945. “Se dio la largada para ese triunfo que nos espera en el año 2027”, sostuvo.
Reconoció que el peronismo atravesó derrotas y cometió errores, aunque aseguró que debe actualizar su doctrina sin abandonar sus principios. “Es la obligación del peronismo estar a la altura de los tiempos”, declaró.
Además, convocó a acercarse a quienes votaron al actual gobierno y se sienten defraudados. “Tenemos la obligación de crear esa alternativa que les permita crear un camino hacia el futuro. Tenemos que hacer el esfuerzo de buscar a todos y hablar con todos”, expresó.
El ofrecimiento de Kicillof para recorrer el país
El gobernador bonaerense sostuvo que el peronismo enfrenta a “un adversario internacional” con recursos y apoyo externo, al que atribuyó el objetivo de reinstalar “una vuelta a la dependencia absoluta” en la Argentina.
Frente a ese escenario, recordó una de las 20 verdades peronistas: “Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”. Kicillof afirmó que esa consigna debe traducirse en unidad dentro del movimiento.
“Cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país. Cuenten conmigo para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora”, declaró ante los asistentes.
Kicillof anticipó que el peronismo volverá a gobernar la Argentina en 2027 y afirmó: “Nuestra tarea es construir una alternativa, representar al pueblo y recuperar la Argentina para los argentinos”. Cerró con consignas a favor de Perón, Eva Perón, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y el pueblo argentino: “Las islas Malvinas fueron, son y serán argentinas”.
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Diputados peronistas buscan citar al embajador chileno al Congreso por la nueva ruta marítima hacia Malvinas

En otro elemento que suma interferencias en la relación diplomática entre los gobiernos de Javier Milei y José Antonio Kast, un grupo diputados nacionales por el peronosmo presentó un proyecto de resolución para citar al Congreso al embajador de Chile en la Argentina, Gonzalo Uriarte Herrera, a que explique los alcances de la ruta marítima comercial que la empresa Easter Island Naviera planea inaugurar en noviembre entre Punta Arenas y las Islas Malvinas, y que precise si ese servicio podría abastecer actividades de exploración petrolera en el Atlántico Sur.
La iniciativa llega tras tres semanas de escalada diplomática y política entre Buenos Aires y Santiago que involucró declaraciones cruzadas de funcionarios, legisladores y mandos militares de ambos países, y que trasladó el conflicto por la causa Malvinas a los parlamentos pese a la sintonía ideológica entre Milei y Antonio Kast.
El texto, que lleva la firma de Santiago Cafiero, Jorge Taiana, Eduardo Valdés, Nicolás Trotta, Juan Carlos Molina, Lorena Pokoik, Roxana Monzón, Jorge Neri Araujo Hernández, Marcelo Mango, Ariel Rauschenberger, Pablo Todero, Andrea Freites, Abelardo Ferrán, Ana María Ianni, Moira Lanesan Sancho y Paulo Agustín Tita, plantea que Uriarte Herrera informe sobre tres cuestiones.
Primero, la posición oficial del gobierno de Chile respecto de la apertura de la ruta y su compatibilidad con los compromisos asumidos sobre la cuestión Malvinas; segundo, la eventual participación o autorización de autoridades chilenas en la operación; y tercero, la posible utilización de la conexión para abastecer proyectos de exploración o explotación hidrocarburífera, como el desarrollo Sea Lion, impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
En los fundamentos, los legisladores advirtieron que “resulta necesario esclarecer la naturaleza de la operación comercial anunciada, la intervención de autoridades chilenas, las características de la embarcación, su bandera, el tipo de mercaderías transportadas y la eventual prestación de servicios logísticos a empresas vinculadas con actividades económicas desarrolladas bajo autorizaciones británicas”.
También plantearon la conveniencia de evaluar si corresponde aplicar la Ley 26.659, que establece prohibiciones y sanciones relacionadas con actividades hidrocarburíferas no autorizadas en la plataforma continental argentina.

El antecedente para denunciar tratados con Chile
El proyecto de Cafiero se suma al que presentó la semana pasada el diputado Guillermo Michel, quien propuso un camino más severo: instruir al Poder Ejecutivo para que denuncie formalmente dos acuerdos bilaterales vigentes que otorgan ventajas fiscales a las empresas chilenas con inversiones en la Argentina. Se trata del Tratado sobre Promoción y Protección Recíprocas de Inversiones (Ley 24.342) y del Convenio para Eliminar la Doble Imposición (Ley 27.274), que fijan topes a las retenciones sobre dividendos, intereses y regalías.
“Si Chile decide hacer negocios de manera ilegal en Malvinas no puede tener de parte de la Argentina beneficios económicos y fiscales por sus inversiones en nuestro país. Tienen que decidirse”, sostuvo Michel en sus fundamentos. El legislador -en diálogo con Infobae-, aclaró que la iniciativa no busca romper relaciones diplomáticas, sino condicionar las ventajas económicas al respeto de la posición argentina sobre el archipiélago.
La respuesta desde Santiago fue inmediata. Diputados del Partido Republicano, la fuerza política de Kast, rechazaron en bloque la propuesta de Michel. Stephan Schubert, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara chilena, calificó la iniciativa como “bastante irresponsable” y pidió que la Cancillería argentina precise si responde a un interés oficial del gobierno de Milei, según consignó Noticias Argentinas.

Álvaro Carter, presidente de la Comisión de Defensa Nacional, fue más enfático: “La propuesta de retirar beneficios a empresas chilenas no es solo un atentado al libre comercio, es una agresión directa a la estabilidad jurídica y a los acuerdos de mutuo respeto entre Chile y Argentina”. La diputada Catalina del Real exigió una “protesta diplomática enérgica”, mientras que Alejandro Riquelme, representante de Magallanes, advirtió que “Chile no necesita pedirle permiso a nadie para ejercer sus derechos soberanos”.
La tensión había escalado ya a nivel institucional. El 6 de octubre, la Cámara de Diputados de Chile aprobó en sesión especial siete resoluciones no vinculantes que presionan al presidente Kast a adoptar una posición más firme en defensa de los intereses nacionales en la zona austral. La más transversal, que reafirmó la plena vigencia de los tratados limítrofes con la Argentina, obtuvo 100 votos a favor y apenas una abstención.
Otra le exigió al mandatario chileno anteponer los intereses de Chile a “sus afinidades políticas con el gobierno argentino”, una referencia directa a la relación personal entre ambos mandatarios. Otra resolución, impulsada por el Partido Socialista, reclamó gestiones diplomáticas para la derogación del Decreto 457/2021 y del Decreto 256/2010, normas argentinas que Chile considera lesivas para su soberanía sobre el Estrecho de Magallanes.
En paralelo al pedido de citación del diplomático chileno en el país, los peronistas Juliana Di Tullio, Jorge Capitanich, Sergio Uñac, Agustín Rossi y Eduardo “Wado” de Pedro -entre otros- enviaron una carta a los presidentes de Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay para solicitar que impidan el uso de puertos, aeropuertos e infraestructura de sus territorios como plataforma logística de las empresas que operan en Malvinas. “Ningún país latinoamericano debería convertirse, aún involuntariamente, en plataforma logística de actividades económicas que contribuyan a consolidar una situación colonial”, sostuvieron en el documento.
En tanto, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, también se sumó al reclamo y le envió una carta al embajador Uriarte Herrera para transmitirle “malestar y preocupación” por la actividad comercial en Punta Arenas. “En la isla de Tierra del Fuego tenemos una historia y un futuro común. Por eso nos preocupa que en Punta Arenas se realicen actividades empresariales que terminan ayudando y asistiendo a los ocupantes ilegales de nuestras islas Malvinas”, indicó el jefe comunal en su cuenta de X.
El clima bilateral arrastra episodios desde agosto. Las declaraciones del brigadier general Gustavo Valverde, jefe de la Fuerza Aérea Argentina, quien afirmó que “Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía” de la Argentina, provocaron una nota de protesta formal de la Cancillería chilena. A ello se sumó que la senadora Patricia Bullrich incluyó “el control del Estrecho de Magallanes” entre los objetivos estratégicos del país, pese a que la cumbre Milei-Kast en La Moneda había ratificado la soberanía chilena sobre la totalidad de ese paso interoceánico.
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