ECONOMIA
Pese a tasas de interés levemente positivas, en agosto volvieron a caer los depósitos en pesos

El mes pasado, los depósitos y préstamos en pesos volvieron a caer en términos reales. Sus tasas de variación, descontada la inflación minorista del mes, que el Indec precisó ayer que fue del 1,7%, fueron de -0,6% y -0,4%, respectivamente, “en un contexto donde la tasa de interés promedio en pesos fue levemente positiva en términos reales para depósitos a plazo fijo en el segmento mayorista: fue del 2% de tasa efectiva mensual”.
Según el reciente informe semanal de la consultora Quantum, los depósitos y préstamos también fueron afectados por una menor expansión de la base monetaria, a causa de la reducción del ritmo de compras de divisas que hizo el Banco Central, a un promedio diario de apenas USD 38 millones; una actividad económica poco dinámica y la sustitución de depósitos y préstamos en pesos por dólares. Esta sustitución provocó tasas en pesos nominales altas y volátiles. Al respecto, el informe precisa que durante agosto la tasa de caución a un día pasó de 22% a 28,2% a principios de mes, para volver a niveles de 20% de tasa nominal anual (TNA) a fin de mes.

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De acuerdo con Quantum, los desafíos para dinamizar el sector tienen que ver con elementos que afectan tanto la oferta como la demanda de fondos. Del lado de la oferta de fondos, destaca “la tendencia hacia la dolarización de saldos y la competencia entre el sector bancario y el no bancario (mercado de capitales)”. Del lado de la demanda, menciona “los efectos que pueden generar cambios en las tasas de interés, en comportamientos por efectos de la mora y la evolución de la actividad”.
El avance de los fondos “money market”
En términos de datos, destaca que los depósitos transaccionales en pesos —caja de ahorro y cuenta corriente— cayeron en agosto 1,7% real, descontada la inflación, respecto de julio, mientras que los plazos fijos se redujeron 0,1% real. Más aún, desde principios de año los depósitos transaccionales cayeron 11,7% real y los plazos fijos, aunque mucho menos, también bajaron: su variación fue de -0,3% real.
El informe atribuye esa evolución a la expansión de los fondos money market, fondos de inversión accesibles que invierten en plazos fijos y que crecieron 10% en términos reales en lo que va de 2026 y 19,2% en los últimos doce meses.
Más aún crecieron los depósitos en dólares: en términos nominales aumentaron 11,5% en 2026 y 25,5% en doce meses, pese al desaliento a su rendimiento que implica un aumento del precio nominal del dólar inferior a la inflación, que varios economistas señalan como “retraso cambiario”.
En préstamos, la reducción fue de 0,4%, siempre en términos reales, atribuida a la caída de los préstamos de consumo —saldos en tarjetas de crédito y préstamos personales—, que cayeron 1,3% real respecto de julio. Sobre ese dato, Quantum sugiere que podría deberse a personas que no cobran sus sueldos en los bancos y reciben préstamos de billeteras virtuales y empresas de tecnología financiera.
De enero a agosto
En el acumulado de los ocho primeros meses del año, los préstamos totales tuvieron una variación negativa real de -3,4%, resultante de una combinación de caída en los préstamos de consumo y aumento en los otorgados a empresas. De hecho, los préstamos en dólares, en niveles de USD 25.000 millones, aumentaron 3,3% en agosto respecto de julio, 37% en lo que va de 2026 y 44% respecto de agosto de 2025, siempre en dólares corrientes.
A partir de estos datos Quantum colige que los préstamos bancarios al sector privado compiten “en alguna medida” con el financiamiento del mercado de capitales, que si bien es menos accesible que los bancos ofrece en general “tasas más atractivas para tomadores de financiamiento e inversores, y también con mejores plazos”.
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ECONOMIA
“Inteligencia distorsionada”: la crítica de un premio Nobel de Economía en medio de la polémica por la carrera de la IA

La renuncia y denuncia de Jacob Coxon, un investigador de inteligencia artificial que trabajó en OpenAI y luego en Anthropic, por la carrera a su juicio “irresponsable” en que están enfrascadas las empresas del sector, sin medir los riesgos de que a partir de su “superinteligencia” la IA ejecute ciberataques y adquiera recursos o poder fuera del control de la humanidad, sigue generando revuelo.
La industria de la IA, dijo Coxon, “apuesta con nuestras vidas”. Evan Hubinger, responsable de “alineación” de Anthropic, estimó en cerca del 10% la probabilidad de que la IA mate a todos los humanos, Samuel Marks, investigador de seguridad de la empresa, sostuvo “a título personal” que desarrolladores de IA creen posible la extinción humana o resultados comparables y el propio Dario Amodei, CEO de Anthropic, dio crédito a la inquietud de Coxon en un texto en el que reconoció la necesidad de moderar el ritmo de avance de la IA, pero a su vez señaló que la presión competitivo le impide “frenar solo”.
Distinta fue la reacción de Elon Musk que cuestionó a Coxon y sugirió que su hilo de posteos en la red X fue una operación coordinada, una suerte de “montaje”. Sin embargo, tanto Musk como Sam Altman, CEO de OpenAI, se manifestaron de acuerdo con disminuir la velocidad de desarrollo de la IA.
La denuncia de Coxon ya había generado reacciones políticas en EE.UU., como la de Bernie Sanders, senador socialista de Vermont, quien aprovechó para insistir en el proyecto para prohibir el desarrollo de la SuperInteligencia Artificial que presentó junto al demócrata Greg Casar días antes de la denuncia de Coxon. Ted Cruz, senador republicano por Texas, definió a la IA como un “riesgo catastrófico” y dijo que el posteo de Coxon le resultó muy preocupante, y Chris Van Hollen, senador demócrata, reclamó un mecanismo de salvaguardas, un régimen de pruebas y un diálogo con China, entre otras reacciones legislativas.
Economía, IA y “esfuerzo cognitivo”
Fue la ocasión que esperaba Daron Acemoglu, premio Nobel de Economía 2024 y profesor del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) para plantear nuevamente una crítica ya esbozada en trabajos previos.
“¿El problema es una Inteligencia Artificial (demasiado) avanzada o una inteligencia distorsionada?“, se preguntó en un extenso posteo en X en el que celebró que “por fin” los propios investigadores de IA “se dan cuenta de que la carrera desenfrenada en la que están involucradas estas compañías es irresponsable”.
Acemoglu cree que un problema irresuelto es la “alineación” de los modelos que -dice- “hacen cosas que no están en línea con los objetivos humanos”. Según él, el problema no es que los modelos de IA sean demasiado avanzados, sino que son entrenados de un modo que conduce a una “inteligencia distorsionada”.
“El problema no son las capacidades —aunque estas son claramente reales—, sino que las capacidades están al servicio de algunas métricas cuantitativas imperfectas —la aprobación de los usuarios, su interacción, métricas simples de finalización de tareas, diversas puntuaciones en pruebas comparativas— sobre las que el aprendizaje por refuerzo optimiza sin descanso. Que este proceso conduzca luego a comportamientos distorsionados, como manipular la evaluación de métricas simples de finalización, hacer trampa, mostrar exceso de confianza en respuestas equivocadas y adulación, quizá no debería sorprender”, escribió Acemoglu.
Auto sin freno
Para aclarar su crítica, el Nobel de Economía recurrió al siguiente ejemplo. “No es que tengamos en nuestras manos un super-auto con mente propia, que quiera tomar el control de la conducción porque es superior al conductor. Más bien, tenemos un auto cuyo sistema de dirección y de frenos no funciona. Tiene muchas de las capacidades de autos muy buenos, y su motor, aceleración e interfaz gráfica pueden ser muy impresionantes. Pero si no se lo puede dirigir correctamente y no se pueden accionar los frenos cuando es necesario, ¿qué puede hacer un auto? Tal vez no deberíamos conducirlo hasta que esté reparado”, explicó.
La explicación de Acemoglu coincide con la que en la Argentina sostiene el economista Eduardo Levy Yeyati, quien alguna vez describió los algoritmos como un “espejo que adula” y en que los humanos delegamos decisiones que la IA asume a partir de cálculos abstractos. Cuando el algoritmo es el que decide, sostiene, los humanos resignamos la “agencia moral”.
Esfuerzo cognitivo
La crítica de Acemoglu, sin embargo, no se limita al problema de la “alineación”. En marzo pasado, en un paper conjunto con Dingwen Kong y Asuman Ozdaglar, otros dos académicos del MIT, modelizó que si bien la IA puede mejorar decisiones y trabajos puntuales, al mismo tiempo atenta contra la producción social de conocimiento al debilitar lo que llamó el “esfuerzo cognitivo”. En otras palabras, la IA aplicada sin criterio tiende al “colapso del conocimiento humano”, a una especie de embrutecimiento.

Una IA agéntica, dice el paper publicado por el National Bureau of Economic Research (NBER) de EE.UU., al ofrecer a cada usuario, por caso, recomendaciones médicas o financieras personalizadas, actúa como sustituto del esfuerzo cognitivo. La respuesta inmediata y en apariencia buena conspira contra el beneficio de estudiar, contrastar fuentes o experimentar por cuenta propia, algo que el paper llama “esfuerzo cognitivo”.
Los autores formalizan que el esfuerzo aumenta cuando hay más conocimiento general acumulado y cae cuando crece la precisión de la recomendación de IA.
Un conflicto de este tipo, entre automatización y esfuerzo cognitivo, se presentó hace más de cincuenta años, cuando empezaron a difundirse las calculadoras de bolsillo. Entonces se debatió entre docentes y pedagogos si tenía sentido, por caso, que los estudiantes aprendieran las tablas de multiplicar. La respuesta sigue siendo que sí.
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ECONOMIA
Jubilaciones y deuda, los dos rubros que más se adelantaron en las partidas para este año antes del Presupuesto 2027

La partida social llegaría al proyecto 2027 con un crédito que no solo compense la inflación, sino que consolide el peso relativo que ya exhibe
Una jurisdicción tan rezagada no recupera automáticamente el terreno perdido en lo que resta del año, por lo que su peso relativo dentro del gasto total tendería a reducirse también en la proyección para el próximo año
Tanto el REM como los precios de los bonos coinciden en que la desinflación se profundizará durante el primer semestre de 2027, y perforaría el 1% recién hacia abril
En las últimas horas se conoció la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de incrementar la partida presupuestaria para las áreas de Defensa y Cancillería, tanto para lo que resta de 2026, como especialmente para 2027
Corporate Events,South America / Central America
ECONOMIA
Los datos que muestran por qué la mora crediticia no es un “riesgo sistémico”, pero sí un problema macroeconómico

Deteriora el balance de las familias, restringe y encarece el crédito nuevo y termina afectando el consumo, la actividad y, crecientemente, la propia capacidad de generar ingresos (EcoGo)

- Un ciclo inicial muy rápido, en el que los préstamos a familias crecieron más del 100% desde el piso de abril de 2024, con una recuperación, en apenas diez meses, de la caída observada desde el pico previo de 2018. Esa dinámica, junto con la suba inicial de los ingresos, permitió la recuperación económica de 2024 y el crecimiento de 4,4% por arrastre de 2025, pero se frenó con el apretón monetario preelectoral del año pasado y explica en parte el freno en el nivel de actividad verificado desde entonces.
- Un cambio de régimen macroeconómico, por el pasaje de una etapa de aceleración inflacionaria y tasas reales negativas a otra de desaceleración inflacionaria y tasas muy positivas. Con un agravante, resalta el informe: los spreads incorporan el aumento de la morosidad, pero nunca comprimieron después del apretón monetario. Se pasó así de un esquema de cuotas que se licuaban con la inflación a otro en el que dejaron de licuarse, una descripción que suele citar el ministro de Economía, Luis Caputo. El informe no reivindica el modelo previo, en el que incluso en el crédito no bancario, con tasas de interés muy positivas, la “licuación” funcionaba. “El esquema era perverso, ya que la contracara era la licuación del ahorro, los depósitos, pero desde el punto de vista de los deudores podría decirse que el crédito operaba como un aumento en los ingresos”, explica la consultora.
- La aparición de “un nuevo jugador”: las fintech y sus billeteras virtuales, muy rápidas en otorgar y cobrar, que afectaron el fondeo de los bancos debido al atractivo de la remuneración de “pesos transaccionales”. Sucede, dice el informe, que no remunerar cuentas corrientes o cajas de ahorro —dinero “transaccional”— podía tener sentido en una economía de baja inflación, pero lo perdió del todo en los últimos 20 años, en los que los precios aumentaron todos los años por sobre el 25%, con un pico de más del 200% en 2023. En ese contexto, el crédito no bancario pasó de representar el 16% del crédito para consumo a principios de 2024 al 25% actual. En ese lapso, el número de deudores no bancarios pasó de 3,5 millones a 5,3 millones, y el de deudores que ya tenían deuda bancaria y sumaron deuda no bancaria, de 4,7 millones a 7,6 millones (al exponer en el Congreso, Mariano Biocca, del sector fintech, dijo que el 90% de los morosos del sector ya fueron refinanciados).
- El apretón monetario de la segunda mitad de 2025 eliminó las franquicias que distribuían el impuesto inflacionario sobre los “pesos gratis” a líneas de crédito dirigidas, como el Ahora 12, cuyo costo pagaban millones de ahorristas inocentes.
- La incertidumbre electoral y, en particular, desde abril de 2025, cuando se liberó el cepo cambiario para las personas, la relativa a las respuestas del Gobierno frente a los movimientos del dólar, duda que recrudeció a fines de julio del año pasado, cuando el BCRA y el Tesoro retiraron masivamente liquidez del mercado, metiendo presión sobre las tasas de interés. Las de caución llegaron al 30%, un nivel que se normalizó “recién en los últimos 10 días”, esto es, más de 13 meses después.




La mitad de los morosos —2,85 millones de personas— tiene deudas inferiores a medio salario privado registrado, pero explica apenas el 4,9% del monto total en mora
deudas,morosidad,finanzas personales,facturas,presupuesto
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