DEPORTE
Pierre Gasly explotó por el rendimiento de Alpine y lanzó una alarmante frase antes del GP de Barcelona: “Nunca me pasó en 10 años”

El ambiente en el garaje de Alpine quedó con sensación de frustración e incertidumbre tras la clasificación en el Gran Premio de Barcelona. Pierre Gasly exteriorizó su malestar, señalando que jamás había experimentado una sensación semejante en sus diez años como piloto de Fórmula 1. El francés se vio relegado a la decimocuarta posición, quedando incluso detrás de su compañero Franco Colapinto, quien ocupó el decimotercer lugar. Más allá de la estadística, ambos pilotos coincidieron en que el principal problema radica en la falta de confianza y en la imposibilidad de encontrar un ritmo competitivo sobre el circuito catalán.
Gasly fue contundente al describir su situación. “De hecho, desde los libres 1, no sé qué me pasa; es la primera vez en diez años: en cuanto toco los frenos, tengo el coche que va de derecha a izquierda”, explicó a Canal+ de Francia, según replicó el portal especializado Motorsport. La inquietud se tornó aún más evidente cuando detalló que el equipo intentó cambios radicales en el monoplaza sin obtener mejoras. “Tuvimos el problema todo el día ayer, no consiguen entender de dónde viene. Así que cambiamos el chasis esta noche y vuelve a ser lo mismo desde esta mañana. Primera curva, cuarta curva, en cuanto freno, intento ir a la derecha y el coche va a la izquierda; vuelve y es muy, muy complicado, cero feeling en los frenos”.
El desconcierto de Gasly se intensificó al reconocer que ni siquiera tienen claro cómo afrontar la largada. “Veremos si salimos desde el pit lane o… Hay que entender de dónde viene porque cuando llegamos a 340 [km/h] al final de la recta y freno sin saber hacia qué lado va a ir el coche; tengo el volante recto, a veces va a la derecha, a veces a la izquierda… Sí, es extremadamente extraño y nunca había tenido esto en diez años, y el problema es que no conseguimos entender de dónde viene”. La falta de respuestas técnicas dentro del equipo agrava la preocupación del piloto, que no logra recuperar la confianza necesaria para atacar en las frenadas y se encuentra limitado en su capacidad de competir.
Las dificultades de Gasly no se reducen a una cuestión puramente personal. El propio piloto reconoció que el A526 presenta deficiencias generalizadas en el trazado de Montmeló. “Creo que también es muy, muy complicado (para nosotros) en esta pista desde el comienzo del fin de semana. Vemos que incluso en las curvas rápidas, por desgracia, no somos lo bastante competitivos”.
En su análisis posterior, Gasly amplió su diagnóstico en el comunicado emitido por la escudería. “Ha sido un día difícil y, por alguna razón, parece que nos cuesta mucho en este circuito. Estoy seguro de que hoy podíamos haber sacado algo más, pero la Q3 estaba sin duda fuera de nuestro alcance. Estamos intentando entender algunas cosas, ya que no me he sentido cómodo en el coche en todo el fin de semana. No puedo atacar en las frenadas y me cuesta mucho tener confianza, ya que el coche se mueve bastante”, expresó el francés.
Desde la perspectiva del equipo, la previa a la clasificación fue de intenso trabajo. “Probamos algunas cosas durante la noche, incluido un cambio de chasis, y seguimos sin encontrar las respuestas que buscamos, así que sin duda nos queda mucho trabajo por delante. Es probable que mañana veamos un desgaste de neumáticos bastante elevado, por lo que seguramente será una carrera dura para todos. Veremos qué podemos hacer e intentaremos recuperar algunas posiciones”, manifestó Gasly, anticipando que la degradación y el calor podrían añadir un factor extra de complejidad en la jornada del domingo.
La situación de incertidumbre técnica llevó a que Gasly pusiera en duda incluso el punto de partida para la carrera. A la espera de una solución, el piloto dejó claro que la prioridad es entender el origen de la inestabilidad que afecta a su monoplaza antes de definir si largarán desde la parrilla o desde los boxes. Este panorama denota el grado de preocupación que atraviesa tanto al piloto como a los ingenieros de Alpine, incapaces por el momento de identificar la raíz del problema.
En paralelo, Franco Colapinto, quien también quedó fuera de la Q3, intentó rescatar algunos aspectos positivos dentro de un contexto adverso. “Hoy ha sido otro día complicado y no hemos conseguido el resultado que esperábamos. Hemos logrado algunas pequeñas mejoras con respecto a ayer, pero no han sido tan significativas como hubiéramos deseado entre el viernes y el sábado, ni como las que hemos demostrado en pruebas anteriores. No me siento muy cómodo en el coche y derrapa mucho, lo que lo hace impredecible y difícil de conducir, sobre todo a la hora de apretar en una vuelta durante la clasificación. No es por falta de esfuerzo; estamos trabajando muy duro como equipo para intentar entender cómo solucionarlo. Probamos muchas cosas, pero no mejoró lo suficiente como para permitirnos luchar por la Q3. Esperábamos estar más cerca del top 10 este fin de semana y nos quedamos bastante lejos. A ver qué nos depara mañana; con el calor y el desgaste, puede que haya alguna variación en la estrategia, y haremos todo lo posible por luchar por los puntos”.
Desde la dirección deportiva, Steve Nielsen ofreció su visión sobre la jornada. “Desde luego, no estamos satisfechos con el resultado de hoy, ya que hemos terminado la clasificación con ambos coches inusualmente lejos de la Q3. Por alguna razón, estamos encontrando más dificultades de lo habitual en este circuito y tenemos mucho trabajo por delante para entender a qué se debe”. El director deportivo confirmó que la decisión de cambiar el chasis del piloto francés respondió a la necesidad de explorar nuevas vías para resolver anomalías detectadas en los datos. Sin embargo, la medida no entregó las respuestas ni la mejora esperadas: “Cambiamos el chasis de Pierre durante la noche, ya que decidimos cambiar varios componentes de su coche para intentar resolver algunas cuestiones que habíamos detectado en nuestros datos. Por lo que parece, eso no ha aportado muchas respuestas nuevas ni una mejora suficiente”.
Nielsen también se refirió a las condiciones propias del circuito catalán, anticipando un escenario exigente para el domingo. “Las tandas de ayer (FP1 y FP2) con mucho combustible fueron duras para la mayoría de los equipos, ya que las altas temperaturas de la pista provocaron un desgaste significativo de los neumáticos, y es probable que veamos más paradas en boxes de lo habitual en la carrera de mañana, quizá incluso tres paradas para algunos”. El desgaste extremo de los neumáticos añade un desafío adicional a un equipo que ya parte en desventaja por cuestiones técnicas.
En definitiva, la jornada dejó a Alpine sumida en la incertidumbre y la desazón, con sus dos pilotos expresando abiertamente su frustración y el director deportivo reconociendo la cantidad de interrogantes sin resolver. La carrera en Montmeló se presenta como un reto mayúsculo para el equipo, que deberá afrontar no solo la lucha por avanzar posiciones, sino también la urgencia de hallar una solución a los problemas de comportamiento del A526. Este domingo la carrera iniciará a las 10:00 (hora argentina) y tendrá un total de 56 vueltas.
Motor Racing,Europe,Formula 1,Sport
DEPORTE
Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.
Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.
La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.
La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.
El debate entre origen innato y aprendizaje social

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.
La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.
Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.
La comparación con los chimpancés y sus límites
Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.
“Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.
La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.
El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.
Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas
La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.
Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.
Middle East,Soccer,Sport
DEPORTE
Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.
“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.
El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.
Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista
Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.
La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina
Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).
Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.
Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.
Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.
DEPORTE
El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.
El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.
La reacción que lo dice todo
La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.
La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.
La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.
Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows
Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.
Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.
En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.
“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.
Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.
North America,Sport,Tennis



















