POLITICA
Ajedrecista con potrero, Francisco desconfió de todos los presidentes argentinos que recibió en el Vaticano

(Desde Washington, Estados Unidos) Francisco desconfió de todos los presidentes argentinos que recibió en El Vaticano. Y con esa sensación constante en las tripas, ajustó su humor, su mirada y el tiempo de la audiencia a la partida de ajedrez que había desplegado en su cerebro paciente y afilado.
El Papa –soprannome, Jorge Bergoglio– ya tenía toda la información de su presidente invitado cuando daba la mano, un abrazo o un beso afectivo en la mejilla. Y la comparación entre lo que sabía y lo que le contaban en la audiencia privada era su exacta medida de la traición política que se ejecutaría en Buenos Aires.
Francisco era un cazador por naturaleza. Un baqueano en el poder que entendió las enseñanzas de su Dios.
En abril de 2005, con Néstor Kirchner en la Casa Rosada, una noticia impactó en el mundo: había muerto Juan Pablo II.
El presidente preguntó sobre la sucesión papal, y ahí comprendió que su hegemonía política podía quedar en jaque. Jorge Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires, podía ocupar el Trono de San Pedro.
“Tenemos que hacer algo. Si llega, nos gobierna desde Roma”, advirtió en Olivos. Cristina, a su lado, consintió.
Horacio Verbitsky había escrito una historia fraudulenta que aseguraba que Bergoglio, siendo Provincial de la Compañía de Jesús, había sido cómplice de la desaparición de los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics, secuestrados en la ESMA por su trabajo pastoral.
Néstor y Cristina Kirchner avalaron un dossier envenenado que llegó sin escalas a Roma. Bergoglio perdió la partida y regresó a Buenos Aires. Benedicto XVI fue elegido Papa.
El 11 de febrero de 2013, renunció Benedicto. Y la historia parecía mirar hacia América Latina. El cardenal Bergoglio encabezaba la lista de papables. CFK intentó replicar el gambito Nestor-Verbitsky. Fracasó.
La presidenta se estaba haciendo los rulos en Olivos, cuando se anunció en los balcones del Vaticano que Bergoglio era Papa. Su coiffeur, Maru, con el secador y un cepillo en la mano, preguntó:
-¿Dijo Bergoglio?-
-Sí. Bergoglio-, contestó, seca, Cristina.
Era 13 de marzo de 2013.
Desde ese momento, el Papa y la Presidenta definieron una relación política y personal que impactó en la agenda doméstica de la Argentina. Francisco siempre la escuchó, se apiadó y, en algunos momentos, tomó distancia porque el entorno kirchnerista era tóxico, perverso, impune.
Una vez en La Habana, Cristina pretendió una audiencia papal. Francisco junto a Barack Obama y Ángela Merkel construían un inédito tablero internacional, y la Presidenta se enteraba por los diarios.
El Santo Padre había sido clave para desbloquear las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, y Raúl Castro lo había recibido con todos los honores. CFK quería entrar esa dinámica geopolítica, y apeló a todos sus recursos.
La jefa de Estado se alojaba en el Hotel Nacional de la Habana, y esperaba ansiosa la confirmación del protocolo vaticano. Tenía una audiencia con Raúl Castro –hacía 35 grados a la sombra– y demoraba la salida hacia el Palacio de la Revolución.
Le dijeron que no. Que Francisco sólo la escucharía unos minutos en la misa del domingo, que su agenda no lo permitía.
El Papa aseguraba que allí la relación política “se rajó”. En la Habana, antes de su gira histórica por Estados Unidos, adonde hizo un discurso inolvidable en el Capitolio.
Al final del mandato de CFK, Francisco intentó mediar para que no hubiera una crisis institucional en la asunción de Mauricio Macri.
Perdió la pulseada.

A Cristina le desconfiaba, pero nunca lo traicionó. Siempre fueron pujas palaciegas, y cuando se ponían de acuerdo, cada uno cumplía con sus compromiso.
Con Mauricio Macri fue distinto. El Papa sintió la puñalada de la traición cuando aún era Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, y Macri, jefe de Gobierno porteño.
A fines de 2009, Macri decidió no apelar un fallo judicial que habilitaba el casamiento de Alex Freyre y José María Di Bello. Al arzobispo Bergoglio le había prometido lo contrario.
Tres años más tarde, en septiembre de 2012, el gobierno porteño decidió reglamentar el protocolo habilitante para los abortos no punibles en el ámbito de la Ciudad. Bergoglio se enteró de la decisión que Macri tomaría, y uso un backchannel que hacía escala en Marcos Peña. Otra vez hubo una promesa incumplida.
El 26 de febrero de 2016 entré a un despacho del Vaticano para preguntar cómo sería la audiencia entre Macri y Francisco. Era la primera vez que se encontrarían en sus nuevos roles políticos: Bergoglio como Papa, y Mauricio como Presidente.
La respuesta fue un oráculo.
-Frío polar-, me contestaron.
El 27 de febrero de 2016, Francisco recibió al presidente 22 minutos en la Biblioteca del Palacio Apostólico.
Se come frío.

Francisco ya había aplicado la Ley del Talión ( Éxodo 21, Levítico 24 y Deuteronomio 19), y aceptó una nueva audiencia con Macri. Le puso una pizca de humor político: sería un 17 de octubre. Pero a continuación, ajustó la agenda: fue el 15 de octubre de 2016, cuando canonizó al cura José Brochero.
Cuando llegó a la Presidencia, Macri no había leído a los clásicos del poder. Pero aprendía rápido, y no dudó en pasear en bicicleta con el cardenal Mario Poli para saber cómo sería la segunda audiencia con el Papa. Poli era amigo de Francisco, y no iba a mentir.
-¿Cómo cree que será la audiencia con el Papa?-, preguntó este periodista al Presidente cuando terminaba una gaseosa
-Llego con mis hijas y Juliana, ellas saludan y se van…Yo me quedo.
–Y sí. ¿Pero cómo piensa encarar la reunión?
–La Sonrisa de Mandela.
-Perdón… No se entendió.
-Aplicando La Sonrisa de Mandela. Ese libro muestra cómo es posible relacionarse, aunque no se compartan todos los puntos de vista.
La Sonrisa de Mandela fue escrito por John Carlin, un periodista inglés educado en Oxford. Carlin describe la actitud de Mandela desde su liberación como preso político –11 de febrero de 1990—hasta su gestión como presidente de Sudáfrica.
Macri rescata del libro cómo Mandela no pierde su condición de persona, pese a las disputas de poder. Y cómo esa vocación de poder no significa enterrar los conceptos de reconciliación y de convivencia. Mandela fue por décadas un preso político sojuzgado por una minoría extremista, que usó el Apartheid para gobernar Sudáfrica. Sin embargo, apostó a la reconciliación entre negros y blancos cuando sucedió a Frederik de Klerk en mayo de 1994.
“Yo quiero hablar con él, contarle qué estamos haciendo en el país. Esa es mi idea”, insistió Macri frente a Infobae.
-¿En el Vaticano qué dicen?
-La mejor. Espero no equivocarme.
Y no se equivocó. Francisco cumplió con su palabra: fue una audiencia de casi una hora, adonde el Presidente y el Papa hablaron sin condicionamientos, ni prejuicios.
Fue la última vez que se vieron.

Francisco consideraba a Alberto Fernández un peso pluma del poder y la política en la Argentina. Y cuando se enteró que CFK lo había designado su candidato a Presidente, temió lo peor.
En ese contexto, el Papa interactuó con Alberto Fernández durante los meses de la campaña electoral y la transición presidencial. Francisco avaló a Martín Guzmán como ministro de Economía, llamó a Ángela Merkel para respaldarlo y le pidió merced a Kristalina Georgieva, que debía negociar la deuda infinita que Macri había contraído con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Francisco, con las blancas, tenía una estrategia para esta partida: sostener a Alberto Fernández para evitar que CFK ejerciera el poder detrás del cortinado. El Papa consideraba que Cristina era el pasado del peronismo, y que Alberto Fernández podía protagonizar una transición digna hasta llevar a la Argentina a una nueva etapa institucional.
En ese contexto, el Papa ofreció su mejor sonrisa al Presidente. Un acto de piedad, que terminaría en absoluta desilusión personal.
El 31 de enero de 2020, Alberto Fernández llegó al Patio Belvedere de la Santa Sede. Allí era aguardado por miembros de la Prefectura de la Casa Pontificia y una guardia de Gentiluomini vestidos de frac, que lo escoltaron hasta su encuentro formal con el Papa.
Ambos jefes de Estado se saludaron en la Sala del Tronetto, y a continuación pasarán solos a la Biblioteca del Vaticano. Había un clima distendido que quedó ratificado con la primera ironía de Francisco al Presidente.
-Pase usted, le dijo Alberto Fernández al Papa, tras el saludo formal.
-No, primero el monaguillo…, replicó Francisco aludiendo a la formación religiosa del jefe de Estado.
Ambos rieron e ingresaron a la Biblioteca de la Santa Sede.
La audiencia fue distendida. Con Francisco opinando y dando consejos pastorales. Alberto Fernández escuchaba, describía la herencia de Macri y se comprometía a cumplir las lecciones del Santo Padre.
Pero Alberto Fernández traicionó. Igual que Macri. Empujó la ley de Aborto. Y todo se terminó entre el Presidente de la Argentina y el Papa.

El vacunatorio VIP -que aprovechó un peón de Néstor Kirchner que lo ensució en el Vaticano- y la Fiesta de Olivos -en plena pandemia del Covid 19- añadieron un nuevo adjetivo a la descripción personal que hacia Francisco sobre Alberto Fernández.
Ya no era traición y desilusión. Francisco ahora incluía el concepto de mediocridad política, lo más degradante en la escala semántica que usaba el Papa para describir a los jefes de Estado.
El 13 de mayo de 2021, Francisco recibió a Alberto Fernández. Fue una formalidad, una ceremonia oficial que rozó el desprecio.

Javier Milei maltrató a Francisco durante la campaña electoral de 2023. Y el Papa observaba con aprensión qué sucedía en la Argentina: no lo quería a Sergio Massa y no compartía la ideología de Milei. Rezaba todos los días, y no esperaba milagros.
Milei llegó a Roma desde Jerusalén, en un viaje iniciático. Estaba tenso por el encuentro con Francisco, ya que su concepción de las cosas había creado una imagen del Papa que no se correspondía con la vida cotidiana. Obvio que había diferencias ideológicas, pero la relación personal podía fluir: los dos creen en la religión, que no es poco para achicar las distancias y empezar a confiar.
El 11 de febrero de 2024, el Papa canonizó a Mama Antula y en un gesto que sorprendió Urbi et Orbi desvió su silla de rueda y saludó al Presidente. Ocurrió en la Basílica de San Pedro, adelante del establishment y de los creyentes. Fue un movimiento espontáneo que conmocionó a Milei, horas antes de la audiencia que tendría con el Santo Padre.

El 12 de febrero de 2024, Milei se reunió con Francisco por una hora. El Papa lo caló al instante: “Es espontáneo, estudioso, aferrado a su ideología como un dogma de fe”, comentó tiempo después. Hubo química personal, pese a las diferencias sobre la economía, el mundo y el papel del Estado.
A Francisco no le gustaron ciertas declaraciones que hizo el mandatario al final de la audiencia, pero las atribuyó a la falta de experiencia política. Después de las traiciones de Macri y Alberto Fernández, una palabra de más fue perdonada en Santa Marta.
Había entre los dos un rito reservado. Cruzaban mails, y hasta sucedió una conversación por teléfono, cuando Milei estaba en viaje afuera de la Argentina. El Papa buscaba atenuar el programa de ajuste. Unas veces ganó, y otras perdió.
Como en el ajedrez. Y en el potrero.
POLITICA
En el paquete de la reforma, el Gobierno busca que se vote el traspaso de la Justicia laboral a la Ciudad

Tras aceptar modificaciones al proyecto original, el Gobierno intentaba avanzar con la media sanción de la reforma laboral en el Senado. La sesión se abrió pasadas las 11 con un debate que se extendía esta tarde y concluirá por la noche. En las inmediaciones del Congreso tuvo lugar una protesta sindical -convocada por la CGT- que reunió a sectores de izquierda y movimientos sociales. Pero que después de las 17 se desconcentró.
En medio del paquete de la reforma laboral, hay una novedad de último momento. Según confirmó Patricia Bullrich, y tal como había anticipado , durante la sesión se buscará ratificar el traspaso de la Justicia Nacional al fuero porteño.
Si no logra ingresar un expediente, el oficialismo lo incluirá como anexo del proyecto de reforma laboral, que cuenta con un artículo -el 91- que habilita la “progresiva reorganización o transformación” de la Justicia Nacional, aunque sin incluir materias laborales de competencia federal.
“Ya tengo los votos”, aseguró la presidenta del bloque de La Libertad Avanza (LLA). Si esta estrategia prospera, el acuerdo -firmado el lunes- deberá ser ratificado por Diputados y la Legislatura porteña para entrar en vigor.
Bullrich confirmó la estrategia luego de que el gobierno porteño de Jorge Macri y la administración nacional de Javier Milei firmaron un acuerdo para avanzar con la transferencia de la Justicia laboral a la Ciudad.
El debate sobre la letra chica del proyecto de reforma laboral se atenuó solo cuando Juliana Di Tullio informó sobre la muerte de la exdiputada chaqueña Sandra Mendoza. Hubo un minuto de silencio y luego la discusión legislativa siguió su curso.
Según lo acordado en la reunión de labor parlamentaria, la iniciativa laboral se votará primero en general y luego se desglosará en 26 votaciones en particular, correspondientes a cada uno de los títulos.
LLA logró el quorum junto a Pro, UCR y aliados provinciales. Reunieron 38 legisladores sentados. Ningún senador del PJ convalidó el inicio de la sesión. Tampoco lo hicieron los dos santacruceños de Movere: José Carambia y Natalia Gadano.
“El tango se baila de a dos. Y esta Ley de Modernización Laboral es fruto de acuerdos para hacer a la Argentina grande otra vez. Es la primera reforma en más de 50 años”, escribió Bullrich en X al ratificar el entendimiento alcanzado.
Durante la sesión, y como miembro informante del proyecto, la senadora calificó la reforma de “trascendental”. “Desde el principio de la democracia se intenta votar”, recordó. Tras ello, le cedió la palabra al libertario Juan Cruz Godoy (Chaco), quien leyó las modificaciones.
“Necesitamos soluciones innovadores para una realidad muy cambiante, para dar soluciones a la problemática de contratar, al miedo que tienen los empleadores de litigios laborales que pueden hacer quebrar su empresa”, explicó Godoy.
Según informaron fuentes del Ministerio del Interior a , Diego Santilli estará “todo el día internado en el Senado, trabajando con los gobernadores y los senadores, en línea y en equipo con Patricia [Bullrich], Manuel [Adorni], Karina [Milei] y Martín [Menem]”. Apenas inició la sesión, se lo vio a Ignacio Devitt, segundo de Adorni en el rol de enlace parlamentario, siguiendo de cerca el debate.
Mariano Recalde, del PJ, fue la voz del rechazo en la oposición. Durante su discurso, se dirigió directamente a Bullrich para desmentirla. “No es la primera reforma laboral de la democracia, senadora. Tuvimos reforma laboral en la Ley Bases, con de La Rúa cuando usted era ministra de Trabajo, y con Menem. En ninguno de esos casos se creó trabajo, sino mire las estadísticas. Dan cuenta de que en esos períodos de flexibilización laboral, lejos de crear empleo, las empresas despedían y cerraban”.
La jefa del bloque libertario en el Senado había sostenido ayer que el nuevo texto “tiene el aporte de muchos bloques y provincias” y lo definió como “un dictamen que ha llegado a buen puerto después de meses de trabajo”. Acompañada por Eduardo Vischi (UCR) y Martín Goerling Lara (Pro), anticipó un respaldo de entre 42 y 44 votos en la votación en general. De prosperar, se girará a Diputados para su sanción definitiva.
Para alcanzar ese número, el oficialismo modificó 28 artículos y eliminó tres. Los cambios más sensibles se concentraron en tres frentes: dio marcha atrás con la reducción del impuesto a las Ganancias para sociedades en los tramos más altos, reformuló el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para indemnizaciones y cedió ante los gremios en aspectos centrales de su financiamiento. También introdujo ajustes en licencias por enfermedad, medios de pago salariales, Justicia laboral, financiamiento del Incaa y derogación de estatutos.
La decisión contrasta con el mensaje que la Casa Rosada había dejado trascender la semana pasada. Entonces, tras otra reunión política, fuentes oficiales aseguraban que no se cambiaría “ni una coma” del texto original.
Uno de los giros más relevantes fue la eliminación del artículo que reducía el impuesto a las Ganancias para empresas en los tramos dos y tres. La marcha atrás respondió a la presión de los gobernadores, que advertían una caída en la coparticipación. Se mantiene, en cambio, la eliminación de impuestos internos a bienes suntuarios, automóviles, embarcaciones y artículos de comunicación.
“Decidimos postergar el tratamiento del Impuesto a las Ganancias hasta construir una reforma fiscal integral que contemple los tres niveles impositivos: nacional, provincial y municipal”, afirmó la jefa de la bancada oficialista.
En materia de indemnizaciones, se modificaría el cálculo: sin aguinaldo, vacaciones o premios. Además, se crearía el FAL, financiado con contribuciones patronales. Ya no habrá una alícuota uniforme del 3%: las grandes empresas aportarán 1% y las pymes, 2,5%. El ministro de Economía, Luis Caputo, quedaría facultado -con el aval del Congreso- para incrementar hasta 0,5 puntos esos porcentajes si fuera necesario para cumplir la meta de déficit cero.
El libertario Bruno Olivera Lucero (San Juan) explicó que “se crea con el fin de afrontar el pago de las indemnizaciones de los trabajadores. El empleador puede utilizarlo, o no”. También aclaró que “no condiciona la indemnización” sino que es un fondo “que se utiliza para ayudar”.
Recalde, en tanto, tildó al FAL como un “canal de despidos” y subrayó que será una herramienta “de los amigos de Caputo para hacer negociados”. Según informó el senador kirchnerista, estará a cargo de administradoras privadas “que van a timbear”. Para concluir, sentenció que “pierden la Anses y los jubilados, porque se desfinancian, y ganan las empresas”.
El Gobierno también retrocedió en tres puntos vinculados al financiamiento sindical. Eliminó la reducción del aporte patronal a las obras sociales del 6% al 5%; mantuvo la cuota sindical con un tope del 2% del salario (0,5% en el caso de cámaras empresarias); y sostuvo que los empleadores seguirán actuando como agentes de retención sin necesidad de autorización previa expresa del trabajador.
En otro cambio relevante, se eliminó la posibilidad de pagar salarios mediante billeteras virtuales: solo podrán hacerlo entidades bancarias. El bloque de diputados de Pro se opuso a este ajuste. “Restringir opciones digitales es cerrar alternativas”, sostuvieron en X. Referentes del macrismo anticiparon que insistirán con la redacción original de la propuesta a lo largo de la sesión.
También se postergó hasta 2028 la eliminación del fondo específico que financia la actividad cinematográfica del Incaa. El proyecto original preveía su supresión inmediata.
Se sostiene, además, la derogación de cinco estatutos profesionales, aunque con un plazo de un año desde la sanción de la ley. En el caso del estatuto del periodista profesional, se insiste en derogar el artículo 43 sobre despidos e indemnizaciones cuando entre en vigencia la reforma.
Por último, se acota el régimen de licencias por enfermedad o accidente. Define que si la dolencia no deriva de la actividad laboral y responde a una acción voluntaria del trabajador, este podrá percibir el 50% del salario. El texto regula también el aviso de enfermedad, los controles médicos y la posibilidad de juntas médicas ante discrepancias.
Las vacaciones, por su parte, podrían ser fraccionadas en un mínimo de siete días y se habilitarían entre los meses de octubre y abril, salvo que se negocie algo diferente por convenio colectivo.
aceptar modificaciones al proyecto original,anticipado LA NACION,la muerte de la exdiputada chaqueña Sandra Mendoza,modificó 28 artículos y eliminó tres.,pic.twitter.com/GrOWEQUjZY,February 11, 2026,Delfina Celichini,Senado de la Nación,Reforma laboral,Conforme a,,La Corte confirmó la condena. Detuvieron a Uberti tras ser condenado por los US$800.000 de la valija de Antonini Wilson,,Reforma laboral. El nuevo apretón de manos de Milei con la “casta sindical”,,Ganadores y perdedores. Punto por punto, las concesiones que hizo el Gobierno para aprobar la reforma laboral,Senado de la Nación,,Con Milei en Olivos. El Gobierno arremetió contra la izquierda por los disturbios en el Congreso, pero no confrontó con la CGT,,Ganadores y perdedores. Punto por punto, las concesiones que hizo el Gobierno para aprobar la reforma laboral,,Operativo del SAME. Se incendió un despacho en el Senado: seis personas atendidas por intoxicación
POLITICA
Reforma laboral: Karina Milei y Manuel Adorni planean ir al Senado para presenciar el cierre del debate

Luego de una extensa jornada legislativa en la que el Gobierno puso a prueba los acuerdos a los que llegó con los diferentes sectores políticos, Karina Milei y Manuel Adorni decidieron ir al Congreso para presenciar el cierre del debate por la reforma laboral, en la antesala de la votación del proyecto que recibiría media sanción durante la madrugada.
De acuerdo con lo que precisaron a Infobae fuentes cercanas a los protagonistas, la secretaria general de la Presidencia y el jefe de Gabinete se trasladarían hasta el Senado un poco antes de la medianoche.
De esta manera, se sumarán a otros referentes del oficialismo que se encuentran desde temprano en el lugar, como el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Tal como había anticipado este medio, el propio presidente Javier Milei le había ordenado a los integrantes de la mesa política libertaria instalarse en el recinto durante el tratamiento de la norma, para evitar imprevistos.

Se prevé que el arribo de los funcionarios se dé en el marco de un fuerte operativo de seguridad, debido a que en las inmediaciones del Palacio Legislativo se vienen registrando desde hace horas graves incidentes como consecuencia de los disturbios ocasionados por algunos manifestantes, que incluso arrojaron bombas molotov.
El choque entre la Policía y los agresores provocó hasta el momento que alrededor de seis uniformados terminaran heridos y al menos quince personas fueran detenidas.
Dentro del Congreso, en tanto, los senadores continuaban discutiendo la reforma laboral, la cual tuvo cerca de 28 cambios con respecto al texto original, que fueron aceptados por el Gobierno para conseguir el respaldo de los espacios aliados.
Los últimos legisladores en tomar la palabra serán la radical Silvana Schneider, la peronista Juliana Di Tullio y los libertarios Agustín Monteverde y Ezequiel Atauche.

Para este entonces se prevé que en los palcos ya estarán ubicados la secretaria general y el jefe de Gabinete, quienes supervisarán el cierre y se garantizarán de que estén los votos para la media sanción.
El único integrante de la mesa política que no estará en el Senado será el asesor presidencia, Santiago Caputo, quien se quedó en la Casa Rosada para continuar trabajando desde allí.
Ya por la madrugada, hablarán los jefes de los bloques, entres ellos del Frente PRO, Martín Goerling Lara; de Convicción Federal, Fernando Salino; de la Unión Cívica Radical (UCR), Eduardo Vischi; del Justicialismo, José Mayans, y -finalmente-, de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich.
Las autoridades nacionales confían en que el proyecto será aprobado en general, mientras que durante el tratamiento en particular de los capítulos, se realizarán las modificaciones previamente acordadas con los aliados.
Los gobernadores, empresas, bancos y los gremios fueron los principales beneficiados con los retoques que se hicieron en los últimos días, aunque en algunos casos se matizaron varios puntos de la medida original.

Entre otros puntos, el oficialismo aceptó eliminar el artículo que proponía reducir del 30% al 27% las alícuotas del Impuesto a las Ganancias para sociedades y que afectaba las cajas provinciales.
Asimismo, se confirmó la bancarización y se descartó el uso de billeteras virtuales para el pago de salarios, mientras que la derogación de los estatutos y regímenes especiales entrará en vigencia 180 días después de la sanción de la ley.
En tanto, el aporte solidario a los sindicatos se mantendrá durante dos años, aunque con un tope del 2% (actualmente, algunos gremios perciben hasta el 4 por ciento).
Además, no avanzó el artículo que proponía reducir las cargas patronales para las obras sociales: se mantendrá en 6% y no bajará al 5%, como establecía el proyecto original.
Se incorpora la palabra “especialización” a los programas, cursos o seminarios cuyo otorgamiento o pago debe documentarse contra recibo y se exige que el pago de gastos de sepelio de familiares a cargo del trabajador esté debidamente documentado mediante comprobante.
Antes de ingresar al Senado, Bullrich, se mostró confiada de cara a la sesión, afirmó que el proyecto “ha tenido una participación de todos aquellos que son reformistas, que quieren que el país avance” y aseguró que el oficialismo espera una votación favorable.
Mesa Política
POLITICA
Reforma laboral: en medio de presiones y negociaciones, el oficialismo se encamina a aprobar el proyecto en general

Sin contratiempos a la vista, aunque con un texto sometido a los vaivenes y tironeos de presiones políticas, económicas y sectoriales, el oficialismo libertario se encamina a conseguir la aprobación de la reforma laboral en el Senado como corolario de un extenso debate en el que casi no hubo lugar para los grises, que dividió al recinto de la Cámara alta entre los que apoyan las modificaciones al marco normativo impulsado por el gobierno de Javier Milei y el kirchnerismo, que las rechaza.
Según pudo saber , la votación en general se espera para después de la medianoche; y la aprobación definitiva, con los cambios que se le introducirán al proyecto en el recinto, para bien avanzada la madrugada.
Esto es así por la estrategia adoptada por el bloque Justicialista que, ante la inminencia de una nueva derrota legislativa a manos de un oficialismo en minoría, adoptó como último recurso extender lo máximo posible el debate, anotándose 19 de los 21 senadores kirchneristas en la lista de oradores.
El texto que finalmente saldrá del Senado en revisión con destino a la Cámara de Diputados es, todavía, un albur. Lo único concreto es que se respetará la eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias del 35% al 31%, reclamada por los gobernadores provinciales y que terminó por darle a la jefa de los senadores oficialistas, Patricia Bullrich (Capital), los votos que necesitaba para darle luz verde a la reforma laboral en el Senado.
Mientras tanto, el frenesí de las negociaciones siguió durante toda la jornada. Mientras se agotaba la lista de 43 senadores que participaron del debate en general, en el despacho de la jefa del bloque oficialista del Senado se seguían discutiendo modificaciones con funcionarios del Poder Ejecutivo, como el ministro del Interior, Diego Santilli, como protagonistas.
Incluso los cambios anunciados por Bullrich en la tarde del martes como resultado de las extensas negociaciones que mantuvo durante las últimas tres semanas con los representantes de la oposición dialoguista, fueron puestos en duda durante la jornada.
Así, por ejemplo, a media tarde corrió fuerte el rumor, al extremo que llevó a enojar a algunos aliados, de que se daría marcha atrás de manera definitiva con la eliminación de los aportes obligatorios que algunos gremios le cobran de manera compulsiva a los trabajadores.
También hubo fuerte presión a favor de que las billeteras virtuales puedan ser usadas para el pago de los salarios, tal como establecía la versión original del proyecto enviado por el Gobierno al Congreso y que tiene en el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a su principal impulsor.
Uno de los “nuevos” cambios que se incorporarían al proyecto en el recinto sería la aprobación del convenio firmado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires para el traspaso del fuero laboral al ámbito porteño. La idea que manejaba Bullrich es incluir la ratificación parlamentaria del acuerdo como un artículo más de la reforma laboral.
La medida es resistida por los magistrados, que se niegan a perder su condición de jueces nacionales y promete convertirse en polémica.
Fuentes legislativas alertaban que no puede tratarse el tema, ya que el proyecto de ley de ratificación del acuerdo que envió el Gobierno al Senado ingresó como un expediente aparte que, además, no se encuentra habilitado para su tratamiento en sesiones extraordinarias.
Gustavo Ybarra,Conforme a
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