POLITICA
Ajedrecista con potrero, Francisco desconfió de todos los presidentes argentinos que recibió en el Vaticano

(Desde Washington, Estados Unidos) Francisco desconfió de todos los presidentes argentinos que recibió en El Vaticano. Y con esa sensación constante en las tripas, ajustó su humor, su mirada y el tiempo de la audiencia a la partida de ajedrez que había desplegado en su cerebro paciente y afilado.
El Papa –soprannome, Jorge Bergoglio– ya tenía toda la información de su presidente invitado cuando daba la mano, un abrazo o un beso afectivo en la mejilla. Y la comparación entre lo que sabía y lo que le contaban en la audiencia privada era su exacta medida de la traición política que se ejecutaría en Buenos Aires.
Francisco era un cazador por naturaleza. Un baqueano en el poder que entendió las enseñanzas de su Dios.
En abril de 2005, con Néstor Kirchner en la Casa Rosada, una noticia impactó en el mundo: había muerto Juan Pablo II.
El presidente preguntó sobre la sucesión papal, y ahí comprendió que su hegemonía política podía quedar en jaque. Jorge Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires, podía ocupar el Trono de San Pedro.
“Tenemos que hacer algo. Si llega, nos gobierna desde Roma”, advirtió en Olivos. Cristina, a su lado, consintió.
Horacio Verbitsky había escrito una historia fraudulenta que aseguraba que Bergoglio, siendo Provincial de la Compañía de Jesús, había sido cómplice de la desaparición de los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics, secuestrados en la ESMA por su trabajo pastoral.
Néstor y Cristina Kirchner avalaron un dossier envenenado que llegó sin escalas a Roma. Bergoglio perdió la partida y regresó a Buenos Aires. Benedicto XVI fue elegido Papa.
El 11 de febrero de 2013, renunció Benedicto. Y la historia parecía mirar hacia América Latina. El cardenal Bergoglio encabezaba la lista de papables. CFK intentó replicar el gambito Nestor-Verbitsky. Fracasó.
La presidenta se estaba haciendo los rulos en Olivos, cuando se anunció en los balcones del Vaticano que Bergoglio era Papa. Su coiffeur, Maru, con el secador y un cepillo en la mano, preguntó:
-¿Dijo Bergoglio?-
-Sí. Bergoglio-, contestó, seca, Cristina.
Era 13 de marzo de 2013.
Desde ese momento, el Papa y la Presidenta definieron una relación política y personal que impactó en la agenda doméstica de la Argentina. Francisco siempre la escuchó, se apiadó y, en algunos momentos, tomó distancia porque el entorno kirchnerista era tóxico, perverso, impune.
Una vez en La Habana, Cristina pretendió una audiencia papal. Francisco junto a Barack Obama y Ángela Merkel construían un inédito tablero internacional, y la Presidenta se enteraba por los diarios.
El Santo Padre había sido clave para desbloquear las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, y Raúl Castro lo había recibido con todos los honores. CFK quería entrar esa dinámica geopolítica, y apeló a todos sus recursos.
La jefa de Estado se alojaba en el Hotel Nacional de la Habana, y esperaba ansiosa la confirmación del protocolo vaticano. Tenía una audiencia con Raúl Castro –hacía 35 grados a la sombra– y demoraba la salida hacia el Palacio de la Revolución.
Le dijeron que no. Que Francisco sólo la escucharía unos minutos en la misa del domingo, que su agenda no lo permitía.
El Papa aseguraba que allí la relación política “se rajó”. En la Habana, antes de su gira histórica por Estados Unidos, adonde hizo un discurso inolvidable en el Capitolio.
Al final del mandato de CFK, Francisco intentó mediar para que no hubiera una crisis institucional en la asunción de Mauricio Macri.
Perdió la pulseada.

A Cristina le desconfiaba, pero nunca lo traicionó. Siempre fueron pujas palaciegas, y cuando se ponían de acuerdo, cada uno cumplía con sus compromiso.
Con Mauricio Macri fue distinto. El Papa sintió la puñalada de la traición cuando aún era Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, y Macri, jefe de Gobierno porteño.
A fines de 2009, Macri decidió no apelar un fallo judicial que habilitaba el casamiento de Alex Freyre y José María Di Bello. Al arzobispo Bergoglio le había prometido lo contrario.
Tres años más tarde, en septiembre de 2012, el gobierno porteño decidió reglamentar el protocolo habilitante para los abortos no punibles en el ámbito de la Ciudad. Bergoglio se enteró de la decisión que Macri tomaría, y uso un backchannel que hacía escala en Marcos Peña. Otra vez hubo una promesa incumplida.
El 26 de febrero de 2016 entré a un despacho del Vaticano para preguntar cómo sería la audiencia entre Macri y Francisco. Era la primera vez que se encontrarían en sus nuevos roles políticos: Bergoglio como Papa, y Mauricio como Presidente.
La respuesta fue un oráculo.
-Frío polar-, me contestaron.
El 27 de febrero de 2016, Francisco recibió al presidente 22 minutos en la Biblioteca del Palacio Apostólico.
Se come frío.

Francisco ya había aplicado la Ley del Talión ( Éxodo 21, Levítico 24 y Deuteronomio 19), y aceptó una nueva audiencia con Macri. Le puso una pizca de humor político: sería un 17 de octubre. Pero a continuación, ajustó la agenda: fue el 15 de octubre de 2016, cuando canonizó al cura José Brochero.
Cuando llegó a la Presidencia, Macri no había leído a los clásicos del poder. Pero aprendía rápido, y no dudó en pasear en bicicleta con el cardenal Mario Poli para saber cómo sería la segunda audiencia con el Papa. Poli era amigo de Francisco, y no iba a mentir.
-¿Cómo cree que será la audiencia con el Papa?-, preguntó este periodista al Presidente cuando terminaba una gaseosa
-Llego con mis hijas y Juliana, ellas saludan y se van…Yo me quedo.
–Y sí. ¿Pero cómo piensa encarar la reunión?
–La Sonrisa de Mandela.
-Perdón… No se entendió.
-Aplicando La Sonrisa de Mandela. Ese libro muestra cómo es posible relacionarse, aunque no se compartan todos los puntos de vista.
La Sonrisa de Mandela fue escrito por John Carlin, un periodista inglés educado en Oxford. Carlin describe la actitud de Mandela desde su liberación como preso político –11 de febrero de 1990—hasta su gestión como presidente de Sudáfrica.
Macri rescata del libro cómo Mandela no pierde su condición de persona, pese a las disputas de poder. Y cómo esa vocación de poder no significa enterrar los conceptos de reconciliación y de convivencia. Mandela fue por décadas un preso político sojuzgado por una minoría extremista, que usó el Apartheid para gobernar Sudáfrica. Sin embargo, apostó a la reconciliación entre negros y blancos cuando sucedió a Frederik de Klerk en mayo de 1994.
“Yo quiero hablar con él, contarle qué estamos haciendo en el país. Esa es mi idea”, insistió Macri frente a Infobae.
-¿En el Vaticano qué dicen?
-La mejor. Espero no equivocarme.
Y no se equivocó. Francisco cumplió con su palabra: fue una audiencia de casi una hora, adonde el Presidente y el Papa hablaron sin condicionamientos, ni prejuicios.
Fue la última vez que se vieron.

Francisco consideraba a Alberto Fernández un peso pluma del poder y la política en la Argentina. Y cuando se enteró que CFK lo había designado su candidato a Presidente, temió lo peor.
En ese contexto, el Papa interactuó con Alberto Fernández durante los meses de la campaña electoral y la transición presidencial. Francisco avaló a Martín Guzmán como ministro de Economía, llamó a Ángela Merkel para respaldarlo y le pidió merced a Kristalina Georgieva, que debía negociar la deuda infinita que Macri había contraído con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Francisco, con las blancas, tenía una estrategia para esta partida: sostener a Alberto Fernández para evitar que CFK ejerciera el poder detrás del cortinado. El Papa consideraba que Cristina era el pasado del peronismo, y que Alberto Fernández podía protagonizar una transición digna hasta llevar a la Argentina a una nueva etapa institucional.
En ese contexto, el Papa ofreció su mejor sonrisa al Presidente. Un acto de piedad, que terminaría en absoluta desilusión personal.
El 31 de enero de 2020, Alberto Fernández llegó al Patio Belvedere de la Santa Sede. Allí era aguardado por miembros de la Prefectura de la Casa Pontificia y una guardia de Gentiluomini vestidos de frac, que lo escoltaron hasta su encuentro formal con el Papa.
Ambos jefes de Estado se saludaron en la Sala del Tronetto, y a continuación pasarán solos a la Biblioteca del Vaticano. Había un clima distendido que quedó ratificado con la primera ironía de Francisco al Presidente.
-Pase usted, le dijo Alberto Fernández al Papa, tras el saludo formal.
-No, primero el monaguillo…, replicó Francisco aludiendo a la formación religiosa del jefe de Estado.
Ambos rieron e ingresaron a la Biblioteca de la Santa Sede.
La audiencia fue distendida. Con Francisco opinando y dando consejos pastorales. Alberto Fernández escuchaba, describía la herencia de Macri y se comprometía a cumplir las lecciones del Santo Padre.
Pero Alberto Fernández traicionó. Igual que Macri. Empujó la ley de Aborto. Y todo se terminó entre el Presidente de la Argentina y el Papa.

El vacunatorio VIP -que aprovechó un peón de Néstor Kirchner que lo ensució en el Vaticano- y la Fiesta de Olivos -en plena pandemia del Covid 19- añadieron un nuevo adjetivo a la descripción personal que hacia Francisco sobre Alberto Fernández.
Ya no era traición y desilusión. Francisco ahora incluía el concepto de mediocridad política, lo más degradante en la escala semántica que usaba el Papa para describir a los jefes de Estado.
El 13 de mayo de 2021, Francisco recibió a Alberto Fernández. Fue una formalidad, una ceremonia oficial que rozó el desprecio.

Javier Milei maltrató a Francisco durante la campaña electoral de 2023. Y el Papa observaba con aprensión qué sucedía en la Argentina: no lo quería a Sergio Massa y no compartía la ideología de Milei. Rezaba todos los días, y no esperaba milagros.
Milei llegó a Roma desde Jerusalén, en un viaje iniciático. Estaba tenso por el encuentro con Francisco, ya que su concepción de las cosas había creado una imagen del Papa que no se correspondía con la vida cotidiana. Obvio que había diferencias ideológicas, pero la relación personal podía fluir: los dos creen en la religión, que no es poco para achicar las distancias y empezar a confiar.
El 11 de febrero de 2024, el Papa canonizó a Mama Antula y en un gesto que sorprendió Urbi et Orbi desvió su silla de rueda y saludó al Presidente. Ocurrió en la Basílica de San Pedro, adelante del establishment y de los creyentes. Fue un movimiento espontáneo que conmocionó a Milei, horas antes de la audiencia que tendría con el Santo Padre.

El 12 de febrero de 2024, Milei se reunió con Francisco por una hora. El Papa lo caló al instante: “Es espontáneo, estudioso, aferrado a su ideología como un dogma de fe”, comentó tiempo después. Hubo química personal, pese a las diferencias sobre la economía, el mundo y el papel del Estado.
A Francisco no le gustaron ciertas declaraciones que hizo el mandatario al final de la audiencia, pero las atribuyó a la falta de experiencia política. Después de las traiciones de Macri y Alberto Fernández, una palabra de más fue perdonada en Santa Marta.
Había entre los dos un rito reservado. Cruzaban mails, y hasta sucedió una conversación por teléfono, cuando Milei estaba en viaje afuera de la Argentina. El Papa buscaba atenuar el programa de ajuste. Unas veces ganó, y otras perdió.
Como en el ajedrez. Y en el potrero.
POLITICA
De “la gente no da más” a “extorsionaba a los pobres”: el cruce entre un piquetero y una militante libertaria

El líder del Polo Obrero Eduardo Belliboni y la militante libertaria Eliana Cere protagonizaron un duro cruce en el programa A Dos Voces por TN por los planes sociales, el desempleo y la situación económica.
“Está destruida la industria argentina, hay 22 mil puestos de trabajo menos, cae el consumo y crece la pobreza”, cuestionó el dirigente piquetero y consideró que la situación social y económica es muy grave. “Estamos a un año y medio de las elecciones y tenemos un quiebre económico fabuloso”, afirmó.
En la vereda de enfrente, Eliana Cere respondió: “La realidad es que la pobreza la dejó el kirchnerismo en cerca del 60 % y ahora está abajo del 30 %. La inflación la dejó arriba del 200 % y ahora está un poquito arriba del 30 %. Entiendo que él tenga que venir a un programa de televisión a dar datos falsos, a mentir. Porque la idea es ir limando de a poquito al Gobierno a ver si vuelve la fuerza política que le daba el manejo de los planes sociales. Y gracias al mal manejo de los planes sociales, a la posibilidad que tenía de presentar facturas apócrifas, hoy está procesado“.
Y Belliboni señaló: “A mí me interesa que me juzgue un juez imparcial, lo cual va a ser difícil en la Argentina. Acá acaban de hablar de Manuel Adorni, la verdad que es escandaloso que siga siendo jefe de Gabinete”. Y agregó: “Los datos que existen en los barrios son dramáticos. Y ahora van a dar de baja todas las organizaciones que existen”.
Y la militante libertaria punzó: “Acá lo escandaloso es que una persona que se disfraza de alguien que está ayudando a los pobres, los use para extorsionarlos con que si no van a los piquetes les sacan los planes sociales, extorsionaban a los pobres con que si no van a los actos políticos les sacan los planes. El gobierno eliminó a los gerentes de la pobreza, como vos, y se terminaron los piquetes”.
“Perdón, pero con los Adorni, las Karinas del 3%, Andis”, intervino Belliboni.
“El único que está procesado acá sos vos”, le contestó Cere.
“Claro, porque tenemos una justicia absolutamente adicta“, retrucó el piquetero. Y amplió: “La que dice que hay facturas truchas es Pettovello (Sandra, la ministra de Capital Humano), que fue denunciada en la justicia por sacarle la comida a los comedores populares”.
Y Cere salió al cruce. “Vos le sacabas la comida a la gente si no iban a los piquetes. Y gracias a eso no tenemos más piquetes”.
“Este gobierno trató de sacarle la comida a 45 mil comedores. Por supuesto, muchos siguen abiertos gracias al esfuerzo de muchas compañeras y compañeros, que se rompen el alma para que alguien tenga un plato de comida”, dijo Belliboni.
El debate por los planes sociales
Y cuestionó la transformación de los planes sociales que anunció Capital Humano: “Les van a dar un voucher para ir a hacer una capacitación a una empresa. Pero hace un año que están anunciando esto y no capacitaron a nadie. Sin embargo, abril es el último mes que cobran. Por eso hubo una movilización en todo el país. No porque los ‘gerentes de la pobreza’ los llamaron, sino porque la gente no da más. Y le sacan el único ingresito que tiene que le permite a una mujer en el Chaco comprar un pedacito de carne».
“Claro, la gente no da más, pero lo votó a Milei en el 2023 y convalidó esa decisión el año pasado. Pero para vos la gente no da más. Entiendo. El 20% de la población lo votó“, dijo Cere.
“Gerentes de la pobreza”
Y señaló: “No soy funcionaria pública, soy una persona normal que estudia, trabaja y paga impuestos, que sufría los piquetes cuando en la Argentina era un infierno circular, gracias a gente como esta. No tengo ningún interés por estar acá más allá de estar convencida de que decir la verdad va a hacer que tengamos un país mejor. Él está acá para mentir y para ver si puede zafar del procesamiento que tiene por defraudar al Estado y por sacarle la ayuda social que pagábamos con nuestros impuestos a los pobres», cuestionó.
Leé también: Diego Santilli suma reuniones con gobernadores para blindar las reformas del Gobierno en el Congreso
“Estoy esperando ir a ese juicio para poder demostrar mi inocencia como cualquier persona inocente. Cualquier persona inocente espera los juicios. No dice que no se haga el juicio. Yo quiero que se haga. Estamos esperando que salga efectivamente para poder presentar las pruebas de nuestra inocencia. Quiero mostrar todo eso porque lo tenemos absolutamente probado. Nuestros adversarios, la querella, no es solo el fiscal. Detrás de la querella están Sandra Pettovello y Patricia Bullrich. Está claro que son enemigos políticos. Y yo me siento orgulloso de ser enemigo político de Patricia Bullrich, que debería haber sido acusada por el intento de asesinato de Pablo Grillo. Yo estuve la noche que le pegaron y estuve con el padre esa noche que creíamos que no vivía», afirmó.
debate, A dos voces, Eduardo Belliboni, militante
POLITICA
Javier Milei y sus medidas, en vivo: la aprobación de la ley de glaciares y la sesión en el Senado por los pliegos judiciales

La Cámara de Diputados aprobó este jueves la reforma de la ley de glaciares con 137 votos a favor y 111 negativos. En ese marco, desde el oficialismo celebraron la votación en redes sociales, mientras que desde la oposición la rechazaron y acusaron una “falta de protección”.
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Con el apoyo de las provincias mineras, el oficialismo y los bloques aliados convirtieron en ley en la Cámara de Diputados la reforma de la ley de glaciares, iniciativa que apunta a acotar la protección que hoy rige sobre todo el área glaciar y periglacial para permitir la instalación de nuevos proyectos productivos, sobre todo mineros.
Silvina Aida Batakis, cuando en julio de 2022 fue ministra de Economía de la Nación, en un programa de televisión afirmó que cada dólar vendido en el segmento oficial del mercado de cambios para financiar gastos en turismo era un dólar menos que se podía dedicar a la compra de insumos importados, comprometiendo la producción y el empleo locales.
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La Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció que hará retención de tareas desde la medianoche de este 9 de abril. Esto impactará aún más en la baja circulación de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que ya habían implementado algunas empresas por la suba del costo del gasoil. En un comunicado, la entidad gremial advirtió que la medida alcanzará a las líneas cuyas empresas no hayan cancelado “la totalidad de los haberes”.
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agua,congreso,diputados,gente,glaciares,ley,policia,politica
POLITICA
Uno por uno, qué diputados votaron a favor de los cambios a la Ley de Glaciares y cuáles en contra

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diff–;
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el.innerHTML = «»;
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const seatsInThisRow = p.seatsPerRow[row];
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el.appendChild(seat);
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const opt = document.createElement(«option»);
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Error: falta data-csv-url
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Error: ${escapeHtml(err.message || err)}
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