• Sáb. Ene 23rd, 2021

«Expreso mi profunda preocupación y rechazo por el Decreto 10.557 de la República de Brasil. A través del mismo, se habilitó una cuota de importación mínima, de forma permanente, de 750.000 toneladas anuales de trigo de países fuera del Mercosur con un arancel de importación del 0%, un beneficio reservado a los países del bloque», tuiteó inesperadamente, este lunes a la noche el embajador Daniel Scioli.

«Esta medida, que hasta 2020 era de carácter excepcional, afecta severamente al Mercosur», continuó el ex vicepresidente. «Cabe recordar que el trigo representa el 15% del monto total de nuestras exportaciones a Brasil, y es uno de los 3 principales productos exportados». Scioli, que tiene cita este martes en Itamaraty y el miércoles en el Planalto, y se pronunciará en esta misma posición que en sus redes sociales. 

Los tuits y la molestia, raramente escuchada de la boca de Scioli marcan lo mal que cayó en el Gobierno la decisión del gobierno de Jair Bolsonaro de autorizar de manera definitiva por este 2021 la importación de unas 750.000 toneladas de trigo en grano libre de aranceles desde otros países ajenos al Mercosur, hecho que publicó Clarín el sábado. 

Desde el sector exportador señalaron a este diario que la decisión brasileña estaba vinculada a la falta de certeza de Argentina, y que se materializaba por ejemplo en la última escalada por el cepo a las exportaciones de maiz que fue respondido por un paro del sector. “Se frenan exportaciones de maíz a sabiendas de que hay grano, la duda del mercado internacional es si después no ocurrirá lo mismo con el trigo”, señalaron a Clarín.

Sin embargo, fuentes brasileñas dijeron que era una política de estado brasileña y que no tenía que ver con eso sino con la decisión de fijar una política comercial anual. Otras señalaron que «sólo» es uno más de los pasos que ha dado Brasil en su idea de flexibilizar el Mercosur, aún de manera unilateral.

En noviembre de 2019, el gobierno brasileño anunció que iba a comprar por fuera del acuerdo del Mercosur , con tasa de importación cero-, unos 750.000 toneladas de trigo a otros mercados, principalmente a Estados Unidos. El trigo argentino ha llegado a constituir el 90% de las compras del cereal de los brasileños. 

Las relaciones con Brasil a nivel político mejoraron notablemente luego de la llegada de Scioli a Brasilia, y de los diálogos entre el canciller Felipe Solá y su par Ernesto Araujo, y finalmente con esa videoconferencia del 30 de noviembre entre Jair Bolsonaro y Alberto Fernández. Incluso se habla de alguna posiblidad de que Fernández asista al encuentro empresarial binacional que se está preparando para marzo en San Pablo.

Pero en lo comercial atraviesa sus conflictos. Uno de ellos los trabas a las importaciones que aplica la Argentina en tren de cuidar sus escasas divisas y de tener una política proteccionista. Ello generó varias protestas de la embajada de Brasil aquí que ya tiene nuevo jefe, el embajador Reinaldo Salgado. 

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