POLITICA
«Somos víctimas selectivamente olvidadas»: El testimonio de la hija de un militar secuestrado

«Soy hija de un coronel que, en pleno gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, fue secuestrado durante 10 meses y luego asesinado por el ERP, el Ejército Revolucionario del Pueblo», comenzó relatando Silvia Ibarzabal, quien explicó que su padre fue víctima de un ataque sangriento a la unidad militar de Azul, en la provincia de Buenos Aires.
«Lo que me gustaría dejar claro es que Perón era un presidente democrático, elegido por el 62 por ciento de los votos», agregó, a fin de evitar confusiones sobre su figura y el contexto en que se dieron los hechos de violencia.
Al ser consultada sobre el reciente video de Agustín Laje sobre el 24 de Marzo, Ibarzabal sostuvo: «Me pareció superlativo. Agustín planteó objetivamente los hechos históricos de los 70, tomando en cuenta las dos partes. Yo creo que se habló mucho sobre los desaparecidos, pero también es importante recordar que no solo hubo víctimas del terrorismo de estado, sino también del terrorismo guerrillero».
Ibarzabal defendió la postura de Laje al afirmar que «el número de desaparecidos no es el que se ha repetido durante 20 años», y destacó la importancia de «hablar de los hechos tal como fueron», aclarando que el número de desaparecidos es de alrededor de 7000 a 8000, según investigaciones del estado.
En relación con su vivencia personal, recordó con gran emoción cómo fue el secuestro de su padre, quien estuvo detenido y sometido a torturas por el ERP. «Mi padre fue secuestrado en enero de 1974, durante un ataque al cuartel de la unidad militar de Azul. Fue un ataque extremadamente violento, con ametralladoras, lanzacohetes y granadas», detalló.
Ibarzabal también lamentó que, pese a haber sido víctimas de la violencia guerrillera, su familia y otras víctimas no hayan recibido el mismo reconocimiento que aquellas afectadas por la dictadura militar. «Somos víctimas selectivamente olvidadas. Nos han silenciado durante décadas», expresó, y criticó que se haya enaltecido a quienes atacaron la democracia en el país.
«Es impresionante cómo este país enaltece a quienes atacaron a la República. La violencia comenzó antes del 24 de marzo de 1976, desde fines de los 70, con ataques a unidades militares, empresarios y sacerdotes», reflexionó, añadiendo que «es increíble cómo se ha distorsionado la memoria histórica».
Ibarzabal cerró la entrevista destacando la importancia de seguir luchando por una memoria completa y por el reconocimiento de todas las víctimas, independientemente de la ideología. «A la memoria y a la verdad completa hay que llegar», concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)
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POLITICA
Intendentes bonaerenses advierten que cae la recaudación de las tasas y cuestionan la gestión de Kicillof

En un escenario de freno de la actividad económica, la caída del consumo tiene un lado B que se siente especialmente en los municipios: se registra una importante merma en el pago de tasas. De esto hablaron varios intendentes en la apertura de sesiones de los Concejos Deliberantes, donde describieron una compleja situación financiera.
Pero además de la baja en los ingresos por tasas, en muchos casos se registran también deudas del gobierno bonaerense que encabeza Axel Kicillof. Y hasta hay quienes apuntan también contra la administración nacional de Javier Milei.
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“Las tasas bajaron a un 56% de recaudación, cuando estaban por encima del 75%”, indicó a TN el intendente de Tandil, Miguel Lunghi. Respecto de la incidencia provincial, el jefe comunal radical expresó: “Parte es deuda y otro poco es disminución de la coparticipación”.
En cuanto a las deudas que mantiene la gestión de Kicillof con el municipio, Lunghi afirmó: “Deuda con IOMA, el IPS, que es bastante”. También indicó que hay una caída de la coparticipación, porque la recaudación provincial es menor. En este apartado, en Tandil calculan que recibieron 3 mil millones de pesos menos de lo esperado.
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En tanto, el alcalde radical manifestó que hay una deuda del gobierno nacional de 500 millones de pesos por una obra paralizada de consultorios externos. Esto se financió con fondos de libre utilidad del municipio.
De acuerdo a lo informado por el Ejecutivo local, el total de fondos que el municipio dejó de percibir es más 6 mil millones de pesos, con lo que la situación es por demás compleja. “Todos fondos que no podemos invertir en asfalto, cordón cuneta. Tandil está al límite con las cloacas, al borde del colapso y no podemos ampliar la planta depuradora porque la obra está por encima de los 9 mil millones de pesos”, explicó el intendente.
“Esto es parte también de la decisión de Milei de cerrar todas las obras nacionales”, indicó. No obstante, aclaró: “Tengo los sueldos al día, al igual que el aguinaldo. Lo mismo hicimos aumentos por encima del IPC y logramos llegar a fin de año de manera estable”.
“Es complejo. Las tasas propias vienen en baja y la coparticipación también”, señaló un intendente opositor a TN. “Nosotros somos muy ordenados, y quizá eso nos permita seguir lo proyectado en el presupuesto. Pero si sigue en baja, vamos a tener que reveer algunas obras”, advirtió el jefe comunal.
En la misma línea, apuntó contra la gestión de Kicillof: “La Provincia es cada más más deficiente en los servicios que presta”. Y remarcó: “Si ellos se ordenarán en poco en Seguridad y Salud, serían de gran impacto en nuestra economía. Son un desastre administrando esos temas”.

El panorama en municipios peronistas
“Está complicado, el consumo sigue en caída, la recaudación de las tasas esta planchada con tendencia a la baja y la prestación de servicios con costos operativos mas elevados. Lo que los municipios cobramos son tasas, no impuestos. Es decir, se cobra por la prestación de un servicio”, explicó a este medio el intendente de Chascomús, Javier Gastón.
En ese sentido, el alcalde del Frente Renovador aclaró: “Hay muchísimos servicios que brinda la Municipalidad por los cuales no se cobra absolutamente nada”. Y agregó: “No hay duda que si todos pagaran las tasas se podría estar planteando un desempeño diferente de la Municipalidad en la prestación de los servicios. Algunos no las pagan por inconvenientes económicos, otros por falta de responsabilidad social”.
En tanto, Gastón hizo hincapié en que tienen una cobrabilidad en torno al 60% en las tasas municipales. “Solo un poco más de la mitad de los chascomunenses pagan las tasas”, añadió.
En cuanto a la coparticipación, el jefe comunal sostuvo que el mayor problema no es la provincial -aunque reconoció la merma- sino que “ha caído estrepitosamente la Coparticipación Federal, a PBA y a todas las provincias”. Y remarcó: “Si los impuestos nacionales no fluyen a las provincias y la provincia no tiene para transferir en obras, obviamente no hay municipio que resista, ni provincia que aguante”.
Días atrás, en el Foro de Intendentes del Interior de la PBA que se hizo en Chascomús, un intendente radical planteó que la carga tributaria más importante corresponde a los impuestos nacionales, que implican un 60% del total, seguido por los impuestos provinciales que implican un 35% y los municipales que rondan en torno al 5%.
Otro jefe comunal peronista fue muy escueto al referirse a la situación: “El municipio está equilibrado, no tenemos deuda y no necesitamos ayuda provincial”. Y añadió: “Hay una caída de recaudación, hay que analizarla en los próximos meses”.
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POLITICA
El fiscal AMIA dijo que existen pruebas para demostrar la responsabilidad de Hezbolá: “Es un títere de Irán”

El fiscal federal Sebastián Basso aseguró que la investigación por el atentado a la AMIA cuenta con pruebas suficientes para demostrar que Hezbolá fue el responsable del ataque y sostuvo que el objetivo del juicio en ausencia es exhibir públicamente ese material.
“Lo que pedí fue avanzar rápidamente contra los diez acusados que tenemos para ver si podemos hacer cuanto antes un juicio en ausencia y podamos mostrar a la sociedad cuáles son las pruebas que reunió el Estado argentino en estos treinta años”, afirmó el fiscal en diálogo con Radio Mitre.
Basso explicó que el impulso del proceso estuvo condicionado durante años por la situación de los imputados. “Hasta el año pasado, que no estaba la ley de juicio en ausencia, no se podía avanzar contra la imputación de personas concretas, porque están prófugas fuera del país y no se entregaban”, señaló. Según indicó, ese escenario cambió con la sanción de la nueva norma: “Recién cuando el año pasado se dictó la ley de juicio en ausencia es que ahí pudimos avanzar”.
En ese marco, el fiscal fue categórico al referirse a la autoría del atentado. “Fue Hezbolá el que hizo el atentado”, afirmó, y agregó que la organización actuó bajo directivas del régimen iraní. “Hezbolá es un títere y fue, en definitiva, el autor intelectual y material del atentado”, sostuvo.

Consultado sobre el estado del expediente, Basso remarcó que la acusación se apoya en elementos concretos. “No son pistas, son evidencias”, dijo, al diferenciar la investigación actual de las múltiples hipótesis que circularon a lo largo de los años sobre el ataque. “Si no, no lo llevaríamos a juicio. Nosotros tenemos que buscar la verdad”, agregó.
El fiscal también se refirió a la disponibilidad de la fiscalía para avanzar a la etapa oral. “Por el lado de la fiscalía estaríamos en condiciones de ir mañana al juicio oral”, expresó, aunque aclaró que los tiempos no dependen de su área. “Tenemos que respetar los tiempos judiciales. Yo dependo de lo que hagan los jueces y cuánto tardan los jueces en decidir acá en Argentina”, afirmó.
En relación con los cuestionamientos sobre la constitucionalidad del juicio en ausencia, Basso defendió la norma sancionada por el Congreso. “Las leyes son el resultado de la votación del pueblo argentino”, señaló. Y añadió: “A menos que sea una ley con vicios muy fuertes, toda ley se presume constitucional”.
Ayer se conoció que el fiscal solicitó el procesamiento de diez iraníes y libaneses acusados en la causa por el atentado a la mutual judía del 18 de julio de 1994. En una serie de dictámenes firmados este miércoles, también imputó y pidió la captura internacional de Alí Asghar Hejazi, uno de los jerarcas del régimen.
El nuevo involucrado en el expediente oficiaba como la mano derecha del líder supremo Alí Khamenei, asesinado el pasado 28 de febrero en el ataque coordinado entre Estados Unidos e Israel. Según la reconstrucción de la Fiscalía, este dirigente presidía el denominado Comité Vijeh, organismo estatal donde se recogió información, se analizó el objetivo y se elaboró la propuesta para destruir la AMIA.
De acuerdo a las pruebas recabadas por los investigadores, una vez aprobado el plan criminal por los más altos mandos del régimen, Asghar Hejazi tuvo a su cargo la implementación y coordinación general para llevarlo a cabo.
Esto terminó de comprobarse luego de que, tal como reveló Infobae en diciembre, cuatro iraníes disidentes declararan como testigos en Francia ante el fiscal Basso. Apoyado en las pruebas que aportaron, el acusador requirió indagar al nuevo imputado, disponer su captura internacional y declararlo en rebeldía.
La solicitud del Ministerio Público ya está en el despacho del Juzgado Federal N° 6, subrogado por el juez Daniel Rafecas.
POLITICA
Era recolector de basura, ganó US$13 millones en la lotería y lo perdió todo: “¿Qué esperabas que pasara?»

Había sido un día como cualquier otro para Michael Carroll. Se levantó tarde, con dolor de cabeza. La resaca de cerveza barata no le permitía moverse demasiado rápido. Se dio una ducha y salió para el trabajo. Debía limpiar las calles de Norfolk, su ciudad. El de recolector de basura es un trabajo demandante desde lo físico y las noches agitadas que solía tener no ayudaban. Terminó la jornada laboral al límite de sus fuerzas. Antes de ir al pub, paró en una agencia de lotería. Hizo una fila breve y al llegar delante del empleado puso el billete arrugado sobre el mostrador y recitó los números, modulando bien, casi separándolos en sílabas para que no hubiera confusión. 5, 28, 32, 39, 42 y 48. Y se quedó callado. El empleado lo miró, calculaba si el cliente estaba pensando. Pasados unos segundos le dijo: “Falta un número, señor”. Carroll se rió de su error y dijo, porque sí, sin pensarlo: 21. Esa combinación casual, que nunca había realizado, cambiaría su vida. Al menos por un tiempo.
Al día siguiente, el 19 de noviembre de 2022, Michael Carroll, este joven inglés de 19 años ganó 9.8 millones de libras. Más de 13 millones de dólares (23 millones actuales). La prensa se desesperaba por encontrar al ganador de esa fortuna. El día que fue a cobrar el premio, una pequeña de multitud de periodistas y fotógrafos hacían guardia para poder dar al fin con él. Fue una sucesión de sorpresas. La primera fue la juventud del ganador, 19 años. La segunda sorpresa fue la más fuerte. Carroll llegó con una tobillera electrónica. Estaba en libertad condicional. Su récord criminal era profuso, un prontuario prolífico. Peleas, drogas, algún robo.
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Cuando los periodistas le preguntaron por su vida pasada, él dijo que eso ya había quedado atrás, que se había reformado y que buena prueba de ello era su labor como recolector de basura. Después de terminar la primera serie de entrevistas que lo convertirían en una celebridad, Carroll renunció a su trabajo.
Las fotos de los meses posteriores son bastante elocuentes. El gesto triunfador, ostentoso. Los ojos nublados pero encendidos, la sonrisa ancha y rígida. De su cuello cuelga una cadena de oro con eslabones de varios centímetros de ancho que termina en un macizo guante de boxeo, lleva pulseras que refulgen y en cada uno de los dedos de la mano lleva un anillo prominente (lo primero que se pregunta el que ve la imagen es cómo hacía Carroll para agarrar los cubiertos).
Se compró, también, una gran mansión, dos autos deportivos y una moto de gran cilindrada. Una parte del premio lo puso en un bono que le daba dividendos mensuales. Supuso que esos millones no tendría necesidad de tocarlos nunca.
El proveedor (de productos legales) que con más frecuencia llegaba a su nuevo hogar era el de Champagne. Una vez por semana un camión llegaba con decenas de cajas de champagne que muy pronto Carroll y sus amigos terminaban.
Se convirtió en un personaje mediático. La fascinación que provocaba un personaje de clase baja dándose gustos que ni siquiera había imaginado. Participó en una pelea de boxeo de aficionados, hicieron un documental televisivo sobre su nueva vida. Comenzaron a llamarlo El Gran Gatsby. Es probable que él no entendiera la referencia, que nunca haya escuchado hablar de la novela de Francis Scott Fitzgerald pero también es probable que estaría de acuerdo con una de sus frases: “Me gustan las fiestas grandes. Son tan íntimas. En las reuniones privadas no hay ninguna intimidad”.
La mansión parecía ser la sede de una fiesta continua, sin fin. La gente entraba y salía (en mucho peor estado del que había entrado) y dentro seguía la música fuerte, los gemidos y Michael.
Según confesó, su día empezaba con media botella de vodka y tres líneas de cocaína. Le gustaba compartir con sus amigos. Sin sorpresa alguna el número de sus amistades por esos días de gloria se incrementó sensiblemente. A Michael no parecía importarle. Le gustaba disfrutar acompañado. Nadie sabía con precisión cuánta gente vivía en la casa, cuántos eran los que se consideraban -unilateralmente- residentes permanentes.
“Me acosté con 4000 mujeres”, dijo sin saber que estaba parafraseando a Julio Iglesias. Algunos testigos contaron que era frecuente ver hombres y mujeres desnudos en los rincones del gran salón principal de la mansión, escuchar los sonidos de la actividad sexual en las diferentes habitaciones y que en cualquier momento el visitante podía cruzarse con alguna chica desnuda que le ofrecía cocaína en una bandeja de plata.
Desde muy joven tuvo problemas con la justicia. Convertirse en millonario no lo alejó de los calabozos y los tribunales. Al contrario, la sensación de impunidad que da el dinero y las constantes fiestas y sus excesos lo hicieron delinquir con más frecuencia. En sus años de opulencia tuvo alrededor de 30 detenciones. Las pocas noches que durmió en esa etapa de su vida lo hizo en un calabozo. Excesos de velocidad, resistencia a la autoridad, posesión de drogas, daño a la propiedad pública y privada, lesiones.

Su adicción al alcohol y a las drogas se incrementaba con el correr de los meses. Por un momento escuchó a alguien que le dijo que tenía que invertir su dinero, no sólo gastarlo. Pero cada negocio en el que entró, fracasó. O ante su falta de control fue estafado. Casi un millón de libras se fueron en aportes al Rangers, su club de fútbol de toda la vida que pasaba por una situación acuciante. También repartió cifras muy generosas a su madre y hermanas.
Su cuerpo y su casa se deterioraron con el uso constante. La esposa lo dejó, los amigos, también apenas se dieron cuenta que la plata se acababa.
Para tratar de salvar algo le sugirieron que debía vender los autos y la mansión. Pero entre lo derruida que la habían dejado las orgías constantes y los desmanes durante años y una baja en el sector inmobiliario, recibió menos de la mitad de lo que había pagado originalmente por ella.
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En pocos meses también gastó lo que recibió por la venta y lo echaron del lujoso hotel al que había ido a vivir. El fondo de reserva que alguien le había aconsejado que hiciera en el momento del cobro del premio ya se había agotado hacía rato.
Cinco años después del premio, algunos diarios empezaron a hablar de que Carroll estaba al borde de la quiebra. Michael lo desmintió con énfasis; aprovechó que otra vez el interés público se había centrado sobre él, para saciar su sed de fama: acudía a las entrevistas con su personalidad arrolladora y oro colgando de buena parte de su cuerpo en formo de aros, anillos, pulseras y cadenas. A las pocas temporadas ya no se trató de especulaciones periodísticas. Para inicios de 2008 Michael Carroll estaba decididamente fundido. Bastante menos de una década le duró el apogeo económico. “Mi dealer conservaba mucho más plata del premio de la lotería que yo”, declaró. Alguna vez calculó que gastó más de dos millones en cocaína.
Los tabloides volvieron a buscarlo. Era una buena historia. De ascenso y caída abrupta. Sin redención. Michael dijo que necesitaba trabajar y que prefería volver a su antiguo empleo, el de recolector de basura. Fue tanta la repercusión de su mal momento que la compañía encargada de la recolección de residuos de Norfolk debió salir a aclarar que en ese momento no había vacantes disponibles en su nómina.

Michael Carroll terminó viviendo durante varias semanas en una pensión para indigentes a costa del estado. Finalmente su antiguo empleador le dio trabajo. Michael volvía a la primera casilla del juego de la vida. Otra vez no tenía nada y trabajaba de basurero.
Los periodistas buscaban su testimonio, suponían que él se mostraría arrepentido, abatido. de ninguna manera. Estaba, sí, algo resignado pero satisfecho de sus años de opulencia. Le parecía bastante normal lo que había sucedido: “Cuando vos le das toda esa cantidad de millones a un chico de 19 ¿Qué esperás que pase?”, dijo. Decía que le iban a venir bien unos años de normalidad después de pasar casi una década sobre una alocada montaña rusa.
También dijo que había utilizado mucha plata en fiestas con amigos y mujeres y que desgraciadamente el resto lo había dilapidado. Su actitud hace acordar a lo que alguna vez declaró George Best, el ídolo iracundo del Manchester United: “Gasté un montón de dinero en alcohol, mujeres y autos. El resto lo desperdicié”.
De todas maneras sus años posteriores no fueron tan livianos ni despreocupados. Su expareja no le dejó ver a su hijo durante mucho tiempo, perdió varios trabajos por no poder cumplir con la disciplina mínima exigida, nuevas problemas con la policía y tuvo dos intentos de suicidio.
Tardó varios años en poder normalizar su vida. Para eso influyó la mudanza a un pequeño pueblo escocés. Allí vive en la actualidad, sin nostalgia, siguiendo rutinas, con una vida ordenada. Tiene 41 años, una nueva pareja y trabaja recolectando basura y paleando carbón. Cada semana juega su boleto de lotería.
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Su historia continúa. Acaso dándole la razón de manera inadvertida a la última frase de El Gran Gatsby: “Y así seguimos, luchando como barcos contra la corriente, atraídos incesantemente hacia el pasado”.
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