POLITICA
Pullaro inauguró una nueva unidad penitenciaria en Santa Fe y ya trasladaron allí a 380 detenidos

El gobernador Maximiliano Pullaro inauguró este jueves la Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo, una cárcel con 891 plazas que demandó una inversión de USD 80 millones y que, según planteó, forma parte de una estrategia para sacar detenidos de las comisarías y reforzar el control sobre la población penal.
En menos de 24 horas después de la apertura, ya habían sido trasladados 380 detenidos al nuevo penal desde distintas dependencias policiales, entre ellas la Sub Segunda y las comisarías 10ª, 7ª, 9ª y 27ª.
El complejo fue puesto en funcionamiento en el departamento La Capital y está ubicado en el predio conocido como Colonia Penal de Recreo, sobre la calle Alberdi, entre Solís y la Ruta Nacional 11.
Pullaro presentó el establecimiento como “la cárcel más moderna que hay en Argentina” y sostuvo que cuenta con “los muros, las rejas, el personal y la tecnología necesarias” para mejorar los niveles de seguridad de la provincia. También afirmó que “el plan no se agota en esta obra” y que la meta de su gestión es que Santa Fe alcance mejores indicadores que los actuales.
Datos de la nueva cárcel
La Unidad Penitenciaria N° 9 tiene 475 celdas distribuidas en tres subunidades completas, con capacidad para 640 hombres y 251 mujeres. Uno de los pabellones estará destinado a población femenina.
La apertura del penal apunta a reducir la cantidad de personas alojadas en comisarías de la región. De acuerdo con la información oficial, esa redistribución permitirá que haya menos policías afectados a custodias fijas y más agentes en tareas de prevención y patrullaje.
El penal integra el Plan de Infraestructura Carcelaria que ejecuta la provincia. Ese programa prevé la creación de más de 7.000 plazas nuevas durante la gestión, una cifra que, según el Gobierno provincial, supera todo lo construido en la historia del sistema penitenciario santafesino.
Con las obras terminadas, en marcha y proyectadas, la capacidad de detención podrá ampliarse a más de 14.000 plazas. El Ejecutivo provincial sostiene que ese crecimiento impactará en un mayor control de la población penal y en una mejor organización de los perfiles criminales.
Las palabras de Pullaro
Durante el acto, el gobernador de Santa Fe dijo que los habitantes de la provincia estaban “hartos” de que desde las cárceles “controlen la calle” y de que a la provincia “la hayan hecho arrodillar y la hayan llamado la provincia del narcotráfico”. A partir de esa evaluación, sostuvo que “cuando el Estado quiere puede poner límites” y que, con “determinación y decisión”, es posible dar los debates ideológicos que reclama la sociedad.

El gobernador afirmó que no siente “vergüenza” de promover una discusión para “terminar con ese garantismo bobo que le hizo daño al país y que ubicaba a los delincuentes en lugar de víctimas y a la sociedad en lugar de victimarios”. También convocó a “combatir ideológicamente y con datos concretos” esa mirada en el debate sobre seguridad pública en la provincia.
En la misma línea, aseguró que el Estado, “cuando se organiza con determinación, decisión y no pacta con los delincuentes, es más fuerte que cualquier organización criminal”. Luego agregó: “A los delincuentes los vamos a buscar a sus casas, los detenemos y los ponemos tras las rejas”.
Pullaro también cuestionó a quienes, según dijo, fracasaron y llevaron a la provincia a los niveles más altos de violencia y delito. En ese tramo incluyó una crítica al kirchnerismo, al señalar que antes hablaba de seguridad pública y que ahora “no hablan más” y “corrieron de la agenda política y pública la seguridad”.
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POLITICA
El dilema de Milei: sobrevivir con blindaje político hasta que la economía reaccione

El Gobierno logró la semana pasada sobrevivir a la batalla legislativa por el quórum con un nuevo blindaje político que le dieron los gobernadores. Con la cuenta regresiva para el año electoral, Javier Milei enfrenta su propio dilema: cómo hacer coincidir temporalmente ese escudo protector que le dan las provincias con una bonanza económica esquiva.
La negociación de la sesión que proponía la caída del DNU 70 dejó luces de alarma para la Casa Rosada. La oposición consiguió su mejor número desde el triunfo libertario de 2025, que habilitó el recambio legislativo más favorable al oficialismo, y acercó a gobernadores que antes eran afines al Gobierno. Cristalizó la polarización. La discusión se extendió hasta la madrugada previa a la votación, cuando habían conseguido 126 voluntades para dar el presente. El Gobierno movió sus fichas en las horas finales y le alcanzó para ganar oxígeno. La Casa Rosada se llevó el triunfo legislativo y la oposición ganó la batalla política.
Para el oficialismo, 14 gobernadores terminaron colaborando para evitar la caída del DNU. Cuentan sobre todo a los aliados circunstanciales como la clave de la negociación. Los tres legisladores que responden al tucumano Osvaldo Jaldo; los dos santafecinos de Maximiliano Pullaro; otros dos del jujeño Carlos Sadir, que había amagado con desprenderse; una salteña que responde a Gustavo Sáenz; un misionero, resabio del poder que tuvo Carlos Rovira antes de la pelea con Hugo Passalacqua; y una cordobesa, a pesar del desmarque que empezó a mostrar Martín Llaryora. El resto de los gobernadores aliados jugaron como esperaban y aportaron todo lo que tenían. Este conteo es el que ilusiona al jefe de Gabinete, Diego Santilli, con conseguir los votos para la reforma electoral. Creen que de esos 14 mandatarios, solo sería indispensable la ayuda de entre 10 y 11 para alcanzar el número que les habilite la eliminación de las primarias, objetivo central del Gobierno.
Para la oposición, la interpretación del resultado es bien distinta. Creen que lograron acercar a los diputados de Catamarca y de Misiones, antes esquivos, y que Córdoba y Salta fueron clave también para arrimar al número. “Sabíamos que no llegábamos, pero nos deja mejor parados”, amplifican en el bloque de Unión por la Patria sobre el devenir de la negociación. El dato más llamativo para ese espacio político fue la ausencia sorpresiva del representante de Tierra del Fuego, Agustín Tita, que avisó al mediodía. Responde al gobernador Gustavo Melella, que se acercó al Gobierno en los últimos días tras el giro malvinero que dio Milei. Tampoco estuvo la santiagueña Estela Mary Neder, con aviso de operación. “Es normal que en un bloque grande te falte alguno, como es este caso, lo de Melella no estaba previsto”, mastican bronca en el bloque mayoritario de la oposición. Sobre la hora se les cayó también María Inés Zigarán, que insólitamente había firmado el pedido de sesión especial. En la oposición denuncian la presión del gobernador. El otro diputado por esa provincia, Jorge Rizzotti, ya les había avisado que estaría de viaje.

El misionero que se bajó es Daniel Vancsik, que responde a Rovira y no al gobernador. También se cayó a último momento. La otra que tenía una operación programada fue Yolanda Vega, de Salta. La provincia aportó sus diputados incluso ante el anuncio del Gobierno, esa misma mañana, de que se comprometía a conseguir fondos para financiar las obras ferroviarias que estaba reclamando el gobernador. Y también pegó el faltazo la cordobesa Alejandra Torres, más zigzagueante en su relación entre la referencia a la provincia y al gobierno nacional. La Casa Rosada celebró su ausencia como un gesto de Llaryora. Los otros cinco diputados provinciales dieron quórum. La negociación fue quirúrgica. El gobernador cordobés levantó esta semana el perfil con una posición más dura contra Milei.
La perlita la protagonizó Jorge Loma Avila, diputado por Chubut, de origen sindical pero referenciado en el gobernador Ignacio Torres, aliado del Gobierno. Intentó jugar a dos puntas y dejó una escena memorable. Según relataron fuentes al tanto del debate interno, había negociado con Cristian Jerónimo, uno de los triunviros de la CGT, que se sentaría a dar quórum. Y lo hizo. Mientras estaba en su banca, se sacó una selfie y se la mandó al jefe sindical. Pero resultó que se sentó cuando ya Martín Menem había dado por levantada la sesión. Lo descubrieron desde el bloque de UP. La otra ausencia que derivó en un fuerte cruce interno fue la de Alvaro González, de terminal en Horacio Rodríguez Larreta. El diputado tuvo que salir a despegar al ex jefe de gobierno de su posición, que adjudicó a una decisión personal, pero ya era tarde. No solo él no dio quórum, sino que tampoco lo hicieron los aliados en la ciudad de Larreta como Oscar Zago y Eduardo Falcone. El tema lo instaló temprano Martín Lousteau cuando esa mañana dijo que tres legisladores aliados a Larreta no estaban aún definidos.
Con ese panorama, el peronismo, la izquierda, un sector del radicalismo, la Coalición Cívica, el socialismo y el resto de los provinciales que pidieron la sesión dependieron hasta el final de Larreta y Jaldo. Con esos aportes podrían haber llegado. El tucumano ni siquiera amagó. El peronismo provincial va a darle pelea. Juan Manzur, su adversario interno, se reunió hace dos semanas con Cristina Kirchner y divulgó la foto del encuentro para darle un aviso de que esta vez no hay acuerdo posible. Con ese panorama, el gobernador se expone a perder si no logra cerrar un acuerdo con La Libertad Avanza, que ve chances serias de quedarse con la provincia ante la dispersión del PJ. Karina Milei sigue apostando a Lisandro Catalán en el territorio. Desde San José 1111 advierten incluso que podrían quitarle a Jaldo el sello del PJ. También está complicado internamente Raúl Jalil, que avisó al peronismo que va a seguir acompañando al Gobierno hasta abril, pero lo cierto es que ya no controla a los diputados. Está de salida. Se perfila para sucederlo Gustavo Saadi, que tiene el apoyo de la ex gobernadora y titular del PJ, Lucía Corpacci.
Triunfo moral
A pesar de la derrota, para la oposición ir por el DNU 70 era el único camino. Sostienen que jugar solo para voltear el artículo 154, que derogaba la ley de tierras, hubiera extendido los plazos porque, sin dictamen, solo podrían haber emplazado a la comisión. Los tiempos parlamentarios se acortan. Se puede dictaminar hasta el 15 de noviembre. Menos de un mes. Los pases de factura internos, sobre todo en el peronismo, se hicieron sentir apenas cayó la sesión. “No había otra salida”, refiere una fuente del bloque que coordinó con los aliados la movida. Según esa mirada, la Corte Suprema sacó el fallo que restauró la ley después de la convocatoria a sesión por el DNU y el propio Gobierno aceptó reponer la normativa que limita la extranjerización de la tierra para evitar el mal mayor. “Les torcimos el brazo”, advierten.

En los despachos cercanos a Martín Menem hacen otra lectura. El oficialismo cree que con la movida logró revivir el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, en el que se incluyó mantener la ley de tierras de 2011, que había quedado cajoneada y sin chances de avanzar este año. La iniciativa contiene desalojos exprés o mayores restricciones para expropiaciones. Parecía que quedaba en la nada pero ahora resucitó y lo llevan a sesión esta semana.
Lo que no logró el Gobierno, y es su espada de Damocles para el año electoral, es aprobar el famoso DNU 70. El compromiso de los aliados fue evitarle el mal trago de la caída, pero no ratificarlo. El número está para bloquear, no para apoyar. Es una amenaza constante con la que deberá convivir la Casa Rosada. “Nosotros conseguimos un numerazo, más temprano que tarde se cae”, advierte una espada parlamentaria de la oposición.
Sesión que viene, interna caliente
La discusión se traslada a esta semana que comienza, con la sesión convocada por el oficialismo pero con temario opositor. Hay ruido interno. Uno de los temas a debatir es el nuevo proyecto de discapacidad que presentó el Gobierno, para evitar que la oposición consiguiera prorrogar la emergencia, que vence el 31 de diciembre. Para lograr dictamen, el bloque libertario negoció con los aliados que eliminaría del presupuesto para el año que viene los recortes para el área con los que se despachó Luis Caputo sin aviso previo, que había generado la crisis con Patricia Bullrich. Nada de lo prometido se cumplió. Es más, el ministro de Economía todavía resiste. “Nosotros desde el Ejecutivo hubiéramos querido otra cosa, el bloque tiene una posición distinta a la del Ejecutivo, será cuestión de que decida el Congreso”, expuso las diferencias Carlos Guberman, el secretario de Hacienda, cuando le preguntaron la semana pasada insistentemente si el Gobierno sacaría los recortes del presupuesto. Se negó a admitirlo. Todavía ese paso, reclamado incluso por Bullrich, no se concretó.
El presupuesto incluía la eliminación del nomenclador, la desindexación de las pensiones y la imposibilidad de mantener la ayuda social en caso de tener un trabajo registrado. Todo eso debía quitarse del presupuesto pero en su exposición, Guberman blanqueó el debate interno. Será el tema más candente de la sesión del miércoles próximo. La oposición hará pie en la fuente de financiamiento del proyecto libertario, el eje de la discusión del Gobierno, que vetó lo aprobado el año pasado con la excusa de que no decía de dónde saldrían los fondos. A eso se suma que según el análisis del presupuesto que hizo la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el programa Incluir Salud tiene un recorte del 13,9% respecto de 2026 y la Pensión no Contributiva por Invalidez Laboral queda un 26,5% por debajo de 2023. El Foro de Discapacidad envió cartas a Martín Menem y a Gabriel Bornoroni el 2 de octubre para ser escuchados, pero no recibieron respuesta. La discusión vuelve a estar abierta. Hacia afuera pero también hacia adentro. Nadie en el oficialismo parlamentario y sus aliados podía dar garantías para evitar un veto posterior o incluso de incumplimiento por parte del Ejecutivo de la nueva ley.
Sin cambios
En medio de la interna entre la política y la economía, Milei no da señales de cambio. Inició la semana ratificando a Caputo después de que desde algunos sectores internos leyeran como un condicionamiento al ministro de Economía la presencia de Alberto Ades en la última reunión de gabinete. Milei se mostró telepático con su funcionario. Sin cambio de timón, al Gobierno solo le queda esperar que funcione el plan.

La semana pasada se conoció el dato de inflación minorista de septiembre, de 1,9%, otra vez con un leve repunte, y la mayorista sacudió el fin de semana con una suba del 3,2%. Es la misma que había usado de ejemplo el Presidente para sostener que a mitad de año la inflación iba a comenzar con cero y prometió hace 30 días nada más un nuevo recital para celebrarlo. La fiesta se posterga.
La capacidad instalada de la industria muestra números de pandemia. En agosto utilizó solo el 58,5%. Es el segundo valor más bajo de la última década para un mes de agosto, solo superado por 0,1% en el 2020. El riesgo país no le da respiro a Caputo. Hace dos semanas había subido, según Milei, porque Axel Kicillof viajó a Nueva York. Esta vez no hay excusas internas. El Gobierno no logra hacer pie en tranquilizar sobre el programa financiero. La inflación en Estados Unidos alcanzó el 3,7% interanual, lejos de la meta del 2% de la Reserva Federal, lo que presagia altas tasas de política monetaria. Así, una salida al mercado internacional se ve complicada, pero también aparecen dificultades para el acceso a financiamiento en el mercado local, donde los bonos rendían 11,7%, insostenible para emitir, según advierte la consultora Suramericana.
El empleo formal volvió a caer y acumuló 14 meses de baja. En julio se perdieron 9.085 puestos de trabajo y comparado con noviembre de 2023 son 370.343 asalariados registrados menos, según los datos del SIPA. Es un tobogán. En el último año se destruyeron más puestos de trabajo que en el primer año y medio de gobierno libertario. El monotributo amortigua cada vez menos el impacto de la caída. Según datos de Ficonomics, si se compara la baja en asalariados registrados con altas de monotributo el reemplazo pasó de representar el 67% a 35%. Ya ni siquiera crece tanto el monotributo, sino el trabajo informal. Hay datos aún más complejos. Por cada desocupado, hay 2,1 ocupados buscando otro trabajo. Eso representa 4,5 millones de personas presionando sobre el mercado laboral y los datos arrojan un tema preocupante: el 30,9% de los desocupados lleva más de un año sin conseguir trabajo.
Es la principal preocupación de todas las encuestas. El último sondeo de la Universidad de San Andrés marca la demanda laboral como la principal preocupación con 39%, seguida de los bajos salarios, en 35%. Lo mismo muestra AtlasIntel. La consultora preguntó por aciertos y errores de la gestión libertaria. El desempleo, los bajos salarios y la reforma laboral alcanzan más de 55% entre los errores. El peor lugar se lo lleva la política de quita de cobertura de medicamentos del PAMI, que ahora se agrava con la reducción a sólo 6 medicamentos del plan Remediar, otro problema que le traslada la Nación a los gobernadores. Le siguen el desafinamiento para discapacidad y universidades, la desregulación de la medicina privada, jubilaciones y obra pública. Rescatan como positivo la falta de intermediación en los planes sociales, la salida parcial del cepo y el protocolo antipiquetes. La represión en la plaza del Congreso, en plena marcha universitaria, le sirve al Gobierno para desincentivar la protesta y aglomerar a su núcleo de apoyo. También para la última medición de Management & Fit el empleo es el problema más importante de los argentinos. La desocupación alcanza el 19,8% de las preocupaciones, con una suba de 2,2 puntos respecto al mes anterior.
La polarización se alza como la variable a tener en cuenta. Para San Andrés, se sostiene un empate técnico entre La Libertad Avanza, con 26% y el peronismo, con 24%. Pero entran al podio los indecisos o quienes no encuentran opciones, ya como la fuerza determinante, con el 26%. El dato más preocupante para el gobierno es que su espacio retiene el 64% de sus votantes de primera vuelta, pero solo al 41% de los votantes de Patricia Bullrich, cuyos apoyos muestran una mayor dispersión. La evaluación económica vuelve a caer 4 puntos y la ley de Tierras es la política con mayor rechazo explícito de la sociedad, con el 68% en desacuerdo. El brusco giro del Gobierno fue por necesidad. Este miércoles lo tendrá que argumentar en la sesión en la que repondrá una ley de Cristina Kirchner.
Mientras tanto, el peronismo no logra encauzar el diálogo. Sergio Massa se reunió el miércoles con el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, en su oficina de Libertador. Quintela intenta una nueva cumbre de gobernadores y dirigentes, como fue el encuentro posterior al triunfo por la caída de la ley de tierras. Pero aquel acercamiento quedó en la nada. Ahora quieren sumar a Sergio Uñac, recién lanzado a la carrera presidencial y a Jorge Capitanich. Por ahora no están dadas las condiciones.
Para Cristina Kirchner son tiempos de definiciones. Desde mañana y hasta el 6 de noviembre, empieza a deliberar el comité de derechos humanos de la ONU, donde llevó el reclamo por su condena. El organismo puede tomar el caso, rechazarlo o postergar el tratamiento para su próximo encuentro, en marzo. El escenario deseado en San José 1111 es que lo tomen y creen una relatoría para seguirlo. Eso ya la pone en la cancha, sostienen sus allegados. Si no lo toma y deben esperar a marzo, se le complica el panorama. La encuesta de Atlas la ubica en el primer lugar de imagen, pero en empate con el pelotón que integran Bregman, Milei, Bullrich y Kicillof, todos entre 39 y 37%. Salvo el pie encima que le pone Bullrich, Milei corre solo en la cancha. El antimileismo se dispersa y necesita la unidad para evitar la reelección libertaria. La sesión fallida mostró esa foto, pero queda lejos, muy lejos, de la elección.
International,Relations,Diplomacy / Foreign Policy,North America
POLITICA
A pesar del optimismo de Diego Santilli, el Gobierno no logra aún los votos en el Senado para eliminar las PASO

Los números no cierran, las piezas no encajan. Lo concreto es que los mensajes optimistas que parten de la Casa Rosada y que anticipan un pronto tratamiento de la reforma política chocan con el duro muro de la realidad que impera en el Senado, donde los votos para eliminar o suspender las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) todavía siguen sin aparecer o juegan a las escondidas.
“Son más expresiones de deseos que realidades”, le dijo a un operador político oficialista sobre las versiones que ubicaron al jefe de Gabinete, Diego Santilli, anunciando ante la mesa política del Gobierno que tenía los votos y que a más tardar a mediados de noviembre el Senado va a aprobar el proyecto del Poder Ejecutivo.
En otra usina política oficialista dieron una mirada un poco más amplia de la situación. Aseguran que, por ahora, el jefe de Gabinete cerró pocos acuerdos concretos y tiene muchas promesas de parte de un puñado de gobernadores que no solo son viejos zorros de la política, sino que en muchos casos en privado manifiestan su reticencia a cumplir con su parte del trato antes de que lo haga un Gobierno que tiene fama de mal pagador.
Esa misma fuente precisa que también hay casos en los que el “pago” pedido a cambio del voto para eliminar las PASO parece casi de imposible cumplimiento, lo que abre serios interrogantes sobre la solidez de los compromisos asumidos por el jefe de Gabinete.
Mario Mosca / Comunicación Institucional Senado.-
Al respecto, citan el caso del cacique de una provincia norteña que pretende que la Corte Suprema de Justicia le habilite la posibilidad de ir por una nueva reelección, camino que hoy tiene vedado.
Un diputado con acceso a la Casa Rosada contó esta semana ante algunos de sus compañeros de bloque un episodio ocurrido en la última reunión de la mesa política que muestra en su real dimensión el estado de situación de la reforma electoral.
Según esta versión, cuando Santilli aseguró que ya estaban los votos, uno de los presentes le pidió que hiciera la cuenta con más detalle, que sólo contara los senadores cuyo apoyo tenía garantizados. “Cuando terminó de hacer la cuenta tenía 31”, completó la anécdota el legislador oficialista ante la sorpresa de sus interlocutores.
Los números hoy
La cifra está lejos del respaldo de la mayoría absoluta, mitad más uno del total de miembros de cada cámara legislativa, que la Constitución exige para sancionar una reforma electoral. En el caso del Senado, el número mágico que debe marcar el tablero es 37 votos afirmativos.
“Los votos van y vienen. Un día están y otro no están”, comenta con resignación un veterano dirigente que tiene acceso a la mesa de arena de Patricia Bullrich (Capital), la jefa del bloque oficialista en el Senado. “Es el dilema del huevo y la gallina; en este caso la puja es entre quién da el primer paso: los gobernadores quieren que le aseguren primero que no le van a competir en la provincia y el Gobierno pide primero el voto para eliminar las PASO; por eso no hay nada firme”, agrega.
En las cuentas que hace en Casa Rosada figuran un vasto universo de apoyos, pero en la columna de votos concretos y seguros los nombres son muchos menos.
La base de la pirámide son los 21 miembros del bloque oficialista. A ellos se suman los provinciales Julieta Corroza (Neuquén) y los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia. Hasta ahí, los que se pueden dar por seguros.
El resto, incluso los que el Gobierno cuenta como votos a favor de voltear las primarias, se encuentran inmersos en una densa niebla política donde nada es lo que parece ser.
El ejemplo más claro es la UCR. En el Gobierno dicen tener a siete de sus diez senadores. En esa lista figuran los nombres de los mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez, de los correntinos Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela, y la chaqueña Silvina Schneider.
Sin embargo, también aparecen anotados los santafecinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto, que mantienen buenas relaciones, pero no responden de manera automática al gobernador Maximiliano Pullaro. Más aún, la experiodista dijo de manera pública que rechaza eliminar las PASO, ya que sin ese instrumento no hubiese llegado al Senado.
En sus cuentas, Santilli incluye a Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, que responden al gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua. Sin embargo, un experimentado senador kirchnerista le recordó a que los misioneros siempre terminan jugando con el peronismo en el tablero político nacional, y hoy el PJ está parado en la oposición a derogar las primarias.
La misma sospecha se cierne sobre el apoyo de la salteña Flavia Royón. Si bien la legisladora está alineada con el gobernador Gustavo Sáenz (PJ), lo cierto es que también tiene terminal política en Sergio Massa, que hoy juega, junto con el santiagueño Gerardo Zamora, en contra del proyecto.
En la misma bruma política aparecen los votos de la jujeña Carolina Moisés, que juega con Sáenz, y del catamarqueño Guillermo Andrada, hombre de confianza del gobernador Raúl Jalil. A priori, en la Casa Rosada cuentan con sus respaldos, pero algunos oficialistas sospechan que esos apoyos están atados a la dinámica que adopte la interna del PJ.
Otro voto contado como positivo que en el Senado no se da por cerrado del todo es el de la radical Edith Terenzi (Chubut). La legisladora no está integrada al bloque UCR y juega en tándem con el gobernador Ignacio Torres (Pro), pero en algunos temas ha mostrado juego propio.
“Y no te olvides de que al Gobierno se le está complicando la economía”, remarca un senador radical, poniendo sobre la mesa otro factor que podría diluir varios de los votos que hoy la Casa Rosada cuenta como propios.
Aunque es un aliado del Gobierno y ayudó a que fracasara la ofensiva opositora en Diputados contra el DNU 70/23, el gobernador Osvaldo Jaldo (Tucumán-PJ) está en contra de eliminar las PASO. Al menos esa es la postura que trasmiten en sus charlas con colegas Sandra Mendoza y Beatriz Avila, las senadoras que responden al mandatario tucumano.
En contra del proyecto ya se pronunció Maximiliano Abad (Buenos Aires), miembro de un bloque radical que se completa con Daniel Kroneberger (La Pampa) y Flavio Fama (Catamarca). Ambos legisladores terminan sus mandatos el año próximo y no han fijado posición.
El caso del “ruso” Kroneberger es emblemático de los problemas que puede encontrar la Casa Rosada para conseguir más votos. Si bien no gobierna la provincia, el radicalismo es fuerte en La Pampa y, por lo tanto, exige que se lo tome en cuenta a la hora de planificar frentes electorales. Sin embargo, el Gobierno insiste en imponer condiciones y en sostener la candidatura a gobernador del vocero presidencial, Adrián Ravier.
El péndulo político encuentra en este momento al Pro en la columna del rechazo a eliminar las PASO. Los votos de la bancada que conduce Martín Goerling (Misiones) y que integran María Victoria Huala (La Pampa) y Andrea Cristina (Chubut) son harto necesarios para el Gobierno si quiere aprobar la reforma electoral.
Por último, y en sintonía con la escudería amarilla, aparecen senadores sin tierra como los peronistas antikirchneristas Carlos Espínola (Corrientes) y Alejandra Vigo (Córdoba). La senadora jugará la partida que decida su esposo, el exgobernador y actual diputado nacional Juan Schiaretti. El medallista olímpico, en tanto, es uno de los que quiere patear el debate de la reforma política, si es posible hasta el año próximo, para ver cómo se dibuja el mapa electoral en su provincia.
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POLITICA
La próxima batalla legislativa que alerta al Gobierno, la puja Bullrich-Pettovello pensando en 2027 y el temor por el Papa León XIV

Javier Milei logró blindar el decreto 70/23, el alma del gobierno, pero cruje el esqueleto libertario. Hay alerta por la posible configuración de una “nueva normalidad”: que los legisladores de LLA voten proyectos que vayan en contra de los deseos del Ejecutivo.
Es el caso del dictamen sobre la ley de discapacidad. Ni Luis Caputo ni Mario Lugones comulgan con los cambios que los libertarios pactaron con los aliados para evitar que la oposición prorrogue la ley de emergencia.
“Desde el Ejecutivo hubiéramos querido otra cosa. El bloque tiene una posición distinta a la del Ejecutivo. Será cuestión de que el Congreso decida qué quiere hacer”, admitió el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, en la reunión de comisión.
La sesión está convocada para el 21. Incluye la reposición de la ley de tierras, el texto original del kirchnerismo.
Discapacidad y Tierras son dos ejemplos del contorsionismo al que está obligado Martín Menem en Diputados por el flipper alocado, en el que chocan los proyectos sensibles del gobierno, entre los vaivenes de la justicia, la política y la opinión pública.
El Presidente ya no cumple con la ley de financiamiento universitario. El colmo sería que vete lo que vota su propia tropa.
“Financiamiento universitario” fue el tema más relacionado a Milei en las redes sociales durante la marcha que terminó con un brutal accionar de las fuerzas de seguridad y la sospecha de que hubo infiltrados. Es el cuarto tópico que orbita en torno a la figura de Milei detrás de ”Flavio Bolsonaro», “Trump” y “Brasil”, según un relevamiento de Ad Hoc.
Aunque el impacto digital de la marcha universitaria fue el más bajo registrado en comparación con las cuatro anteriores, aportó una negatividad alta sobre Milei: 7 de cada 10 posteos fueron adversos al Presidente.
El humor social entró en la meseta del malestar
De un lado -gobierno- y del otro -sociedad-, la Argentina entró en modo Gaudio: “Que mal la estoy pasando”.
Hasta ahora, la imagen negativa de Milei era un electrocardiograma con picos que podían subir o bajar acorde al humor social.
La nueva normalidad es la línea aplanada: una meseta de malestar. Según la última encuesta de Jorge Giacobbe, la imagen negativa de Milei alcanzó el 56% frente al 36% de positiva.
Es la reacción a un diagnóstico duro. El 54,7% de los encuestados dice: “La economía está empeorando y lo estoy sufriendo”. Apenas el 2,7 afirma: “La economía está empeorando, pero no lo estoy sufriendo.
Con los que dicen que está estancada (7%), el total de los que ven que la economía no levanta llega al 65%.
Peor aún, la valoración negativa alcanza al 74.5% (mejora, pero no lo siento -22%-, está estancada -7%- y empeora y lo sufro -54,7%).
Cambió la percepción de que la macro funcionaba, pero no derramaba. Solo 34,2% cree que la economía mejora: 22% (y lo estoy sintiendo) y 12,2% (pero no lo estoy sintiendo).
Milei tuvo que salir a blindar al ministro Caputo: “Tengo una relación simbiótica con Toto”. “Yo soy un pedazo de Milei”, había dicho Manuel Adorni.
La pulseada Bullrich-Pettovello de cara a 2027
Patricia Bullrich, la verduga del exjefe de Gabinete, ahora tiene en la mira a la cartera económica. Milei prometió retoques al dogma libertario que permitan la reelección. “Veremos”, dice la senadora.
“Patricia no quiere romper con La Libertad Avanza. Solo pretenden que reconozcan el valor que tiene hacia adentro y hacia afuera. Hasta ahora hubo ninguneo”, dice un bullrichista team violeta. Otros agitan la idea de una Patricia candidata a presidente en 2027.
¿Están los votos para suspender las PASO? “Aún no. Y es Santilli el que está hablando con los gobernadores”, insiste Bullrich en la intimidad.
Para contenerla (¿no la conocen?), desde LLA volvieron a anotarla en la lista para compartir la fórmula con Milei.
Pero, en la intimidad, cerca de Karina Milei, la Hermana de Hierro, hablan de Sandra Pettovello como vice. “Claro que nuestro candidato siempre es Martín Menem, pero la fórmula va a ser con una mujer”, dicen. Del lado de Santiago Caputo, adhieren a Bullrich, para obturar a Menem. Volvió la tensión.
El Hermano Putativo inició una cruzada contra el Islam para apuntar a los Menem. Sabe, como anticipamos en TN, que el presidente de la Cámara de Diputados es el elegido por Karina Milei para la Casa Rosada posMilei.
“Caputo está acabado. Aunque viendo la caja que tiene, es un muerto vivo”, ironiza un karino.
Entre simbiosis y pedazos de Milei, ¿el cuerpo libertario atraviesa una metamorfosis?
Es sabido que los lagartos pueden regenerar una cola dañada o perdida. Pero hay un superpoder de una especie de babosas marinas que rompe todos los esquemas de la naturaleza. Son capaces de arrancarse la cabeza de manera voluntaria y fabricarse un cuerpo completamente nuevo desde cero, con corazón y órganos internos incluidos. El cuerpo viejo no puede regenerar una cabeza nueva.
La dilatada transmutación peronista corporiza la teoría gramsciana: “lo viejo no termina de morir y lo nuevo no acaba de nacer”.
Cristina Kirchner espera en el inicio de la semana un guiño de giro de la ONU para poder presentarse como candidata. El argumento es que la Justicia la condenó a una inhabilitación para ejercer cargos públicos, pero no para el juego de la democracia de ofrecerse en las urnas.
Son formas de arrinconar a Axel Kicillof. No es la única. “A Axel se la hacen difícil en el interior. Hay gobernadores que no se la quieren jugar por él, pero tampoco le permiten que arme con la oposición interna. Entonces es un punto cero”, dicen en el MDF. En la semana logró la foto con Juan Grabois en una recorrida por La Cava. “Si Cristina no es candidata, es obvio que el candidato es Axel. Cualquier otra cosa es un delirio total”, había dicho Grabois.
El mensaje es para Sergio Massa, pero sobre todo para Cristina y Máximo Kirchner. Massa está decidido a ser candidato presidencial en una fórmula con Natalia De la Sota. “La fórmula será federal y mixta”, solo dejan trascender en el Frente Renovador.
¿Que Natalia De la Sota vaya como vicepresidente significa que Martín Llaryora dará una contraprestación: apoyar la candidatura de Massa? El gobernador de Córdoba va por la reelección y necesita de un acuerdo con la hija de José Luis De la Sota para vencer a LLA. Para curarse en salud, en A dos voces, Llaryora postuló a Juan Schiaretti para presidente. También habló maravillas del fallecido De la Sota. Astuto. Primero tiene que ser reelegido en Córdoba.
Máximo Kirchner sigue caminando el país. “Hay que ganar la provincia de Buenos Aires. El candidato deberá ser o haber sido intendente”, dicen en el Frente Renovador para negar una candidatura del hijo de CFK en PBA.
“La verdad es que Máximo tiene la sangre en el ojo. Su mamá lo eligió a Axel en vez de a él, cuando en 2019 la Provincia la gana un cono si se postulaba”, advierte un experimentado peronista.
El elegido de Massa para la Gobernación es el intendente de Pilar, Federico Achaval. El hilo rojo de la AFA, con Chiqui Tapia y Pablo Toviggino. La Corte definirá qué juez investigará la mansión de Pilar.
La lista de candidatos en el peronismo es extensa: Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Gabriel Katopodis (San Martín), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Fernando Espinoza (La Matanza), Mariel Fernández (Moreno), Mayra Mendoza (Quilmes), Julio Alak (La Plata) y Jorge Ferraresi (Avellaneda). ¿Próximamente también Grabois?
El temor por la visita del Papa
La noticia que nadie en la Iglesia quería dar, pero que retumbaba en el Vaticano: la visita del Papa a la Argentina estaba prácticamente caída, hasta que el cirujano Stefano Margaritora, quien operó a León XIV, advirtió: “Diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje”.
Mientras el Episcopado en Buenos Aires mantiene el mensaje de ‘el viaje sigue en pie, seguimos trabajando’, altas fuentes eclesiásticas que estuvieron en Roma ponían reparos para no exponer al Papa al esfuerzo tremendo de 14 vuelos, dos tramos en helicóptero y la visita a tres países.
Un dato juega a favor de una milagrosa recuperación: es un hombre con una historia clínica impecable, deportista de toda la vida, de hábitos sanos. “Robert jamás se resfriaba”, recordó un excompañero en Perú, horas antes de que el propio León XIV sorprendiera al mundo con la noticia de la decisión de operarse.
La Iglesia entró en shock con la confirmación del diagnóstico: cáncer de pulmón. Algunos temieron y dieron por caída la visita a la Argentina.
Pero la última palabra la tiene el propio Papa contra la recomendación de los médicos. Todos aguardan la decisión final, que, como ocurrió en la misa del Ángelus pasado con el anuncio del nódulo, sería comunicada por el propio León XIV.
¿Milei llamó al Papa? Si lo pensó, Vladimir Putin le ganó de mano. El viernes, León XIV, aún internado en el hospital Gemelli, se comunicó con el presidente de Rusia.
El Nuncio Apostólico en la Argentina, monseñor Michael Wallace Banach, recibió el jueves a representantes del G-6. La reunión estaba pautada por la visita del Papa al país.
Asistieron Javier Bolzico, en representación de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA); Adelmo Gabbi, por la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA); Mario Grinman, por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC); Gustavo Weiss, por la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco); Nicolás Pino, por la Sociedad Rural Argentina (SRA); y Martín Rappallini, por la Unión Industrial Argentina (UIA).
Karina Milei tuvo una amiga en la reunión: Bettina Bulgheroni participó como titular del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP).
Hay sentimientos encontrados en el Gobierno por una posible cancelación del viaje del Papa. Algunos hablan de la experiencia en Francia.
La presencia de León XIV funcionó como un breve paréntesis de paz mediática y social. Después de la partida, hubo un masivo estallido estudiantil y sindical contra el gobierno de Emmanuel Macron.
Los que anhelan la presencia del Papa en la Argentina aún mascullan bronca contra un grupo de sacerdotes kirchneristas que viajó en secreto al Vaticano para suplicarle que no viniera.
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