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Quedó libre de Boca, fue remisero y mozo y recién debutó a los 25 años: “Pasé de levantarle los brazos a la gente a ponerlos en el volante”

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Facundo Trigueros, en su pasado como entrenador, y con la indumentaria de Boca Juniors (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los caminos en el fútbol pocas veces son en línea recta. Tienen avances, retrocesos, curvas lindantes con el abismo o muros que parecen infranqueables; algunos, incluso, terminan en una vía sin salida, donde van a parar las ilusiones. Facundo Trigueros puede dar fe de ello: “Yo pasé en una semana de levantar los brazos para saludar a la gente en las tribunas a poner las manos en el volante de un remís”.

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De promesa de Boca Juniors, club en el que fue compañero de Rodolfo Arruabarrena, a un breve paso por Chacarita, y a sentarse al comando de un auto de alquiler, sin botines, con licencia y sin escalas.

El ex delantero de San Telmo, All Boys y Atlanta, entre otros clubes, estuvo cuatro años afuera del fútbol. Además de chofer, fue mozo, bachero, ayudante de cocina y todo lo que exigiera el día a día de un restaurant que había instalado su papá en el centro porteño. Pero la pelota había escrito una historia ineludible juntos y lo fue a buscar. Debutó en Primera a los 25 años, cuando el tren, para la gran mayoría, ya hubiera pasado.

“La carrera del futbolista tiene muchos bajos y la gente se queda con la foto final”, subraya Trigueros, quien estiró dos años y medio su trayectoria, cuando estaba lesionado y ensayaba el gesto de colgar los botines. Lo que lo impulsó a seguir fue un audio de Diego Armando Maradona. Por eso, los vaivenes, casi sin querer, lo fueron conduciendo a su actualidad: asesora juveniles para ayudarlos con su “formación mental y emocional” para que construyan “identidad” antes de pensar en conseguir los objetivos.

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El ex atacante llegó “tarde” a las Inferiores. “Yo soy de San Martín, de Villa Maipú, y a los 14 estaba en el club Mitre. Y tenía un profe que estaba estudiando con Enrique Polola, que era el preparador físico de Boca. El técnico era Carlos Aimar. Polola vivía en San Andres, fui hasta allá, y me llevó a que me probaron en La Bombonera. A los 16 años llegué, me dieron un canasto con la ropa, y empezaron a entrar Batistuta, Giunta, Latorre… Era una película. Entrenamos con Reserva. Hicimos 15 minutos de fútbol y me dijeron ‘presentate en la Candela, tu división es la Sexta’. Estuve tres meses a prueba, porque el libro de pases no estaba abierto. Y ahí arranqué”, narra.

Con la casaca de Chacarita, club al que se sumó tras su paso por Boca
Con la casaca de Chacarita, club al que se sumó tras su paso por Boca

En el Xeneize actuaba de wing, aunque también lo ubicaron de lateral “para que agarrara marca”. Sin embargo, le costó ganarse un lugar. “En Boca aprendí a valerme de mí mismo, es un monstruo que no da segundas oportunidades. Recién empecé a tener nombre a los dos años y medio. Como no tenía muchas posibilidades, había una ”tercera volante» a la que llevaban a pasear por diferentes provincias, para jugar con equipos del Interior. Y me incluyeron”, explica.

“En una de esas giras hice cinco goles en cinco partidos, y el entrenador llamó a Boca para pasar el informe y mi nombre. Había un utilero que nos acompañaba y escuchó eso. Se acercó y me dijo: ‘A partir de hoy empezás a existir en Boca’. Hoy, con las redes, y la información que existe, todos conocen a todos. En ese entonces era raro. No existían los representantes, todo dependía de mí. Me comía las amarguras, los llantos”, marca ese hito en su historia. Porque su actualidad comenzó a modificarse, pero no se trasladó a su futuro…

“Empecé a entender que me trataban de otra manera. Incluso, hubo una promesa de contrato. Me hablaron de los cuidados que tenía que tener, de los alimentos que debía consumir. Al mismo tiempo, sumé participación en AFA, me entrenaba con Reserva. Los miércoles había contacto con Primera, Navarro Montoya era el arquero y nos quedábamos cinco o seis muchachos pateándole después de las prácticas”, enumera las bondades de su nueva realidad.

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Sin embargo, aquel compromiso verbal nunca hizo nido en el papel: “Cuando citaron a mi viejo y le dijeron que me iban a hacer contrato estábamos re contentos, pero nunca llegó la firma. Tuvimos que ir a buscar el pase e irnos a Chacarita”.

El delantero hizo carrera en el Ascenso

En el Funebrero halló una vía rápida para dejar de costado la frustración. Trigueros era vecino del barrio, conocía al hijo de Luis Barrionuevo (habían ido juntos al colegio), quien era presidente. Y el delantero venía precedido de interesantes antecedentes. “El técnico era el Cabezón (Miguel Ángel) Lemme. Y me la hizo parir un poco, no me había pedido, yo era un pendejo, venía de Boca… Me lo tuve que ganar con el tiempo”, describe el universo que encontró.

Lemme le regaló (a él y al resto del plantel) su primer encuentro con Maradona, omnipresente de diferentes maneras a lo largo de su trayectoria. “Entró Miguel Lemme al vestuario y dijo ‘viene un jugador nuevo, hagan un lugar’. El libro de pases estaba cerrado. Y atrás de él apareció Maradona y fue una locura. El tipo manejaba un aura, como dicen ahora, que parecía que flotaba. Tenía una energía muy fuerte. Nunca vi tanta gente en un entrenamiento como en esos días. No existían las redes y en menos de una hora se llenó la tribuna. Había periodistas chinos, de todas partes”, evoca.

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La irrupción de Diego tal vez fue el mojón de aquel paso por Chaca. “Fue un golpe cuando no me hicieron contrato en Boca. Pasé de Boca a la Primera B Metropolitana y la adaptación se me hizo complicada, más allá de que la gente del club siempre fue una locura. Ojo, yo amaba jugar al fútbol, lo que menos pregunté fue cuánto iba a ganar. Incluso, vino el capitán, que era Rubén Checchia y me dijo: ‘Che, Trigueros, tenés que ir a cobrar’”, explica el contexto con el que se encontró. “Fui dos o tres veces al banco y jugué en Reserva. Era un equipazo, terminó ascendiendo. El 9 era el Gatito Leeb, y yo era el pibe de Boca. Tal vez faltó que yo demostrara algo más”, no pone excusas.

Si su salida de Boca había sido un golpe, quedarse sin club fue una mano de nocaut. O, al menos, propició un conteo largo del juez, que duró años: “No me renovaron y se me vino el mundo abajo. Mis viejos no entendían nada de fútbol, no tenía a nadie que me diera un consejo, yo me comía todo, no compartía. Y no supe qué hacer cuando quedé libre. No conocía a nadie. Se fue pasando el tiempo y dije ‘algo tengo que hacer’”. Ese “algo” fue subirse al auto y salir a trabajar como remisero. Mientras, volvió a Mitre, “pero estaba enemistado con el fútbol”.

“Después mi viejo puso un restaurant a una cuadra del Obelisco y laburé ahí dos años”, detalla. “Aprendí a hacer de todo, ayudante de cocina, bachero, mozo, delivery… De esa etapa aprendí a cocinar. Me salen bien las pizzas, el asado, la carne al horno… Hoy lo tomo como un pasatiempo y una forma de agasajar y agasajarte”, ofrece el lado positivo de su trance lejos de su pasión.

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Trigueros, con la camiseta de San Telmo, el club con el que debutó en la élite. Lo seleccionaron el Ruso Zielinski o Omar De Felippe
Trigueros, con la camiseta de San Telmo, el club con el que debutó en la élite. Lo seleccionaron el Ruso Zielinski o Omar De Felippe

Es que, dicho quedó, el balón (o el destino) lo aguardó, paciente. E inventó una treta para reencontrarse. “Un día estaba sacando un pie con el menú a la calle, y pasó caminando un profe que tuve en Inferiores de Boca. Me reconoció de espaldas y me dijo: ‘¿Qué hacés acá? ¿Cómo no jugás más? Yo entreno jugadores libres en Costanera sur. Venite, probá y me decís’“, describió cómo se abrió una puerta que parecía clausurada. No obstante, su reinserción no resultó tan sencilla… ”Me entrené ahí durante 10 meses», revela. La oportunidad se la dieron dos entrenadores campeones de Primera División.

“Salió la posibilidad en San Telmo. Con el Ruso Zielinski como técnico y Omar De Felippe de ayudante”, le quita el velo a la incógnita. “Tenía 25 años, registros en Boca, Chacarita, pero no había jugado nunca en Primera. Estaba muy bien entrenado. Me dijeron ‘quedate a hacer la pretemporada’. El club estaba en la B Metro. Y me quedé, me hicieron contrato. Fueron cuatro años en San Telmo. Peleamos ascensos, con un equipo bárbaro. Sin ese profe con el que me crucé, capaz nunca hubiese jugado al fútbol profesional”, relata, y regala otro detalle que denuncia la presencia de un hilo rojo y firme que une sus pasos.

“Hoy vivo a dos cuadras de donde entrenaba con ese grupo de libre, en Puerto Madero. Me volvió la vida cuando se dio la chance, fue como empezar a vivir de vuelta”, asegura. “Hoy veo que toda experiencia que te va pasando tiene un significado. Por ahí, en el momento, uno piensa en otras cosas, y no le presta atención al presente. Hoy trato de estar mucho en el presente. Me doy cuenta de que si uno no está en el presente, se genera estrés. Te ponés a pensar en que lo que hiciste ya no se puede cambiar y, si te adelantás en el tiempo, te genera ansiedad”, reflexiona sobre la enseñanza que le dejó “esa vorágine”. “No le echo la culpa a nadie de esos años en los que estuve afuera. Fueron decisiones mías, no supe adaptarme al momento, no tuve herramientas ni las busqué. No me puedo reprochar nada. Por eso, cada vez que me levanto, digo tres gracias, porque estoy muy agradecido por mi historia”, completa.

Zielinski, hoy técnico de Belgrano, campeón del último Torneo Apertura, y De Felippe, orientador de Talleres, vieron en él lo que los demás no valoraron. “Son dos laburantes y pasionales. Los tuve un año. El Ruso después me llevó a All Boys. A De Felippe le perdí el rastro. Me quedo con la nobleza que tenían”, los homenajea.

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En Excursionistas también dejó su huella
En Excursionistas también dejó su huella

A partir de allí, edificó una carrera en el Ascenso, con pasos por el Candombero, Atlanta, el Albo, Excursionistas y JJ Urquiza, con las habilidades extra que exigían los campos de juego en los 90 y comienzos de la década del 2000. “Aprendí a anticipar el pique de la pelota en un terreno con matas. En ese entonces, algunas canchas tenían más pasto que otras. La pelota, cuando pica en una cancha despareja, tiene una cierta conducta. Le podés ir dominando. Es indiferente de si llovía o no llovía”, expone su teoría.

En esa aventura, compartió cancha con “cracks de culto”, como Gustavo el Turco Pontelli y Carmelo Leiva. “Si el Turco no está entre los mejores jugadores del Ascenso de la historia, está en top 3. Daba ventaja porque no se cuidaba o no tenía conducta de jugador. No estaba de joda, pero no tenía la alimentación de un jugador o el descanso de un jugador. Y así y todo le he visto hacer cosas que hoy ves en las mejores ligas del mundo”, rubrica.

Y el fútbol le obsequió un segundo encuentro con Maradona, en su etapa en JJ Urquiza. “El gerenciador era amigo de Diego. Y me dijo ‘che Facu, nos encontramos en Acceso Oeste, por Morón, que vamos a un lugar’. Yo no sabía nada. Llegamos a una quinta y estaba Maradona, quien nos recibió tirando fuegos artificiales mientras decía ‘acá no duerme nadie’. Llegamos 10 de la noche y nos fuimos 4 de la mañana. Fue una charla… Él hablaba de todo. Conocí al Maradona persona, hablando de Fiorito, de Napoli, la relación con Coppola, de sus hijas, todo. Fue un sueño. Muy amable, vulnerable, con una sensibilidad… No fue una charla, fue un monólogo, mientras tomábamos el fernet que era de su marca”, ilustra aquella madrugada de antología.

Sin quererlo, Maradona había sembrado una semilla, que germinó cuando Trigueros más lo necesitó. “Tiempo después, en JJ, me rompo los ligamentos de la rodilla izquierda. Tenía 34 años ya y me dije: ‘Qué hago?’. Estaba en la duda sobre si seguir o retirarme. Marcelo Pilo, el marcador central, había agarrado como técnico. Estaba dando una charla y, en un momento, frenó y dijo ‘les quiero comunicar esto’. Y puso un audio con una arenga de Diego en la que decía ‘los voy a ir a ver’. Y yo dije ‘¿este muchacho va a venir acá y yo no me voy a retirar dentro de la cancha?’. Él ni lo debió saber, pero logró eso con ese audio: motivarme para que terminara la rehabilitación. Me retiré dentro de la cancha. Jugué dos años y medio más», brinda el testimonio de lo que producía el efecto Maradona.

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También fue coordinador del departamento de fútbol y director técnico de los equipos representativos de la Universidad de Palermo
También fue coordinador del departamento de fútbol y director técnico de los equipos representativos de la Universidad de Palermo

Tras el retiro, Trigueros hizo “de todo”. ”Hice el curso de técnico, me recibí, dirigí en cuatro clubes, pero en un momento me di cuenta que me faltaba algo más además de la dirección técnica, porque no me llenaba. Estudié para ser preparador físico, fui personal trainer…“, enumera.

“Hasta que un día me encontré con un ex dirigente de Atlanta, que pasó a ser representante. Tenía una agencia y me dijo: ‘¿no querés venír a laburar?’. Al tiempo, decidí hacerlo a mi manera, como a mí me gusta. Y abrí una agencia yo», sigue con el hilo hasta llegar a su última metamorfosis.

“Descubrí la programación neurolingüística y el coaching, y me dije ‘tengo que ir por acá’”, confiesa. “Estoy laburando en siete países y mi prioridad son los juveniles”, advierte. Incluso puntualiza que está desarrollando una “guía para padres”, para que sepan cómo acompañar a una promesa del fútbol. Muchos de sus consejos están en los videos que comparte en su cuenta de Instagram.

“Trabajo en la formación mental y emocional. El jugador, antes de conseguir el objetivo, debe autoconocerse, crear un carácter y una identidad que pueda bancar lo que te da el fútbol profesional. Porque cuando vas avanzando, te van llegando diferentes emociones o miedos, y, si no los sabés resolver, los empezás a trasladar a tu familia y a tu juego”, plantea según su manual. Y pone su caso como testigo de que la pelota pocas veces corre en línea recta, mansa, hacia el gol.

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El ex delantero se dedica a asesorar juveniles. Tiene casi 10.000 seguidores en su cuenta de Instagram



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Los Brewers conquistaron la Serie Mundial tras vencer a los Rays y pusieron fin a 57 años de sequía

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El momento que Milwaukee esperó más de medio siglo: los Brewers celebran en Tampa (@MLB)

El miércoles por la noche, en el Tropicana Field de Tampa, los Milwaukee Brewers derrotaron a los Tampa Bay Rays por 4 a 1 y se consagraron campeones de la Serie Mundial 2026 en el béisbol de las Grandes Ligas, un título que la ciudad esperaba desde que la franquicia llegó a Wisconsin hace más de medio siglo.

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La serie no dejó demasiado suspenso. Los Brewers dominaron de punta a punta y llegaron al cuarto partido con ventaja de 3 a 0, pero los Rays se impusieron en el duodécimo inning por 4 a 3 para evitar la barrida.

Al día siguiente, Milwaukee no dio margen y cerró el campeonato.

Una noche histórica para el béisbol: Milwaukee pone su nombre en el trofeo más codiciado del deporte (Jonathan Dyer-Imagn Images)

La franquicia nació en Seattle en 1969 como los Pilots y se mudó a Milwaukee al año siguiente.

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Su única aparición previa en la Serie Mundial fue en 1982, cuando cayeron ante los Cardinales de San Luis en siete partidos. Tuvieron que esperar 44 años para volver a la instancia definitiva.

El único antecedente de gloria en el béisbol para esa ciudad data de 1957, cuando los Braves —que luego se relocalizaron en Atlanta— ganaron la Serie Mundial.

Desde entonces, ningún equipo con sede en Milwaukee había vuelto a levantar el trofeo.

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Multitud de aficionados, periodistas y policías junto a jugadores de béisbol con uniforme a rayas y pancartas en el terreno de un estadio
Cuarenta y cuatro años después de su derrota ante los Cardinales, los Brewers volvieron para quedarse (AP Photo/File)

Christian Yelich, capitán del equipo, no ocultó la emoción tras el pitazo final. “Es el mejor sentimiento de mi vida. Toda nuestra gente está aquí. Sé que la ciudad esperó mucho, muchísimo tiempo por esto”, afirmó el jugador, tal como recogió CBS News.

“Estamos muy felices de traérselo. No puedo esperar para volver allá y celebrar”.

Yelich, la cara visible de una generación que transformó la cultura ganadora en Milwaukee (Nathan Ray Seebeck-Imagn Images)
Yelich, la cara visible de una generación que transformó la cultura ganadora en Milwaukee (Nathan Ray Seebeck-Imagn Images)

El pitcheo fue la columna vertebral del triunfo. Jacob Misiorowski, de 24 años y doble convocado al All-Star, lanzó 5⅔ innings sin carreras permitidas y con apenas dos hits en contra. Salió del partido por un calambre en la pantorrilla derecha y recibió una ovación de pie de parte de los fanáticos de Milwaukee que llenaron las tribunas detrás del dugout visitante.

El lanzador terminó la Serie con un ERA de 0,84 en dos salidas, ambas victorias. En el primer partido del campeonato, ya había concedido solo una carrera en cinco innings.

Misiorowski también marcó un récord de velocidad en la Serie Mundial al lanzar la primera bola del certamen a 103,5 millas por hora (166,5 km/h). En el quinto partido, abrió con doce rectas consecutivas entre las 100,9 y las 103 mph.

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“No tengo palabras”, expresó el lanzador en declaraciones recogidas por CBS News. “Es increíble, solo ver a mis compañeros celebrar. Es tremendo”.

Salió con un calambre y recibió ovación de pie: el pitcher de 24 años que cargó al equipo en el momento más importante (Kim Klement Neitzel-Imagn Images)
Salió con un calambre y recibió ovación de pie: el pitcher de 24 años que cargó al equipo en el momento más importante (Kim Klement Neitzel-Imagn Images)

El cierre del partido lo completó la brigada del bullpen: JoJo Romero consiguió dos outs, Abner Uribe otros dos y el cerrador Trevor Megill se ocupó de los últimos dos innings.

Megill terminó el juego con un rodado al segunda base y festejó en el montículo rodeado de sus compañeros.

Cuatro victorias, una derrota y el dominio casi total de un equipo que nunca perdió el control (Nathan Ray Seebeck-Imagn Images)
Cuatro victorias, una derrota y el dominio casi total de un equipo que nunca perdió el control (Nathan Ray Seebeck-Imagn Images)

La figura ofensiva del quinto partido fue Cooper Pratt, quien debutó en las Grandes Ligas en junio de este año.

El infielder conectó un sencillo en el segundo inning que fue su sexto hit consecutivo en la serie, un récord para rookies en la historia de la Serie Mundial. También aportó una volada de sacrificio en el sexto inning para estirar la ventaja a 4 a 0.

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El rendimiento de Pratt a lo largo de toda la serie fue determinante. Jackson Chourio, por su parte, acumuló 11 hits en cinco partidos, el segundo mejor registro histórico en una Serie Mundial, detrás de los 12 de Pepper Martin en 1931, tal como consignó CBS News.

“Este es uno de los mejores momentos de mi vida. Dios mío. Ni siquiera se siente real”, expresó Pratt en declaraciones que CBS News reprodujo tras el partido. “¡Solo me tomó cuatro meses!”, añadió el jugador en referencia al tiempo transcurrido desde su debut hasta la conquista del campeonato.

Debutó en junio y en octubre ya festejaba un campeonato: la historia del novato que nadie esperaba (Nathan Ray Seebeck-Imagn Images)
Debutó en junio y en octubre ya festejaba un campeonato: la historia del novato que nadie esperaba (Nathan Ray Seebeck-Imagn Images)

Los Brewers terminaron la temporada regular con 103 victorias, la mejor marca de todo el béisbol de las Grandes Ligas.

En la postemporada, acumularon un registro de 11 triunfos y 2 derrotas, con siete de esas victorias obtenidas desde una posición de desventaja.

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En la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (NLCS), barrieron a los Dodgers de Los Ángeles en cuatro partidos.

Antes de Tampa, Milwaukee despachó al favorito de la liga en cuatro partidos y sin contemplaciones (Jayne Kamin-Oncea-Imagn Images)
Antes de Tampa, Milwaukee despachó al favorito de la liga en cuatro partidos y sin contemplaciones (Jayne Kamin-Oncea-Imagn Images)

Los Rays, en tanto, perdieron su tercera Serie Mundial en la historia. Las anteriores caídas fueron en 2008 y 2020.

Tal como registró CBS News con datos de la Elias Sports Bureau, solo los Dodgers de Brooklyn (0-7) y los Tigres de Detroit (0-4) perdieron sus primeras tres apariciones en la Serie, al igual que Tampa Bay.

La franquicia de San Petersburgo volvió a quedarse a las puertas del título que nunca llega (Kim Klement Neitzel-Imagn Images)
La franquicia de San Petersburgo volvió a quedarse a las puertas del título que nunca llega (Kim Klement Neitzel-Imagn Images)

El campeonato cobró una dimensión adicional más allá de lo deportivo. Según CBS News, los dueños de los equipos presionan a la Asociación de Jugadores (MLBPA) por un tope salarial, con el argumento de que los equipos de mercados pequeños no pueden competir de forma sostenida.

Esta Serie, disputada por el equipo con el 19.° presupuesto y el 25.° de la liga, contradice ese argumento. El convenio colectivo entre dueños y jugadores vence el 1° de diciembre y, salvo un acuerdo de último momento, un lockout patronal es prácticamente inevitable, lo que podría comprometer la temporada 2027.

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El manager Pat Murphy, de 67 años, obtuvo el título tras dos premios consecutivos al Mejor Manager de la Liga Nacional, en 2024 y 2025. Murphy superó un ataque cardíaco en 2020 y llegó al cargo con poca experiencia en las mayores. El trofeo de esta noche es el punto más alto de su carrera.

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Gonçalo Ramos: ‘Quería irme del PSG, deseaba marcharme ya en enero’

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Gonçalo Ramos cambió el PSG por el Milan en verano. El delantero portugués, cansado de no ser titular más de dos partidos seguidos en el Parque de los Príncipes, puso punto final a su etapa en París para emprender un nuevo proyecto en Italia, donde suma tres goles en once partidos.

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¿Dónde ver EN VIVO y ONLINE el Atlético Tucumán vs Platense por la Copa Argentina 2026?

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Atlético Tucumán vs Platense, por la Copa Argentina 2026. Foto: Twitter @ATOficial @caplatense

Atlético Tucumán y Platense se enfrentarán este miércoles 28 de octubre, desde las 21.15, por las semifinales de la Copa Argentina 2026. El encuentro se disputará en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta y definirá al primer finalista del certamen. El ganador se medirá en la definición con Boca o Banfield, que protagonizarán la otra semifinal.

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¿Dónde ver EN VIVO el Atlético Tucumán vs Platense por la Copa Argentina 2026?

El encuentro entre el Decano y el Calamar se podrá ver en vivo para toda la Argentina, por la señal de TyC Sports. A continuación te contamos en qué canales ver, según la empresa contratada.

  • Canales 22 (SD) y 101 de Cablevisión Digital (HD)
  • Canales 629 (SD) y 1629 (HD) de DirecTV
  • Canales 106 (SD) y 1016 (HD) de Telecentro

Atlético Tucumán vs Platense: cómo ver ONLINE el encuentro por Copa Argentina

Este encuentro entre el Decano y el Calamar. por las semifinales de la Copa Argentina, se podrá ver desde una PC o cualquier dispositivo móvil a través de TyC Sports play. Además, podés seguir las incidencias por 

¿A qué hora se juega el Atlético Tucumán vs Platense por la Copa Argentina 2026?

  • 21.15: Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay
  • 20.15: Bolivia y Venezuela
  • 19.15: Ecuador, Perú, Colombia y Estados Unidos (Este-EST)
  • 18.15: México y Estados Unidos (Central-CST)
  • 17.15: Estados Unidos (Montaña-MST)
  • 16.15: Estados Unidos (Pacífico-PST)

¿Cómo llegan los dos equipos?

Atlético Tucumán llega después de vencer por 1-0 a Tigre en Victoria, por el Torneo Clausura, y buscará aprovechar ese resultado para afrontar uno de los compromisos más importantes de su temporada. El equipo dirigido por Julio César Falcioni tiene la ilusión de volver a disputar una final, tal como ocurrió en 2017, cuando perdió frente a River.

En los cuartos de final, el Decano eliminó a Independiente Rivadavia tras igualar 1-1 y ganar por 3-2 en la definición por penales, con una actuación determinante del arquero Luis Ingolotti. Para el encuentro ante Platense, Ignacio Galván sería baja por una lesión muscular y Juan Infante aparece como su posible reemplazante.

Por su parte, Platense también llega con confianza después de derrotar por 2-1 a Gimnasia de Mendoza en el Torneo Clausura. El conjunto de Martín Palermo buscará trasladar esa recuperación al certamen nacional, donde está a un paso de alcanzar una final histórica.

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El Calamar consiguió la clasificación a las semifinales después de vencer por 1-0 a Estudiantes de La Plata en los cuartos de final, con un gol de Gonzalo Lencina sobre el cierre del encuentro. Anteriormente, había eliminado a Argentino de Monte Maíz, San Martín de San Juan e Instituto. Ahora intentará sostener su solidez defensiva y aprovechar sus oportunidades para superar al equipo tucumano.

Probable formaciín de Atlético Tucumán vs. Platense, por la Copa Argentina

Luis Ingolotti; Leonel Di Plácido, Clever Ferreira, Luciano Vallejo, Juan Infante; Leonel Vega; Ramiro Ruiz Rodríguez o Renzo Tesuri, Lautaro Godoy, Franco Nicola, Alexis Canelo o Nicolás Laméndola; Leandro Díaz. DT: Julio César Falcioni.

Probable formación de Platense vs. Atlético Tucumán, por la Copa Argentina

Juan Pablo Cozzani; Agustín Lagos, Mateo Mendía, Víctor Cuesta, Tomás Silva; Pablo Ferreira, Martín Barrios; Guido Mainero, Bautista Merlini, Nicolás Retamar; Bruno Sepúlveda. DT: Martín Palermo.

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Datos del partido entre Atlético Tucumán vs. Platense, por la Copa Argentina

Atlético Tucumán, Platense

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