• Sáb. Jun 12th, 2021

El Brujo Manuel murió este viernes a los 60 años tras luchar contra el coronavirus. El hombre que fue cábala de la Selección Argentina, Estudiantes de La Plata e Independiente, entre otros, no resistió después de estar durante más de un mes internado.

Se había convertido en un amuleto para varios equipos de fútbol. Atendía a la gente en un rancho en Gorina. Era un sanador. Ayudaba a la gente, le daba esperanza. Había nacido en Tucumán y desde muy chico se dedicó a asistir a los que más lo necesitaban. Durante más de dos décadas atendió de lunes a jueves. Pero no cobraba: había una alcancía donde la gente dejaba dinero u objetos de valor -o alimentos no perecederos- a voluntad.

Manuel atendió a Ricardo Fort, a Eduardo Duhalde y a Juan Sebastián Verón. Fue en Estudiantes donde se hizo famoso en el ambiente del fútbol. Hacía «limpiezas energéticas» en el vestuario, en el campo de juego o en un arco que los hinchas podían considerar que estaba «engualichado».

Después lo convocó Independiente. Y estuvo durante toda la campaña que consagró campeón al equipo de Ariel Holan de la Copa Sudamericana. Ese fue el pico de su fama en el fútbol y en los medios. Y se coronó en un viaje a Quito para acompañar a la Selección Argentina de Jorge Sampaoli.

Allí, el equipo nacional se jugaba el boleto al Mundial de Rusia. Empezó 1-0 abajo, pero apareció Lionel Messi con un hat-trick y argentina se clasificó a la cita mundialista. En el festejo de uno de los goles del crack rosarino se lo ve al Brujo Manuel en el fondo de la escena.

«Tuvo mucho que ver -con la clasificación-«, declaró después Claudio Chiqui Tapia, el presidente de la AFA que convocó a Manuel para que acompañara a la Selección. 

«Estaba mal la selección. Jugaba bien, pero había unas cosas hechas por la que no podían hacer goles, fui, destrabé eso y listo», expresó el Brujo Manuel en diálogo con Télam. «Esa energía negativa venía de una promesa quebrada por la selección hace muchos años», dijo luego en referencia a la supuesta promesa incumplida del plantel campeón de 1986 a la Virgen de Tilcara, Jujuy. El Brujo Manuel fue un personaje fugaz en el fútbol, pero en Gorina convocaba a la gente que necesitaba esperanza y él se las daba.