ECONOMIA
Vocero de Milei dijo que un dólar a $1.800 es «posible» y la City alerta por fin de la paz cambiaria

Mientras el precio del dólar sigue subiendo, la mención del vocero presidencial, Adrián Ravier, respecto a que es «una posibilidad» que pueda llegar a los $1.800 en los próximos meses generó ruido en la City, ya que establece una nueva referencia que condiciona al mercado y marca el posible inicio de una aceleración moderada. Asimismo, provocó inquietud por considerar imprudente que desde el Gobierno se barajen posibles cotizaciones. Incluso, algunos economistas arriesgan que estas declaraciones oficiales no fueron inocentes.
Por lo pronto, este viernes subió por tercera rueda consecutiva el precio del dólar minorista -en este caso 10 pesos- y se ubicó en $1.520 a la venta en el Banco Nación, la cifra nominal máxima histórica registrada.
Así, en todo julio, el billete estadounidense avanza un 1,3%, pero en todo el año acumula una suba de apenas el 2,7%, un nivel que queda bastante por debajo respecto a la inflación de los primeros 7 meses, que ronda el 18%.
Justamente, por este atraso cambiario, no «suenan» casuales las palabras del vocero presidencial en el canal de streaming Carajo, donde aclaró que, si en los próximos meses se genera un ajuste cambiario, sería «mínimo», por lo que subrayó que «no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos». Y acotó que sería «una posibilidad» que el dólar llegue a los $1.700 o $1.800.
Incluso, agregó que al observar el promedio del tipo de cambio de los últimos años, «hoy estamos un poquito abajo. Si hubiera una corrección, esa corrección no sería significativa», sentenció.
El pronóstico del vocero de Javier Milei puede acabar con la paz del dólar
Las declaraciones de Ravier generaron cierto impacto en la City debido a que el hecho de que el Gobierno fije un valor probable para los próximos meses ya establece una nueva referencia. Hoy el precio del dólar mayorista ronda los $1.500, por lo que estas palabras oficiales indican que el tipo de cambio podría avanzar un 20% en los próximos meses.
«Por declaraciones como esas, es obvio que ahora suba el precio del dólar. La verdad, no me parece prudente ese tipo de menciones, sobre todo viniendo de un funcionario de alto nivel. Puede tener consecuencias en el corto plazo, alimentando la demanda y disminuyendo la oferta. No creo que nadie pueda definir con relativa certeza lo que puede pasar a fin de año; Argentina es un país muy volátil en esa materia y es difícil hacer anticipos«, dice a iProfesional Gustavo Quintana, analista de PR Cambios.
En ello coincide Jorge Colina, economista de IDESA, al sentenciar: «El Gobierno no tiene que fijar, ni tampoco predecir, el precio del dólar, sino que tiene que salir por completo del cepo cambiario y dejar que el mercado determine el tipo de cambio. Esa es la solución de fondo».
Además de malestar, también se generó cierta incertidumbre y desorientación en la City ante un posible cambio de política cambiaria.
«El vocero lo mencionó como ‘una posibilidad’, pero no creo que el Gobierno quiera que el dólar se vaya hasta los $1.800. La verdad es que no lo veo, porque si no, no estaría vendiendo los bonos dólar linked ni estaría vendiendo futuros como para dar un poco de previsibilidad respecto al tipo de cambio. No me cierra eso; además, a esos precios, si se empieza a mover más la economía, los exportadores te llenan de dólares«, opina Francisco Díaz Mayer, analista de ABC Mercado de Cambios.
Al respecto, Claudio Caprarulo, economista y director de Analytica Consultora, agrega a iProfesional: «El vocero no fue preciso ni en plazos ni en valor; es difícil inferir a partir de sus declaraciones un cambio en la política cambiaria del Gobierno para los próximos meses. De todas formas, lo esperable es que el tipo de cambio deje atrás las subas marginales que tuvo hasta ahora, a excepción de junio, cuando avanzó un 5%».
Precio del dólar a fin de año: qué proyecciones y pronósticos espera la City
Parte de la sorpresa y del ruido generado en la City por las declaraciones de Ravier respecto a que $1.800 es un precio «posible» para el dólar reside en que se ubica en una cifra superior a lo previsto por algunos actores del mercado para fin de año. Sin embargo, existe una fecha precisa en la que se estima que pueda alcanzar esa cifra el año que viene.
De hecho, el propio Gobierno había estimado meses atrás, al presentar el Presupuesto 2026 aprobado en el Congreso de la Nación, que el tipo de cambio iba a ser de $1.423 a fin de año. Esta era una referencia bastante más baja que la indicada ahora por el vocero presidencial.
Por su parte, en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el BCRA a inicios de julio, en el que se encuestó a 44 economistas nacionales, se pronosticó un tipo de cambio nominal de $1.673 para diciembre que viene, lo que arroja una variación interanual esperada del 15,5%, cifra inferior a los $1.800 mencionados por el vocero.
Una cifra similar fue prevista días atrás por el informe mundial FocusEconomics, elaborado a partir de las estimaciones de 45 economistas de bancos y consultoras nacionales e internacionales de inversión, en el que revelan que la cotización esperada para el tipo de cambio mayorista es de $1.659 para fin de año.
Por lo pronto, en el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3), este viernes se negoció un precio de dólar mayorista de $1.650 para fin de diciembre. A su vez, en las negociaciones se prevé que alcance los $1.800 recién a fines de mayo de 2027.
«Mencionó esos $1.800 como una posibilidad, claro, pero no es el escenario base que, en general, el mercado está esperando. El techo de la banda de flotación hoy está en eso, así que, desde el punto de vista de movimientos sin intervención, podría darse que llegue a ese valor; pero fue una mención, no lo tomo como que el Gobierno reconozca eso, ni mucho menos. Es un escenario posible», detalla Fernando Baer, economista jefe de Quantum, a iProfesional.
Banda cambiaria y atraso del dólar: qué dicen las consultoras sobre la divisa
Al respecto, el dato que suma en toda esta discusión es que el techo actual de la banda cambiaria establecida por el Banco Central —en la que no interviene en el mercado y que se actualiza de manera mensual al mismo ritmo que la inflación registrada dos meses atrás (t-2)— es, justamente, de $1.836, el mismo nivel convalidado por Ravier.
Es decir, el precio actual del dólar oficial mayorista debería aumentar un 22,4% para equiparar ese nivel máximo de la banda de flotación establecido por el BCRA.
«Creo que, simplemente, el vocero presidencial se está haciendo eco de las proyecciones del mercado. En el último REM, el promedio de estimaciones da un tipo de cambio de 1.666 pesos a fin de año y el máximo esperado es de $1.831. No creo que sea un reconocimiento de que tiene que ser mayor, sino que puede ser mayor. La estacionalidad menos favorable del segundo semestre y la depreciación de las monedas emergentes son las principales razones para que esto se materialice, y no implica necesariamente un salto discreto, aunque equivaldría a una depreciación real cercana al 10% o menos», resume a iProfesional Isaías Marini, economista de ONE618 (ex Consultatio).
Es decir, opina que los $1.800 mencionados serían «una depreciación mayor a la que actualmente proyecta el mercado, pero no es una cifra extrema. De hecho, ese número dejaría al tipo de cambio real en torno al nivel de enero de este año y facilitaría la acumulación de divisas y una menor presión cambiaria de cara a 2027″.
Todo esto ocurre en un momento en el que hay superávit de la balanza comercial, en el que las calificadoras de riesgo mundiales, como Moody’s, mejoraron las notas de deuda de Argentina, y en el que el Gobierno anunció que consiguió los fondos necesarios para refinanciar los compromisos a pagar en moneda norteamericana hasta fines de 2027, con el fin de evitar ruidos cambiarios en los próximos meses, en plena previa de las elecciones presidenciales.
En resumen, Pablo Repetto, gerente general en Aurum, concluye a iProfesional: «Que el dólar se ubique a $1.800 en unos meses sería bastante natural y lógico por el nivel de inflación que hay. Incluso, el año pasado el dólar terminó alrededor de $1.450, por lo que si se considera el 30% de inflación de este año, es como si a fin de año valiera esos $1.800. O sea, sigue valiendo, en términos reales, más o menos parecido a lo de fines del año pasado».
Por eso, sostiene que ubicarse más cerca de los $1.800 «ayudaría a ser más competitivo mientras se corrigen las distorsiones impositivas, que siguen afectando a muchos sectores», finaliza Repetto.
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