ECONOMIA
La City apuesta: qué rango de precios prevé en mayo para el dólar y cómo afectará al carry trade

El dólar oficial mostró grandes fluctuaciones en la segunda semana tras el fin del cepo para las personas físicas, y más flexibilización para empresas, y pasó de estar más cerca del piso de la banda de flotación a ubicarse más en el medio.
Para la última semana de abril, algunos analistas estiman que el dólar oficial y los paralelos podrían exhibir menor volatilidad e incluso bajar un poco debido a las necesidades de pesos típicas de fin de mes, y una mayor liquidación por la cosecha gruesa.
En cambio, otros expertos consideran que en la recta final de abril el dólar aún mostrará vaivenes y advierten que los $2,2 billones que no se renovaron en la última licitación de deuda del Tesoro podrían sumar demanda de divisas en los próximos días.
El dólar mayorista cerró el viernes en $1.169,50 para la venta, con una baja diaria de $4,50, y una suba semanal de $34,50, y $10,5 abajo del primer día post salida del cepo. En tanto el dólar minorista en Banco Nación finalizó en $1.190 con lo cual se mantuvo estable en relación a la jornada previa, y registró un alza en la semana de $30.
A su vez, el dólar blue cerró en $1.210, o sea una caída diaria de $15, y una baja semanal de $40, mientras que las divisas financieras Contado con Liquidación y MEP finalizaron en $1.201,15, y $1.184, 24 mostrando alzas en relación al cierre de la semana previa que había sido de $1.177,11, y $1.165,93, respectivamente.
El presidente Javier Milei ratificó que el dólar puede bajar a los $1.000 (parte inferior de la banda) y que incluso hay argumentos para que se ubique en los $900. Los analistas plantean que el tipo de cambio aún está buscando su punto de equilibrio. En ese marco, hay discrepancia entre los expertos acerca del nivel en el que se estabilizará la cotización del dólar oficial..
Dólar: ¿qué escenario prevén para el arranque de mayo?
Un informe del Grupo SBS elaborado por su economista jefe Juan Manuel Franco señaló que «el mercado sigue acomodándose al nuevo esquema cambiario y a las condiciones que implica el nuevo acuerdo con el FMI»
«Consideramos positivo el inicio del nuevo esquema en materia de dólares, aunque remarcamos que nos encontramos apenas en las primeras ruedas tras la flexibilización y que el proceso de Price Discovery (proceso por el cual se determina el precio de un activo en el mercado a través de la interacción entre compradores y vendedores) en el dólar aún sigue en curso», evaluó
En ese marcó, en SBS creen que «debe esperarse algo de volatilidad por un tiempo, algo que se vio en todos los dólarse y en los futuros de dólar durante la semana».
Por su parte, la consultora Outlier remarcó que Economía solo renovó el 70% de los vencimientos en la última licitación de deuda del Tesoro con lo que dejó afuera $2,2 billones, y estimó «la dinámica del tipo de cambio puede sumar demanda en los próximos días con los pesos que vuelven a la calle».
El operador Gustavo Quintana comentó que «los ingresos del complejo agroexportador se fueron acentuando durante la semana y se espera que el incremento continúe en las próximas ssemanas, facilitando una esperada estabilización de los precios».
En ese contexto, Quintana dijo que «lo visto el viernes indicaría que la demanda no estuvo tan sólida como en días anteriores y que los ingresos desde el exterior tienden a acentuarse, de modo que es posible que en la semana próxima los precios operen con nuevas bajas» debido a eventuales ventas para cubrir los gastos típicos de fin de mes, y «por un sostenido flujo de los agroexportadores, ya que la comercialización de la cosecha parece intensificarse».
«No creo que los $2,2 billones sumen mucha demanda, habrá que ver, pero creo que el Gobierno tiene mecanismos para absorberlos sin que impacten decididamente en el mercado de cambios», opinó
Por su parte, el analista financiero Gustavo Ber juzgó que «tras los vaivenes iniciales, esperables en las primeras dos semanas de flotación con bandas, se podría abrir una etapa de menor volatilidad».
«Con importantes flujos por delante, especialmente en un contexto externo de renovado repunte en el apetito por riesgo, estimo que el dólar podría testear próximamente la banda inferior«, auguró.
El economista Federico Glustein prevé que «el dólar MEP y el CCL van a correr como el oficial, mientras que el blue estará unos pesos más arriba, y habrá volatilidad, tenemos que estar acostumbrarnos».Y acotó que los dólares «pueden bajar a fin de mes producto de ventas para pago de necesidades, pero también puede haber traslación del 30% de la licitación que no renovó, y puede sumar a la demanda; dependerá de si se coloca en tasa o no, o si se estabiliza para el carry».
Asimismo, la economista Natalia Motyl, argumentó que «actualmente hay bastante volatilidad en el tipo de cambio, lo cual es lógico dado que estamos bajo un esquema de flotación administrada con bandas cambiarias, y fluctúa dependiendo de la oferta y demanda de pesos y dólares»
«La demanda de dólares está estrechamente vinculada a factores locales —como la liquidez en pesos—, mientras que la oferta de divisas responde más a variables externas, como la incertidumbre a nivel global, las decisiones de la Reserva Federal y la volatilidad en los precios de las commodities. Por lo tanto, espero que la volatilidad cambiaria continúe al menos durante los primeros meses, hasta que logremos consolidar una baja más pronunciada de la inflación», pronosticó.
Qué rango de precios prevé la City para el dólar en mayo
Ber proyectó que el dólar podría estabilizarse en el arranque de mayo «entre los $1.100 y $1.200». Y justificó que «la tendencia a corto plazo sería a la baja ante una mayor oferta – tanto del campo como del carry trade, así como las habituales mayores necesidades de pesos de comienzos de mes».
Quintana afirmó que «es difícil anticipar niveles de precio en un mercado que reinauguró la flotación hace unos pocos días después de años con controles y restricciones», y consieró que «daría la sensación que le cuesta mucho superar la cota de los $ 1.200 y bajar de los $1.167″.
Por su parte, Isaías Marini, analista de One618 comentó que «en las próximas semanas con el flujo fuerte de la cosecha gruesa comenzará a observarse una tendencia bajista que lo podría ubicar el tipo de cambio oficial en el rango de $1.000-$1.100, aunque no descarto vaivenes como los observados los últimos días y en un contexto de mayor liquidez en el mercado».
«Los 2,2 billones inyectados efectivamente sumarán liquidez y mantendrán a raya las tasas en pesos pero dudo que se traduzcan inmediatamente en demanda de dólares dada la continuidad de las restricciones cambiarias para empresas», estimó
Glustein vaticinó que el rango de estabilización del dólar oficial «podria estar entre $1.150 y $1.200, pensando en que hay oferta proveniente de exportaciones agropecuarias que están en pico pero también hay demanda de divisas por expectativas»
En Facimex Valores señalaron que «al anunciarse el nuevo esquema cambiario, destacamos que esperábamos que el tipo de cambio se ubicara inicialmente en el centro de la banda para luego apreciarse oscilando dentro del rango $1.100-1.200, lo que está ocurriendo»
«El rango $1.100-1.200 sigue siendo una referencia de la evolución esperada a corto plazo, aunque el diseño del esquema cambiario debería tender a inducir presiones a la apreciación que generan atractivo en estrategias de carry con instrumentos de corto plazo (a 4-6 meses). La liquidación del agro (que aceleró), las tasas de interés flotantes y la compresión del riesgo país podrían ser soportes importantes para este tipo de estrategias», alegaron.
Motyl indicó que «en relación al exceso de pesos estimo que estaría estable más cerca de los $1.250-$1300″
«Una vez que la inflación mensual baje de forma sostenida por debajo del 1%, es probable que el tipo de cambio tienda a estabilizarse. Sin embargo, estimo que este escenario no ocurrirá en los próximos cuatro meses. En este contexto, proyecto que el tipo de cambio fluctuará entre $1.200 y $1.300, y posteriormente entre $1.300 y $1400, durante los primeros seis meses desde la implementación del nuevo régimen».
Según su visión, «el contexto internacional adverso para Argentina limita la posibilidad de que el tipo de cambio toque el piso de la banda«.
La consultora Outlier planteó que «la rápida recuperación del tipo de cambio tras cada baja refleja una fuerte tendencia a dolarizarse, posiblemente por años de restricciones financieras, lo que sugiere que forzar una baja en la cotización (para ir al piso de la banda) podría generar mayor volatilidad»
«Se observa un punto de equilibrio en el centro de la banda. Incluso las inversiones en pesos, a las tasas de interés actuales, ofrecen cierta protección contra posibles subas del dólar, ya que estas tasas superan ligeramente el valor de la banda superior», evaluaron.
Para FMyA, «la volatilidad es porque el mercado todavía se está armando». Y explicó que «hay nueva oferta de exportadores que iban al dólar blend (por caso, el agro) y hay un nuevo flujo de inversores extranjeros (carry traders), mientras que la demanda está principalmente en las personas físicas y los importadores».
«Nuestra lectura sigue siendo que el flujo está a favor del plan de gobierno: por lo que el dólar va estar entre banda media e inferior», proyectó.
Por su parte, Joaquín Marque, director de UG Valores prevé que «podremos ver al dólar estabilizarse en el medio de la banda, y a medida que aumente la demanda de dinero y se estabilicen los flujos, veremos apreciarse lentamente».
«Sin embargo, hay que tener en cuenta que si el BCRA hace política monetaria activa y da señales claras, podría ubicar el tipo de cambio donde se sientan cómodos», subrayó.
Marque aseguró que «en zona de $1.250-$1.300 empieza a hacer conveniente el ingreso al carry trade, teniendo en cuenta el crawling del 1% en techo de la banda, lo que podría augurar un techo a la flotación».
Conclusión: qué pasará con el carry trade en mayo
De cara a mayo, el carry trade podría seguir siendo una de las principales estrategias impulsadas por las altas tasas de interés y el flujo de dólares producto de la cosecha gruesa.
La estabilidad en el tipo de cambio, con un dólar dentro del rango de $1.100-$1.200, parece favorecer a los inversores que buscan aprovechar la diferencia de tasas entre el mercado de pesos y el de divisas. Sin embargo, las expectativas de menor volatilidad podrían verse alteradas si la liquidez extra que dejó la última licitación de deuda del Tesoro no se maneja adecuadamente, ya que esto podría aumentar la presión sobre el dólar.
A pesar de un escenario favorable para el carry trade, la incertidumbre sigue presente. El riesgo de que la inflación no baje lo suficiente en los próximos meses o que el flujo de dólares cambie repentinamente podría generar nuevos sobresaltos en el mercado cambiario.
Por lo tanto, aunque el carry trade se mantendría atractivo en el corto plazo, los inversores deberán estar atentos a las fluctuaciones en la demanda de divisas y a los posibles ajustes en las políticas monetarias del Gobierno.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dolar,cepo
ECONOMIA
Banco Nación se sumó a Adeba a casi un año de su renuncia a la Asociación de Bancos Públicos y Privados

En abril del año pasado, de manera sorpresiva, Banco Nación anunció que renunciaba a la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra), la institución que nuclea a las entidades financieras estatales y que referencia a la banca pública en el país.
Ahora, la entidad oficial que preside Darío Wasserman –luego de la salida de Daniel Tillard a mediados de diciembre– anunció que ingresa como miembro pleno a la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba) tras la aprobación, por unanimidad, de su Comisión Directiva.
“El sistema bancario argentino está llamado a ser uno de los pilares de la recuperación de Argentina, a través de la prestación de servicios financieros, provisión de medios de pagos y generación de préstamos”, dijo el Nación.
También destacó que con su incorporación, el número de entidades miembro de Adeba asciende a 30, “fortaleciéndose así la representatividad de la asociación en el país”.

“Adeba tiene como objetivo promover el desarrollo sostenible del país y de la banca argentina, con inclusión financiera, en un contexto de competencia en igualdad de condiciones y observando las buenas prácticas”, dijo el mayor banco del país.
Ahora, Adeba tiene 50% de los bancos del sector (30), 55% de los empleados y alrededor del 60% tanto de los activos como de patrimonio neto total de las entidades.
Al momento de ser designado, Wasserman ocupaba la vicepresidencia de la entidad desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Desarrolló su carrera en el sistema financiero con foco en las Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR), presidió Móvil SGR y Garantizar SGR, la sociedad del sector que cuenta con una participación accionaria principal del Nación. Además, estuvo al frente de la Cámara Argentina de Sociedades de Garantías Recíprocas y fue vicepresidente segundo de la Asociación Latinoamericana de Instituciones de Garantía (ALIGA) entre 2016 y 2018.
Está casado con Pilar Ramírez, presidenta del bloque libertario de la Legislatura y referente porteña de La Libertad Avanza.
La salida de BNA de Abappra sorprendió al mercado y no hubo, de manera oficial, información sobre las razones que la motivaron. Tampoco hubo una comunicación oficial al respecto.
Incluso el propio Tillard era presidente de la entidad, tal como marca una tradición de muchos años. Dado que se trata del banco más importante del país, que siempre mantiene una postura política oficialista frente a los distintos gobiernos, quien preside el Nación también lo hace con la entidad que agrupa a los bancos públicos.
Desde el mercado surgieron algunas conjeturas, en ese momento, sobre la decisión. Una de ellas apunta a lo meramente partidario, entendiendo que la gestión libertaria no quiere compartir una entidad con el Banco Provincia y el Banco Ciudad, vinculados al peronismo y al PRO, respectivamente. Sus presidentes, Juan Cuattromo y Guillermo Laje, son vicepresidentes de Abappra.

El Nación fue transformado en Sociedad Anónima en febrero pasado mediante un decreto del Presidente Javier Milei, como paso previo a la apertura al capital privado que todavía tiene mucho camino por recorrer, ya que requiere de una aprobación del Congreso. El 100% de su capital sigue siendo del Estado Nacional.
La nueva condición de S.A. del Nación (hasta hace poco era un ente autárquico) tampoco le impedía participar en Abappra. La entidad congrega a muchos bancos provinciales que revisten la condición de Sociedad Anónima. Entre ellos, el Banco de Córdoba (Bancor), que se transformó en S.A. en 2004 justamente bajo la presidencia de Tillard.
La representación de las entidades financieras se reparte en otras tres asociaciones: Adeba, que reúne a los bancos privados de capital nacional; ABA, que lo hace con los bancos de capital extranjero, y ABE, que representa a la banca especializada.
adjust,argentina,banco de la nacion,bank,buenos aires,building,capital,center,citizens,city,cultural,culture,currency,excursions,exposition,federal,finance,guests,hall,headquarters,historical,history,inhabitants,interesting,landmark,money,national,outdoor,outside,plaza de mayo,routes,show,showing,south america,state,streets,tourism,tourists,traditions,vacation,view,visitors
ECONOMIA
Caputo encendió el freezer: con inflación en alza, renovó deuda y aspiró $1,7 billones del mercado

El mensaje de Luis Caputo fue contundente: todavía se sigue considerando peligroso que haya un exceso de pesos circulando en la calle. Por eso, en la última licitación del Tesoro, no solamente se renovaron los $7,3 billones de deuda pública que vencía, sino que además se absorbieron otros $1,72 billones.
Y no es casual el «timing» de esta decisión: justo cuando se reinstaló el temor por la aceleración inflacionaria, tras el imprevisto 2,9% que arrojó el IPC. Ese nivel de «rolleo» compensa la inyección de pesos que surgió como consecuencia de la masiva compra de dólares del Banco Central.
De hecho, la licitación coincidió con la compra más alta realizada por el BCRA en lo que va del año, por u$s214 millones. Así, en lo que va del año acumula u$s1.906 millones -que, al cambio actual, equivale a unos $2,6 billones.
«El resultado fue sumamente positivo. Consideramos que el Tesoro necesita de un rollover alto este año para hacer frente no sólo a los compromisos de deuda en pesos, sino también parcialmente a los de dólares, como hizo la semana pasada con el pago de dólares al FMI», observó el informe de research de la financiera Puente.
Y la referencia a los dólares está vinculada al exigente calendario de vencimientos de la deuda en pesos, que para febrero prevé otros u$s1.000 millones en Bopreales, y luego unos u$s18.000 millones hasta fin de año. Parte de esos vencimientos son a nombre del BCRA mientras que otros son del Tesoro -que necesita contar siempre con un excedente de pesos para comprarle los dólares al Central-.
Lejos del Punto Anker
Lo ocurrido este miércoles muestra que ha quedado muy lejos el «Punto Anker», como denominaba el equipo de Toto Caputo a la situación en la que un vencimiento quedaba sin un «rolleo» completo porque, en una economía que se reactivaba, había demanda por el crédito. Fue cuando se acuñó la frase de que «los bancos volvieron a trabajar de bancos».
Pero ahora, por el contrario, cada medida monetaria parece complicar más el crédito para el sector productivo y el consumo, donde se está viendo un amesetamiento. Los bancos volvieron, en parte, a trabajar de proveedores de liquidez para el Tesoro.
Y ese es un tema que genera polémica, porque los economistas más críticos afirman que no es cierto el argumento oficial de que haya un «ancla monetaria» sino que hubo una expansión, que finalmente queda evidenciada en la acumulación de intereses de las Lecaps.
Es uno de los aspectos más polémicos del plan, porque quienes objetan la contabilidad oficial afirman que esos intereses -que no se pagan mensualmente pero se acumulan al vencimiento-, deberían ser restados del resultado fiscal, y que en los hechos no existe el superávit del que se jacta el gobierno.
Lo cierto es que los críticos del Gobierno afirman que la emisión monetaria, aunque a ritmo más lento, continúa. De hecho, la variación interanual de la masa de pesos coincide con la inflación de 31,5% que se acumuló en 2025.
Y advierten que la estrategia de renovar deuda en pesos con tasas altas para que los inversores no vayan al dólar es, en definitiva, una forma de emisión monetaria que el mercado no convalida y que por eso termina volviendo a las arcas del Tesoro.
Otro sector de economistas, en cambio, no equipara a la deuda del Tesoro como dinero, y creen que después de marzo, cuando se hayan superado dificultades estacionales, subirá la demanda de pesos por parte del público. Y que, en ese momento, Toto ya no absorberá liquidez sino que devolverá liquidez al mercado.
El pragmatismo de Luis Caputo
En todo caso, no es la primera vez que Caputo hace gala de su pragmatismo: después de la elección legislativa, y a pesar de haber declarado que se había despejado el «riesgo kuka» y que la economía había ingresado en una etapa de aumento de la demanda de pesos, igualmente eligió la opción contractiva.
Como es habitual, el Gobierno presentó el resultado de la licitación como un síntoma de confianza del mercado. En otros tiempos, se argumentaba que si los títulos «dólar linked» tenían baja demanda, era porque no había temores a la devaluación. Luego, cuando hubo furor por esos bonos, se presentó como un dato positivo la gran cantidad de oferta recibida por parte de los inversores.
En esta ocasión, se planteó como un elemento positivo el hecho de que los bancos hayan ofertado $11,51 billones, es decir que el Tesoro podría haber absorbido otros $2,48 billones si hubiese querido convalidar mayores tasas de interés. A primera vista, parece un argumento contrario al discurso oficial de que los argentinos demandan más pesos porque se disipó el riesgo de que la oposición boicoteara el plan económico.
Sin embargo, ante el ruido generado por la inflación persistente, unido además a los temores de que la compra de reservas traiga como contracara una inyección de pesos «excedentes», no hubo dudas en volver a «pasar la aspiradora», una medida políticamente antipática porque suele ser considerada como un síntoma de estancamiento en la actividad productiva.
Javier Milei celebró el «tremendo dato»
Pero para el gobierno no sólo era importante mostrar su capacidad de contraer la base monetaria, sino además que eso podía realizarse con un menor nivel de tasas que en la licitación anterior.
El propio Javier Milei calificó como «tremendo dato» el rollover de 123% a tasas de mercado, y acompañó el posteo con el infaltable «VLLC».
A diferencia de otras licitaciones, esta vez no hubo mucha posibilidad de celebrar un estiramiento en los plazos de la deuda, ya que la mayor parte se concentró en los papeles de corto plazo, como la Lecap que vence en abril y paga una tasa efectiva anual de 39,48%. La «duration» promedio del monto licitado es de cinco meses, según el reporte de la consultora Romano.
Hubo también una colocación de $2 billones en títulos ajustables por CER, un dato que en otro momento no habría llamado la atención, pero que quedó en el centro de la polémica desde que Toto Caputo calificó esa demanda como una demostración de que el mercado no desconfía de la metodología de medición de la inflación.
Fue un argumento polémico, dado que los críticos del gobierno afirman que, lejos de reflejar confianza por parte de los inversores, esa actitud deja en claro una expectativa de que la inflación continuará al alza y que, por lo tanto, buscan los papeles que otorguen cobertura.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,luis caputo,inflacion
ECONOMIA
Jornada financiera: el dólar volvió a bajar y las compras del BCRA apuntalaron los bonos

La debilidad del precio del dólar y la importante compra de más de USD 200 millones del BCRA en el mercado resaltaron en la rueda financiera. La mejora en las reservas netas por esta operatoria sostuvo a los títulos públicos, mientras que las acciones argentinas cayeron tanto en la plaza local como el exterior.
El monto de negocios en el segmento de contado del mercado mayorista alcanzó importantes USD 591,5 millones, una cifra elevada en esta época del año, dado que este volumen de oferta suele ser más habitual a partir de abril, con mayores liquidaciones por exportaciones.
El dólar mayorista restó seis pesos o 0,4% en el día, a 1.400 pesos, un mínimo desde el 17 de noviembre último ($1.387). En febrero el tipo de cambio oficial cede 47 pesos o 3,2%, mientras que en lo que va de 2026 esta baja se amplía a 55 pesos o 3,8 por ciento.
Con un techo de las bandas cambiarias oficiales en $1.581,83, el dólar mayorista se alejó en 181,83 o 13% de ese límite para la libre flotación. Es la mayor distancia entre el tipo de cambio oficial y la banda superior del régimen cambiario desde el 19 de agosto (19,1%).
“Las primeras operaciones llevaron rápidamente al tipo de cambio hacia la zona de $1.400, nivel que nuevamente actuó como soporte y que, por ahora, el mercado no logra perforar con decisión (…) consolidando ese valor como referencia inmediata. De esta manera, la divisa continúa operando en una zona que no se veía desde noviembre pasado, lo que dimensiona el ajuste reciente”, detalló Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.
En provecho del elevado monto operado en el spot, el Banco Central efectuó compras en la plaza por USD 214 millones (36,2% de la oferta), la cifra más alta del año. En febrero el saldo a favor para el Central por su intervención alcanza los USD 749 millones, mientras que en el balance de 2026 suma 1.906 millones de dólares. Las reservas internacionales brutas aumentaron en USD 75 millones, a 45.307 millones de dólares.
“Hay dos razones principales por las que está bajando el dólar. La primera es que tanto empresas como provincias están trayendo dólares del exterior a la Argentina. Desde octubre, después de las elecciones, muchas consiguieron financiamiento afuera y el Gobierno las obliga a liquidar el 90% de esos dólares durante los primeros seis meses. Eso genera un fuerte ingreso de divisas”, explicó Ian Colombo, asesor financiero de Cocos Gold.
“El segundo punto es que hoy no hay en Argentina instrumentos en dólares que ofrezcan rendimientos tan atractivos como antes. Entonces muchas personas físicas, que tienen dólares en cartera, se encuentran sin buenas alternativas para invertirlos y optan por venderlos para pasarse a pesos y buscar mayor rendimiento”, añadió Colombo.
En la misma línea, el dólar al público descontó cinco pesos o 0,3%, a $1.420 para la venta en el Banco Nación. Se trató también del precio más bajo desde el 17 de noviembre ($1.415).
En el mercado de dólar futuro hubo un cierre mixto, con negocios por el equivalente a USD 865,6 millones. Los contratos con vencimiento este mes restaron 50 centavos, a $1.422, un 13% por debajo del techo de las bandas cambiarias previsto para fin de febrero.
Ante un dato de inflación de enero de 2,9%, el techo de las bandas cambiarias se ampliará a $1.654, unos 196,50 pesos o 13,5% por encima del contrato para fin de marzo, que terminó operado a 1.457,50 pesos.
La cotización blue del dólar rebotó diez pesos o 0,7%, a $1.435 para la venta. Así, la divisa informal ajustó la baja de febrero a 35 pesos o 2,4 por ciento.
El tratamiento legislativo de la ley de modernización laboral impulsada por el Gobierno, que ingresó al Senado con 28 modificaciones, por ahora no logró darle fuerza alcista a los títulos privados.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró con una baja de 1,4%, en los 3.017.641 puntos, mientras que los títulos públicos en dólares -Bonares y Globales- promediaron una suba de precios del 0,4 por ciento, con un riesgo país estabilizado en los 506 puntos básicos.
Las acciones de Telecom Argentina encabezaron las pérdidas en el Merval porteño, con un 9,2 por ciento. En Wall Street también destacó la caída de Globant (-7,2%).
El Ministerio de Economía informó que la Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $9,02 billones en la licitación de deuda en pesos de corto plazo de este miércoles, tras haber recibido ofertas por un total de $11,51 billones. Ello significó un un rollover de 123,4% sobre los vencimientos del día de la fecha.
“El Gobierno logró no sólo renovar todos los vencimientos, sino tomar un 23% más de fondos y a tasas de mercado. Es decir, no tuvo que dar un premio como las licitaciones anteriores y aún así pudo tomar de más”, comentaron los expertos de Puente.
“El resultado fue sumamente positivo. Consideramos que el Tesoro necesita de un rollover alto este año para hacer frente no sólo a los compromisos de deuda en pesos, sino también parcialmente a los de dólares, como hizo la semana pasada con el pago al FMI. En este sentido, y así como sucede con el programa de compra de reservas del BCRA, en lo que va del año el Gobierno se encuentra sobre cumpliendo sus objetivos», añadieron desde Puente.
POLITICA2 días agoAcuartelamiento policial en Santa Fe: reclamo salarial y temor a un conflicto nacional de seguridad
POLITICA1 día agoLa advertencia de ATE a los gobernadores que apoyan la reforma laboral: “Firmarán su sentencia de muerte”
ECONOMIA2 días agoCuánto le cuesta a la clase media llenar el changuito y cómo varían los precios de los alimentos entre provincias

















