ECONOMIA
Caputo celebró que pudo aspirar pesos, pero un mensaje contradictorio generó confusión en el mercado

Para confusión del mercado financiero, el Gobierno está festejando lo exactamente opuesto que celebraba hace un mes. En la última licitación del Tesoro se produjo una contracción de pesos -hubo un «rolleo» mayor al volumen de deuda que había que vencía-, mientras que en las anteriores esa renovación había estado debajo del 75%.
Lo raro es que en esas ocasiones, cuando alguien advertía que el Tesoro estaba en problemas porque se le podría complicar el financiamiento de la deuda que vencía y que los bancos no querían renovar, la respuesta era que se trataba de un síntoma positivo. La explicación era que, como la economía se estaba recuperando a toda velocidad, había más necesidad de liquidez para que los bancos les dieran crédito a las empresas.
Esto traía la consecuencia, naturalmente, de una expansión monetaria, que para Toto Caputo y su equipo no era mala, porque respondía a una demanda genuina de pesos por parte de la población. Esa remonetización en la que los bancos «volvían a trabajar de bancos en vez de buscar renta en el sector público» había sido bautizada como «punto Anker».
Hablando en plata, tras el levantamiento del cepo se logró un «rolleo» de 75,71% de los vencimientos por $6,6 billones. Lo que implica, mirando la parte del vaso vacía, que se inyectaron pesos al mercado $1,6 billón. Más tarde, en la última licitación de abril para cancelar $7,5 billones, apenas se convalidó un «rolleo» del 70%. En otras palabras, se inyectó al mercado liquidez por $2,25 billones.
Parecía que esa sería la norma de las licitaciones siguientes, dado que el propio Javier Milei había resaltado el dato de que la base monetaria estaba en un nivel tan bajo en relación al PBI, que si se seguían aspirando pesos, «vamos a ir a una economía de trueque».
Puesto en cifras, los últimos datos reflejan una base monetaria equivalente al 4,2% del PBI y un M2 -es decir, sumando los ahorros en plazo fijo- de 10,5%, valores que se consideran en aproximadamente la mitad que el promedio histórico.
Ahora Luis Caputo festeja el «rolleo» de deuda
Pero en la licitación del pasado miércoles, se logró rollear el total del vencimiento y, encima, hubo un «sobrante» de pesos que el Gobierno retiró del mercado. El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, destacó que esa absorción podría haber sido incluso mayor, porque emitió títulos por $5,409 billones mientras los inversores le hicieron ofertas por $6,341 billones.
Esto implica un «rolleo» de 134% -si se suman, además, las amortizaciones que se habían hecho la semana pasada por canje de tenencias del Banco Central-.
En definitiva, fue un cambio brusco respecto de la tendencia previa que el gobierno venía celebrando. ¿Cuál fue, entonces, la reacción de los funcionarios? ¿Se preocuparon por el freno en la remonetización de la economía? Todo lo contrario, celebraron la reabsorción de pesos con el argumento de que va en línea con la política anti inflacionaria.
Fue una situación que generó comentarios irónicos por parte de los analistas en las redes, donde se habló sobre la «marcha atrás del punto Anker» y sobre la capacidad de los funcionarios para que, pase lo que pase en una licitación, siempre encuentren un motivo de festejo.
No es que todos hayan visto el resultado de la licitación como algo negativo. De hecho, una de las preocupaciones del mercado es la falta de liquidez de los bancos -lo que se expresa en tasas pasivas que siguen en niveles altos-.
Por otra parte, el mercado está expectante por la emisión del nuevo Bopreal -que se usará para cancelar obligaciones con empresas que quieren remitir dividendos al exterior-. Ese bono, que se suscribe con pesos, pero se cobra en dólares, tendrá el efecto de sacar de circulación $3 billones. Es decir, otra medida que va en el sentido absolutamente opuesto a la remonetización para expandir el crédito en pesos.
La defensa de la política de los «halcones»
La argumentación oficial se sintetiza en este análisis de Federico Furiase, el ideólogo de la estrategia monetaria del gobierno: «La estrategia financiera del Tesoro colaborando con el ancla monetaria (nominal) a través de señal hawkish: absorción de pesos, aumento de reservas en pesos del Tesoro en la cuenta del BCRA, extensión de duration, convalidación de tasas reales positivas (versus expectativas) e inversión de la curva de rendimientos (tasa fija) de títulos en pesos«.
Furiase se caracteriza por su abundante uso de la jerga técnica -de hecho, hace años uno de sus tuits resultaba tan incomprensible que se transformó en un meme de las redes sociales-, y en este mensaje vuelve a desafiar a los no expertos.
Lo importante es que remarca la «señal hawkish». En inglés significa halcón, y es la expresión que habitualmente se usa para calificar una actitud dura de la autoridad monetaria. En general, el ser «hawkish» se equipara con una tendencia a la suba de tasas de interés para sacar circulante del mercado y evitar un sobrecalentamiento de la economía que pueda presionar la inflación.
En el caso argentino, no hubo propiamente una suba de tasas, sino que más bien se mantuvo en los niveles que ya manejaba el mercado secundario. En todo caso, lo que Furiase destacó es que no se haya efectuado un recorte de las tasas -por eso destaca que lo ocurrido contradijo las expectativas previas-. Y esto ocurre porque para el gobierno resulta vital que, tras haber levantado el cepo, siga siendo más atractivo para los inversores mantenerse en pesos que buscar refugio en el dólar.
Algunos ven esa estrategia como algo prudente, sobre todo cuando se considera que solo en los próximos tres meses hay vencimientos de deuda por $40 billones.
Sin embargo, hay también quienes señalan que el plan peca por cortoplacista, porque depende de un nivel de atraso cambiario que será difícil sostener por mucho tiempo -de hecho, hay versiones respecto de que el BCRA intervino decisivamente para «planchar» la curva de rendimientos en el mercado de futuros-.
Además, hay advertencias sobre la necesidad de que haya que pagar más intereses por la extensión de la «duration» con tasas altas, lo cual podría ponerle presión al objetivo del superávit fiscal.
¿Cambió el humor del mercado?
En todo caso, lo que más llamó la atención es que la última movida del equipo económico parece contradictoria con lo que se venía argumentando hasta hace pocos días. Es decir, el efecto positivo de un incremento en la cantidad de pesos lubricando la economía.
El propio Furiase, al justificar por qué era conveniente que el Banco Central no comprara dólares hasta que el tipo de cambio toque el piso de la banda de flotación, defendió la política de que el Tesoro siguiera «devolviendo pesos en las licitaciones primarias contra cancelación de deuda».
Su argumento era que resultaba más sano que la remonetización que necesitaba la economía se realizara desde el Tesoro y no desde el BCRA. Era el momento en que se escuchaban más críticas de los economistas -no sólo por la reticencia a comprar dólares sino por los montos de hasta 30% que el Tesoro dejaba sin renovar en cada vencimiento de deuda en pesos-.
Furiase argumentaba que eso ocurría por «razones buenas», en un momento de caída de la inflación y de expansión crediticia.
«El ‘punto Anker’ tiene que ver con una óptima decisión de cartera de los bancos de incrementar su exposición al sector privado (dando créditos a familias y empresas) en detrimento de la exposición en el sector público, producto de la estabilización macro y la no necesidad de financiamiento al Tesoro«, explicaba el funcionario hace dos semanas.
Siguiendo esa línea de razonamiento, ¿podría argumentarse que el miércoles pasado los bancos decidieron que ya no necesitaban mayor liquidez para financiar el crédito a los privados? Resulta difícil pensar en semejante cambio de percepción de los ejecutivos del sistema bancario en apenas dos semanas. De ahí es que se produjeron las críticas y comentarios irónicos que se están viendo en este momento en el mercado.
Pero en el Gobierno no ven contradicción. Siguen defendiendo su «colchón preventivo» de pesos, logrado sobre la base del superávit fiscal primario más la entrada de pesos por licitaciones con «rollover» mayor al 100%.
Y prevén que puede haber nuevos giros en la estrategia cuando se haga patente la presencia en el mercado de nuevos jugadores, como fondos comunes e inversores del exterior -que acaban de obtener un permiso para ingresar y sacar divisas libremente, con el requisito de seis meses de permanencia-. Ahí, adelanta el Gobierno, podrá subir la demanda por los bonos del Tesoro y caerá más la tasa de interés.
En dos semanas habrá una nueva licitación. Como se ha visto, un período largo en la Argentina de hoy. Quedará por ver si, para ese momento, se vuelve a hablar sobre las bondades de la «aspiradora» de pesos o de la vuelta triunfal del «punto Anker».
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,pesos,tasas,bonos,banco central,tesoro,emisión,inflación,dólar,toto caputo
ECONOMIA
Cuánto cuesta asegurar un auto: lo que hay que tener en cuenta

Comprar un auto 0 kilómetro implica mucho más que pagar el valor del vehículo o los gastos de patentamiento. Uno de los gastos fijos más importantes es el seguro automotor, obligatorio para circular en Argentina y cuyo costo puede variar considerablemente según el tipo de cobertura, el modelo del vehículo y el perfil del conductor.
Hoy, asegurar un auto nuevo puede costar desde menos de $40.000 por mes hasta más de $200.000, dependiendo de la protección elegida. Para quienes evalúan comprar un vehículo o calcular el costo total de tener uno, entender cómo funcionan estos valores resulta clave.
El seguro es obligatorio para circular
La legislación argentina exige que todos los vehículos tengan al menos un seguro de responsabilidad civil, que cubre daños a terceros en caso de accidente. Circular sin esta cobertura puede derivar en multas y en la retención del vehículo. Sin embargo, la mayoría de los propietarios de autos 0 km opta por coberturas más amplias para proteger la inversión, especialmente contra robo o destrucción total. En términos generales, existen tres tipos de seguros principales:
1. Responsabilidad civil: Es la cobertura mínima obligatoria. Solo cubre daños ocasionados a terceros.
2. Terceros completo: Incluye responsabilidad civil y agrega coberturas como robo total o parcial, incendio y destrucción total.
3. Todo riesgo: Es el plan más completo: además de lo anterior, cubre daños propios por accidente, aunque generalmente con franquicia.
Cuánto cuesta asegurar un auto 0 km
Los valores cambian según la aseguradora, el modelo del auto y la zona donde circula el vehículo. En el Área Metropolitana de Buenos Aires suelen ser más elevados que en el interior del país. De acuerdo con estimaciones del mercado asegurador, los valores mensuales aproximados para un auto nuevo de gama baja o media son los siguientes: en el caso de Responsabilidad civil, va de los $30.000 a $45.000. En tanto que para un Terceros completo, se parte de $80.000 y se llega a $120.000. En el caso de una póliza de Todo riesgo, los valores tienen un mínimo de $120.000 y pueden trepar hasta los $250.000
En algunos casos, los autos más económicos pueden pagar incluso menos si solo contratan cobertura básica, mientras que los vehículos de mayor valor o las camionetas pueden superar ampliamente estos montos.
Cuánto cuesta el seguro para los autos 0 km más vendidos
Para tener una referencia más concreta, distintas cotizaciones del mercado muestran los siguientes valores aproximados para modelos muy vendidos en Argentina. Para un Fiat Cronos un Terceros completo (TC) parte de los $85.000 y se eleva hasta un máximo de $190.000 para una póliza de Todo riesgo (TR).
En el caso de un Peugeot 208, el TC va de $90.000 a $120.000 y el TR tiene un psio de $150.000 y puede llegar a $200.000. El Toyota Yaris, en tanto, cuesta un poco más caro que el anterior en todas las versiones. Finalmente, una Toyota Hilux paga entre $120.000 a $170.000 si toma un Terceros completo y si se trata de un Todo riesgo parte de los $200.000 y puede superar los $280.000
El incremento de precios, según las fuentes del sector, para pickups y los vehículos de mayor valor, se debe a que suelen tener primas más altas debido al mayor costo de reposición y reparación.
Las aseguradoras más elegidas y cuánto cobran
En Argentina operan decenas de compañías de seguros, aunque el mercado está dominado por algunas empresas líderes. Los precios pueden variar entre ellas incluso para el mismo vehículo. Entre las más utilizadas por los automovilistas se encuentran:
- La Caja Seguros
- Federación Patronal Seguros
- Sancor Seguros
- Río Uruguay Seguros
- Zurich Seguros
Qué factores influyen en el precio
El costo del seguro no depende solo del valor del auto. Las compañías utilizan múltiples variables para calcular la prima mensual, pudiendo mencionarse entre las más importantes, las siguientes: ran:
- Valor del vehículo: Cuanto más caro es el auto, mayor será la suma asegurada y la prima.
- Zona de circulación: Las pólizas suelen ser más caras en grandes centros urbanos, donde el riesgo de robo o accidentes es mayor.
- Edad del conductor: Conductores menores de 25 años pueden pagar hasta 40% más.
- Historial de siniestros: Si el asegurado tuvo accidentes previos, la prima aumenta.
- Uso del vehículo: Autos utilizados para trabajo (por ejemplo, aplicaciones de transporte) suelen tener costos mayores.
Beneficios especiales para autos 0 km
Los seguros para autos nuevos suelen incluir beneficios adicionales durante el primer año. Entre ellos, uno de los más valorados es la reposición a 0 km, que permite recibir un vehículo nuevo si el auto sufre robo total o destrucción total durante los primeros 12 meses. También es habitual que las compañías ofrezcan promociones para quienes aseguran vehículos recién comprados, con descuentos de entre 30% y 50% en las primeras cuotas.
Más allá de estas ventajas, el seguro es uno de los gastos más importantes del mantenimiento de un vehículo nuevo. En la práctica, puede representar entre $80.000 y $120.000 mensuales para un modelo económico, dentro de un costo total de mantenimiento que incluye patente, combustible y service. Por eso, antes de comprar un auto 0 km conviene cotizar el seguro con distintas compañías y evaluar qué tipo de cobertura resulta más conveniente.
En definitiva, asegurar un vehículo nuevo en Argentina se convirtió en un gasto significativo, pero también en una herramienta clave para proteger una inversión que hoy supera fácilmente los $25 millones o $30 millones incluso en modelos considerados de entrada de gama.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,seguro,poliza,tercero,auto
ECONOMIA
La fabricante de Oreo y Milka selló un acuerdo “histórico” con el gremio: qué pasará con la producción y el empleo

REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
En un contexto económico marcado por la caída en la producción industrial y una fuerte retracción del consumo, Mondelez, la multinacional fabricante de Oreo, Milka y Cadbury, llegó a un acuerdo sindical “histórico” que garantiza los puestos de trabajo en su planta de Pacheco, en la provincia de Buenos Aires, por al menos un año.
Además, reafirmó su compromiso de producir en la Argentina, incluso productos que hasta ahora llegaban importados. El convenio contempla recategorizaciones, mejoras salariales y condiciones laborales inéditas, según informaron tanto la empresa como el Sindicato de Trabajadores de la Alimentación (STIA), quienes calificaron el resultado como un punto de inflexión para el sector industrial alimenticio.
A fines del año pasado, la empresa había decidido frenar la producción en su planta de Pacheco por tres semanas, en el marco de la caída del consumo y la necesidad de readecuar su capacidad a la demanda del mercado local.
La planta de Mondelez en Pacheco representa la mayor operación de la firma internacional en la Argentina y concentra gran parte de la producción nacional de galletitas, chocolates y golosinas. Además, figura entre las instalaciones más importantes de la compañía en la región. Desde este complejo, Mondelez elabora en el país marcas como Milka, Cadbury, Oreo, Pepitos, Express y Tang.
Qué incluye el acuerdo
Uno de los componentes centrales del entendimiento es el pago de una suma fija de $920.000, que será abonada en dos cuotas iguales a todos los empleados de la planta de Pacheco. En paralelo, 230 trabajadores serán recategorizados a un nivel superior, un hecho que el gremio describió como “histórico” por la escala del reconocimiento profesional acordado.
Al mismo tiempo, la empresa oficializó un compromiso de no realizar despidos durante un año completo y de mantener la actividad fabril en el complejo, lo que introduce previsibilidad en un sector donde la permanencia del empleo se encuentra bajo presión.
La reorganización fabril incluyó la estandarización del descanso de 80 minutos en cada turno de 8 horas, una práctica que la compañía considera habitual en el sector, pero que en este caso quedó formalizada para toda la planta, poniendo fin a reducciones unilaterales. En línea con el plan de mejora de productividad, la firma “adecuó su ciclo productivo para ponerse a tono con la competitividad que requiere el mercado”.
También se pactaron bonificaciones, incentivos y la construcción de nueva infraestructura para el bienestar del personal. Mondelez instalará dos salas de descanso en la planta, en respuesta a los reclamos de las comisiones internas respecto a las condiciones laborales.
Producción nacional reforzada
La dirección de la compañía enfatizó que la mayoría de los trabajadores de Pacheco comprende la necesidad de avanzar en acuerdos que aseguren la “sustentabilidad operativa acorde con el objetivo de mantener la actividad industrial, en un momento particularmente desafiante para el sector”, según informaron a Infobae.

Fuentes de Mondelez señalaron a Infobae que “no se prevén despidos, suspensiones ni recortes de actividad”, y explicaron que la adaptación de los sistemas de relevos y descansos es resultado de un proceso de diálogo permanente con el gremio y las autoridades laborales bonaerenses.
Por su parte, el acuerdo contempla un aumento del 18% en el incentivo logístico, así como la ampliación de la bonificación por productividad para 200 horas de oficiales calificados de mantenimiento, sumando incentivos directos al salario mensual de los operarios
El titular del STIA, Sergio Escalante, destacó que el acuerdo trasciende los beneficios individuales y responde a una lógica de defensa de la industria local. “Uno de los puntos centrales es el compromiso de la empresa de producir en el país artículos que hoy se importan. Este paso es fundamental para la defensa de la industria nacional y asegura la continuidad y creación de empleo genuino en Argentina“, sostuvo.
El propio dirigente gremial señaló la excepcionalidad de este acuerdo frente al contexto adverso: “En medio de un industricidio que desatiende al sector y con una caída generalizada de ventas y producción, logramos garantizar la estabilidad de los trabajadores y blindar los puestos de trabajo”, y consideró que la decisión de Mondelez es una muestra de que el sindicato puede “poner el bienestar de las familias trabajadoras por encima de todo”, incluso durante una crisis.
Un sector que resiste
El convenio de Mondelez se produce en un año en el que, a pesar de un crecimiento económico general del 4%, el consumo masivo sólo logró recuperarse un 2% en 2025 después de una dura caída del 16% en 2024, de acuerdo con las cifras de la consultora NielsenIQ. Si bien la inflación se desaceleró, la leve mejora en el poder de compra no se distribuyó equitativamente entre los diferentes sectores sociales y el peso de los servicios públicos, a raíz de la reducción de subsidios, impactó de forma directa en la capacidad de consumo.

REUTERS/Dado Ruvic/File Photo
En tanto, un estudio de Worldpanel by Numerator reportó que, al cierre de 2025, el consumo en los hogares argentinos arrastró una seguidilla de cinco meses consecutivos a la baja, con una caída del 8,2% en la frecuencia de compra y de 4,7% en el volumen de productos adquiridos durante el último trimestre respecto al año anterior. Este comportamiento derivó en canastas familiares más pequeñas y una preferencia creciente por segundas marcas.
De acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el sector de alimentos y bebidas registró un crecimiento interanual del 0,9% en el primer bimestre de 2026. Este desempeño contrasta con la tendencia general de la industria, que acumuló una contracción del 3,9% respecto al mismo período de 2025 y sumó ocho meses consecutivos de retroceso. Mientras los bienes de consumo durable y los bienes de capital registraron caídas del 15,8% y 18,3% respectivamente, el rubro alimenticio se posicionó entre los pocos que lograron mantener y mejorar su nivel de actividad.
Europe
ECONOMIA
Pagar el mínimo de la tarjeta puede convertirse en el peor negocio financiero

En un contexto de ingresos ajustados y gastos en alza, pagar el monto mínimo de la tarjeta de crédito aparece como una válvula de escape para millones de usuarios. Sin embargo, lo que parece una solución de corto plazo es, en realidad, una de las decisiones financieras más costosas que se pueden tomar. Detrás de esa opción se esconde un mecanismo de financiamiento con tasas muy elevadas, efecto «bola de nieve» y un deterioro progresivo de la salud financiera personal.
Cómo funciona el pago mínimo
El resumen de la tarjeta ofrece la posibilidad de abonar un monto mínimo, que suele representar entre el 5% y el 10% del total adeudado. Ese pago permite evitar la mora inmediata y mantener la cuenta «al día», pero tiene una contracara clave: el saldo restante se financia automáticamente a una tasa de interés que, en Argentina, suele ubicarse muy por encima de otras alternativas de crédito. Es decir, el banco pasa a financiar el consumo no cancelado, aplicando intereses compensatorios y, en muchos casos, punitorios si se producen atrasos posteriores.
El tan temido «efecto bola de nieve»
El principal problema de pagar solo el mínimo es que la mayor parte de ese monto se destina a cubrir intereses, impuestos y cargos administrativos, mientras que el capital adeudado prácticamente no se reduce. En la práctica, esto genera un círculo difícil de romper:
- La deuda original se mantiene alta
- Los intereses se recalculan sobre ese saldo
- El próximo resumen llega con un monto aún mayor
Así, lo que comenzó como un consumo puntual puede transformarse en una deuda persistente que se extiende durante meses o incluso años.
Qué tasa se paga realmente
Las tasas de financiación de tarjetas de crédito en Argentina suelen ubicarse entre el 80% y el 140% de Costo Financiero Total (CFT), dependiendo del banco y del perfil del cliente. Este número incluye:
- Tasa nominal anual (TNA)
- IVA sobre intereses
- Comisiones y cargos
Cuando el usuario paga el mínimo, queda automáticamente expuesto a ese CFT, que es significativamente más alto que el de un préstamo personal o incluso que otras líneas de financiamiento reguladas. La situación se agrava si además se incurre en atraso (ni siquiera pagando el mínimo), ya que en este caso entran en juego los intereses punitorios, que pueden elevar el costo total por encima del 150% anual.
Un ejemplo concreto
Supongamos un consumo de $1.000.000. Si el usuario paga solo el mínimo (por ejemplo, $100.000), el saldo restante de $900.000 se financia a tasas elevadas. En pocos meses, sin nuevos consumos, la deuda puede superar ampliamente el monto original debido a los intereses acumulados. Si el comportamiento se repite mes a mes, el resultado es una deuda que crece de forma exponencial, incluso sin que el usuario vuelva a usar la tarjeta.
Otro efecto negativo, menos visible pero igual de relevante, es el impacto sobre el historial crediticio. Si bien pagar el mínimo evita caer en mora, es una señal de alerta para las entidades financierasl, ya que los bancos interpretan este comportamiento como un indicio de estrés financiero, lo que puede derivar en la reducción del límite de crédito, cobrar tasas más altas en futuros préstamos y más que nada restringir el acceso al financiamiento.
En el peor de los casos, cuando se trata de un un atraso efectivo, el problema escala, ya que el cliente puede ser reportado a bases de riesgo crediticio, complicando seriamente su acceso al sistema financiero.
Cuándo puede ser una opción válida
Si bien pagar el mínimo no es recomendable como estrategia habitual, puede ser una herramienta puntual en situaciones excepcionales de liquidez. Por ejemplo, ante un imprevisto o una caída transitoria de ingresos. Sin embargo, en esos casos, la clave es tener un plan claro de cancelación en el corto plazo para evitar que la deuda se descontrole. En tal sentido existen alternativas que pueden resultar más eficientes e incluso menos costosas, como por ejemplo refinanciar el saldo con un préstamo personal a menor tasa, utilizar planes de cuotas con tasas promocionales o consolidar deudas en una sola línea con mejor costo financiero. Incluso negociar con el banco puede ser una alternativa viable en contextos de dificultad.
En definitiva, pagar el mínimo de la tarjeta no es una solución, sino el inicio de un problema mayor. Las tasas elevadas, el efecto acumulativo de los intereses y el impacto sobre el perfil crediticio convierten a esta práctica en uno de los peores negocios financieros disponibles para el consumidor.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,tarjeta de credito,deuda,veraz,intereses
POLITICA2 días agoDos jubiladas que le habrían prestado dinero a Manuel Adorni negaron conocerlo
POLITICA3 días agoQuiénes son las dos acreedoras del préstamo con el que Adorni compró su departamento en Caballito
POLITICA1 día agoEl Gobierno reevalúa la estrategia de comunicación por el caso Adorni y mide el impacto en la imagen de Milei
















