ECONOMIA
¿Se terminan las bandas del dólar después de octubre?: el mercado de futuros duda de las señales de Caputo

La tensión cambiaria mermó tras el nuevo incremento de encajes bancarios (porción de los depósitos que por normativa se mantiene inmovilizada en el BCRA), lo que resta liquidez en el mercado financiero. Lo particular es que ahora los inversores parecen tener dudas o no creer que el esquema de bandas cambiarias se mantendrá después de las elecciones de octubre, a pesar de las señales del Gobierno que indican continuidad.
Esa parece ser la percepción de los inversores si se observan los precios que negocian en el mercado de futuros de dólar: a partir de noviembre, después de las elecciones legislativas nacionales, todos los contratos se encuentran por encima de la banda de flotación establecida para el tipo de cambio oficial.
Si el esquema de bandas de flotación se mantiene sin modificaciones, a finales de noviembre el techo del tipo de cambio será de aproximadamente $1.508, mientras que al cierre de diciembre ascenderá a $1.523. Este martes, pese a una leve baja, los contratos de dólar futuro de esos meses se negociaron a $1.518 y $1.552, respectivamente. Para enero y febrero, se pactaron a $1.582 y $1.607, por encima de los respectivos techos de $1.538 y $1.553.
Al parecer, para los inversores no son suficientes las señales oficiales: funcionarios del Gobierno han asegurado en varias oportunidades que no habrá modificaciones en el régimen de bandas. Además, los operadores estiman que el BCRA sigue interviniendo en esa plaza, especialmente en los contratos del próximo año, lo que es interpretado como una señal con la que busca indicar que mantendrá el esquema después de las elecciones.
Presión sobre el dólar y dudas sobre la continuidad del esquema cambiario
En diálogo con iProfesional, los analistas de Sailing Inversiones afirman que los inversores están asignando probabilidades a que después de las elecciones el régimen de bandas cambiarias sea revisado o abandonado: el hecho de que los futuros de dólar se negocien por encima del techo de la banda de flotación refleja esa expectativa de riesgo.
«Sin embargo, la postura del Gobierno, con ventas de contratos, transmite una señal clara de continuidad: en caso de mantenerse el esquema, el BCRA podría obtener ganancias por intervenir en la parte superior de la banda, tal como lo habilita el acuerdo con el FMI. La operatoria oficial busca reforzar la credibilidad de la política cambiaria y anclar expectativas», afirman.
De acuerdo con Pedro Morini, analista de research de PPI, también hay que tener en cuenta que las cotizaciones en el mercado de futuros de dólar surgen principalmente de un arbitraje de tasas de interés. Pero, afirma, los precios de los contratos por encima de la banda de flotación a partir de noviembre reflejan que, además de la paridad financiera, hay una fuerte demanda de cobertura.
«El mercado se está cubriendo frente a un escenario en el que sostener el actual esquema cambiario después de las elecciones legislativas puede volverse más complejo. Por este motivo, los futuros de dólar son una mezcla: responden al arbitraje de tasas de interés, pero también terminan incorporando percepciones y temores del mercado sobre la política cambiaria futura», resalta Morini ante iProfesional.
Morini estima que, en base a los movimientos diarios en ese mercado, el Central estaría interviniendo con ventas en las posiciones más largas. Con estas operaciones, según su interpretación, la entidad no sólo estaría buscando dar una señal que indique que el esquema se mantendrá después del proceso electoral, sino que a la vez es una forma de intervenir indirectamente en los contratos más cortos porque baja la pendiente de toda la curva de futuros.
Inversores buscan cobertura cambiaria
El equipo de Insider Finance afirma ante iProfesional que las tensiones de las últimas semanas, que ahora se acentuaron por los ruidos políticos, junto a las subas de tasas de interés en pesos, también ejercen presiones alcistas en los precios del dólar futuro, pero estima que tras los comicios los rendimientos en pesos y el tipo de cambio oficial tenderán a estabilizarse, lo cual se extendería al resto del mercado.
Sailing Inversiones agrega que «a juzgar por el aumento del interés abierto en dólar futuro, particularmente en los contratos de mayo del próximo año, el BCRA estaría participando activamente con ventas en ese segmento, intentando alinear los vencimientos de esos contratos con el techo de la banda de flotación, lo que abarata la cobertura de tipo de cambio vía futuros».
«Hoy la cobertura vía contratos de dólar futuro luce atractiva precisamente porque la intervención del Central abarató el costo. Esto puede ser visto como una oportunidad por parte de los inversores que consideran que el tipo de cambio podría presionar al alza en el período electoral. Los que buscan mitigar el riesgo cambiario, la estrategia de tomar posición en futuros resulta razonable», sostiene.
El equipo de Buenbit destaca que previo a las elecciones de octubre, aunque operan por debajo de la banda de flotación, los contratos de dólar futuro muestran precios ascendentes mes a mes, producto del repunte de las tasas de interés en pesos y la mayor incertidumbre respecto al resultado electoral, lo que incrementa el incentivo a tomar cobertura cambiaria.
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ECONOMIA
Los mercados globales reaccionaron en alza al fallo de la Corte de EEUU a los aranceles de Donald Trump

En una rueda cargada de noticias macroeconómicas, un fallo de la Corte Suprema de los EEUU, que anuló los amplios aranceles aplicados por la administración de Donald Trump, impactó en las bolsas internacionales.
La definición impulso tanto a los mercados europeos como norteamericanos, dado que las economías del Viejo Continente fueron ampliamente alcanzadas por la barrera arancelaria para comerciar con los EEUU pero, a la vez, dicha medida fue impulsora de la suba de precios de productos importados en suelo norteamericano.
El FTSE 100 de Londres subió 0,56%, el CAC 40 de París creció 1,4%, mientras que el DAX de la Bolsa de Fráncfort también avanzó 0,87 por ciento. También el euro se encarecía 0,1% respecto del dólar, a USD 1.18 por unidad.
Además subieron los principales índices de Wall Street en un rango de 0,5 a 0,9 por ciento.
La medida judicial, de alcance global, representa una derrota significativa para el presidente norteamericano, en un tema crucial para su agenda económica.

El fallo dispuso suspender de inmediato una parte considerable de los aranceles que Trump anunció el año pasado el Día de la Liberación, basándose en una ley de 1977 llamada Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA por su sigla en inglés). Esta ley otorga al Presidente la facultad de declarar una emergencia económica y tomar medidas, pero no especifica los aranceles como solución. “La IEEPA no autoriza al Presidente a imponer aranceles”, se lee en la decisión del presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.
Fue un fallo complejo con diversas opiniones y disensos que se extendieron a lo largo de 170 páginas. Roberts captó la cuestión jurídica central, escribiendo que Trump había invocado “la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de cantidad, duración y alcance ilimitados”.
La decisión, con seis votos a favor y tres en contra, se centra en los aranceles impuestos bajo una ley de poderes de emergencia, incluyendo los amplios aranceles “recíprocos” que impuso a casi todos los demás países.
La mayoría concluyó que la Constitución otorga “muy claramente” al Congreso la facultad de imponer impuestos, incluidos los aranceles. “Los redactores de la Constitución no otorgaron ninguna parte del poder tributario al Poder Ejecutivo”, escribió el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.
Entre otros puntos, el fallo planteó la cuestión de los reembolsos, que podrían devolver aproximadamente USD 129.000 millones a los importadores en los próximos meses. Confirma la decisión de dos tribunales inferiores, incluido el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos, que previamente dictaminaron que Trump no tenía la autoridad para imponer aranceles globales utilizando la ley de 1977.
“La decisión probablemente tendrá amplias ramificaciones, afectando al comercio global, a los consumidores, a las empresas, a la inflación y al bolsillo de todos los estadounidenses. En las últimas semanas, Trump ya había planteado reducir algunos aranceles sobre metales, incluyendo los productos de acero y aluminio, mientras él y su administración buscan combatir la crisis de asequibilidad antes de las elecciones de mitad de mandato”, explicaron los analistas de Yahoo Finance.
“La decisión sobre los aranceles no impide que Trump imponga aranceles bajo otras leyes. Si bien estas limitan más la velocidad y la severidad de las acciones de Trump, altos funcionarios de la administración han afirmado que esperan mantener el marco arancelario vigente bajo otras autoridades”, indicó AP.
El fallo dispuso suspender de inmediato una parte considerable de los aranceles que Trump anunció el año pasado
El presidente republicano fue enfático sobre el caso, al que calificó como uno de los más importantes en la historia de Estados Unidos, y afirmó que un fallo en su contra sería un duro golpe económico para el país norteamericano. Sin embargo, la oposición legal cruzó el espectro político, incluyendo grupos libertarios y proempresariales que suelen estar alineados con el Partido Republicano. Las encuestas revelaron que los aranceles no son muy populares entre el público, en medio de una preocupación más amplia de los votantes por la inflación y el encarecimiento de productos importados.
En ese contexto, los principales índices de Wall Street sostienen las ganancias este viernes en base a las expectativas generadas por el fallo de la Corte norteamericana e informes macroeconómicos. El panel tecnológico Nasdaq ganó 0,9%, el S&P 500 ascendió un 0,6%, mientras que el índice Dow Jones de Industriales ganó 0,47 por ciento.

Por un lado, los agentes del mercado sopesaron el resultado del índice de precios de gasto de consumo personal de Estados Unidos, la estadística preferida por la Fed (Reserva Federal) para monitorizar la inflación, que repuntó una décima en diciembre al 2,9% interanual, según reveló la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio.
La variable subyacente, que excluye de su cálculo los precios de los alimentos y la energía por su mayor volatilidad, cerró el último mes de 2025 con un incremento del 3%, dos décimas más. De su lado, el importe de los alimentos creció un 2,1% y la factura energética se encareció un 2,2 por ciento.
En tasas mensuales, el índice general de inflación se anotó un avance del 0,4% y la subyacente arrojó otra lectura del 0,4%, el doble que el mes anterior en ambos casos.
Una inflación por encima de los previsto en los EEUU es un tema de preocupación para el gobierno de Trump antes de las elecciones de noviembre
En su reunión del 28 de enero, la Fed optó por mantener las tasas de interés de referencia en un rango entre el 3,50% y el 3,75% al romper con la racha de tres bajadas consecutivas de 25 puntos básicos iniciada el pasado septiembre. Además, subrayó que la incertidumbre sobre las perspectivas económicas seguían siendo “altas”.
Por otro lado, la Oficina de Análisis Económico de los EEUU informó que la economía creció a una tasa anualizada del 1,4% en los últimos tres meses de 2025. Los economistas esperaban que el PIB creciera a una tasa anualizada del 2,9% en el cuarto trimestre.
Este dato debió ser publicado el 29 de enero último, pero la recopilación de datos se retrasó debido al cierre de la administración norteamericana que abarcó todo octubre y partes de noviembre.
Corporate Events
ECONOMIA
El BCRA compró u$s2.400 millones en 2026 y las reservas alcanzaron un récord en más de cuatro años

En un contexto de estabilidad cambiaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló 33 ruedas consecutivas de compras de divisas, tanto dentro como fuera del mercado de cambios, tras adquirir u$s167 millones este viernes.
Desde comienzos de 2026, la entidad sumó u$s2.412 millones en el marco de la denominada «fase 4» del programa económico, lo que representa algo más del 24% de la meta anual de acumulación de reservas.
Las adquisiciones de dólares se realizaron mediante emisión de pesos sin esterilización inmediata, lo que permite sostener la liquidez del sistema y evitar presiones alcistas sobre las tasas de interés.
Posteriormente, el Tesoro absorbe parte de esos pesos a través de colocaciones de deuda en el mercado interno, contribuyendo a moderar el impacto monetario de las intervenciones cambiarias.
Las reservas del BCRA alcanzaron máximos en más de cuatro años
De esta manera, las reservas internacionales se ubican en u$s46.261 millones, tras un aumento diario de u$s1.348 millones, el nivel más alto desde agosto de 2021.
La suba responde tanto a las compras netas de divisas del BCRA, como a la revaluación de monedas y activos que integran las tenencias internacionales, como el caso del oro. Pero también por el ingreso de dólares provenientes del sector privado.
En concreto, el mayor ingreso de divisas se explica principalmente por la liquidación de exportaciones agroindustriales, tradicional fuente de oferta en el mercado oficial yla emisión de deuda corporativa, que aporta dólares financieros al sistema.
En este sentido, PwC estimó que durante 2025 empresas argentinas emitieron deuda por más de u$s20.000 millones, un flujo que contribuyó a sostener la estabilidad cambiaria durante el año pasado.
Además, se espera que nuevas colocaciones del sector privado incrementen la disponibilidad de dólares en los próximos meses, reforzando el proceso de acumulación de reservas en un escenario de relativa calma cambiaria.
Reservas en racha y dólar en calma
Desde GMA Capital destacaron que la racha de compras del BCRA marca uno de los mejores comienzos de año de la última década tanto por magnitud como por extensión de la racha compradora, y le devuelve centralidad a un indicador que suele anticipar cambios de régimen: la capacidad de sumar reservas sin sobresaltos.
Para los expertos de la sociedad de bolsa, ese avance en reservas se tradujo en un cambio de foco del mercado. Con el Central comprando y el tipo de cambio sin presión inmediata, el dólar nominal dejó de dominar el debate cotidiano. En el mismo tramo, señalaron que el dólar oficial retrocedió 3% desde las elecciones de octubre y llegó a perforar la barrera de los $1.400, un movimiento que refuerza la percepción de calma y contribuye al ancla de expectativas.
Eco Go, por su parte, explicó que la estabilidad cambiaria se alimenta de una oferta sostenida de divisas, impulsada principalmente por liquidación de Obligaciones Negociables y préstamos, y recién después por el agro. En ese contexto, la consultora indicó que el BCRA aceleró compras a un ritmo de USD 143 millones diarios, acumulando más de USD 2.000 millones en lo que va del año.
Desde Eco Go también subrayaron el otro lado de la ecuación: la demanda de divisas se redujo con fuerza respecto del mes pasado, por menores compras minoristas y menores pagos de importadores. Con oferta sólida y demanda enfriándose, el tipo de cambio encontró espacio para descender y ubicarse en $1.390, quedando 12% por debajo de la banda superior, la mayor distancia desde julio de 2025.
Carry trade: cuánto se gana en dólares con esta maniobra
En ese contexto, el carry trade volvió a brillar con fuerza. Con un dólar que no corre, y con rendimientos en pesos que todavía se mantienen altos, el retorno medido en moneda dura se volvió especialmente atractivo. Pero el punto decisivo —el que separa un «carry cómodo» de un carry frágil— no es el rendimiento en sí, sino la sostenibilidad del combo: cuánto tiempo pueden sostenerse las compras de reservas, la absorción de pesos y la estabilidad cambiaria sin que la inflación o la competitividad empiecen a pasar factura.
Desde GMA Capital señalaron que el resultado de este escenario es un nuevo impulso para las estrategias de tasa en moneda local. Con dólar estable y rendimientos en pesos elevados, el retorno del carry medido en dólares se ubica 16% arriba desde las elecciones de medio término, un dato que explica por qué el mercado volvió a mirar con atención plazos fijos y herramientas de liquidez, siempre que el tipo de cambio no se desordene.
En esa lectura, el CCL funcionó como una pieza clave para validar la calma: GMA Capital destacó que se mantuvo prácticamente en los mismos niveles de hace cuatro meses, en torno a $1.495, aportando estabilidad en una referencia que suele incorporar más rápido los ruidos del mercado. Cuando el CCL no corre, el carry gana terreno porque el riesgo de «salida» se percibe menor.
Eco Go aportó el marco operativo: el Gobierno combinó compras de divisas del BCRA con absorción de pesos vía colocaciones del Tesoro. Esa coordinación reduce el impacto monetario neto de comprar dólares, porque el Tesoro retira pesos del sistema en paralelo, conteniendo la presión sobre precios y sobre el propio dólar.
Sin embargo, el punto delicado del carry no está en el presente, sino en la continuidad. El carry rinde mientras el dólar no sube y mientras la demanda por activos en pesos se sostenga. Por eso, el mercado mira dos anclas simultáneas: reservas (para evitar tensión cambiaria) y tasas reales (para mantener incentivos en pesos). Si una de las dos se afloja, el «carry imbatible» puede perder parte de su blindaje.
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ECONOMIA
Qué significa para la Argentina el fallo de la Corte Suprema de EEUU que frenó los aranceles de Trump

El reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que bloqueó los aranceles generales promovidos por el expresidente Donald Trump generó incertidumbre en la política comercial bilateral y un impacto directo sobre el diferencial arancelario que beneficiaba a la Argentina. La decisión puso en duda algunas de las ventajas para el comercio bilateral que había obtenido el gobierno de Buenos Aires, aunque no afecte el aumento de la cuota para le exportación de carne.
La sentencia judicial determinó que la autoridad para fijar aranceles recae en el Congreso estadounidense. El tribunal argumentó que la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) no habilita al Ejecutivo a imponer tributos de largo alcance sin control parlamentario. Este límite afecta la herramienta que la administración Trump aplicó para condicionar a sus socios comerciales y para perseguir objetivos de política exterior.
El fallo repercute sobre el acuerdo comercial que la Argentina y Estados Unidos firmaron recientemente. Hasta el momento, la economía argentina se encontraba beneficiada por una política de aranceles reducidos en comparación con otros países de la región. Según Marcelo Elizondo, presidente del Comité Argentino de la International Chamber of Commerce, la Argentina ocupaba una posición ventajosa, ya que “la posición muy favorable de arancel cero para 1.600 posiciones arancelarias y diez por ciento de tope para el resto, conseguida en el acuerdo comercial, nos beneficiaba en términos relativos”.
Elizondo sostuvo que la decisión de la Corte “le desconoció a Trump el derecho a ejercer su política arancelaria”. A partir de ahora, un tribunal inferior deberá ejecutar el fallo, lo que podría derivar en la necesidad de reembolsar a los importadores los pagos realizados bajo la vigencia de esos aranceles. El costo fiscal estimado alcanza los 170.000 millones de dólares en devoluciones. Para el sector privado, esto implica un cambio de reglas en la administración del comercio bilateral.
Desde la perspectiva de la industria, el fallo impacta especialmente en productos como acero y aluminio. El acuerdo permitía un arancel del 0% para ciertas posiciones arancelarias, mientras que otras quedaban sujetas a un máximo del 10%. Brasil, en cambio, enfrentaba un arancel generalizado del 50%. El diferencial, por tanto, colocaba a la Argentina en una situación competitiva.
Fuentes con acceso a la negociación admitieron que “parte del diferencial de aranceles con Brasil se te diluye”. Este efecto podría trasladarse a las cadenas de valor, modificando la dinámica de las inversiones y el comercio intrarregional. Sin embargo, las mismas fuentes remarcaron que “las cadenas de valor ya estaban girando” y que el fallo judicial probablemente fuerce al Gobierno de los EEUU a buscar nuevas vías para instaurar las mismas trabas comerciales, con lo cual no es improbable que en breve vuelvan a estar en pie.
Por su parte, Gustavo Perego, director de Abeceb, explicó que la principal ventaja del acuerdo para la Argentina era “la mayor seguridad en materia de inversiones de ambos lados, que era lo que más se buscaba”. El acuerdo no solo abarcaba la reducción de aranceles, sino también mecanismos de facilitación comercial. Perego remarcó que el capítulo de inversiones mantiene su vigencia, pese a los cambios impuestos por la Corte estadounidense.
El sector ganadero, por su parte, observa con atención la continuidad de la cuota de exportación. Perego aseguró que “la cuota de carne no se va a tocar”, ya que se negoció por fuera del esquema de reciprocidad general. La ampliación de la cuota, según fuentes involucradas en la negociación, “no está en duda y sigue en marcha”. Así, la carne argentina mantiene un canal de acceso preferencial al mercado norteamericano.
La política arancelaria fue uno de los instrumentos que la administración Trump utilizó para ejercer presión sobre sus socios, tanto en el plano económico como geopolítico. Elizondo recordó que el expresidente ejerció presión sobre México para condicionar su apoyo a otros países de la región (trabó la ayuda a Cuba, por ejemplo). La Corte Suprema, al limitar la discrecionalidad del Ejecutivo, marcó un precedente sobre la utilización de los aranceles con fines extracomerciales.
El fallo no solo modifica el escenario bilateral, sino que también introduce un factor de incertidumbre en la política comercial global de Estados Unidos. La gran incógnita es cómo responderá Trump, quien cuenta con mayoría legislativa republicana, aunque resta saber si esa mayoría será homogénea en el respaldo a sus iniciativas. Elizondo planteó que “la política arancelaria es del Congreso, se puede delegar en el Ejecutivo, pero eso es en situaciones excepcionales y Trump ha abusado”.
Distintas voces del sector privado advierten que la eliminación de los aranceles generalizados obliga a una reconfiguración de las estrategias de acceso al mercado estadounidense. La discriminación positiva que el acuerdo otorgaba a la Argentina frente a otros países, especialmente Brasil, pierde fuerza. No obstante, fuentes consultadas consideraron que la ampliación de la cuota de carne se mantiene fuera del alcance inmediato de los cambios judiciales.
El impacto inmediato del fallo se refleja en la necesidad de revisar los esquemas de cuotas y aranceles. Los actores económicos aguardan definiciones sobre si la administración estadounidense restablecerá los niveles anteriores o buscará mecanismos alternativos para proteger su mercado. En este contexto, la seguridad jurídica en materia de inversiones aparece como un factor clave para el futuro de la relación bilateral.
Elizondo destacó que la “primera decisión debería ser bajarlos al nivel anterior”. Esto afectaría tanto a los sectores que venían gozando de aranceles reducidos como a aquellos que enfrentaban barreras más altas.
Perego sostuvo que “la discriminación positiva que podrías haber logrado en el corto plazo por el acuerdo te desaparece, pero yo no creo que en el largo plazo tenga tanto efecto”. El director de Abeceb puntualizó que el proceso de negociación uno a uno, que priorizaba la facilitación de inversiones, no se ve afectado por el fallo.
En la visión de quienes siguen de cerca las tratativas bilaterales, la administración de comercio enfrenta ahora la tarea de redefinir las cuotas y revisar los mecanismos de facilitación. “Habrá que ver si aplica sobre las decisiones de las cuotas y, por otro lado, el hecho de que la Argentina haya tenido una baja de arancel”, señaló Perego.
El fallo de la Corte Suprema también repercute sobre el uso de los aranceles como herramienta de política exterior. La presión ejercida por la administración Trump sobre México, por ejemplo, formó parte de una estrategia más amplia de control de flujos migratorios y relaciones con terceros países. La sentencia judicial establece un límite a esa política, obligando a buscar vías alternativas dentro del marco legislativo.
Fuentes consultadas por Infobae remarcaron que “el punto más relevante que tenemos fue la carne. Por eso se puso aparte, no está dentro del acuerdo recíproco”. La distinción entre productos sujetos a cuotas específicas y aquellos incluidos en el acuerdo general cobra especial relevancia en el nuevo escenario.
Por otra parte, un análisis distribuido por de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) remarcó que “la Corte Suprema de EEUU decidió en un fallo histórico declarar ilegales los aranceles aplicados por el presidente Trump cuyo justificación jurídica se enmarcaba en la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA)”. En este sentido, el documento precisó que “esto afecta tanto los aranceles por la crisis del fentanilo (Canadá, México y China) como los aranceles recíprocos ‘Liberation Day’”, puntualizando que “a Argentina se le aplicaba el 10%”.
La entidad advirtió que “el compromiso fundamental de EEUU era la reducción del arancel recíproco del 10% al 0% para 1.675 posiciones arancelarias. Este arancel recíproco es justamente el que la Corte Suprema de EEUU ha declarado como ilegal, invalidando así la única concesión en materia de acceso a mercados que brindaba a nuestro país”. En la misma línea, CERA señaló que “con la decisión de la Corte Suprema de EEUU, el texto del ARTI perdería sustento legal”.
Por otra parte, el comunicado destacó que la cuota de carne bovina de 80.000 toneladas métricas “no era parte del texto del acuerdo ARTI, por lo que no habría motivo para no seguir vigente”. Además, aclaró que “el acuerdo ARTI no tenía ninguna concesión de EEUU para Argentina en los bienes afectados por aranceles de la Sección 232 (acero, aluminio, automotriz, madera y muebles, etc.)”.
El nuevo contexto obliga a los actores argentinos a monitorear la evolución de las negociaciones y a ajustar sus estrategias de acceso al mercado estadounidense. El impacto sobre las cadenas de valor regionales y la necesidad de garantizar inversiones figuran entre las prioridades del sector privado y del Gobierno. Las definiciones que adopte Washington en las próximas semanas resultarán determinantes para los sectores exportadores.
Mientras tanto, la posibilidad de reembolsos millonarios a los importadores estadounidenses suma presión sobre el Tesoro y aumenta la expectativa de cambios regulatorios. El debate sobre el alcance de la IEEPA y la competencia del Congreso en materia arancelaria quedará abierto a futuras interpretaciones judiciales y legislativas.
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