POLITICA
Los Milei sostienen a los Menem: en el Gobierno viven nuevos sacudones y denuncian que si hubo espionaje en la Casa Rosada “sería un escándalo”

Esperando todo el tiempo a ser sacudidos por nuevas réplicas del escándalo, el Gobierno está viviendo un terremoto. Con escasa capacidad de reacción y sin un trabajo mancomunado o en equipo, la mesa chica de Javier Milei no logra anticiparse a los coletazos del caso de Discapacidad que se inició con los audios de Diego Spagnuolo y a los que ahora se sumaría un presunto material grabado de forma clandestina con la voz de Karina Milei.
En las primeras y supuestas declaraciones grabadas a escondidas -editadas y de origen desconocido- que difundió este viernes el periodista Mauro Federico en el canal de streaming Carnaval, la secretaria General de la Presidencia no dice nada que la comprometa. “Karina no dice nada ahí, pero esto es una locura”, comentaron en el entorno de la hermana presidencial, en referencia al caracter clandestino de las grabaciones y la forma como los responsables de la operación van graduando las entregas.
En un despacho de Balcarce 50 se sorprendieron por la magnitud que está tomando el caso. “Esto es una operación más sofisticada de lo que pensábamos ¿Quién puede registrar y dosificar estos audios así en la previa de una elección?”, dijo un importante colaborador oficial.
Por la noche, el portavoz Manuel Adorni escribió en las redes que “si los audios son verdaderos estamos ante un escándalo sin precedentes”. “Sería la primera vez en la historia Argentina que se graba a un funcionario dentro de la Casa Rosada”, puntualizó. Y consideró que su difusión “a 10 días de la elección de la provincia de Buenos Aires, confirma que todo lo que viene ocurriendo es una operación orquestada” para “desestabilizar al gobierno e influir maliciosamente en el proceso electoral”.
El material de Carnaval aparenta ser una grabación de una vieja reunión en la que había varias personas y cuyo origen y legalidad se desconoce. En el Gobierno no saben hasta dónde llega el material y por eso no pueden anticipar un plan de acción.
La duda ahora es si el Gobierno podrá recuperar un trabajo articulado en la mesa chica para hacer frente a la crisis. Hasta acá, todos los sectores de la cúpula libertaria estuvieron muy desconectados, en un clima de fastidio. Si en las buenas la interna ya era una novela diaria, en las malas la convivencia se puso irrespirable.
La interna entre Eduardo “Lule” y Martín Menem con el asesor presidencial Santiago Caputo impidió, en las últimas dos semanas, articular una estrategia clara. Los audios de Spagnuolo agravaron las desconfianzas cruzadas entre los dos sectores que conviven en la Casa Rosada. De hecho, en medio del fragor, seguían las pujas de siempre entre ambas tribus por cuestiones políticas, de la gestión y del frente parlamentario. En los últimos días, los Menem y Caputo casi no se hablaron, más allá de algunos contactos entre segundas y terceras líneas.
En el Gobierno, por ahora, no habrá nuevos fusibles: Javier Milei no aceptó ni estuvo de acuerdo con el consejo de algunos funcionarios que le recomendaron correr a “Lule” de su cargo. El Presidente prefiere apuntar a Spagnuolo (otrora su amigo), tildarlo de “mentiroso” y encontrar allí un adversario común y un ordenador.
Al inicio, Caputo y su equipo de consultores pretendían contar con toda la información sobre el caso Andis para trazar un plan de comunicación de crisis. Luego de que se difundieran los primeros audios, el martes de la semana pasada, primero buscaron a Spagnuolo para conocer el origen de la grabación y saber si había más material. El extitular de la Andis dijo en ese momento no conocer ni recordar el origen de la grabación. El miércoles, luego de pedirle infructuosamente que renunciara, cortaron el diálogo directo con él. Recién hacia el fin de semana se reactivaron los sondeos indirectos con el entorno del exfuncionario para conocer cómo seguirán sus pasos en la causa judicial.
Los Menem tampoco dieron explicaciones pormenorizadas puertas adentro. Dijeron que todo lo que se dice en los audios es “mentira” y, por lo tanto, no abundaron en ninguna aclaración. Incluso en la intimidad, se limitaron a negar cualquier influencia en las contrataciones de la Agencia de Discapacidad (Andis) y repitieron que se trata de una “operación del kirchnerismo a dos semanas de las elecciones bonaerenses”.
Cerca de los Menem aseguran que, para ellos, “los enemigos del Gobierno están afuera”. Pero hay quienes en el “karinismo” no dejan de agitar el fantasma del “fuego amigo”. En esa tribu, un colaborador soltó en las últimas horas: “Si los audios circularon en distintos ámbitos antes de que los publicara Carnaval, había herramientas para frenarlo o hacer un control de daños. Tres herramientas: la inteligencia, la Justicia y la pauta… y la única pauta que hay es la de YPF”. Un tiro por elevación hacia Caputo que tiene influencia en esos tres resortes de la administración nacional: la SIDE, el Ministerio de Justicia y el área de comunicación y marketing de la petrolera estatal.
La semana pasada, el clima de desconfianza cruzada paralizó al Gobierno y estiró el silencio oficial. Finalmente se resolvió que fueran los Menem los que hablaran públicamente para que ellos convencieran a la gente de que se trata de una mentira. Así llegó primero el tuit de “Lule”, en la madrugada del lunes, negando el contenido de los audios de Spagnuolo. A la mañana siguiente, Martín Menem le brindó una entrevista a Antonio Laje en A24 que sonó errática y en donde repitió, como un latiguillo vacío, que ponía “las manos en el fuego” por Lule y Karina. El discurso del titular de la Cámara baja recién se articuló mejor en la segunda entrevista que brindó, el martes a la noche, en el programa de Luis Majul, en LN+.
Los Milei no quieren correr a los Menem de la mesa chica del poder. Quienes vieron a la hermana del Presidente con el titular de Diputados en las últimas horas haciendo proselitismo observaron que el vínculo está intacto. “Los Menem están afianzadísimos en la relación con Karina. Eso no se rompe. Van a seguir los dos con los dos pies en el Gobierno”, dijo un colaborador de la campaña de La Libertad Avanza (LLA).
El Presidente tampoco está dispuesto a avanzar contra los Menem, con quienes no tiene mayor vínculo directo, en una relación que siempre estuvo mediada por su hermana. En la Casa Rosada hoy negaron las versiones que indicaron que Santiago Caputo visitó al jefe de Estado en Olivos para aconsejarle que apartara a “Lule” Menem. El asesor presidencial no asistió a la quinta presidencial en las últimas tres semanas. Aquellos colaboradores y funcionarios que le insinuaron a Milei la posibilidad de apartar a la espada política de Karina Milei, notaron que el primer mandatario no estuvo, en absoluto, receptivo.
Son varios los que creen en el Gobierno que no es momento para desplazar al más silencioso de los Menem. Implicaría que los Milei se queden sin cortafuegos.
Mientras tanto, los libertarios se concentran en la “opereta” y en proliferar hipótesis sobre el origen de la filtración de los audios. Optan por minimizar la cuestión de fondo, es decir, la presunta trama de sobornos en el área de Discapacidad con la droguería Suizo Argentina.
“Elijo creer que lo que contó Spagnuolo no pasó”, dijo en las últimas horas un colaborador muy cercano a Milei. Todos prefieren no saber demasiado.
August 29, 2025,sondeos indirectos con el entorno del exfuncionario,Maia Jastreblansky,Discapacidad,Javier Milei,Karina Milei,Conforme a,Discapacidad,,El caso de los audios. La empresa israelí Cellebrite informó que no hay forma de abrir el teléfono de Emmanuel Kovalivker,,Presuntas coimas. En el primer semestre de Milei, más del 50% de los medicamentos de alto costo de la Andis se compraron a Suizo Argentina,,Catalejo. Empatía
POLITICA
Cómo consultar con el DNI el padrón electoral de Corrientes 2025

Los ciudadanos de Corrientes habilitados para votar en las elecciones provinciales del domingo 31 de agosto ya pueden consultar con el DNI el padrón electoral de Corrientes 2025.
Este proceso, puesto a disposición por la Justicia Electoral, busca agilizar la jornada cívica al brindar información detallada sobre el establecimiento, la mesa y el orden de cada votante.
La consulta virtual del padrón electoral 2025 se realiza de manera sencilla a través de la página oficial de la Junta Electoral de la provincia de Corrientes.
Para conocer los detalles precisos del centro de votación, los correntinos deben seguir pasos claros:
El resultado de la consulta mostrará el nombre de la escuela o establecimiento de votación, la dirección completa y el distrito del votante.
Además, para facilitar el proceso de sufragio, el sistema indicará el número de mesa asignado y el orden específico en que el votante figura en el padrón. Esta información es crucial para que cada persona se dirija directamente a su mesa y agilice su participación en la jornada electoral.
Según el Código Electoral de Corrientes, la veda electoral empieza oficialmente 48 horas antes de la iniciación del comicio. Como la votación arranca a las 8 del domingo 31 de agosto, la veda comienza a las 8 del viernes 29. A partir de ese momento, se levanta la prohibición de los actos públicos de proselitismo.
En tanto, otras actividades que se limitan en la duración de las elecciones y hasta tres horas después de su finalización. Por lo tanto, la veda termina oficialmente a partir de las 21 del domingo.
Las listas de candidatos se oficializaron el pasado 31 de julio, con siete fórmulas que competirán por los cargos más altos del Poder Ejecutivo provincial.
Los candidatos a gobernador y vice para las elecciones 2025 de Corrientes son:
Vamos Corrientes
La Libertad Avanza
Partido De la Esperanza
Partido Ahora
Encuentro por Corrientes – Eco
Cambiá Corrientes
Limpiar Corrientes
Este contenido fue producido por un equipo de con la asistencia de la IA.
elecciones provinciales,Junta Electoral de la provincia de Corrientes,Agenda,Elecciones 2025,Foco,,Elecciones. Cuándo se inicia la veda electoral en Corrientes,,Elecciones en Corrientes. Quiénes son los candidatos a gobernador,,Gobernador. Qué se vota en las elecciones de Corrientes,Agenda,,Elecciones. Cuándo se inicia la veda electoral en Corrientes,,Corrientes. Dónde voto en las elecciones de este domingo,,Consulta del padrón. Dónde voto en las elecciones de Corrientes este domingo
POLITICA
La historia de la filmación Zapruder: el hombre que grabó el asesinato de Kennedy y ganó millones de dólares

Es la película casera más famosa de la historia. Y también la que mayor beneficios le trajo al hombre que la filmó. Aunque él mismo pidió cercenarla, quitar de ella el momento cumbre, la cinta no perdió valor documental ni económico.
La mañana del 22 de noviembre de 1963 Abraham Zapruder salió de su casa. Maldijo el mal tiempo que cambió sus planes. Para que la lluvia no la arruinara, dejó su nueva cámara filmadora en su casa.
Leé también: La historia de “Mayo” Zambada, el capo narco que cayó tras haber sido traicionado por el hijo del Chapo Guzmán
Cuando llegó a su lugar de trabajo el clima había mejorado, se había despejado. Su secretaria, Marilyn Sitzman, lo retó cuando lo vio llegar con las manos vacías y lo convenció de volver a su casa para buscar la cámara. Zapruder le hizo caso.
Abraham Zapruder tenía 58 años y era empresario textil. Había nacido en territorio ucraniano y muy joven había llegado a Estados Unidos junto a su familia. Logró salir adelante y en ese momento gozaba de un muy buen pasar económico. Fabricaba, con mucho éxito, ropa para mujeres y para el público infantil. Era demócrata y ferviente admirador de John F. Kennedy. También desde hacía algunos años le gustaba registrar los momentos familiares con una filmadora. Pocas semanas antes había comprado una nueva, una Bell and Howell Zoomatic Series de 8 mm, uno de los modelos más modernos del escaso mercado. La idea de registrar la caravana del presidente por su ciudad lo seducía y hacía varios días que hablaba de ellos. Por ese motivo su secretaria lo conminó a que no perdiera la oportunidad.
Cómo se llegó a la grabación perfecta del asesinato de Kennedy
Zapruder pensaba filmar la comitiva presidencial desde la ventana de su despacho. Pero a último momento cambió de idea. Se dio cuenta de que si bajaba iba a encontrar un ángulo mejor.
Cerca del mediodía salió de su oficina y cruzó hacia la Plaza Dealey, a pocos metros del lugar. Zapruder se acomodó sobre un pilar de una pérgola que le va a permitir, desde una cierta altura, tener un buen ángulo de cámara, mucho mejor que el de las ventanas de su oficina.
Unos 20 minutos antes del paso de Kennedy por el lugar, se acomodó en ese pequeño atalaya para tener una buena vista. A pesar de que la altura era escasa, su secretaria se paró, alerta, detrás suyo: el hombre sufría vértigo y cualquier altura lo incomodaba. Mientras tanto, la calle se poblaba de gente ansiosa por ver a Kennedy y a Jackie.
Las calles desmienten a los que esperaban un clima tenso: se decía que varios opositores a Kennedy le iban a hacer sentir el descontento a su paso. Pero nada de eso ocurre por el momento: hay algarabía y un clima festivo en cada cuadra del recorrido. Al tiempo que la caravana avanza, Nellie Connolly, la esposa del gobernador, que iba en el asiento delantero del auto principal, gira su cabeza y ante el fervor de la gente al costado de la calle y dice: “Sr. Presidente, no puede decir que Dallas no lo ama”. Probablemente, esas son las últimas palabras que Kennedy escucha en su vida.
A las 12.30, los autos giran por Elm Street. Van a unos 18 kilómetros por hora. Los Kennedy flamean sus brazos y sonríen. Zapruder, emocionado, los enfoca con su cámara. Ya imagina mostrarle la filmación en color a sus hijos. De pronto, se escucha una detonación. Parece un la explosión de un caño de escape. El primer disparo. No acertó en el blanco
Pasan unos segundos. O ni siquiera. El segundo disparo. Todo sucede a gran velocidad pero son tantos los eventos y tan importantes que cada segundo se puede deconstruir en varias escenas. Una bala impacta en Kennedy. Se lleva las manos a la garganta. El gobernador gira para ver qué sucede. Jackie todavía sonríe.
El tercer disparo. Destroza la cabeza de Kennedy. Vuelan pedazos de cráneo y parte de masa gris. La sangre salpica a los de los asientos de adelante y al auto de atrás. Clint Hill, uno de los agentes del tercer auto, sale corriendo hacia el segundo. El gobernador también es impactado. Su esposa grita: “Nos van a matar a todos”. El agente Kellerman, el acompañante del conductor, dice: “Nos dieron, nos dieron”. Jackie trepa a la parte de atrás del auto. Tiempo después va a decir que no se acuerda de nada de lo que está ocurriendo en este momento. ¿Buscaba la capota para tapar el auto? ¿Desesperada, trata de escapar? Clint Hill, uno de los guardaespaldas llega hasta el baúl del coche y le ordena que regrese a su asiento (mucho después, Hill dijo que creía que la primera dama quería recoger los pedazos de cerebro de su marido que se habían esparcido por todo el auto).
Todo es confusión. La gente grita. Se tiran cuerpo a tierra. La caravana aumenta su velocidad. A 120 kilómetros por hora se dirige hacia Parkland, el hospital más cercano.
Abraham Zapruder baja del pilote y apaga la cámara. Camina como un zombie. La secretaria lo acompaña en silencio. Tratan de entender qué sucedió. Él apenas dice, con la voz desgajada, en un susurro roto: “Lo filmé, lo filmé”. Antes de llegar a la oficina se cruza con un periodista local al que conoce desde hace años. Están consternados, las frases salen atolondradas, sin articulación hasta que Zapruder le cuenta que tiene todo filmado. Menos de una hora después, dos agentes del FBI golpean la puerta de la oficina de Zapruder. Le preguntan si es cierto que filmó el magnicidio. Él se los confirma. Los tres se dirigen al canal de televisión de Dallas para poder verla, pero les informan que no disponen de la tecnología necesaria. Rumbean hacia la central de Kodak. Allí ven los pocos segundos de filmación. Hacen tres copias. A Zapruder le entregan el original y una de las copias.
La de Zapruder no fue la única filmación de esa mañan. Otros pocos hombres registraron parte de la caravana y de los hechos. Pero el único que pudo registrar toda la secuencia y desde un buen ángulo fue Zapruder.
Mientras tanto Richard Stolley, corresponsal de la revista Life en Los Ángeles, es enviado junto a otros tres compañeros de urgencia a Dallas. Al arribar a la convulsionada ciudad, una de las periodistas que estaba en la oficina central de la policía le dice que un policía le contó que según un agente del FBI un empresario textil había registrado el hecho con su cámara.
– “¿Estás segura?”, preguntó.
– “Eso es lo que me dijeron. Nadie sabe cómo se escribe pero su apellido Zaproder o algo así”.
Stolley, apenas cortó, salió en busca de una guía telefónica de la ciudad. En la Z encontró Zapruder, Abraham. Discó el número pero nadie atendió. Siguió intentando cada 15 minutos. Zapruder no estaba en su casa porque estaba intentando revelar y copiar la filmación. Recién volvió avanzada la noche. Cuando por fin atendió, Stolley se presentó, le preguntó por la filmación y le dijo que Life quería comprarla pero que antes necesitaba verla, que iría en ese momento para su casa, que no importaba que fueran más de las 11 de la noche. Zapruder estaba cansado y muy conmovido. Le dijo que no tenía ganas de hablar en ese momento. Stolley sabía que cuánto más pasara el tiempo más rivales aparecerían para quedarse con la filmación. Pero no insistió, se frenó. Una de sus especialidades (y la de los periodistas en general) era presionar al entrevistado o a la fuente para obtener lo que quería. Pero en este caso su intuición le dijo que lo mejor era respetar los tiempos de Zapruder, quien lo citó en su oficina a las 9 de la mañana del día siguiente a pesar de que fuera sábado.
La negociación por las imágenes exclusivas
Desde la redacción de la revista le preguntaron a Stolley por las negociaciones y le dieron un tope de 50.000 dólares para la compra del material.
Por la mañana, el periodista llegó a la oficina de Zapruder a las 8, una hora antes de la cita. No fue ansiedad. Sabía que muchos otros estarían interesados. Y no se equivocó. Zapruder había citado a muchos periodistas a las 9. Las copias que había hecho el FBI fueron enviadas de inmediato a Washington. Así que los investigadores que trabajaban en Dallas le pidieron al empresario que les dejara ver el material porque querían estudiar ciertas circunstancias. Zapruder invitó a Stolley a verla. Puso el proyector sobre el escritorio y lo apuntó contra la pared blanca sin ventanas. La película en color comenzó a correr. Esos 26 segundos de imagen granulada, con el pulso algo parkinsoniano. La vieron cuatro o cinco veces. La cinta era muda; el único sonido que se escuchaba en la oficina era el zumbido del proyector.
Hasta que del otro lado de la puerta empezaron a llegar golpes, gritos y un rumor de decenas de voces. Los interesados en la película de Zapruder se amontonaban en la sala de espera. La secretaria apenas podía contenerlos. Zapruder salió un momento y les pidió calma. Les dijo, eso sí, que estaba con el enviado de la revista Life. Extrañamente entre los interesados casi no había canales de televisión. Eran medios gráficos, exhibidores de cine y dueños de noticieros cinematográficos que pensaban en los millones que podían recaudar en taquilla.
Stolley hizo una primera oferta de 5000 dólares. Zapruder sabía que lo que él tenía valía mucho más. Afuera, los gritos seguían: “¡No firme nada!”, clamaban y golpeaban la puerta. Stolley abandonó el regateo y le dijo que le habían autorizado ofrecer hasta 50.000 dólares. Y que para subir esa cifra debía volver a llamar. El empresario le dijo que no era necesario, que aceptaba. Pero que ponía una condición innegociable. Él vendería la película, esos 26 segundos, pero cortando el fotograma 303, el que registró el momento exacto en el que la bala perfora la cabeza de Kennedy. “Fue impresionante como si explotara un petardo de gran poder”, le dijo Zapruder y le contó que la noche anterior había tenido una pesadilla en la que un hombre sandwich, esos que llevaban colgados carteles publicitarios, en medio de Times Square, la esquina más concurrida de Nueva York, voceaba: “Entren al cine. Verán el asesinato de Kennedy, la cabeza del presidente volando por los aires, un espectáculo imperdible”. Zapruder quería evitar el morbo. Y Life aceptó. La falta de ese fotograma luego sirvió para abonar varias de las teorías conspirativas tejidas alrededor de la muerte de Kennedy.
A las pocas horas Life salió con una edición especial con los fotogramas en blanco y negro. Las imágenes causaron sensación. El número se agotó y debió ser reimpreso. Al día siguiente Stolley volvió a la oficina de Zapruder y le ofreció otros 100.000 dólares por los derechos televisivos y cinematográficos de la filmación. Zapruder aceptó una vez más. A valores de hoy los 150.000 dólares cobrados por Zapruder representan más de 1.600.000 dólares.
Una semana después Life sacó otro número dedicado a Kennedy y su trayectoria y allí por primera vez se vieron las fotos en color.
Tuvieron que pasar casi 15 años para que la filmación de Zapruder fuera vista por primera vez en televisión.
Abraham Zapruder murió el 30 de agosto de 1970. Lo hizo en el Parkland Hospital, el mismo en el que lo hizo Kennedy. En 1975, la revista Life revendió los derechos de la cinta a la familia Zapruder, devolviéndoles la propiedad. El precio fue simbólico: 1 dólar.
Tres años después, en 1978 la filmación pasó a integrar el Archivo Nacional de Estados Unidos. Allí estaba en custodia pero su propiedad y los derechos derivados seguían perteneciendo a la familia Zapruder que a fines de los años 90 reclamó 30 millones de dólares. El estado norteamericano contraofertó un millón. Llevaron el caso a arbitraje y se decidió que la familia Zapruder debía cobrar 16 millones de dólares.
Ese trágico mediodía de noviembre de 1963, Abraham Zapruder no solo registró un momento histórico sino que aseguró el futuro de su familia.
John F. Kennedy, Asesinato, Dallas
POLITICA
Filtraron audios de Karina Milei en medio del escándalo por presuntas coimas en la ANDIS

Se dieron a conocer los primeros audios atribuidos a Karina Milei, hermana del Presidente y secretaria general de la Presidencia. Las grabaciones fueron difundidas por el canal de streaming Carnaval y el periodista Mauro Federico, quien ya había revelado los audios de Diego Spagnuolo, exdirector de la ANDIS.
En los registros, Karina Milei no menciona la causa judicial ni el presunto circuito de sobornos. Sin embargo, se la escucha en tono de reproche y preocupación por el clima interno del oficialismo. En uno de los fragmentos, afirma:
“No podemos entrar en la pelea entre nosotros. Nosotros tenemos que estar unidos, imaginate”.
La Justicia ordenó nuevos allanamientos en las sedes de la ANDIS y de la Suizo Argentina
En otro pasaje, se refiere a su rutina laboral y al compromiso que espera de su entorno: “Entonces, acá ni siquiera… porque en verdad acá no tienen que estar las 24 horas. Porque yo entro a las 8 de la mañana y me voy a las 11 de la noche de la Casa Rosada”.
Los audios fueron grabados en una oficina pública, aparentemente sin que la funcionaria lo supiera. Según Federico, el material recibido es solo “la puntita” de un conjunto más amplio que supera los 50 minutos de duración.
La entrada Filtraron audios de Karina Milei en medio del escándalo por presuntas coimas en la ANDIS se publicó primero en Nexofin.
Agencia Nacional de Discapacidad,Bomba del día,Coimas en Discapacidad,coimas en la ANDIS,Karina Milei
- POLITICA3 días ago
Escándalo en la caravana de Milei en Lomas de Zamora: evacuaron al Presidente y Espert se fue en moto
- CHIMENTOS3 días ago
Claudia Villafañe rompió el silencio y se mostró desde la clínica, tras el accidente
- POLITICA3 días ago
“Ridícula, andá a tu banca”: Lilia Lemoine y Marcela Pagano protagonizaron un nuevo bochorno en Diputados