ECONOMIA
A cuánto llegarán el dólar y la inflación después de las elecciones, según los principales analistas del mercado

REUTERS/Matias Baglietto/
Los analistas consultados por el Banco Central (BCRA) para difundir el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que fue dado a conocer en las últimas horas, anticiparon que el tipo de cambio oficial avanzará en los próximos meses por encima del techo de la banda cambiaria vigente y que la inflación mensual se mantendrá por encima del 2% hasta fin de año, con una variación acumulada del 29,8% para todo 2025.
Las estimaciones de las principales consultoras reflejaron un ajuste al alza en las proyecciones tanto de precios como de dólar respecto del relevamiento anterior. Según el BCRA, las nuevas expectativas se construyeron a partir de las respuestas de 42 entidades, entre ellas 30 consultoras y centros de investigación locales e internacionales, y 12 bancos que operan en la Argentina. Los pronósticos fueron entregados entre el 26 y el 30 de septiembre.
El informe relevó las expectativas sobre el dólar mayorista promedio. Para octubre, los analistas proyectaron un valor de $1.440, que se elevará a $1.499 en noviembre, $1.536 en diciembre y $1.589 en enero de 2026.
El techo de la banda cambiaria, acordado entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril prevé niveles de $1.496 para el último día de octubre, $1.509 para noviembre y $1.526 para el 31 de diciembre.
De esa forma, los valores esperados por el mercado superan los límites de la banda establecidos en el acuerdo, lo que indica una proyección de mayor presión cambiaria en el cierre del año y en el inicio de 2026.
El desplazamiento del tipo de cambio oficial por encima del rango previsto por el programa con el FMI marcó una de las principales diferencias entre el escenario técnico del Gobierno y la visión de los consultores privados.
En cuanto a la inflación, los analistas del REM estimaron que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre registrará una suba del 2,1%, tres décimas por encima de la encuesta previa.
Los valores previstos para los siguientes meses se mantuvieron en niveles similares: 2,1% en octubre, 2% en noviembre y 2,1% en diciembre. De este modo, los precios continuarían aumentando por encima del 2% mensual hasta fin de año.
El piso del 2% mensual recién se quebrará, según las proyecciones, a comienzos de 2026, con un incremento del 1,9% para enero y del 1,7% para febrero y marzo.
Las expectativas sobre la inflación núcleo —que excluye precios estacionales y regulados— mostraron un patrón idéntico. El nivel del 2% mensual no se perforará hasta enero de 2026, lo que sugiere una tendencia persistente de precios elevados en los componentes más inerciales de la canasta.
En el cálculo anual, el REM proyectó una inflación del 29,8% para 2025, lo que significó una corrección al alza de 1,6 puntos porcentuales frente al relevamiento de agosto.
Las cifras del REM exhibieron distancias notorias con las estimaciones del Gobierno incluidas en el proyecto de Presupuesto 2026.
REUTERS/Tomas Cuesta
Mientras el Ministerio de Economía calculó un crecimiento del PBI de 5,4% para este año, los analistas previeron 3,9%. También se observó una brecha amplia en las proyecciones de precios y tipo de cambio: el Presupuesto contempló una inflación de 10,1% para 2026, contra 19,5% según el REM, y un dólar oficial de $1.423 en diciembre, frente a los $1.536 esperados por el mercado.
Las diferencias reflejaron visiones opuestas sobre el ritmo de desinflación y sobre la capacidad del Gobierno para sostener el actual esquema de bandas cambiarias durante el próximo año.
Las previsiones sobre la actividad económica también sufrieron ajustes negativos. El Producto Bruto Interno (PBI) crecerá 3,9% en 2025, cuando el relevamiento anterior estimaba 4,4%.
Por trimestres, los analistas previeron una contracción de 0,6% en el tercero, una recuperación del 0,5% en el cuarto y una expansión del 0,8% en el primer trimestre de 2026.
La revisión mostró que las consultoras redujeron sus expectativas de crecimiento tanto en el corto plazo como para el inicio del año próximo.
Según el REM, la tasa de desocupación abierta para el tercer trimestre de 2025 se ubicará en 7,5% de la Población Económicamente Activa, un incremento de 0,1 punto porcentual frente al relevamiento previo. Para el último trimestre del año, se espera un 7,2%, dos décimas más que en la encuesta anterior.
En materia de tasas de interés, los participantes proyectaron para octubre una TAMAR (Tasa Mayorista Activa de bancos privados) de 43% nominal anual, equivalente a una tasa efectiva mensual del 3,5%. Para diciembre de 2025, la TAMAR bajará a 36,3% nominal anual, con una tasa efectiva mensual del 3%. Este indicador corresponde a plazos fijos superiores a $1.000 millones.
En el comercio exterior, las proyecciones del REM estimaron que las exportaciones alcanzarán USD 83.548 millones y las importaciones, USD 75.300 millones, lo que arrojará un superávit comercial de USD 8.248 millones.
Las cifras implicaron subas respecto del relevamiento anterior, con USD 1.263 millones adicionales en exportaciones y USD 120 millones más en importaciones.
En el plano fiscal, los analistas calcularon un superávit primario de $13,4 billones para 2025, sin modificaciones frente al REM previo. Ningún participante del relevamiento proyectó un resultado inferior a $10 billones.
ECONOMIA
Preocupa la caída de las ventas de autos 0 km y se espera una derrumbe interanual de 25% para este mes

Las ventas de autos 0 km de febrero no arrancaron como el sector esperaba, después de alcanzar los 65.000 patentamientos en el primer mes del año. Pero no hay forma de saberlo con certeza, porque durante la última semana, ninguna terminal automotriz tuvo acceso a los datos del Sistema de Información On-Line del Mercado Automotor (Siomaa), entidad que trabaja en conjunto con la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara).
“No sabemos qué pasa que no tenemos información desde el viernes 6 de febrero, nunca nos había sucedido, así que tuvimos que volver al viejo sistema de consultas con los concesionarios para tomar el pulso de las ventas. Efectivamente, el mercado estuvo muy frío en las primeras dos semanas de febrero”, confirmaron desde una automotriz a Infobae.
La baja de ventas preocupa porque tras no conseguir igualar siquiera los casi 70.000 patentamientos de enero 2025, la vara sigue estando alta. Si bien febrero históricamente es un mes con menor cantidad de operaciones que enero, la cifra que debería superarse para recuperar parte de los 5.000 autos que no se vendieron en enero es de 44.569 unidades totales.
Hasta el 5 de febrero, último registro de ventas en el sistema, solo se habían recibido 6.500 altas de vehículos, lo que proyectando sobre los días hábiles que quedan del mes (que tiene dos días de feriado por carnaval), arrojaría un número muy optimista entre 32.000 y 35.000 operaciones.

El primer análisis que hacen las fábricas es que cada vez que baja el dólar, inmediatamente se enfría el mercado, por la especulación de los usuarios argentinos, acostumbrados a lidiar con inflación y descapitalización de sus ahorros y a esperar a una cotización alta de la moneda norteamericana para salir a comprar cambiando menos dólares.
El otro posible motivo es la expectativa por una baja de precios de los autos 0 km que se incentiva desde distintos sectores, pero que las marcas creen imposible mientras exista inflación y se mantenga la actual estructura impositiva. De hecho, en muchos concesionarios se están vendiendo autos al costo para lograr el mínimo de ventas que las marcas piden como condición para dar beneficios y premios.
“Hay una realidad que no se puede eludir. Hoy se tiene que multiplicar por 3 la cantidad de ventas para pagar los costos operativos, entre servicios, impuestos, sueldos y comisiones. Hay concesionarios que están vendiendo autos sin ganar plata, solo para cumplir con esos objetivos que les permiten cubrir los costos fijos. Más descuentos de los que se hacen no se pueden hacer” contaron desde otra marca.

La ausencia de datos desde el 5 de febrero llama la atención y genera especulaciones en el sector. El lunes pasado se conoció en el Boletín Oficial la disposición de la Dirección Nacional de Registros de la Propiedad Automotor (DNRPA) por la cual se solicitó a todas las dependencias de Registros del Automotor, que en el lapso de 15 días envíen a la Dirección Nacional todos los legajos de vehículos que no hayan tenido movimientos en los últimos 15 años, a fin de comenzar el proceso de digitalización de datos.
Este es el primer paso que da el Gobierno para formalizar la creación del prometido Registro Automotor Digital único a nivel nacional, que tenga el carácter de ser una herramienta de funcionamiento remoto, abierto, estandarizado y accesible, tal como se estableció en la Ley Bases presentada por el Gobierno a pocos días de asumir, en diciembre de 2023.
Indirectamente hay que entender que pedirle a los registros del automotor que entreguen la documentación de dominios más antigua y que no tiene movimientos, implica quitarle gran parte de su mayor activo, el de ser el archivo del mercado automotor argentino. Y que en el marco de una manifiesta situación de conflicto del Gobierno con los Registros del Automotor, a los que quiere eliminar desde antes de ganar las elecciones, quitarles poder es dar un paso en la dirección contraria a la que les conviene.
Sin embargo, los Registros del Automotor no pueden retener información de ventas. Estos datos surgen de un sistema centralizado con la Dirección Nacional. Cada vez que se pide un dominio, esos datos quedan en el sistema, de modo que, eventualmente, se trata de un problema en la DNRPA.
Infobae consultó a la entidad, que no dio respuesta al momento de publicar esta nota. Desde Acara confirmaron que efectivamente no están fluyendo los datos en los últimos días, y en el sitio web del Siomaa, que se nutre de la información que recibe Acara, cada concesionario, fábrica o importador que ingresó durante la semana para verificar los datos de ventas de automóviles y motos se encontró con la misma leyenda, en la que se explica que “debido a circunstancias externas a SIOMAA, la actualización de datos se encuentra temporalmente interrumpida. Informaremos cuando el servicio se normalice”.
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ECONOMIA
Gigante del agro alemán vuelve a apostar por Argentina: venderá tractores de bajo consumo

El nombre Deutz tiene un peso propio en el agro argentino. Además de una reconocida marca de tractores, el nombre es muy poderoso y tiene guardado un lugar en el corazón de muchos productores agropecuarios a lo largo y ancho del país.
La noticia es que, tras varias idas y vuelta, la firma vuelve oficialmente al país tras varias décadas, y con una presencia que todavía hoy sigue activa en el campo. Es habitual ver hoy tractores con décadas de uso que continúan trabajando en tambos, establecimientos ganaderos y campos agrícolas, como una postal persistente de otra etapa de la mecanización rural, incluso previa a la agriculturización extrema e intensiva.
Esa vigencia explica por qué el regreso oficial de Deutz-Fahr a la Argentina no es un movimiento menor. Después de años de vaivenes, cambios de representantes y esquemas que no lograron consolidarse, la marca vuelve a apostar al país con una nueva estrategia y un nuevo socio local: Berger S.A., una empresa familiar con base en el oeste de la provincia de Buenos Aires y medio siglo de trayectoria en el negocio de la maquinaria.
Para Walter Berger, titular de la firma, la apuesta tiene tanto de negocio como de convicción personal. «Deutz es una marca muy esperada. Son más de 150 años de historia y, a esta altura de mi vida, es muy importante tener un desafío que me mantenga activo. Yo creo que esta vez podemos reflotar una marca que muchos productores están esperando», explicó.
Las idas y vueltas de Deutz en Argentina
El recorrido de Deutz en Argentina estuvo marcado por etapas de fuerte protagonismo y largos períodos de ausencia. La marca tuvo acuerdos con grandes grupos internacionales, pasó por distintos representantes y, en los últimos años, volvió a aparecer con importadores que no lograron darle continuidad al proyecto.
Según reconstruyen desde la empresa, Deutz estuvo fuera del país durante largos períodos desde fines de los 90, volvió con distintos esquemas y más recientemente fue representada por otros actores, como Gauss Landtechnik, entre 2022 y 2025.
Durante los primeros meses de 2025 hubo una convivencia de representaciones, hasta que finalmente Berger S.A. quedó como representante principal.
Para la empresa, el problema histórico no fue el producto, sino el modelo comercial. «Deutz se fue, hizo acuerdos, después no funcionó, vinieron otros importadores y tampoco funcionó en la medida que se esperaba. Esta vez la diferencia es que estamos apostando a una red con soporte real, porque una marca que compite con las primeras líneas no puede depender de esquemas débiles», señalan.
Deutz-Fahr, como cada dos años, fue protagonista en la reciente edición de Agritechnica 2025, en Hannover, Alemania, la principal feria mundial donde se exponen tecnologías y equipos para el campo. Es decir, jugando de local. Allí, la marca presentó nuevos modelos, con adelantos tecnológicos que posición a la marca en el tope global de los fabricantes de maquinaria agrícola.
Estas novedades presentadas a nivel global llegarán durante la segunda mitad de 2026, y lo que ya comenzó a llegar es la línea de tractores más pequeños, pensados para economías regionales y ganadería.
El negocio detrás del regreso: red, servicio y capital de trabajo
La estrategia de Berger no apunta a un desembarco rápido en volumen, sino a una reconstrucción gradual del entramado comercial y técnico. La empresa decidió que Deutz-Fahr solo se comercialice a través de concesionarios, descartando la venta directa al productor, con el objetivo de asegurar presencia territorial, servicio técnico y capacidad de respuesta.
Micaela Dasseville, gerenta general de Berger S.A., lo resume en términos de modelo de negocios: «Nosotros solo vendemos a través de concesionarios. Apostamos a desarrollar una red sólida, con gente que ya tenga taller, personal técnico y experiencia en maquinaria. Primero con tractores más simples y después con los de mayor potencia, una vez que la red esté preparada».
La lógica también impacta en el manejo del capital de trabajo. Berger concentra gran parte del stock de repuestos y piezas de menor rotación, mientras que los concesionarios trabajan con inventarios más reducidos. «La idea es que el concesionario tenga una estructura más liviana. Si la pieza no está, se pide a fábrica. Las piezas vienen de Alemania», explicó Dasseville, quien también agregó que la propuesta contempla no tener equipos parados por desperfectos o falta de repuestos.
Qué equipos llegan en esta primera etapa
En esta primera fase del relanzamiento, Deutz-Fahr desembarca en la Argentina con una gama que va desde los 35 hasta los 125 caballos de fuerza, apuntada a segmentos donde la demanda sigue activa, como ganadería, tambos y economías regionales. Según explicó Micaela Dasseville, se trata mayormente de tractores de concepción mecánica, pensados para simplificar el mantenimiento y facilitar el despliegue inicial de la red. «En esta primera etapa estamos trayendo tractores desde 35 HP hasta 125. Son equipos principalmente mecánicos, y el 125 ya es un tractor más sofisticado, con inversor electrohidráulico y otras prestaciones», señaló.
El esquema productivo de Deutz-Fahr es global y eso también se refleja en los equipos que llegan al país. Dasseville detalló que los tractores sin cabina de menor potencia provienen de India, mientras que los cabinados hasta 125 HP se fabrican en Turquía, y los modelos específicos para fruticultura llegan desde Italia. «Los tractores de mayor potencia, a partir de 130 caballos, son los que vienen de Alemania», explicó, y subrayó que todos forman parte del sistema industrial del grupo, con motores y componentes Deutz, más allá del país de origen de cada unidad.
El ingreso de tractores de mayor porte está atado directamente al desarrollo de la red de concesionarios y al nivel de capacitación técnica. La empresa prevé que, una vez que los concesionarios estén plenamente operativos en servicio y repuestos, comenzará el ingreso de equipos de entre 200 y 280 HP. «Estimamos que va a ser en el segundo semestre, pero primero necesitamos que los concesionarios estén capacitados, con stock mínimo de repuestos y estructura de servicio. Recién ahí vamos a traer los tractores más grandes», explicó Dasseville, marcando que la prioridad no es acelerar ventas, sino asegurar soporte para una marca que compite en el segmento premium.
Qué cambia respecto del Deutz histórico que sigue en el campo
Una de las particularidades del regreso es el contraste entre la imagen histórica de Deutz en Argentina y los equipos actuales. Durante décadas, los productores asociaron la marca con motores refrigerados por aire, mecánica simple y una robustez casi legendaria.
Hoy, la nueva generación de Deutz-Fahr conserva parte de ese ADN, pero con cambios tecnológicos importantes. «Los principios son los mismos: bajo consumo, bajo mantenimiento y simplicidad. La principal diferencia es que ahora los tractores vienen refrigerados a agua, no a aire, que es lo que la mayoría de la gente todavía ve en los Deutz viejos que siguen trabajando», explicó Berger.
El posicionamiento apunta fuerte a segmentos como ganadería, tambos, economías regionales y horticultura, donde la necesidad de equipos confiables, de bajo costo operativo y con servicio cercano sigue siendo clave.
Competencia asiática, valor de marca y lógica de largo plazo
El regreso de Deutz también se produce en un mercado mucho más competitivo que el de décadas anteriores. La apertura de importaciones y el ingreso de tractores de origen asiático, con precios más bajos, modificaron el mapa.
Desde Berger reconocen ese escenario, pero apuestan a otro tipo de decisión de compra. «Cuando uno compra un bien de uso como un tractor, hay cosas que el tiempo termina poniendo en su lugar: el valor de reventa, la durabilidad, la asistencia técnica. Una cosa es lo que se dice y otra es lo que pasa cuando un tractor necesita asistencia en el campo», señaló Berger.
En ese sentido, la empresa confía en que la marca, el respaldo técnico y la estructura de servicio sigan siendo diferenciales frente a ofertas más económicas, pero con menor historial en el mercado argentino.
El respaldo internacional y la señal hacia el mercado
Un dato que refuerza la apuesta es el involucramiento directo del grupo SDF, propietario de Deutz-Fahr. La compañía eligió a Argentina como sede de una reunión regional de importadores latinoamericanos, con la presencia del CEO global, Ludovico Busolatti, una señal política y comercial hacia el mercado local.
«Sentimos el apoyo real de la marca para el desarrollo en Argentina. El grupo tiene una mirada de mediano y largo plazo en Latinoamérica, y Argentina es uno de los países con mayor potencial. Que nos hayan elegido para caminar ese camino es un desafío enorme», destacó Dasseville.
La marca también volverá a tener presencia institucional en Expoagro, un paso clave para mostrarse nuevamente ante productores, contratistas y empresas, después de años de bajo perfil.
Una apuesta empresaria en un mercado que todavía busca piso
Para Berger S.A., el regreso de Deutz combina historia, oportunidad y riesgo. La empresa se mete de lleno en un negocio de alta inversión, donde la postventa, los repuestos y la estructura pesan tanto como la venta de equipos.
Walter Berger lo sintetiza desde una lógica más amplia: «Argentina es un país al que el mundo tiene que adaptarse. Hay que ser competitivo, ofrecer servicio y cumplir. Deutz vino para quedarse, y nosotros estamos comprometidos en este proyecto. A mí me convencieron de que esta vez vamos a hacer historia como cuando Deutz fue protagonista en el mercado».
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ECONOMIA
El “trilema” que desafía al Gobierno: la acumulación de reservas puede condicionar el aumento de la actividad y la desinflación

La puesta en marcha de la fase 4 del programa económico del Gobierno se enfoca en la acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Si bien el ente monetario hilvanó 30 días consecutivos con compras por más de USD 2.000 millones en lo que va de 2026, analistas advierten que ese cambio de la política económica genera tensiones con dos áreas sensibles: la actividad económica y la inflación.
La dinámica de fortalecimiento de la posición extranjera del BCRA exige mantener tasas de interés más elevadas y restringir la cantidad de dinero en circulación. La entidad dirigida por Santiago Bausili no esteriliza los pesos utilizados para adquirir divisas, por lo que regula la liquidez del mercado. La estrategia consiste en aprovechar la “remonetización” de la economía -mayor demanda de pesos por parte de familias y empresas- para adquirir entre 10.000 y 17.000 millones de dólares a lo largo del año.
Sin embargo, el Tesoro Nacional, a través de licitaciones de deuda en moneda local, absorbe una parte de esos pesos emitidos por el Central para evitar presiones inflacionarias y pagar vencimientos de deuda. Estas medidas derivan en tasas de interés más altas que encarecen el crédito y condicionan el consumo privado, lo que puede enfriar la actividad económica, según la perspectiva de diversos consultores.
La inyección de pesos con la compra de dólares y posterior absorción por parte del Tesoro con emisión de deuda derivan en tasas de interés más altas que encarecen el crédito y condicionan el consumo privado
Un informe de Ieral de Fundación Mediterránea destacó que a lo largo del año, “se estará testeando la capacidad del programa económico para compaginar satisfactoriamente el ‘trilema’ de incrementar las reservas del Banco Central, retomar el proceso de desinflación, que se interrumpió desde junio pasado, en simultáneo con la superación del estancamiento del nivel de actividad, que lleva tres trimestres consecutivos y amenaza con extenderse a este primer trimestre de 2026″.
El autor del análisis, Jorge Vasconcelos, apuntó que si bien el esquema actual, que ata el techo de la banda cambiaria a la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), está diseñado para evitar apreciaciones adicionales del peso, la contrapartida es que ”no será sencillo rearmar el ‘círculo virtuoso’ de crédito y nivel de actividad, porque en cierto modo el Gobierno está volviendo a recurrir al ‘ancla cambiaria’, con una política monetaria de rienda corta, para contener la inflación».
Respecto al objetivo de reactivar el proceso de desinflación, Ieral consideró que el panorama muestra señales contrapuestas:
- La restricción monetaria podría ralentizar el aumento de los precios.
- El ajuste del límite superior de la banda cambiaria según la inflación de dos meses antes podría provocar que el descenso del ritmo de aumento de los precios al consumidor se produzca desde un nivel más alto del esperado.
No será sencillo rearmar el ‘círculo virtuoso’ de crédito y nivel de actividad (Vasconcelos)
“Los precios mayoristas podrían seguir la pauta del techo de la banda, en vez del tipo de cambio observado, exigiendo una doble ‘desinflación’ por el lado de los servicios. El descenso de la tasa de inflación sería lento”, argumentó Vasconcelos.
Otra perspectiva aportó un reporte del Club de Finanzas del Instituto de Economía (Ineco) de UADE que evaluó que la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria de enero respondieron a un contexto internacional favorable, con un debilitamiento del dólar a nivel global y flujos positivos hacia los mercados emergentes.
No obstante, el análisis subrayó que si bien la recalibración de las bandas cambiarias, que a partir de enero se actualizan en base a la inflación de dos meses antes, otorgó mayor margen de maniobra y permitió sumar divisas, “comenzó a desanclar expectativas de depreciación, reduciendo el rol del tipo de cambio como ancla del proceso desinflacionario”.
“El mercado operó bajo un trilema entre sostener el tipo de cambio, comprar reservas y mantener tasas de interés bajas. Durante enero, la variable de ajuste fue la tasa en pesos, con la caución promediando niveles cercanos al 37% nominal anual”, resaltó Ineco.
La recalibración de las bandas cambiarias permitió sumar divisas, y también desanclar expectativas de depreciación, reduciendo el rol del tipo de cambio como ancla del proceso desinflacionario (Ineco)
Y agregó: “La evolución de las tasas de interés en moneda local, la sostenibilidad del proceso de acumulación de reservas y la consolidación del proceso desinflacionario serán claves para evaluar si las señales de cambio observadas al inicio del año logran afirmarse en los próximos meses”.
Desde Invecq plantearon que un tipo de cambio relativamente estable combinado con tasas reales positivas continúa favoreciendo estrategias de carry trade. “Hacia adelante, el esquema presenta un trilema entre tres objetivos difíciles de conciliar simultáneamente: bajar la inflación, acumular reservas internacionales y sostener la recuperación de la actividad económica”, apuntaron los analistas de la consultora.
Según su perspectiva, la encrucijada se origina en el hecho de que uno de los tres objetivos tiende a tensionar a los otros dos. Por ejemplo, explicaron: “Un anclaje más rígido del tipo de cambio puede servir para contener la inflación, pero puede dificultar la acumulación de reservas; o una tasa de interés más elevada puede servir para contener tensiones cambiarias y la inflación, pero puede afectar a la actividad económica”.
Para los economistas de PxQ, el abandono del ancla cambiaria para contener la suba de precios representa un “debilitamiento sobre el plan de desinflación: si el Gobierno prioriza la acumulación de reservas y no quiere que la inflación se acelere, tiene que apretar la tasa de interés y mantener el ritmo del ajuste fiscal para reforzar las anclas fiscal-monetaria”.
La evolución de las tasas de interés, la sostenibilidad del proceso de acumulación de reservas y la consolidación del proceso desinflacionario serán claves para evaluar si las señales de cambio observadas al inicio del año logran afirmarse (Invecq)
“Si, en cambio, está dispuesto a soportar un nivel más alto de inflación en un año no-electoral, eso permitiría relajar en el margen la tasa y el ajuste fiscal. El trilema es claro: es imposible, al mismo tiempo, acumular reservas, bajar la inflación y crecer”, afirmaron en la consultora de Emmanuel Álvarez Agis.
En este esquema, advirtieron desde PxQ, solo es posible alcanzar dos de los tres objetivos. Acumular reservas y reducir la inflación requiere mantener una tasa de interés alta, lo que impacta negativamente en el crédito, un factor clave para la recuperación de la demanda agregada. Si se opta por crecer y bajar la inflación, es necesario utilizar reservas para sostener el valor de la moneda. La combinación de acumulación de reservas y crecimiento, en cambio, implica aceptar una inflación más elevada.
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