POLITICA
La película que tenía todo para ser un éxito y fue un caos: cocaína, peleas y el error que arruinó el final

Un personaje infantil ya conocido y con arraigo, el debut en cine de una estrella de la TV, un director reconocido y su musa: una de las actrices del momento, el productor más afamado, un gran músico de rock para la banda sonora, un set construido con un nivel de detalle desusado, un presupuesto gigantesco. ¿Qué podía salir mal?
El estudio había pensado -no había sido el primero tampoco el último- que unir a un director de la camada de la década del setenta con la nueva tendencia de los blockbusters para todo público que habían inaugurado Star Wars y Superman poco antes, podría ser una idea genial. Spoiler: no resultó.
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Los motivos fueron múltiples: unos de los actores más prestigiosos del momento se retira de la producción, guionista y director se pelean en el set, la cocaína domina el ambiente, el director se enoja con el actor principal, el actor sigue improvisando, en Malta llueve como no suele suceder en esa época del año, la cocaína sigue corriendo, graban con sonido directo y las canciones apenas se escuchan, es un musical pero casi nadie sabe bailar o cantar, el productor es apresado por posesión de drogas, el director se convierte en un dictador, se quedan sin presupuesto, el gigantesco animal mecánico que debía protagonizar la escena final deja de funcionar y ya no vuelve a arrancar, la cocaína atiborra el corazón y la cabeza de la mayoría del staff. El desastre es inevitable.
A principios de diciembre de 1980, se estrenó Popeye dirigida por Robert Altman y protagonizada por Robin Williams y Shelley Duvall. Parecía, en los papeles, un éxito seguro. Pero la crítica la trató bastante mal y su performance en taquilla se resintió. Sin embargo de a poco fue recuperando el dinero y, pese a lo que se suele creer, obtuvo ganancias. En todo el mundo recaudó 60 millones de dólares. Con el correr de los años la opinión de la crítica y del público, cuando nuevas lecturas, se fue modificando y ya son pocos los que siguen sosteniendo que es una mala película. Entonces surge un interrogante. Si no se trató de un fracaso económico y tampoco de un colapso artístico, ¿por qué es recordada como una de los grandes desastres cinematográficos de la historia? La respuesta, acaso, surja de su complicada producción, del rodaje lleno de vicisitudes incómodas y de sustancias prohibidas.
Annie, el musical estaba rompiendo récords en Broadway y Paramount había perdido la subasta por los derechos cinematográficos. Robert Evans, ya una leyenda después de El Padrino y Chinatown entre otras, buscando revancha, preguntó en una reunión de directorio de qué personaje infantil poseían los derechos. Desde la otra punta de la mesa, alguien respondió de inmediato: Popeye. A todos les pareció una gran idea. No sólo llevarían a Popeye a la pantalla sino que sería una comedia musical: el marino empoderado por la espinaca cantaría y bailaría. 
Robert Altman estaba convencido de que el alma de la película era Sweethaven, el pueblo del héroe. Buscaron la locación sin descanso hasta que se decidieron a construir cada espacio. Lo hicieron en un pueblo de Malta. Una decisión algo particular porque allí todo es de piedra. Debieron importar toneladas de madera. Los operarios contratados por el estudio llegaron con varios meses de anticipación y levantaron 19 edificaciones. El set quedó deslumbrante. Altman dijo que fue el mejor que tuvo a lo largo de su carrera. Eso sí, hubo un problema: Sweethaven se llevó casi la mitad del presupuesto de la película. Las consecuencias se verían en las semanas finales del rodaje.
Tal vez ese Sweethaven haya sido no sólo lo más caro de la película sino también lo más perdurable: apenas terminada la filmación las autoridades locales montaron una especie de parque temático al que concurrieron decenas de miles de niños durante décadas; ese pueblo de mentira. el Pueblo de Popeye se convirtió en una gran atracción turística.
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Robert Evans era muy amigo de Dustin Hoffman, solían salir a divertirse juntos. Le habló del proyecto al actor que se entusiasmó. Pidió un tratamiento de la historia. Fue contratado Jules Feiffer. Escribió un resumen de 50 páginas que entusiasmaron a Dustin que aceptó encarnar a Popeye. Comenzó a entrenar y a perfeccionar su acento. Ya con la primera versión del guión, el obsesivo Hoffman hizo centenares de sugerencias y correcciones en los márgenes. Quería discutirlas personalmente con el guionista. Este fue hasta su casa en Los Ángeles pero durante dos días, Hoffman, ya una súper estrella, no lo atendió: compromisos laborales, mujeres, fiestas. Cuando lo recibió, Pfeiffer llegó muy borracho después de dos días esperando junto al teléfono y varias botellas de vodka. la reunión fue una catástrofe. Los dos hombres se pelearon y Dustin Hoffman le dijo a Bob Evans: “O él o yo”. Misteriosa y sorpresivamente, Evans se quedó con Feiffer. Hubo que salir a buscar un nuevo actor.
La elección de Robin Williams entusiasmaba al productor Robert Evans. Williams triunfaba en televisión con Mork y Mindy (un spin off de Los Días Felices); además en el ambiente todos sabían de sus memorables performances en el stand up. Era una fuerza de la naturaleza sobre el escenario o en el set.
Popeye fue su debut cinematográfico. Aumentó su masa muscular, estudió canto y baile, practicó hasta el hartazgo las muecas del marino y su modo de farfullar. También intentó llegar temprano a filmar cada mañana. No quería desperdiciar su oportunidad. La experiencia no fue buena para Robin Williams. Altman detestaba la tendencia irrefrenable de Williams a la improvisación, le exigía que se ajustara al guión, algo que a Williams le resultaba imposible. Las peleas fueron épicas. Tanta era la tensión y la fricción permanente con el director que Robin Williams llegó a denominar el set de filmación como El Campo de Concentración Altman.
A pesar de que tuvo algún protagónico en los años siguientes (El Mundo Según Garp) la carrera de Williams en cine tardó en despegar en gran parte por culpa de Popeye. Tuvo que esperar hasta 1987 y Buenos Días Vietnam.
“Cuando me contrataron pensé: Este es EL proyecto. Este es mi Superman. Hasta me imaginé subiendo a recibir el Oscar a mejor actor y preparé mentalmente un discurso. En el primer día de rodaje me di cuenta que no se trataba de El proyecto, ni siquiera de algo especial. Unos pocos días después sólo pensaba cuando se terminaría ese infierno”, dijo Robin Williams bastantes años después.
Para Olivia los productores propusieron a Gilda Radner que se destacaba en Saturday Night Live y a Lilly Tomlin. Altman impuso a Shelley Duvall, actriz fetiche suya con la que había trabajado en cinco películas anteriores y, además, con el physique du rol perfecto: en el colegio primario los compañeros la apodaban Olivia. Duvall tiene un gran número musical (He needs me) y siempre dijo que había disfrutado del rodaje, en especial en comparación del último en el que había participado: El Resplandor de Stanley Kubrick fue un suplicio para ella. Con diferencia de una semana se estrenaron ambas en diciembre de 1980 (aunque la historia -y los especialistas- han sido más benigna con El Resplandor, Popeye recaudó bastante más y ya casi nadie recuerda que Shelley fue nominada a los Razzies como peor actriz del año por la de Kubrick).
Además de Robin Williams y Shelley Duvall, Popeye tuvo otra gran protagonista: la cocaína. El aburrimiento de estar en Malta, el mal clima en el set, la sensación que casi mutaba en certeza de estar yendo a estrellarse con una pared, de navegar hacia el desastre y los hábitos de Hollywood y de la época, hicieron que el consumo fuera desaforado. Más que a espinaca el proyecto estuvo impulsado por la cocaína.
Robin Williams tenía problemas con las drogas hacía unos años (habría un cambio poco después con la muerte por sobredosis de John Belushi, con quien estuvo su última noche), Robert Evans también. Al final de cada día de trabajo se enviaban las latas con película a Estados Unidos para ser reveladas, también llegaban latas con más celuloide. Dentro de ellas llegaban envíos de cocaína. Un asistente abrió un walkie talkie que no andaba para cambiarle las pilas y encontró cocaína. El polvo blanco estaba en todos lados, apenas camuflado para que los problemas con las autoridades de Malta no fueran tan severos. “La cocaína es la forma que tiene Dios para decirte que estás ganando demasiada plata”, dijo Robin Williams años después.
Tampoco hay que olvidar otra decisión de Altman que ayudó a que el consumo se saliera de control. Llevó hasta Malta a Harry Nilsson -encargado de la música- y a los integrantes de su banda, quería que trabajaran junto a ellos. Nilsson era famoso por su capacidad para el desmadre y por sus excesos (compañero épico de Lennon en su Fin de Semana Perdido). Convirtieron el set en una fiesta permanente que distrajo a todos (y melló el estado físico y de lucidez de cada miembro del staff). Eric Idle, amigo de Nilsson y miembro de Monthy Python dijo que Nilsson y sus músicos parecieron acaparar la cocaína de toda Europa del Este en esas semanas.
Robert Altman creyó que era una buena idea que las canciones se registraran con sonido directo mientras se filmaban y no en un estudio de grabación. Eso hizo que apenas se escucharan y que hubiera grandes diferencias entre unas y otras. Ese no fue el único problema sonoro. Robin Williams farfullaba -como lo hacía el clásico Popeye- y las palabras salían casi sin que se movieran los labios que siempre sostenían la pipa: así que sus parlamentos casi no se entendían.
Hasta los brazos de Popeye fueron un problema. El día del comienzo del rodaje, las prótesis que simularían sus músculos no habían llegado a Malta. Decidieron empezar igual. Ocultaron el problema haciendo que Popeye usara un largo piloto que tapaba hasta sus muñecas. Cuando varias jornadas después, por fin, llegaron las prótesis tampoco fueron solución. Unos pocos días después, Robin Williams tenía los dos brazos lastimados y edematizados, le habían cortado la circulación. Hubo que suspender el rodaje, esperar la llegada desde Estados Unidos de dos especialistas y esperar casi dos semanas para que hicieran las nuevas prótesis.
El clímax de la película era una lucha en un estanque. Popeye derrotaba a un pulpo enorme que tenía cautiva a Olivia. El resultado en pantalla se ve bastante pobre. Parece una película de clase B. Como si hubiera sido ejecutada por un Ed Wood algo más prolijo. En esos años todavía los efectos especiales no estaban tan desarrollados. Confiaban más en las cuestiones mecánicas. El pulpo fue mandado a fabricar pero su mecanismo se rompió apenas lo metieron en el agua. Altman debió conformarse con planos cortos, algún grito de Duvall y con Robin Williams pegándole trompadas a un muñeco de goma espuma debajo del agua. Si alguna vez habían imaginado algo similar a la Guerra de las Galaxias, Altman debió resignarse y achicar (muchísimo) su ambición. El director sabía que tenía un material muy pobre, pero excedido el presupuesto y superado el cronograma inicial en más de tres semanas, el estudio ordenó que regresaran a Estados Unidos con el material que tuvieran y que luego harían, si hiciera falta, algunas retomas. Las tomas nuevas hicieron falta pero nunca se filmaron. No había más plata, ni más paciencia para con Altman.
Una de las primeras críticas que recibió fue que la adaptación se alejaba mucho del original. Sin embargo se trató de un gran malentendido. Altman y Jules Pfeiffer, el guionista, fueron extremadamente fieles a las tiras cómicas que salían en los diarios de Estados Unidos desde 1929. Lo que la gente tenía en la cabeza cuando pensaba en Popeye eran los cortos cinematográficos y los dibujitos animados.
Entre los cambios de último momento, la estructura original y la falta de presupuesto, la historia se volvió algo incomprensible, inconexa. Los agujeros argumentales desconcertaban a los espectadores.
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La decisión de convertir la historia en un musical no pareció ayudar mucho. Coppola con One Form The Heart o Scorsese con New York New York pusieron en riesgo sus carreras cuando intentaron sus musicales megalómanos. A Cimino le bastó con su megalomanía para condenarse con Heaven´ Gate.
El tiempo apaciguó la mirada sobre la película. Paul Thomas Andersen utilizó la canción He needs me en Punch Drunk Love. Y dijo hace poco que Popeye de Robert Altman era una de sus películas favoritas de la historia.
Pero no sólo hay una revalorización, también un regreso. Pocos meses atrás anunciaron que se prepara una nueva versión en la que el marinero de las espinacas será interpretado por Dwayne Johnson.
popeye, Robin Williams, Hollywood, Cine
POLITICA
Hay sesión en Diputados: el Gobierno busca bajar la imputabilidad a 14 años y ratificar el acuerdo Mercosur-Unión Europea

En una semana en la que el oficialismo capitalizó su nueva fortaleza parlamentaria, la Cámara de Diputados vuelve hoy a ser escenario de una doble apuesta política. El Gobierno buscará aprobar un nuevo régimen penal juvenil −cuyo eje es la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años− y, en el mismo trámite, ratificar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
Desde un palco del recinto, sigue de cerca la sesión Romina Monzón, la madre de Jeremías Monzón, el adolescente asesinado a puñaladas por tres menores en Santa Fe. Será recibida por el presidente de la Cámara, Martín Menem. Junto a ella se encontraban otros familiares de víctimas de inseguridad.
El recinto se abrió pasadas las 11 y se esperan alrededor de 10 horas de debate en total. Habrá 29 cuestiones de privilegio divididas en dos tandas. La sesión inició con la jura del diputado cordobés, Juan Schiaretti. El nuevo nuevo régimen penal juvenil se votaría cerca de las 20; el acuerdo comercial, dos horas después.
Si consigue la media sanción, ambos proyectos deberán atravesar el filtro del Senado antes de convertirse en ley. Pero, en Diputados, la aritmética juega a favor de la Casa Rosada.
Se espera que el oficialismo reúna el respaldo de sus aliados habituales −Pro, la UCR y el MID− y sume apoyos parciales de Provincias Unidas, Innovación Federal y los sanjuaninos del bloque Producción y Trabajo. Con ese esquema, los números alcanzarían para avanzar tanto con la reforma penal como con el tratado comercial.
El movimiento más significativo, sin embargo, se dará dentro de Unión por la Patria. Mientras el kirchnerismo anticipó su rechazo a la reforma penal juvenil, el Frente Renovador −que responde a Sergio Massa− optó por diferenciarse con un dictamen propio. El massismo también propone fijar en 14 años el piso de imputabilidad, pero sostiene que el cambio debería encararse mediante una reforma integral del Código Penal y no a través de un régimen especial.
Ramiro Gutiérrez (UP), el renovador que impulsó una propuesta alternativa, planteó que es necesario modificar el artículo 34 del Código Penal para establecer de manera expresa que los menores de 14 años no serán punibles. “Solo así esta ley tendrá destino. Si no, será judicializada”, advirtió. También consideró clave incorporar medidas cautelares que permitan al juez intervenir “desde el momento cero en que se comete un delito”.
Si bien el PJ podría rechazar la reforma en general, parte del massismo acompañaría el artículo específico que establece la nueva edad mínima. En la ratificación del acuerdo UE-Mercosur, en tanto, referentes del Frente Renovador podrían alinearse con el oficialismo, junto a legisladores del PJ de provincias agrícolas y ganaderas.
Provincias Unidas acompañaría ambos temas en general, pero también mostrará fisuras en particular. El santafesino Pablo Farías objetó la propuesta oficial por no ser precisa al definir la forma de financiar la ampliación de los penales para alojar, en módulos separados de los adultos, a los nuevos reclusos juveniles.
El proyecto fija en 14 años la edad mínima de punibilidad y establece un tope de 15 años para las penas privativas de libertad aplicables a adolescentes. No obstante, introduce criterios restrictivos para la prisión efectiva: solo podrá aplicarse en delitos graves, con escalas penales de diez años o más.
Para el resto de los casos se prevén sanciones alternativas, como tareas comunitarias, prohibiciones de acercamiento a la víctima o medidas de reparación del daño. El dictamen reafirma garantías procesales y define la privación de la libertad como última ratio. Además, establece estándares específicos para la detención de menores: alojamiento separado de adultos, módulos diferenciados y acceso a educación, salud y programas de resocialización.
El régimen entraría en vigencia seis meses después de reglamentarse. Será el plazo que tendrían el sistema penitenciario federal y de las provincias para ajustar las instalaciones carcelarias.
Como miembro informante del proyecto, Laura Rodríguez Machado (LLA) destacó que hubo un debate “nutrido” y agradeció la participación del bloque de Unión por la Patria. “Celebro tremendamente que las diferencias de concepto o de ideología se diriman con votos, afirmó.
Por su parte, Germán Martínez, jefe del bloque de UP, reconoció que “fue un debate rico” y sostuvo que el proceso “valió la pena”. Sin embargo, marcó diferencias de fondo. A su juicio, el proyecto “no plantea una acción en el terreno educativo, de la inclusión ni del abordaje a través de los clubes”. También cuestionó la redacción presupuestaria: “Es escasa y tramposa. Está más cerca de plantear una acción de cooperación provincia por provincia que de garantizar financiamiento. Hay cero pesos para la prevención y para el abordaje de los delitos no punibles”. Y concluyó que el presupuesto previsto es “deficiente”.
Una vez tratado el régimen penal juvenil, el oficialismo buscará ratificar el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea que contempla una reducción recíproca de aranceles, principalmente para productos agrícolas del Mercosur y productos industriales de la UE.
Según pudo saber , la Casa Rosada apuesta a que la Argentina sea el primer país del bloque en ratificar el tratado. La estrategia combina urgencia política y señal internacional, pese a que el Parlamento Europeo solicitó al Tribunal de Justicia de la UE que se expida sobre su validez. Ese pedido es uno de los argumentos que esgrimirá la oposición más dura para cuestionar el tratamiento, junto con la crítica al modo en que se discutió el texto en el Congreso, al que califican de “poco serio”.
La aceleración oficial también responde a un dato externo: el acuerdo ya avanzó en el Parlamento brasileño y podría llegar al recinto de la Cámara baja de ese país después del Carnaval. En ese tablero regional, el Gobierno quiere mostrarse en punta.
su nueva fortaleza parlamentaria,Jeremías Monzón,pic.twitter.com/tmt5YnSyQ2,February 11, 2026,Delfina Celichini,Cámara de Diputados,Conforme a,,Con apoyo de aliados. El Gobierno consiguió la aprobación del proyecto de reforma laboral, con concesiones a los gremios,,Artículo por artículo. Reforma laboral: los puntos centrales del proyecto de Milei que aprobó el Senado,,Encuestas. La baja de la edad de imputabilidad logra un apoyo contundente de la opinión pública,Cámara de Diputados,,»Van a terminar yéndose en helicóptero». Grabois apuntó muy duro contra el Gobierno por la reforma laboral,,»Sos medio tontito». La provocación de un diputado libertario que enfureció a Grabois en medio de la sesión,,Régimen penal juvenil. El oficialismo avanzó en Diputados con el dictamen y busca bajar la edad de imputabilidad a 14 años
POLITICA
Financiamiento universitario: el Gobierno recurrió la cautelar judicial y busca frenar la actualización salarial

El conflicto entre la Casa Rosada y las universidades públicas sumó un nuevo capítulo judicial. El Gobierno nacional presentó una apelación contra la medida cautelar que lo obligaba a implementar la Ley de Financiamiento Universitario, normativa que dispone la actualización de salarios docentes y el refuerzo de partidas presupuestarias para el sistema educativo superior.
La presentación fue realizada por la Procuración del Tesoro ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal. Además, el Ejecutivo solicitó que el recurso tenga efecto suspensivo, lo que, de ser aceptado, dejaría sin aplicación inmediata el fallo de primera instancia mientras se analiza el caso.
La resolución cuestionada había sido dictada por el juez federal Enrique Cormick tras un amparo impulsado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) junto a decenas de casas de estudio. El magistrado consideró que la decisión del Poder Ejecutivo de no aplicar la ley implicaba una omisión concreta de obligaciones legales y afectaba el normal funcionamiento de las universidades.
En su fallo, el juez también había cuestionado el decreto presidencial que dejó en suspenso la aplicación de la norma hasta que se establecieran fuentes específicas de financiamiento. Desde la Justicia se entendió que esa medida podía resultar incompatible con una ley ya sancionada por el Congreso.
Sin embargo, el Gobierno sostuvo en su apelación que la decisión judicial invade atribuciones del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo en materia presupuestaria. Según la argumentación oficial, cualquier incremento de partidas debe estar respaldado por recursos identificados dentro del Presupuesto nacional, ya que de lo contrario impactaría en el equilibrio fiscal.
La administración nacional calificó la cautelar como arbitraria y advirtió que obligar al Estado a ejecutar gastos sin previsión financiera podría generar distorsiones macroeconómicas. En esa línea, también planteó objeciones sobre la imparcialidad del juez interviniente, al señalar que su actividad docente universitaria lo ubicaría dentro del universo de beneficiarios de la medida. La recusación, no obstante, fue rechazada por la Cámara.
Ahora el tribunal de alzada deberá resolver si confirma la cautelar o la deja sin efecto. La decisión tendrá consecuencias directas tanto en los salarios del personal docente como en el presupuesto operativo de las universidades nacionales.

Masiva marcha de estudiantes y docentes universitarios en 2024. Fuente: Infobae.
El trasfondo del conflicto es político y económico. Desde 2024, el sistema universitario protagonizó movilizaciones masivas en distintas ciudades del país reclamando mayor financiamiento. Las protestas se intensificaron luego del veto presidencial a la ley votada por el Congreso, lo que derivó en la vía judicial adoptada por las autoridades académicas.
En paralelo, el Gobierno abrió negociaciones con representantes universitarios para avanzar en un nuevo esquema legal. Funcionarios de la Secretaría de Educación mantuvieron reuniones con las autoridades del CIN con el objetivo de diseñar una alternativa normativa que contemple recursos disponibles y otorgue previsibilidad al sistema.
La estrategia oficial apunta a impulsar un nuevo proyecto legislativo que reordene el financiamiento sin comprometer las metas fiscales. Desde el sector universitario, en tanto, reclaman certezas presupuestarias y actualización salarial ante la pérdida del poder adquisitivo registrada en los últimos años.
Mientras tanto, el escenario permanece abierto: la decisión de la Cámara será determinante para saber si el Gobierno debe aplicar de inmediato la ley vigente o si podrá continuar la negociación política antes de un nuevo debate en el Congreso.
La entrada Financiamiento universitario: el Gobierno recurrió la cautelar judicial y busca frenar la actualización salarial se publicó primero en Nexofin.
Enrique Cormick,Ley de Financiamiento Universitario,Medida Cautelar
POLITICA
Liberaron a 54 de los 71 detenidos tras los disturbios en la marcha contra la reforma laboral

Al menos 54 de los 71 detenidos por los disturbios registrados ayer en la movilización convocada contra la reforma laboral fueron liberados. Según informaron fuentes oficiales a , 51 detenciones estuvieron a cargo de fuerzas federales y 20 de la Policía de la Ciudad. Los liberados corresponden a esta última jurisdicción.
Los 14 que continúan detenidos por la policía porteña se reparten entre 10 hombres en el Centro de Admisión y Derivación de Suárez 2050, en Barracas, y cuatro mujeres en la alcaidía femenina de la avenida Scalabrini Ortiz 1350, en Palermo.
En tanto, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, identificó a cuatro manifestantes que participaron de los disturbios y avisó que la Policías los irá a buscar. “Quisieron desestabilizar el país”, denunció la sucesora de Patricia Bullrich en un mensaje por redes sociales en el que mostró los rostros de los agresores.
La ministra acusó a Matías Enzó Roldán, Federico Mazzagalli, Patricio Castellán y Denis Alejandro Figueroa.
El Ministerio Público Fiscal de la Ciudad “está tomando declaraciones” por videollamada y, “en la medida en que no tengan antecedentes, serán liberados”, indicaron fuentes de la Policía de la Ciudad.
Por su parte, Nación había detenido a 51 personas: 24 manifestantes en el Congreso y 27 en controles en estaciones de tren cuando se dirigían a la movilización. Estos últimos operativos se justificaron en órdenes de captura e infracciones a la ley de drogas. Los involucrados aún se encuentran en proceso de identificación. “Hay uno de los que tiró una molotov”, advirtió una fuente del Ministerio de Seguridad conducido por Alejandra Monteoliva, en diálogo con .
Los incidentes entre un grupo de manifestantes de izquierda y las fuerzas de seguridad desarmaron casi por completo la movilización de la Confederación General del Trabajo (CGT) a media tarde. Los principales focos de tensión se concentraron entre las 15.30 y las 16.30, cuando algunos manifestantes derribaron vallas y lanzaron bombas molotov, mientras la Policía respondió con carros hidrantes, gas lacrimógeno y balas de goma. Hacia las 19, un último barrido policial dispersó a los grupos que permanecían en la zona.
Monteoliva, responsable de los operativos de seguridad de Nación, identificó esta mañana en A24 a los “grupos violentos” presentes en la movilización con la “izquierda combativa” que, según indicó, son “los que tenían las bombas molotov”, y “los barrabravas unidos”.
Explicó que ayer se formalizó la denuncia, en la que se reunieron imágenes para pedir la identificación y clasificar las “tipologías”: “Un personaje que viene y adentro de su mochila tiene un bidoncito de nafta y una bomba molotov, está claro que no viene a expresar disconformidad por nada. Viene a atentar contra la institucionalidad”. “Van a desestabilizar”, sintetizó. Consideró que “no son manifestantes contra ninguna reforma” dado que “si hay algo que no saben es de trabajar”.
Informó, además, que 12 policías resultaron heridos -siete de las fuerzas federales y cinco de Ciudad-, pero que están “todos estables y fuera de peligro”.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sostuvo en redes que “quienes atacan con piedras y bombas molotov a efectivos policiales no son delincuentes, son terroristas” y el ministro del Interior, Diego Santilli, que “no son defensores de los trabajadores, son delincuentes organizados”.
La jefa del bloque libertario en el Senado y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, escribió durante los disturbios: “El único idioma que conocen es la violencia y las caras tapadas, porque con los votos no les alcanza. La excusa es la protesta; el objetivo, el desorden. Debatan y ‘ganen’ en el Congreso. En la calle, la ley y el orden se respetan”.
En tanto, el presidente Javier Milei publicó: “A los catadores de modales y formas habría que recordarles que del otro lado tenemos esto… Campeones de plumas cobardes ya que frente al mal callan y al que da la pelea, si no usa sus formitas fracasadas, pegan… MAGA. Fin”.
El diputado nacional Juan Grabois estuvo presente en la marcha y luego en Suárez 2050, el Centro de Admisión y Derivación. Allí sostuvo que “la mayoría” de los detenidos se movilizaron “pacíficamente” y expresó que se trata de “la forma que tiene esta repugnante derecha inhumana de tapar el crimen social que están cometiendo”.
los disturbios registrados ayer,pic.twitter.com/YocVesXTCC,February 12, 2026,un grupo de manifestantes de izquierda,marcha,Marcha de la CGT,Reforma laboral,Conforme a,,Hay detenidos. La marcha contra la reforma laboral se desarmó tras los incidentes y la plaza quedó vacía,,Optimismo oficial. El Gobierno arremetió contra la izquierda por los disturbios en el Congreso, pero no confrontó con la CGT,,Indemnizaciones. Cómo funcionará el fondo para financiar los despidos que estará bajo control del Estado,Marcha,,Tensión, incidentes y detenidos. Marcha de la CGT: mapa y horarios de cortes, este miércoles 11 de febrero,,Hay varios detenidos. Incidentes entre manifestantes y la policía en la marcha por los jubilados en el Congreso,,»Fue un magnicidio». Con una “procesión” a las torres Le Parc, comenzaron los actos de homenaje a Nisman
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