DEPORTE
Cristiano Ronaldo, a un paso del récord de los 1.000 goles: su nuevo tanto de espaldas y el peculiar festejo

La carrera goleadora de Cristiano Ronaldo sumó un episodio particular en Arabia Saudita, donde el delantero alcanzó los 957 tantos oficiales tras anotar un gol de espalda en el empate por 2-2 del Al-Nassr frente al Al-Ettifaq por la Liga Saudí. Este registro lo coloca a solo 43 conquistas de la histórica marca de mil goles, un objetivo que el propio futbolista ha definido como la meta máxima de su trayectoria. A semanas de cumplir 41 años, el portugués mantiene un ritmo formidable, con 41 anotaciones logradas en 2025, una cifra que sostiene por 14° temporada consecutiva y alimenta las expectativas de que el récord pueda alcanzarse antes del retiro.
El encuentro en el que Cristiano Ronaldo sumó su gol 957 tuvo un desarrollo marcado por la fortuna. La jugada se concretó en el minuto 67, cuando un remate de João Félix dentro del área impactó en la zona baja de la espalda del ex jugador del Real Madrid, desviando el trayecto del balón hacia la red y descolocando al arquero. Pese a la naturaleza fortuita del tanto, el atacante celebró con su habitual efusividad junto a sus compañeros, consolidando su papel como goleador absoluto de la historia del fútbol.
Esta anotación, la 113° de Cristiano Ronaldo con el Al-Nassr, le permitió sumar a sus acumulados en otros clubes: 450 con el Real Madrid, 145 en dos etapas con el Manchester United, 101 con la Juventus, cinco con el Sporting de Portugal y 143 con la selección de su país. Su inmediato perseguidor, Lionel Messi, contabiliza 896 goles, una cifra distante que hace parecer inminente el récord absoluto del portugués.
El propio Ronaldo no ha disimulado su deseo ni el arduo trabajo para lograr la meta de los mil goles. El llegó a afirmar: “Quiero alcanzar esa meta que todos conocen, y entonces podré parar. Es difícil seguir jugando, pero estoy motivado”. También expresó su pasión inagotable por el fútbol, independientemente del lugar de juego: “No importa dónde juegue, ya sea en Medio Oriente o en Europa. Siempre me ha gustado jugar al fútbol y quiero seguir. Ya saben cuál es mi objetivo: quiero ganar trofeos y quiero alcanzar esa cifra que todos conocen”. Ante la consulta sobre el futuro, agregó: “Sin duda lo conseguiré, si no hay lesiones”.
La proyección de alcanzar los mil tantos cobra un cariz especial con grandes torneos en el horizonte. Al mantener un promedio de entre 30 y 40 goles por temporada, Cristiano podría llegar a la cifra entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027, aprovechando también la oportunidad que representa el Mundial de 2026 con la selección portuguesa. Cada partido se transforma así en un evento de alto voltaje estadístico tanto para fanáticos como para especialistas, al presenciar una cuenta regresiva hacia una marca inédita.
A nivel colectivo, el Al-Nassr suma 31 puntos en la liga local y mantiene el protagonismo en un torneo que ha recibido figuras internacionales. A pesar de que el empate ante el Al-Ettifaq dejó a los dirigidos por Jorge Jesús sin el pleno de victorias, el impacto del astro portugués continúa siendo determinante para el club y para el fútbol saudí en general.
Tres años atrás, el 30 de diciembre de 2022, Cristiano Ronaldo fue presentado oficialmente como refuerzo del Al-Nassr, firmando inicialmente hasta 2025 y luego ampliando su vínculo por dos años más. Tras su salida del Manchester United y la eliminación de Portugal en el Mundial de Qatar 2022 frente a Marruecos, el delantero optó por continuar su carrera en Arabia Saudita. Esta decisión encendió las expectativas de alcanzar nuevos hitos en el tramo final de su carrera deportiva.
El 2025, no obstante, marca el fin de una racha histórica: por primera vez en 15 temporadas, Ronaldo no logró convertir ningún triplete (hat trick). A pesar de esa anomalía estadística, se mantiene en la elite y continúa la persecución de un logro que, hasta hoy, parecía inalcanzable para cualquier futbolista profesional.
Middle East,Soccer,Sport
DEPORTE
Con triplete de Federico Valverde, Real Madrid goleó 3-0 a Manchester City por los octavos de la Champions League

El Madrid goleó en la Champions League. Foto: EFE
Cuando solo aquellos que apelaban al poder de la historia del Real Madrid en la Champions League, al orgullo del rey herido, concedían alguna opción ante el Manchester City, un recital de compromiso a imagen y semejanza de Fede Valverde, en la noche soñada del uruguayo, autor del primer triplete de su carrera, alimentó lo que se antojaba un milagro con un 3-0 que incluso pudo ser mayor si Vinícius no hubiese perdonado un penalti (3-0).
Al libro de los imposibles en la Champions League el Madrid le añadió un nuevo capítulo. Con siete bajas de la dimensión de Mbappé o Bellingham. Con un equipo unido en el esfuerzo que sintió que toda la temporada se la jugaba en un duelo desigual, ante un City repleto de estrellas, cuyo brillo se apagó un día más en el Bernabéu… En la grada, la mutación pasó de la insatisfacción permanente al orgullo máximo por la imagen de su equipo.
El triunfo que necesitaba Álvaro Arbeloa. Valiente sosteniendo a un chico de 18 años, Thiago Pitarch, en un duelo de tal dimensión, fortaleciendo el centro del campo condicionado por las circunstancias y las lesiones. Entendió que atacar de forma directa al equipo de Pep Guardiola era un suicidio y jugó sin 9. Con Gonzalo en el banquillo. En esta ocasión el factor sorpresa que tanto gusta a Pep, saltó en su contra.
Con el traje de batalla puesto, el Real Madrid entendió que la única forma de llegar con vida al Etihad era vaciarse en cada acción. Las ayudas fueron constantes, no hubo distinción entre jugadores a la hora de correr y pelear. Con sacrificio, la distancia en calidad se recortaba, y en el Bernabéu siempre aparecen oportunidades de golpear. No las desaprovechó cuando las tuvo y sin Mbappé, apareció un goleador inesperado.
Los días grandes piden el paso al frente de los líderes y el indiscutible, por carácter, orgullo, casta, espíritu competitivo y calidad, fue Fede Valverde. Su nombre retumbó en cada rincón del Bernabéu con una exhibición sin precedente. Igual que aparecía en el lateral para rebajar el agua que le llegaba al cuello a Trent con Doku, lanzaba una carrera por banda derecha que no podía culminar con centro por la ausencia de un rematador, situación que decidió solucionar él mismo siendo también el goleador.
El City desató su inestabilidad por su falta de contundencia defensiva. Carente del colmillo competitivo que exhibió el Real Madrid, que, lejos de intimidarse cuando Doku se iba de todos en su primera carrera, lanzaba dos centros al corazón del área que no encontraban rematador, cuando Savinho chutaba blanda la primera y Bernardo Silva la enganchaba cerca del poste, ejecutó a la perfección el plan de Arbeloa.
El éxito debía nacer desde una buena defensa. Huijsen, la única novedad del once del equipo que tiró de casta en Balaídos, recuperó la confianza perdida frenando una carrera que era estampida de Haaland. Y el paso definitivo, hacer sentir el peligro de un Real Madrid impulsado por el Bernabéu en una de esas noches especiales europeas, lo debía dar Vinícius. Picó un balón a Brahim que, con la punta y escorado, probó los reflejos de Donnarumma como aviso a una noche que no esperaba.
A la desesperada salió intentando frenar la jugada más básica, y a veces la más efectiva, que rompió el partido. Un pase en largo preciso de Courtois a la carrera de Fede Valverde, provocó un grave error de O’Reilly, que midió mal. El uruguayo se hizo un autopase ante el portero, que quitó las manos quizás con miedo de salir del área, y derrotado en el césped vio como su rival empujaba el esférico a la red.
El partido soñado por el madridismo tomaba forma en siete minutos a añadir al historial del clásico moderno del fútbol europeo. El tiempo, entre el 20 y el 27, que tardaba Fede en volver a golpear, atacando la zona del 9 para chutar cruzado el pase de Vinícius tras su arrancada pegado a la banda izquierda. El 2-0 ya no era fruto de la casualidad.
Al City le pudo el Bernabéu. Empequeñeció sus virtudes y ejerció desde entonces un dominio improductivo. Rodri y Bernardo Silva, los jugadores de mayor experiencia, no pudieron imprimir el ritmo que demandaban Doku o Semenyo. El peligro estaba en los costados pero el sistema de ayudas tejido por Arbeloa encontró siempre respuestas. Y así, a tres minutos del descanso, Fede ponía el broche al partido de su carrera.
Un gol para enmarcar el tercero. El balón picado con calidad por Brahim a la nueva aparición como delantero de Valverde, que inventó una ‘delicatessen’. Sombrero a Guéhi y sin dejar caer el balón, golpeo de exterior ante Donnarumma. El éxtasis en el Bernabéu. El retorno de la imagen más competitiva del Real Madrid en un curso repleto de irregularidad.
Lo más difícil lo había conseguido y en el segundo acto, su principal y casi única labor, debía ser conservarlos sin encajar. El City quiso dar un paso al frente buscando un gol que aumentase la opción de remontada en el Etihad, pero ante un Real Madrid dispuesto a darlo todo hasta el último suspiro, lo que acabó corriendo fue el riesgo de ver sentenciada la eliminatoria.
Porque las mejores ocasiones fueron de un Real Madrid que disfruta corriendo al contragolpe y castigando los espacios. Brahim la tuvo, tras un recorte de dibujos animados, pero se topó nuevamente con Donnarumma, y en las botas de Vinícius estuvo la goleada.
Otra vez desde un grave error, impropio de un equipo que aspira a ser campeón de Europa, el pase errático de Khusanov siendo último hombre, con bote, que encontró a Güler en su camino. No dudo el turco en lanzar el balón al espacio, a la velocidad de Vinícius, que fue derribado en el mano a mano por Donnarumma. Sin Mbappé asumió el lanzamiento, con parada y blando, adivinado por el portero italiano.
Con el orgullo herido, tras pedir perdón con la mano en el pecho, Vini buscó su particular revancha. Le faltó puntería en las tres que generó. Sin acierto pero importantes para que el City no muriese en área rival. Defendió con fuerza su ventaja el Real Madrid. Courtois solo fue exigido por Semenyo, ayudado en una gran acción defensiva de Rüdiger, cuando Haaland estaba en boca de gol para marcar, y dejando otro día más la parada milagrosa, en un exceso de confianza de Thiago.
La valentía del canterano que levantó el aplauso minutos antes, lanzando un amago dentro de su área a la presión del rival, de cara a su portería, rozó la tragedia la segunda vez que lo realizó. El robo de O’Reilly, cerca del área chica, se dirigió a la portería y Courtois sacó una pierna que dejó en blanco al City. No empañó su recital físico que tanto ha dado al Real Madrid en sus dos últimos encuentros como titular.
La diferencia de efectivos entre banquillos no cambiaron el escenario. Los cambios de Guardiola, con la entrada de Reijnders, Cherki o Marmoush, no aumentaron la dinamita arriba y el Real Madrid dio por bueno un 3-0 impensable para casi todos antes del inicio.
Real Madrid,Manchester City,Champions League
DEPORTE
Sede de la Finalissima: España propone el Bernabéu y la AFA quiere el Monumental

12/03/2026 09:30hs.
La Finalissima espera sede. El partido que enfrentará a Argentina y España, los respectivos campeones vigentes de América y Europa, podría jugarse en el Santiago Bernabéu de Madrid. Así lo hizo saber La Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que propuso el estadio del Real Madrid para que se dispute dicho encuentro, previsto para el próximo 27 de este mes.
Pero lo cierto es que la AFA no está de acuerdo con que el encuentro se juegue en el país ibérico. Así lo hizo saber Claudio Tapia que, cuando salió de declarar en Comodoro Py, indicó que «nos vamos a poner a trabajar porque España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental», señaló ante los medios presentes.
Así, la sede de este partido es totalmente una incógnita porque, cuando todo parecía indicar que se jugaría en el Bernabéu, Tapia dejó en claro que la AFA se opone a esta opción y considera que se debe jugar en Sudamérica, más precisamente, en la cancha de River.
Cabe destacar que el partido estaba previsto disputarse en el estadio Lusail, en Qatar, escenario donde la Selección Argentina se consagró campeona mundial en el 2022. Sin embargo, el contexto geopolítico en Medio Oriente, con la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel, obligó a replantear los planes y buscar una alternativa fuera de la región.
Tras una reunión entre dirigentes de la RFEF y la UEFA, quedó establecida la propuesta del Bernabéu como plan B. Pero la AFA le hará saber a Conmebol que no está de acuerdo con esta sede, por lo que se esperan más reuniones en las que se discutirán la posible sede. Mientras tanto, la fecha se acerca y nada está definido…
Las posibles otras sedes
La situación en la región fue determinante para el cambio. El conflicto en Medio Oriente, con foco en la tensión con Irán, generó preocupación en torno a la seguridad del evento. Incluso desde la Asociación de Futbolistas Españoles habían solicitado públicamente evitar que el partido se disputara en una zona de conflicto, priorizando la seguridad de los futbolistas.
Durante la búsqueda de una nueva sede aparecieron otras alternativas. El Wembley Stadium, en Londres, fue una de las opciones que más fuerza tomó en un primer momento, pero quedó descartada porque ese mismo fin de semana Inglaterra y Uruguay tienen programado un amistoso en ese estadio con entradas ya vendidas.
También surgió la posibilidad de llevar el encuentro a Miami, aunque esa alternativa tampoco prosperó debido a que el Miami Open ocupará el Hard Rock Stadium durante esas fechas.
Con este panorama, el Santiago Bernabéu y el Monumental pican en punta para albergar la Finalissima entre Argentina y España. ¿Se llegará a un acuerdo o habrá que buscar otro estadio?

Mirá también
Gago y Hierro: de la comparación Messi vs. Lamine y el peso del resultado a las ganas de jugar la Finalissima

Mirá también
En la espera de la Finalissima ante Argentina, Infantino puso a España entre las favoritas al Mundial 2026
Finalíssima,Selección Argentina,España
DEPORTE
Leo Messi e Inter Miami dejan los deberes por hacer en la Concachampions

Nashville e Inter Miami empataron este miércoles sin goles en el partido de ida de octavos de final de la Copa de Campeones de la Concacaf, dejando todo abierto para la vuelta la próxima semana en Fort Lauderdale.
Los locales dispusieron de más ocasiones (15 disparos, 5 de ellos a puerta), pero chocaron una y otra vez con Dayne St. Clair, en una noche frustrante en Nashville. Lionel Messi tuvo una de las pocas oportunidades del Inter Miami, en un disparo al inicio de la segunda parte tras cruzar medio campo a la carrera, pero despejó Brian Schwake.
Los dos equipos se medirán de nuevo el próximo miércoles en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, en el que será la despedida del Inter Miami del que ha sido su hogar desde su fundación.
El vigente campeón de la MLS inaugurará este próximo 4 de abril su nuevo estadio en Miami, en el que podría disputar los cuartos de final en caso de una hipotética clasificación.
La Copa de Campeones de la Concacaf es el principal objetivo del Inter Miami este 2026, después de haberse quedado a las puertas de la final la temporada pasada, eliminados a manos del Vancouver en semifinales.
Su hipotético rival en cuartos de final saldrá de la eliminatoria entre el Philadelphia y el América, que dominan las ‘Águilas’ tras ganar este martes por 0-1 el partido de ida en Estados Unidos.
messi,leo messi,inter miami,miami,concachampions
CHIMENTOS2 días agoMuni Seligmann respondió las críticas tras el accidente de su bebé y su viaje a Miami: “Hay que contarlo y naturalizarlo”
POLITICA3 días agoJuan Carlos Schmid deja la conducción de Dragado y Balizamiento después de 33 años
DEPORTE3 días agoHilario Navarro estira su extensa carrera: a los 45 años tiene nuevo club





















