POLITICA
Ante la falta de votos para eliminar las PASO, el Gobierno abre una negociación con los aliados: las gestiones de Bullrich y Santilli

Desde su anuncio, la reforma electoral fue planteada por el Gobierno de Javier Milei como una de las intervenciones más ambiciosas sobre el sistema político argentino. Con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como eje central del proyecto, la Casa Rosada impulsó un rediseño de las reglas de competencia. Ese objetivo enfrenta ahora un límite concreto: no hay mayoría parlamentaria para aprobar la iniciativa, en un contexto marcado por la presión de los gobernadores y una negociación aún abierta con el PRO.
En el oficialismo reconocen que no están los votos para eliminar las PASO en el corto plazo. Según pudo saber Infobae, la falta de consenso no se limita a la oposición peronista: también existen resistencias en sectores dialoguistas y en espacios que consideran a las primarias un mecanismo indispensable para ordenar la competencia política. De acuerdo con fuentes de La Libertad Avanza, “la anulación no parece ser lo mayoritario” y agregaron: “Algún sistema habrá… quizás no obligatoria”.
El Gobierno enfrenta un escenario adverso en el Congreso para eliminar las PASO, ya que por ahora no cuenta con los votos necesarios y debe negociar con gobernadores, el PRO y otros sectores que consideran a las primarias una herramienta clave para la competencia política. Por ello, el oficialismo evalúa alternativas, como modificar el carácter obligatorio del sistema, en busca de una reforma electoral viable.
Las PASO no solo son un dispositivo electoral, sino también una herramienta para canalizar internas, ordenar liderazgos y evitar rupturas dentro de los partidos, lo que impacta directamente en la arquitectura política de cara a 2027. Su eliminación reconfiguraría el equilibrio interno de cada fuerza y modificaría los incentivos de participación. Por eso, la discusión dejó de ser binaria y se centra ahora en qué cambios podrían prosperar en el Congreso.
Con el escenario parlamentario adverso, el oficialismo comenzó a explorar alternativas intermedias, como transformar las PASO en optativas. Esta opción reduciría su capacidad de ordenar el sistema político, pero se presenta como una salida posible para destrabar la discusión. Según fuentes oficiales, esta semana se definirán los aspectos centrales del tratamiento parlamentario de la reforma electoral, una etapa clave para ordenar el debate sobre su alcance y contenido en el Congreso.

A la dimensión política se suma el argumento económico: el Gobierno estima que las PASO representan el mayor costo del proceso electoral, obligando al Estado a destinar más de 30.000 millones de pesos, financiados con ingresos fiscales. En la Casa Rosada sostienen que ese gasto, que recae sobre los contribuyentes, no se justifica en el contexto actual de ajuste y restricción presupuestaria.
El cuestionamiento al costo de las primarias forma parte del núcleo del planteo oficial. La eliminación o modificación del sistema busca no solo rediseñar la competencia política, sino también reducir el peso del gasto electoral sobre las cuentas públicas. Este enfoque pretende fortalecer el argumento del Ejecutivo frente a gobernadores y legisladores, en un escenario donde cada peso del presupuesto es objeto de revisión.
El costo político y fiscal de la reforma electoral
La dificultad para avanzar con la reforma electoral está directamente vinculada al contexto fiscal. Los gobernadores enfrentan una fuerte restricción por la caída de la recaudación propia y el descenso sostenido de las transferencias nacionales, lo que redefine sus prioridades y condiciona cualquier negociación legislativa. En la práctica, los mandatarios provinciales subordinan la discusión electoral a la cuestión de los recursos, lo que atraviesa cada proyecto del Ejecutivo.
Este es uno de los principales obstáculos para la Casa Rosada, ya que la reforma electoral compite con una agenda económica urgente y pierde centralidad como moneda de negociación. En consecuencia, el oficialismo reconfiguró su esquema de interlocutores, con Patricia Bullrich ocupando un rol central en la articulación política. Bullrich fue clave en la construcción de acuerdos con senadores de distintas provincias en votaciones anteriores y ahora vuelve a tener protagonismo en la búsqueda de consensos para la reforma.
La función de Bullrich trasciende lo estrictamente legislativo. En La Libertad Avanza, con el respaldo de Karina Milei, comienza a consolidarse una hipótesis electoral que la proyecta nuevamente como candidata en la Ciudad de Buenos Aires, principal bastión político del PRO. La Ciudad es el centro de gravedad del poder de Mauricio Macri y el escenario donde se define el vínculo —cooperación o competencia— entre el PRO y La Libertad Avanza.
La negociación política se da en dos niveles: el legislativo y el electoral. En la Legislatura porteña, el oficialismo nacional acordó con la administración de Jorge Macri no bloquear los cambios en el Presupuesto a cambio de avanzar con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y su versión para pymes, el RIMI. Este acuerdo muestra que el Gobierno nacional no busca obstaculizar la gestión en la Ciudad, pero intenta imponer su agenda económica.
Sin embargo, la mayor tensión se concentra en la provincia de Buenos Aires, donde el Gobierno necesita construir una coalición competitiva para enfrentar al gobernador Axel Kicillof. En este terreno, destaca el rol de Diego Santilli, quien combina gestión con construcción política. Esta semana, Santilli prevé reunirse con el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, para fortalecer la red de gobernadores aliados que facilitan la negociación en el Congreso. El martes, Santilli se encontrará con Cristian Ritondo en la sede nacional del PRO, en la calle Balcarce, para iniciar formalmente la negociación sobre un posible frente común en la provincia.
La posición de Santilli es clara: unidad de todos los sectores que compartan una agenda liberal para competir con el kirchnerismo. Sin embargo, esa estrategia enfrenta la resistencia del PRO, que busca preservar su identidad y capacidad de decisión. El punto de mayor fricción es el mecanismo de las PASO, que para Macri son indispensables para ordenar candidaturas y evitar una absorción del PRO por parte de La Libertad Avanza. Para el Gobierno, en cambio, las PASO representan un obstáculo tanto por el costo fiscal como porque habilitan una competencia interna que puede debilitar su construcción política.
Ficha Limpia, alianzas y el futuro de las PASO
En paralelo, la inclusión de Ficha Limpia dentro del paquete de reforma electoral introduce otro elemento en la negociación. A diferencia de las PASO, existe un consenso transversal sobre la necesidad de avanzar en este punto, por lo que se plantea tratarlo por separado para no dificultar la discusión general. En el Congreso, la viabilidad política de los proyectos es tan relevante como su contenido.
El Gobierno asume este escenario y flexibiliza su estrategia. La prioridad sigue siendo modificar el sistema de primarias, pero el camino para lograrlo se vuelve menos lineal. En ese proceso, cada actor político defiende sus propios intereses: los gobernadores presionan por recursos, el PRO busca preservar su autonomía, La Libertad Avanza intenta consolidar su expansión territorial y el oficialismo nacional necesita resultados legislativos para sostener su agenda.
La reforma electoral queda así en el centro de un entramado más amplio de intereses en tensión. No es solo una ley: es un punto de equilibrio entre actores con objetivos diferentes. Por ahora, la evidencia muestra que cualquier modificación al sistema deberá surgir de una negociación compleja, con concesiones y ajustes.
El escenario inicial cambió: la eliminación de las PASO perdió viabilidad y la discusión se orienta a alternativas matizadas, donde lo posible se impone sobre lo deseable.
POLITICA
La Iglesia le envió una carta a Victoria Villarruel para pedirle por la ley de prevención de la ludopatía

La Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS) le envió una carta a la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y al conjunto de los senadores para reclamar que la Cámara alta retome de manera urgente el tratamiento del proyecto de ley de prevención de la ludopatía y regulación de los juegos de azar y las apuestas en línea. La misiva fue difundida bajo una consigna directa: “Es tiempo de cuidar. Es tiempo de legislar. Es tiempo de actuar”.
El organismo eclesiástico advirtió que la iniciativa legislativa se encuentra ante “el riesgo concreto de perder estado parlamentario el próximo mes de noviembre”, lo que implicaría el archivo definitivo de un texto que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. Frente a ese escenario, la CEPAS pidió a los legisladores que generen los acuerdos necesarios y hagan todo lo que esté a su alcance para que el proyecto pueda convertirse en ley antes de que venza el plazo.
La entidad sostuvo que el problema ya no puede ser considerado una advertencia a futuro, sino una realidad instalada que provoca consecuencias visibles en distintos ámbitos de la vida cotidiana. “Sus daños son evidentes y están a la vista de nuestras familias, nuestras escuelas, nuestros clubes y nuestras comunidades”, expresó la comisión episcopal en el documento dirigido a la presidenta del Senado y a la totalidad de sus integrantes.
El reclamo no es nuevo. La Iglesia católica viene pronunciándose sobre la problemática de las apuestas en línea desde hace más de dos años, con intervenciones cada vez más firmes ante la falta de respuestas del Congreso de la Nación. En julio de 2024, las pastorales sociales de todo el país lanzaron una primera advertencia con un mensaje contundente: “Apostar no es un juego”. Aquella campaña buscó poner el foco en el crecimiento acelerado de las plataformas de juego virtual y su impacto sobre niños, adolescentes y jóvenes.
En noviembre de ese mismo año, la CEPAS solicitó formalmente a la Cámara de Diputados el tratamiento urgente del proyecto. Tres meses después, en febrero de 2025, trasladó el pedido al Senado, donde señaló que el fenómeno estaba consolidando una “cultura de la timba y del azar” que afectaba incluso la libertad de quienes quedaban atrapados por la adicción. El reclamo escaló en octubre de 2025, cuando la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en nombre de todos los obispos del país, definió la situación con una frase que no dejó margen a la ambigüedad: “La ludopatía es un atentado contra la vida”. En aquel pronunciamiento, los obispos también alertaron que, sin regulaciones y controles adecuados, cada teléfono celular podía transformarse en un verdadero “casino”.

La carta enviada a Villarruel plantea que la discusión legislativa ya no debería centrarse en reconocer la existencia del problema, sino en asumir una responsabilidad política e institucional frente a sus consecuencias. En ese sentido, la CEPAS advirtió que el Estado tiene la obligación de proteger a quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad, y cuestionó que los intereses económicos del sector del juego sigan avanzando mientras miles de personas padecen los efectos de la adicción.
La comisión episcopal incluyó en su documento una referencia a las palabras del Papa León XIV, quien en su encíclica Magnífica Humanitas instó a evitar “la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles”. La cita fue utilizada para reforzar el argumento de que la inacción legislativa favorece a una minoría que lucra con la actividad, mientras los costos recaen sobre el resto de la sociedad.
En esa línea, la CEPAS fue categórica al señalar que “no hacer nada” también constituye una decisión y que, en este caso, resultaría “profundamente lamentable”. Según el organismo, la ausencia de una respuesta adecuada hoy puede traducirse mañana en daños mucho más difíciles de reparar en el tejido social. A su vez, remarcó que los perjuicios que produce la ludopatía —humanos, familiares, sociales y sanitarios— no serán asumidos por quienes se benefician del negocio, sino que terminarán recayendo sobre las personas, las familias y la comunidad en general.
Para respaldar su posición, la comisión episcopal citó investigaciones de Unicef Argentina y del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, que aportan evidencia concreta sobre la magnitud del fenómeno y los riesgos que implica para la salud mental y el desarrollo integral de la población. Ambos organismos han documentado el impacto particularmente grave de las apuestas online en los menores de edad y en quienes atraviesan situaciones de mayor desprotección.
En el tramo final de la misiva, la Comisión Episcopal de Pastoral Social les pidió a los senadores que asuman la responsabilidad que el pueblo argentino les confió, que retomen de inmediato el debate y que construyan los consensos políticos necesarios para sancionar la norma antes de que pierda estado parlamentario. “Frente al sufrimiento de tantos, no actuar no puede ser una opción”, concluyó la entidad eclesiástica, al reiterar su llamado a legislar sobre una problemática que, según advierte, ya atraviesa a toda la sociedad.
South America / Central America,Religion / Belief,Buenos Aires
POLITICA
Mauricio Macri mostró fotos de los 15 de Antonia: el vestido bordado, el baile y los detalles de la fiesta

Mauricio Macri compartió este domingo fotos del festejo de 15 años de su hija Antonia, en las que se lo ve bailar con la adolescente y disfrutar de distintos momentos de la celebración. Las postales que difundió el expresidente en su cuenta de Instagram revelaron algunos detalles de la intimidad de la fiesta, desde el look que eligió la cumpleañera hasta la ambientación del salón y la música que acompañó la noche. “Qué felicidad acompañarte”, escribió.
Antonia lució un vestido bordado con transparencias y llevó el pelo suelto, largo y con ondas. Macri, por su parte, eligió un traje azul con camisa y corbata celeste.
Uno de los momentos que quedó registrado en las fotos fue el baile entre padre e hija. Macri también mostró postales junto a Antonia en la cabina de la DJ —del equipo de Puli Di María—, e incluso mostró que en un momento tomó el micrófono sobre la tarima ante todos los invitados
Los detalles de la fiesta de 15 de Antonia Macri
La ambientación del festejo combinó elementos clásicos con detalles delicados. El espacio estaba dispuesto con manteles blancos y sillas Thonet, mientras que las lámparas colgantes de seda aportaban iluminación y protagonismo a la decoración.
La música estuvo a cargo de una DJ del equipo de Puli Di María. Su participación acompañó la celebración y fue parte de una puesta que tuvo al baile como uno de los momentos centrales de la noche.
Las imágenes compartidas por Macri muestran distintas escenas de la fiesta y el vínculo cercano con su hija menor. Entre los registros se destacan los momentos en la pista y la visita de ambos a la cabina de la DJ, donde el expresidente se sumó a la celebración.
Antonia es hija de Mauricio Macri y Juliana Awada. El cumpleaños número 15 de la adolescente tuvo distintas celebraciones: el día de su aniversario, el 10 de octubre, estuvo en París junto a su madre y su hermana, Valentina Barbier.
Juliana Awada también sumó sus postales a los festejos a través de sus historias de Instagram.
En una de las imágenes se la ve posando junto a la homenajeada, mientras que en otra postal se les unieron Mauricio Macri y Valentina Barbier, la hija mayor de la empresaria, fruto de su matrimonio anterior con el magnate belga Bruno Barbier.
Mauricio Macri,Conforme a
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Cómo se gestó la caída de la sesión opositora en Diputados y cuál fue el rol de los gobernadores aliados

“Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso”. Así festejó el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el fracaso de la sesión opositora que buscaba derogar el mega DNU 70/23. El posteo fue replicado por el propio Javier Milei y dejó entrever la importancia que el Gobierno le había dado a la misión de sabotear el quórum.
Los movimientos de los libertarios en la previa de la sesión fueron explícitos y apuntaron directamente a los bloques que responden a gobernadores aliados, que suelen funcionar como el fiel de la balanza. El miércoles, apenas 24 horas antes de la sesión, los libertarios accedieron a incluir límites a la venta de tierras en su propio proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La maniobra representó un giro de 180 grados, ya que cuando ese mismo proyecto se trató en el Senado los libertarios habían intentado eliminar todos los límites a la venta de tierras a extranjeros pero tuvieron que retirar el capítulo por el rechazo social. Incluso se produjo una situación paradójica que fue señalada con ironía por la oposición: LLA, el PRO y la UCR firmaron un dictamen que restituye la ley de tierras kirchnerista de 2011.
El Gobierno dejó en claro desde el principio que su prioridad sería evitar la derogación del DNU 70/23 porque causaría un “shock de incertidumbre” que afectaría las inversiones y hasta podría tener efectos sobre el riesgo país. “Si se cae todo el DNU también se vuelve para atrás con la derogación de la Ley de Alquileres o la liberalización del mercado aerocomercial. Sería un caos”, explicaban en la previa.

Si bien los referentes de la oposición encargados de sumar votos reconocían que el segundo fallo de la Corte Suprema, que mediante una cautelar restituyó los límites a la venta de tierras a extranjeros, complicó mucho las conversaciones con los bloques provinciales, también advertían sobre la presión que estaba ejerciendo el jefe de Gabinete Diego Santilli sobre los gobernadores aliados.
De hecho, anticipaban que el Gobierno haría concesiones concretas a algunos pedidos de las provincias. El ejemplo más resonante fue el anuncio -horas antes de la sesión- de una convocatoria para la próxima semana a empresas del sector minero y operadores logísticos para analizar medidas que mejoren la capacidad operativa del Ramal C14 del Belgrano Cargas, con foco en la Puna salteña. En paralelo, el Gobierno adelantó que promoverá la búsqueda de fondos de inversión privados para la puesta en funcionamiento integral del Ramal C15, clave para la producción salteña por su conexión con Bolivia y con mercados internacionales.
El gobernador Gustavo Sáenz había hecho públicos sus reclamos el lunes a través de las redes sociales. “Hace más de un mes que vengo gestionando ante el Gobierno Nacional para revertir esta situación. No podemos seguir esperando otros 50 años por las obras ferroviarias que necesitamos para transportar nuestros productos, reducir los costos logísticos y mejorar la competitividad de nuestra producción”, publicó.

Desde la oposición siguieron con atención los movimientos de los salteños que integran el bloque Argentina Federal que si bien aportó dos presencias al quórum (Bernardo Biella y Pablo Outes) también tuvo una ausencia determinante: Yolanda Vega.
También tuvo un rol destacado el gobernador de Jujuy Carlos Sadir, que intervino directamente para torcer la voluntad de María Inés Zigarán, que había firmado el pedido de sesión pero luego se arrepintió y no bajó al recinto. Tampoco lo hizo su coterráneo Carlos Risotti, aunque su ausencia no tomó por sorpresa a la oposición, que nunca lo incluyó en sus cálculos. “Zigarán nos había dicho que iba a dar quórum pero planeaba levantarse cuando se tratara el DNU 70. Pero al parecer pesó más el llamado del gobernador”, explicó a Infobae un integrante de su propio bloque, Provincias Unidas.
El tercer mandatario provincial que jugó fuerte fue el tucumano Osvaldo Jaldo. Los tres diputados del bloque Independencia, que responden directamente a sus órdenes, evitaron adelantar su posición en los días previos y finalmente dejaron las bancas vacías. Jaldo se encuentra en plena negociación con la Casa Rosada para la conformación de alianzas electorales o acuerdos de no agresión de cara al 2027.
Menos determinantes fueron el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, que le aportó al oficialismo la ausencia de Jorge “Loma” Ávila (Provincias Unidas), el mandatario de San Juan, Marcelo Orrego, que restó a los dos integrantes de Producción y Trabajo, Nancy Picón Martínez y Carlos Jaime, y “Rolo” Figueroa, que acordó la ausencia de Karina Maureira, del monobloque La Neuquinidad. Estos diputados suele actuar en sintonía con los libertarios y su ausencia no generó sorpresa.
Las faltas restantes fueron la cordobesa Alejandra Torres, el misionero Daniel Vancsik, la mendocina Lourdes Arrieta, la bonaerense Karina Banfi y el rionegrino Sergio Capozzi.












