CHIMENTOS
Carlos Monti habló sobre los rumores de romance con la periodista Andrea Bisso: “Nos estamos conociendo”

La confirmación pública del romance entre Carlos Monti y Andrea Bisso provocó una ola de comentarios y reacciones en el mundo del espectáculo. Susana Roccasalvo, conductora de Implacables, fue una de las primeras en referirse al vínculo, y lo hizo con una mezcla de ironía y afecto, señalando la diferencia de edad entre los protagonistas.
Desde el programa Siempre primicias, Monti puso fin a meses de rumores y admitió: “Con Andrea nos estamos conociendo”. Las palabras del periodista disiparon las especulaciones que lo vinculaban sentimentalmente con otra colega. “Con Nancy (Duré) nada que ver. Somos amigos”, aclaró, antes de hablar sobre el inicio de su relación laboral y personal con Bisso.
El vínculo de amistad entre Monti y Bisso, según relató el propio conductor, comenzó hace varios años cuando ella trabajaba en Crónica TV. “Andrea empezó a hacer espectáculos conmigo. Cuando ella trabajaba en Crónica TV y yo veía las notas dije: ‘Esta chica podría funcionar’, la llamé y la incorporé a América”, recordó.
El anuncio de Monti no pasó desapercibido para Roccasalvo. Al aire, la conductora compartió su propia perspectiva sobre el pasado común con Bisso: “Acordate del verano de 1992 o de 1993. Hicimos un programa con Diego Díaz y Leo Montero. Yo era cronista, y necesitábamos otra, y entró una chica divina que era Andrea Bisso”, evocó.

La noticia del romance entre Monti y Bisso se produjo después de un periodo prolongado de especulaciones en los medios. El propio Monti, al ser consultado insistentemente por los panelistas, reconoció la relación sentimental con la periodista, a 3 años del duelo por la muerte de su esposa Silvia Liceaga.
El periodista explicó que el acercamiento con Andrea fue progresivo y que actualmente están en una etapa inicial del vínculo. Esta aclaración buscó poner fin a los rumores y establecer la naturaleza real de la relación.
La reacción de Susana Roccasalvo, por su parte, fue especialmente comentada. En tono irónico, lanzó: “Sí, claro que hacen una linda pareja: la de una chica joven con un señor grande”. Esta frase, emitida en Implacables, se transformó en uno de los momentos más reproducidos en redes sociales y portales de noticias de espectáculo.
Durante la emisión de Implacables, Roccasalvo no solo ironizó sobre la pareja, sino que también compartió recuerdos de la época en que Bisso se sumó al equipo: “Entró una chica divina que era Andrea Bisso”, insistió, aportando contexto sobre los caminos cruzados en la televisión.
Nacho Rodríguez, panelista del ciclo, aportó otra versión sobre el motivo detrás de la confirmación pública de Monti. Según su comentario, “ella le puso el ultimátum de que tenía que blanquearla porque hace mucho tiempo que salen”.
Estas intervenciones enriquecieron el debate y dieron lugar a nuevas lecturas sobre el origen y la dinámica de la pareja. Roccasalvo, entre risas, sumó: “Y en este momento ella lo debe estar abrazando porque perdió River. Mirá, Monti, no me llamaste. Te voy a matar”.

A pesar del tono jocoso, Roccasalvo también mostró empatía y afecto hacia Monti. Sobre el cierre de su intervención, expresó: “Me alegro mucho por él porque la pasó muy mal. La vida continúa. Fue un excelente ‘marido’ con el que yo compartí muchísimos años”.
En definitiva, la confirmación del romance entre Monti y Bisso no solo sacó a la luz una nueva pareja mediática, sino que también reveló viejas historias compartidas y la mirada irónica, pero a la vez cálida, de sus colegas. La noticia, lejos de pasar desapercibida, se instaló con fuerza en la agenda de espectáculos, mostrando una vez más cómo la vida privada de sus figuras es tan seguida como sus carreras profesionales.
CHIMENTOS
Analía Franchín revivió la trágica historia de su hermana Sandra y lo que llegó a hacer para rescatarla de las calles: «Tuve que ir vestida de prostituta para…»

Sandra, la hermana de Analía Franchín, sufrió durante décadas una fuerte adicción a las drogas y atravesó distintas internaciones y situaciones de extrema vulnerabilidad. En junio de 2024 murió a los 61 años luego de padecer una neumonía que se complicó. Además, tenía un diagnóstico positivo de HIV. Analía había contado públicamente durante años el enorme esfuerzo familiar que hicieron para acompañarla y ayudarla a recuperarse.
En aquel relato en PH, Franchín explicó que su hermana comenzó a atravesar una situación muy complicada cuando era joven. Según contó, Sandra tenía alrededor de 25 años y una hija de apenas tres, y en medio de su problema de adicciones llegó a llevarse a la niña. La periodista remarcó que no consideraba que lo hubiera hecho con maldad, sino que entendía que su hermana estaba enferma y atravesaba una situación límite.
“Tuve que entrar a la casa de un narco. Había una mesa con estupefacientes y una mantita donde la noche anterior había dormido mi sobrina”, recordó, al reconstruir uno de los momentos más desesperantes de aquella búsqueda. La periodista explicó que su objetivo era encontrar a su hermana y recuperar a la pequeña, mientras la familia atravesaba una situación que se volvía cada vez más peligrosa.
La búsqueda también la llevó a otros lugares de extrema peligrosidad. “Fui a tocar timbre a la casa de un tipo que estaba buscado por homicidio. Tampoco la encontré y me dirigí al Bajo Flores”, relató Franchín. La periodista recordó que, siendo muy joven, llegó incluso a recurrir a una estrategia impensada para poder ingresar a determinados lugares. “Tuve que ir vestida de prostituta a los 15 años”, contó Analía, al describir hasta dónde llegó para intentar rescatar a su hermana.
ANALÍA FRANCHÍN TUVO UNA LUCHA INCANSABLE POR SALVAR A SU HERMANA
La historia de Sandra estuvo atravesada por numerosas recaídas e intentos de recuperación. En 2021, Franchín contó que su hermana llevaba alrededor de 40 años luchando contra las adicciones y que la familia había pasado por internaciones y períodos en los que directamente no sabían dónde se encontraba. En aquella oportunidad, también agradeció públicamente a Gastón Pauls por haberla ayudado a encontrar una institución para comenzar un tratamiento.
Pero uno de los recuerdos más duros de Analía fue el día en que encontró a Sandra en un estado que la impactó profundamente. “Un día la encontré en un estado deplorable, comiendo pollo crudo”, relató en PH. La periodista explicó que, pese a las innumerables dificultades y recaídas, nunca dejó de intentar que su hermana pudiera recuperarse.
“Le juré que iba a estar con ella hasta el final y así fue”, aseguró Franchín. Esa frase terminó sintetizando una relación marcada por el dolor, pero también por una enorme presencia familiar. Durante años, Analía insistió en que no culpaba a Sandra por su adicción y que entendía que se trataba de una enfermedad que había afectado a toda la familia.
En 2021, Analía había relatado que en una oportunidad su hermana había tenido una crisis en la que estaba con un cuchillo y que fue necesaria la intervención del SAME y de la Policía. La periodista utilizó entonces su propia experiencia para cuestionar las dificultades que enfrentan las familias de personas con problemas graves de adicción y salud mental.
Analía Franchín
CHIMENTOS
Guillermo Andino: “Mi vocación nació a partir del momento más triste de mi vida”

La música acompañó a Guillermo Andino desde la infancia, mucho antes de que se convirtiera en una figura de la televisión argentina. Entre los vinilos de tango y jazz que sonaban en su casa, las guitarras que aprendió a tocar a los 7 años y una relación entrañable con su padre, el legendario periodista de gráfica, radio y televisión Ramón Andino, encontró una forma de volver a una pasión que había quedado en segundo plano.
En diálogo con Teleshow, Andino repasó los recuerdos familiares que lo unieron a Aníbal Troilo y Osvaldo Pugliese, su fascinación por The Beatles y la emoción de haber conocido a Paul McCartney y Ringo Starr. También habló de su participación en Es mi sueño, el programa que hoy le permite cumplir el deseo de interpretar en televisión canciones que marcaron su vida.
—¿La música siempre estuvo presente en tu vida?
—Sí. Era una actividad que hacía sin que mucha gente lo supiera. Toco la guitarra y el bajo, y hasta la llegada de esta propuesta lo reservaba para mi familia y mis amigos. Después de cuarenta años ininterrumpidos en la televisión, pensé: “¿Por qué no?”.
—¿Cuándo empezaste a tocar la guitarra?
—A los 7 años, en la escuela marista de Parque Patricios. Allí aprendíamos zambas y cantábamos en el colegio, en el Club Huracán y en la misa de la iglesia de San Antonio. Sin embargo, mi objetivo era aprender temas de rock nacional y de The Beatles. Cuando estaba en sexto grado, el profesor empezó a enseñarnos otras canciones y ahí comenzó todo.
—¿Hubo un momento en que dejaste de lado esa pasión?
—Durante mi adolescencia murió mi papá y tuve que reorganizar mi vida. Empecé a trabajar y ya no tenía el mismo tiempo, aunque cada tanto agarraba la guitarra. Fue doloroso porque sentía que empezaba otra etapa, pero las ganas de cantar nunca se fueron.
—¿Qué lugar ocupaba la música en tu vínculo con tu padre?
—Mi papá escuchaba mucho tango, jazz, Los Chalchaleros. Durante los 18 años que compartimos, intercambiábamos música: él me decía “escuchá esto” y me acercaba a Aníbal Troilo con Francisco Fiorentino, a Julio Sosa y a otros intérpretes. Yo le mostraba a Phil Collins, Soda Stereo y otros artistas que escuchaba. Ese intercambio fue muy importante para mí.
—¿Tuviste contacto con grandes figuras del tango desde chico?
—Mi papá era amigo de Osvaldo Pugliese y recuerdo haber ido a su casa sin tomar entonces verdadera dimensión de quién era. Con los años entendí que había estado cerca de personas enormes de la cultura. También conservo una foto, cuando tenía 5 años, junto a Aníbal Troilo y mi papá a la salida de un teatro.

—¿Cómo nació tu fanatismo por The Beatles?
—Vivía frente a una disquería y escuchaba mucho rock nacional. Un vecino mayor tenía un disco que decía Help! y me preguntó si alguna vez había escuchado a The Beatles. Le dije que no. Después de oírlo no paré más. Le pedía a mi mamá que, si me iba bien en el colegio, me comprara un disco de ellos. Fue un estímulo enorme para estudiar.
—¿Qué significó conocer a Paul McCartney y a Ringo Starr?
—Fue muy fuerte. En una conferencia de prensa de Paul McCartney pude hacerle una pregunta y luego sacarme una foto con él, además de charlar unos 30 segundos. También conocí a Ringo Starr en un encuentro en Uruguay. Para alguien que creció escuchando a The Beatles, fueron momentos inolvidables. Al único que no pude conocer, por razones obvias, fue a John Lennon.

—¿Qué sentiste al cantar Let It Be en televisión?
—Fue cumplir un sueño. La producción de Es mi sueño armó una puesta con pantallas y fotos de The Beatles, principalmente de Let It Be. Cuando salí a cantar, quise sentirme un poco como Paul McCartney. No soy un cantante profesional, pero me aferré a todo lo que había escuchado de él durante tantos años.
—¿Por qué habías rechazado otras propuestas similares?
—Hace años me convocaron para participar en Cantando por un sueño, pero no me sentía preparado. Estaba en el noticiero y tenía cierto pudor. También me llamaron para un programa de baile, pero sé que, si no puedo hacer algo bien, prefiero no hacerlo. Esta vez sentí que era el momento.
—Si no hubieras sido periodista, ¿qué profesión habrías elegido?
—Tuve varias etapas. De chico quería jugar al fútbol y llegué a probarme en las inferiores de Ferro. Jugaba de nueve porque era alto, pero entendí que no tenía la ambición necesaria para entrenar todos los días. Después estudié Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas; soy licenciado en Relaciones Internacionales y bachiller en Ciencias Políticas. También cursé 3 años del profesorado de Historia.

—¿Cómo descubriste tu vocación periodística?
—La encontré a partir del momento más triste de mi vida, la muerte de mi papá. Empecé como cronista en Canal 13 y a la semana ya estaba enamorado de salir a la calle y contar lo que pasaba. Hice policiales y deportes, y después seguí en noticieros y magazines. Llevo 40 años en esta profesión.
—¿Cómo compatibilizaste los estudios con el trabajo?
—Entraba a Canal 13 a las 7 de la mañana, salía a las 14 y estudiaba de 17 a 22. En el último año de la facultad me convocaron para Nuevediario. Era un momento de enorme exposición y me daba vergüenza llegar a la universidad con mi foto en las tapas de las revistas, pero pude terminar la carrera mientras trabajaba.
—¿Qué te aporta esta experiencia musical?
—Me permite disfrutar y aprender. Los entrenadores dan devoluciones que intento aplicar en la canción siguiente, y pasar por distintos géneros obliga a trabajar de otra manera. Empecé con Sinatra, seguí con temas románticos, Sandro, Elvis Presley y música clásica. Ensayo como si hubiera estudiado en Berklee, porque quiero hacerlo con seriedad.

—¿También encontraste una conexión especial con tus compañeros?
—Sí. Muchos quieren iniciar una carrera y trabajan con mucho compromiso. Hablar con ellos, compartir los nervios y preparar cada tema genera un intercambio muy valioso. Termina siendo una escuela de canto para todos.
—Durante la pandemia también llevaste la música a tu barrio. ¿Cómo fue?
—Tuve COVID cuando todavía no había vacunas y mis vecinos estuvieron muy presentes. Cuando me recuperé, quise devolverles ese cariño: salía al balcón de mi habitación, ponía un parlante y cantaba canciones de The Beatles para el vecindario. Lo anunciaba en el grupo de WhatsApp del edificio. Fue mi manera de agradecerles.
Guillermo Andino,Ramón Andino
CHIMENTOS
El fuerte llanto de Pamela David al recordar las críticas que más le duelen: “Me duele el prejuicio y…”

Pamela David no pudo contener las lágrimas al hablar de uno de los temas que más le duelen de su carrera: los prejuicios y las críticas que recibe por estar casada con Daniel Vila. Durante su visita a PH: Podemos Hablar, la conductora se sinceró sobre los comentarios que cuestionan su trabajo y aseguró que muchas veces siente que quienes la critican no ven todo el esfuerzo que existe detrás de su carrera televisiva. “Me duele el prejuicio”, reconoció entre lágrimas.
La conversación surgió cuando Analía Franchín le preguntó cómo hacía para enfrentar los comentarios negativos sobre su trabajo. Pamela reconoció que durante mucho tiempo intentó convencerse de que las opiniones ajenas ya no le afectaban. “Pensé que lo había superado y que no me importa el qué dirán”, comenzó diciendo la conductora, aunque rápidamente quedó en evidencia que el tema todavía la moviliza profundamente.
“Desde muy chica trabajo y quiero que todo salga perfecto”, explicó Pamela, quien recordó que durante años construyó su carrera en los medios y que siempre buscó demostrar su capacidad profesional. Sin embargo, aseguró que existe una mirada sobre ella que muchas veces reduce su trayectoria a su matrimonio con el empresario Vila o a su apariencia física.
“Cuando leo cosas que no me definen, siento un dolor porque no pueden ver lo que hay. Me duele mucho”, expresó con evidente angustia. La presentadora contó que incluso cuando participa de otros espacios televisivos siente que debe justificar permanentemente sus decisiones profesionales. “Cuando fui a Telefe porque voy porque me divierto y siempre tengo que dar explicaciones”, agregó.
El momento se volvió todavía más emotivo cuando David recordó cuándo recibió mayor cantidad de mensajes cariñosos del público. “El momento en que más mensajes cariñosos recibí fue cuando murió mi hermano”, reveló. Y, conmovida, marcó el límite que más le duele: “No quiero pasar por ese momento para que me digan cosas lindas”.
PAMELA DAVID RECONOCIÓ QUE NUNCA SUPERÓ LAS MALAS CRÍTICAS
La conductora fue especialmente contundente al referirse a los comentarios que vinculan sus logros profesionales con su matrimonio. “Me duele el prejuicio. El que trabaja en la televisión quiere que lo reconozcan”, sostuvo. Pamela explicó que, a su entender, muchas personas directamente desestiman su trabajo y atribuyen sus oportunidades laborales a su relación con Vila.
“Siempre me dicen que tengo el programa porque estoy casada con Daniel Vila o me dicen que porque soy linda, pero nunca ven el trabajo detrás”, afirmó, durante el programa de Telefe. Sus palabras reflejaron una de las cuestiones que más la afectan: sentir que una parte del público no reconoce su esfuerzo y analiza su carrera desde prejuicios relacionados con su vida personal. “No lo tengo masticado porque por eso me saltan las lágrimas”, reconoció sobre el final, completamente movilizada.
Pamela David
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