CHIMENTOS
Esteban Mirol recordó el tenso momento que vivió con Germán Martitegui en MasterChef Celebrity: “Se comió el papel”

Dentro de la cocina de MasterChef Celebrity (Telefe), la tensión es un ingrediente más. Entre hornallas encendidas, relojes que corren y platos que esperan ser evaluados, el estrés se cuela en cada rincón, amplificado por la mirada atenta de un jurado que no deja pasar una. Damián Betular, Donato De Santis y Germán Martitegui son las figuras que, temporada tras temporada, encarnan el rol de evaluadores implacables. Pero cuando las cámaras se apagan o las luces bajan la intensidad, las historias de backstage y las asperezas dejan huella mucho después de la última emisión. Y esta vez, quien decidió hablar de lo que no se ve fue Esteban Mirol, periodista y exparticipante del reality, que en la última emisión de SQP (América) compartió su experiencia con Martitegui durante las grabaciones.
Sin rodeos, Mirol planteó: “La experiencia es mala, pero no solo conmigo. Yo he visto los arranques, las reacciones, las comunicaciones que tiene con los demás. Ojo, que por acá se reciben instrucciones”. Según su relato, el clima de competencia no solo se refleja en la exigencia culinaria, sino también en la dinámica entre el jurado y los participantes. A su vez, Mirol detalló un episodio concreto. “Yo me acuerdo con una salsa que hice. Donato dice: ‘Mmm’, viste como hacen todos los chefs. Y después Martitegui dice: ‘No, esto es un asco’. Entonces, ni entre ellos se ponían de acuerdo”, explicó. “No te creas que los tres jurados están diciendo lo que están diciendo porque se les ocurre a ellos. Dicen algunos disparates tremendos”, aseguró. Y subrayó: “Siempre detrás de estos monstruos, hay un guionista, hay una persona que lleva un hilo conductor”.
El periodista fue más allá y cuestionó los límites del juego televisivo: “No sigamos con lo de juego, vamos a divertirnos, porque está esa frase que te la dicen en Gran Hermano, te la dice Santiago del Moro: ‘Hay que divertirse, muchachos, divertirse’. Tiene un límite”. Según Mirol, ese límite se cruza cuando la exigencia de show supera el trato humano. “Yo ya estoy hecho en los medios. Estoy más en mi casa escribiendo un libro. Pero la gente que necesita seguir laburando en el medio, obviamente no puede cortar fuerte con un programa de Telefe…”, reflexionó.
Consultado sobre si su percepción tenía que ver solo con su experiencia personal, Mirol fue categórico: “Detrás de cámara es intratable. Es un maleducado. Yo estaba haciendo no sé qué cosa en el pasillo, pasa por al lado, ni te saluda. Con una cara de culo te mira como que no sé… Se cree que es Cristiano Ronaldo. Pero no lo es, porque yo sé que es buen cocinero, todo esto, pero no te creas que en el mundo se tiran al piso cuando ven a Martitegui, de ninguna manera”.
La charla en el estudio sumó ejemplos de otros participantes, como Eugenia Tobal, que según narraron, “se fue llorando varias veces a su casa”, y Rocío Marengo, que “no paraba de llorar por los maltratos y la editaban para que sea la mala”. Para Mirol, la edición puede jugar en contra de algunos concursantes: “Te matan con la edición. Cuando lo quieren rajar… la producción lo rasca en una semana porque le empieza a editar cosas y queda como el malo”.
Sabrina Rojas, panelista y conductora del ciclo, comparó la postura de Martitegui con la de otros jurados televisivos como Marcelo Polino en el Bailando, quien detrás de cámara era “un amor” y actuaba un personaje. “Marcelo es divino”, coincidió Mirol, pero aclaró: “Martitegui se comió el papel, se la creyó. Si no está en MasterChef, él pasa al ostracismo total. Pero el tema es que el programa te promueve, no sabés cómo. Hoy un cocinero trabajaría gratis”.

La mirada crítica no fue exclusiva de Mirol. Minutos antes, el panelista Nico Peralta recordó su propia experiencia con el chef. “Tengo un amigo muy paquete, divino, que vive y trabaja en ceremonial y protocolo en Suiza, y me manda una foto de Martitegui y me dice: ‘Che, qué linda la corbata de Germán. ¿Me averiguás de dónde es para comprármela?’”. Peralta intentó averiguar la marca de la corbata de manera directa: “Entonces le mando un WhatsApp: ‘Hola, Germán, soy Nico, de Cortá por Lozano. ¿De dónde es esta corbata que está buenísima porque un amigo la quiere comprar?’ Y su respuesta fue una no respuesta”.
La sorpresa fue mayor cuando recibió un llamado inesperado: “Tres segundos después me llama por teléfono una persona muy importante de Telefe diciéndome: ‘Nico, por favor no le hables más a Germán’. Entonces me quedé helado porque digo: ‘Está bien, yo soy periodista, no le estaba sacando información, no le estaba pidiendo una entrevista, disculpame, simplemente quiero saber de dónde es su corbata’. ‘Bueno, pero vos ya sabés cómo es él. Acá no se lo puede tratar, no se lo puede tocar. Te pido, por favor, no le escribas nunca más’, me dijo esa persona”. El asombro también se reflejó en el estudio, cuando Majo Martino preguntó: “¿Pero es como Luis Miguel que no se lo puede mirar, no se lo puede saludar?”. Peralta cerró el relato con resignación: “Esa fue mi única experiencia con Martitegui”.
Mientras tanto, los rumores sobre los nuevos caminos del reality apuntan a una renovación de figuras y estrategias, con la mira puesta en los cocineros influencers y la búsqueda de un público cada vez más diverso. Lo cierto es que, detrás de los platos y las devoluciones, la convivencia en la cocina más famosa de la televisión sigue dejando historias que, a juzgar por los testimonios, están lejos de ser solo un juego.
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Así fue la primera degustación de MasterChef Celebrity: trabajo en equipo, platos fallidos y retos del jurado

La nueva temporada de MasterChef Celebrity comenzó con una primera prueba que expuso nervios, desacuerdos y varios errores técnicos. Las celebridades cocinaron en duplas y presentaron sus platos ante Damián Betular, Germán Martitegui y Maru Botana, quienes no ocultaron sus reparos durante la degustación.
Este lunes 28 de septiembre, los participantes debutaron en las cocinas del ciclo conducido por Wanda Nara. Alejandro Lerner, Luck Ra, Edith Hermida, Elizabeth “la Negra” Vernaci, Pablo Migliore, Mike Amigorena, Campi, Morena Beltrán, la China Ansa, Paula Trapani, Luciana Geuna y Nazareno Casero quedaron divididos en estaciones tras sacar pines de una bolsa.
La consigna cambió a último momento: debían trabajar en pareja y presentar una preparación inspirada en un concepto espacial.
Luck Ra y Campi llegaron al jurado con una coreografía y una presentación conceptual. Prepararon lomo con dos purés y dos salsas, bajo el nombre “Fogos y Deimos”, en referencia a las lunas de Marte.
El entusiasmo duró poco. Al cortar la carne, Martitegui frenó el aplauso que propuso Wanda Nara: “Un aplauso para el punto que no vino”. Después encontró trozos de papa sin integrar dentro del puré y dio por terminada su degustación.
Campi definió su método como una técnica “oriental”, que consistía en dejar partes de papa para masticar. Martitegui fue contundente: “Esto, en una gala de eliminación, te deja afuera”.
La Negra Vernaci y la China Ansa pasaron al frente con una merluza acompañada por puré de zanahoria y un cremoso de papa y espinaca. Durante la presentación, la conductora cedió la palabra a Vernaci, quien intentó describir el emplatado con una comparación espacial.
“Es una galaxia que tiene polvo cósmico alrededor, que son las zanahorias”, explicó la conductora radial. Ante la expresión de Martitegui, lanzó: “Ponele voluntad, por favor, señor chef”.
Las participantes aseguraron que habían definido el plato en conjunto, pese a los roces que tuvieron durante la prueba. Martitegui apuntó a esa dinámica: “La cocina es un trabajo en equipo. Si el equipo no funciona y se pelea, no puede haber un buen plato”. Botana también marcó problemas en la combinación de sabores y les pidió mayor coordinación.

Mike Amigorena y Pablo Migliore llevaron un medallón de cerdo con puré de boniato y salsa de cereza, jengibre y naranja, al que llamaron “Bicicleta Saturno”, en recuerdo al exfutbolista de Boca y Huracán. La explicación volvió a girar alrededor del universo, aunque el jurado se concentró en el sabor.
“Le falta todo: le falta sal, nuez moscada, pimienta, salvia”, sostuvo Betular. Si bien destacó el punto de cocción del cerdo, señaló que el resto de los componentes no estaba resuelto. Martitegui coincidió y cuestionó la salsa: “Quedó un puré, esto no es una salsa, no es agradable de comer”.
Antes de regresar a su estación, Amigorena reconoció que ambos habían priorizado el cerdo y casi no atendieron el puré. Martitegui les agradeció la sinceridad y les pidió que volvieran a cocinar.

Luciana Geuna y Nazareno Casero presentaron un pollo a la crema con figuras de calabaza y zanahoria, bautizado “Contemplación de vía láctea y estrellas”. Wanda Nara lanzó una frase que anticipó parte de la devolución: “Debutan los platos negros en la competencia”.
Botana consideró que habían logrado acercarse a la idea inicial, aunque Martitegui señaló que el corte del pollo parecía más adecuado para una comida cotidiana que para el certamen. “A mí me da ternura porque parece un plato para un nene”, dijo.
Betular, por su parte, cuestionó la forma de la vajilla y cerró con una advertencia: “Espero que las estrellas fugaces estén en el plato y no sea su paso por MasterChef”.

Alejandro Lerner y Morena Beltrán cocinaron pollo a la crema con guarnición de papa y zanahoria. Llamaron a su plato “Chicken to the moon”, pero antes de probarlo Botana detectó que el pollo conservaba pelos y no estaba deshuesado.
La tensión se hizo evidente cuando Beltrán preguntó: “¿Es todo tenso en este momento?”. Botana valoró la propuesta visual, aunque señaló que al pollo le faltaba cocción. Betular detectó que la salsa estaba cortada, pero destacó la guarnición y el trabajo con la zanahoria frita. Martitegui consideró que la dupla tenía una idea clara, aunque les recomendó reducir las expectativas iniciales para poder traducirlas mejor en el plato.

Edith Hermida y Paula Trapani cerraron la ronda con un coliflor con manteca, curry, arvejas, chauchas y un chutney de zanahoria. Hermida explicó que buscaban representar al sol como fuente de energía, vida y amor.
La preparación no convenció al jurado. Botana cuestionó el chutney y recordó cuál era la idea original del plato. Martitegui rescató la intención de la dupla, aunque hizo una aclaración final: “Tengamos cuidado con los nombres, eso no es un chutney”.
El veredicto llegó sobre el final del programa. La primera gala consagró a las duplas Vernaci-Ansa, Geuna-Casero y Hermida-Trapani, quienes subieron al balcón y competirán en la gala de beneficios y medallas. En cambio, Lerner-Beltrán, Migliore-Amigorena y Luck Ra y Campi se llevaron el delantal gris y defenderán su lugar en el jueves de última chance.
MasterChef Celebrity,Luck Ra,Campi
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¿De quién estaba divorciado el Indio Solari? El inesperado dato que apareció en la sucesión y abre una incógnita millonaria sobre su pareja de más de 40 años

Compartieron prácticamente toda una vida. Virginia Viru Mones Ruiz estuvo al lado del Indio Solari durante 45 años: lo acompañó antes de que Los Redondos se convirtieran en un fenómeno, formaron una familia (con un único hijo, Bruno Solari) y atravesaron juntos hasta los últimos años del músico. Por eso, un dato que apareció ahora, en la sucesión del músico, resulta cuanto menos desconcertante: Carlos Alberto Solari figura judicialmente como “divorciado en primeras nupcias”.
La expresión surgió en la documentación de la sucesión iniciada por Bruno el 27 de agosto. El expediente, que se tramita en el Juzgado Civil N°10 de Morón, también señala que se desconoce la identidad de aquella cónyuge.
El dato choca con la historia pública de la pareja. El Indio y Virginia se conocieron durante el verano de 1981, cuando el músico todavía estaba muy lejos del nivel de fama que alcanzaría años después. En sus memorias, el músico contó que se encontraron en La Plata y que el vínculo comenzó prácticamente aquel mismo día. Los primeros tiempos fueron difíciles: vivieron con muy pocos recursos y fueron parando en casas de amigos y familiares mientras Solari intentaba sostener su proyecto artístico.
Virginia —que trabajaba como bibliotecaria— fue una figura decisiva en aquellos años: fue quien alentó al Indio a abandonar su empleo estable para concentrarse en la música. Se casaron en 1988 y mucho después, en febrero de 2000, nació Bruno, el único hijo de ambos. Vivían juntos en Parque Leloir y, en los últimos años, Viru se convirtió en uno de sus principales apoyos mientras Solari transitaba el Parkinson.
Pero entonces, ¿por qué el expediente de la sucesión dice que el Indio estaba divorciado? No existe una respuesta pública. Y hay que ser especialmente cuidadosos: que el documento diga “divorciado en primeras nupcias” no demuestra que la persona de la que se divorció haya sido Virginia. Puede existir un matrimonio anterior desconocido públicamente, una situación legal que todavía no fue explicada o bien, una documentación que no haya trascendido. La sucesión, además, se encuentra reservada.
Pero si finalmente se comprueba que Virginia y el Indio estaban legalmente divorciados al momento de su muerte, la consecuencia sería importante. El Código Civil y Comercial establece que el divorcio extingue el derecho hereditario entre los excónyuges. Es decir: haber convivido durante décadas y ser la madre de su hijo no le alcanzaría a Viru, por sí solo, para ser reconocida como heredera.
Incluso, si jurídicamente fueran considerados convivientes, la ley argentina establece que los convivientes no se heredan automáticamente entre sí; pueden recibir bienes mediante testamento, siempre dentro de los límites correspondientes. Y ahí aparece otra incógnita: la sucesión del Indio comenzó como “ab intestato”, es decir, sin que se hubiera presentado —en un principio— un testamento. Claro que eso tampoco prueba que no exista uno: puede incorporarse posteriormente.
En el escenario contrario, si Virginia demuestra que seguía siendo legalmente la esposa de Solari, su posición cambia radicalmente. Al existir un descendiente —Bruno—, el cónyuge sobreviviente concurre en la herencia de los bienes propios con la misma porción que un hijo, además de las reglas específicas aplicables a los bienes gananciales.
TODO LO QUE ESTÁ EN JUEGO EN LA SUCESIÓN DEL INDIO SOLARI
La discusión excede ampliamente una casa o una cuenta bancaria. La herencia del fundador de Patricio Rey y sis Redonditos de Ricota incluye la residencia de Parque Leloir, derechos sobre libros y música, regalías, reproducciones en streaming, futuras publicaciones, merchandising, marcas y la explotación comercial del nombre y la obra del Indio. Ponerle un número definitivo al patrimonio resulta difícil porque buena parte de su valor continuará generándose en el futuro. Eso sí: la cifra es multimillonaria, y lo dicho, seguirá aumentando.
También existe un capítulo especialmente complejo alrededor de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Los derechos vinculados al grupo están repartidos a través de Erks S.A., sociedad integrada por Solari, Skay Beilinson y Carmen La Negra Poli Castro. Quien finalmente herede la participación correspondiente al Indio deberá pasar a ocupar un lugar dentro de esa estructura.
Solari había adelantado además algunas decisiones. En agosto de 2025 cedió a Bruno el 100% de la marca Luzbola, su estudio de grabación. Después de su muerte, su hijo también inició ante el INPI el procedimiento para que la marca “Indio y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado” pase íntegramente a su nombre como heredero.
A eso se agregan causas judiciales todavía abiertas. Entre ellas aparece una demanda civil vinculada con los primeros años de Los Redondos que también alcanza a Skay y Poli, cuyo demandante reclama un porcentaje histórico del negocio de la banda. Además, continúan expedientes iniciados por damnificados del trágico recital de Olavarría, en 2017.
Por eso, aquello que a primera vista podría parecer un simple detalle administrativo sobre el estado civil del Indio puede terminar siendo una de las claves de toda la sucesión. Hasta que el expediente aclare quién fue aquella primera esposa, no puede asegurarse ni que Viru esté afuera de la herencia ni que tenga garantizado un lugar dentro de ella.
Indio Solari; Sucesión; Virginia Mones Ruiz
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Comenzó MasterChef Celebrity: así Wanda Nara presentó a las 24 figuras de esta temporada

La nueva edición de MasterChef Celebrity (Telefe) reunió a sus 24 participantes en el debut del ciclo, con Wanda Nara al frente de una presentación marcada por los nervios, las bromas y las primeras advertencias sobre la exigencia de la competencia. El programa entregará un premio de 70 millones de pesos y el trofeo al ganador.
Alejandro Lerner abrió la ronda de ingresos y reconoció que llegó “sobreestimulado y ansioso”. Luego fue el turno de Elizabeth “La Negra” Vernaci y Diego Ramos, quienes dijeron sentirse sorprendidos por formar parte del reality gastronómico. Nazareno Casero se mostró más confiado ante el desafío. “El estudio es imponente. Me agarra nervios, pero me interesa, me gusta, lo siento mi ambiente natural”, expresó el actor.
Tras recibir a todos los concursantes, la conductora subrayó la composición de la nueva temporada. “No he visto en la televisión argentina ni en otras temporadas un equipazo como este. Es una estrella al lado de la otra”, afirmó la conductora. La lista está integrada por Josefina “China” Ansa, Luck Ra, Lizy Tagliani, Marta Fort, Julieta Nair Calvo, Morena Beltrán, Pablo Migliore, Nazareno Casero, Pachu Peña, Luciana Geuna, Elizabeth Vernaci, Diego Ramos, Alejandro Lerner, Seba Presta, Rocío Robles, Paula Trapani, Campi, Hernán “Mala Fama” Coronel, Pablo Giralt, Karina Mazzocco, Juli Poggio, Grego Rossello, Edith Hermida y Mike Amigorena.

Juli Poggio tuvo una de las intervenciones que más repercusión generó al saludar con un “Hola, Wanda, me muero”, una frase que remitió directamente a la parodia que la propia ex Gran Hermano hizo en su momento de un comentario de la China Suárez. La participante sostuvo que le genera orgullo sumarse a un formato que acostumbraba ver con su familia, en sintonía con lo que planteó Luciana Geuna, que también remarcó el vínculo cotidiano con el programa y contó que juega a MasterChef con su hija. Por su parte, Julieta Nair Calvo señaló que el certamen representa un reto personal, ya que deberá mostrarse ante las cámaras fuera de los personajes de ficción que interpreta como actriz.

Edith Hermida sorprendió al admitir que llegó nerviosa pese a su experiencia televisiva. Durante el intercambio, le recordó a Nara que siempre la respaldó: “Yo siempre te banqué, Wanda”, le dijo la conductora de Bendita (El Nueve). La animadora le aclaró de inmediato que su palabra no tendrá incidencia en las devoluciones, ya que las decisiones corresponden al jurado integrado por Damián Betular, Germán Martitegui y Maru Botana. “No corta ni pincha”, resumió la conductora sobre su propio rol en las evaluaciones. “Yo estoy del lado de los participantes. Con el jurado es una guerra aparte”, afirmó la conductora, en una definición que marcó el tono de su relación con los concursantes de cara a la temporada.

Lizy Tagliani apareció con un peinado que definió como “explosivo” y lo relacionó con su falta de práctica frente al horno. La comediante reconoció que tiene poca experiencia culinaria y sostuvo que su reciente maternidad no modificó esa situación. “Si Vicky Xipolitakis pudo, yo voy a poder”, dijo. Marta Fort también habló de sus limitaciones en la cocina. “Estoy que me meo encima. A mí me encanta esta experiencia sin saber. Sé cosas básicas. Mi menú es pollo, arroz y puré”, relató la hija de Ricardo Fort.

Seba Presta anticipó que dejará el humor a un lado al momento de cocinar, aunque explicó sin vueltas cuál es su objetivo en el certamen: “Yo vine por la guita”. Rocío Robles, en cambio, aseguró que se desempeña bien bajo presión y que buscará disfrutar el proceso. Pablo Migliore, exarquero de Boca, San Lorenzo y Huracán, se sumó a la lista de exfutbolistas que participaron del ciclo. “Me siento extraño, pero trato de llevarlo de la mejor manera”, comentó durante su presentación.
Josefina “China” Ansa reconoció que el nerviosismo le juega en contra antes de empezar. La presentadora aseguró que se siente “desfigurada” cuando se mira al espejo por la tensión previa a la competencia. Nara le pidió que no pierda la sonrisa que la caracteriza. Pablo Giralt anticipó que trasladará a la cocina la pasión con la que relata partidos de fútbol. Mike Amigorena explicó que reunirá los conocimientos que tiene porque la gastronomía ocupa un lugar importante en su vida.

Luck Ra volvió al programa después de haber participado en la temporada anterior en reemplazo de La Joaqui, entonces su pareja. El músico prometió no repetir las lágrimas que mostró en aquella participación, cuando presentó una milanesa como homenaje a las madres. Campi aportó humor con un peluquín que luego cambió por una gorra, mientras que Grego Rossello bromeó sobre las fotos de comidas que publica en Instagram y aseguró que, en realidad, son platos de delivery. Pachu Peña manifestó que su principal objetivo será entretener al público.

El cierre de las presentaciones dejó la primera controversia de la temporada. Hernán Coronel, cantante de Mala Fama, afirmó que dentro del elenco “hay gente rara dando vueltas”, una frase que anticipó el clima de convivencia que podría atravesar la competencia.
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