DEPORTE
Un golpe de atrás, una pelea y una promesa: la historia detrás del primer cumpleaños que Messi pasó concentrado con la Selección

De 22 años que lleva como futbolista profesional, Lionel Messi pasó 14 cumpleaños concentrado con la selección argentina en medio de alguna competencia, incluyendo este, el N° 39, que lo encuentra sumergido en el sueño de repetir el título planetario. El derrotero comenzó en el Mundial Sub 20 de Holanda 2005 y siguió en 2006, 2007, 2010, 2011, 2014, 2015, 2016, 2018, 2019, 2021, 2024 y 2026. Pudieron ser 13, si Qatar 2022 no se hubiera mudado a noviembre-diciembre por las temperaturas en la región.
Se trata de otro detalle que evidencia su profundo compromiso con la Albiceleste, que comenzó hace poco más de dos décadas, con aquel amistoso ante Paraguay en el estadio de Argentinos Juniors para ahuyentar el interés de España por quedarse con el entonces talento emergente.
Su primer festejo de cumpleaños rodeado de futbolistas de Argentina ocurrió en 2005, en ocasión del Mundial que ganó el elenco dirigido por Francisco Ferraro y que representó una plataforma de despegue para el Pulga, goleador del certamen con seis tantos y elegido mejor jugador, a pesar de haber iniciado como suplente en el tropiezo (0-1) en el debut ante Estados Unidos.
Aquella noche, todo sucedió como era costumbre en la era Pekerman, que ya estaba a cargo del combinado mayor. La filosofía que José y su equipo de trabajo habían transmitido en las juveniles se trasladaba a todos los detalles, incluso a las celebraciones de cumpleaños. “Había siete ministerios conformados por los mismos chicos que se encargaban de distintas cosas. Y entre ellos había una comisión que se encargaba de recaudar dinero, otra de conseguir el regalo y otra de la torta”, detalló Gerardo Salorio, histórico preparador físico de aquella etapa dorada, que hoy, en su esencia, se replica en Ezeiza con Lionel Scaloni, Pablo Aimar y Diego Placente.
El “que los cumplas feliz” sonó fuerte en el comedor del hotel, y el rosarino sonrió, tímido, ante el homenaje de Oscar Ustari, Nereo Champagne, Gabriel Paletta, Pablo Zabaleta, Lucas Biglia, Pablo Vitti, Fernando Gago, Sergio Agüero y Neri Cardozo, entre otras promesas que conformaban el grupo, que 24 horas después debía medirse ante España por los cuartos de final del torneo.
Salorio brindó una charla motivacional allí mismo, después de que Leo soplara la velita y recibiera la felicitación de los presentes. “Recuerdo que fue excelente, y los chicos mientras cantaban fueron subiendo a un ascensor muy grande que tenía el hotel para ir a las habitaciones. “Se mueve para acá, se mueve para allá”, cantaban”, evocó en diálogo con Infobae, antes de llegar al momento inesperadamente álgido de una escena inocente, con el fervor como protagonista.
“En el medio de los saltos, Garay le pegó de atrás a Messi y se corrió. Y atrás de Leo quedó (Gustavo) Oberman. Fue la única vez que vi a Messi muy enojado. Se dio vuelta y le pegó al que tenía ahí, a Oberman”, continúa con la narración quien debió mediar ante el inoportuno conflicto. “Cuando vi lo que pasó, los mandé a dormir. Pero no me cerraba que Oberman le hubiera pegado a Leo, se llevaban muy bien. Así que fui habitación por habitación para ver si alguien me contaba bien qué había pasado. Y ahí uno de los chicos me confirmó que había sido Garay”, amplía sobre su investigación.
Claro que la agenda exigía cerrar la grieta con tamaño desafío en el horizonte. “El ex árbitro Ángel Coerezza me había regalado un libro que hablaba de la adolescencia. Entonces lo bajé al momento de la activación que hicimos horas antes del partido. Los junté a los dos y los hice jurar arriba del libro que no iban a hacer estupideces”, se ríe Salorio con su solución salomónica. “Era un grupo muy lindo, muy sano. Fue el Mundial en el que más me divertí”, acota.
El propio Oberman había dado a conocer su versión del hecho en una entrevista con el sitio de TN. “Un día nos subimos muchos en un ascensor y empezamos a darnos golpes en la cabeza. Uno de esos golpes lo recibió Messi y creyó que yo había sido el culpable. Fue bastante fuerte, cosa que no le gustó nada. Ahí nos agarramos, pero nos separaron”, narró. “El enojo nos duró hasta el partido siguiente. Yo ingresé en el segundo tiempo y, cuando íbamos a sacar del medio, nos miramos y nos reímos. Ahí se acabó todo”, concluyó Cachete, que había comenzado la competencia como titular, precisamente, ocupando la plaza del ídolo que asomaba en el Barcelona.

Lo concreto es que los involucrados en la gresca cumplieron con la promesa a Salorio: Argentina ganó 3-1, con goles de Zabaleta, Oberman (a pase de la Pulga) y del propio Messi. Y aceleró en su camino al título. Fue la primera vuelta olímpica del delantero con la casaca de su país. Luego llegaron la medalla de oro de los Juegos Olímpicos en Beijing, las Copas América 2021 y 2024, la Finalissima y Qatar 2022.
“Cuando veo todo lo que logró me genera orgullo y satisfacción, porque uno pudo aportar una pincelada en el cuadro. Cada vez que toca la pelota, sueño con que no se acabe nunca. Jugadores como él y Fideo Di María no tienen recambio”, puso en valor el profe lo que significa Messi, quien como en 2005 y como cada vez que la Selección lo necesitó, pasa su cumpleaños concentrado y enfocado en el objetivo colectivo. Todo sea por otra porción de la torta de la gloria.
DEPORTE
Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.
Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.
La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.
La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.
El debate entre origen innato y aprendizaje social

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.
La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.
Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.
La comparación con los chimpancés y sus límites
Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.
“Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.
La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.
El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.
Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas
La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.
Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.
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DEPORTE
Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.
“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.
El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.
Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista
Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.
La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina
Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).
Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.
Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.
Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.
DEPORTE
El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.
El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.
La reacción que lo dice todo
La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.
La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.
La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.
Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows
Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.
Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.
En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.
“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.
Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.
North America,Sport,Tennis
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