POLITICA
Un acróbata sin muchos enemigos

Un viejo acróbata de la política llegó, aunque no se sabe para qué, al cargo más importante del gobierno federal después del Presidente. Diego Santilli les aseguró a sus interlocutores de las últimas horas que su primera prioridad es pacificar la política en el mismo país que su presidente la irrita y la aturde. ¿Podrá? ¿Cumplirá con la promesa de irse del cargo que acaba de estrenar si no lograra calmar los espíritus de la política? Difícil. Santilli es de los que creen, como el célebre Giulio Andreotti, que lo único que desgasta es no tener poder. La jaula en la que se metió no tiene muchas salidas. Su jefa política es Karina Milei, que hasta hace poco sostenía que los libertarios debían encarar las elecciones presidenciales del año próximo, en las que Javier Milei se jugará la reelección, con una propuesta mono color: el violeta de la Libertad Avanza. Nada indica que haya cambiado de parecer.
Frente a ella, está la posición de Santiago Caputo, el más influyente asesor del Presidente, quien propone todo lo contrario: enhebrar alianzas con 14 gobernadores, que nunca dice quiénes son, para que el Presidente sea reelegido en primera vuelta sin mayores obstáculos. ¿Serán los 14 gobernadores que ayer arroparon al nuevo jefe de Gabinete? No hay otras opciones en las cercanías.
Santilli coincide más, por su pragmatismo y por su historia, con la posición de Caputo que con la de Karina, pero esta es quien lo fue ascendiendo hasta el encumbrado cargo que asumió este martes. Por lo pronto, el nuevo jefe de Gabinete insiste con la aseveración de que él nunca se fue de Pro, pero su designación no responde a un amplio acuerdo de La Libertad Avanza con Pro, según se apresuraron a aclarar en el partido que fundó Mauricio Macri. El propio Santilli contó que habló con Macri en la noche del lunes último, mucho después de su conversación con Milei en la que este le ofreció el cargo y él aceptó. Macri tampoco avaló, en su saludo público a Santilli, la existencia de un acuerdo con Milei.
Es distinto el caso de Cristian Ritondo, quien, dicen en Pro, no aceptó el Ministerio del Interior porque no le admitieron la propuesta de un acuerdo de los dos partidos. Nadie precisó si ese ofrecimiento se lo hicieron ahora o si es viejo. El proyecto de Ritondo consiste en que Pro no se separe de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires para que juntos enfrenten las elecciones del año que viene en la homérica provincia. La división de los que no están con el peronismo, advierte el diputado, le podría dar el triunfo al peronismo en territorio bonaerense.
Todo es peor: en el mismo momento en que Santilli hablaba por teléfono con Macri, Milei se refería otra vez de mala manera al expresidente de Juntos por el Cambio. En una entrevista con Luis Majul, el Presidente dijo que Manuel Adorni se fue del gobierno sin haber sido citado por la Justicia ni procesado, cuando hay algunos que estuvieron procesados en la función pública y ahora, subrayó, levantan el dedo para acusar. Se refería, sin nombrarlo, a Macri, que fue procesado por el entonces juez federal Norberto Oyarbide por un inverosímil caso de escuchas telefónicas a personas que no eran políticos de la oposición ni sindicalistas ni empresarios ni periodistas. Oyarbide confesó después que tuvo que firmar resoluciones porque el kirchnerismo lo agarraba del “cogote”. Increíble pretexto de un juez.
De cualquier forma, la pregunta sin respuesta es si Santilli llegó para acordar (y “pacificar”, como anuncia él) o si la política de confrontación de Milei se impondrá sobre cualquier otro proyecto. La pregunta es pertinente porque la última encuesta de Poliarquía señala que la aprobación del jefe del Estado cayó 11 puntos en el último cuatrimestre por lo que ya era el tedioso caso Adorni, el primer jefe de Gabinete en los últimos 32 años −desde que la Constitución reformada creó ese cargo− que renunció acusado por hechos de corrupción. Hubo otros jefes de Gabinete que tienen causas en la Justicia que interpelan su honestidad, como Alberto Fernández o Aníbal Fernández, pero no ocurrieron mientras fungían tales menesteres al lado del primer magistrado.
Si la caída general del mileísmo fue del 11 por ciento, el dato más llamativo es que el derrumbe fue del 20 ciento entre los que votaron la candidatura presidencial de Patricia Bullrich en 2023. “Ese alejamiento de los votantes de exJuntos por el Cambio −considera Poliarquía− fuerza a la exministra de Seguridad y actual senadora nacional a diferenciarse y a Macri a volver al ruedo”. Macri navega entre dos orillas. En una está su necesidad de buscar una alternativa razonable a Milei para que el país no quede atrapado otra vez en manos del kirchnerismo. En la otra está la presión de algunos intendentes y gobernadores de su partido para acordar con el gobierno federal y asegurarse sus victorias locales.
La aprobación de Milei está ahora por debajo del 40 por ciento y eso no le garantiza un triunfo en primera vuelta en los próximos comicios presidenciales. Si su cosecha de votos fuera menor al 40 por ciento, deberá ir a una segunda vuelta; en ese caso, ya no importará cuántos votos lo separen del segundo. Sin embargo, esa medición de Poliarquía también constató que comenzó a frenarse la caída del gobierno en varios rubros; registró, por ejemplo, que hubo una recuperación de las expectativas sobre la situación del país a futuro y que un mayor número de personas considera que es un buen momento para consumir. Siempre se habla, aun con las buenas noticias, de porcentajes de la sociedad que todavía son muy magros. “El Gobierno atraviesa su tercer año de gestión −concluye Poliarquía− en un contexto de deterioro que comienza a estabilizarse”.
Santilli es un producto de la escasez de personal del mileísmo, más allá de los méritos o desméritos del flamante jefe de Gabinete. Lo cierto, no obstante, es que la relación política de Santilli con la cima del poder merodea solo a Karina Milei, no a Javier Milei. Es muy diferente a lo que sucedió con los tres jefes de Gabinete anteriores que fueron designados por el actual presidente. Tanto Nicolás Posse como Guillermo Francos venían de una vieja relación de trabajo con Milei en la misma empresa: la de Eduardo Eurnekian. Milei había confraternizado con ellos en los pasillos de la corporación que administra los aeropuertos del país. Posse y Francos renunciaron porque se enfrentaron con el enorme poder de Santiago Caputo, y porque perdieron. Adorni llegó de la mano de Karina Milei, pero conversaba asiduamente con el Presidente en su condición de vocero del Gobierno.
Con todo, pasar de Guillermo Francos, un político con más de 40 años de experiencia política, a Adorni, que solo se había lucido destratando a los periodistas con los que debía llevarse bien y sin ningún antecedente político, ya fue una prueba de la poquedad en el elenco del oficialismo. Algunos candidatos a funcionarios dicen que no aceptan cargos en el Gobierno porque no quieren terminar calcinados en la hoguera de la lucha interna; otros argumentan que no están dispuestos a correr el riesgo de ser despedidos destempladamente por Milei, como sucedió con la prestigiosa economista Diana Mondino, la primera canciller del Presidente, o con Posse, entre decenas de funcionarios más echados de la peor manera por el jefe político del país. Sandra Pettovello, que controla el 60 por ciento del presupuesto nacional, que figura sin duda entre los mejores funcionarios de Milei y que es amiga personal del Presidente, prefiere, según deslizan cerca de ella, seguir siendo titular del vasto ministerio de Capital Humano. Lejos de las ambiciones personales, apartada de la guerra civil entre las distintas facciones del mileísmo. Se está cumpliendo un viejo axioma de la política: los gobiernos empiezan con los mejores, siguen con los amigos y terminan con lo que queda. Quizás, si Milei conquistara la reelección contaría con una mayor oferta de personal.
La reelección, dice el analista Alejandro Catterberg, depende de un mayor compromiso institucional por parte del Presidente y de un mejor ritmo en la recuperación de la economía. Los votantes de Bullrich que se fueron son los que coinciden con los grandes rasgos de la política de Milei (la economía, la política exterior y el orden público) pero son al mismo tiempo los que reclaman un mejor clima de respeto a las instituciones y a las personas. Para ellos, se terminó la paciencia con las extravagancias de los primeros tiempos del Presidente.
La economía es más complicada. Milei está intentando instalar una idea económica totalmente diferente de la que existió en las décadas que empezaron con el acceso del peronismo al poder, en 1946. A él le importa la producción del campo, pero también la agroindustria. Su otra prioridad son el petróleo, el gas y la minería, pero también la industria petroquímica. Y le interesa llevar los progresos tecnológicos, como la Inteligencia Artificial, hasta más allá de dónde llegó la experiencia humana. Su problema es que el tránsito de una economía a otra será muy enredado y por momentos confuso.
Los movimientos de la economía dejan afuera, por ahora, al comercio, a la industria tradicional y a la construcción. El problema es que lo que crece significa el 20 por ciento del PBI, y lo que baja ronda el 45 por ciento de la producción nacional. El resto no sube ni baja. “Por eso, Neuquén (donde principalmente está Vaca Muerta) es Abu Dabi, mientras el conurbano es el Congo”, resume el economista Carlos Melconian, quien no espera una tasa de crecimiento de la economía durante este año de más de un dos o un tres por ciento.
Patricia Bullrich se acerca y se aleja del mileísmo porque es tan buena trapecista como Santilli. Debe reconocerse que Macri pescó entre los mejores contorsionistas de la política. Bullrich le dedicó sus sucesivas lealtades a siete partidos o coaliciones en sus casi 50 años de vida política. El nuevo jefe de Gabinete es también ministro del Interior y no renunció a su candidatura a gobernador de Buenos Aires el año próximo, aunque tampoco rechazaría una postulación a jefe del gobierno de la Capital.
Santilli empezó en el peronismo y después se colocó bajo el ala de Macri. Más tarde se entusiasmó con el proyecto presidencial de Horacio Rodríguez Larreta, contra la opinión de Macri. Fue vicejefe de gobierno de Larreta en la Capital, aunque no dudó en mudarse más tarde a la provincia de Buenos Aires para ser candidato larretista a diputado nacional. Lo fue y ganó, pero nunca rompió definitivamente con Macri. Después, pasó del larretismo, el sector de Pro más antimileísta, a militar noche y día en el mileísmo. No cualquiera puede saltar sobre esos abismos y salir con vida y casi sin enemigos.
Diego Santilli,Diego Santilli y el mapa electoral de 2027,Manuel Adorni,Joaquín Morales Solá,Diego Santilli,Javier Milei,Karina Milei,Conforme a,Diego Santilli,,»No soy un número». Las palabras de Analía Maiorana tras la asunción de Santilli como jefe de Gabinete,,Lo que no se vio. Juró Santilli: qué dijo cuando terminó, abrazos para Adorni, presencia familiar y los primeros pasos,,En el acto de asunción de Santilli. El efusivo abrazo en público entre Milei y Adorni
POLITICA
Javier Milei participó de la celebración por el Día de la Independencia en la Embajada de EEUU y recibió otro respaldo del gobierno de Trump

Minutos después de tomarle juramento a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, Javier Milei se convirtió en el primer presidente argentino en asistir a la celebración -anticipada- del Día de la Independencia de EEUU en la residencia del embajador estadounidense en Buenos Aires. Lo hizo acompañado por buena parte del gabinete, bailó al ritmo de Y.M.C.A., de Village People, se sacó todas las fotos que le pidieron y recibió otro respaldo explícito del gobierno de Donald Trump a su gestión, con un llamado a profundizar “ahora” la alianza bilateral.
La velada se realizó en el Palacio Bosch, sede de la residencia del embajador Peter Lamelas, en el marco del 250° Aniversario del 4 de Julio. El Presidente no habló durante la celebración, pero subió al escenario para compartir con el representante diplomático los himnos de Argentina y de Estados Unidos. Luego, y flanqueado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei escuchó de manera atenta el discurso oficial, el show de Jefferson Starship, legendaria banda de rock formada en 1974 y la breve presentación de Fátima Flórez.

Durante su discurso, Lamelas fue explícito sobre el mandato que recibió de Washington. “El presidente Donald Trump me envió aquí a la República Argentina con una misión clara: avanzar la relación entre los Estados Unidos y la Argentina, apoyar esta nueva etapa de cambio y de transformación, y trabajar junto con el gobierno del presidente Milei para fortalecer una alianza”, afirmó. Y remarcó que la fórmula “America First” no implica exclusión: “America First no significa América solo, significa América unidos con nuestros socios”.
El llamado a la inversión fue uno de sus ejes centrales. “Es ahora el momento de confiar en la Argentina. Es ahora el momento de invertir en la Argentina. Es ahora el momento de abrir puertas y cerrar acuerdos, generar empleos y construir juntos”, enumeró el diplomático.
Además, Lamelas tendió un puente directo entre su propia historia personal y el rumbo político de la Argentina, al recordar que llegó de niño a Estados Unidos desde Cuba en un buque de la Cruz Roja tras huir del régimen comunista. El embajador relató que al salir de la isla, los agentes del régimen los llamaron “gusanos” y “traidores a la revolución”. “Soy cubano de nacimiento, americano por la gracia de Dios”, sostuvo Lamelas ante los presentes. Con ese marco, vinculó su historia a la gestión libertaria: “Con coraje como el presidente Milei aquí tiene, como el León“.
La celebración reunió a buena parte del gabinete nacional y a representantes del mundo empresarial y diplomático. Entre los funcionarios presentes estuvieron el canciller Pablo Quirno, la ministra Alejandra Monteoliva y el ministro de Defensa Carlos Presti. Santilli asistió más tarde, permaneció unos minutos y se retiró. Del sector privado participaron el banquero Jorge Brito y el presidente de YPF, Hugo Marín, entre otros.
Del cuerpo diplomático, estuvieron presentes el embajador de la Unión Europea, Erick Hoeg, el embajador de Japón, Hoshino Yoshitaka, entre otros, y los diputados Damián Arabia, Celeste Ponce, Juliana Santillán, Martín Menem y Bertie Benegas Lynch, Nicolás Mayoraz. También el senador Ezequiel Atauche y la ex canciller Diana Mondino.

Antes del discurso de Lamelas, el conductor Iván de Pineda anunció una “sorpresa especial”: se trató de un saludo en video por parte del propio Trump, pero sin mencionar de manera particular a la Argentina. “Los sucesos del 4 de julio de 1776 no solo fundaron los Estados Unidos de América, sino que pusieron en marcha una revolución de la libertad humana en todo el mundo. Antes de la Revolución Americana, prácticamente todo el mundo, a lo largo de la historia, estaba gobernado por reyes. Dicen que soy un rey, ¡yo no soy un rey!“, sostuvo el mandatario de EEUU.

Y agregó: “Estamos agradecidos por todos nuestros amigos y aliados alrededor del mundo, y les agradecemos que se sumen a esta celebración, y esperamos seguir trabajando estrechamente con ustedes para hacer que Estados Unidos y nuestros amigos sean más fuertes, más seguros, más ricos, más libres y más grandes que nunca. Tenemos el país más pujante del mundo en este momento, en cualquier lugar. Hace un par de años no nos iba tan bien. Ahora mismo es el país más pujante, todos lo saben, en cualquier parte del mundo, y es un honor ser su amigo”.
Por el aniversario 250 del Día de la Independencia, los salones de la residencia se transformaron en eventos temáticos de la cultura de Estados Unidos, como un salón de jazz o con referencias a industria de Hollywood. El evento se enmarcó, además, en la campaña que Lamelas denominó “Freedom Two Fifty”, una iniciativa de la embajada que durante todo 2026 recorrerá distintos puntos del país con actividades de diplomacia cultural.
Más allá de la presencia en la residencia diplomática, Milei tenía estipulado viajar hacia Estados Unidos para participar de los festejos centrales del 4 de julio en ese país. Según supo Infobae, ese viaje se podría reprogramar para otra fecha. Ayer, el mandatario también modificó su agenda oficial al cancelar su presentación en la cumbre de líderes del Mercosur en Paraguay. Lo hizo en medio de una creciente tensión con Lula da Silva y tras reunirse en Buenos Aires con el senador carioca y candidato a presidente Flavio Bolsonaro.
POLITICA
The Wall Street Journal publicó una nota que analiza el caso Adorni y advierte que Trump podría quitarle apoyo a Milei

The Wall Street Journal publicó un artículo este lunes en el que pone la lupa sobre la investigación que pesa sobre el exjefe de Gabinete Manuel Adorni por enriquecimiento ilícito. Junto con el análisis de la pesquisa, que llevan adelante Gerardo Pollicita y Ariel Lijo, el prestigioso diario norteamericano advierte además sobre la posibilidad de que Donald Trump le quite apoyo al gobierno de Javier Milei producto de las acusaciones de corrupción contra el exfuncionario.
La nota, que lleva las firmas de Samantha Pearson y Silvina Frydlewsky, comienza al recordar una de las promesas que Milei hizo antes de su desembarco en Casa Rosada: “Dijo que iba desmantelar la ‘casta’ política, a la que culpaba de décadas de corrupción y declive económico, y prometió un gobierno honesto”.
Para el reconocido periódico de negocios, la dimisión de Adorni tras “meses de escándalos” incrementó las dudas respecto de si la administración Milei “es realmente diferente”.
Y agregaron: “La renuncia, la de mayor repercusión desde que el líder libertario asumió el cargo a finales de 2023, se produce en un momento crucial para Milei, que hace un llamamiento a los argentinos para que soporten las dificultades económicas en apoyo de su plan de austeridad”.
Citando a “analistas políticos” como fuente, The Wall Street Journal sostiene que la salida de Adorni también podría tener consecuencias en la relación entre Buenos Aires y Washington. Si bien señala que Trump no suele tomar distancia de aliados que enfrentan denuncias por corrupción, advierte que ese respaldo podría modificarse si la situación política del Gobierno se deteriora. “Si hay indicios de que el gobierno no puede avanzar o de que Milei realmente corre peligro, entonces eso podría cambiar la forma de pensar de la administración Trump”, sostuvo Oliver Stuenkel, investigador principal de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional.
En ese contexto, el artículo repasa la investigación por enriquecimiento ilícito que enfrenta Adorni desde marzo de este año. La causa se inició tras las revelaciones sobre un viaje de su esposa, Bettina Julieta Angeletti, a Nueva York en el avión presidencial y luego se amplió con la difusión de imágenes que mostraban al entonces jefe de Gabinete y a su familia abordando un jet privado rumbo a Punta del Este para vacacionar.
Los investigadores también analizan dos operaciones inmobiliarias, alrededor de US$500.000 que no habían sido declarados previamente y la remodelación de una casa en el country Indo Cuá por US$245.000 dólares.
Frente a esas sospechas, como menciona el período, Adorni sostuvo que buena parte de su patrimonio proviene de ahorros personales, dinero en efectivo que encontró en el departamento de su padre fallecido y las ganancias obtenidas por una inversión temprana en bitcoin antes de ingresar a la política.
Esa explicación, de acuerdo con el análisis del diario, despertó escepticismo incluso entre integrantes de la comunidad cripto argentina. Además, recuerda que este mes el exfuncionario reconoció haber mantenido ocultos al fisco unos US$500.000 al sostener que en la Argentina era habitual ahorrar “fuera de los registros”.
Más adelante, el artículo contextualiza el caso al señalar que la corrupción ha sido durante años uno de los principales problemas de la política argentina y menciona que el país ocupó el puesto 104 sobre 182 en el último Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional.
No obstante, tal y como puntualizó al inicio de la nota, sostiene que el impacto político del caso Adorni resulta mayor porque Milei llegó al poder con la promesa de terminar con esas prácticas. En ese sentido, cita al diputado Maximiliano Ferraro (CC ARI), quien afirmó: “Adorni intentó convencernos de que la mayoría de los argentinos guardan dinero en efectivo sin declarar, cuando en realidad la mayoría apenas llega a fin de mes”.
Una vez más, sobre la renuncia de Adorni, el diario señala que durante meses Milei se negó a desplazarlo al considerar que hacerlo antes de una resolución judicial implicaría convalidar una persecución política. En ese marco, recuerda las declaraciones que el Presidente formuló el domingo. “Sigo creyendo que Adorni es inocente. Es una persona honesta”, afirmó Milei, tras anunciar la designación de Santilli como su reemplazo.
Finalmente, el periódico menciona otras investigaciones judiciales que alcanzan al entorno presidencial. Entre ellas, el caso Libra, en el que la fiscalía analiza si el episodio formó parte de una presunta maniobra de fraude y considera a Milei una persona de interés. La publicación también hace referencia a la investigación que involucra a Karina Milei por un presunto esquema de sobornos relacionado con compras de medicamentos a través de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).
Por último, menciona el caso de José Luis Espert, quien desistió de competir como candidato oficialista al Congreso luego de conocerse que había recibido una transferencia de US$200.000 del empresario Fred Machado, que posteriormente se declaró culpable en Estados Unidos por lavado de dinero y fraude.
The Wall Street Journal,Javier Milei,Manuel Adorni,Donald Trump,Conforme a,Javier Milei,,Minuto a minuto. Tolosa Paz: «La unidad tiene que ser un valor con contenido»,,»Gran amigo». Fuerte apoyo de Estados Unidos a Milei, en el acto por los 250 años de la independencia norteamericana,,El nuevo jefe de Gabinete. Un acróbata sin muchos enemigos
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La CGT evalúa pedirle una reunión a Diego Santilli mientras define el cronograma de su plan de lucha

La Confederación General del Trabajo (CGT) comenzó a evaluar la posibilidad de solicitar una reunión con el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, mientras mantiene en revisión el cronograma del plan de lucha que anunció la semana pasada contra el Gobierno de Javier Milei. La posibilidad empezó a analizarse tras el cambio en la conducción de la Jefatura de Ministros, aunque la central obrera todavía no tomó una decisión y espera definir en los próximos días si avanzará con ese pedido.
Varios dirigentes sindicales mantienen canales de diálogo subterráneos con el gobierno libertario, que podrían institucionalizarse si finalmente piden ser recibidos por el nuevo ministro coordinador.
Santilli tiene un perfil principalmente político y, durante su gestión al frente del Ministerio del Interior, contribuyó a recomponer el vínculo con los gobernadores dialoguistas y a lograr la aprobación de la reforma laboral, entre otras leyes. En esa etapa también fue el principal interlocutor del Gobierno con la CGT y mantuvo contactos con la conducción de la central obrera.
Ese antecedente podría facilitar que vuelvan a sentarse en una mesa de diálogo. La posibilidad convive con la presión de los sectores más combativos, que insisten en la convocatoria a una nueva huelga general.
Desde la central obrera señalaron a TN que la posibilidad de pedir una audiencia con Santilli todavía no fue resuelta y que volverá a analizarse en las próximas horas. “Estamos esperando ver qué hace Santilli para pedirle alguna reunión”, indicaron desde la conducción sindical.
Por ahora, mantiene abiertas ambas alternativas. Por un lado, continúa trabajando sobre el esquema de protestas escalonadas que anunció la semana pasada. Al mismo tiempo, observa los primeros movimientos de la nueva conducción política del Gobierno antes de definir si buscará abrir un canal de diálogo institucional.
La decisión adquiere relevancia porque, hasta ahora, la CGT había resuelto avanzar con un plan de lucha progresivo en rechazo, entre otros puntos, a la reforma laboral impulsada por el oficialismo. Sin embargo, la instrumentación concreta de ese esquema todavía no tiene fechas confirmadas.
Preocupación por el desempleo
La CGT se reunió este martes, pero el encuentro no estuvo centrado en la estrategia de protesta que la conducción había anticipado. Según pudo saber TN, la mayor parte de la reunión estuvo dedicada a la crisis que atraviesa el sector avícola, con impacto sobre miles de puestos de trabajo.
La preocupación sindical pasa por el riesgo que enfrentan varias plantas, especialmente en Entre Ríos, donde la actividad tiene un peso relevante. En ese contexto, los dirigentes analizaron junto con representantes de la cámara empresaria y de los sindicatos del sector distintas alternativas para intentar abrir instancias de diálogo que permitan descomprimir el conflicto.
Esa discusión ocupó el centro de la agenda de este martes y la definición sobre las medidas de fuerza volvió a quedar postergada. Tampoco hubo avances sobre un eventual encuentro con el nuevo jefe de Gabinete, una posibilidad que surgió dentro de la conducción cegetista después de los cambios en el Gobierno.
El plan de lucha sigue sin calendario
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT descartó convocar, por ahora, a un nuevo paro general y optó por un sistema de medidas de fuerza encabezadas por distintos gremios, con una movilización federal como instancia de mayor alcance.
Durante esa presentación, el cosecretario general Jorge Sola explicó que la central obrera evitaría fijar un cronograma anticipado. “No estamos poniendo plazos y no los hemos puesto nunca. Lo haremos de manera estratégica para que la protesta sea visible”, sostuvo.
También confirmó la conformación de una mesa de acción para coordinar las protestas con otras organizaciones sindicales y sociales. Mientras ese esquema continúa en preparación, la CGT decidió dejar para los próximos días tanto la definición del calendario de medidas como la eventual solicitud de una reunión con Santilli.
CGT, Diego Santilli, reforma laboral


















