DEPORTE
Crece la expectativa por el anuncio sobre el futuro de Franco Colapinto en la Fórmula 1 en medio de señales de respaldo de Alpine

La hora cúlmine se acerca y las señales son cada vez más sólidas en un rumbo positivo. Franco Colapinto cerrará este domingo la parte inicial de una temporada de Fórmula 1 que lo tuvo como piloto titular por primera vez desde la pretemporada. La duda que se resolverá a lo largo de estos 29 días que se desarrollarán entre Hungría y Países Bajos –la primera carrera tras el parate por el verano europeo– está en su futuro. El argentino es cada vez más regular en su rendimiento y las versiones van a tono con esa consistencia: su continuidad en Alpine está encaminada.
Con Pierre Gasly confirmado hasta fines del 2028, Flavio Briatore había anticipado días atrás que tomarían una decisión sobre el propietario de la segunda butaca “antes del parón de verano”. En ese contexto, si no existe un cambio drástico de los planes, Infobae pudo saber que la continuidad de Colapinto en el equipo está acordada en un alto porcentaje y se espera que sea oficial después del Gran Premio de Países Bajos que tendrá la Sprint el sábado 22 de agosto y la carrera principal a 72 vueltas el domingo 23.
Después de semanas donde los rumores que anticipaban la “Silly Season” ponían en duda la continuidad de Colapinto –especialmente desde las principales puntas mediáticas del mundo motor europeas–, la situación comenzó a cambiar. El silencio se transformó en guiños entre líneas y palabras públicas. El choque de Franco en los primeros minutos de la práctica 2 de Hungría podría haber abierto las puertas a un sinfín de especulaciones, pero el propio Briatore salió a cruzar cualquier intento antes que pudiera existir y respaldó de manera contundente al argentino.
Colapinto volvió a contestar este sábado en la pista con una clasificación calcada que la de Gasly, un corredor que es siete años mayor y contabiliza casi una década de experiencia en la F1 con una inolvidable victoria incluso en 2020. Franco y Pierre hicieron en cada una de las cuatro salidas tiempos idénticos. Steve Nielsen, el director del equipo, tampoco pudo esconder su admiración por el trabajo del argentino. “Tanto Pierre como Franco han estado trabajando duro con los ingenieros para encontrar más tiempo por vuelta, lo cual hicimos de viernes a sábado, y esperamos poder ser más competitivos en la carrera de mañana. Felicitaciones a ambos pilotos, ya que están esforzándose al máximo y haciendo lo mejor que pueden con las herramientas que tienen disponibles actualmente”, reconoció en las declaraciones que difundió la escudería.
Este domingo largará 13° con el sueño de repetir sus últimas actuaciones de largadas sólidas y remontadas brillantes, aunque seguramente con algo más de calma en su interior por las señales que lo acercan cada vez más a asegurarse el asiento titular más allá que en la conferencia de prensa que organizó la FIA el jueves, Franco evitó dar certezas: “Ni idea. Solo estoy enfocado en conducir. Siento que estoy haciendo un buen trabajo. Solo estoy enfocado en estas pocas carreras y haciendo mi mejor esfuerzo con el equipo, tratando de mejorar el auto. Es nuestro enfoque principal. Creo que ustedes definitivamente saben más que nosotros, con todos los rumores. Ni siquiera sé una cuarta parte de lo que ustedes saben, así que no deberían preguntarnos”.
Independientemente de la evasiva, alrededor de la figura del argentino empieza a unirse la idea de que los resultados positivos en la pista se amalgamarán con su continuidad. Franco responde arriba del auto –con una remontada de 10 lugares, con un doble sobrepaso inolvidable ante su compañero Gasly o con tiempos calcados del francés–, pero también abajo porque sus patrocinadores están firmes. Incluso la principal de esas firmas no duda en que estará a su lado hasta que sea campeón mundial, una frase que ilustra más la confianza que hay en torno a sus capacidades que a cargarlo con el peso de ese objetivo histórico.
A Flavio Briatore hay que aprender a leerlo entre líneas. El hábil directivo italiano es un viejo zorro de la Máxima que lleva semanas desviando las preguntas de los que buscaban desestabilizar al argentino para poner la lupa sobre el rendimiento del auto: “El piloto marca la diferencia si tienes a alguien como Max, que te puede dar dos o tres décimas. Pero si estás a siete u ocho décimas de distancia, no tienes ningún piloto que marque esa diferencia. Así que trabajemos en el coche, trabajemos en la parada en boxes, trabajemos en mejorar mucho la aerodinámica de nuestro coche. Y después, hablamos del piloto. Para mí, el conductor es la última parte, el último detalle. Si hay que invertir dinero, hay que invertirlo donde haya posibilidades de ganar”.
Si por estas horas sonrientes en torno a Franco existe alguna duda sobre dónde estará en 2027, incluso está más vinculada a la ínfima chance de que Williams –y en menor medida Haas– haga modificaciones de pilotos y decida recapturar a un Colapinto que fue cedido por cinco temporadas desde el equipo con sede en Grove. Claro que en la F1 todo puede cambiar de un momento a otro, pero todo empieza a confluir rumbo a un mismo camino y tocará la paciencia de esperar estas cuatro semanas sin volantazos inesperados para leer el famoso “breaking” en las placas de las redes de la Máxima.
Franco Colapinto recibió el saludo y abrazo de James Vowles en el Festival de la Velocidad en Goodwood
Este medio intentó profundizar con distintas fuentes para conocer las versiones de una supuesta reunión de Franco con James Vowles, el famoso Tio James jefe de Williams. Pero descartaron que suceda algo en esa dirección catalogando los informes como “especulaciones”. En Alpine, por su parte, mantienen una postura clara: lo importante es poner el coche a tono con los ascensos de Audi y Racing Bulls más que en enfocarse en los corredores. Sin el medio mecánico, nadie puede responder del modo adecuado al fin de cuentas.
La cúpula de Enstone no puede obviar que Franco está consolidado en el equipo, trabajando cada vez más en sintonía con mecánicos y su ingeniero Stuart Barlow. También que mostró un nivel de manejo a la par o incluso más adaptado que el de Gasly a las nuevas reglas. Sumó puntos sin traer dolores de cabeza económico por destrozos en el auto –lo sucedido en la FP2 de Hungría lo toman como una anécdota–.
En ese contexto, el clima es de tranquilidad tanto en la parte del boxes de Colapinto como de los que toman decisiones con el rendimiento del argentino. Tras Hungría, la F1 entrará a un lento reloj de arena rumbo a la esperada confirmación de su futuro. Colapinto, de todos modos, no tendrá descanso: protagonizará las pruebas de neumáticos Pirelli para el 2027 en Nürburgring inmediatamente después de su paso por el Hungaroring. Luego se tomará un puñado de días de descanso, pero retomará inmediatamente el entrenamiento. Colapinto no se tomará vacaciones y seguirá enfocado en colaborar con la puesta a punto de las prometidas mejoras que Alpine anunció que llevará desde Zandvoort. Y después de Países Bajos, habrá que esperar un espaldarazo oficial para confirmarnos lo que todos presumimos: hay Colapinto para rato.
DEPORTE
Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.
Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.
La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.
La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.
El debate entre origen innato y aprendizaje social

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.
La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.
Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.
La comparación con los chimpancés y sus límites
Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.
“Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.
La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.
El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.
Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas
La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.
Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.
Middle East,Soccer,Sport
DEPORTE
Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.
“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.
El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.
Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista
Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.
La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina
Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).
Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.
Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.
Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.
DEPORTE
El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.
El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.
La reacción que lo dice todo
La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.
La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.
La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.
Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows
Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.
Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.
En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.
“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.
Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.
North America,Sport,Tennis
ECONOMIA2 días agoLa pobreza subió al 32,3% en el primer semestre del año y afectó a 15,5 millones de personas
CHIMENTOS2 días agoEl gesto de Moria Casán con el embajador de Noruega tras viralizarse el video con sus icónicas frases
POLITICA2 días agoGira por New York: Milei se reunirá con Netanyahu y disertará en el Club Económico antes de regresar a Buenos Aires













