DEPORTE
Los mejores videos de la vuelta de Messi a las canchas con el Inter Miami

Pasada la Copa del Mundo con la Selección Argentina y sus merecidísimas vacaciones en Rosario, Lionel Messi volvió a ponerse la camiseta del Inter Miami. Si bien no fue de arranque en el partido por la MLS frente al Columbus Crew, el diez entró desde el banco y jugó una buena parte del complemento.
Con el local ganando por 2-1 en el Nu Stadium de Miami gracias al gol y a la asistencia de Luis Suárez, Guillermo Hoyos decidió mandar al argentino a la cancha. A los 7′ del segundo tiempo, a poco de que salga a calentar y haga vibrar a todo el estadio, Leo entró en reemplazo del atacante Daniel Pinter y no tardó en hacer estragos con la defensa del Columbus.
Sin ir más lejos, en una de las primeras pelotas que tocó generó una chance clarísima. Después de un córner jugado en corto con su amigo Rodrigo De Paul, Leo se proyectó por la izquierda y sacó un zurdazo fuerte que pegó contra el costado del arco defendido por Patrick Schulte.
Al rato, volvió a aparecer en una combinación con uno de sus compinches. A tres minutos de haber entrado, Messi recibió un buen pase alto de Luis Suárez en el área rival y no dudó: la bajó de pecho y sacó un nuevo zurdazo potente que esta vez pasó por al lado del palo derecho.
Con el correr de los minutos, su contacto con la pelota fue mermando. En el último cuarto de hora generó una clara chance de gol para el rosarino Mateo Silvetti, quien ralentizó el ataque y lo terminó desperdiciando con un centro forzado.
Y fue sobre el final, que el capitán del Inter Miami volvió a frotar la lámpara y tuvo dos chances clarísimas. La primera fue un frentazo que cazó en la puerta del área chica y que fue desviado al córner por el arquero rival.
Desde este tiro de esquina apareció la segunda oportunidad para intentar romper el 2-2: recibió un pase en el vértice del área grande y sacó un cordonazo de derecha que se fue por encima del travesaño.
Los mejores videos de la vuelta de Messi

Mirá también
Messi volvió a jugar 13 días después de la final del Mundial en el empate del Inter Miami

Mirá también
Video: el golazo de Luis Suárez para el Inter Miami y la reacción de Messi en el banco

Mirá también
¿Quién es el único candidato para presidir la FIFA y cuándo son las elecciones?

Mirá también
Con un ex Boca que estuvo en la prelista de Scaloni para el Mundial, el Porto ganó la Supercopa de Portugal
Lionel Messi
DEPORTE
El periodista español más fanático de Messi dio detalles de su sensible charla antes de la despedida: el sutil dardo a Cristiano Ronaldo

El periodista cercano a Lionel Messi habló minutos después de la despedida en Argentina-Benín
Cristobal Soria es una de las personas que siempre ha defendido a capa y espada a Lionel Messi. En más de una oportunidad, el periodista que se desenvuelve en el programa español El Chiringuito comandó una férrea defensa del 10 en sus diferentes etapas con las camisetas del Barcelona, PSG, Inter Miami y la selección argentina, y a la par siempre se mostró en la vereda opuesta a su nemésis Cristiano Ronaldo. Ese cariño incondicional por el bicampeón de América lo llevó a no quererse perder un evento histórico en la noche de este martes porque dijo presente en la despedida del emblema de la Albiceleste en la victoria 3-0 sobre Benín y, antes de marcharse, le dejó su testimonio a Infobae en el anillo interno del Estadio Monumental.
El Tío, como es apodado, se detuvo ante la consulta de este medio sobre por qué decidió cruzar el Océano Atlántico y los 10.000 kilómetros que separan Buenos Aires de España para ser parte de una jornada para la eternidad: “Es una obligación. Yo creo que todos los que somos amantes al fútbol y a los que somos messiánicos en el mundo, teníamos una cita hoy con la historia, una cita hoy con Leo y con la selección argentina y teníamos que estar aquí. Yo me he cruzado medio planeta y no tenía más remedio, mi corazón y todo yo me pedía estar aquí un día y una noche como hoy”.
Soria documentó su viaje en redes sociales con diferentes videos de su salida rumbo al país y la asistencia al último entrenamiento de la Celeste y Blanca con la presencia de Messi: “A encontrarme con Su Santidad, como no podía ser de otra forma. Último partido con la selección argentina, hay que estar. Partido para la historia”. “He venido solo y exclusivamente para estar aquí en el partido”, comentó antes de abordar un vuelo de regreso durante la jornada del miércoles.
En estas pocas horas que transitó en suelo nacional, pudo mantener un sensible diálogo con el mejor jugador del mundo antes de un compromiso muy emotivo, que estuvo marcado por ser el primero y el último de Leo con la camiseta nacional después del fallecimiento de su padre, Jorge. “Ayer estuvimos un rato juntos. Son días de pensar mucho, de acordarse mucho de seres queridos, y poco más”. expresó Cristóbal Soria y, a continuación, se refirió a las cosas que asaltaron la cabeza de ambos en ese momento: “Añorar estos años y saber que era su último partido era lo realmente importante para él y para todos”.
Más adelante, fue consultado sobre la imagen de Lionel Messi llorando a bordo del micro que trasladó a la Selección rumbo al recinto de la Capital Federal: “Él es consciente de que, como ha dicho ahora cuando ha hablado en todo el estadio, hoy era el día más triste de su carrera deportiva. Y evidentemente, así lo han sido las horas previas”.
El periodista no se quiso perder el último adiós de Leo con esta camiseta
Por último, dejó una reflexión a la hora de hablar sobre si hay un antes y un después de Messi y cuánto podría tardar el fútbol para encontrar un nuevo diamante en bruto a la talla de un hombre que enamoró con su talento a todo el planeta: “Hay un antes y un después en la historia del fútbol y en la historia de la humanidad. Yo creo que tardaremos 200 años en volver a ver una figura emergente como la de Leo”.
Esta última frase representa también un dardo para Cristiano Ronaldo, quien siempre buscó rivalizar con la Pulga, pero nunca logró superar al futbolista de 39 años. La obtención del Mundial 2022 en Qatar terminó por inclinar la balanza en favor del ocho veces ganador del Balón de Oro en la disputa por ser el mejor jugador de la Era contemporánea y adelantarse en el debate subjetivo sobre quién es el Dios máximo de la disciplina con otras glorias en danza como Diego Armando Maradona y Pelé.
Justamente, CR7 emitió un comunicado en la antesala a la despedida de Messi y generó polémica porque se colocó de manera arbitraria a la altura de Maradona y Pelé en medio de su pelea con el entrenador de Portugal, Jorge Jesus, después de haber abandonado la concentración de la selección en la última fecha FIFA. La declaración del Bicho contemplaba un documento sobre la frase que debía decir Jesus después de pedirle disculpas por haberlo hecho calentar durante un partido de Nations League y finalmente dejarlo en el banco. “Cometí un error al poner a calentar a alguien de la talla de Pelé o Maradona para luego no incluirlo en el partido. Si fuera hoy, no lo haría”, fue la frase validada personalmente por el ídolo de 41 años, aunque el técnico nunca pronunció esas palabras en conferencia de prensa.
Más allá de esto, Cristóbal Soria suele exponer su amor leal por el máximo goleador histórico de la selección argentina y se alejó de las confrontaciones para compartir desde cerca un momento para la eternidad, que lo volvió a situar como uno de los grandes admiradores del joven surgido en las Inferiores de Newell’s.
Incluso, tiempo atrás, había llegado a mencionar un dicho que provocó diversos comentarios en redes sociales para dimensionar su cariño hacia el capitán de la Albiceleste: “No me importa confesar que me haría bisexual por Messi. Lo mío es un amor puro”. Su expedición por Argentina culminó este miércoles, pero sin lugar a dudas será una experiencia inolvidable e indeleble con el paso del tiempo. Ese mismo que nos quitó para siempre a Lionel de un partido oficial en la selección nacional.
DEPORTE
Harry Unwin, directivo del Bayern de Múnich: ‘Queremos que la NHL juegue un partido en el Allianz Arena’

El FC Bayern München está explorando una alianza con la NHL que podría llevar el hockey sobre hielo norteamericano a Múnich y abrir puertas comerciales al club en Estados Unidos. Lo explicó Harry Unwin, Head of Partnership Solutions & Insights del club, durante el panel ‘Inside the Rights Holder Mindset: Rethinking Sponsorship Value’, en Sportbiz Europe. Compartió escenario con Alex Teixidor, Director of Partnership Activation de MotoGP, y Sabrina Ratih, Chief Operating Officer de G2 Esports, con la moderación de Stuart Wareman, Chair de la European Sponsorship Association.
Unwin explicó que la alianza del Bayern con la NHL responde a un interés mutuo: la liga quiere ampliar su presencia en Europa, donde Alemania ya tiene tradición de hockey sobre hielo y margen para atraer al aficionado casual, y el club busca abrir puertas comerciales en Norteamérica. Los planes, dijo, son «enormes», hasta el punto de querer jugar un partido en el Allianz Arena «en algún momento», además de activaciones en mercados navideños y pistas de hielo.
Unwin se mostró agradecido por contar con «una cartera de socios espectacular», lo que, según dijo, facilita el trabajo. El club procura que las marcas compartan experiencias, aprendan qué funciona con su afición y confíen en los expertos de cada área del club. La clave, señaló, es la autenticidad: contar historias que provoquen la emoción ligada al deporte.
Como ejemplo citó a Audi, que acompañó desde el inicio un proyecto documental sobre jóvenes de todo el mundo que buscan una última oportunidad de hacerse profesionales. Recordó también una idea arriesgada que un miembro de su equipo propuso a la marca sin tener claro el resultado, pidiendo una inversión importante, y que ahora recibe premios. Para Unwin, eso demuestra la importancia de ser valientes, pero también de tener una relación que permita asesorar a los socios.
El uso de la IA
Unwin calificó la inteligencia artificial como el «mayor avance tecnológico desde internet, o incluso más», y aseguró que «cambiará todos los puntos del proceso de patrocinio». «¿Qué vendemos realmente y cómo lo empaquetamos?», se preguntó. Hay que revisar la regulación del acceso a los jugadores y sus contratos, así como el uso de su propiedad intelectual con IA.
Sobre las limitaciones gubernamentales al uso de redes sociales por menores, Unwin consideró que son «algo positivo», aunque supongan un reto para la relación futura con los aficionados jóvenes. Por eso apuesta por construir valor fuera de las redes, por ejemplo con su Kids Club, que reúne a más de 75.000 miembros, funciona offline y con aprobación parental. Unwin explicó que está basado en el fútbol, pero debe ser inclusivo, y que la actividad física es un beneficio secundario, no el objetivo principal.
Del logo a la co-creación: la visión de G2 y MotoGP
En el mismo panel, Ratih defendió que cada socio de G2 Esports tenga «su propio patio de juegos» dentro del portfolio, porque servir el mismo inventario a seis o siete marcas supone cero atención y cero singularidad. Sostuvo que el patrocinio es una conversación de co-creación y puso como ejemplos a McDonald’s, con quien lanzó una academia de League of Legends y recuperó el equipo femenino, y a Logitech, socio desde hace casi diez años, que participa con los jugadores en el desarrollo de sus periféricos. También explicó que los creadores son parte del producto en los esports y que se eligen por alineación estratégica, no por número de seguidores. Su colección de streetwear con ‘One Piece’ se apoya, dijo, en la idea de que «no puedes comprarte la cultura».
Teixidor, de MotoGP, describió el paso de las asociaciones basadas en activos, muy ligadas a la visibilidad televisiva, a las basadas en objetivos de marketing, con equipos con perfil de marketing y no solo de ventas. Explicó que la IA es «un cambio total» para organizar procesos e inventario, pero no le convence en la parte creativa, porque tiende a estandarizar. Planteó además el concepto «B2Creator»: hospitalidad, entradas y experiencias se orientan ahora a que los creadores amplifiquen la plataforma. Señaló que MotoGP afronta una etapa de crecimiento tras la entrada de Liberty Media.
harry,unwin,directivo,bayern,munich,
DEPORTE
La Catedral del tenis argentino cumple 100 años

Hay historias que ocupan cientos de páginas entre las tapas de un libro, pero hay construcciones que guardan miles de ellas entre sus muros, en sus pasillos o que circulan suavemente sobre el suelo moviendo las hojas del mismo modo que una brisa, como sucede en el estadio del Buenos Aires Lawn Tennis Club, escenario donde crecieron y se hicieron grandes algunas de las figuras más importantes de la historia del tenis argentino y mundial, en donde se desarrollaron históricas jornadas de Copa Davis, del Campeonato del Río de la Plata y, desde 2001, del ATP 250 Argentina Open.
Desde las hojas del Libro de Actas del Buenos Aires Lawn Tennis emerge que el 26 de octubre de 1925 la Comisión Directiva del club decidió avanzar con la construcción de un estadio que pudiera recibir a la creciente cantidad de espectadores que seguían las competencias. La obra comenzó en mayo del año siguiente, con planos realizados por el ingeniero Alberto Dumas y el arquitecto Carlos Dumas, socios de la institución. Ambos donaron los planos, sus honorarios y la dirección de la obra.
El proyecto se financió con el aporte de los propios socios del club, a través de un bono destinado a reunir los fondos necesarios y el resultado fue una empresa enorme para aquella Buenos Aires. La Tribuna Central, así llamada la construcción en el tenis, tenía inicialmente capacidad para 3.000 espectadores y fue construida sobre una estructura de cemento armado, con tribunas y dependencias debajo de las gradas. En ese momento se convirtió en uno de los grandes estadios de tenis de Sudamérica y, por sus características, en una construcción pionera para la ciudad. Hasta el diseño tenía una preocupación particular: se dejó una distancia de diez metros entre las líneas de fondo y laterales y las tribunas para retrasar todo lo posible la aparición de sombras sobre la cancha. La idea original, incluso, contemplaba una estructura similar a la de Forest Hills, en Nueva York, en donde se disputaba el Abierto de los Estados Unidos, hoy conocido como el US Open.
En un principio se había pensado en un diseño en forma de herradura, pero finalmente se decidió cerrar también el sector oeste, porque se consideró que era el lugar de mayor privilegio para observar los partidos.
Así, para el 9 de octubre de 1926 ya estaba todo en condiciones y el público ocupó sus tribunas por primera vez para presenciar las jornadas finales de la Copa Mitre, entre la Argentina y Brasil. La obra todavía no había tenido su inauguración formal, pero el estadio ya comenzaba a cumplir con aquello para lo que había sido construido: reunir a miles de personas alrededor de una cancha de tenis y darle el marco necesario a las grandes presentaciones.
Un año más tarde, en noviembre de 1927, llegarían al país dos de Los Mosqueteros franceses, Jacques Brugnon y Jean Borotra, junto a Christian Boussus, que integraban el equipo de Copa Davis, que había conquistado, por primera vez, la Ensaladera de Plata. Durante la presentación oficial, estuvo presente el presidente de la Nación, Marcelo T. de Alvear.
El estadio porteño, el primero de hormigón en la ciudad de Buenos Aires, no fue simplemente una construcción importante para el deporte argentino, apareció en una época en la que las grandes capitales del tenis comenzaban a levantar sus propios templos y se anticipó en dos años al que la Federación francesa construiría en el Bois de Boulogne, de París, para que su equipo defendiera la Copa Davis, en 1928, ante el de los Estados Unidos. A partir de ese momento nacía el Stade Roland Garros.
La primera modificación al estadio del Buenos Aires fue la ampliación de 1953, cuando el arquitecto Mario Roberto Álvarez proyectó una obra que prácticamente duplicó su capacidad. Aquella ampliación terminó de darle la dimensión que conserva, con capacidad actual para 5.027 espectadores, aunque durante décadas fue capaz de recibir a públicos todavía mayores según las características de cada competencia. En ese momento las gradas de hormigón ya tenían asientos de madera para el público, que fueron cambiadas por butacas plásticas más confortables en el segundo lustro de este siglo, con motivo de una modernización de sus instalaciones, algo que ha venido sucediendo en los últimos años, también, en búsqueda de mejoras para los jugadores y mayor confort.
Pero el estadio comenzó a construir su propia historia sobre el polvo de ladrillo y bajo las gradas de cemento. En medio de esas paredes construidas como depósito, se proyectaron pequeños albergues que sirvieron de habitaciones para jugadores que llegaban desde el interior del país o del extranjero, como el paraguayo Víctor Pecci. Así, Guillermo Vilas supo tanto lo que se sentía dormir debajo de esas frías escalinatas como, también, del calor que de ellas surgía en cada una de sus presentaciones.
El escenario moderado de tenis hasta comienzos de los ’70 vivió la explosión de la popularidad de este deporte con la aparición del Gran Willy y las tribunas fueron escasas y desbordadas, por lo que debieron anexarse tribunas tubulares, del lado del río, ya que en el sector opuesto se encontraba la pileta del club, ya desplazada hace años.
El tenis encontró su lugar emblemático en esa Tribuna Central y, desde 1933, se transformó en la sede para que Argentina jugara de local las series de Copa Davis. Y se convirtió en bastión, en escenario de grandes hazañas, de emotivas alegrías y dolorosas derrotas.
En los albores del tenis profesional se volvió el templo al que la gente llegaba para venerar a Guillermo Vilas y el tenis argentino comenzó a darle el nombre de La Catedral. En esa época dorada arribaron grandes nombres del tenis mundial: Roy Emerson, Rod Laver, Bjorn Borg, John McEnroe, Ivan Lendl y Manolo Orantes, entre otros.
Después, vinieron los tiempos de disfrutar de la exquisita Gabriela Sabatini, José Luis Clerc, a La Legión, con David Nalbandian, Guillermo Coria, Gastón Gaudio y tantos otros, como Ricardo Cano, Martín Jaite, Javier Frana, Alberto Mancini y Diego Schwartzman, mezclando épocas. También, este estadio, disfrutó de la primera y última aparición ante el gran público argentino de Juan Martín del Potro.
En esa Tribuna Central, Guillermo Vilas consiguió su primer título profesional, ante Bjon Borg, se hizo fuerte en Copa Davis, ganando 29 de los 38 partidos que disputó, y fue el responsable de la instalación de tribunas tubulares para albergar a más gente.

Por todo esto, a partir de 2016, la cancha del estadio recibió el nombre del tenista más importante de la Argentina, de quien popularizó y masificó este deporte en el país: Guillermo Vilas quien, además, en su juventud representó al Buenos Aires en los Interclubes nacionales.
El tenis mundial de este siglo conoce el legado de este estadio. El brasileño Guga Kuerten se trepó al N°1 del mundo ganando el primer Argentina Open, en 2001, y también pasaron otros 12 líderes del ranking de ATP y el próximo: Bjorn Borg, John McEnroe, Ilie Nastase, Mats Wilander, Ivan Lendl, Andre Agassi, Marcelo Ríos, Carlos Moyá, Marat Safin, Juan Carlos Ferrero, Rafael Nadal, Carlos Alcaraz y Alexander Zverev.
No es solamente una lista de campeones. Es la dimensión de un escenario que durante cien años permitió que generaciones diferentes del tenis se cruzaran sobre la misma cancha, con distintas raquetas, distintas pelotas y distintas maneras de entender el juego.
El nombre que lleva actualmente la Tribuna Central también pertenece a esa historia. Horacio Billoch Caride fue presidente del Buenos Aires Lawn Tennis Club durante 35 años, desde 1968, y presidió la Asociación Argentina de Tenis en dos períodos. Fue jugador, dirigente y juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, pero su vínculo con el club trascendió ampliamente esos cargos. El estadio lleva su nombre, porque durante buena parte de su vida estuvo ligado a la institución y porque su figura quedó asociada a una etapa fundamental de la historia del tenis argentino.
Por eso, cuando se habla del centenario de la Tribuna Central, no se habla solamente de una estructura que sobrevivió un siglo. Se habla de un escenario que vio pasar buena parte de la historia del tenis argentino, que vivió la transformación de este deporte, que estuvo allí, cuando el tenis todavía buscaba su lugar, cuando Vilas lo convirtió en una pasión popular, cuando la Copa Davis llenaba las tribunas y cuando Gaby Sabatini hizo que millones de argentinos siguieran sus partidos y llegaran otras figuras como Steffi Graf, Martina Navratilova y Billie Jean King.
Este 8 de octubre no se recuerda una obra de cemento armado levantada en Palermo en 1926, mirando hacia atrás se comprende que sobre ese polvo de ladrillo no se construyó sólo una estructura, sino buena parte de la memoria del tenis argentino.
En sus vestuarios, aún se guardan los rumores de aquella reacción de Jaite, cuando Agassi agarró la pelota con la mano para darle un punto, de la charla por la lesión de Borg, los comentarios de Diego Maradona en su visita a los torneos, de las diferencias entre Vilas y Clerc y de los sueños de los jóvenes que durmieron sus sueños de éxito en los dormitorios bajo sus tribunas.
No es de extrañar, entonces, que tal vez no sea la brisa la que mueva las hojas caídas de los árboles que circundan el estadio, sino alguna de esas tantas historias de estos 100 años que guarda la cancha Guillermo Vilas y que quiere ser contada.
Lawn Tennis Club,tenis,estadio,1926
POLITICA3 días ago¡Precios de Manhattan con sueldos de Argentina! Cómo los créditos hipotecarios inflaron las propiedades y congelaron el sueño de la casa propia
INTERNACIONAL2 días agoIsraeli medical workers who treated Oct 7 wounded relive day terror hit home
POLITICA3 días agoEl gobernador de la provincia que más ATN recibió de la Casa Rosada no integró la comitiva de Milei en París



















