POLITICA
Modo preelectoral: el Gobierno busca rescatar proyectos de ley para rearmar puentes con los aliados

En medio de las negociaciones por los grandes proyectos del Gobierno y en la previa de los (eventuales) acuerdos electorales con el PRO, la UCR y algunos gobernadores, la Casa Rosada apuesta a rescatar iniciativas de bajo perfil pero impacto directo para cerrar heridas en la relación con los aliados tras los roces por los pliegos judiciales y el traspié con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Darle aire a los proyectos del “archivo” de los sectores opositores amigables y caciques será un guiño del oficialismo nacional luego del mal trago con la Ley de Tierras y el manejo del Fuego, y de la discusión por los pliegos judiciales.
El Ejecutivo tiene un doble objetivo: también busca priorizar iniciativas que generen un impacto tangible y rápido para la gente, antes que grandes reformas de paquete (excepto las que están en marcha).
En modo preelectoral, ademas de reorientar el foco de su agenda parlamentaria hacia temas más “tangibles“, busca reconstruir puentes con los partidos aliados.

El objetivo de fondo es aceitar las relaciones para “facilitarles” el respaldo a otras iniciativas propias que al Gobierno le interesa especialmente aprobar -empezando por la reforma del BCRA, el gran objetivo de Javier Milei para el año; oninocencia fiscal-.
Pero, en segundo término, también lo consideran como un guiño de cara al terreno de los acuerdos electorales.
Patricia Bullrich le había planteado esta idea a la Casa Rosada, pero sólo fue abrazada tras los tropiezos de la semana pasada, como forma de descomprimir la relación con los bloques dialoguistas después del último tramo tenso en el vínculo político.
El objetivo es doble: por un lado, mostrar gestión con medidas de bajo costo político y alto rédito territorial. Por el otro, sanar heridas después de los roces de las últimas semanas, que arrancó con los pliegos de jueces, cuando Bullrich tuvo que romper el acuerdo que había alcanzado con los jefes de bloque para darle impulso al pliego de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti.
A esos choques silenciosos se sumó la falta de respaldo contundente, la semana pasada, al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por Federico Sturzenegger, que cayó en partes en el Senado y le mostró al Gobierno que los gobernadores no estaban en la misma página.

Entre los proyectos de bajo perfil pero con impacto directo en las economías regionales mencionan la reducción del IVA de la harina y la fécula de mandioca, del 21% al 10,5%, impulsada por el diputado misionero Oscar Herrera Ahuad (Encuentro Misionero). Una iniciativa que busca equiparar el tratamiento tributario con el de la harina de trigo para, dicen, beneficiar a productores de Misiones.
El otro es la llamada “ley de banquinas”, del amarillo Javier Sánchez Wrba, que apunta a modificar el régimen vigente para permitir la siembra a la vera de las rutas (y de paso congraciarse con los sectores agrícolas). También, la ley de electromovilidad, de Cristian Ritondo, tras el acuerdo YPF-Tesla. Y en el Senado creen que la ley de Salud mental atraerá buen rédito político, incluso en la controversia con la oposición dura.
En paralelo, el Gobierno redoblará esfuerzos para que los proyectos menos tangibles se “acerquen” a la sociedad con una comunicación que los baje a tierra. Será el caso de la ley de mercado de capitales, que el Ejecutivo acordó impulsar de manera prioritaria dentro del paquete desregulador que trabaja Sturzenegger y que detalló ayer en la mesa política en Casa Rosada.
Según trascendió del encuentro, la propuesta apunta a “democratizar el capital”: ampliar las alternativas de financiamiento para las empresas, en especial las pymes, para que puedan recurrir a la emisión de acciones u obligaciones negociables en lugar de depender solo del crédito bancario.
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POLITICA
Diputados: se reanuda el debate por Malvinas y el oficialismo busca cerrar un acuerdo con los bloques aliados

La Cámara de Diputados retomará este miércoles el debate del proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional. El oficialismo buscará cerrar un acuerdo con los bloques aliados para avanzar con la iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei.
Aunque La Libertad Avanza pretende llevar la iniciativa al recinto en la sesión prevista para el 21 de octubre, las diferencias sobre algunos artículos podrían postergar la firma de los dictámenes.
Este miércoles, a las 15, se realizará un nuevo plenario de las comisiones de Defensa Nacional, Relaciones Exteriores y Culto y Legislación Penal. Será la cuarta reunión convocada por el diputado libertario Carlos Zapata y tendrá carácter informativo. Si el oficialismo no logra responder a los planteos de los aliados, la firma de los dictámenes quedará para más adelante.
Los aliados reclaman cambios al proyecto
La iniciativa fue uno de los temas abordados el martes por la Mesa Política de la Casa Rosada, encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El titular de la Cámara baja, Martín Menem, también busca incorporar el proyecto al temario de la próxima sesión, pero los bloques dialoguistas todavía no dieron su respaldo al texto completo.
Los sectores aliados reclaman modificaciones en distintos artículos del proyecto que Milei envió al Congreso después de sus anuncios sobre la defensa de la soberanía argentina en Malvinas, realizados por cadena nacional. El oficialismo recibió propuestas de varios bloques y las coordina con el Gobierno, aunque todavía no llegó al Parlamento una versión definitiva que permita reunir las mayorías necesarias.
La bancada de Unión por la Patria (UxP), a través de su jefe, Germán Martínez, pidió durante el plenario de la semana pasada, ante la presencia de la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzabal Murphy, dividir el tratamiento de la iniciativa.
El planteo apunta a debatir por separado el aumento de las sanciones a las empresas que exploten hidrocarburos en las cuencas de las Islas Malvinas y las modificaciones a las leyes de Seguridad Interior e Inteligencia.
Sin embargo, el Gobierno rechazó esa alternativa y resolvió mantener el tratamiento unificado. De esta manera, los diputados deberán optar por acompañar o rechazar el proyecto en su conjunto, aunque podrán proponer cambios durante las negociaciones.
Uno de los pedidos de los sectores aliados apunta a establecer mecanismos de control sobre las políticas de seguridad nacional. En ese sentido, Ibarzabal Murphy anticipó que el Gobierno analiza incorporar una comisión bicameral de seguimiento del Consejo de Seguridad Nacional.
“Estos temas de seguridad nacional deben tener la coordinación de los tres poderes. Estamos analizando incorporar la creación de una comisión Bicameral de seguimiento del Consejo de Seguridad nacional”, señaló la funcionaria.
Otro de los artículos que genera cuestionamientos establece penas de hasta 12 años de prisión para quienes, según el texto impulsado por el Gobierno, “financien o coordinen campañas de desinformación masiva destinadas a manipular la opinión pública”.
La iniciativa también fija restricciones al financiamiento y al asesoramiento de origen extranjero en las campañas políticas. Estos puntos forman parte de las conversaciones que el oficialismo mantiene con los bloques dialoguistas para intentar destrabar el tratamiento parlamentario.
Qué establece el proyecto sobre la soberanía en Malvinas
Entre los principales ejes de la iniciativa figura un nuevo régimen de sanciones para la explotación no autorizada de recursos naturales vinculados con las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.
El texto contempla penas de prisión, multas calculadas en barriles de petróleo e inhabilitaciones para distintas conductas relacionadas con la explotación de esos recursos sin autorización argentina.
También prevé consecuencias económicas para las personas y empresas sancionadas. Entre otras medidas, podrían quedar impedidas de desarrollar determinadas actividades en el país, contratar con el Estado o acceder a beneficios fiscales y previsionales.
Además de las sanciones vinculadas con la explotación de recursos naturales, el proyecto propone modificaciones en la estructura de seguridad nacional y en distintos aspectos de la legislación de inteligencia.
Lee También: El Gobierno reunió a la mesa política para frenar a la oposición en el Congreso y avanzar en las negociaciones con gobernadores
El nuevo plenario se realizará horas después de la presentación de la Argentina ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con el objetivo de impedir la explotación de hidrocarburos en la Cuenca de Malvinas.
El canciller Pablo Quirno anunció la iniciativa a través de sus redes sociales y afirmó: “En un hecho sin precedentes, la República Argentina solicitó al Tribunal Internacional del Derecho del Mar que tome medidas provisionales para que el Reino Unido cese las acciones unilaterales en la Cuenca Norte de las Islas Malvinas”.
El funcionario agregó que el país pidió al tribunal que impida el inicio o la continuidad de la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Norte de Malvinas por parte del proyecto denominado “Sea Lion”.

El respaldo a la política de defensa
En paralelo con las negociaciones parlamentarias, el diputado libertario Federico Pelli se reunió con el general Jorge Alberto Puebla, secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, quien también participó del primer plenario de comisiones.
Tras el encuentro, Pelli destacó la necesidad de fortalecer la política de defensa y avanzar en medidas vinculadas con la soberanía nacional.
“Intercambiamos ideas sobre la importancia de fortalecer nuestra política de defensa y avanzar con acciones concretas en la defensa de nuestros derechos soberanos, especialmente en la cuestión Malvinas. La soberanía se defiende con convicción, responsabilidad y decisiones concretas. Ese es nuestro compromiso con la Argentina y con quienes dieron su vida por nuestra Nación”, expresó el legislador.
Con las diferencias todavía abiertas y sin una versión definitiva del proyecto, el plenario de este miércoles será clave para determinar si el oficialismo logra acercar posiciones con los aliados o debe postergar la firma de los dictámenes.
Malvinas Argentinas, Diputados, Pablo Quirno
POLITICA
El Gobierno depende otra vez del Vaticano y ya hay especulaciones sobre el impacto de una eventual visita del Papa en el año electoral

Tras el diagnóstico de cáncer de León XIV, el Gobierno quedó otra vez a la espera de una definición del Vaticano y puertas adentro ya se especula con el impacto que tendría una visita papal en el año electoral.
La Santa Sede, más preocupada por la salud del Sumo Pontífice que por cualquiera de sus actividades programadas, no comunicó cambios aún a los países de la región que aún tiene planeado visitar, incluida la Argentina. Y en la Casa Rosada, si bien quedaron en ascuas y no tienen claridad sobre la posibilidad de que se suspenda o postergue la visita, algunos dirigentes respiraron aliviados.
Otros abrieron un nuevo interrogante: la posibilidad de que una reprogramación -que reconoció anoche la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva– provoque que el Papa llegue al país en el año electoral.
La de las visitas papales en año electoral no es una regla escrita, pero en general los papas suelen evitarlas. Y si bien no hay una política clara de parte de Robert Prevost al respecto, en mileismo deslizan que en su corto papado por ahora no hay registros de visitas a países en la previa de sus elecciones presidenciales.

La visita está prevista para el 8 al 11 de noviembre y, desde que se confirmó, algunos en la Casa Rosada vieron el viaje como un bálsamo político para cerrar el año antes de que arranque la campaña de 2027. Otros reconocieron que estaría atravesado por una lectura social (negativa) del país.
Una jornada de desconcierto
El Gobierno quedó en ascuas tras conocerse el diagnóstico del Papa. No esperaban que el nódulo fuera maligno. Y creían, contra los pronósticos y análisis de los mejores médicos, que no habría inconvenientes con que pudiera viajar.
Hasta la mañana de ayer, las terminales de contacto con el Vaticano estaban convencidas de que el Papa vendría. Esto a pesar de que en ámbitos de especialistas advertían que el posoperatorio sería complicado. “No es una operación grave” y “no hay riesgo de que no venga” eran las frases que se repetían en el oficialismo.
Los oncólogos suelen recomendar no volar durante tres semanas después de una cirugía de este tipo, un plazo que coincide con el margen del viaje. Se abrieron así las especulaciones sobre si podría volar, cuándo, y qué lugar ocuparía una eventual reprogramación en el calendario político electoral argentino para el oficialismo.
La secuencia del Gobierno evidenció el desconcierto. La conferencia del vocero Adrián Ravier estaba fijada para las 16 y, hasta ese momento, la información que manejaba el Gobierno, transmitida por el vocero vaticano, era que la operación había sido un éxito y que no alteraba la visita. Ravier habló con ese dato. Poco después, cerca de las 17, llegó el segundo parte con la confirmación de la malignidad. Pese al impacto, la agenda oficial siguió su curso. Y la consigna que bajó desde la cúpula fue esperar al Vaticano y mantener la cautela.
Milei le había expresado sus buenos deseos a Su Santidad de cara a la operación, pero después del resultado de la intervención se llamó a silencio, al igual que sus ministros. “Sería caranchear. Ya está, ya dijimos lo que había que decir sobre el tema”, justificaron en Balcarce 50. “Se hará algún ajuste, pero sigue todo normal”, le bajaron importancia en uno de los ministerios.
Por lo bajo era otro cantar. “Nadie va a decirlo, pero es un alivio”, admitieron en el Gobierno, después de semanas de ruidos con la Iglesia y de un dato de pobreza que debilitó el argumento oficial en vísperas de una visita que estaría atravesada por una lectura social del país.
Sea cual sea la decisión, con la enfermedad del Papa otra vez el Gobierno queda a merced de Roma. Durante todo el año esperaron que el Vaticano confirmara el viaje, designara al nuncio y fijara la fecha. Ahora harán lo mismo: la orden es no adelantar nada. “Todas las comunicaciones las hicieron ellos. Por ahora lo único que tenemos es esto”, dijo un funcionario.
La incógnita es si el Vaticano ratifica, ajusta o posterga el viaje, y cuándo lo informa. Hasta entonces, en la Casa Rosada piensan seguir como hasta ahora: esperar, no anunciar y mantener la agenda. Mientras, las especulaciones políticas están en marcha.
Europe,Religion / Belief,VATICAN
POLITICA
Los viajes internacionales de Javier Milei: 46 giras, Estados Unidos como principal destino, Israel protagonista y ninguna visita a China, India o Japón

China, la gran ausencia del mapa
Israel, la frontera más lejana
India y Japón, contactos sin visita presidencial
Cuatro de los siete países del G7
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