POLITICA
Círculo rojo: reacciones urgentes en el Gobierno y las razones detrás del acercamiento con el PRO

Antiguos colaboradores de Mauricio Macri -algunos que siguen muy cerca del ex presidente- crearon antes de dejar el gobierno en el 2019 un grupo de WhatsApp que aún se mantiene activo y lo bautizaron “Nadie maneja nada”. Aludían, en aquel entonces y una vez consumada la derrota en manos del peronismo, a que en la Argentina los movimientos y las acciones en el sistema político tienen, en general, mucha menos sofisticación de la que parece.
El miércoles, cuando trascendió a través de este medio que Karina Milei había telefoneado 48 horas antes por media hora al jefe del PRO para proponerle un acercamiento, impensado meses atrás, en sectores del círculo rojo se instaló la idea de que el ex presidente había avalado una potencial candidatura de Hernán Lacunza para presionar y forzar un acuerdo con el Gobierno de cara al 2027, a tal punto que el pasado domingo, un día antes del llamado telefónico, el economista avisó en un reportaje en el diario La Nación que veía “a Macri y a una parte importante del PRO decididos a enfrentar a Milei en 2027″. “Si supieran cómo funcionan las cosas de verdad”, se divertía este viernes un referente macrista.
No fue la presión de Macri, tampoco el resultado de una estrategia estudiada y ejecutada por la mesa política en la que Javier Milei delegó las decisiones electorales, de la que no participa y que, tras la crisis por la permanencia y posterior salida de Manuel Adorni, no logró aún cohesionar los intereses y la atención de sus integrantes detrás del proyecto de reelección del presidente. “El Gobierno está apagado”, se sinceró el martes uno de los miembros de esa mesa tras el traspié de la semana anterior en el Senado y la pérdida de confianza de los aliados. En el seno del Ejecutivo se instaló por primera vez con fuerza, después de la durísima derrota electoral de septiembre del 2025 en territorio bonaerense y de que Milei tuviera que ser rescatado por el Tesoro norteamericano, que la reelección presidencial entró en un pantano. En palabras de Luis Caputo, “Toto”, cada vez son menos los que creen que el 2027 será “un paseo por el parque”.
Ese escenario incierto, y en particular cada vez más indicadores negativos de la actividad económica, llevaron a que la hermana del Presidente llamara por teléfono a Macri y respaldara la conformación de una mesa partidaria con el PRO, y a que el oficialismo activara de urgencia un plan de contingencia con los gobernadores para garantizarse apoyos parlamentarios. También a que el ministro Caputo anunciara la flexibilización de créditos en dólares para empresas. El viernes, en un encuentro con el establishment, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció que “la economía crece más despacio” de lo que querría. Un reciente informe de Fundar corroboró el cierre de más e 2.300 empresas en mayo -30.633 menos que en noviembre del 2023, según los últimos datos oficiales- y 15 de los 18 sectores de la economía con caídas respecto al mes anterior en todo el país.
Uno de los artífices de esa apremiante hoja de ruta es Diego Santilli, “El Colorado”, que propició el cruce telefónico del pasado lunes entre la hermanísima y el jefe del PRO y que en las últimas horas emprendió un raid por las provincias. “Nosotros nos invitamos a nosotros mismos”, bromeó uno de los enviados de Macri en relación a la afiliación partidaria del jefe de Gabinete. El martes, tras un encuentro del grupo Clarín en el MALBA, el ministro coordinador se reunió en el café de ese museo con Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; minutos después, se sentó en el medio del salón con Raúl Jalil, de Catamarca. Al día siguiente, viajó a Misiones para participar de una cumbre junto a los gobernadores del norte grande. Este viernes, voló a Catamarca para firmar un convenio con el mandatario provincial y Elías Suárez, el delfín de Gerardo Zamora en Santiago del Estero. En esa cumbre estuvo “Toto” Caputo. Toda una novedad: fuentes oficiales aseguran que el ministro parece haber notado el cambio en el humor social que muestran todas las encuestas, y el optimismo que manifestó meses atrás en la mesa política parece haber quedado ya sepultado. Santilli, en tanto, se ha erigido como un colaborador estrecho de Karina Milei, al frente incluso de cuestiones sensibles como la licitación del predio de Tecnópolis, en Villa Martelli.
Esa agenda hiperactiva que contrasta con la pasividad de hace diez días se completó el jueves con la reunión que el ministro coordinador encabezó en su oficina junto a los Menem, Martín y Eduardo -“Lule”-, y los enviados de Macri para empezar a negociar las condiciones de un eventual acuerdo electoral en el 2027: Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.
“Se los ve convencidos de que no les queda otra que acordar, pero no sé si están tan conscientes de lo difícil que la pueden tener para ganar la elección”, aseguró un dirigente amarillo que conoció de primera mano los pormenores de esa reunión del jueves en Casa Rosada. Es alguien que vivió, en carne propia, la crisis desatada tras la debacle en las PASO del 2019 que hirió de muerte al proyecto de Cambiemos. “La economía no va a mejorar, pero no veo un quilombo en la calle aunque sí puede ser un problema electoral. Me hace acordar a nosotros, que decíamos que ya iba a arrancar y que nadie iba a votar a Alberto Fernández como ahora nadie va a votar a Axel (Kicillof)”, insistió la fuente.
Según la última encuesta de la Universidad de San Andrés, que mide mensualmente la gestión de gobierno, el 57% de los encuestados respondió que el país empeoró en comparación al 2025, y un 44% cree que la situación estará peor dentro de un año. El mismo estudio consignó que la desaprobación de la administración de Milei se consolidó en un 61%, por encima del registro que había alcanzado Macri cuando perdió las primarias del 2019. La falta de trabajo, con un 39%, y los “bajos salarios”, en un 36%, volvieron a posicionarse como las principales preocupaciones de los argentinos. Esas variables inquietan al círculo rojo empresario, cada vez más ávido de alternativas electorales. Pero también al sindicalismo, que hasta el año pasado había mantenido una posición bastante pasiva con el gobierno, incluso durante la discusión por la reforma laboral hasta que el Ejecutivo clausuró las negociaciones y se encolumnó detrás del proyecto en el Congreso.

Uno de esos interlocutores fue Gerardo Martínez, el jefe del gremio de la construcción, uno de los sectores más castigados. En junio, según el INDEC, se registró una variación interanual del 4%, pero una caída del 4,1% respecto al mes anterior. Martínez está preocupado, y está pendiente de alguna respuesta por parte del Ejecutivo a la batería de iniciativas que le acercó a la Casa Rosada y al Palacio de Hacienda para dinamizar el sector, algunas de ellas a través de Federico Domínguez, un economista ligado a la Fundación Faro que tiene llegada privilegiada al equipo económico y al Presidente, recluido en Olivos. Entre esas propuestas se habló de la necesidad de revitalizar más de 100 proyectos del programa PROCREAR que en algunas provincias llegaron a tener avances de más del 70%. Hace algunos días, el jefe de la UOCRA participó de una reunión en la CAF junto a representantes de la capital, de Neuquén y de Santa Fe, y la Cámara de la Construcción, para conversar sobre la posibilidad de financiar con créditos de ese organismo regional esos proyectos. “Sin la voluntad del Gobierno es muy difícil”, aseguraron fuentes al tanto de esa reunión. En otro encuentro con desarrolladores inmobiliarios, un emisario libertario se refirió a la necesidad de repatriar dólares del exterior por parte de los argentinos. Uno de los presentes le respondió: “¿Por qué no empiezan ustedes, los del gobierno?“.
Casi el 80% de esos proyectos de PROCREAR están en la provincia de Buenos Aires, bajo el dominio de Kicillof. Entre los gobernadores empezaron a dialogar sobre la opción de encontrar una respuesta en los fondos del FAL, creado en la reforma laboral, o incluso en el FGS de la ANSES, cuya utilización necesita sí o sí una ley del Congreso. “Estamos trabajando en eso”, aseguraron desde una provincia. Pareciera muy improbable que el Ejecutivo acepte esa propuesta tan audaz.
Acción y reacción. Cuánta de la creciente preocupación del Gabinete por la actividad económica es compartida por el Presidente es la mayor incógnita dentro del Gobierno, un enigma agigantado por la agenda oficial del mandatario, que pasa buena parte de su tiempo en Olivos. Pero sí pareciera haber entendido de la seriedad del desafío su hermana Karina, que ordenó a Santilli y a los Menem que avanzaran en una serie de acuerdos con los gobernadores y con el PRO, una decisión que, de consolidarse, destiñe la pureza violeta con la que la hermanísima se impuso internamente en el 2025 con el resultado electoral de octubre. Ese proceso, que se inició formalmente esta semana, puede tener repercusiones a mediano plazo en la capital, la casa matriz. No solo porque el PRO cumple el año próximo 20 años de permanencia, y no tiene intenciones de ceder el poder, si no por la disputa que ya es vox populi entre los primos, Mauricio y Jorge Macri. El por qué de esa interna arrastra varias versiones -algunas muy delicadas-, pero así lo explica, crudamente, un ladero del ex presidente: “Mauricio quiere algo totalmente distinto para los próximos cuatro años, y muchos de los que van a verlo a sus oficinas de Olivos también, te sorprenderías de algunos nombres…”.
El jefe de Gobierno lo sabe. Por eso se intentó primero un acercamiento a través de Daniel Angelici, “El Tano”, y otros interlocutores, pero fue infructuoso. El alcalde buscó entonces congraciarse con La Libertad Avanza, en público y en privado, para explorar un entendimiento que lo posicione en una alianza para ser reelecto. Ese movimiento enardeció al jefe del PRO, que por lo menos dejó que se instale en el círculo rojo que no estaba de acuerdo con esa jugada. La reunión del jueves en Casa Rosada no fue un buen indicio para el jefe de Gobierno: desde el entorno de Karina Milei aseguran que, de avanzar en un paquete integral, que incluya a la capital, el garante de ese acuerdo no es otro que el ex presidente. “¿Y cómo haces para bajar, en ese caso, a Jorge Macri que quiere reelegir y que es ni más ni menos que el jefe de Gobierno?“, preguntó este medio a un confidente muy cercano del jefe del PRO. ”Esa es la gran pregunta», respondió. No son pocos, de todos modos, los que pronostican que, finalmente, habrá un entendimiento entre los primos, que nunca tuvieron una relación armoniosa.

En paralelo, el Gobierno bajará en las próximas semanas a la capital con varios de sus ministros junto a la Secretaria General y su delegada, la legisladora Pilar Ramírez. Se espera por la presencia de “Toto” Caputo, Santilli y Alejandra Monteoliva. Eso significa que LLA todavía quiere esperar y jugar con su agenda propia y figuras propias antes de sentarse a negociar un hipotético acuerdo. ¿Puede ser Santilli la prenda de unidad? Hoy no pareciera. Tampoco Patricia Bullrich, rechazada por el sistema de poder de la capital en el que tienen intereses en común tanto el PRO, como el peronismo como LLA.
En la negociación con el PRO, la suspensión de las PASO es todavía una moneda en el aire: “Mauricio tiene dudas sobre qué hacer”, resaltaron en la cúpula amarilla. Meses atrás, de visita en Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro le inoculó al ex presidente la idea de sacar esa herramienta para dividir al peronismo, pero el jefe del PRO está indeciso. Es la misma razón por la que el Gobierno pretende avanzar con la eliminación de ese capítulo de la reforma electoral que pretende discutir en el Congreso próximamente. Eso y el fantasma de Cambiemos, cuyo programa económico voló por los aires tras la derrota del 2019. Más aún cuando el martes pasado, en un hotel de Retiro, en la capital, Sergio Massa, Máximo Kirchner, Axel Kicillof, un grupo de gobernadores y los jefes de los bloques del peronismo en ambas cámaras del Parlamento volvieron a reunirse en un mismo salón durante horas. No pasaba hacía tiempo. Ni la Iglesia lo había podido lograr. Lo hicieron con la excusa de aunar una posición común en torno al sostenimiento de las primarias, pero el trasfondo es otro: el peronismo, todavía atravesado por severas desconfianzas, ve una ventana de luz para disputarle el año próximo a Milei la Presidencia.
Por eso aumenta el nivel de zozobra en el Gobierno, e impacta de manera directa en el círculo rojo local e internacional. Semanas atrás, cuando el gobernador Ricardo Quintela anunció que expropiarían lo que tengan que expropiar si vuelven al gobierno, la sede central de una empresa con inversiones en energía en el país envió un reporte interno para conocer más de esas declaraciones. Eso explica, además, los dichos de esta semana del ministro de Economía, que subrayó, en tono jocoso, que “nadie” en el peronismo quería juntarse con Kicillof: mientras lo resaltaba, empezaba a trascender el encuentro en el hotel Emperador.
Al Gobierno le preocupa, como abundó Bausili, la lentitud en el “derrame” en la economía. Ese proceso, que aún no es virtuoso, alarma también a los gobernadores que tienen recursos naturales y están muy entusiasmados por el boom del petróleo, la energía y la minería, pero siguen con atención el desarrollo de los “nuevos conurbanos”, un fenómeno inquietante. En San Juan, por ejemplo, que acaba de firmar un acuerdo con Vicuña para recibir USD 250 millones para obras iniciales en lo que será el mayor proyecto minero de la Argentina, las autoridades están preocupadas porque no haya “derrame” para todos.
Pero más allá de las luces rojas en el tablero de la economía, Milei no le escapa a un fenómeno global que propició un viraje en la región, en países como Chile o Colombia, por mencionar solo algunos: la insatisfacción creciente de las sociedades. Lo que Jaime Durán Barba, que está a punto de publicar “¿Qué diablos nos pasó?“, llama ”la mente licuada» y la “cabeza scrolleada” de la gente. “Lo único que está de moda es el cambio”, asegura el consultor ecuatoriano que está en conversaciones en el país con el empresario Jorge Brito. Ese fenómeno social que muestran las encuestas, una crisis de representación que aplica a todos los ámbitos, desde los políticos hasta los clubes de fútbol, es el que inspira a una serie de dirigentes y empresarios a pensar en la posibilidad de postularse el próximo año: “¿Por qué no?“.
Los estudios focales exhiben ese malestar que se traduce en desazón, frustración o bronca. Aparece, en ese sentido, otro nuevo fenómeno: el sujeto social con pluriempleo que, aún así, no llega a fin de mes. A eso se suma el récord en la morosidad de las familias. Una nueva versión de los “asalariados pobres” que marcaba en su momento Cristina Kirchner durante el gobierno del Frente de Todos.

Sobre esa realidad el Gobierno intenta reaccionar en medio de una notoria desconexión interna. Las Fuerzas del Cielo, por caso, desenchufaron la propaladora digital que caracterizó a esa agrupación en los primeros años del mandato de Milei, que hace rato empezó a perder en el terreno de las redes sociales. Santiago Caputo cuida sus intereses, en medio de pases de factura internos. Algunos de ellos, feroces. Hay quienes empezaron a llamar a antiguos colaboradores y socios “los desleales”.
POLITICA
El peronismo, unido para que haya PASO: la reunión Cristina-Massa, advertencia a los gobernadores y Santilli contracara

Que el peronismo tiene todavía un caos interno es cierto. Se vio reflejado ayer: ni el Día de la Lealtad los juntó en el mismo acto. Pero tienen también dos premisas. Una: defender las PASO. Otra: intentar la unidad porque, si no, en 2027 gana Javier Milei.
Por estos tiempos en que aún hay divisiones y enfrentamientos, igual Sergio Massa, Axel Kicillof y Cristina Kirchner a través de su hijo Máximo operan todos para evitar la eliminación de las primarias. El status del poroteo fue uno de los temas de conversación entre la expresidenta y Massa el viernes, cuando el excandidato la visitó en San José 1111, según pudo confirmar .
Mientras la Casa Rosada presiona a los gobernadores aliados a tiro de fondos para que le voten la supresión de las PASO, el peronismo coacciona con su metier: la política. Massa, Kicillof, Máximo Kirchner, pero también José Mayans, Juliana Di Tullio y Cecilia Moreau, rosquean para que los gobernadores no se plieguen a la Casa Rosada y les compliquen a ellos el ordenamiento para 2027.
Dicen los que saben que el kirchnerismo y el massismo adoptaron una postura común respecto de los gobernadores peronistas amigos de Milei. Les dicen algo así: si vos apoyás al Gobierno para eliminar las PASO y para buscar quebrarnos, con el objetivo de que el Presidente no te ponga un candidato en tu territorio, el PJ unido también puede ungir a alguien en tu provincia que te haga perder la elección igual.
“Aquellos que colaboren con Milei tendrán que enfrentar en sus territorios a un compañero que les compita”, afirma una alta fuente de la oposición, que advierte: “Capaz les aparece una competencia de las propias entrañas, con apoyo de todos los sectores”.
En el mismo sentido, otra fuente lo resume así: “Vos nos querés hacer perder; nosotros te hacemos perder”.
En el kicillofismo la tesitura viene más por agitar el fantasma de Milei. Fuentes de ese espacio aseguran que el gobernador reitera a sus pares que no pueden respaldar cuatro años más de este presidente.
El peronismo defiende las primarias porque sería la forma más sencilla de organizar la interna. “La PASO te resuelve entre los distintos perfiles. Ya dijimos que en 2027 los candidatos no se van a elegir a dedo y esto te convalida el liderazgo por los votos”, explica una fuente del espacio.
Para quienes dentro del peronismo sueñan con un gran frente anti Milei en el que puedan abrevar asimismo dirigentes que no hayan participado del gobierno del Frente de Todos (como Emilio Monzó, Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti, o Miguel Pichetto), las primarias aumentarían las chances de una confluencia de ese tipo bajo el simple paraguas de la oposición al Gobierno.
Esa herramienta también le permitiría al peronismo ordenar el cierre en los cargos inferiores. Una fuente del espacio de Kicillof, que contiene en su armado a buena parte de los intendentes del conurbano, vaticina otro problema si las primarias se extirpan: “Si no sale la re-re, tenés a más de uno que va a querer postularse a intendente. La PASO es útil para competir juntos”.
En caso de que el cronograma electoral quede tal cual está, el peronismo -a diferencia de 2025- se evitará la discusión sobre si unifica o no la elección provincial con al. Es que la ley bonaerense 14.086 establece en su artículo 2° que los comicios primarios se tienen que hacer “el mismo día” que el Poder Ejecutivo nacional convoque a las PASO.
Sin embargo, la oposición sabe que las provincias están cortas de giros, que los gobernadores precisan esos montos para propulsar sus gestiones en año electoral y que, finalmente, ellos definirán de acuerdo a qué les convenga para mantener su poder territorial.
“Sergio opera en favor de las PASO, pero el Gobierno también está jugando a fondo”, asumen en el massismo. En el kirchnerismo añaden: “Llegada hay con todos los gobernadores; el tema es que te escuchen”. La contracara de parte de Milei es el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Pese a eso, en las tres terminales de la oposición aseguran no ver el abismo si el Gobierno consigue los votos para dar de baja las PASO. Dicen que tiene que haber unidad igual.
“Si no hay PASO, en todos los escenarios habrá que juntarse. Si no, es regalar la elección”, dice un dirigente cercano al gobernador.
“Ojalá haya unidad, el espíritu está. Tenemos vocación de diálogo y consenso. Máximo no está cerrado en el kirchnerismo duro. Los fue a ver a Coqui [por Jorge Capitanich], a Sergio Uñac, al Gitano [Quintela]… Estamos trabajando para que la unidad sea una de las posibilidades”, refiere una alta fuente del kirchnerismo.
“Si no hay PASO, tampoco es gravísimo. No anula la capacidad de éxito”, se convencen en el massismo.
En el Día de la Lealtad, Kicillof dijo que “el peronismo va a volver a gobernar la Argentina el año que viene”. Máximo Kirchner habló de cuál es “la mejor manera de ganar una elección”. Massa compartió un fragmento de un discurso de Perón y escribió: “La unidad es el camino a la victoria”.
Pero las diferencias siguen expuestas, las estrategias son distintas porque todos quieren liderar, y el diálogo continúa cortado entre Cristina y Máximo Kirchner con Kicillof.
¿Cómo competir juntos sin PASO? Una interna partidaria está fría en el peronismo; todavía no descartada, pero casi. No son pocos los que advierten que un alto nivel de fricción entre los candidatos podría derivar en una judicialización peligrosa institucionalmente para el PJ. Además, ven difícil organizarla.
Por ahora, las fuentes que hablaron con vislumbran que -si no hay fórmula de unidad- se postulen distintos candidatos peronistas en las generales, pero organizados para que esa instancia sea una suerte de PASO hacia el balotaje, siempre que Milei no llegue a los 40 puntos. Por ahora no ven al Presidente ganando en primera vuelta. “El balotaje te ordena”, simplifican.
Para lograr eso, las tres vertientes peronistas coinciden en que deberán fijar “reglas” y establecer “confianza”, para que no sea una contienda descarnada a cielo abierto que eleve a Milei.
Un diputado plantea otra opción: que la PASO de la provincia de Buenos Aires no se elimine y oficie como interna del peronismo: “Si en la primaria a gobernador gana uno de los tres espacios, condiciona a las otras vertientes para cerrar en al. Por ejemplo: si gana el gobernador de Massa, Kicillof se baja de la presidencial. Así para todos. La discusión se transforma en provincial”.
A pesar de que a tres años de Milei todavía no resolvieron sus desavenencias, una voz opositora se afianza a la unidad futura anclado en una frase: “El peronismo huele poder y se ordena”.
Día de la Lealtad,pic.twitter.com/ko1Ta5Jd04,October 17, 2026,Paula Rossi,Cristina Kirchner,Máximo Kirchner,Axel Kicillof,Sergio Massa,Conforme a
POLITICA
Ansiedad en la mesa chica del Gobierno: crecen las internas por la estrategia para 2027 y surgen los primeros números clave

Más de un diputado de La Libertad Avanza confesó estar realmente asustado. El bloque parlamentario se reunió el último jueves, poco antes de que comenzara el conteo para ver si la oposición tenía el quórum para sesionar sobre el DNU 70/23. Quien hizo una arenga hacia el final de la reunión fue Martín Menem. “Se hizo foco en que no era una sesión cualquiera. Que era un momento decisivo y que si la oposición lograba sesionar suponía un riesgo importante”, relata uno de los legisladores nacionales que estuvo en esa sala.
Una semana antes, los responsables libertarios de esas negociaciones afirmaban que el Gobierno iba a poder frustrar el intento de la oposición. Pero no negaban que existía un ligero margen de error y que un gobernador podía darse vuelta a último momento. Había varios mandatarios apalabrados, pero si uno se retobaba podía generar un efecto dominó con otros que temieran quedar aislados. La responsabilidad de que no hubiera quórum debía licuarse entre varios de ellos.
Finalmente, el resultado fue el esperado y solo 121 diputados nacionales se sentaron en sus bancas. En el cómputo se revelaron las ausencias de bancas que responden a diez gobernadores, aliados y otros sorprendentemente intransigentes: Carlos Sadir (Jujuy), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Elías Suárez (Santiago del Estero), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan) y Gustavo Sáenz (Salta). El catamarqueño Raúl Jalil no pudo controlar a sus diputados, pero de haber podido también se habría anotado en esa lista.

Esa sumatoria de gobernadores que convalidaron el sostenimiento del megadecreto desregulador confirma que hay un grupo no menor de provincias dispuestas a mantener un rumbo de gobierno, independientemente de que los acuerdos políticos con la Casa Rosada no estén cerrados.
Una parte no menor de la Mesa Política que desea cerrar esos acuerdos con la mayor antelación posible. En ese segmento se inscriben Diego Santilli, Luis Caputo y Santiago Caputo. Aunque no está convencida de suspender las PASO, Patricia Bullrich también cree que La Libertad Avanza debe relegar la competencia en las provincias y priorizar solo el plano nacional.
Los principales artífices de la postura contraria son Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem. Los apoyos que recibieron de los gobernadores el 15 de octubre no les hicieron virar ese razonamiento. Incluso parecen sentirse más seguros que antes. “Lo que sucedió esta semana fue algo completamente distinto a las negociaciones que hay. Hubiese sido muy duro pararse en contra del DNU. Si se volteaba, le tenían que explicar a su electorado que volvían leyes como la de Alquileres o que no se podía usar más Starlink. Hay un rumbo compartido y eso se mantiene”, alegan en ese sector.
La postura de los Menem es vital, ya que son los alfiles políticos directos de Karina Milei. Cualquier decisión en materia electoral que deba acatar el oficialismo recaerá en ella. “Javier no se está metiendo en nada”, se queja un miembro del oficialismo, deseoso de que el Presidente baje el martillo por sobre su hermana para que se oficialice la foto de un acuerdo de gobernabilidad con más de una decena de provincias.

En el karinismo creen que un eventual pacto “no va a cambiar prácticamente nada” y que las posibilidades del Gobierno de aspirar a la reelección están signadas principalmente por la marcha de la economía. Mientras algunos ponen el foco en la economía, otros lo hacen exclusivamente sobre la esfera política. “La macroeconomía está ordenada, pero el mercado duda de las posibilidades políticas de reelegir y, por ende, de la sustentabilidad política del proyecto. El acuerdo con los gobernadores es la clave para bajar ansiedades”, afirma un funcionario en estricto off.
Las argumentaciones se realizan con particular cautela. Toto Caputo es visto como una suerte de “vaca sagrada” difícil de criticar por su ligazón con el mismísimo Presidente. Al mismo tiempo, la estrategia política que en última instancia comanda Karina Milei también se critica de manera cautelosa, al menos en la esfera pública. Hay cuestionamientos cruzados entre ambos bandos, pero no existe un consenso aparente. La falta de vasos comunicantes entre ambos equipos genera una suerte de descoordinación que impacta en las expectativas de los actores que miran al gobierno desde afuera.
“El tema político funciona desde el momento en que se dejaron de meter manos extrañas”, sentencia una fuente de alto rango en estricto off. En la esfera económica opinan que “hay riesgo político” por la actual conducción del Gobierno, lo que hace que el Riesgo País no esté en niveles ostensiblemente menores.
El índice que mide JPMorgan inició el año en 561 puntos básicos y esta semana finalizó en 624 puntos básicos. Todo después de que se prometieran los mejores meses de crecimiento de la historia y de que se hicieran anuncios para calmar al mercado sobre los pagos de deuda del año próximo.

Hay un factor externo y otro político, explica un funcionario que conoce como pocos el pensamiento del ministro de Economía. “Las tasas de los países desarrollados, como Estados Unidos, Japón y Europa, están disparadas. Eso nos afecta por el componente base de nuestra tasa y disminuye el flujo de inversiones a los mercados emergentes [como Argentina]. El riesgo político se ve en todas las curvas de bonos argentinos: todas pagan mucha más tasa después de las elecciones”, agrega.
La tasa forward [es decir, para una fecha futura] están en niveles cercanos al 15%. En el equipo económico creen que deben seguir con la ortodoxia monetaria y fiscal, así como fortalecer el balance del Banco Central. “Cuando se despeje el riesgo político, los fundamentos macro nos indican que vamos a tener un riesgo país debajo de los 300 puntos básicos”, afirman.
En las últimas semanas llegaron nuevas encuestas con simulaciones de escenarios de balotaje entre Javier Milei y Axel Kicillof. No les sorprendió encontrar algunos en los que el gobernador de la provincia de Buenos Aires se impone. “Eso es normal, pero nosotros creemos que después se alinea el voto y que no existe ningún tipo de chance de que alguien como Kicillof pueda ganar en este clima de época”, afirman.

Aun así, que exista la simple posibilidad de que se pueda imponer genera escozor en algunos funcionarios. “Imaginate el mercado. Hay casos de primera vuelta con Javier en 35 puntos y Axel con 32 puntos. Si en agosto del año que viene tuvieras una elección y se evidenciara lo que puedo ver en las encuestas, eso produciría terror. Porque demuestra que Milei está a tres puntos de Kicillof. Eso podría generar la sensación de que se deban desarmar las posiciones en riesgo argentino porque hay una probabilidad de que gane. Es una profecía autocumplida que nosotros tenemos que evitar”, explica uno de los que cree más urgente acordar con los gobernadores.
¿Cuán cerca está de llegar ese acuerdo? A Santilli se lo ha escuchado decir que restan pocos votos en el Senado. Bullrich se queja de que la respuesta que recibe siempre es la misma y que no le dicen de dónde van a sacar los números para poder aprobar la Reforma Política. El peronismo mira de cerca ese poroteo. Una fuente de primerísima línea de ese sector afirmó a Infobae que los votos no están: “No la tienen ni a Carolina Moises, ni a Flavia Royón ni a Maximiliano Abad. Cuentean”.
Hay radicales que responden a gobernadores que no están confirmados. Por ejemplo, los dos que responden a Alfredo Cornejo. En Mendoza se produce uno de los dilemas más particulares. El mandatario mendocino tiene varios postulantes en cartera, pero el libertario Luis Petri tiene mayor conocimiento que muchos de ellos y un potencial electoral significativo. Si bien no cae particularmente bien en el entorno de la hermana presidencial, no colocarlo como candidato sería un gesto fuerte.
En ese sentido, este sábado se produjo una foto no menor: el presidente de la juventud de La Libertad Avanza, Sharif Menem, confirmó su presencia en el congreso de la militancia que se hizo en esa provincia este sábado. Se trata del décimo encuentro de este tipo. El noveno fue el pasado viernes en la Ciudad de Buenos Aires, donde Menem habló sobre las elecciones en Brasil y las novedades sobre la selección de candidatos jóvenes, un tema que fue amplificado por las Fuerzas del Cielo a raíz de los pocos lugares que les dieron en las listas: “No se olviden de que fuimos nosotros los que iniciamos esto de poner candidatos jóvenes”. La desconexión entre ambas esferas de la juventud no hace más que acentuarse.

La Ciudad también volverá a ser escenario de la reanudación de viejas charlas. La mesa de negociación entre La Libertad Avanza y el PRO volverá a realizarse en la Casa Rosada después de varias semanas. Santilli actúa como una suerte de mediador entre ambas partes: los primos Menem son los representantes del partido oficialista, mientras que Cristian Ritondo y Fernando De Andreis son los negociadores dispuestos por Mauricio Macri.
Las condiciones para que se materialice un acuerdo político entre ambos espacios todavía están frías, pero el expresidente evalúa como “una posibilidad real” la de consensuar un nombre alternativo a su primo para la continuidad del PRO en 2027. Hay un nombre que se cae de maduro. En La Libertad Avanza dicen que esa oferta nunca les llegó: “No nos dijeron eso, pero si quieren una alternativa tiene que ser alguien fuerte. Hay que ganar, no vale salir segundos”.
En tanto, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, está confiado de que la narrativa más dura respecto al orden público que comenzó a instalar el año pasado comenzó a asentarse en la esfera pública y creen que que va a llegar con aire al año próximo. “Su gestión está midiendo muy bien y está bien los vínculos”, dicen en su entorno.
Milei – Gobernadores / Argentina week Paris
POLITICA
El Gobierno quiere destrabar el Súper RIGI en el Senado y le hizo una contrapropuesta a los aliados

A menos de un mes y medio para que finalicen las sesiones ordinarias, el Gobierno hará un último intento para destrabar el Súper RIGI en el Senado -inversiones por más de USD 1.000 millones para industrias “del futuro”-, con un Ministerio de Economía -comanda Luis Caputo– que tiene la definición del tema en sus manos. Esto ocurre tras el pedido de tres senadores para modificar el articulado que paralizó la discusión, a comienzos del mes pasado: según corroboró Infobae, apareció una nueva propuesta ya en análisis y se espera una decisión en los próximos días.
En concreto, el radical Maximiliano Abad (Buenos Aires), el peronista no K Carlos Espínola (Corrientes) y el jefe del PRO, Martín Goerling (Misiones), exigieron ampliar el término “precio/calidad” para no favorecer importaciones que hoy se expanden en el vigente RIGI, algo que preocupa en un puñado de provincias. Además, solicitan que el valor de los potenciales insumos en cuestión “no supere en más de un 15% el precio comparable de la oferta de origen extranjero” en igualdad de condiciones.
Semanas atrás, la líder libertaria en la Cámara alta, Patricia Bullrich, validó otros cambios anticipados relacionados con el 20% a favor de bienes locales, y que las inversiones reaseguren la “capacidad de conexión al sistema eléctrico” y un esquema de abastecimiento para cubrir la demanda máxima, sin afectar la seguridad del mismo.
Lo que sí queda claro es que el texto, de llegar al recinto, volvería en segunda revisión a Diputados. Mientras tanto, en la Casa Rosada insisten, ya en el terreno de la fantasía, en consumar toda la agenda pendiente en 45 días. Por eso es que, de continuarse con los debates de varios articulados en carpeta -un par, de peso-, en el Congreso ya todos huelen perfume a extraordinarias, salvo que no lo desee el Ejecutivo, a quien le corresponde la potestad de convocar. No ocurre lo mismo en el universo de Balcarce 50, que tendría que aspirar a la magia para realizar su cometido, aunque insiste con fervor y otras delicias.
¿Qué plantean los legisladores?
Para verificar la oferta, los aliados sugieren que la eventual autoridad de aplicación establezca “un mecanismo de consulta con entidades empresarias representativas de los sectores productivos involucrados, a fin de verificar la existencia de proveedores locales con capacidad efectiva para atender los requerimientos del proyecto en condiciones competitivas de precio, calidad, cantidad, especificaciones técnicas y plazos de entrega, con carácter previo a determinar la inexistencia o insuficiencia de oferta nacional”.
En tanto, la propuesta impone: “A los efectos del cumplimiento de las obligaciones de adquisición local previstas en el presente Régimen, se considerará competitiva la oferta de un proveedor local cuando, cumpliendo condiciones equivalentes de calidad, especificaciones técnicas, cantidad y plazos de entrega, su precio no supere en más de un quince por ciento (15%) el precio comparable de la oferta de origen extranjero”.
Además, la comparación deberá “efectuarse sobre precios equivalentes puestos en destino, considerando todos los costos asociados a la importación y provisión del bien o servicio, conforme establezca la reglamentación”. Los senadores en cuestión, que levantaron el perfil, estudian el nuevo borrador. El mismo no abarcaría la demanda aliada en su totalidad, aunque busca amortiguar la queja.
Por otra parte, un guiño en este tema encadenaría otra respuesta similar a la expectativa del jefe de la UCR en la Cámara alta, Eduardo Vischi (Corrientes), que aguarda un aval al Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR). Los planes allí partirían desde los USD 12 millones para grandes empresas. Su colega Abad, el macrista Goerling Lara y el peronista Espínola sugirieron un mismo artículo para incorporar a dicho texto. También se trabó.
South America / Central America,Government / Politics













