POLITICA
Escenas de desorden, temor y desconcierto en el oficialismo

El viaje presidencial a Nueva York, que comenzará esta noche para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, no podía llegar en un momento más oportuno.
No es que Javier Milei tenga para exhibir ahí un momento de grandes éxitos. En realidad, el oficialismo ofrece en la actualidad datos estadísticos con algunas luces y muchas sombras e inocultables escenas de desorden, desconcierto y temor. Pero en la Casa Rosada ven este viaje como un respiro, un corte, que permita cambiar los ánimos y obtener una nueva cuota de oxígeno tranquilizador desde el norte del continente. Esta vez, casi seguro, más simbólico que material.
En el entorno presidencial ponen sus fichas, muy especialmente, en que la visita le aportará al Gobierno y al propio Presidente la repercusión necesaria para sostener en el centro de la agenda pública local, que le viene siendo adversa, un asunto sensible para los argentinos, como es el flamante reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, que será el eje de su discurso en el recinto de la calle 45 de Manhattan.
Confían en lo que suele ocurrir con todos los presidentes que atraviesan momentos críticos de su gestión cuando hacen un viaje al exterior. Halagados por los interlocutores de una agenda amigable, recuperan la autoestima y se creen aquello de que “nadie es profeta en su tierra” y que de lejos se ve más claro. Mucho más cuando se da por hecho que Milei volverá a ser cobijado y elogiado por el trumpismo y por el universo económico-financiero-político que lo tiene como el faro del liberalismo económico y una de las más filosas espadas contra toda expresión estatista o de izquierda en este lado del mundo. Ese respaldo siempre es oportuno.
En el oficialismo admiten que necesitan casi con desesperación un respiro, aunque resulte un pequeño oasis que probablemente culminará con rapidez, como ya ha sucedido en otras ocasiones, más en la medida en que la economía solo ofrezca buenas noticias para algunos pocos sectores, que derraman muy poco para el resto.
Los datos sobre pobreza del primer semestre que se conocerán esta semana mostrarán un aumento de casi cuatro puntos, según los especialistas, lo que significa que aproximadamente hay 1,7 millones más de personas que son pobres. Un quiebre en la reducción de ese indicador social tan relevante, que el Gobierno mostraba hasta ahora con orgullo para descalificar a sus críticos que lo acusan de insensibilidad. Otra bandera que se mancha.
No extraña entonces que quienes conocen la dinámica del Gobierno admitan que el aire suele estar enrarecido y que abundan las dificultades en la gestión, no solo por las incesantes pujas internas, que Milei no saldó y de las que parece desentenderse y, a veces, dejar andar.
Material inflamable
“Cuando está el Presidente parece que todos estuvieran manipulando materiales altamente inflamables. La tensión se corta con motosierra por temor a que algo desate una reacción atómica”, fue la gráfica descripción hecha por alguien que compartió varios momentos con los hermanos Milei y otros importantes colaboradores durante la tensa semana pasada.
Sin tanta metáfora, esa caracterización coincide con lo que expresan funcionarios, dirigentes políticos, legisladores y empresarios que interactúan con la cima del poder libertario y que han visto en el último mes un recrudecimiento inquietante de ciertos rasgos personales y de funcionamiento de la administración. Son días complicados.
La sucesión de números negativos que se conocieron la semana pasada sobre la marcha de la economía en el primer semestre compusieron una muestra de diapositivas indeseadas, que alteraron aún más el clima y que tuvieron como corolario la presentación del proyecto de presupuesto 2027 y sus disruptivos efectos.
Esos hechos, también, subrayaron el desorden, la falta de coordinación y los efectos de las irresueltas disputas internas, que parecen fruto de un déficit de conducción efectiva, salvo cuando se trata de lineamientos económicos. En ese plano, Milei impone su opinión irrefutable, dejando nulos o muy escasos resquicios para la discusión, que ya casi nadie intenta.
La crítica pública que hizo la jefa del bloque de senadores libertarios, Patricia Bullrich, sobre los cambios en el sistema de asignaciones por discapacidad incluidos en el proyecto de presupuesto pareció una muestra elocuente del estado de cosas en el Gobierno.
A la evidente falta de comunicación a los principales encargados de empujar la aprobación de la “ley de leyes”, que motivó los reclamos públicos y muchas otras quejas en privado aún más agrias de varios legisladores nacionales oficialistas y funcionarios de alto rango, se sumó la ausencia de estrategia para salir de ese enredo. Los reclamos y el malestar por la carencia de lineamientos claros y falta de explicaciones sobre políticas o iniciativas alcanzan ya hasta algunos mileístas reacios al pensamiento crítico, que no son pocos.
Eso se advirtió tras la publicación por parte de Bullrich de un video con la canción No me importa, de Lali Espósito, a quien Milei ha descalificado y atacado reiteradas veces, 24 horas después de que cuestionara el proyecto de presupuesto y recibiera críticas de algunos destacados oficialistas.
Milei se enteró de la provocativa publicación (la segunda en ese formato que hace Bullrich) mientras hacía una visita a Bahía Blanca para recorrer las locaciones de dos millonarias inversiones. Quienes acompañaban al Presidente quedaron estupefactos por la falta de reacción coordinada y la ausencia de elaboración de una comunicación estratégica al respecto.
El malestar con la senadora fue tan manifiesto como el desdén con el que se trató el caso y a la propia legisladora oficialista. “¿Qué podíamos esperar? Es Patricia”, fue el comentario, entre la resignación y el desapego, de los hermanos Milei, cuentan testigos que estaban con la comitiva. Luego, sin mayores evaluaciones, el Presidente escribió en su celular la respuesta a una periodista que lo había consultado por el video, restándole importancia, con lo que sorprendió a todos y le bajó el tono a la polémica. Lo más sorprendente de la respuesta presidencial fue la afirmación de que “no hay que politizar el arte”. Toda una novedad proviniendo del mariscal de la batalla cultural.
“Pero no fue el fruto de ninguna estrategia, sino una reacción espontánea”, admiten en el entorno presidencial. La respuesta presidencial, celebrada ampliamente, potenció, sin embargo, una interpretación no demasiado edificante para Milei.
“La contestación indulgente para con Patricia resalta la fragilidad de todo y que ella hoy es tan imprescindible para Milei que no le queda más que tolerarle lo que no le acepta a casi nadie. Pero eso a ella le da cierta impunidad y le permite seguir construyendo su perfil diferenciado”, señala un funcionario que sigue con preocupación los tropiezos del Gobierno.
Ante eso, crece en el mileísmo la preocupación respecto de que la falta de respuestas económicas a las demandas de la sociedad siga horadando la imagen de Milei y de su gestión y alimente la construcción de una oferta electoral de centro-derecha o, peor aún, surgida de las entrañas mismas del oficialismo.
Dos nuevos triángulos
Nada de eso escapa a las dos alas enfrentadas del gobierno. El karinismo y el santicaputismo miran con preocupación el presente y actúan en consecuencia, pero con casi nula interacción y un exceso de competencia, lo que tiene demasiados efectos secundarios no deseados. Otro tanto pasa con el ala económica que dirige el otro Caputo.
Todo indica que después del triángulo de hierro, fundido por las disputas internas, ahora hay dos triángulos de poder, todos con el presidente en el vértice mayor. A uno lo completan Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, que parece disfrutar como pocos de su encumbramiento, a pesar de las muchas dificultades y trabas que suele encontrar para su gestión. Los gobernadores con los que interactúa se lo recuerdan y él con su inveterado desparpajo tira la pelota a otras canchas y sigue adelante. Hace dos años no imaginaba contar con tanto capital (político).
En el otro triángulo, más flexible y menos sólido, están los Caputo (Santiago y Toto), a quienes le atribuyen algunas sorpresas que aparecieron en el proyecto de presupuesto e hicieron ruido.
Otro tanto ocurrió con el flamante proyecto de ley de defensa de la soberanía, que lleva la caligrafía del superasesor, lanzado para darle herramientas normativas a la novedosa cruzada nacionalista del Gobierno, y en el que lo referente a las Islas Malvinas ocupa menos de un tercio, a pesar de ser el motivo esgrimido para presentarla. Eso fomentó la sospecha de que se trata de una excusa ennoblecedora para avanzar con restricciones a la acción de opositores y críticos y generó numerosas críticas de juristas, dirigentes políticos y organizaciones de la sociedad civil.
Por fuera de esos triángulos sigue ejerciendo una importante (y muchas veces conflictiva) influencia sobre el Presidente Federico Sturzenegger, y, en menor medida, Sandra Pettovello, que trata de no salir de su amplia jurisdicción ministerial y procura que nadie se inmiscuya o la complique.
No se sabe si escucha
“El problema no son esas construcciones paralelas, sino que todos actúan como jugadores de ajedrez de partidas simultáneas, que creen que las movidas que se hacen en un tablero no tienen consecuencias sobre los demás. Así es como se toman medidas que después generan más ruido y perjuicios que beneficios”, admite un observador que suele ser escuchado por altos funcionarios.
En ese contexto, las dificultades para un intercambio profundo y constructivo de opiniones y visiones se agravan con los largos momentos de ensimismamiento que muestra el Presidente, agregan quienes han compartido recientemente reuniones, traslados y viajes con él.
“En presencia de otras personas que no son de su círculo íntimo, al menos, interactúa poco. Suele mantener algunos comentarios, no muy extensos ni muy profundos, con Karina, pero está mucho tiempo con la vista en el celular y alterna un poco, sobre temas muy específicos, con los demás”, dice una fuente que recientemente estuvo en algunos de esos momentos fuera de la Casa Rosada.
En cambio, como un actor consumado, cuando entra en contacto con sus seguidores, Milei parece transformarse e interpreta el personaje que se espera de él: histriónico, cercano e hiperbólico. Otro motivo de desconcierto para muchos.
Quienes han tenido audiencias con Milei coinciden sobre ese aislamiento, aunque cuando se trata de inversiones parece enfocarse mucho más que respecto de otros temas. De todas maneras, varios de esos interlocutores suelen irse de los encuentros con una duda crucial.
“No te queda claro si te escuchó o solo oyó”, contó un empresario que hace poco se reunió con el Presidente. “Poco después de la presentación inicial se enfrascó en una larga perorata sobre aspectos macroeconómicos, acompañados de complejas fórmulas. Fue muy notable, tanto que Karina en un momento tuvo que llamarle la atención y recordarle que le estábamos presentando una inversión millonaria”, contó el representante de un importante grupo empresario. A veces la hermanísima se parece mucho a un exoesqueleto emocional, relacional y político del Presidente.
Ese escenario es motivo de preocupación, de comentarios y de interrogantes tanto por parte de empresarios e inversores que apoyan al Gobierno, como de sus aliados políticos y de los dirigentes y gobernadores amigables dispuestos a acordar y converger en proyectos y políticas concretas.
El ingreso en el proceso electoral con un panorama en el que abundan las escenas de desorden, temor y desconcierto en la intimidad del oficialismo genera demasiada incertidumbre.
Más cuando en lo inmediato llegarán cuatro acontecimientos exógenos que pueden tener fuerte influencia para el futuro de Milei y su gobierno: las elecciones en Brasil, en Israel y en Estados Unidos y la visita del Papa, con su mensaje en favor de la conciliación y la justicia social.
En el oficialismo crecen hora a hora los deseos para que el viaje presidencial a Nueva York traiga algo de paz y orden.
Claudio Jacquelin,Javier Milei,Santiago Caputo,Patricia Bullrich,Conforme a
POLITICA
Luis Juez cuestionó los recortes en Discapacidad y lanzó una advertencia sobre el Presupuesto 2027: “En el Senado no va a pasar”

El senador nacional Luis Juez se refirió al conflicto que generaron los cambios vinculados a Discapacidad incluidos en el proyecto de Presupuesto 2027 y respaldó los cuestionamientos de Patricia Bullrich al Gobierno por la falta de coordinación política con el Congreso.
“Hay que ser muy poco inteligente para no darse cuenta que es un tema extremadamente sensible”, expresó en diálogo con TN de Noche (TN).
Juez aseguró que lleva 25 años involucrado en la problemática y señaló: “No hace falta tener un hijo discapacitado, una hija como la que tengo yo para entender que es un tema sensible. Me parece correcto que (Bullrich) le diga a los muchachos que le avisen sobre las decisiones que toman. Malas comunicaciones, malas interpretaciones, malas decisiones después te generan dolor de cabeza en la labor parlamentaria”.
El senador contó que cuando se conocieron los cambios hubo una fuerte reacción y anticipó que el proyecto, tal como está planteado actualmente, podría encontrar resistencia en la Cámara alta.
“Cuando nos enteramos, generó un estrépito importante. Creo que el tema lo van a corregir porque yo ya me atrevería a decir que el tema así, como está planteado, en el Senado no va a pasar”, afirmó.
En ese sentido, Juez contó que habló sobre el tema con Gabriel Bornoroni, presidente del bloque de La Libertad Avanza en Diputados: “Tengo una relación hermosa de cariño y trabajo con el presidente de la bancada libertaria. Nos juntamos para evaluar cómo contribuir y la semana pasada le dije ‘guarda con la ley de discapacidad porque es un tema delicado’”.
“La idea es salir del concepto de emergencia y darle la continuidad técnico legislativa, que no tenga los vaivenes de la emergencia”, explicó sobre el proyecto.
Según contó, esa conversación ocurrió el miércoles y al día siguiente se enteró de que el Presupuesto podía contemplar el tema de otra manera. “El jueves enteramos que en el presupuesto podía venir de otra manera. Pero estoy convencido de que se están moviendo para corregirlo”.
El senador también criticó que el ajuste alcance a un sector al que considera especialmente vulnerable: “Me entusiasman algunas cosas del Gobierno sobre el equilibrio fiscal y la no emisión, bajar el riesgo país. Pero veamos cómo hacemos el equilibrio; no me parece que el ajuste tenga que venir con los que menos se pueden defender”, planteó.
Juez, en tanto, recordó el conflicto que tuvo con dirigentes de La Libertad Avanza después de la votación de la Ley de Discapacidad y aseguró que, pese a las diferencias, mantuvo su respaldo al Gobierno. “Soy un aliado del presidente, tengo un compromiso con él”, remarcó.
POLITICA
Las elecciones en el Consejo de la Magistratura anticipan cambios en la distribución del poder en el organismo que designa y remueve jueces

La carrera electoral para renovar el Consejo de la Magistratura a fin de año ya comenzó. Los cambios en el organismo que designa y remueve a los jueces federales y nacionales de todo el país anticipan alteraciones en la actual distribución de poder, donde los jueces son los que mantienen su hegemonía.
Las elecciones de jueces y de abogados para el Consejo de la Magistratura abren un nuevo escenario, pues habrá cambios en los nombres de los consejeros pero puede haber también modificaciones en la distribución de fuerzas.
Se prevé que el kirchnerismo pierda poder, pues perderá integrantes y el oficialismo sumará al menos un legislador.
Un sector de los abogados, que lidera el Colegio de la Abogacía de la Capital Federal y reúne a diversas agrupaciones, incluida la del empresario y operador judicial Daniel Angelici, aspira a sumar un consejero más que ahora.
Y los jueces ahora elegirán representantes entre cuatro listas, y no las tres listas tradicionales, producto de la escisión de la lista Celeste, la más cercana al peronismo, lo que deja la incógnita acerca de si ese sector podrá sumar un consejero, como ahora, o si lo perderá a manos de la lista Bordó, oficialista en la Asociación de Magistrados que es mayoritaria.
El Consejo de la Magistratura está integrado por 20 consejeros. Lo preside el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, y lo completan cuatro jueces, cuatro abogados, ocho legisladores (cuatro senadores y cuatro diputados), un representante del Poder Ejecutivo y dos del ámbito académico.
Todos los mandatos vencen el 18 de noviembre, excepto por Rosatti, que sigue por su condición de presidente de la Corte, y Santiago Viola, designado por el Gobierno como representante del Ejecutivo.
El 20 de octubre próximo habrá elecciones para renovar a los cuatro consejeros abogados y el 8 de octubre próximo habrá elecciones para renovar a los cuatro consejeros jueces.
Esas elecciones abren el juego y los candidatos que ganen allí se convertirán en consejeros. Se sumarán a los que envíe el Congreso y a Diego Molea, ya electo por los académicos. Resta elegir a su compañero.
Entre los abogados votan 185.000 matriculados de todo el país, aunque en la práctica los que van a las urnas son unos 36.000, según los registros de los últimos comicios.
Se renuevan los lugares de Jimena de la Torre, César Grau, Alberto Maques y María Fernanda Vázquez. Hay cuatro listas en carrera.
La más poderosa es Unidad en Defensa de la Abogacía, que reúne a la actual conducción del Colegio Público de la Abogacía de la Ciudad de Buenos Aires, con decenas de agrupaciones abogadiles en su seno.
Orientada por Ricardo Gil Lavedra, lleva como primer candidato a Alberto “Nacho” Biglieri, administrativista e interventor judicial de la UOM, exconsejero de la Magistratura porteña entre 2019 y 2023.
Los abogados de esta lista insisten en que su rol es en defensa de la abogacía y se muestran separados de las agrupaciones políticas y de eventuales alianzas internas en el Consejo de la Magistratura en caso de ser electos. Hablan del debilitamiento de los partidos.
La lista tiene fuerte presencia federal y “colegial” por los representantes de Colegios de Abogados del interior del país. La segunda de la lista es Claudia Sarmiento, exsecretaria de Relaciones Institucionales del gobierno de San Juan, ligada a la consejera saliente Jimena de la Torre.
Completan Nazario Bittar, presidente del Colegio de Abogados de Córdoba, y María Jazminka Mihaljevic, de la Caja Forense de Mendoza. Entre los suplentes, Carlos Mas Vélez, de la UCR porteña, y Guillermo Lipera, expresidente del Colegio de Abogados de la Ciudad. En la lista está la influencia de Angelici a través del radicalismo porteño y la política colegial.
Llevan como premisa imponer cambios en el reglamento de selección de jueces, buscando idoneidad e igualdad para que los abogados puedan acceder a la magistratura; buscan la defensa del ejercicio profesional, la rendición de cuentas como consejeros y el acceso a la formación judicial.
Hoy cuentan con dos abogados en el Consejo (De la Torre y Maques) pero aspiran a colocar a un tercer abogado. Depende de la cantidad de votos que obtenga la lista en cargos que se reparten por sistema D’Hondt.
Se le enfrenta la lista Abogacía Federal, que lleva a Fernando Levene, expresidente del Colegio de Abogados de La Plata y este año incorporado a la lista de conjueces de la Suprema Corte bonaerense.
Allí pesan un sector del peronismo con el radicalismo: detrás de la lista están el senador Maximiliano Abad UCR), Diego Molea, el exconsejero Miguel Piedecasas y Martín Llaryora, gobernador peronista de Córdoba.
Postulan a Sandra París, secretaria de Relaciones Institucionales de la Universidad Nacional de La Plata, exdiputada bonaerense y exintegrante del Consejo de la Magistratura provincial. También van Eduardo Awad, expresidente del Colegio Público porteño, y Myriam Londero, de Córdoba.
Son los sucederían en el estamento de abogados a la actual consejera María Fernanda Vázquez, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
El otro sector del peronismo, con el apoyo del auditor de la AGN Juan Manuel Olmos, lleva en Abogacía Unida y Dignidad Profesional, como primera candidata a la cordobesa Itatí Demarchi Arballo, quien preside el Colegio de Abogados de Villa María.
Segundo está Jorge Rizzo, expresidente durante décadas del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal e integrante del Consejo de la Magistratura porteño.
La lista la completan Julia Toyos, presidenta de la Caja de Seguridad Social para Abogados de Salta, y Andrés Abramovich, vicepresidente del Colegio de Abogados de Santa Fe.
El oficialismo de La Libertad Avanza juega con su propia lista en la elección de abogados, una aventura inédita. Abogados por la Libertad está encabezada por Luis Palomino, concejal de Vicente López y exsubsecretario de Empleo de la Nación.
Sus rivales lo chicanean con que es más político que abogado, dado su rol en Vicente López.
Palomino es un hombre de Sebastián Pareja, diputado y mano derecha de Karina Milei en la provincia de Buenos Aires.
Segunda irá Valeria Fredes, exvicepresidenta ejecutiva del INTI. Le siguen Martín Buscemi, de San Rafael, y Alicia Colazo, matriculada en la Cámara Federal de Rosario. Entre los suplentes hay funcionarios y exapoderados del partido.
La política, así, muestra su fragmentación: el peronismo y el radicalismo quedaron distribuidos entre listas distintas y LLA decidió competir por su cuenta.
En este escenario es posible que los abogados del sector donde incide Angelici puedan sumar un consejero más que hasta ahora y es incierta la política de alianzas, pero será caso por caso, y más cerca de los jueces que del oficialismo.
Los jueces
Por el lado de los jueces, hoy esas bancas están en manos del presidente de la Cámara de Casación de la Lista Bordó, Diego Barroetaveña; el camarista de San Martín Alberto Lugones, de la lista Celeste; Alejandra Provítola, de Compromiso Judicial; y Agustina Díaz Cordero, de la lista Bordó.
Entre los jueces, las elecciones se realizarán entre cuatro listas, otra situación inédita que abre interrogantes. La oficialista Lista Bordó logró dejar de lado las diferencias que dominaron los últimos meses antes del cierre de candidaturas.
La Bordó, dueña de dos de las cuatro bancas, lleva como primer candidato a Marcelo Gallo Tagle, un juez civil que ya fue presidente de la Asociación. Le sigue Rocío Alcalá, presidenta de la Cámara Federal de Resistencia.
La Lista Celeste, que representa al ala más cercana al peronismo y que hoy tiene al juez Lugones como consejero, llega partida en dos a las elecciones.
El camarista Walter Venditti, del Tribunal Oral Federal N°2 de San Martín, y Paula Andrea Castro, de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, llevarán el nombre de Lista Celeste, con el respaldo de Lugones, junto a sus socios históricos, Claudio Kiper y Victoria Pérez Tognola.
El otro sector peronista más progresista lleva a la jueza Gabriela Vázquez, camarista del Trabajo y expresidenta del propio Consejo, y al juez federal de La Plata Alejo Ramos Padilla.
El sector, más identificado con el kirchnerismo, reunió alrededor de 150 jueces en una asamblea el 12 de agosto para exigir que los candidatos se definieran por voto y no a dedo.
Armaron su propia lista y aspiran a llevarse los votos tradicionales de toda la lista Celeste. Aunque la particularidad de que este sector de los jueces llegue dividido alienta las esperanzas de la Lista Bordó de colocar a un tercer consejero.
Finalmente, Compromiso Judicial es la cuarta agrupación, que se define por su perfil profesional y sin alineamiento ideológico y ocupa una banca a través de Alejandra Provítola. La lista postula a Juan Manuel Culotta, juez federal de Tres de Febrero y ex onsejero, y a la camarista del fuero Criminal y Correccional Laiño.
En 2022, la Bordó obtuvo 286 votos; la Celeste, 230, y Compromiso Judicial, 163. La división de la Celeste podría costarle su única banca.
Los legisladores
Las ocho bancas legislativas del Consejo no se votan, sino que las designan los presidentes de cada cámara a propuesta de los bloques. En los papeles, deberían respetar la representación parlamentaria, con dos lugares para el bloque mayoritario y uno para la primera y la segunda minoría, pero los bloques arman alianzas de último minuto que pueden alterar ese reparto.
Hoy, el peronismo tiene dos diputados en el Consejo, Vanesa Siley y Rodolfo Tailhade, porque esa distribución todavía refleja el Congreso anterior.
Pero, en 2025, La Libertad Avanza pasó a ser el bloque más numeroso en Diputados, así que los dos de la mayoría cambian de manos y al peronismo le quedaría, en el mejor de los casos, un lugar de minoría.
En el Senado, LLA y el bloque Justicialista de José Mayans están empatados en 21 integrantes. El peronismo reclama con aliados la primera minoría y el oficialismo hace lo propio.
Es una disputa que puede terminar judicializada, porque el peronismo busca retener sus dos consejeros. Aun si el peronismo retiene la dupla, hay una interna por los cargos: la senadora Anabel Fernández Sagasti no reúne aún consenso interno y Mariano Recalde busca ese lugar.
Así, el peronismo podría perder al menos un representante por el Congreso y otro por la lista Celeste, también está en riesgo por la división interna.
La Libertad Avanza, por el contrario, buscará sumar compañeros para su único representante legislativo, Gonzalo Roca. Las designaciones de legisladores se completarán el 18 de noviembre.
Hernán Cappiello,Conforme a
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“Es mentira”: Patricia Bullrich ratificó sus críticas por Discapacidad y contradijo a Diego Santilli

La senadora nacional por La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, ratificó sus cuestionamientos por la inclusión de recortes al área de discapacidad en el proyecto de Presupuesto 2027 y desmintió al jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien dijo ayer que fue un tema hablado durante la reunión de la mesa política el último martes.
La legisladora negó que la conducción parlamentaria hubiera sido informada sobre las modificaciones introducidas en el texto enviado al Congreso y tildó de falsa la versión oficial sobre un debate previo en la mesa política del Gobierno.
En declaraciones a la señal LN+, la jefa de la bancada oficialista en la Cámara Alta reaccionó frente a los dichos del funcionario, quien había sugerido que las reformas al sistema asistencial habían sido conversadas en los encuentros semanales del Ejecutivo y mencionó que la legisladora ese día debió retirarse antes.
“Eso es mentira. Cuando se habló del presupuesto yo estaba, y Martín Menem tampoco sabía nada”, afirmó la referente oficialista. La senadora insistió en que el proyecto elaborado por el Ministerio de Economía ingresó de madrugada a la Cámara de Diputados sin la evaluación de los legisladores.
Bullrich advirtió que impulsar iniciativas sin consenso parlamentario previo provoca un desgaste innecesario en la figura del presidente Javier Milei y complica las negociaciones de la ley en el parlamento.

Bullrich cuestionó que los cambios no hubieran sido anticipados al Congreso
La discusión se originó en los artículos del capítulo VI del Presupuesto 2027, que proponían cambios en el sistema de prestaciones por discapacidad. Entre otros puntos, el texto contemplaba eliminar el arancel único de referencia, restringir la compatibilidad entre pensiones por invalidez y empleo registrado y derogar de manera parcial normas de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
La senadora sostuvo que el contenido de ese capítulo no se había tratado en la reunión de la mesa política de la que participó el martes. Según relató, allí se expusieron las proyecciones generales del Presupuesto, con una previsión de crecimiento del 4% y una inflación del 21,1%, pero no se abordaron las modificaciones que luego generaron reparos dentro del oficialismo y sus aliados.
En ese marco, Patricia Bullrich rechazó la afirmación de Diego Santilli acerca de que el asunto había sido conversado. También aseguró que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, desconocía los artículos cuestionados cuando el proyecto ingresó al Congreso.
“Yo tengo una responsabilidad, que es generar los consensos necesarios para que las leyes que mande el Gobierno sean leyes y no sean proyectos perdidos en el fondo de la nada”, afirmó. Para la legisladora, la mesa política debe anticipar los proyectos que necesitan respaldo parlamentario y evaluar sus posibilidades antes de que lleguen al recinto.
El oficialismo abrió una negociación con sus aliados

Ante las objeciones planteadas por el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y otros espacios, la Casa Rosada aceptó retirar los artículos cuestionados y habilitar una negociación para una nueva redacción. Bullrich consideró que esa instancia era necesaria para evitar que el proyecto volviera a quedar sin los votos suficientes.
La senadora vinculó el debate actual con dos crisis legislativas previas, en las que también se discutieron cuestiones ligadas a discapacidad y al financiamiento universitario.
Al referirse a una posible salida para el conflicto, planteó que el Gobierno debe trabajar con la Agencia Nacional de Discapacidad y con los bloques aliados. “Este es un tren que viene de frente a chocarnos”, dijo al describir el costo político que, a su criterio, tendría insistir con disposiciones que no reúnen apoyo parlamentario.
Bullrich fijó el superávit fiscal como límite para los cambios

La legisladora sostuvo que el oficialismo buscará acuerdos, aunque aclaró que el superávit fiscal y las metas de inflación no estarán sujetos a negociación. “Tiene fundamentos que no vamos a negociar: superávit y metas de inflación. Esa es la matriz del plan, no la vamos a tocar”, expresó.
Bullrich afirmó que las situaciones de mayor sensibilidad social deben resolverse dentro de ese marco y diferenció las prestaciones que requieren las personas con discapacidad de los casos de fraude. A la vez, cuestionó que se envíen iniciativas cuya viabilidad parlamentaria no fue evaluada previamente.
“Si vos mandás algo que no vas a poder convertir en ley, desgastás al Presidente. ¿Querés que el Presidente vete eso para que otra vez te lo bajen?”, preguntó la senadora, al insistir en que el Ejecutivo debe construir mayorías antes de presentar los proyectos.
Consultada además por una eventual candidatura junto a Javier Milei en 2027, Bullrich dejó en segundo plano cualquier aspiración personal. “Para mí es muy importante que el proyecto reelija”, afirmó.
La dirigente también se pronunció a favor de suspender o eliminar las PASO y señaló que el oficialismo mantiene conversaciones con el PRO, sectores radicales, gobernadores y fuerzas provinciales para reunir los votos necesarios. Sobre su futuro político, reiteró que su prioridad es la continuidad del Gobierno y la reelección presidencial.
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