POLITICA
La fiscalía investiga la versión de Adorni sobre la compraventa de bitcoins con la que justificó su patrimonio

El fiscal federal Gerardo Pollicita investiga la versión que dio ayer Manuel Adorni, exjefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei, sobre la compraventa de bitcoins con la que pretende justificar su crecimiento patrimonial y conseguir que se cierre la causa que lo investiga por enriquecimiento ilícito.
Esta mañana, como primera medida, Pollicita le dio intervención a la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI) del Ministerio Público Fiscal con el objetivo de chequear, paso a paso, las operaciones con criptomonedas que dijo haber hecho Adorni. Busca constatar la veracidad de las compras y ventas informadas, y averiguar si hay rastros de que, como él dice, era el dueño de las billeteras virtuales al momento de esas transacciones.
Aunque el relato incluye aspectos poco verosímiles, para la fiscalía eso no basta para pedir de inmediato la indagatoria de Adorni y es preciso chequear en detalle su versión sobre cómo se enriqueció.
Este lunes, el exfuncionario presentó un escrito de “justificación de bienes” en el que sostuvo que no hizo su dinero durante su paso por la función pública, sino antes, pese a que fue estando en el Gobierno que, sin vender ninguno de sus bienes, se compró un nuevo departamento en el barrio porteño de Caballito y una casa de fin de semana en el country Indio Cuá, reformó integralmente ese inmueble, viajó con su familia y realizó gastos que no se condecían con sus ingresos declarados ni parecen estar justificados por la actividad profesional de su mujer, Bettina Angeletti, que se presentaba como coaching ontológica.
Para explicar este nuevo patrimonio, Adorni recurrió a supuestas inversiones secretas. Declaró que entre 2014 y 2017 destinó a comprar bitcoins unos US$200.000 que había ahorrado con su mujer y que nunca había declarado. Dijo que, como resultado de esas operaciones -según él, hechas con desconocidos y en lugares públicos-, pasó a tener US$591.544, dinero que atesoró en su casa, en efectivo, durante seis años en los que él y su mujer “optaron deliberadamente por ‘vivir como si no lo tuvieran” y guardarlos para sus hijos. Y alegó que, ya con él como funcionario, decidieron que gastarían la mayor parte de ese dinero para estar más seguros.
El problema central de este relato es que Adorni sostiene que todo se hizo en mercados informales, fuera de cualquier entidad financiera, con desconocidos, sin intermediarios y en negro. Como prueba de que esos bitcoins que dice haber comprado y vendido efectivamente fueron suyos, ofreció un acta de un escribano público que constató que Adorni tiene las claves para acceder a esas billeteras virtuales. “La sola tenencia de la clave privada hace a la titularidad de la billetera”, afirmó el abogado de Adorni, Matías Ledesma. Pero como el acta es de septiembre de este año, lo que acredita es que Adorni es quien dispone de esas billeteras ahora; no que fuera su dueño antes de asumir como funcionario, cuando fueron las operaciones.
Según la defensa, esta explicación, el acta y los registros de las operaciones son suficientes para explicar el nuevo patrimonio de Adorni y, en todo caso, deberá el fiscal demostrar que el acusado miente. Por el principio de inocencia -afirmó Ledesma-, “el deber de ‘justificar’ que se le impuso a Adorni no importa una inversión de la carga de la prueba” y rige el principio “in dubio pro reo”, que impone que, en caso de duda, hay que estar a favor del acusado.
Pollicita dio inicio ahora a una instancia de revisión de lo presentado por Adorni con especialistas en delitos económicos y expertos en criptomonedas. El proceso prevé que, si la fiscalía entiende que el exfuncionario no dio una explicación suficiente del nuevo patrimonio que exhibió como funcionario, le pida al juez —en este caso, Ariel Lijo— que lo cite a declarar en indagatoria como acusado de enriquecimiento ilícito.
presentó un escrito,Conforme a
POLITICA
Discapacidad: el oficialismo da marcha atrás con lo que presentó en el Presupuesto, a la espera de un último aval de la Casa Rosada

Presionado por propios y ajenos, el Gobierno se vio obligado a dar marcha atrás en materia de discapacidad. Esta tarde, las autoridades de La Libertad Avanza (LLA) en Diputados se reunieron con representantes de los bloques aliados y cerraron un acuerdo que echaría por tierra el apartado del Presupuesto que derogaba varios artículos clave de la prórroga de la emergencia y que terminó por implosionar puertas adentro del Gobierno, reproche de Patricia Bullrich mediante.
El más resonante: se mantendría la actualización mensual del nomenclador a los prestadores. Un punto que hasta último momento generó resistencia del Poder Ejecutivo y que por estas horas todavía requiere el último visto bueno de la Casa Rosada.
Pese a ello, a la salida del encuentro, Pro y UCR señalaron que el oficialismo les confirmó el cambio, central a la hora de asegurarse su acompañamiento mañana en la comisión de dictamen.
Esta era una de las modificaciones que había quedado en la mira el miércoles pasado, cuando se conoció que el Presupuesto girado por el Poder Ejecutivo planteaba que “el nomenclador de prestaciones básicas no incluirá valores universales” y habilitaba a que cada obra social o prepaga fijara sus propios valores en la negociación.
Durante el encuentro, encabezado por Martín Menem, el titular del bloque, Gabriel Bornoroni, y Laura Rodríguez Machado -articuladora directa de las conversaciones con los aliados- se les hizo entrega de un borrador que cumpliría con la mayoría de los postulados de la emergencia, pero dándole un marco de permanencia.
Es sobre esta cuestión que repara el oficialismo a la hora de buscar el respaldo de sus aliados, al remarcar que se trata de una iniciativa “superadora” que incluiría una partida en el Presupuesto para dejar atrás la emergencia. Además, incorpora un reclamo del Pro: que se publique el cronograma de pago de las compensaciones por la emergencia.
El texto oficialista, del que todavía falta pulir la letra chica y obtener la aprobación de la Casa Rosada, supone un giro drástico en la estrategia del Gobierno y va en dirección opuesta a lo que pretendía el Poder Ejecutivo. Incluso, representa un retroceso respecto de lo planteado en conversaciones previas con los aliados, cuando el oficialismo todavía contaba con cierto margen de negociación.
Tal es así que hasta el fin de semana LLA insistía con incluir en el documento una actualización bimestral para los prestadores. Pero las presiones políticas internas, a raíz del cimbronazo que provocó el Presupuesto y la salida del titular de Discapacidad, Alejandro Vilches, acotaron ese margen.
“Esto es un triunfo del trabajo de los aliados”, resumen desde el Pro, conscientes de que el Gobierno quedó acorralado en un frente político y ante la negativa de la oposición a acompañar el capítulo 6 del proyecto de Presupuesto.
Entre los diputados que participaron de la reunión estuvieron, por LLA, Nicolás Mayoraz, Silvana Giudici, Giselle Castelnuovo y Laura Rodríguez Machado; por los bloques aliados, Karina Banfi (Fuerza del Cambio), Oscar Zago (MID), Javier Sánchez Wrba y Antonela Giampieri (Pro), Pamela Verasay (UCR), Fernanda Ávila (Elijo Catamarca), Nancy Picón Martínez (Provincias Unidas), Oscar Herrera Ahuad y Bernardo Biella (Argentina Federal), y Karina Maureira (La Neuquinidad).
Si bien la mayoría de los diputados se mostraron proclives a respaldar mañana a LLA en un dictamen de mayoría, algunos aliados hablaron de “cautela” a la hora de revisar la letra chica del proyecto del Gobierno.
La desconfianza radica, sobre todo, en la maniobra del Ejecutivo, luego de haber difundido un Presupuesto que iba en dirección contraria a las negociaciones vigentes. Algo que no solo descolocó a la oposición dialoguista, sino que puso en jaque a los negociadores del oficialismo y al propio Martín Menem, que no estaba al tanto.
En ese sentido, se manifestaron legisladores del espacio de Provincias Unidas que lidera Gisella Scaglia, quienes manifestaron su rechazo a la iniciativa libertaria y, en cambio, anticiparon su apoyo a la prórroga de emergencia.
“La Libertad Avanza propone sostener la Ley de Emergencia en Discapacidad, pero le cambia el nombre para no perder la batalla cultural. ¿Por qué creerles después del Presupuesto 2027 que enviaron? La emergencia debe ser prorrogada», sentenció el diputado Pablo Juliano en X.
Algunas dudas también imperan en el espacio de Argentina Federal, liderado por Herrera Ahuad.
Noticia en desarrollo
reproche de Patricia Bullrich,@diputadosucr,@KBanfi,@NancyPicn2,pic.twitter.com/S6xfDGDowk,September 22, 2026,https://t.co/NtStpkRRGh,September 22, 2026,Delfina Galarza,Conforme a
POLITICA
Kicillof abrió su gira en EEUU: se juntó con fondos de inversión para dar una señal a Wall Street

El gobernador bonaerense Axel Kicillof abrió este martes su gira de proyección nacional en Nueva York con una reunión clave: un encuentro con representantes de fondos de inversión, que son tenedores de la deuda reestructurada de la provincia de Buenos Aires y con los que el gobierno provincial terminó llegando a un acuerdo en su totalidad en septiembre del año pasado.
Hubo representantes de diez fondos. Según pudo saber Infobae, entre ellos Eaton Vance, Vanguard, GoldenTree y Mesarete. Nombres de peso en el mundo financiero. Vanguard, por caso, es el mayor administrador de fondos de Wall Street. Mientras que Eaton Vance es una subsidiaria de Morgan Stanley, el banco de inversión más grande del mundo.
Otra de las firmas que, pese a no tener bonos de PBA, pidió participar del encuentro fue BlackRock, que históricamente es un tenedor de deuda soberana del país. El encuentro sirvió para conocer el posicionamiento de la gestión de Kicillof en una agenda clave y de mutuo interés en la antesala de la elección del año que viene, con Kicillof como uno de los posibles candidatos de la oposición al gobierno de Javier Milei.
El gobernador busca mostrar un perfil no rupturista. De hecho, semanas atrás, cuando el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, anunciaba el último pago por USD 420 millones de deuda, lanzaba una señal que este martes Kicillof intentó materializar: “Vamos a continuar cumpliendo las obligaciones que tiene la provincia de Buenos Aires, en muchos casos heredadas del gobierno de María Eugenia Vidal, que irresponsablemente había tomado una cuantiosa deuda en dólares, que ahora nosotros nos estamos ocupando, como siempre hizo el peronismo, de pagar en tiempo y forma”, dijo.
En la reunión con los representantes de los fondos de inversión también participó Javier Timerman, reconocido asesor financiero radicado en Nueva York. Tras esa reunión, Kicillof —junto con el ministro de Economía bonaerense, Pablo López; el subsecretario de Relaciones Internacionales e Interjurisdiccionales, Juan Manuel Padín; y la asesora en Asuntos Internacionales, Cecilia Nicolini— recibió a representantes de grandes empresas. Entre ellas compañías vinculadas a los sectores de la energía; minería; petróleo y gas; biotecnología; comercialización de granos; y servicios tecnológicos, entre otros. Según reconstruyó este medio, firmas como Microsoft, Mastercard, Google, MetLife y Dreyfus se sentaron en la mesa.

Kicillof lamentó que el gran momento para la Argentina, en este nuevo orden mundial, sea “desperdiciado por la política de Milei y las decisiones que toma el gobierno sin tener un plan concreto de desarrollo”. Además, habló sobre el RIGI y dijo que “necesitamos una política industrial que no pondere un sector sobre otro, sino que abarque grandes y pequeñas empresas que generen más empleo, de calidad y que contemple el cuidado del medio ambiente y nuestros recursos naturales”.
Antes de esta ronda de reuniones, el gobernador bonaerense participó en The New School de la jornada “América Latina en la encrucijada: el futuro de la democracia, la economía y la política progresista en un mundo fracturado”, organizada por el Observatorio de América Latina (OLA). Allí sostuvo que la Argentina y la región tienen oportunidades ante la reconfiguración del escenario internacional, aunque cuestionó el rumbo de la administración nacional.
“Estamos convencidos de que tanto la Argentina como América Latina en su conjunto tienen nuevas oportunidades en este orden mundial que se está configurando”, planteó. También afirmó que el país dispone de recursos naturales, capacidades productivas, tradición industrial y desarrollo científico, pero advirtió que las políticas de Milei están “en las antípodas” de las necesidades de desarrollo.
La presencia de Kicillof en la ciudad estadounidense coincide con la estadía del presidente, Javier Milei, quien participa de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Ambos mantienen actividades separadas.

Integración regional y ecos del acto en Avellaneda
En su disertación en The New School, el gobernador también propuso avanzar hacia “una verdadera integración regional” que permita a América Latina actuar como bloque en el nuevo orden global. El planteo buscó enlazarse con el discurso que pronunció el sábado en Avellaneda, durante el plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
El último sábado, ante militantes y dirigentes de distintas provincias, Kicillof pidió construir una alternativa nacional frente al Gobierno y sostuvo: “No me interesa una construcción a control remoto”. También afirmó que esa propuesta debe surgir de la escucha territorial, la participación y la organización en todo el país. En el cierre de aquella actividad, el mandatario bonaerense expresó: “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos permita terminar con este modelo y, sobre todo, empezar una etapa distinta”. La frase fue leída dentro del peronismo como una señal de sus aspiraciones presidenciales, aunque no haya formalizado una candidatura. Su gira inmediata por Nueva York alimenta las especulaciones sobre su candidatura presidencial.
En tanto que antes de la charla en The New School, Kicillof se reunió con el vicerrector adjunto Christoph Cox y los codirectores de OLA, Michael Cohen y Margarita Gutman. La actividad congregó además al codirector del Centro de Investigación Económica y sobre Políticas (CEPR), Mark Weisbrot; la copresidenta del Foro Mundial para una Nueva Economía (GFNE), Adriana Abdenur; la presidenta y directora ejecutiva del Centro de Política Internacional (CIP), Nancy Okail; y al profesor y exdecano de The New School, William Milberg, junto con economistas, analistas internacionales, especialistas en políticas públicas, docentes e investigadores de distintos países.
La agenda también incluye un encuentro con el alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani, y una conferencia en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia. La actividad con Mamdani también contará con la presencia del presidente de España, Pedro Sánchez, en la residencia del alcalde. Además, estarán representantes de distintos países que participarán de la Asamblea General de la ONU.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Kicillof sostuvo que la Argentina —en rigor, la política de Javier Milei— “está desaprovechando la oportunidad de insertarse en el nuevo orden mundial” con una estrategia que aproveche la capacidad productiva, los recursos estratégicos y el desarrollo científico y tecnológico.
POLITICA
Bullrich, una rebelde con causa

“Nunca fui lo que querían de mi”, tararea Patricia Bullrich en su último spot acompañando una canción que canta Lali Espósito. Nadie sabe si es mejor quedarse con esa frase o con el hecho de que la actual senadora haya rescatado a Lali Espósito, una cantante y compositora abiertamente crítica de la gestión de Javier Milei. Hubo un tiempo reciente en el que el Presidente le dedicó a la artista uno de sus habituales insultos, le faltó el respeto a una mujer y, encima, cambió su apellido ofensivamente: Lali Depósito, la llamó. “Sé que quisieran poder controlarme”, dice Espósito en ese canto, y Bullrich la sigue con los labios. Y concluye con una sonrisa irónica con otro párrafo de la canción: “No voy a vivir con miedo”.
Esas oraciones sintetizan de algún modo el instante político que está viviendo Patricia Bullrich, una mujer con casi cincuenta años de experiencia política y por eso, aunque no solo por eso, con un especial olfato político para establecer la ocasión exacta en la que la rosa de los tiempos marca un cambio en la dirección del viento. Tampoco quiere que la historia la encuentre sumisa ante el error de los otros, o que otros hayan aprovechado la oportunidad que ella tuvo.
“Están locos, recontra locos”, dijo después en declaraciones públicas aludiendo al Gobierno y a los cambios inconsultos en el presupuesto. Para decir eso, ya ni siquiera necesito a Lali Espósito. “Yo nunca hablo de los periodistas”, repite la senadora, que milita en el mismo partido que ha hecho de sus agravios al periodismo un método político. Su actual estabilidad política no depende, además, de la voluble voluntad del Presidente; ella tiene ahora por delante, como senadora nacional, un mandato por cinco años más, y solo ella puede decidir si completa ese mandato o si elige hacer otra apuesta en su larga carrera en la vida pública. Seguramente elegirá correr otro riesgo, sobre todo si tiene la posibilidad de volver a competir por la presidencia de la Nación. Nunca nadie la vio resignarse a la derrota de 2023. “Yo quería estar ahí”, solía lamentarse cuando se avecinaba el balotaje entre Milei y Sergio Massa.
Sin embargo, pasó rápidamente la página del lamento y se dedicó a la reconstrucción de su vida política. Lo está logrando. Tiene siete vidas. No acostumbra a coleccionar rencores, y hoy se acercó a radicales, a sus viejos compañeros de Pro y hasta a algunos peronistas no kirchneristas. Hay una sola valla que no cruzó y consiste en un acercamiento a la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que nunca sucedió hasta ahora. Puede ser porque eso sería una ruptura terminal con Milei o simplemente porque la considera una futura competencia de ella misma.
Dicen los que merodean al lado del poder que Karina Milei fue la que impulsó la carrera de Bullrich hacia la senaduría nacional. No fue por generosidad, agregan, sino porque la quería sacar del gabinete de Milei, donde era una popular ministra de Seguridad. Pésima maniobra política de la hermana presidencial, si es que fue así: ahora tiene a una senadora que no depende de ella ni de su hermano. Y la tiene justo cuando se extiende el runrún de que el año próximo se necesitarán alternativas más amplias que la que puede significar un duelo solitario entre Milei y Axel Kicillof.
El establishment sensato de la política y el empresariado comienza a clamar por una solución que no signifique un regreso al pasado. Es lo mismo que pide una clara mayoría social. La idea electoral de crear más alternativas para el año próximo choca de frente con las ideas de Milei y su hermana, porque estos aspiran a un combate con Kicillof, solos entre ellos dos, a cara o ceca. Pero no pocos dirigentes políticos −y no menos líderes empresarios− optan por no correr ese riesgo porque suponen que puede terminar ganando Kicillof. Han mirado con atención la última encuesta de Poliarquía, que señala que el 52 por ciento de la sociedad preferiría como futuro presidente a Javier Milie o a Mauricio Macri, si se suman los dos resultados de la medición. Quiere decir que está intacto el núcleo social que los llevó al poder a Macri en 2015 y a Milei en 2023. Es una mayoría no peronista ni mucho menos kirchnerista.
El radicalismo no tiene candidato presidencial. En 2023, el radicalismo fue un aliado de la coalición Juntos por el Cambio que ayudó a Patricia Bullrich en su elección presidencial. La actual senadora por Santa Fe Carolina Losada suele destacar que Bullrich es una política que cumple con su palabra, sobre todo si se la compara con los funcionarios y legisladores del Gobierno, que nunca respetan nada porque siguen los humores que predominan en Olivos. Losada recuerda que cuando se trató la nueva ley de biocombustibles, el bloque libertario que lidera Bullrich tenía los votos suficientes como para aprobar un proyecto que no cumplía con los acuerdos entre la exministra de Seguridad y la senadora santafesina. Santa Fe es una de la provincias más interesadas en el biocombustible. Losada le recordó entonces el acuerdo entre ellas y Bullrich decidió en el acto cumplir con ese trato, le gustara o no al Gobierno. ¿Losada se encolumnará con Bullrich? Por qué no.
Dirigentes de Pro son menos concesivos en el reconocimiento a Bullrich como una política cumplidora de pactos. Pero, no obstante, estarían dispuestos a acompañar una eventual candidatura de Bullrich si las alternativas fueran Milei y Kicillof. “Es trabajadora y honesta”, reconoce Mauricio Macri en medio de los reproches que le hace por algunos actitudes de ella en los últimos dos años. No obstante, en esa dirigencia de Pro decidida a respaldar a la actual senadora libertaria se pueden inscribir al propio expresidente de la Nación, y también a Jorge Macri. El candidato de Pro es el economista Hernán Lacunza, un profesional eficiente y con experiencia en la administración pública. Fue gerente general del Banco Central y el último ministro de Economía de Mauricio Macri, el que tuvo que encargarse de imponer cierto orden al descalabro de la economía que la sociedad provocó cuando eligió en las primarias presidenciales al dueto Alberto Fernández-Cristina Kirchner.
El principal problema de Lacunza, o el único, es que la mayoría de los argentinos no lo conoce. Podría ser, sin embargo, una figura central en la construcción de una alternativa sensata a Milei. Bullrich lo sabe, y sabe también que deberá abrirse a la conformación de una alianza amplia si quiere ganarle una interna a Milei. Pro, partido político que Bullrich presidió hasta 2023, tampoco tiene hoy un postulante competitivo, salvo que Mauricio Macri decida jugar él mismo.
El expresidente calla; nunca en su vida política se lo vio apostar prematuramente. Siempre prefiere esperar hasta el último momento para establecer si la sociedad lo necesitará o no. Tampoco lo seduce, por ahora, la posibilidad de que un expresidente de la Nación sea derrotado. Macri y Bullrich han estado mucho tiempo muy cerca. Ella, además, se convirtió en la figura más popular de la política desde que fue ministra de Seguridad de Macri. Sigue siendo la persona pública con más simpatías sociales. Ni siquiera Milei la pudo bajar de esa cima, aunque hubo momentos en los últimos dos años en los que el Presidente la acompañó en el segundo lugar. Ya no es así. La popularidad de Bullrich, con un discurso duro sobre la necesidad de restablecer el orden en las calles, significó también un síntoma del hartazgo social por la inseguridad y por el caos piquetero en el espacio público. ¿Negociaría ella con Macri y con los radicales? Como persona de la política que es, sabe que la negociación es inherente a la política. Lo está haciendo en el Senado. “El Senado cambió desde que ella llegó. Antes no se sabía con quién hablar y si los oficialistas iban a cumplir sus promesas. Ese vacío ya no existe”, dice un senador del radicalismo.
Nadie, ni siquiera Bullrich, está pensando en una candidatura presidencial a espaldas de Milei. Sería la división de la franja sensata de la sociedad y el ofrecimiento del triunfo al peronismo. La alternativa que tiene Bullrich es presentarse a una primaria abierta, simultánea y obligatoria, rodeada de una importante coalición de partidos y profesionales, para competir con el propio Milei por la candidatura presidencial. “Preservar el espacio”, dice ella, sin aclarar quién será el encargado de preservarlo. “Blindar el cambio”, expresa Macri, pero tampoco aclara quién se hará cargo del blindaje. Esa elección interna será posible, y Milei no la podrá evitar, si, cómo todo lo indica, al Gobierno le es imposible eliminar las PASO, proyecto que no quieren votar ni los senadores amigos.
Solo el 34 por ciento del electorado de la Capital, el más sofisticado del país, estaría dispuesto a votar de nuevo a Milei, según encuestas que circulan entre funcionarios oficialistas y opositores. Casi el 70 por ciento de la sociedad nacional, de acuerdo con la unanimidad de las mediciones de opinión pública, se manifiesta insatisfecha por la situación de la economía. ¿Es casual que Bullrich haya dicho hace poco que le preocupa “muchísimo” la recuperación de la economía? ¿Fue accidental su pedido público al Gobierno para que los beneficios de los cambios económicos lleguen con más rapidez a la vida cotidiana de los argentinos? Nada es casual ni ingenuo en ella. Su profesión es la política.
Las encuestas registran también que Milei perdió todos los votos de Patricia Bullrich que lo acompañaron en el balotaje con Massa. Por eso, es improbable que pueda haber una fórmula Milei-Bullrich el año próximo. Ni ella parece dispuesta a cumplir un eventual rol vicepresidencial, ni los hermanos Milei la quieren ver ocupando la poltrona donde ahora se sienta la también rebelde Villarruel. Bullrich jugará por la presidencia si decide jugar el año próximo. Las dos minorías políticas intensas del país, los fanatismos del mileísmo y del kirchnerismo, suman juntos alrededor del 50 por ciento de la sociedad. La otra mitad de la argentinos decidió que por ahora su liderazgo político esté vacante. Ese es el lugar que, se lo mire por donde se lo mire, la senadora quiere ocupar. Sabe cómo hacer para que hablen de ella, sin que ella hable lo suficiente como para cruzar los naturales límites de la política.
Patricia Bullrich,La gran pelea por el modelo: Milei ¿entre Bullrich y Kicillof?,Joaquín Morales Solá,Patricia Bullrich,Javier Milei,Mauricio Macri,Conforme a
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