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Ucranianos desesperados arriesgan su vida al escapar de una ciudad controlada por Rusia mientras caminan por rutas minadas

En Oleshky, ciudad situada a orillas del río Dnipro, que separa a las fuerzas ucranianas de los ocupantes rusos, la escasez de alimentos y suministros médicos se ha prolongado durante meses. No hay electricidad, calefacción ni agua corriente. Las carreteras que salen de la ciudad están minadas y plagadas de coches calcinados. Drones amenazantes sobrevuelan la zona.
Una residente desesperada vio cómo la ciudad, en primera línea del frente, se precipitaba cada vez más hacia una crisis humanitaria, mientras su población atrapada se reducía a menos de 2.000 personas. Decidió que era hora de escapar por lo que se ha denominado “el camino de la muerte”. Así que la ex peluquera de 40 años caminó durante 20 kilómetros por la carretera parcialmente minada, temiendo que “cada paso podría haber sido el último”, según relató.
Oleshky, que alguna vez fue una ciudad de aproximadamente 24.000 habitantes, fue capturada por las fuerzas de Moscú el primer día de su invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Sus edificios fueron bombardeados e incendiados, y su infraestructura sufrió daños. Una nueva calamidad se abatió sobre la ciudad en junio de 2023, cuando las aguas inundaron la ciudad tras el colapso de la presa de Kakhovka a causa de una explosión que, según una investigación de Associated Press, probablemente fue provocada por el ejército ruso, causando la muerte de cientos de residentes.
Y ahora, quienes aún permanecen en la ciudad devastada a lo largo del frente sureste de Ucrania se enfrentan a la muerte por hambre o enfermedad, mientras se avecina otro crudo invierno, sin que se vislumbre ningún acuerdo, ni siquiera para una evacuación humanitaria.
“En Oleshky no queda nada”, dijo la mujer, que huyó en agosto y habló con Associated Press bajo condición de anonimato por temor a su seguridad. “No hay comida, ni suministros, ni atención médica, ni ayuda de ningún tipo”.
Ambas partes se culpan mutuamente de la catástrofe. Rusia afirma que Ucrania bloquea deliberadamente los suministros y las evacuaciones; Kiev, por su parte, alega que Moscú mantiene a la población civil como rehén.
Ucrania ha pedido reiteradamente un alto el fuego local para organizar las evacuaciones. Rusia, que como potencia ocupante está obligada por el derecho internacional a garantizar que los civiles bajo su control tengan lo necesario para sobrevivir, no ha asumido ningún compromiso.
El presidente Volodimir Zelensky mencionó el sufrimiento de Oleshky a manos de Rusia el 12 de octubre en un foro internacional en Polonia, diciendo que la ciudad había sido “arrasada”. Ucrania está “intentando ayudar a estas personas, pero están bajo ocupación”, dijo. “Desbloqueen la ciudad de Oleshky y traigan de vuelta a nuestros ciudadanos”.
En una llamada telefónica mantenida el viernes con el presidente Vladimir Putin, el papa León XIV instó a un alto el fuego para permitir la entrega de alimentos y medicinas a Oleshky y la evacuación segura de la población civil, según informó el Vaticano. El Kremlin indicó que Putin expresó su apoyo a los esfuerzos del Vaticano para proteger a la población y garantizar el suministro de bienes esenciales, y manifestó su disposición a cooperar.
La morgue está repleta de cadáveres
Según los informes, los residentes que aún permanecen en la ciudad buscan comida entre los edificios destruidos o intentan cultivar verduras en huertos. El agua se extrae de pozos. La leña se usa para calentarse. Los cuerpos en la morgue municipal se descomponen sin electricidad.
Otros 100 cadáveres llenan el sótano del hospital de Oleshky, según Tetiana Hasanenko, la jefa exiliada de la administración militar ucraniana de la ciudad.
La oficina de derechos humanos de la ONU afirmó que el último reparto regular de alimentos por carretera se realizó el 26 de mayo. Los funcionarios de Oleshky, instalados por Rusia, declararon este mes que entregaron 2 toneladas de ayuda, aunque admitieron que era insuficiente.
La oficina de la ONU afirmó que el hospital de Oleshky carece de medicamentos y suministros básicos, que los ataques con drones impiden que las ambulancias lleguen a los pacientes y que no es seguro trasladarlos a otro lugar.
“Es imposible vivir en Oleshky, ya no queda vida allí”, dijo otro residente que huyó a Mariúpol, controlada por los rusos, y que habló bajo condición de anonimato por temor a su seguridad.

Según la ex peluquera, incluso los soldados rusos se han adentrado más en la zona ocupada de la región de Kherson, alejándose del Dnipro. Las autoridades designadas por Moscú parecían habernos abandonado hace mucho tiempo, afirmó.
Se consideraba afortunada de haber sobrevivido al viaje desde Oleshky hasta el pueblo de Radensk, también ocupado por Rusia, pero más alejado del frente y, por lo tanto, en mejores condiciones.
Según relató, un conocido que intentó llevarle comida a Oleshky murió en la carretera cuando su coche fue atacado a tiros, y añadió que vio una foto suya “cubierto de sangre, con pan y muslos de pollo esparcidos a su alrededor”.
Hasanenko afirmó que la ruta entre Oleshky y Radensk es conocida como “la carretera de la muerte” porque “hay cadáveres en ella y nadie los retira”. Citó como ejemplo una explosión ocurrida este mes que dejó cuatro muertos y un hombre de 86 años gravemente herido.
Las tropas rusas fueron expulsadas de la ciudad de Kherson, al otro lado del Dnipro, en 2022, pero minaron las carreteras alrededor de Oleshky, según declaró el teniente Yevhen Voronetskyi, portavoz de la 34.ª Brigada de Infantería de Marina de Ucrania. Los drones de Kiev también minaron a distancia los senderos forestales utilizados por las tropas rusas, añadió.
Algunos evacuados que logran llegar a Radensk intentan regresar a Oleshky con comida “porque tienen hijos esperándolos en casa o padres ancianos con movilidad reducida”, dijo Hasanenko, añadiendo que al menos 35 niños permanecen allí.
Un evacuado ayuda a otros que aún están atrapados
Ksenia Arkhipova, que huyó de Oleshky en 2022 y ahora ayuda a otros a marcharse, dijo que los pueblos y aldeas ocupados cercanos en una zona a lo largo del Dnipro se enfrentan a condiciones igualmente precarias y a carreteras minadas.

Según explicó, se tarda entre seis y ocho horas en ir a pie o en bicicleta desde Oleshky hasta Radensk, porque los evacuados pueden ser mayores y estar debilitados por el hambre, o tienen que esperar a que pasen los ataques o cargar con sus bicicletas para evitar las minas.
Según Arkhipova, viajar solo es posible con tiempo seco, y “me aterra pensar en el próximo invierno, cuando mucha gente en Oleshky estará simplemente condenada”.
Algunos no quieren abandonar sus hogares ni arriesgarse a un viaje peligroso, según sostuvo el teniente Voronetskyi.
Aún no se ha llegado a un acuerdo sobre la evacuación
Rusia y Ucrania han discutido un posible alto el fuego temporal y un corredor humanitario, pero no han llegado a ningún acuerdo, según informó la Oficina de Derechos Humanos de la ONU. “Ante la llegada del invierno, la situación es urgente”, añadió.
Si bien continúan las comunicaciones con Moscú, “Rusia no ha proporcionado garantías claras y verificables para llevar a cabo una operación humanitaria”, según la oficina del comisionado ucraniano de derechos humanos, Dmytro Lubinets.
Según los funcionarios de la ciudad, nombrados por los rusos, las carreteras están minadas, lo que imposibilita la evacuación, y no todos los residentes quieren marcharse.

Vladimir Saldo, nombrado por Moscú gobernador de la parte ocupada de la región de Khersón, prometió a principios de este mes ayudar a cualquiera que quisiera abandonar la ciudad. El ex peluquero declaró a la AP que los residentes han solicitado en repetidas ocasiones a las autoridades locales la creación de un corredor humanitario y han presentado listas de quienes desean marcharse, pero sin éxito.
El Comité Internacional de la Cruz Roja estaba dispuesto a prestar asistencia en una evacuación, pero solo si ambos países estaban de acuerdo y existían garantías de seguridad para los civiles, declaró la portavoz del CICR, Sarah Davies.
El ejército ucraniano afirma que sus drones entregan algo de ayuda
Voronetskyi, el teniente ucraniano, afirmó que la escasez de alimentos en Oleshky persiste desde hace meses y que está empeorando cada vez más.

Según explicó, su brigada ha estado utilizando drones capaces de transportar al menos 20 kilogramos (44 libras) cada uno sobre el río Dnipro hasta la ciudad con ayuda alimentaria durante al menos un año, y añadió que se han entregado más de 7 toneladas desde septiembre.
Los paquetes contenían alimentos enlatados, ingredientes para hornear pan, trigo sarraceno, arroz, azúcar y dulces para niños, además de kits de higiene y medicamentos, incluida insulina.
Pero Voronetskyi advirtió que estos suministros no estaban destinados a que la gente sobreviviera al invierno, sino a ayudarlos a “recuperar fuerzas, empacar sus cosas… y aun así intentar abandonar Oleshky”.
Rusia debería “entrar y sacar a la gente”, afirmó. “Nadie los detendrá”.
(AP)
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Protestas en Francia: el Gobierno pidió a fiscales medidas “extremadamente firmes” para los culpables de los destrozos

El ministro de Justicia de Francia, Gérald Darmanin, ordenó a las fiscalías que soliciten prisión provisional para los responsables de ataques contra policías, bomberos, edificios públicos y comercios durante las protestas registrados el sábado. La jornada que dejó más de 1.200 detenidos y graves disturbios en al menos seis ciudades.
“Hoy se han producido y continúan produciéndose en este momento actos de violencia urbana de una gravedad inaudita (…). He reiterado a todos los fiscales generales y fiscales la necesidad de ofrecer una respuesta judicial extremadamente firme, a la altura de la violencia que ha azotado a nuestro país”, afirmó Darmanin en redes sociales.
El ministro pidió prisión “para aquellos que han atentado contra las fuerzas del orden, los bomberos, los edificios públicos y los establecimientos comerciales”. Su mensaje coincidió con una reunión de crisis en la sede del Ministerio del Interior, a la que asistieron el primer ministro, Sébastien Lecornu, y el ministro del Interior, Laurent Núñez. El titular del ministerio sostuvo que las fuerzas de seguridad respondieron con rapidez ante los ataques: “Quiero elogiar la rápida respuesta de las fuerzas de seguridad interna”.
Núñez afirmó que los episodios fueron “muy difíciles de contener”, aunque los agentes “realizaron una labor encomiable, evitaron daños generalizados y efectuaron numerosas detenciones”. A su vez, precisó que “la gran mayoría de los detenidos son adultos”.
El recuento de las cadenas TF1 y LCI contabilizó 270 saqueos a comercios en toda Francia. Entre los edificios atacados figura el ayuntamiento de Limoges, que quedó destruido por un incendio.
La líder de la extrema derecha Marine Le Pen acusó a la extrema izquierda de promover la violencia durante las movilizaciones por el costo de vida en Francia. La referente de Agrupación Nacional (AN), y candidata presidencial de cara a los comicios que se celebrarán en seis meses, sostuvo que los sectores cercanos a Jean-Luc Mélenchon “han vuelto a arruinar las manifestaciones del 17 de octubre en defensa del poder adquisitivo”.
“Saquear, destruir, atacar a las fuerzas del orden: los alborotadores han vuelto a arruinar las manifestaciones del 17 de octubre en defensa del poder adquisitivo”, escribió Le Pen en su cuenta de X.
La dirigente afirmó que “las reivindicaciones sociales legítimas han sido una vez más tomadas como rehenes por la extrema izquierda y los discursos de los diputados de Jean-Luc Mélenchon, que, al legitimar la violencia, al considerar el orden como una opresión y el desorden como un derecho, buscan precipitar al país en el caos”.
Le Pen vinculó el escenario de las protestas con la campaña para las elecciones presidenciales francesas, cuya primera vuelta está prevista para el 18 de abril de 2027. La candidata pidió a sus seguidores “resistir unos meses más”.
Según la líder de AN, los franceses están “atrapados entre la austeridad y el matraqueo fiscal del poder y los activistas de la insurrección”. “Los liberaremos de las políticas tóxicas macronistas y los protegeremos de la violencia de la extrema izquierda”, cerró Le Pen.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que los responsables de los ataques contra edificios públicos, comercios y ayuntamientos serán perseguidos y castigados.
Las movilizaciones ocurrieron mientras el Gobierno busca respaldo parlamentario para los presupuestos de 2027, que contemplan un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros con el objetivo de sanear las cuentas públicas.
El mandatario también pidió apoyo para las fuerzas de seguridad y defendió el derecho a las manifestaciones pacíficas. “Haremos todos un frente unido frente a los sembradores de caos, que solo buscan derribar nuestras instituciones e impiden que aquellos que expresan pacíficamente sus reivindicaciones lo hagan”, sostuvo.
La convocatoria “Amarillos y Jóvenes” reunió entre 550.000 y 800.000 personas, de acuerdo con las cifras divergentes que difundieron las autoridades y los organizadores de las protestas. Los convocantes calcularon una asistencia de 800.000 participantes en todo el país, mientras que las autoridades situaron la cifra en 550.000.
La movilización, difundida a través de redes sociales, congregó a chalecos amarillos, jóvenes, agricultores, docentes, activistas climáticos y jubilados.
(Con información de Europa Press)
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Biden-appointed judge deals Trump another sanctuary city defeat in major immigration fight

A Biden-appointed judge dealt the Trump administration another legal blow Thursday, tossing its lawsuit seeking to upend New York City’s sanctuary policies after ruling that the Justice Department’s arguments amounted to a «backdoor around the Tenth Amendment.»
The Trump administration sued New York City in July 2025, alleging that its sanctuary laws unlawfully hinder federal immigration enforcement by restricting local law enforcement’s cooperation with federal authorities.
The New York City case is one of more than two dozen lawsuits the Trump administration has filed against state and local jurisdictions over sanctuary and related policies restricting cooperation with federal immigration authorities.
But U.S. District Judge Ramón E. Reyes Jr. ruled the federal government lacked standing to challenge New York City’s restrictions on honoring ICE detainers and rejected the Justice Department’s claims that the city’s sanctuary policies are preempted by federal law.
MAMDANI BLASTS FEDS FOR WAGING ‘CAMPAIGN OF VIOLENCE AND TERROR’ AGAINST NYC’S IMMIGRANTS
New York City Mayor Zohran Mamdani celebrated the ruling in a post Friday on X, accusing the administration of attempting to turn city employees into immigration enforcement agents.
«The federal government tried to turn our public servants into deportation agents and force New York City to carry out ICE’s cruel agenda,» Mamdani wrote.
«Today, a federal court rejected that effort and upheld our laws. Every New Yorker deserves to seek help from their city without fear of being targeted for deportation. We will stand by our immigrant neighbors, defend our laws and protect the promise that this city belongs to all of us.»
Reyes found the administration lacked standing because striking down the city’s restrictions would not remedy its alleged harm because separate state laws restricting cooperation would remain in place.
But Abhishek Kambli, a former federal prosecutor and partner at Holtzman Vogel, disputed that reasoning, arguing that the city’s laws independently harm the federal government’s authority regardless of whether similar state restrictions exist.
«The sovereign harm is done just by the fact that New York City has the law (on) the books, no matter what other factors prevent practical application of the United States’s position,» Kambli told Digital.
FEDERAL JUDGE BLOCKS NEW YORK LAW BANNING ICE AGENTS FROM WEARING MASKS
Reyes also rejected the Justice Department’s argument that New York City’s sanctuary policies are overridden by federal immigration law.
«Even if the United States has standing — and it does not — its preemption claims fail,» Reyes wrote. «All of the United States’ preemption claims — express, conflict and field — fail because the relevant federal statutes do not regulate private actors.»
The judge pointed to the 10th Amendment’s anti-commandeering doctrine, which prevents the federal government from forcing state and local governments from using their own officials and resources to administer federal programs.
«If states cannot remain free to control their agencies and employees to resist federal immigration enforcement, which is within states’ constitutional prerogatives, the Tenth Amendment anticommandeering doctrine means nothing,» Reyes wrote.
Kambli, however, argued that Reyes misinterpreted the distinction between forcing local governments to assist federal immigration enforcement and preventing them from actively obstructing it.
«Really what the 10th Amendment anti-commandeering means is you can’t force states to go from doing nothing to affirmatively assisting. What these statutes are doing is basically preventing states from actively obstructing federal immigration enforcement,» Kambli said.
He argued that the Justice Department was not seeking to force New York City officials to carry out federal immigration enforcement, but instead to prevent local laws from interfering with federal authorities’ ability to enforce immigration law.
«That’s different from the federal government saying a state or a city is required to actively assist ICE in operations,» Kambli said.
HUNDREDS OF JAILED ILLEGAL ALIENS RELEASED BACK ONTO BLUE STATE STREETS DESPITE ICE DETAINERS, RECORDS SHOW
The Justice Department also argued that New York City’s sanctuary policies went beyond simply refusing to assist federal authorities by restricting information sharing with ICE that is protected under federal law. The administration additionally claimed that the city unfairly singled out federal immigration officials for restrictions that did not apply to other law enforcement agencies.
Reyes, however, found that federal information-sharing protections apply specifically to information about an individual’s citizenship or immigration status and do not require local governments to provide ICE with broader details, such as a person’s release date or whereabouts.
«The United States’ assertion that information regarding release dates and custody status is information regarding immigration or citizenship status is contrary to law,» Reyes wrote.
Kambli, however, argued that the distinction over what information is being withheld misses the greater issue at hand.
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«The issue is mainly whether any state or locality that prohibits cooperation is preempted by federal law, regardless of what the information is,» Kambli said.
The ruling marks the latest setback for the Trump administration’s efforts to challenge sanctuary policies in federal court after dismissals of similar lawsuits involving Boston, Los Angeles and Minnesota.
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"Escrito por un humano": el sello que 6.500 libros ya ostentan y la pregunta que nadie en el sector sabe responder

Ante las sospechas del uso secreto de la inteligencia artificial en la literatura, han surgido varias iniciativas para garantizar a los lectores que los libros fueron escritos por humanos.
Esta semana, en la mayor feria de libros del mundo, en Fráncfort, el impacto de la IA en la creación literaria alimentó encendidos debates y se presentaron varios sistemas de etiquetado, creados en países como Alemania, Francia y el Reino Unido.
Este tipo de iniciativas cobraron fuerza tras varias polémicas, como la que afectó al escritor haitiano-canadiense Thélyson Orélien, quien fue acusado en redes sociales de haber utilizado la IA para escribir su primera novela, algo que él niega firmemente.

En Francia, el caso provocó un “verdadero sismo” en el sector del libro, explicó a la AFP Charlotte Allibert, cofundadora de Librinova, una plataforma de autoedición y agencia literaria.
La empresa propone una etiqueta de “creación humana”. Para obtenerla, los autores tienen que someter su obra a un análisis efectuado por un programa de detección de IA y luego, realizar una entrevista con un auditor encargado de examinar su proceso de escritura. Hasta ahora se han certificado unas 200 obras.
Según Allibert, la medida responde a una preocupación creciente entre los escritores, sobre todo los que se autoeditan. “Cada vez tienen más miedo de que se sospeche que utilizan IA”, subrayó.

Marco “transparente y fiable”
En el Reino Unido, la empresa emergente Books By People también ha puesto en marcha su propio certificado.
Las obras tienen que responder a los criterios de “literatura orgánica” definidos por la empresa, y que exigen que el autor sea quien escribió el libro, aunque se autoriza un uso limitado de la IA, sobre todo para la corrección ortográfica o gramatical.
“Queremos crear un marco global, transparente y fiable en el que editores y autores puedan apoyarse”, explicó Esme Dennys, cofundadora de la iniciativa.
Los editores se adhieren al dispositivo pagando una cuota y luego pueden pedir que los libros de sus autores sean etiquetados con la marca “Books By People”. Cinco editores independientes han secundado el proyecto.
En Estados Unidos, la asociación de escritores Authors Guild lanzó el sello “escrito por un humano”, que los autores pueden incluir en su libro, basado en un sistema de autocertificación. De momento, unos 6.500 libros cuentan con esta etiqueta.

Polémicas
La controversia en torno a Thélyson Orélien estalló en septiembre, cuando una cuenta anónima en la red social X acusó al escritor, de 38 años, de haber utilizado la IA para escribir su primera novela “C’était ça ou mourir” (Era eso o morir), apoyándose en una herramienta de detección de IA.
El autor rechazó estas acusaciones y denunció unos ataques motivados, según él, por el racismo. Aun así, a causa de la polémica, su obra quedó excluida en la selección del prestigioso premio Goncourt de Francia.
Antes de esa controversia, la editorial francesa Hachette canceló la publicación de la novela de terror Shy Girl, de Mia Ballard, en Estados Unidos y retiró el libro de la venta en el Reino Unido, tras unas acusaciones de utilización de IA.
En declaraciones al New York Times, Ballard negó haber recurrido a la IA pero indicó que una conocida suya a la que había contratado para editar el libro, autoeditado en un primer momento, sí que la había utilizado.
A pesar de los reiterados escándalos, algunos actores del sector del libro no están convencidos de la eficacia de este tipo de sellos.

La mayoría de los dispositivos actuales autorizan un uso mínimo de la IA, por ejemplo para realizar búsquedas o para la corrección gramatical, pero hay quien teme que esto deje un margen importante a la interpretación.
A otros les preocupa que quizá pueda ser demasiado fácil eludir los controles de estas iniciativas, que apenas dan sus primeros pasos, y hacer pasar libros producidos por la IA por obras escritas por humanos.
Sebastian Guggolz, al frente de la Asociación de Editores y Libreros de Alemania, consideró que al sector le está costando definir una estrategia clara.
“No hay solo ‘con IA’ o ‘sin IA’”, afirmó en la feria de Fráncfort. Según él, unos sistemas que se limiten a categorizar el grado de uso de la IA podrían ser insuficientes.
“La cuestión debe plantearse de forma más profunda, debe dirigirse a cada individuo y al conjunto de la profesión: ¿cómo queremos hacer que nuestras prácticas sean transparentes?”, lanzó.
Fuente: AFP
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