POLITICA
Martín Llaryora habló de la interna dentro del peronismo: “Entendemos el Justicialismo distinto a como lo entiende el kirchnerismo”

Martín Llaryora, gobernador de Córdoba y precandidato a la reelección, cuestionó durante una entrevista exclusiva en Infobae al Mediodía la falta de medidas para las pymes y propuso un esquema desarrollista para el país
La confirmación llegó al comienzo de la charla. Ante la consulta sobre una postulación para un segundo mandato en las próximas elecciones provinciales, Llaryora respondió: “Confirmalo”.
En una entrevista con el equipo de Infobae al Mediodía, integrado por Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan, el mandatario describió las bases del cordobecismo y marcó sus diferencias con el kirchnerismo y el gobierno de Javier Milei.
“Nosotros somos un justicialismo que conforma un frente que se llama cordobecismo”, sostuvo Llaryora. También explicó que su espacio tiene una concepción propia: “Creemos que entendemos el justicialismo de una manera distinta a cómo lo entiende, por ejemplo, el kirchnerismo”.
El cordobecismo
El gobernador ubicó al cordobecismo dentro de una tradición orientada a la producción y el trabajo. “Somos un partido, le decimos de sentido común, lo que por lo general denominan de centro”, afirmó.
Para Llaryora, la creación de empleo debe ordenar la gestión pública. “Gobernar es generar trabajo”, señaló, antes de enumerar condiciones que, según dijo, permiten sostener al sector privado: acuerdos con la industria, la producción, el campo y reglas que se mantengan en el tiempo.
El mandatario asoció la seguridad jurídica con la previsibilidad de las decisiones oficiales. “No es solo una Justicia independiente, sino que es que se cumpla lo que uno se compromete y promete”, expresó.
En ese marco, mencionó la inversión en infraestructura como una herramienta para sumar competitividad. “Córdoba tiene la mejor infraestructura en materia de ruta, eléctrica”, afirmó, y la relacionó con la radicación industrial, las universidades y la formación de profesionales.
Llaryora sostuvo que la provincia aporta más recursos fiscales de los que recibe de la Nación. “Le aporta a la Argentina cuatro mil millones de dólares extra de lo que la Argentina le aporta a Córdoba”, dijo al referirse al balance entre los impuestos generados en el distrito y la coparticipación.
El gobernador cuestionó de forma particular las retenciones. “Ni Putin sostuvo las retenciones”, afirmó, y señaló que esos derechos de exportación perjudican especialmente a Córdoba y Santa Fe.
También remarcó la condición mediterránea de la provincia y su efecto sobre el modelo productivo. “Córdoba es una provincia totalmente mediterránea”, explicó. Según planteó, esa ubicación exige pensar de manera permanente en desarrollo industrial y generación de empleo privado.
Llaryora señaló que el cordobecismo reúne dirigentes de distintas procedencias partidarias. “Acompaño a una intendenta que proviene del radicalismo. Tenemos ministros del PRO, tenemos ministros que vienen del socialismo”, enumeró.
Sobre esa composición, sostuvo que existe un objetivo compartido: “Córdoba tiene que ser un motor productivo y generador de empleo”. A la vez, contrapuso ese modelo con la polarización nacional: “En Córdoba no ha entrado la grieta”.
El gobernador mencionó las pruebas educativas para describir resultados de las políticas provinciales. “Córdoba salió primera en educación, en materia de lengua y matemáticas”, afirmó sobre las evaluaciones Aprender. También indicó que la provincia ocupó el primer lugar nacional entre los distritos evaluados en PISA.
Las críticas al Gobierno nacional
Consultado sobre el impacto del rumbo económico nacional en la industria cordobesa, Llaryora sostuvo que la falta de intervención estatal también constituye una decisión. “La no política industrial es una política industrial”, respondió.
El mandatario planteó que la administración de Milei prioriza las variables macroeconómicas sin atender la situación de las empresas. “Tiene un grave problema en no pensar en la microeconomía y en las líneas de desarrollo”, afirmó.
Para el gobernador, esa orientación repercute sobre el entramado productivo. “Es lo que está generando esta caída de pymes y esta caída del empleo formal, de una manera tremenda”, expresó.
Llaryora vinculó esa situación con las características laborales de Córdoba. “Cuando vos tenés una provincia que tenés la menor cantidad de empleados públicos de la Argentina, ¿qué necesitás? Empleo privado”, reiteró.
Al ser consultado por la pérdida de puestos de trabajo, aclaró que no contaba con el indicador mensual actualizado. Sin embargo, explicó que Córdoba representa cerca del 9% de la masa laboral nacional y aludió a un registro de “doscientos treinta mil puestos” en la discusión sobre el deterioro del empleo.
El gobernador también se refirió al cierre de empresas. “Cerraron treinta mil pymes”, afirmó, y ubicó a la industria metalmecánica entre los sectores afectados por la caída de la actividad.
Llaryora diferenció las medidas para las grandes inversiones de las herramientas destinadas a comercios y pequeñas empresas. “El actual tiene unas medidas macro, que ha generado un RIGI para las grandes inversiones, pero para la política micro y pyme no hay”, sostuvo.
El mandatario reconoció que existía consenso sobre la necesidad de estabilizar la economía. “Había que estabilizar la macroeconomía, había que bajar la inflación”, dijo. Aun así, señaló que los gobiernos subnacionales absorbieron parte de las consecuencias sociales del ajuste.
“En nuestro caso fuimos amortiguadores para la crisis”, afirmó Llaryora. Como ejemplo, mencionó la eliminación de subsidios nacionales al transporte en el interior: “A Córdoba le bajaron todos los subsidios al transporte”.
Según explicó, la provincia sostuvo con recursos propios el boleto educativo. “Nosotros subsidiamos, en definitiva, lo que la Nación dejó de subsidiar”, señaló.
También relató la situación de Marcos Juárez, donde cerró una clínica que brindaba atención a afiliados de PAMI. “Dejó cinco mil quinientos abuelos sin atención”, afirmó.
Frente a ese escenario, dijo que la Provincia debió reforzar su sistema hospitalario. “Triplicamos en Córdoba la atención a los abuelos de PAMI”, aseguró, y sostuvo que los recortes nacionales terminan por trasladarse a la salud pública provincial.
Al ser consultado por los dichos del secretario de Trabajo sobre el crecimiento de modalidades autónomas de empleo, cuestionó que se equiparen con la caída del trabajo registrado. “No podés comparar una cosa con otra”, respondió.
Llaryora sostuvo que la recesión utilizada para bajar la inflación derivó en un deterioro que requiere una nueva respuesta. “Esa recesión prolongada en el tiempo te está causando una pérdida del trabajo”, afirmó.
Consultado sobre si el Gobierno nacional está a tiempo de cambiar el rumbo, respondió: “Sí, yo creo que sí”. Para argumentarlo, recordó su gestión durante la pandemia: “Vino la pandemia. Cambió todo el programa de gobierno que teníamos, porque la situación te hace cambiar”.
El gobernador advirtió que, si el actual esquema se sostiene sin modificaciones, habrá consecuencias sociales y políticas. “La situación social se va a deteriorar y naturalmente la situación social te va a llevar después a que no puedas seguir sosteniendo políticamente este programa de gobierno”, expresó.
Llaryora sostuvo que la administración nacional apuesta a la baja de la inflación como principal activo. “Están jugados a que su bandera sea sostener ese nivel inflacionario”, afirmó.
Propuestas e ideas
Al analizar cómo las provincias sostienen obras y servicios ante la caída de transferencias, Llaryora descartó que una suba de impuestos sea una salida viable. “Hoy aumentar impuestos es imposible”, afirmó.
El gobernador describió un escenario de deterioro para hogares y empresas. “La sociedad argentina ya no da más, no se llega a fin de mes, está totalmente endeudada, hay una caída del empleo, están las pymes cerrando”, enumeró.
A partir de ese diagnóstico, reclamó un cambio en la estrategia del Gobierno nacional. “Tiene que entender la situación social en la cual está inmersa la Argentina”, sostuvo.
Llaryora cuestionó además el uso de recursos provenientes de los combustibles. “Hay un impuesto que se destina a ruta, pero no se arregla una ruta en Argentina”, dijo.
El mandatario detalló algunas medidas aplicadas en Córdoba para contener la caída del consumo. “Hemos puesto una tarjeta para comprar seis cuotas de alimento y seis cuotas a la farmacia”, señaló sobre un esquema de financiamiento a tasa de 0%.
También mencionó créditos para pequeños comercios y emprendimientos. “Hemos generado un crédito para las pymes más pequeñas, hasta diez millones de pesos para una panadería, para una pizzería”, afirmó.
Sobre los ingresos de la Provincia, sostuvo que hubo más de diez meses con deterioro de las transferencias. “Creo que de los diez meses, ocho con caída de transferencias”, expresó.
El gobernador vinculó esa merma con el freno de la actividad económica. “La actividad económica está parada y está muerta”, afirmó.
Ante la discusión por el superávit fiscal nacional, Llaryora no negó la existencia de un resultado positivo, aunque cuestionó la forma en que se alcanza. “Vos podés tener un superávit achicando continuamente o no pagando”, sostuvo.
Como ejemplo, mencionó el reclamo por fondos destinados a la Caja de Jubilaciones provincial. “A nosotros no nos pagan la plata de la caja de jubilaciones”, afirmó, y señaló que existen procesos judiciales aún pendientes.
Llaryora planteó que el equilibrio fiscal debe combinarse con medidas de reactivación. “A veces, cuando tenés una política contractiva, tenés que hacer una política anticíclica”, expresó.
Su propuesta consiste en sostener el orden macroeconómico con medidas de impulso productivo. “Nosotros creemos que se puede sostener el nivel inflacionario, pero haciendo cosas a la par para sostener la situación social”, dijo.
El mandatario resumió su posición con una definición: “Tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario”.
Llaryora diferenció esa fórmula del mileísmo y del kirchnerismo. “Hay uno que cree que el Estado tiene que ser todo y otro que el mercado tiene que ser todo”, señaló.
Al mencionar una alternativa presidencial para su espacio, respaldó a Juan Schiaretti. “Yo creo que Juan Schiaretti, con la experiencia de haber sido tres veces gobernador, conduciría este país por la línea de la sensatez”, afirmó.
El mandatario provincial también destacó la construcción de 15 sedes universitarias en el interior cordobés. “Están desfinanciando el sistema universitario y nosotros estamos construyendo quince sedes universitarias en el interior de Córdoba”, dijo.
Frente a una hipótesis electoral entre Axel Kicillof y Javier Milei, Llaryora rechazó que la discusión nacional quede limitada a esos nombres. “¿Por qué no puede ser Schiaretti? ¿Hasta cuándo vamos a seguir jugando en los extremos?”, preguntó.
Consultado sobre una nueva candidatura presidencial del exgobernador, respondió: “Sí, claro”.

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POLITICA
Malvinas: el Reino Unido quiere bloquear el ingreso de Argentina a la OCDE – Nexofin

El Gobierno laborista que dirige el Ejecutivo del Reino Unido, al igual que su Parlamento, evalúan bloquear el ingreso de Argentina a la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económicos (OCDE), un selecto club de países hegemonizado por Estados Unidos y Europa, y en el que se encuentran algunos Estados latinoamericanos como México, Brasil y Chile.
La acción representa una represalia diplomática de parte del Reino Unido en respuesta a las sanciones que Argentina impulsa sobre empresas petroleras que operan en el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Norte de las Islas Malvinas, y dentro de la plataforma marítima argentina.
Estados Unidos presiona al gobierno de Milei para que la ley de Malvinas no perjudique a sus empresas
Esta estrategia apunta a cerrarle la puerta a la Argentina al ingreso a la OCDE, al calificar al Estado nacional como “socio no confiable”. El ingreso del país a esta organización se encuentra abierto desde 2017.
A su vez, el Gobierno británico evalúa hacer un lobby adverso a Buenos Aires para obturar su ingreso a otro espacio inter-estatal: el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico o TIPAT.
¿Qué es el TIPAT?
El TIPAT es una asociación comercial entre países cuyas costas dan al Océano Pacífico: Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam y Reino Unido en calidad de poseedor de colonias de ultramar en esa amplia zona del planeta.
Argentina se encuentra entre los Estados que no lindan con el Pacífico, pero buscan asociarse al bloque comercial. Sin embargo, ante la posibilidad de un veto inglés, su situación se compromete tal como la de la OCDE.
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POLITICA
Un mes crucial para la oposición

El tiempo empezó a correr más rápido para la oposición y, especialmente, para el peronismo. El statu quo es una trampa de la que solo se benefician los que tienen algún poder. Aunque sea poder de veto. Y la capacidad de los desafiantes para modificar el escenario en el que Javier Milei aún predomina asoma demasiado limitada.
La incertidumbre sobre el calendario electoral y las reglas de juego que regirán las próximas elecciones nacionales complican al extremo las expectativas de ordenamiento del archipiélago de la oposición, donde hay pocos puentes, abunda la incapacidad para construir puntos de contacto y sobra la desconfianza.
Tanto dificultan esas condiciones políticas como la heterogénea situación de la economía, donde algunas cosas están bien, otras bastante mal y muchas tienen un futuro incierto, lo que complica la toma de decisiones.
Pocos saben hoy si lograrán armar el rompecabezas o si, al final, habrá demasiadas piezas antimileístas sueltas, como se ilusiona y para lo que trabaja el ala política del oficialismo. Ese es el objetivo primordial, pero no el único, de eliminar o, de mínima, suspender las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO).
En ese contexto, Cristina Kirchner y Milei se espejan en un escenario en el que ninguno logra desactivar la incertidumbre y, al mismo tiempo, conservan la capacidad para impedir que el resto de los actores que podría desafiarlos se ordene.
Sin embargo, mucho podría (o debería) cambiar en lo que resta de octubre y la primera quincena de noviembre. La incógnita abierta sobre la reforma electoral, empantanada hasta ahora en el Senado, con la consecuente eliminación o suspensión de las PASO, tiene un tiempo de definición que cada vez se acorta más. Cabe recordar que para aprobar cualquier ley electoral se requiere una mayoría agravada de más de la mitad de los miembros del Senado y de Diputados.
Para la Cámara Federal Electoral, la aprobación, el rechazo o el archivo de la iniciativa no debería exceder del fin de este mes. Y aunque es poco más que una expresión de deseos sin poder coercitivo para que se cumpla, empieza a marcar una frontera que la política sabe que no podrá correr mucho más sin costos. Alguna definición debería darse a más tardar a mediados de noviembre.
Las dificultades que encuentra el oficialismo para tener la mayoría necesaria en la Cámara de Senadores son una incógnita sometida a demasiadas disputas, internas y externas, que dificultan la posibilidad de despejarla.
Dos a desconfiarse
Por ejemplo, el optimismo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, en su carácter de alfil político del ala karinista, que contrasta la mesura o el escepticismo de la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, no se debe solo a una cuestión de cálculos matemáticos y apreciaciones políticas.
Por un lado, uno y otra tienen diferentes interlocutores entre los aliados y dirigentes amigables. Senadores y gobernadores no siempre dicen lo mismo, aunque terminen coincidiendo en la acción. En el medio, buscan siempre maximizar el rédito de su respectivo capital y son expertos en la materia.
Además, no todos los legisladores y mandatarios provinciales tienen los mismos intereses ni los mueven los mismos incentivos, lo que obliga a operaciones quirúrgicas muy profesionales por parte de los operadores del Gobierno. El problema es que muchas veces en el quirófano aparecen aprendices.
Por otro lado, Santilli y Bullrich ven desde distintas perspectivas el resultado de la eliminación o suspensión de las PASO. El destino del jefe de Gabinete y aspirante a gobernador bonaerense está indisolublemente atado al éxito de Milei y su gestión, tanto en lo económico como en lo político, sin opciones propias.
La suerte de Bullrich, en tanto, tiene más bemoles. Sabe que 2027 se parecerá mucho a su último baile electoral y si se abre una alternativa (hoy de baja probabilidad) para que pueda ser parte de la danza de candidatos no quiere que sea en la pista de una sociedad de fomento, si no en el salón mayor de la Casa Rosada.
Para eso, no es lo mismo que quede abierta la posibilidad de una PASO, para la que pueda sumar dirigentes de orígenes diversos, que quedar muy anticipadamente condicionada a la performance, la voluntad y la fuerza política del mileísmo, especialmente de la hermanísima Karina. De allí que su cautela sea observada con cierto recelo en la cúpula mileísta.
De todas maneras, es menos lo que depende de Santilli y de Bullrich que de la falta de incentivos suficientes de los gobernadores no-oficialistas amigables del peronismo o de los paraoficialistas de lo que alguna vez fue Cambiemos para facilitarles la tarea.
La mayoría de esos gobernadores juegan con sus propios calendarios y reglas establecidas en sus provincias para tratar de mantener el poder territorial, que es su prioridad. Por eso, la mayoría desdoblará y anticipará sus comicios, como ya hizo el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, cuya provincia es hasta ahora la que abrirá el año electoral: las PASO se disputarán el 18 de abril y las generales, para elegir gobernador, legisladores provinciales y autoridades municipales, serán el 13 de junio.
El de Pullaro es un caso testigo. Ayuda en todo lo que puede a Milei, como hizo la semana pasada con su aporte para que no se trate la derogación del megadecreto desregulador 70/2023, pero se desmarca cuando se dirimen intereses más directos. Es de los que juegan más a evitarse complicaciones que a beneficiar al Gobierno. Si puede lograr las dos cosas, bingo.
En ese sentido, tanto para Pullaro como para otros, toda postergación de las definiciones nacionales es un activo, por varios motivos. Sabe que si logra consolidar su poder territorial tempranamente en las PASO provinciales se le abrirán más opciones nacionales. Y en el caso de ser parte de una alianza con el mileísmo, tendría la posibilidad de negociar desde una posición de fuerza para no quedar preso a la hora del armado y cierre de listas, especialmente nacionales.
El desinterés de los gobernadores sobre los armados nacionales siempre es demasiado relativo o, en realidad, una coartada. No es lo mismo que los legisladores nacionales de su provincia les respondan o trabajen para el oficialismo nacional de turno. En algún momento, los intereses siempre divergen. Los recursos son escasos y el Presidente conserva una cuota importante de discrecionalidad (o arbitrariedad) para su reparto. En esta materia, Milei (también) ha seguido la regla y no ha sido una excepción respecto de sus predecesores.
Por eso, hoy son varios lo que no encuentran suficientes incentivos para confiar en las promesas libertarias sobre los beneficios de votar las reglas electorales que pretende imponer el oficialismo y que no se terminan en la suspensión o eliminación de las PASO. Nadie se anima meterse anticipadamente y solo en un cepo si puede mirar un poco más desde afuera. Habrá que ver qué capacidad de convencimiento (o ¿extorsión?) terminan teniendo los gestores del Presidente.
Peronismo encepado
En el caso del peronismo, la incertidumbre sobre las PASO juega por ahora en favor de Cristina Kirchner, aunque, como en su condición de contracara de Milei, no tiene suficiente poder para evitar que se eliminen o se suspendan.
Mientras tanto, Cristina, aún condenada e inhabilitada, arbitra y complica a cualquier emergente del espacio, donde ella sigue conservando la cuota mayoritaria de capital, aunque en retroceso. Axel Kicillof es quien más padece la vigencia del dedo cristinista.
Como se vio anteayer en uno de los tres actos principales por el Día de la Lealtad, el gobernador bonaerense hizo esfuerzos para sacarse el mote de traidor que el cristicamporismo le enrostra, pero no sin intentar marcar diferencias para demostrar que no se rinde.
En La Matanza, Kicillof volvió a cuestionar la condena a la expresidenta, pero no se sometió a ser uno más en el acto frente a la casa-prisión de su mentora. Otro de los muchos complejos equilibrios que hace y que le impiden construir una identidad nítida. Con un agravante: sigue padeciendo el síndrome de que los únicos que no lo consideren kirchnerista son los kirchneristas.
En ese contexto, Cristina Kirchner suele jugar con más audacia, hasta mostrarse más renovadora que él. La expresidenta tiene la capacidad de envejecer a sus desafiantes internos para tratar de preservar su juventud (política).
Por eso, para el gobernador bonaerense, así como para otros aspirantes al premio mayor de la candidatura presidencial peronista, como el sanjuanino Sergio Uñac, la indefinición sobre las PASO opera como un traba mayúscula para la construcción de una candidatura que Kicillof ni siquiera se atreve a pronunciar en público.
En cambio, el infatigable Sergio Massa, otra vez en modo hiperkinético, disfruta de esa indefinición en la prolongada UTE (unión transitoria de empresas) que formó con Máximo Kirchner, con la bendición de la madre Cristina, a la espera de su oportunidad, que él siempre está seguro de que le está por llegar. Recursos no le faltan. Un valor importante cuando la familia Kirchner tiene su capital (no solo político) embargado.
Mientas tanto, está pendiente de definición, presumiblemente en breve, el recurso presentado por los abogados internacionales de la expresidenta ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU en el que cuestionan la condena y la inhabilitación que pesan sobre ella.
Una opinión en su favor alteraría fuertemente el juego interno del peronismo y desacomodaría aún más a los desafiantes internos a su poder. Mucho más mientras dure la indefinición sobre las PASO.
Pero no es solo el peronismo el que padece la incertidumbre sobre las reglas electorales y mucho más la perspectiva de que se eliminen o se suspendan las elecciones primarias obligatorias.
Esa indeterminación afecta fuertemente a todos los intentos de armado por fuera del oficialismo y del perokirchnerismo, atravesados por infinitas diferencias, falta de liderazgo y sin precandidatos que conjuguen alto conocimiento e imagen neta positiva.
De hecho, uno de los outsiders que parece más decidido a explorar su aptitud electoral, como es el empresario de medios Daniel Hadad, dijo el viernes pasado en una entrevista en el canal de streaming AhoraPlay que ya decidió que si no hay PASO no se candidateará. Su fecha límite para decidir si sigue adelante con esta aventura es el 28 de noviembre. Antes debería haberse despejado esta incógnita.
Para el oficialismo, de todas maneras, tampoco es inocua la prolongación de la irresolución. Ya tiene suficiente con el impacto que está teniendo entre los inversores la muy dispar marcha de la economía por sus efectos negativos sobre el humor social y las consecuencias electorales que podrían tener.
No debería sorprender si, como en otros asuntos, el dogmatismo de Javier Milei deja paso al pragmatismo político, que impulsan su hermana Karina y otros miembros de su propio gabinete propensos, a su pesar, a una mayor flexibilidad para lograr un primer objetivo en el camino a la reelección. El tiempo corre cada vez más rápido.
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POLITICA
Diego Santilli: “Javier Milei va a ganar las elecciones de 2027 con o sin PASO”

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, manifestó su plena confianza en la continuidad del Presidente al asegurar que Javier Milei “va a ganar las elecciones de 2027 con o sin PASO”. El funcionario ratificó que el Gobierno avanzará con la reforma electoral, aun cuando el oficialismo no tiene garantizados los votos en el Congreso para eliminar o suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
En una entrevista con Luis Majul en LN+, el funcionario sostuvo que la iniciativa no se limita a las internas partidarias, sino que responde al reclamo de los ciudadanos de reducir la cantidad de elecciones y los costos asociados al proceso.
En este sentido, también defendió la implementación de la boleta única en papel y cuestionó a quienes pronosticaron que La Libertad Avanza no lograría aprobar sus principales proyectos legislativos.
“Con PASO, sin PASO, con más o menos acuerdos, va a ganar. Sí creo que tiene que consolidar su fortaleza”, insistió Santilli al ser consultado por Majul sobre las posibilidades electorales del mandatario. Y agregó: “Si fuera este domingo las elecciones, va a volver a ganar”.
El jefe de Gabinete vinculó ese pronóstico con una mirada crítica sobre el peronismo, al que acusó de intentar reconstruir una oferta común pese a las diferencias internas. “Se muestran separados, van a terminar juntos. Entonces, otra vez la película esta no”, planteó.
Durante la entrevista, Santilli se refirió a las imágenes de Sergio Massa junto a Cristina Kirchner y a las actividades que realizaron otros sectores peronistas en el marco del Día de la Lealtad, el pasado 17 de octubre.
El funcionario sostuvo que no cree que esos espacios compitan divididos en la próxima elección y afirmó que el Gobierno buscará impedir un regreso a debates que, según su visión, marcaron a las administraciones anteriores.
“Que no podemos volver al pasado, que la Argentina está mirando hacia adelante, que los argentinos están mirando hacia adelante, que los argentinos no quieren volver a discutir si los delincuentes son víctimas sociales. No, pará, delincuente es delincuente”, expresó.
Santilli también cuestionó al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y consideró que “le quedó grande la provincia de Buenos Aires”. En ese sentido, mencionó los índices de inseguridad y reclamó mayores medidas para favorecer las inversiones, modernizar la administración y proteger a los productores bonaerenses.
El jefe de Gabinete señaló, además, que la provincia de Buenos Aires no adhirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ni al régimen de reiterancia, al que vinculó con la necesidad de evitar la denominada “puerta giratoria”.
Al explicar la posición oficial sobre las primarias, Santilli remarcó que la propuesta de la Casa Rosada apunta a modificar el sistema electoral en su conjunto y no solamente a suprimir esa instancia.

“El presidente Milei desde el primer día dijo, antes de llegar, que las PASO no habían servido y que hay que eliminarlas. Segundo, dijo: ahí tiene que haber boleta única. Y lo cumplió”, afirmó.
El funcionario consideró que el esquema actual obliga a los electores a concurrir demasiadas veces a las urnas y cuestionó el gasto destinado a las primarias. Según planteó, existen provincias en las que los ciudadanos pueden tener que votar cinco o seis veces en un año.
También señaló que las PASO insumen USD 200 millones y generan espacios obligatorios de publicidad electoral durante buena parte del calendario. “La reforma del Presidente está pensada para el ciudadano, para el que nos está viendo”, sostuvo.
Santilli afirmó que los mandatarios provinciales toman nota de esa demanda social y mencionó el caso de Catamarca, donde, según relató, el gobernador mejoró su imagen después de anunciar la unificación de elecciones.

“La reforma electoral va a salir. Y la eliminación o suspensión de la PASO va a salir”, anticipó.
En otro tramo de la entrevista, Santilli se refirió a los incidentes ocurridos durante movilizaciones y reclamó que quienes destruyan bienes públicos o agredan a agentes de seguridad afronten consecuencias penales y económicas.
“Lo que no puede pasar es que la destrucción sea gratuita, porque si la destrucción es gratuita, vuelve a suceder”, afirmó.
El funcionario comparó esos episodios con acciones de sectores de izquierda en otros países y los vinculó con el kirchnerismo. Además, destacó el protocolo antipiquetes y aseguró que esa política terminó con una dinámica que, a su entender, se había consolidado durante los años anteriores.
Santilli también defendió la gestión económica y sostuvo que el debate actual se concentra en la velocidad de la recuperación. Para respaldar esa postura, mencionó que el presupuesto universitario aumentó 270% entre 2023 y 2024 y que las partidas para hospitales universitarios pasaron de $ 7.000 millones en 2023 a $ 100.000 millones este año.
En esa línea, recordó que el Gobierno enfrentó vencimientos por USD 10.000 millones al inicio de su mandato y planteó que la administración libertaria modificó la agenda pública respecto de los temas que dominaban la discusión antes de diciembre de 2023.
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