POLITICA
Café en el ACA, chapa diplomática y un McDonald’s: las misteriosas horas de Santiago Caputo en Misiones durante el operativo Bolsonaro

El plan era rápido y sin testigos. Santiago Caputo, el asesor más influyente del presidente Javier Milei, llegaría a Puerto Iguazú el lunes a la noche. El operativo para sacar del país a la familia Bolsonaro se haría a las 2 de la mañana del martes y, antes del amanecer, todo habría terminado. Pero no salió así.
El operativo se demoró casi un día y Caputo tuvo que quedarse en Misiones, donde lo vieron tomando café, cruzándose con viejos conocidos y, hasta disfrutó de una hamburguesa de McDonald’s de Posadas.
En principio, Caputo llegó a Puerto Iguazú el lunes a la noche. Lo que no está claro es cómo. Ese día, a las 20, despegó del aeropuerto de San Fernando un avión privado de la empresa Sundown Jet SA, matrícula LV-JZQ, que aterrizó en el aeropuerto internacional de Iguazú a las 21.25.
Algunas fuentes dicen que el asesor viajaba en ese vuelo. Otras dicen que llegó en un vuelo regular de Aerolíneas Argentinas. El martes, el LV-JZQ despegó de Iguazú a las 10.58 y aterrizó en San Fernando a las 12.33. Todo indica que volvió sin Caputo.
Pero hay una tercera versión. En Posadas se habla de que en la noche del lunes hubo otro misterioso vuelo. Se trata de un avión privado que aterrizó en Encarnación, en el flamante Agua Vista Airport, una lujosa estación ejecutiva que se inauguró hace poco tiempo. En esas instalaciones lo habrían esperado las camionetas del Ente Binacional Yacyretá (EBY).
El asesor se alojó en el hotel Meliá de Puerto Iguazú, a pocos metros de las Cataratas. Había tres habitaciones reservadas a nombre de Orlando Ignacio “Nacho” Palacios, asesor de la Secretaría General de la EBY. No se sabe quiénes ocuparon las otras dos habitaciones. El nombre de Palacios volvería a aparecer horas después, en un acta policial.
Esa noche llegó a Puerto Iguazú un avión Gulfstream G400 matrícula LV-JQW que había salido de Buenos Aires con una misión: trasladar a una “familia brasileña” desde ese lugar hasta un aeropuerto de la Florida, en los Estados Unidos. Iba a partir unas pocas horas después, en la madrugada del miércoles.
Como el operativo de la madrugada nunca se concretó, el martes Caputo tuvo tiempo libre en Iguazú. Lo vieron en el café del ACA de la ciudad. No solo se bajó de la camioneta: también saludó y charló un rato con un exfuncionario de Yacyretá que trabajó en la entidad durante el gobierno de Alberto Fernández.
Esa misma tarde, una de las camionetas de Yacyretá que usó Caputo fue vista en Bernardo de Irigoyen, en el límite con Brasil. No se sabe si el asesor iba a bordo ni qué fue a buscar la camioneta. Tampoco si tuvo algo que ver con los Bolsonaro o con algún equipaje. Lo cierto es que circuló el martes por una de las zonas más permeables del país.
Frontera seca
Bernardo de Irigoyen es el extremo oriental de la Argentina continental y uno de los pocos lugares de esa zona del país donde el límite no lo marca un río. Entre San Antonio y Pepirí Guazú se extiende la llamada frontera seca, de unos 30 kilómetros, según el Instituto Geográfico Nacional.
En el pueblo, la vereda par es argentina y la impar, brasileña: del otro lado de la avenida ya es Dionísio Cerqueira. Para cambiar de país alcanza con bajar el cordón. Los vecinos hablan portuñol, tienen familia de los dos lados y cruzan sin dejar registro. A pocos kilómetros, del lado brasileño, pasa una ruta que comunica con las principales ciudades del sur de Brasil.
El martes a la noche, Flavio Bolsonaro, el candidato presidencial brasileño que el domingo perdió el balotaje frente a Lula da Silva y que tiene prohibido salir de su país por orden de la Justicia brasileña, junto a su familia, entró a la Argentina por el puente Tancredo Neves, que une Foz do Iguazú con Puerto Iguazú.
Hace un año, recorrió ese puente y comprobó que del lado brasileño no había controles: los únicos están del lado argentino.
Desde el puente hasta el avión no se conoce cómo y en qué circuló el político brasileño en suelo argentino. Pese a que la idea era irse en pocas horas, en la noche del martes, un día después de arribado, Caputo seguía en la zona cuando la familia subió al vuelo de Baires Fly, aunque no está confirmado que haya estado en el aeropuerto.
En ese momento, y por disposición de las autoridades argentinas, la guardia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) se había reducido al mínimo. Sin embargo, hubo tiempo para un reclamo a un testigo que sacó una foto del momento. De inmediato, los agentes argentinos del operativo lo increparon para que la borre. Así lo hizo.
Control a las 2.50
Terminado el operativo, Caputo salió de Iguazú hacia Posadas por la ruta nacional 12. Viajaba en una Ford Ranger blanca de Yacyretá con patente diplomática, manejada por Jorge Omar Waisman, jefe de Seguridad de la entidad, que llegó al cargo propuesto por Caputo y que tiene pasado en la DEA de Estados Unidos.
A la Policía le llamó la atención que la camioneta venía en tándem con otra, una Toyota Hiace blanca, conducida por Palacios. Ese vehículo fue comprado hace un tiempo por Ignacio Barrios Arrechea, un exdirector de la empresa durante la gestión de Alberto Fernández que no quería viajar a Buenos Aires en avión. Según trascendió, uno de los ocupantes se presentó como agente de la DEA, la agencia antinarcóticos de Estados Unidos. Y aunque no hay documentación que lo confirme, pues habría sido Waisman.
En la ruta, la policía paró al convoy dos veces. El primer control fue a las 2.50 del miércoles, en Capioví. Según el acta, Caputo se bajó e hizo gala de todas las credenciales políticas. Además, les dijo a los policías que se trataba de un operativo de la SIDE. En el segundo control, los dejaron pasar sin problemas. Consultado por , Caputo negó haber sido identificado en el control. Ante más preguntas sobre el operativo, respondió con una sola palabra: “Misterio”.
En esas horas de vorágine, la comitiva paró en uno de los dos McDonald’s de la ciudad. Hubo muchos testigos, y en Posadas, donde se ubica el local de comidas, dicen que en algún celular está la foto de Caputo esa noche.
En Buenos Aires, en las oficinas cercanas a Caputo, circula un memo del gobierno de Misiones. Dice que, en los puntos de la ruta donde los pararon, las camionetas las manejaban Waisman y Palacios. Nada explica sobre si iban solos o no y tampoco menciona a otros pasajeros. Esa omisión no aclara si Caputo iba en alguna de las dos camionetas.
Cómo volvió a Buenos Aires es la última incógnita. Algunos dicen que regresó por tierra, en la camioneta. Otros, que tomó un vuelo de Aerolíneas Argentinas. ¿Acaso es posible volar en Aerolíneas Argentinas con un nombre de fantasía? Preguntas que dejan las horas de vorágine en la frontera misionera.
Mientras tanto, en el Gobierno intentan que se hable lo menos posible del asesor presidencial.
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POLITICA
El Senado le pidió al Gobierno que Villarruel sea parte del encuentro con el papa León XIV en el Palacio Libertad

El Senado aprobó por unanimidad un proyecto de declaración que invita al papa León XIV a visitar el Congreso y dirigir un mensaje a sus integrantes, en el marco de su visita apostólica a la Argentina. Además, solicitó al Poder Ejecutivo que asegure la participación institucional de la Cámara alta en el encuentro que el pontífice mantendrá con autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático.
La iniciativa fue presentada por el senador justicialista José Mayans y contó con las firmas de representantes de distintos bloques políticos. El texto invita al Santo Padre a visitar el Senado y dirigirse a sus miembros de la manera que considere conveniente, “en el presente viaje apostólico o en ocasión de una futura visita a la República Argentina”.
En el artículo cuarto, la declaración solicita al Poder Ejecutivo, a través de la Cancillería que conduce Pablo Quirno, que adopte las medidas necesarias para “asegurar la participación institucional de este Senado, encabezado por su presidenta, en el encuentro de Su Santidad con las autoridades nacionales, la sociedad civil y el cuerpo diplomático previsto en el Palacio Libertad”.
La reunión está programada para el 8 de noviembre a las 18.30. Los senadores también plantearon la posibilidad de recibir a una delegación del Parlamento encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, siempre que la agenda del Papa lo permita.
El proyecto fue firmado por Mayans, Patricia Bullrich (La Libertad Avanza), Eduardo Vischi (UCR), Flavia Royón (Primero los Salteños), Carlos Arce y Sonia Rojas Decut (Movimiento por Misiones), Carlos Espínola (Provincias Unidas) y Fernando Salino (Justicia Social Federal).
El Senado expresó su beneplácito por la visita
En paralelo, la senadora Carolina Moisés, presidenta del bloque Convicción Federal, presentó otro proyecto de declaración para expresar el beneplácito por la llegada de León XIV.
“La llegada del Jefe de Estado de la Santa Sede trasciende el marco estrictamente religioso, reviste relevancia institucional, diplomática, así como prioridad geopolítica para nuestro país, y es por ello que merece el mayor de los reconocimientos por parte de este Honorable Senado”, sostuvo.
En los fundamentos, Moisés destacó el papel del pontífice como máxima autoridad de la Iglesia católica y referente internacional: “Un referente global que traspasa lo religioso. Encarna la guía de la fe católica, vela por la comunión de la Iglesia y constituye una referencia de relevancia internacional en los ámbitos social, político y diplomático”.
Diputados analizará la encíclica de León XIV
En el marco de las actividades vinculadas con la visita papal, la Cámara de Diputados realizará este viernes 30 de octubre, a las 13, una exposición sobre la encíclica Magnifica Humanitas y sus desafíos para América Latina. La actividad tendrá lugar en el salón de Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.
La presentación estará a cargo de la teóloga argentina Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina y consultora del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso. La acompañarán el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Daniel Colombo; el titular de Diputados, Martín Menem; y el diputado de Unión por la Patria Eduardo Valdés.
El encuentro contará también con representantes de distintos credos religiosos, integrantes de la sociedad civil y diputados de diferentes espacios políticos.
Leé También: La fuga de Bolsonaro: el Gobierno afirma que ya está colaborando con la Justicia y ratifica que no hubo irregularidades
Magnifica Humanitas es la primera encíclica de León XIV. Fue firmada el 15 de mayo de 2026, en el 135.º aniversario de Rerum Novarum, y presentada el 25 de mayo. El documento aborda la protección de la persona humana en tiempos de inteligencia artificial desde la Doctrina Social de la Iglesia, con énfasis en la verdad, el trabajo, la libertad y la democracia.
Cuda, una de las voces latinoamericanas con presencia en el Vaticano, analizará el alcance del documento para la región. Recientemente, fue nombrada por el Papa como consultora del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso.
El desafío de la tecnología y la dignidad humana
En el primer capítulo de la encíclica, León XIV repasó la evolución de la doctrina social de la Iglesia desde fines del siglo XIX hasta la actualidad. Allí sostuvo que no se trata de un “manual de normas”, sino de un camino de discernimiento para interpretar los problemas de cada época.
El pontífice también repasó el legado de distintos papas y señaló valores compartidos, como la dignidad humana, el trabajo, la solidaridad, la paz y el cuidado de la creación.
Sobre el avance tecnológico, planteó que la tecnología no es “un mal en sí mismo”, aunque advirtió que tampoco es neutral, porque depende de quienes la diseñan, financian y utilizan. En ese contexto, llamó a “permanecer humanos” frente a los cambios tecnológicos y a construir sistemas basados en la corresponsabilidad y el bien común.
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POLITICA
Una peligrosa escalada de intolerancia y negación

El involucramiento directo del gobierno de Javier Milei en el proceso político-electoral de Brasil no parece destinado a quedar confinado en la dinámica de las tumultuosas y singulares relaciones externas que cultiva su gestión.
Por el contrario, todo lo sucedido y actuado alimenta interrogantes por la posible deriva en la política nacional que eso pudiera tener, como parte de un patrón de acción, de dudoso apego a la institucionalidad y enojo con la realidad, adoptado por el oficialismo.
La falta de reconocimiento explícito del resultado del balotaje brasileño (lo que ni siquiera ha hecho el partido del vencido) y, sobre todo, la crucial asistencia al candidato derrotado Flávio Bolsonaro para que lograra su huida (no su fuga) a los Estados Unidos asoma como un llamado de atención para el futuro inmediato argentino. Un panorama que empieza a activar a la dirigencia opositora y a preocupar a aliados, integrantes de la sociedad civil y hasta algunos sectores del empresariado.
El inminente comienzo del proceso electoral nacional asoma así marcado por trazos sombríos, agravado por la escalada de intolerancia hacia los críticos y contradictores en la que se ha zambullido Milei con más más virulencia y menos frenos inhibitorios que nunca. Lo que es mucho decir. La hoguera fue encendida y despierta prevenciones, incluso entre los propios, como lo explicitó la jefa del bloque libertario de senadores, Patricia Bullrich.
Hace dos semanas, durante la cena de recaudación de fondos para becas de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), un respetado y agudo académico sorprendió a sus interlocutores con una pregunta, en apariencia meramente hipotética, que parecía fuera de contexto, pero que no ha dejado de cobrar sentido, desde entonces.
“¿Aceptará Milei un resultado electoral adverso?”, preguntó el reconocido profesor para sorpresa de quienes compartían la mesa, entre los que había otros catedráticos, empresarios y periodistas.
El enrolamiento sin límites de Milei y su gobierno con mandatarios y políticos, como Donald Trump y la familia Bolsonaro, que acumulan tristes y graves antecedentes en materia de admisión de derrotas, ratificados en estos días con sus polémicas y coincidentes acciones y declaraciones, parece otorgarle significación a la duda del catedrático.
Aunque si quisiera el oficialismo, podría empezar a despejar esa incertidumbre con una urgente reafirmación de compromiso democrático e imprimiéndole la mayor transparencia y búsqueda de consensos amplios en el proceso de reforma electoral en curso. Para empezar.
Conspiranoia
Sin embargo, la sucesión de acciones y declaraciones de Milei y sus principales colaboradores, solo en las últimas semanas, no ayuda a despejar interrogantes. Ahí aparecen la manipulación de hechos, construcciones narrativas victimizantes y denuncias de supuestas conspiraciones.
A eso se suma el trámite de la pendiente reforma de la ley y del calendario electoral envuelta en una opaca discusión transaccional con gobernadores y legisladores amigables o aliados. Nadie sabe, a menos de un año para las elecciones, cómo y con qué reglas de juego se disputarán.
Para completar el cuadro llegó la flamante participación de colaboradores presidenciales y agentes del Estado en operaciones rayanas con la ilegalidad en un proceso político-electoral en otro país, en coordinación o bajo órdenes de agentes de otra potencia extranjera, como es el caso del funcionario trumpista Jason Miller, según revelaron los diarios estadounidenses The Wall Street Journal y The New York Times.
En ese plano descuella la actuación directa y personal del asesor presidencial Santiago Caputo en el operativo de huida de Bolsonaro de su país, luego de que el (muy polémico) juez de la Corte Alexandre de Moraes se lo prohibiera apenas terminada la elección en la que fue derrotado. Y vale aclar el matiz semántico: el candidato derrotado no se fugó de ningún cautiverio, sino que huyó ante la amenaza de una detención que no tenía posibilidades de concretarse al menos hasta dentro de tres meses, cuando perderá la inmunidad de arresto que le concede su condición de senador. Detalles no tan menores.
Las consecuencias del cinematográfico operativo liderado por Caputo, con actuaciones que difícilmente estén destinadas a llevarse algún Óscar, todavía están por verse en varios planos. Para el asesor no habrá ningún riesgo de haber incumplido deberes de funcionarios, ya que por causas como estas y muchas otras se le ha permitido no serlo.
Habrá que determinar, entonces, si, al margen de otros hechos legal y éticamente reprochables (acá y en el exterior) no hay derivaciones judiciales por el uso de recursos públicos por parte de meros prestadores de servicios del Estado y en operaciones no relacionadas con el destino administrativamente asignado. En la Casa Rosada reconocen que el Presidente habilitó las acciones requeridas por los agentes trumpistas, ejecutadas por Caputo junior. De tal manera, las responsabilidades competen a lo más alto del poder.
Por eso, el gurú mileísta se permitió jactarse públicamente de su operación de desinformación tanto como gozó de la concreción y participación en el operativo encubierto de traslado del derrotado candidato brasileño, como si se tratara de un perseguido político por parte de una dictadura. Pocas acciones parece haber disfrutado más en su no tan extensa carrera de estratega político. Más que entendible, dada su juvenil vocación de espía, así como la atracción que suele ejercer en esos caracteres el contraespionaje, la especialidad más creativa (o fantasiosa) de la inteligencia.
Soberanía y negocios
De todas maneras, la oposición ha encontrado en este caso un resquicio para cuestionar al Gobierno y ya se han presentado proyectos para requerir explicaciones del canciller Pablo Quirno, cada vez más cómodo en la provocación verbal y la intolerancia contra quienes difunden informaciones críticas de su gestión. Se vio con la prohibición de acceso a la periodista de Clarín Natasha Niebieskikwiat a la conferencia de prensa que dio junto con el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau.
El motivo era que el funcionario trumpista derribaría, como efectivamente lo hizo, la airada desmentida de Quirno a la publicación de ese medio, que anticipó que la administración estadounidense reclamaba cambios en la llamada ley Malvinas, en defensa de empresas de ese país que podían ser alcanzadas por las sanciones previstas en ese proyecto, nacido de la usina del gurú Caputo.
La realidad se ocupó de confirmar todo lo negado, el proyecto fue sensiblemente atenuado en ese sentido, así como luego se supo que el yerno de Trump, Jared Kushner, tiene participación en la empresa petrolera israelí Navitas, que opera la concesión ortorgada por el gobierno británico en el área de Malvinas. Negocios son negocios. Aunque la soberanía sea la nueva bandera mileísta.
Por otra parte, la oposición busca interpelar por el operativo Bolsonaro al jefe de Gabinete, Diego Santilli, que se vio obligado a hacer declaraciones y aclaraciones alejadas de su habitual radio de acción, que es la política interna, en defensa de la legalidad de la admisión del ingreso de Flávio Bolsonaro y su familia al país para abordar el avión de la empresa Baires Fly, muy requerida por el poder real, que lo llevaría a los Estados Unidos y en cuya contratación también intervino directa o indirectamente el círculo caputista.
En este escenario convulso, el Presidente ha insistido últimamente con un relato persecutorio, en el que insiste con la existencia de fuerzas oscuras internas y externas coaligadas para provocar su fracaso, apalancadas con la afirmación de que desde que asumió ha sido víctima de siete intentos de golpes de Estado, en referencia a otros tantos pedidos de juicio que carecieron de cualquier viabilidad y, por lo tanto, murieron antes de dar siquiera los pasos más elementales.
Por otro lado, desde el oficialismo empezó a instalarse la alarma por eventuales maniobras fraudulentas para perjudicar las chances de reelección presidencial el año próximo, una estrategia ya utilizada por el entonces candidato libertario en 2023, en las mismas elecciones que casi sin estructura política propia terminó ganando ampliamente. Sería una curiosa demostración de ineficiencia que ahora, con la administración del Estado en sus manos y con el control de los organismos de seguridad e inteligencia, no pudiera evitar maniobras de este estilo y asegurar un proceso impoluto.
Las prevenciones en este plano resaltan ante el aval del oficialismo a las denuncias de fraude del bolsonarismo, lo que hace juego con la nueva oleada trumpista de alertas sobre posible irregularidades en su contra en las cruciales elecciones estadounidenses de medio término del partes próximo. Al igual que el cuestionamiento por parte del premier israelí Benjamin Netanyahu al resultado electoral que acaba de serle adverso y lo pone al borde de la pérdida del poder. Si no es una estrategia coordinada de la internacional de la nueva derecha para negar fracasos, se le parece mucho.
El riesgo para la salud democrática de esa deriva parece demasiado elevado, así como problemático para los intereses nacionales de la Argentina. La estrategia de desconocimiento del resultado electoral de Brasil por parte del clan Bolsonaro, con el apoyo efectivo de Trump y la adhesión y colaboración del mileísmo, abre interrogantes sobra la estabilidad institucional y amenaza la gobernabilidad brasileña.
A nadie escapa que eso tendría inevitables consecuencias económicas locales y fuertes efectos negativos para la Argentina, dada la crucial interrelación comercial con ese país. El viejo axioma que dice que “si se Brasil estornuda, la Argentina se resfría” no ha perdido vigencia.
“A los argentinos nos conviene que a los brasileños les vaya bien; un vecino grande, en crisis, dificulta las exportaciones e inunda nuestro mercado local con sus productos a precio vil. (…) Muchas decisiones que adoptan los argentinos dependen de lo que ocurra allá”, escribió en Juan Carlos de Pablo, el economista más amigo del Presidente.
Antes también había afirmado que nada modificará la mala relación existente entre Milei y el triunfante Luiz Inácio Lula da Silva, profundizada en las últimas horas.
En ese sentido, sobresale la ironía y sutileza con que el presidente brasileño agradeció la felicitación de Mauricio Macri y añoró viejos tiempos en los que las diferencias “se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana”. Dos adjetivos muy cuidadosa e hirientemente elegidos para aludir al actual no vínculo con Milei.
Ese mensaje, además, subraya una nueva diferenciación de los aliados del oficialismo respecto de la deriva mileísta.
Son demasiados motivos para activar la irascibilidad del Presidente. Cada vez más enojado con una realidad que se empeña en no acompañar siempre sus deseos y llevarlo a una escalada de intolerancia y negación de la realidad cuando le es adversa. Acá o en el exterior.
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POLITICA
El Senado aprobó la amortización anticipada en Ganancias para inversiones desde los USD 12 millones

El Senado aprobó esta tarde la creación de un Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) que activa beneficios fiscales -amortización en Ganancias, por caso- para planes desde los USD 12 millones y será girado en las próximas horas a Diputados, que definirá una eventual sanción. El proyecto, empujado desde el inicio de su trámite por el jefe de la Unión Cívica Radical (UCR) en la Cámara alta, Eduardo Vischi (Corrientes), recibió 60 adhesiones en la votación en general y sólo dos rechazos -que impidieron la unanimidad-, que fueron los santacruceños Elena Gadano y José María Carambia.
Las áreas que alcanzaría el texto en cuestión apuntan a “la adquisición, elaboración, fabricación y/o importación de bienes muebles nuevos -excepto automóviles-, amortizables en el impuesto a las Ganancias, así como a la realización de obras” en “actividades industriales”, o las “relacionadas con sistemas y/o equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo para el sector agropecuario”.
También se incorporan los “bienes semovientes incluyendo a las terneras retenidas para reposición y las vinculadas con buques, embarcaciones pesqueras nuevas y/o en equipos nuevos destinados directamente a la captura, conservación, procesamiento y almacenamiento de productos pesqueros y en bienes, maquinarias y equipos nuevos destinados directamente a la transformación e industrialización de la madera y al aprovechamiento productivo de residuos y subproductos forestales”. Quedan “expresamente excluidos del presente régimen” lo relacionado con “activos financieros, de portfolio y bienes de cambio”.
Para que avance el articulado fue necesaria la incorporación sugerida por el radical Maximiliano Abad (Buenos Aires); el líder del PRO en la Cámara alta, Martín Goerling (Misiones); y el peronista disidente Carlos Espínola (Corrientes), en referencia a un plan de desarrollo que “deberá contener un compromiso de contratación de proveedores nacionales respecto de bienes transables” equivalente, “como mínimo, al veinte por ciento (20%) de la totalidad del monto de inversión destinado al pago de proveedores de bienes transables”, siempre “y cuando la oferta de proveedores nacionales se encuentre disponible y en condiciones de mercado”.

“Cuando haya circunstancias objetivas que lo justifiquen, la autoridad de aplicación podrá darle intervención a la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) a fin de que se expida acerca de si el precio de los bienes importados, excluidos del cómputo del Plan de Desarrollo de Proveedores Nacionales bajo el argumento de que la oferta local de los mismos no era competitiva, refleja condiciones de mercado”, se enfatiza en el proyecto.
Vischi fue el miembro informante y direccionó la lupa hacia la “estabilidad fiscal y legal”, junto a la propuesta de “adhesión de las jurisdicciones locales” para que no tengan “la posibilidad de crear nuevos impuestos, como Sellos o regalías”. Y agregó. “Esto no es un privilegio tributario, sino una herramienta para movilizar el capital productivo a través de proveedores”. En la misma línea fue la mendocina Mariana Juri (Mendoza), otra de las que se colgó la ley al hombro.
“El gran debate que tenemos hoy en el país es cuál es la dimensión del Estado, para qué cumple funciones y qué financiamiento debe tener”, manifestó Vischi, y advirtió sobre épocas con “impuestos mayores” para fondear administraciones públicas que se convierten en “préstamos al fisco para sostener un Estado que, a veces, ha demostrado ser insuficiente”.
Desde el kirchnerismo, Jorge Capitanich (Chaco) adelantó al apoyo en general, aunque realizó varias observaciones en lo particular. Habló de otros sistemas y una realidad “inconexa”, más “regímenes con asimetrías con impacto sin contemplar el cupo fiscal dentro de los presupuestos”. Criticó los saldos técnicos que empresas no cobran y ejecuciones tributarias en simultáneo.

El cierre quedó en manos de la líder libertaria, Patricia Bullrich (Capital Federal). Primero, resaltó que “ordenar economía y generar estabilidad fue fundamental” y que, ahora, “tenemos que dar un paso: convertir ese orden en inversión, producción y salarios”.
Bullrich luego dijo que “el que arriesga su capital tiene que encontrar quién lo acompañe”, y que “cada nueva máquina o planta que se amplía abre oportunidades al trabajo argentino”. La porteña no olvidó mencionar la importancia de la competitividad en relación con los países vecinos y observó impuestos en la Buenos Aires de Axel Kicillof. Tras la definición en general, el kirchnerismo se opuso -sin éxito- a varios artículos durante la votación en particular.
Invitación al Papa
El pleno votó un proyecto de resolución para encomendar “a la Presidencia de este Honorable Senado que, en caso de ser aceptada la invitación” al Papa León XIV, se “acuerde con la Presidencia de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y con el Poder Ejecutivo nacional la convocatoria de la Asamblea Legislativa o la modalidad de recepción que corresponda”. Difícil por la voluminosa agenda ya fijada para el máximo responsable de la iglesia católica.
Por ese motivo, el texto también impone la solicitud hacia “el Poder Ejecutivo nacional” para “que, por intermedio del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, arbitre los medios necesarios para asegurar la participación institucional de este Honorable Senado, encabezado por su Presidente, en el encuentro de Su Santidad con las autoridades nacionales, la sociedad civil y el cuerpo diplomático previsto en el Palacio Libertad”. Es decir, con Victoria Villarruel, quien lideró la sesión de hoy, en dicho evento.

Informe
El pleno también confirmó que para la última semana de noviembre -al filo de la finalización del período ordinario de sesiones- asistirá a dar cuenta del estado de la gestión el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien era reclamado por la oposición. Se estima que lo haría el miércoles 25, para dejar el jueves 26 ante una potencial reunión para tratar proyectos de ley.
Jura y homenajes
Al comienzo de la sesión asumió Claudia López en reemplazo del ex senador Juan Carlos Pagotto (La Libertad Avanza-La Rioja), quien murió hace un mes y sobre el cual se realizó un homenaje desde varias bancadas. En tanto, el kirchnerismo hizo algo similar con el ex titular del gremio APL, Norberto Di Próspero, cuyo deceso ocurrió días atrás. En tanto, el cristinismo sumó un recordatorio por un nuevo aniversario de la partida del ex presidente Néstor Kirchner.
mario mosca / comunicación institucional senado.-
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