CHIMENTOS
Andy Kusnetzoff negó el consumo de cocaína y explicó a qué se deben los movimientos de su mandíbula: “Me pasa desde los 10 años”

La emisión del último sábado de PH: Podemos Hablar, por Telefe, quedó en el centro de la conversación por el cruce que mantuvieron la China Ansa y Santiago Maratea. La discusión alteró el desarrollo previsto para el ciclo que conduce Andy Kusnetzoff, quien también fue señalado en redes sociales, aunque por motivos totalmente distintos: los movimientos involuntarios de su mandíbula que se advirtieron durante algunos pasajes del programa y entrevistas posteriores.
Las imágenes circularon durante el fin de semana y derivaron en especulaciones sobre el conductor. Este lunes, el propio Kusnetzoff eligió abordar el tema al aire de Perros de la calle, su programa radial. Lo hizo después de que Nicolás “Cayetano” Cajg le comentara que sus apariciones en videos breves y publicaciones de redes sociales se habían vuelto frecuentes.
“Yo te juro que a todos les digo: estoy tratando de bajar de perfil. Todavía no lo logro”, respondió el conductor, con humor, ante la observación de su compañero.
El intercambio derivó hacia los comentarios que recibió tras la emisión de PH. En ese punto, Kusnetzoff le pidió disculpas a Cande Molfese, quien participa de la mesa del ciclo radial y, según relató, suele responder consultas de personas que le preguntan si el conductor consume drogas.
“Primero le quiero pedir disculpas a Cande Molfese”, expresó Kusnetzoff, sin dar precisiones. Entonces, explicó el motivo: “Tuvimos una charla muy seria una vez y es la encargada de explicarle a la gente que yo no tomo cocaína ni nunca tomé. Y realmente no la está pasando bien”.
Molfese confirmó que recibió mensajes y preguntas durante el fin de semana. “Me pasé todo el fin de semana dando explicaciones. La gente me llama, me pregunta. Digo: ‘No, chicos, Andrés no consume cocaína’”, sostuvo.
Kusnetzoff aprovechó el momento para enviarle un mensaje a su madre y desmentir de forma directa las versiones: “Mamá, quedate tranquila, nunca probé la cocaína”. Incluso apeló a una broma para descomprimir la conversación: “Cuando dicen raquetazo es porque estoy jugando al tenis. Empecé de grande (el deporte) y es verdad”.
El conductor señaló que los movimientos que se vieron durante los últimos días no favorecieron la lectura que hicieron algunos usuarios. “No me están ayudando los tics”, admitió cuando Cajg mencionó el tema. Más adelante, ante una pregunta de Manu Viale, detalló que se trata de una situación que atraviesa desde la infancia.
“Son nerviosos. Tics tengo desde los 10 años”, aseguró Kusnetzoff. El periodista y conductor explicó que se trata de manifestaciones que pueden intensificarse en períodos de tensión y que no siempre percibe en el momento en que aparecen.
“Son épocas. Hay meses y casi años en los que no tengo nada, pero en general tengo muchos”, relató. En el caso puntual de la mandíbula, reconoció que le resulta más difícil de sobrellevar por la atención que genera frente a cámara. “Ahora realmente no me está ayudando que sea la mandíbula. Tuve mucho con el cuello. La verdad que la mandíbula…”, sostuvo, dejando la frase abierta.
El conductor también recordó una anécdota de su niñez. Según contó, uno de sus hermanos intentó que sus amigos lo ayudaran a dejar de hacer un movimiento que hacía con la pierna. “Como método pedagógico les dijo: ‘Cuando haga esto, péguenle en la cabeza’”, relató entre risas. “No me ayudó”, concluyó.
Durante la conversación radial, Kusnetzoff vinculó la aparición de los movimientos con el clima que se generó en el estudio durante la grabación de PH. La emisión del sábado estuvo atravesada por un enfrentamiento entre China Ansa y Santiago Maratea, una situación que obligó a interrumpir el ritmo habitual del programa para evaluar cómo continuaba la grabación.
“Cuando uno está más tenso, empeora”, explicó el conductor. Consultado sobre si advierte cuándo aparecen los tics, respondió que hay momentos en los que sí logra identificarlos, en especial si alguien le señala el tema, aunque aclaró que no siempre sucede.
Kusnetzoff también reflexionó sobre la asociación que algunas personas hacen entre su forma de hablar, su nivel de actividad y un supuesto consumo de sustancias. “No me ayudó haber trabajado tanto en los ’90 con un montón de gente”, señaló, en referencia a una época en la que varias figuras del medio hablaron públicamente de sus consumos.
Aun así, sostuvo que no tiene intención de entrar en una discusión con cada usuario que difunda esas versiones. “¿Qué querés que haga? Te juro que lo contaría, porque a esta altura sería un problema de negación y adicción fuerte, que no lo es”, afirmó.
El conductor agregó que entiende de dónde surgen algunas interpretaciones, aunque insistió en que no tienen relación con su experiencia personal. “Tengo una personalidad que vos me ves y coincide mucho con alguien que está acelerado. Más los tics, más la sinusitis, que tomo la gotita para la nariz. Hay un momento donde tiene cuatro patas y lo entiende”, expresó con ironía.
Hacia el final de la charla, Kusnetzoff aseguró que las especulaciones no le generan un conflicto personal. “La verdad que eso a mí no me importa. Me dio gracia, me reí. Le iba a poner un like, no lo hice porque no da”, comentó.
Cajg coincidió en que el foco debería estar puesto en la manera en que se habla de personas que podrían atravesar consumos problemáticos. “El trato de alguien que por ahí tiene una adicción no es el mismo”, planteó el co-conductor de Perros de la calle, como dando a entender que no se trató de buena manera la supuesta adicción.
Kusnetzoff insistió en que no consumió cocaína y consideró que, de haber existido un problema de ese tipo durante tantos años, habría sido imposible ocultarlo. “Creo que desde que me lo dijeron hasta que llegamos acá, pasaron 30 años. Ya se me notarían los síntomas”, remarcó.
La explicación del conductor llegó después de un fin de semana en el que el debate por el cruce entrela China Ansa y Santiago Maratea se mezcló con la atención sobre sus gestos frente a cámara. En la radio, Kusnetzoff eligió referirse a ambos temas desde el humor, aunque dejó una definición clara sobre los movimientos involuntarios que lo acompañan desde chico.
CHIMENTOS
Polémica en redes: la verdad detrás de las fotos de Lali Espósito y Pedro Rosemblat en el altar alteradas con Inteligencia Artificial

El casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat se llevó adelante bajo un enorme hermetismo, tanto por parte de los flamantes esposos como de los invitados que participaron de la celebración. No se filtraron imágenes ni detalles de la boda antes de que se realizara y, durante las primeras horas, apenas circuló una fotografía tomada desde lejos en la que se los veía celebrar.
La difusión de esa imagen confirmó lo que muchos esperaban: Lali y Pedro ya eran oficialmente marido y mujer. Sin embargo, lo que parecía ser una simple postal de los recién casados terminó desatando una polémica tan inesperada como divertida, que tuvo como protagonista a la propia cantante.
Poco después de que la fotografía comenzara a circular, Lali la compartió en sus historias de Instagram con una particularidad: su rostro parecía haber sido alterado. “¡Nos casamos!”, escribió junto a la imagen, en la que aparecía con una cara que no parecía ser la suya. Algo similar ocurrió con Rosemblat, cuyo rostro también se veía modificado por una edición de Inteligencia Artificial.
Detrás de esa postal estaba la cuenta de PTC Recargado, que había difundido la imagen original tomada a distancia. En un primer mensaje, desde el medio celebraron la noticia con una frase contundente: “Ahora. Se casaron Lali Espósito y Pedro Rosemblat. Felicitaciones”.
QUÉ PASÓ EN LA FOTO QUE COMPARTIÓ LALI, ALTERADA CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Pero la publicación no tardó en generar comentarios y preguntas entre los usuarios, que advirtieron detalles extraños en los rostros de la pareja. Ante la repercusión, desde la cuenta decidieron explicar qué había sucedido y aclararon que la fotografía había sido modificada mediante inteligencia artificial para mejorar su calidad.
“Es la foto de Lali y Pedro, están sacadas de lejos, le pusimos HD y modificaron un poco las caras si hacen zoom, pero es la foto del casamiento”, explicaron. Lo que no imaginaban era que la propia Lali terminaría compartiendo la imagen y convirtiéndola en una de las primeras postales oficiales de la boda.
Lejos de tomarse el episodio a mal, desde PTC Recargado reconocieron el inconveniente con humor y publicaron una nueva aclaración: “No haga zoom, repito, no haga zoom (nos falló la aplicación que hace HD de las fotos, funciona con IA y pasaron cosas)”.
CHIMENTOS
Fue el número uno absoluto de su rubro, se hizo famoso, dijo que tuvo un romance con Graciela Alfano, cayó en desgracia, ahora atiende a domicilio y ataca: «Los que me forrean…»

No son artistas, no. No son actores, ni actrices, ni imitadores, ni cantantes, ni modelos. Tampoco son periodistas, no. No son conductores, ni panelistas, ni noteros ni columnistas. No son nada de eso, pero también son famosos y habitan la televisión, la radio, ahora los streaming y los distintos medios de comunicación. Pueden ser diseñadores, abogados, médicos o, como en este caso, peluqueros, verdaderos maestros en la atención del peinado y las melenas de las estrellas y, a la postre, tan reconocidos y queridos como las figuras.
«Peluqueros puede haber muchos, pero el número uno, el mejor de todos, el indiscutido que estuvo a la venguardia y le sacó una luz de ventaja al resto, siempre fue Ruben Orlando» se dijo en el ambiente durante muchos años. Y eso que tenía competencia: el maestro Miguelito Romano, el megamediático Roberto Girdoano, el polémico, amable y excelente peluquero Fabio Cuggini, el histórico Angelo Milano, los Vernucci, los reconocidos Pino, Leo y Lina y «siguen las firmas». Pero Ruben Orlando, para muchos, un escaloncito por arriba.
Joven, apuesto, talentoso, dueño de una personalidad avasallante y compradora, carismático, frontal, Ruben Orlando empezó a ser una figura interesante para los famosos -que querían atender sus caballeras con él- como para el público, ávido de verlo, de escucharlo para, de paso, aprender alguno de sus secretos. Sus visitas a la tele se empezaron a multiplicar.
Y como todos los que van a la tele, conoció la popularidad pero también los escándalos. Alguna vez, hace ya un buen tiempo, se cruzó mal con Graciela Alfano, nada más y nada menos que una de las grandes divas de la Argentina y para muchos la mujer nacida en este país más bella de todos los tiempos. Le hizo una serie de acusaciones y dijo que habían sido novios, o que habían tenido algo. Ella desmintió todo, incluso lo del romance.
FUE UN NUMERO UNO, DIJO QUE FUE NOVIO DE GRACIELA ALFANO, CAYO EN DESGRACIA Y AHORA ATIENDE A DOMICILIO
Pero así como supo conocer la buena vida, los manjares, los viajes y la casa abierta de divas y luminarias, Ruben Orlando también supo lo que era el ostracismo. Incluso, en un momento se tuvo que ir a vivir a Brasil y terminó viviendo en una favela, donde contó que llegó a vender manzanas con pochoclos para sobrevivir. «Lo hice y no se me cayeron los anillos» contó alguna vez.
Rubén Orlando volvió, otra vez pasó por la tele, otra vez se vio envuelto en alguna que otra discusión, y después tuvo un período de silencio. Ahora reapareció en sus redes sociales con algunas novedades: se fue a vivir a Buzios, en el estado de Río de Janeiro, y avisó que atiende a domicilio. Sí, las cosas cambiaron y el hombre que tenía una vida 5 estrellas y rodeado de famosos ahora corta el pelo a domicilio para vivir. Algunos lo criticaron y él atacó por Facebook con dos mensajes: «A los que me forrean porque hoy corto a domicilio espero que jamas se enfrente con un chico armado que lo quiera asaltar» puso en uno, y en el otro escribió «Muchos hablan porque hoy corto a domicilio. A los que me critican les digo cuidado porque la vida no es lineal».

Ruben Orlando, Graciela Alfano
CHIMENTOS
¿Pregunta armada? La China Ansa aclaró de dónde surgió la consulta que desató el escándalo con Santi Maratea en PH

El cruce entre la China Ansa y Santiago Maratea en PH: Podemos Hablar volvió a quedar en el centro de la conversación televisiva. Luego de que se difundiera el intercambio que ambos mantuvieron durante la sección “frente a frente” del ciclo de Telefe, la periodista se refirió al episodio este lunes en A la Barbarossa, donde negó que hubiera actuado con mala intención y rechazó que la producción le hubiera indicado qué preguntar.
La polémica se originó cuando Ansa le planteó a Maratea una consigna vinculada a las personas que aportaron dinero a sus colectas. La periodista le pidió que se pusiera en el lugar de quienes colaboraron económicamente y que explicara qué reclamo se haría a sí mismo. El influencer reaccionó ante la pregunta y el momento se convirtió en uno de los pasajes más comentados de la emisión.
Durante la mañana del lunes, Georgina Barbarossa abordó el tema, y lo abrió al saludar a su compañera de canal y referirse al impacto que tuvo el intercambio. “Qué momento espantoso”, le dijo la conductora, antes de aclarar que no creía que Ansa hubiera formulado la pregunta con una intención hostil.
La panelista coincidió con esa lectura y sostuvo que no le preocupan las interpretaciones que surgieron en redes sociales. “No, absolutamente no”, respondió al ser consultada sobre si había existido mala fe. Luego planteó que esas versiones crecieron a partir de las discusiones que se multiplicaron en las plataformas digitales.
“A mí no me afecta el que piensa si fue con mala o buena intención”, aseguró Ansa. La periodista remarcó que conoce el sentido con el que trabaja y que esa certeza le permite mantenerse tranquila frente a las críticas.
Pía Shaw le propuso que se viera como espectadora de la escena y le preguntó si, después de observar el programa emitido, se reprochaba algo o consideraba que la intervención había sido demasiado extensa. Ansa respondió que suele ser exigente con su propio desempeño frente a cámara, aunque esta vez no modificaría su planteo.
“Yo hice la pregunta que genuinamente me salió en ese momento”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que si el programa volviera a comenzar, formularía la misma consulta. “No la cambiaría”, agregó.
La periodista explicó que en otras ocasiones le cuesta verse porque encuentra aspectos de su trabajo que preferiría hacer de otra manera. Sin embargo, sostuvo que en esta oportunidad no percibió una acción impropia. “Duermo tranquila, con la conciencia tranquila”, expresó.
Ansa también habló de la serenidad con la que intenta atravesar las situaciones de conflicto. “Tengo una templanza que, gracias a Dios, me acompaña a todos lados”, afirmó, antes de señalar que procura conservar la misma actitud en los distintos ámbitos de su vida profesional.
El debate tomó otro rumbo cuando Barbarossa mencionó una versión que había circulado después de la emisión de PH. Según ese trascendido, la producción le habría acercado a Ansa la pregunta que debía hacerle a Maratea. La periodista desmintió esa posibilidad de manera contundente.
“Nadie me bajó ninguna pregunta, nadie me obligó a preguntar”, sostuvo. También negó que hubiera existido una “emboscada” contra el influencer y remarcó que la consulta surgió de ella durante la dinámica del programa.
Pía Shaw intentó precisar que la versión mencionada al aire indicaba que el debate sobre la pregunta había aparecido una vez finalizada la grabación. Pero Ansa volvió a marcar su posición: “A mí no me pasaron ninguna pregunta. Nadie me dijo lo que tenía que decir. Absolutamente no”.
La conversación se tensó cuando Analía Franchín intervino para plantearle una objeción a su compañera. La panelista recordó que días antes Ansa había atravesado una situación personal incómoda a partir de una versión sobre una supuesta relación extramatrimonial, algo que ella había negado y cuestionado por no haber sido corroborado con la fuente involucrada.
A partir de ese antecedente, Franchín consideró que Ansa no había aplicado el mismo criterio en el intercambio con Maratea. “Yo creo que acá vos cometiste el mismo error que Nora Colosimo (quien había filtrado el rumor). No fuiste a la fuente”, le dijo.
La panelista aclaró varias veces que no atribuía una intención negativa a su compañera, pero sostuvo que la pregunta podía interpretarse como un cuestionamiento sobre el destino del dinero reunido en las colectas. “Uno lo está tratando de chorro”, expresó, al explicar por qué entendía la reacción del influencer.
Franchín señaló que, aunque Ansa hubiera mencionado que investigó el tema, no había conversado con la persona que había presentado el reclamo sobre una de las iniciativas solidarias de Maratea. Para ella, ese punto volvía riesgoso el planteo en un contexto televisivo.
Diego Brancatelli intervino para defender a Ansa y recordó que la consigna exigía una respuesta espontánea. “Había que improvisar ahí”, planteó. Franchín respondió que esa condición no habilitaba a instalar una sospecha sobre una colecta vinculada con donaciones.
“Una cosa es que vos improvises teniendo una cosa segura y otra cosa es que des a entender que una persona robó en algo que es una colecta”, sostuvo Franchín. La discusión obligó a Barbarossa a pedir que dejaran terminar a cada uno de los panelistas.
Ante el cuestionamiento, Ansa sostuvo que su pregunta no había tenido como objetivo acusar a Maratea ni validar una denuncia contra él. Según explicó, la dinámica de “frente a frente” consistía precisamente en poner a la otra persona en una situación hipotética para escuchar qué respuesta daría.
“Yo lo único que hice fue preguntarle a la fuente”, respondió Ansa. Para la periodista, el destinatario de la consulta era el propio Maratea, quien tenía la posibilidad de defenderse, cuestionarse o explicar su posición frente a quienes habían participado de las colectas.
Franchín insistió en que el problema estaba en la forma en que se presentó el caso. “¿Qué le dirías a la gente que aportó a ese refugio y no está terminado?”, recordó como parte del planteo que generó la controversia. Ansa corrigió esa interpretación y sostuvo que la pregunta había sido formulada desde un intercambio de roles.
“¿Qué te dirías si vos fueras, en un intercambio de roles, el que puso el dinero?”, explicó. “¿Dónde está la incriminación?”, preguntó luego, al rechazar que hubiera responsabilizado al influencer por alguna irregularidad.
La comunicadora diferenció entre hacer una investigación periodística y proponer una pregunta en el contexto de un juego televisivo. “No es que yo hice una investigación”, señaló, antes de remarcar que no presentó datos ni acusaciones concretas contra Maratea.
Ansa afirmó que, cuando el influencer le preguntó cómo se había informado sobre el tema, respondió que lo había hecho a través de los medios donde trabaja. También reveló que ambos mantuvieron contacto después de la grabación y que existe un vínculo personal entre sus familias.
“Nosotros seguimos hablando todo el fin de semana”, contó. La periodista añadió que ella y su entorno participan de donaciones y que Maratea conoce esa cercanía. Por eso, explicó que la pregunta tuvo el tono de una conversación que podrían haber mantenido fuera de cámaras, “charlando juntos, con un fernet de por medio”.
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