ECONOMIA
Alerta por el crecimiento de ciberataques en América Latina: el antecedente que encendió alarmas y qué pasa en la Argentina

Más de 18,5 millones de ciberataques al año ponen a prueba las defensas digitales de América Latina, una región donde gobiernos, empresas y servicios públicos dependen cada vez más de sistemas conectados, mientras avanzan nuevas formas de intrusiones vinculadas al uso de inteligencia artificial de las que la Argentina no escapa.
El dato surge de un informe de Digi Americas al que accedió Infobae y que ubicó a la ciberseguridad entre los desafíos centrales de la transformación digital regional. El documento señaló que la frecuencia y la complejidad de los ataques crecen al mismo tiempo que los países amplían sus servicios virtuales, modernizan áreas del Estado e incorporan infraestructura de nube e inteligencia artificial.
La situación combina riesgos y oportunidades. La región todavía presenta diferencias en materia de conectividad, infraestructura, regulación y formación de especialistas. A la vez, buena parte de sus ecosistemas digitales se encuentra en expansión, lo que abre la posibilidad de incorporar desde el inicio herramientas de seguridad, sistemas interoperables y planes de respuesta ante incidentes.
El reporte advirtió que solo siete de los 32 países de América Latina cuentan con marcos regulatorios para proteger sus servicios esenciales. Además, apenas 20 conformaron Equipos de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática, conocidos como CSIRT.

La diferencia entre la cantidad de ataques y las capacidades disponibles para responder expone una de las principales brechas de la región. Un incidente informático no se limita a una computadora bloqueada o a una base de datos inaccesible. Puede retrasar pagos, trabar trámites, interrumpir comunicaciones, afectar la atención sanitaria o generar dificultades en sectores vinculados con la energía y el comercio exterior. Esa es una de las razones por las que la protección de la infraestructura crítica se convirtió en una prioridad para los gobiernos de la región.
El ransomware, las filtraciones de datos, los fraudes digitales y la actividad patrocinada por Estados forman parte de un escenario que alcanza tanto al sector público como al privado. El análisis sostuvo que estas amenazas ganan frecuencia y complejidad, con una demanda creciente de infraestructura segura, capacidades técnicas y alianzas confiables.
Los antecedentes
Dos antecedentes recientes permiten dimensionar el impacto de este tipo de incidentes. El caso de Costa Rica expuso hasta dónde puede escalar una intrusión contra sistemas públicos. El ataque de ransomware de 2022 afectó organismos estatales y obligó a suspender o limitar plataformas vinculadas con impuestos, aduanas y otros trámites. Este tipo de programas maliciosos bloquea o cifra sistemas y archivos para exigir un pago a cambio de recuperarlos o evitar la difusión de datos robados. La disrupción llevó al país a declarar una emergencia nacional.
El 17 de abril de 2022, Costa Rica sufrió un ataque digital que alcanzó el corazón de su administración pública. El grupo Conti irrumpió en los servidores del Ministerio de Hacienda, dejó fuera de servicio la plataforma tributaria virtual y el sistema aduanero, y luego extendió la ofensiva a otros organismos. La información fiscal de ciudadanos y empresas quedó en riesgo. Los atacantes exigieron 20 millones de dólares para no divulgar los archivos robados.
La crisis se agravó el 31 de mayo, cuando el grupo Hive atacó a la Caja Costarricense de Seguro Social. La institución apagó sus sistemas críticos para contener la intrusión: quedaron suspendidos el Expediente Digital Único en Salud y la plataforma central de recaudación. Médicos perdieron acceso a historiales clínicos, docentes no pudieron cobrar sus salarios y los trámites fiscales, aduaneros y sanitarios quedaron paralizados. En las primeras 48 horas, el impacto económico se estimó en 125 millones de dólares.

El Gobierno rechazó los rescates y calificó a los grupos como “terroristas”. El 8 de mayo, el presidente decretó la emergencia nacional y afirmó que el país se encontraba en un “estado de guerra”. La recuperación demandó meses y requirió apoyo técnico de empresas y distintos países. Washington ofreció 10 millones de dólares por información sobre los líderes de Conti, mientras que Hive fue desarticulado en enero de 2023 tras una operación coordinada entre Europol y autoridades de Alemania, Países Bajos y Estados Unidos.
La recuperación requirió restablecer procesos, sostener mecanismos manuales mientras permanecían fuera de línea algunos sistemas y destinar recursos a la reconstrucción tecnológica. El episodio dejó una señal para el resto de América Latina: la respuesta ante un ataque depende de la capacidad de mantener servicios activos, recuperar información y coordinar a los organismos involucrados.
En 2023, un ataque contra IFX Networks afectó a 78 entidades públicas y a más de 760 empresas privadas de la región. El episodio dejó en evidencia que una vulnerabilidad en la infraestructura tecnológica puede extenderse más allá de una organización o de un país.
Los dos casos reforzaron la necesidad de contar con redes preparadas para sostener servicios y equipos capaces de coordinar una respuesta rápida. Para Digi Americas, la resiliencia digital depende de combinar conocimientos locales, información global sobre amenazas, herramientas tecnológicas y cooperación entre actores públicos y privados.
Los nuevos desafíos
La expansión de la inteligencia artificial incorpora una variable adicional. La tecnología ya transforma las tareas de ciberseguridad: permite detectar señales de riesgo, analizar amenazas en tiempo real y automatizar parte de las respuestas frente a incidentes.
Estas capacidades pueden ayudar a proteger sistemas estratégicos y servicios digitales. Sin embargo, desde Digi Americas plantearon que los gobiernos y las empresas también deben adaptar sus políticas y operaciones a las amenazas vinculadas con la IA, además de resguardar la información sensible y definir reglas para el uso de datos y modelos.
El acceso a capacidad de cómputo, servicios de nube, especialistas y sistemas de seguridad avanzados será un factor relevante para los países que busquen adoptar estas herramientas. Varios gobiernos latinoamericanos ya desarrollan o evalúan estrategias nacionales de inteligencia artificial.
La importancia de la cooperación
Una respuesta efectiva depende de que los países intercambien alertas, datos técnicos y mecanismos de acción frente a incidentes. Los atacantes operan a través de las fronteras, por lo que una señal detectada en un país puede ayudar a prevenir daños en otro. Para Digi Americas, esa cooperación puede mejorar tanto la detección como la capacidad de reacción.
El reporte advirtió que la concentración de sistemas críticos o datos sensibles en un único lugar puede crear un punto de falla y aumentar la exposición a ataques, espionaje, sabotajes o interrupciones de servicios. En esa línea, propuso reforzar el cifrado, la gestión de identidades y accesos, la seguridad desde el diseño, la gobernanza de datos y la diversificación de proveedores y plataformas.
Cómo es el caso argentino
En la Argentina, el Gobierno avanza con un plan para reforzar la protección del sector público nacional y de las infraestructuras críticas ante robos de datos, fraudes, ransomware e interrupciones de servicios. La estrategia incluye la creación de un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) nacional, que concentrará alertas de organismos públicos y compartirá información sobre amenazas detectadas.
El proyecto, a cargo del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), también contempla la compra de inteligencia sobre amenazas, servidores, programas y otros equipos. La previsión oficial es que el centro comience a funcionar a principios de 2027, aunque el cronograma depende de procesos de compra y de la disponibilidad internacional de infraestructura tecnológica.
El otro problema es que el Estado todavía no tiene una fotografía completa de lo que ocurre. CERT.ar recibió entre 200 y 400 incidentes por año en períodos recientes y ya superó los 700 casos en 2026. Desde el CNC aclaran que el aumento no alcanza para concluir que hubo más ataques: también puede reflejar una mayor detección o notificación. Lo que sí persiste es un subregistro que dificulta dimensionar el riesgo.

Para mejorar esa capacidad de detección, en febrero el CNC dispuso que las agencias de la administración pública nacional designen responsables de ciberseguridad, elaboren planes de recuperación ante desastres e inventaríen sus sistemas de acuerdo con su nivel de criticidad. Cada organismo deberá definir, además, cuánto tiempo puede sostener una interrupción y qué volumen de información podría perder ante un incidente.
El plan prevé un modelo de madurez para que las dependencias identifiquen vulnerabilidades, establezcan prioridades y presenten planes de mejora. También incluye oficiales de enlace del CNC en organismos estatales e infraestructuras críticas, con el objetivo de acompañar la aplicación de estándares y los diagnósticos internos.
Otra de las herramientas proyectadas es una “ciberarena”, una plataforma para recrear ataques y fallas en entornos similares a los reales. Allí podrán simularse redes, centros de monitoreo, equipos de seguridad y controles industriales vinculados con áreas como energía y salud, para evaluar las respuestas de los equipos técnicos.
La capacitación tendrá dos niveles: uno destinado al conjunto de los empleados públicos, centrado en la prevención de estafas y campañas de phishing, y otro dirigido a autoridades, desarrolladores y especialistas. El CNC tiene competencia sobre el sector público nacional y las infraestructuras críticas; con provincias, municipios y empresas privadas, busca establecer mecanismos de colaboración y acuerdos con entes reguladores.
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ECONOMIA
Una prestigiosa revista financiera de Estados Unidos advirtió que la economía argentina se debilita, aunque sus bonos aún son atractivos


Javier Milei,Fondo Monetario Internacional,mercados financieros,grabado
ECONOMIA
Dos obstáculos a la principal exportación pesquera de la Argentina y el intento en París para superarlos

- Buena parte de las ventas no llega al mercado internacional desde la Argentina, sino desde países como Perú e, incipientemente, Paraguay, que agregan valor a las colas de langostino mediante el proceso de “pelado y desvenado”.
- El explosivo crecimiento mundial de “vannamei”, un langostino de cultivo impulsado por la producción y el consumo de China, cuya marea de volumen inundó los mercados internacionales y tiende a deprimir el precio recibido por el producto salvaje, de mejor calidad y textura, más aún cuando en canales minoristas, como las cadenas de supermercados, ambos se exhiben en una misma góndola.
La primera es que buena parte de las ventas no llega al mercado internacional desde la Argentina, sino desde países como Perú e, incipientemente, Paraguay


Apuntamos a la consolidación de un producto premium en mercados que exigen calidad, trazabilidad y sustentabilidad (Boiero)

Un operario en Perú cobra USD 400 al mes, en el sur argentino por menos de USD 2.000 por mes no tenés a nadie, y con USD 400 no se puede vivir (Boiero)

El problema es menor en el mercado “Horeca”, de Hoteles, Restaurantes y Catering, que distinguen mucho mejor por calidad de productos (Pettigrew)


Hasta 2024 el langostino entraba a Estados Unidos con arancel cero para todos los orígenes. En 2025 aparecieron gravámenes, en 2026 escalaron y la competencia se reordenó a favor de Argentina, que paga hoy 10%, el piso del esquema

Karina Milei,Francia,Argentina,diplomacia,delegación oficial
ECONOMIA
El subibaja de los autos: cuáles fueron las 5 sorpresas del mercado en septiembre

Mientras muchos analistas ven un avance de las nuevas marcas por sobre las tradicionales, el contraste de performance en ventas de algunos autos contra otros similares es probablemente la más clara muestra de lo cambiante e indescifrable que está el mercado automotor argentino actual.
Septiembre volvió a acercarse a las 50.000 unidades y marcó un muy buen resultado. Solo enero tuvo mejores cifras, pero “juega en otra liga”, porque siempre suma los vehículos propios más los de diciembre que se posdataron para convertirse en un auto modelo/año más nuevo.
Sin embargo, al analizar los números de un buen mes general para el sector, hay vehículos que sorprenden por sus números buenos, y otros por sus resultados inesperadamente bajos.

1. La suba de Amarok
La primera sorpresa del mercado es la pickup Volkswagen Amarok, que está despidiéndose del mercado con un nivel de patentamientos muy por encima de lo que ese mismo vehículo marcó un año atrás.
Al solo efecto de tomar un par de referencias, en septiembre de 2025 habían vendido 2.006 unidades, pero tenían el 3,8% del mercado. En junio de este año, ya con el anuncio de fin de ciclo para fines de 2026, Amarok había patentado 1.229 unidades y tenía el 2,4% del mercado.
De hecho, sus dos rivales de un año atrás, Toyota Hilux y Ford Ranger, marcaban 3.000 y 1.786 patentamientos respectivamente. En septiembre de 2026, Amarok quedó a solo 5 unidades del tercer lugar, que mantuvo la Ford Territory, con 1.970 matriculaciones, que ahora representan un 4,2% del total del mercado.

2. La baja del Tera
La segunda es una sorpresa inversa, la del Volkswagen Tera, que cayó al noveno lugar en el mes con 1.120 autos vendidos y un 2,4% del mercado. Un año atrás, en su primer mes completo en Argentina, el Tera vendió 1.025, al mes siguiente subió a 1.347 unidades y en enero de este año llegó a tener el 3,5% del mercado.
Aún así, sigue siendo el B-SUV más vendido en el acumulado del año con 11.791 unidades, ganándole al Chevrolet Tracker por 1.100 autos de diferencia, pero ya “ve por el espejo retrovisor” al gran rival del año: el Toyota Yaris Cross.

3. El sprint del Yaris Cross
Esta es la tercera sorpresa, que ya no es del mes, sino de los últimos tres meses, pero que se confirma con cada cierre de patentamientos. El Toyota Yaris Cross llegó al mercado a fines de febrero, lo que le impidió aprovechar el “Súper enero” que en algunos casos duplica las ventas de la mayoría de los modelos, y llegó también en medio de la ola de autos chinos híbridos y eléctricos, lo que podría haberle complicado la vida en su arranque en Argentina.
Sin embargo, apenas un mes después vendió 1.165 unidades con el 2,5% del mercado, que mantuvo en mayo y junio, pero desde julio en adelante aumentó sus ventas a 1.339 autos y el 3,3% de cuota, en agosto fueron 1.619 con el 3,6%, y en septiembre volvió a 1.549 unidades y el 3,3%. En conclusión, tras 9 meses de ventas pero 7 de este modelo, en el acumulado del año suma 9.032 matriculaciones está a 200 de Tracker y a 300 de Tera, y ahora sí se sube a la pelea por ser el mejor B-SUV del año.

4. La recuperación de Kardian
La cuarta sorpresa es la performance del Renault Kardian, que por primera vez en muchos meses se acercó al nivel del modelo más accesible de la marca y que se mantiene como el mejor exponente de la marca en el mercado argentino, el Renault Kwid. Fue un buen mes para ambos modelos, que quedaron en los puestos 13 y 14 con 943y 864 unidades respectivamente.
De este modo, por primera vez desde que llegó al mercado argentino en agosto de 2024, mostró el potencial que se había proyectado para competir como un B-SUV de alta demanda.
Sin embargo, el Kardian tuvo una gran recuperación porque hoy representa el 1,8% del mercado y hasta hace poco tiempo esa cuota había bajado casi a la mitad. El último mes de este modelo con una proporción similar fue abril cuando patentó 814 con un mismo valor de representatividad.

5. Baja de los referentes chinos
Por último, la quinta novedad del mes no es de un auto sino de un grupo: los vehículos chinos, que tuvieron una caída generalizada de ventas que parece explicarse por la limitación de volumen que tienen con el cupo. Si bien entre enero y marzo entraron muchas unidades, las ventas también fueron altas y en los últimos dos meses se pudo ver un descenso de patentamientos.
El mejor sigue siendo el Baic BJ30, que vendió 599 unidades y tiene una cuota del mercado del 1,3%. Está ubicado en el puesto 18, siendo que medio año atrás era el primer auto chino en ventas superando un par de veces las 700 unidades mensuales.
El otro gran ausente en la parte alta de la tabla es el BYD Atto 2, otro modelo que padeció quedarse sin stock un par de meses atrás. En septiembre vendió solo 431 autos con una cuota del 0,9%, que llegó a su pico máximo en mayo, con 736 patentamientos y el 1,8% del mercado.
Renault Kardian,Brasil,Argentina,industria automotriz
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